Capitulo 3:
Cuando Alice me dio la noticia de que su hermano regresaba, no se porque me sentí ansiosa y nerviosa al mismo tiempo, era como que el pasado quisiera volver aparecer repentinamente, pero a pesar de todo, lo que más sentía era miedo, miedo a que no recordara, miedo a que olvidara toda nuestra niñez, miedo a que se olvidara de su mejor amiga…
Alice me dijo que regresaba pasado mañana, por lo que todos iríamos a recogerlo al aeropuerto, y aunque yo le había insistido a la duende, de que no era conveniente que fuera ya que a él le gustaría estar con su familia etc., fue imposible convencerla, ya que me conocía bien, y sabía que le pondría cualquier escusa con tal de alargar el tan preciado reencuentro, y al fin y al cabo, aquí me encuentro, en el aeropuerto junto con los chicos y sus padres Carlisle y Esme, quienes se han portado de maravilla conmigo, mirando el tablero de todos los vuelos que provenían de Canadá, y solo faltaba el último ya que se retrasó al salir de allá por lo que todos aseguramos que era su avión.
Los minutos pasaban y cada vez se hacían mas interminables, ya casi no me quedaban uñas de lo nerviosa que estaba, Esme se percató de este detalle y me dedicó un tierna sonrisa maternal, la cual me hizo sentir un poco más tranquila.
Pocos minutos después, el grito de Alice, me saco de mi pequeña burbuja de tranquilidad, fundiéndome en una nueva ola de nervios.
-Ahí viene!-gritó apuntando en dirección al pasillo de desembarque, y lentamente fui girando mi cabeza, para encontrarme con unos ojos verdes que yo conocía muy bien, al verlo supe que los años lo habían vuelto más hermoso de lo que era, ya que se veía muy bien con su pelo cobrizo despeinado, esa forma tan despreocupada de caminar, esa tierna sonrisa, todo en él había cambiado, pero nada al mismo tiempo ya que seguía siendo Edward, mi mejor amigo.
-Edward!-gritó Alice lazándose en sus brazos.
-wuaaauuu duende, tu no cambias, no haz crecido ni medio centímetro desde que me fui-le contesto a modo de broma, se veía tan despreocupado de todo.
-Hijo, le dijo Esme, acercándose a él para darle un tierno abrazo-te he extrañado mucho, por favor no te vuelvas a ir así, fue difícil para todos, tu lo sabes…
-Lo sé mamá, lo siento, pero todo va a cambiar, no te preocupes.
Yo contemplaba la escena desde atrás, y fue ahí donde entendí que su decisión de irse, no fue bien recibida por todos, algo extraño ya que Alice me había dicho, de que esa decisión siempre había sido su sueño y que todos estaban de acuerdo, pero ahora me estoy dando cuenta de la verdad…
-Bella-me llamó Alice, estaba tan sumida en mis pensamientos, de que no me percate de que todos lo habían saludado, menos yo y era mi turno.
-Edward-dijo Alice-te acuerdas de Bella? , Nuestra amiga de la infancia de la que te conté?
-mmm... No mucho, ah hola Bella-me contestó de manera fría e indiferente, lo cual me dolió mucho, ya que no me esperaba ese trato por parte de él, pero lo que más me impresionó, fue su mirada hostil con la que me observo mientras me saludaba.
-hoolaa, Edward-le dije tímidamente, ya que no me sentía cómoda frente a él.
Toda su familia se percató de la incomoda situación que estaba viviendo por lo que Carlisle salió a mi rescate
-y que tal el viaje?, cansador?- le preguntó dirigiéndose hacia delante, donde se encontraba el estacionamiento, la verdad es que no me sentía bien, me desilusioné bastante ante la actitud tan fría conmigo y obviamente a que no me recuerde, pero es que como fui tan entupida para hacerme creer que el me recordaría, era imposible, yo debí haber sido una de sus muchas amigas que tuvo en sus últimos años, pero aún así, dolía y bastante…
-Estas bien?-me preguntó muy bajito Alice, mientras nos dirigíamos hacia los autos,
Yo solo me limité a asentir.
En el trayecto del auto hacía la casa de los Cullen, para mi desgracia, me fui en el mismo auto que él, junto con Alice y Jasper, mientras que Emmett y Rosalie, al igual que Carlisle y Esme, se fueron en otro auto.
En todo el camino, no paró de hablar, pero también no hizo otra cosa que ignorarme, para él no había nadie sentado al lado suyo en el asiento trasero.
La verdad lo único que quería en ese momento era irme a mi casa, necesitaba la tranquilidad que me brindaba mi hogar, y aunque no ayudaba a superar la muerte de papá, no fui capaz de irme a vivir a otra casa que no sea la que yo viví con él los años más felices de mi vida. En ese auto me sentí más sola que nunca, como que no perteneciera a nada ni nadie, yo no era parte de los Cullen, porque ellos ya eran una familia, algo que desde los 9 años no tengo, pero fue horrible sentirse excluida de la forma en que yo lo hice, como que no le importara a nadie lo que me pasara, tenía ganas de llorar, y mucho, vivir en soledad y más aún seguir sintiendo la soledad estando con tus amigos, era algo que me estaba costando demasiado y la verdad no quería llorar en frente de él, por lo que tomando un pequeño sorbo de aire alce mi voz por primera vez dentro del auto
-Jasper, podrías pasarme a dejar a mi casa, por favor?-le pregunté.
-Qué, pero por qué Bella?-me preguntó Alice-Organice una pequeña celebración en mi casa por el regreso de Edward, Tienes que ir-me exigió
-Lo sé, perdóname, pero no me siento muy bien, quiero descansar por favor-
-Si llévala a su casa mejor, no vaya a arruinar todo después-respondió Edward, dejándome helada a la hora de escuchar sus palabras llena de molestia.
-Edward, cállate-le dijo Alice-no hables de lo que no sabes. Y Bella, no te preocupes, altiro te llevamos a tu casa-respondió Alice, sabiendo lo afectada que estaba.
-Gracias-me limite a contestar.
Los minutos pasaron, hasta que estuvimos frente a mi casa
-OK Bella, llegamos- dijo Jasper
-Gracias por traerme, de verdad chicos-les dije
-No te preocupes, sabes que no es ninguna molestia-me sonrío calidamente Alice.
-Ahí vives?, wuaaauuu parece que hubiera vivido un muerto allá dentro, se ve toda descuidada, deberías decirle a tu padre que se de el lujo de pintarla-espetó amargamente
En ese momento, las lágrimas empezaron a caer por mis mejillas, sintiendo cada una de sus palabras como pequeñas agujas que atacaban mi piel.
-Edward, cállate, ahora te has pasado!-le gritó Alice-Bella, estás bien?
-si, solo quiero dormir, me voy-le dije dirigiéndome hacia el exterior del auto, con las lagrimas aún corriendo por mis mejillas, me sentía muy mal, todo me había tomado por sorpresa, el nuevo él era solo una imagen destructiva hacia las personas, y que ganaba él viéndome llorar así, ni siquiera me conocía, en cambio yo de verdad creía que lo conocía y que equivocada estaba.
-Bella, de verdad estarás bien?-me preguntó Alice, bajando su ventana-me preocupa dejarte así.
-Alice, no te preocupes, estaré bien-trate de forzar una sonrisa que creo que me salio más parecida a una mueca que a otra cosa.
-te estaré llamando, ya lo sabes-me respondió-cuídate mucho, si?
Asentí lentamente, mientras que con paso acelerado me internaba en mi casa, donde era el único lugar en donde me sentía bienvenida en estos momentos.
Otro capitulo, espero que les guste:)
