Capitulo uno.
Un plato le paso rozando la cabeza.
"esta es mi casa ¿no?"
"Estos son mis hijos ¿no?" pregunto Ginny "Creo que tengo derecho sobre la casa también…"
"No es verdad Ginny, El papel dice que es mi casa…"
"Pero aquí viven mis hijos…"
"Si pero yo decido quien vive en mi casa.." insistió Harry.
"Estas completamente loco. Perdiste la cabeza…"
"Para nada, nunca pierdo…"
"Loco como una cabra…, no creas que no levantare una queja en servicios infantiles."
"Lo que sea, no te darán a los niños de todos modos…"
"maldito hijo de perra…"
"claro cariño…" dijo Harry con una sonrisa. Luego procedió con calma hacia la mesa, tomo una manzana, y al ritmo de platos lanzados, comenzó a comerla.
Ginny rompió absolutamente todos los platos hasta que estuvo satisfecha, luego, su teléfono celular la distrajo. Y se fue con una grosería.
"siempre tan linda…" murmuro. " justo como el día de nuestra boda…"
La chimenea estallo en un resplandor.
"POTTER"
"Oh! Mi premio esta aquí…" dijo Harry con una sonrisa. "bienvenido, por favor siéntate."
Draco Mafoy tomo una tasa del trastero y se lanzo a Harry. Quien estaba tan acostumbrado, que la esquivo con tranquilidad.
"¿estas loco igual que mi padre?"
"quizás…" dijo el . "Escucha, fue idea de tu padre en primer lugar…"
"No entiendo como aceptaste…" dijo Draco temblando de ira. "No puedes obligarme a estar aquí…"
"si vuelves a vivir en tu casa, tu padre morirá…" dijo Harry distraído sirviéndose un plato de cereal.
"¿No podre verlo?" pregunto aterrado. "¿mi hijo?, ¿mi esposa?"
"claro que puedes verlos, pero no vivir con ellos…"
"Es que no entiendo Potter…, no entiendo por que…"
"Mira, lo siento Draco, pero fue una apuesta entre caballeros…¿entiendes?"
"No…" dijo enojado. "¿Qué demonios podrías ganar de todo esto?"
"A ti…" contesto con una sonrisa. "te gane a ti…"
"No Potter…, iré con un experto. Debe haber una manera de deshacer este acuerdo."
"Bueno, puedes intentarlo. No pienso detenerte."
"Maldito hijo de perra patético, eso eres Potter, un tipo muy patético, sentado ahí en tu solitaria mesa. Mientras que tu ex esposa se acuesta con otros…"
Luego, Draco le lanzo dos tasas mas y se marcho con el resplandor de la chimenea.
"siempre tan lindo…" el soltó una carcajada. "justo como el día en que lo conocí…"
Negando con la cabeza, dejo la cocina, para volver a la cama.
+2+
"Estoy seguro que todo estará bien…, pero quiero que sepan que aposte cien galeones en este juego…" dijo Harry con una sonrisa.
Luego, le dio una palmada a James, y un abrazo para ambos menores, Albus y Lily. Quienes sonrieron con alegría.
En su libro de paternidad estaba escrito que nada les subía mas el animo y la confianza en si mismos, que el apostar fuertes sumas en sus victorias. Por supuesto, ellos nunca lo dejaban perder.
Vio a los chicos salir al campo, así que subió a las gradas en la sección de padres. Se encontró de frente con Ron. Pero desde lo de Ginny, el había dejado de hablarle.
Todos pensaban que el tenia un problema y era adicto al juego. Pero el pensaba que solo era un hombre muy suertudo. Y no podía dejar pasar la oportunidad de apostar en lo que fuera.
El día de la gran pelea. Le había apostado a Ron que podía conseguir otros amigos. Y así había sido. Así que camino hacia ellos y paso de largo sin mirarlo de nuevo.
"Potter!" grito un hombre castaño. "Carter y Thomas han apostado hoy, ten cuidado, se pueden calentar los ánimos."
Harry se encogió de hombros. "Tengo mi varita aquí mismo.."
"¿Qué paso en el casino?. Han comentado que ganaste algo…o..alguien…"
"El hijo de Malfoy…" dijo el con una sonrisa.
"¿Piensas de verdad quedártelo?"
"¿Por qué no?" pregunto riendo. "La verdad solo lo hago para joder con todos, darle una lección a Malfoy, no volverá a sentarse en mi mesa, si sabe lo que le conviene"
Dave soltó una carcajada amigable y se acomodo mejor pasándole las palomitas de maíz.
"estas perdiendo la cabeza…"
"Todos dicen eso" dijo Harry cogiendo un puñado.
"Escucha…" dijo Dave acercándose a el. "Tengo un polvo aquí mismo.."
"Por dios, estamos en una escuela Dave, estamos en el juego de nuestros hijos…"
"Vamos Potter, apuestas en estos juegos y es ilegal…"
Dave saco de su abrigo dos pequeños papelitos doblados muchas veces. Harry los miro de reojo. Y sonrió tomando uno de su mano.
Trato de ser discreto mientras lo abría y lamia el contenido de polvo verde que había escondido en el interior.
Enseguida, y naturalmente, su cuerpo se lleno de la sustancia. Pudo sentir descargas de adrenalina que lo hacían sentirse caótico, confundido.
Pero después de unos segundos, su cuerpo los absorbió y se relajo en su lugar. Ambos perdieron la vista en el juego que había comenzado.
"Puedo ver hasta sus poros …" dijo con sorpresa Dave.
Harry asintió, mirando los mas minúsculos detalles en jugadores que se encontraban cientos de metros alejados de el.
Solían consumir la droga en los juegos de cartas, para agudizar sus sentidos y advertir las reacciones de alegría, y pánico en los jugadores. Reacciones que normalmente pasaban desapercibidas cuando eran expertos en blofear.
"¿sabes? Cuando jugué con Malfoy no tome nada…" dijo Harry con una sonrisa. "Un grave error que pudo costarme mi hijo…"
"hahaha…, Mira la cara de Malfoy, esta del otro lado del campo."
Harry los encontró de inmediato. Sentados en las gradas del poste de enfrente. Las dos damas miraban el juego. Pero ambos Malfoys miraban con rabia hacia el.
"no sabia que Scorpius juagaba hoy…" dijo volteando momentáneamente para buscarlo en el aire.
"Hubo cambio de banca antes de que llegaras…" Dave miro fijamente las gradas y se carcajeo.
"Hombre que se ven furiosos" volvió a reír Dave con alegría.
Y Harry miro a los dos hombres. El cabello de Draco había crecido pasado de sus hombros. Todo el mundo sabia que se había hecho algo hacia unos años para que volviera a crecer fuerte y lacio como el de su padre.
Quien al parecer, por lo que Harry veía, tallaba los dientes en un rictus de furia absoluta.
Pero volviendo la vista hacia Draco, también noto que lucia muy joven con el cabello suelto. Sus mejillas estaban rosadas. Y sus labios rojos. Casi brillantes, como si llevaba brillo labial.
Y el se revolvió incomodo con la vista. Por que tenia años que no lo veía tan detenidamente. Luego, mirándolo directo a los ojos grises. Que se veían perfectamente claros y furiosos. Determinados a terminar el acuerdo. El parpadeo en un micro segundo. Pero Harry aprecio lo que parecía rímel sobre las pestañas.
Confundido forzó la vista más sobre Draco. Pero el hombre, cansado de sostenerle la mirada, había volteado hacia su hijo en el juego.
Lentamente, saliendo del estupor de la droga en un momento de lucidez. Se dio cuenta de que sus oídos estaban contaminados del ruido de las gradas y los gritos.
Miro confundido a su alrededor. Por que había jurado que el mundo se había enmudecido mientras miraba a Draco.
Tuvo que conformarse con continuar la exploración de su cuerpo y no la de sus ojos. Así que miro el talle de la túnica. Que debía ser chica, y se desenrollaba de color negro sobre su cuerpo delgado. Al final, de donde provenían sus piernas miro perplejo el material brillante de color blanco satinado. No se veía mucho de el. Por que naturalmente solo eran unos centímetros antes que se perdieran en las botas.
Pero para el, con la droga encima, le parecían claramente unas medias.
La visión se desvaneció enseguida. Por que Draco se había jalado la túnica sobre las botas en un acto reflejo.
"medias…" murmuro confundido.
"¿Potter?" pregunto Dave sonriendo. "¿Harry?"
El volteo a mirarlo. "¿uh?"
"Amigo, vuelve conmigo, la droga te consumió, te has quedado como un idiota mirando el mismo lugar por diez minutos…"
"¿de verdad?" pregunto volteando de nuevo hacia el juego. "¿No es del tipo alucinógeno, verdad?"
"no que yo sepa…"
"extraño"
"Pero no puedo quitarme la trompeta de los oídos…" murmuro Dave mirando hacia el lugar donde un hombre tocaba una trompeta como parte de la porra.
Harry soltó una carcajada profunda.
Cuando termino el juego. El cual por supuesto había ganado. Quito la bolsa de galeones de donde la habían escondido debajo de las gradas. Y corrió con el contenido sin despedirse.
De haberse quedado. Los otros hombres de la apuesta, le habrían reñido que regresara el dinero. Cosa que no iba hacer. Así que se perdió en la multitud de estudiantes, y dio vuelta al campo de juego, lo mas rápido que pudo.
La droga había terminado su efecto. Y podía sentirse mucho mas lucido en ese momento. Así que se escondió en la estructura de madera lo mejor que pudo con magia, y espero paciente a que la multitud de la torre de Slytherin se vaciara.
Como siempre, los Malfoy fueron los últimos en levantarse, para esperar que la multitud de muchedumbre se disipara al momento de hacer su ceremoniosa bajada.
Inclino la cabeza ante la visión de la túnica de las damas. Y miro horrorizado cuando Lucius Malfoy quien tenia sangre escocesa y no llevaba ropa interior paso encima de el. Quejándose ruidosamente que ninguno de sus descendientes había nacido con el maravilloso don del juego.
Y luego. Como había esperado. Draco bajo lentamente. Siempre era el ultimo en avanzar entre sus familiares. Y el pensaba que eso reflejaba un sentimiento de derrota que siempre le había dado curiosidad.
Pego tanto el ojo a la madera para ver el interior oscuro de su túnica. Y entonces lo vio.
Draco Malfoy de verdad llevaba unas medias de satín blancas y brillosas que se pegaban a su cuerpo como la piel. Pudo ver el largo recorrido de su pantorrilla, hasta su muslo. Y más arriba el contorno de su miembro apretado en medio.
Es claro decir que Harry ahogo un grito en ese momento. Lo que no lo era, es saber si fue de alegría, excitación , sorpresa o espanto.
Draco paso de largo sin darse cuenta, y se marcho con su familia con derrota escrita en el rostro. Pero el quien tenia una erección completa y dolorosa, quedo estupefacto y alzo la cabeza hasta que se golpeo contra la madera, abriéndose una ceja en el proceso.
Tuvo que respirar profundo varias veces, pero comprendió que eso no serviría de nada con su problema, y aun tenia que ir a ver a sus hijos.
Se mordió el labio con nervios y apunto la varita hacia su entrepierna. El hechizo era doloroso y lanzo una maldición. Luego, solio cojeando de su escondite. Y fue en busca de sus bebes.
+3+
La noche del domingo. Se despertó al los horribles gritos en la planta baja. Se puso unos tennies y bajo corriendo, para encontrar a toda la familia Malfoy en su sala.
Con el mayor sentado en el sillón señalando su garganta y jadeando.
"¿Qué sucede?"
"¿Qué sucede?. Que la estúpida maldición esta funcionado." Dijo Draco exaltado.
Harry se sintió incomodo mirándolo por que Draco solo llevaba una bata de dormir.
"Ah..si…si, la maldición…, le dije que tenia de plazo el fin de semana…"
"Estúpido idiota, papa se fue a dormir y en medio de la noche comenzó a ahogarse. No sabemos como pararlo. No podemos deshacer el hechizo…"
"¿Qué hay del experto?" pregunto Harry revolviéndose el cabello nervioso, mirando a Lucius quien comenzaba a ponerse morado.
Draco se sonrojo enormemente. "Dijo que debía quedarme contigo hasta que pudiera resolverlo.."
"Pues quédate…" dijo Harry confundido.
"Pero que idiota" se quejo Astoria mirando enfurecida.
"¿Quién les dijo que pueden venir a joderme en medio de la noche?. Si no quieres venir a vivir aquí, Pues quédate en tu casa, y que muera tu padre…"
"Astoria cariño, por favor déjame a mi resolver esto." dijo Draco con suavidad
"¿Quién te crees Potter, para pensar que te dejare quedarte con mi marido?"
"Su padre lo perdió en una apuesta legal" dijo Harry frunciendo el ceño y comenzando a enfadarse.
"Potter, por favor, debe haber algo que se pueda hacer…" dijo Narcissa calmadamente.
Harry la miro, agacho la cabeza en respeto, y luego dijo "lo siento, yo no hice el contrato. Fue el, ¿Quién por cierto no se ve mas morado?"
"Bien, bien, me quedare. ME QUEDO" grito Draco.
Y su padre fue liberado de inmediato por la fuerza que lo ahorcaba.
"Pero Draco" dijo su esposa. "¿estas loco?"
"es por mi padre…, y es temporal solamente, tiene que haber una solución." Dijo Draco.
Harry suspiro. Y miro incomodo la interacción de la pareja.
"Potter…"murmuro Lucius. "Apostemos de nuevo…"
"¿Qué no te deja esto una lección Malfoy?, Apostar es malo para ti, Ahora, todos, fuera de mi casa, es domingo y tengo que trabajar mañana…"
Todos parecieron ofendidos. Pero el camino hacia su recamara de inmediato sin mirar atrás. Escucho mas ajetreo pero al final solo escucho a Draco gritarle un par de groserías.
Al parecer, derrotado de no obtener respuesta, se quedo dormido en el sofá.
Donde lo encontró a la mañana siguiente. Se le había hecho tarde como siempre para ir al ministerio. Pero eso no lo detuvo de admirar el cuerpo desparramado sobre el sofá. Luego cortando su ruidosa respiración, se dio cuenta que podía usar la varita para….
En un impulso agito de inmediato la madera, y admiro como el dobladillo de la bata del rubio se elevaba silenciosa hasta mostrar su trasero.
Su trasero cubierto por pantaletas.
Sintió un mareo repentino a causa de la hemorragia nasal que se acaba de provocar. Su pene palpitaba con fuerza dentro de sus pantalones y casi deja caer la tela. Pero la devolvió con rapidez a su lugar. Se encamino a la puerta preguntándose. ¿Por qué Draco le provocaba erecciones en los peores momentos?. Luego se lanzo el hechizo congelador que dejo una oscura mancha en sus pantalones y desapareció su problema.
En su trabajo estuvo musitando sobre que hacer con James. Quien terminaba ese verano el colegio. Pero luego, resolviendo que el escogería. Paso las siguientes dos horas con la cabeza vacía arrojando bolitas de papel mojado por medio de un bolígrafo vacio y adornando el techo de su oficina.
Luego, Wurst, vino a verlo para jugar dados mágicos. Y se gano el almuerzo lujoso del menú de la cafetería.
Fue de inmediato con el ticket en mano, y justo en la línea ejecutiva. En la cual nunca se había formado. Se encontró con Draco. Quien lo miro sonrojado y enfurecido, todo en una misma expresión.
"Hola Draco" dijo complacido. "Vienes aquí siempre?"
"¿Por qué habría de ir en la cola de mal vivientes?" pregunto como si fuera lógico.
Y entonces Harry juro en ese momento que haría cualquier cosa para comer en la línea ejecutiva de ahora en adelante.
Cuando a Draco le entregaron su charola. Se marcho veloz entre la multitud. Pero Harry pudo alcanzarlo con la suya en las manos. Y lo siguió entre las mesas hasta la mas alejada y escondida por un pilar.
"¿tu lugar favorito?" le pregunto morboso admirándolo. Draco solo se sonrojo en respuesta.
Como Draco se había sentado y no pensaba conversar con el. Se decidió a sentarse en el puesto de enfrente.
Había algo sobre Draco Malfoy que no podía identificar por que siempre había estado ahí. Pero ahora, el cabello hermosamente largo que resaltaba sus facciones afiladas, lo hacia mas acentuado.
Noto de inmediato que el rostro de Lucius, a diferencia, era cuadrado y se veía masculino con el cabello suelto. Pero Draco. El cual tenia facciones afiladas y suaves, era sin dudas afeminado.
Pero no el tipo de afeminado ridículo, al cual se le pasa la mirada y luego uno se carcajea. No, Draco tenia una elegancia natural en sus movimientos delicados. Algo que asemejaba a una gran dama. En especifico una copia masculina de su madre.
Pero era tan imperceptible que solo alguien como el podía notarlo. Era extraño, por que era decididamente varonil y femenil en una misma esencia.
Como un hombre por fuera, y una mujer por dentro.
Y eso le calentó la entre pierna con rapidez.
"¿Por qué demonios me miras así?" dijo con hosquedad
Definitivamente Draco no era del tipo amariconado.
"Nada…"
"tienes caca en el cerebro…"
"sin dudas…" respondió Harry con seriedad. "Estoy pensando en ti…"
Draco se sonrojo de nuevo y se hundió en su comida como si el hubiera dejado de existir.
Luego, como si cayera de repente en cuenta, de que Draco Malfoy lo atraía. Despertó de su estupor y trato de mirarlo de nuevo como un sujeto.
Pero como el no era cualquier sujeto. Termino mirando lo que parecía esmalte sobre las uñas bien cortadas.
El rubio lo descubrió mirando, y azoto la charola de su comida.
"¡Ya esta bien de juegos Potter!" Draco alejo su charola y lo miro a los ojos. "¿Qué es lo que quieres?"
"¿Querer que cosa?" pregunto desconcertado.
"Que quieres para liberarme. Estoy seguro que puedo arreglar algo. Pagar a la zorra de tu ex esposa. Pagar al hombre que se la jode. Puedo amedrentar a los profesores de tus hijos."
"Oh…no quiero nada…" dijo convencido. "Solo quiero que vivas conmigo…"
"Patético…"
"Muy patético…" contesto Harry frunciendo el ceño. "Pero no presionare las cosas…"
Luego, dejo su medio comido almuerzo ejecutivo, tomo su chaqueta y se marcho dejando a Draco atrás.
Regreso a su oficina y se sentó con pesadez. Una leve depresión lo había poseído de inmediato. Quizás Malfoy tenia razón y necesitaba desesperadamente la compañía.
Desde lo de Ginny no había tenido una relación estable con ninguna dama. No pensaba hacerlo en realidad. Lily le había advertido que ninguna mujer seria digna de ser su madre.
Ella se lo había dicho con rabia en los ojos, y le había dolido suficiente que Ginny lo odiara, como para dejar que la otra mujer importante en su vida lo odiara también.
¿Acaso era eso lo único que bastaba para volverlo homosexual?.
Lo único cierto era que nunca había tenido la intención antes. Y dudaba mucho que se repitiera con otro tipo. Quizás era un pervertido y ni si quiera estaba enterado que le calentaban las medias.
¿Draco las llevaba durante el almuerzo?. Eso último lo hizo retorcerse dentro de su asiento.
+4+
El resto del día no pudo quitarse las medias satinadas de la cabeza, ni las pantaletas de la mañana. Así que derrotado espero paciente a que terminara su turno, el cual parecía nunca llegar a tiempo.
Cuando llego a casa, en su sala se habían instalado dos baúles muy lujosos. Pensó que seria amable de su parte si los subía a una habitación.
Decidió que el mejor lugar de momento, seria la habitación de James.
Pero por supuesto, cuando los puso en el suelo de nuevo, y se dio cuenta que estaba solo, paso los siguientes veinte minutos tratando de abrirlo para descubrir su contenido. Y otros quince en descubrir los compartimientos secretos.
El miedo a ser descubierto por el rubio le provocaba mucha adrenalina en el cuerpo. La sustancia a la que nunca había dudado ser adicto.
Pero entonces, con un click final, una línea de cajoneras secretas apareció dentro del espacio. Las abrió tan ávido, con el corazón en el cuello.
Y no podía creer que había encontrado el cajón de la lencería. De inmediato, y sintiéndose como un adolescente. Tomo las delgadas pantaletas de encaje negro, y como un enfermo sexual las olio.
Cerró los ojos intoxicado ante la esencia impregnada en ellas. Lamento que estuvieran sin usar recientemente. Pero como habían estado en el cajón de sus cosas, aun podía oler su fantasmal aroma.
Las guardo apresurado dentro de su camisa, y luego termino cerrando todos los cajones en el orden en el que los había descubierto.
Luego, salió casi volando del cuarto con una erección enorme en los pantalones, y se encerró en la pieza principal aventando los zapatos en todas direcciones.
Se quito los pantalones con una rapidez increíble. Y se dejo caer en la cama, rebuscando dentro de su pecho su precioso contenido.
Una aspiración profunda en la tela. Y sintió que se venia sin si quiera tocarse. Tomo su miembro y gimió acaloradamente.
De inmediato se apresuro a colocarse las pantaletas sobre la cabeza. Parecía un idiota así, pero era la mejor manera para no ensuciarlas en una primera vez con ellas.
El encaje era delgado, y podía ver atreves de la tela, alucinado con la visión. Luego, sintió que su esencia lo consumía por completo. Cerro los ojos y comenzó a masturbarse como nunca antes lo había hecho.
Ni si quiera se había sentido así en previos intentos. Sentía intimidad, la sensualidad. El erotismo, Las pantaletas sobre la cabeza.
Estaba excitado. Su corazón latía. Se sentía perderse. La presión en el estomago.
Y se vino con un quejido profundo. Ronco y lastimero. Nunca se había sentido así, y fue una desilusión casi de inmediato.
Había sido tan poco duradero. Y aun mas el hecho de que ni si quiera Ginny, ha quien había amado mucho en el momento en el que concibieron a sus hijos. Había despertado los sentimientos que unas simples pantaletas de encaje le producían.
Pero no eran exactamente las pantaletas. Si no el hecho de que un hombre adulto casado las había usado en secreto.
Y ahora estaba loco por dicho hombre que ahora estaba condenado a vivir con el. Pero la duda seria si la condena no se la había impuesto a si mismo.
Negando con la cabeza, intento recuperar la respiración. Luego, mirando el desastre de semen sobre su cuerpo y las colchas. Por que realmente había soltado una descarga descomunal. Se levanto apresurado al baño de su pieza a limpiarse.
Tuvo que tomar una ducha, y luego cambiar todas las sabanas.
Para ese momento, escucho a Draco en la planta baja.
Notas de Autor:
No se si esta historia comenzó Bizarra, o simplemente se volvió en el camino. Solo puedo decir que no importa que sean mis personajes.
Un gato y un canario, un cazador y un caníbal, un zorro y un perro, coyote y correcaminos.
Travesti y Adicto al juego.
No importa que sea, mis historias de alguna manera descienden al drama. Pero aun les faltan algunos capítulos para verlo.
