Capitulo dos.

"Puse tus cosas en la habitación de mi hijo el mayor…" le dijo con una sonrisa, sacudiéndose el agua del cabello mojado.

Draco asintió distraído mirando los pergaminos en sus manos. Estaba sentado en el sillón con unos lentes de montura cuadrada y el cabello largo suelto enmarcando su rostro.

"El semestre termina en una semana…" dijo de repente.

Harry lo sabia, los chicos estarían de vuelta muy pronto y eso lo animaba siempre.

"Scorpius quiere pasar el verano conmigo…"

"genial, mas gente es mas festivo…"

"Es un desastre, pero no pudimos persuadirlo…" dijo Draco con un dejo de tristeza.

"Estoy seguro que los chicos estarán bien…" menciono sentándose a un lado.

Realmente no pudo evitarlo. Miro las mejillas coloradas que parecían tener un maquillaje sutil, casi fantasmal sobre su pálido rostro. Cosméticos finos como los de su madre.

El perfume. Los lentes cuadrados.

"¿quieres algo en especifico?..." pregunto parándose de inmediato, por que sintió su entrepierna reaccionar salvaje. Incontrolable.

Así que, camino hacia la cocina. Comenzó a hurgar en el refrigerador. Saco algunos vegetales. Pero cuando salió de nuevo hacia la sala para mostrarle sus sugerencias.

Draco se estaba poniendo la capa de viaje.

"Cenare con mi esposa Potter…"

Y en una llamarada, se había marchado. Demasiado desilusionado para ser verdad. Harry regreso todo a su lugar. Decidió que no tenia hambre después de todo y se fue a su estudio con tensión sobre los hombros.

No existía día malo para ir al casino. Y ese fue su lema durante la semana entera. El no tomaba muy bien el rechazo después de su divorcio, así que enojado consigo mismo, se la paso apostando escandalosas sumas de dinero para evitar pensar y llegar muy tarde a casa.

El jueves le gano a un visitante extranjero que termino golpeándolo sobre la mesa del cubilete. Pasaba de vez en cuando, y el era muy malo curándose a si mismo. Así que se quedo con el ojo morado solo para impresionar a sus hijos. Quien lo veían como un héroe de rudeza.

James en especial, siempre lo había visto como un roble. Fuerte e imponente, un héroe de juvenil vitalidad, como lo había sido cuando tuvo a su primer hijo. Y lo de Ginny realmente no había cambiado su imagen ante el mayor.

En cuanto Albus.

Bueno, Albus era distinto.

El chico lo había visto llorar amargamente como una niña, lo había visto tener pesadillas cuando el niño ocupaba el espacio de la esposa ausente en la cama matrimonial, por que el vacio lo asustaba durante la noche, lo había visto derrumbarse en lugares públicos. Albus creció diferente quizás por ello. Y el avergonzado, trataba de impresionarlo para recuperar su imagen.

"Patético…" se dijo a si mismo. "Mi hijo me consuela y es mi mejor amigo…"

Los chicos bajaron del tren apresurados, saludando como unos maniacos. Les dio un caluroso abrazo. Y dejo que Lily se colgara de su brazo, mientras que con el otro le llevaba el baúl.

Cada día parecía que Lily en especial se le escapaba de las manos. Sus hermanos eran realmente inmaduros en comparación de la mujer en la que ella se había convertido. Pero Harry solo era el objeto de su admiración, ella lo amaba, y el la amaba a ella muchísimo.

Pero ella mantenía cierta distancia en cosas en las que un padre no puede adentrarse. De algún modo la chica era también muy apegada a Ginny. Y sabia que ella era un pequeño espía para la bruja de ex esposa. Siempre existiría una pequeña barrera entre ellos, un padre y una hija adolescente. Raramente se dejaba abrazar, y exigía la privacidad de una señorita.

Los llevo a todos al mejor almacén en el distrito comercial de Londres. Y dejo que ellos lo desfalcaran por completo en sus más mínimos y absolutos caprichos. Luego, los llevo a comer en el mejor restaurante en el que se pudieron cruzar.

"Escuchen…este verano tendremos dos invitados…"

"¿Hugo?" pregunto Lily con una sonrisa enorme.

"No, no son sus primos.." dijo Harry encendiendo un cigarrillo. "Pero deben conocerlo igual…"

"¿Stevens?" pregunto James con el filete aun dentro de la boca.

Albus le dio un codazo a su hermano, quien se disculpo, limpiándose la boca de inmediato. El joven pelinegro frunció el ceño unos minutos. Y el sonrió, por que siempre le había parecido chistoso que su hijo menor cuidara del mayor y de la menor, mejor de lo que Ginny y el habían hecho para cuidarlos.

"No; se trata de Scorpius Malfoy…"

Los tres lo miraron desconcertados.

"¿Scor…peus?..¿quien demonios es?"dijo James con verdadera sinceridad.

Harry sonrió sorprendido. "¿El hijo de Draco Malfoy? ¿Slytherin?"

Pero los chicos siguieron mirándolo desconcertados.

"¡Ohhh vamos, el va en tu mismo año Albus!" dijo exaltado. "Rubio, de ojos grises.."

"¿Por qué debería conocerlo?" pregunto Albus bebiendo de su soda.

"Bueno, el simple hecho de que esta en Slytherin debería sonar alarmas en los tres…"

"Realmente no te entiendo Papa…" dijo Lily.

"¿Y esto debería ser un inconveniente?" pregunto Albus. "¿Pense que no querías que cayéramos en los estereotipos del color de las casas?."

"Pues…"dudo Harry. "No, solo pensé que quizás lo conocías de alguna rivalidad…"

"Tengo la vaga idea de quien hablas…" contesto James arrebatándole el cigarrillo de la mano. "Pero no se nada sobre el…" volteo hacia sus hermanos y dijo "Juega con Slytherin como bateador suplente, pero raramente lo eligen"

Y simplemente no podía creer que sus hijos no conocieran al hijo de su infame enemigo infantil. Le parecía un verdadero escándalo. ¿Estudiar sin tener enemigos mortales?, ¿Qué demonios les enseñaban ahora en Hogwarts?- se pregunto repetidas veces.

"Como sea, su padre esta viviendo conmigo debido a un pequeño inconveniente. Y su hijo quiere pasar tiempo con el. Así que ambos estarán en la casa…"

"No en mi cuarto…" dijo Lily con rapidez.

"Ni en el mío…" apunto James.

"Demonios…" dijo Albus mirándolos. "Bien. Bien, el chico puede quedarse conmigo supongo…"

"Gracias Albus, eres muy amable…" dijo Harry con sarcasmo.

Los tres adolescentes soltaron una carcajada alegre.

Cuando los condujo a casa, comenzó a sentirse ansioso por el resultado de dichoso encuentro. Quizás Malfoy había tenido razón y esto olía a desastre desde el inicio.

Pero cuando abrió la puerta. La pasividad de la casa lo sorprendió mucho. Los chicos entraron con naturalidad, fueron directo al sillón, y como cualquier día encendieron el televisor que secretamente extrañaban.

Desconcertado entro en la cocina. Donde Draco y Scorpius reían quietamente. Al mirarlo entrar, el menor se levanto de inmediato.

"Señor Potter…" saludo con educación. "Gracias por dejar a mi padre quedarse con usted…es muy amable…"

Harry miro sorprendido al chico alto, guapo y varonil. Tenia el cabello cortó en un peinado rebelde. Pero era sumamente amable.

"claro…" dijo desconcertado.

"Le estaba diciendo Potter…, que debido a que mi trabajo lo requiere, necesitaba de un lugar en Londres donde pasar el verano. Como le escribió su abuelo…"

"Es realmente amable de su parte…" dijo Scorpius con una sonrisa.

El asintió distraído. "Por supuesto…"

"Y no se como agradecerle que me deje pasar el verano en su casa…"

"Escucha Scorpius ¿Puedo llamarte así?" El chico asintió. "No me agradezcas nada."

Luego, se sentó con ellos curioso. El chico era un ángel.

"Escucha Draco…"

El mencionado gruño en respuesta, un gruñido que rebosaba odio puro. Pero que su hijo era absolutamente incapaz de captar por que miro desconcertado a su padre.

"decidí que…" su garganta se sintió seca de inmediato. "Que Scorpius puede quedarse con Albus en su habitación, le acomodaremos algo. Y tu…, tu puedes quedarte en mi cama…"

Draco se levanto exaltado. Negando furiosamente con la cabeza. Sonrojado, rabioso.

"Nunca.."

"¿pero Padre?" pregunto el chico. "¿No es malo para tu espalda pasar la noche en un sofá?"

"No Scorpius, estaré bien…"

"Oh, insisto…" dijo Harry con una sonrisa para el chico.

"Por favor padre, considérelo.."

"¿Scorpius me gustaría mucho si pudieras presentarte con mis hijos?. Están en la sala, por favor, siéntete como en casa…"

"Por supuesto señor Potter…" dijo levantándose con una sonrisa y saliendo educadamente.

"¿Por dios que has hecho con ese niño?" pregunto Harry soltando una carcajada.

"No te importa, el hecho de que tu críes salvajes no significa que los demás chicos lo sean…"

"¿entonces dormirás en mi cama?" pregunto Harry con una sonrisa lasciva.

Para ese momento, estaba absolutamente seguro que Draco sabia, que el sabia de su sucio secreto.

Los sonrojos, y la actitud defensiva lo habían delatado toda la semana. Y mientras mas detalles miraba, mas curioso se sentía del misterio de su peculiar afición. Si es que eso era lo que el ocultaba.

En un segundo, lo imagino en un sexy conjunto de baño, y se revolvió incomodo.

"¿sin ti en ella?" pregunto Draco frunciendo el ceño.

Harry soltó una carcajada. Estaba ansioso de encararlo. "¿Llevas color carmín en los labios?, ¿O es un tono cereza?"

"Púdrete…"

"Te compre un regalo de bodas…"

Draco lo miro escandalizado.

"Son unas medias de red…" Harry suspiro sacándolas de su chaqueta, donde las había escondido toda la tarde. "sueño con que te las pongas para mi…"

"Estas enfermo Potter, muy enfermo…, necesitas ayuda de inmediato."

"Dime Draco, ¿sabe tu esposa de tu pequeña afición? ¿Acaso comparten la lencería?"

"si dices una palabra mas te matare…" gruño Draco.

"¿Frente a tu hijo?"

El rubio enmudeció unos minutos. La furia era palpable. "Sabia que querías algo…"

"¿uh?"

"¿Quieres sexo?"

"¿Lo quieres tu?" pregunto Harry esperanzado.

"No" dijo Draco. Y luego pregunto con incredulidad "¿Ese es el precio por que me liberes?…"

"¿umm y si me gusta tanto que no puedo liberarte?" dijo Harry como si se preguntara a si mismo

" te matare al final del verano.." contesto Draco frunciendo el ceño. "¿Por qué esperar, si puedo matarte ahora?".

"¿Y si a ti te gusta tanto que no puedes dejarlo?" El cerro los ojos y se mordió el labio como si imaginara.

"Nunca Potter!" grito Draco exaltado.

"¿Es una apuesta?" Pregunto Harry de inmediato.

Pero la conversación termino. Por que Scorpius volvió corriendo a la cocina para checar a su padre. Y Albus venia con el.

+4+

Scorpius se gano la simpatía de todos, y rápidamente les relato a sus hijos su visión de la vida escolar. Compartiendo el lado oscuro de la mayoría de los rumores de la escuela.

Eso los entretuvo hasta pasada la noche. Pero luego el los apresuro a terminar y a subir a sus habitaciones, por que Draco se había retirado mucho mas temprano.

Sin embargo cuando fue a su pieza, encontró la puerta sellada con un hechizo tan poderoso, que estaba cansado para intentar quitarlo. Así que regreso al sofá en la sala con solo su solitaria mano.

La mañana siguiente, despertó al quieto murmullo de dos adolescentes. Los miro acomodar lo que parecía ser la mesa, con juego de cubiertos para todos.

Albus ponía los vasos, y Scorpius los cubiertos. Y llego a la conclusión de que ellos no eran muy parecidos a pesar de la edad. El rubio era alto, tenía el cabello rebelde y mechones pintados de color azul, no se había dado cuenta de que usaba una argolla negra en el oído. Pero a pesar de su pinta, usaba vaqueros y camisas muy muggles. Y tenía una personalidad arrolladoramente amable.

Albus por el contrario, era pequeño, su cabello estaba bien arreglado, y le gustaban mucho las túnicas negras. Y su personalidad era explosiva, incluso violenta, aun que normalmente era callado.

"Es por mi abuelo, ¿sabes?" pregunto Scorpius con una sonrisa. "Es como los muggles después de la segunda guerra mundial. Los jóvenes se rebelaron en contra de sus abuelos y padres en protesta…"

"Creo que eso se le llama movimiento punk…" dijo Albus

"Bueno, soy un mago que se viste de muggle…, mas que una moda, creo que es un manifiesto…"

"entonces…tu abuelo sigue….tu sabes…¿en contra de los muggles?"

"Ya no puede decirlo abiertamente, pero estoy seguro que lo hace…"

"¿Qué hay de tu padre?" pregunto Albus con una sonrisa.

"Mi padre…" murmuro Scorpius. "No lo se, tiene su propio manifiesto…"

"¿Manifiesto del lápiz labial?" pregunto su hijo.

Y el se quiso dar a si mismo una cachetada, ¿Cómo podía su hijo preguntar tal estupidez? Quizás realmente era un mal padre. Draco lo hacia palidecer en comparación. Su hijo era maduro e inteligente, y amable. Y Albus un grosero impertinente.

"Es solo una etapa, estoy seguro, ¿estoy aquí verdad?" dijo Scorpius deteniendo a Albus de los brazos. "Mi padre no es homosexual, solo le gustan algunas cosas…"

"lo siento, pero es que es muy obvio…" se disculpo. "No quería ofenderte, solo me da curiosidad"

"No te preocupes. Creo que mi padre es muy vulnerable, tiene sus problemas y me preocupa que alguien quiera aprovecharse de su confusión. Nunca nadie lo ha hecho, pero si un hombre se le acerca, le romperé la cara en cientos de pedazos. Y luego le cortare las bolas y se las mandare a su madre."

Harry abrió los ojos con desconcierto, y hundió el rostro en el sofá. Albus soltó una carcajada.

"¿Qué hay de ti?, ¿tienes una debilidad de la cual un hombre se pueda aprovechar?"

Scorpius se encogió de hombros enigmático. "Yo soy diferente. Lo mío no es confusión, ni debilidad. "

"Si ya lo veo, es gracioso por que creo que tengo un don para detectar estas cosas.." respondió su hijo, trazando con la mano el rostro de Scorpius. "¿Quieres ir conmigo al centro comercial muggle?"

Scorpius sonrió, tomo la mano de Albus. "¿nunca te has equivocado?"

"Nunca fallo…" dijo Albus. "Pero mejor si lo confirmo en un cita"

Y ese fue el fin de la conversación, el se sintió muy desconcertado. ¿Acaso su propio hijo estaba coqueteando con otro hombre?, ¿era eso si quiera posible? ¿Qué había hecho mal?

Oh por Merlín… se dijo a si mismo. ¿Albus era gay?.

+222+

Cuando entro en la oficina de Hermione. Como siempre sin ser invitado, sin molestarse en saber si ella estaba ocupada.

Se dejo caer en la silla de visitantes. Y en silencio musito mientras ella apenas y lo veía sobre los documentos que tenía en las manos.

"Creo que soy homosexual…"

"ummm" dijo ella sin cuidado.

"Creo que Albus es Homosexual…"

Y ella aparto todo hacia un lado y le mando una mirada paciente.

"Creo que Draco Malfoy es travesti…"

"De acuerdo Harry…, creo que esta vez tus paranoia trascienden de lo normal. ¿Qué son todas estas conclusiones tan dementes que vienes a decirme?."

"¿Es posible volverse gay?"

"supongo…" dijo ella dudosa. "¿Pero por que crees que Albus lo es?"

"Oh, se como es un coqueteo cuando lo veo…" dijo frunciendo el ceño. "Lo estaba haciendo esta mañana con Scorpius Malfoy"

Ella soltó una carcajada. "¿SI? ¿Y cual es la probabilidad?, Acaso me dices que tu te has vuelto gay y crees que Malfoy lo es. Y además tu hijo lo es y estaba coqueteando con el hijo de Malfoy"

"La manzana nunca cae lejos del árbol, es lo que dicen…"

"Bueno, realmente si estabas obsesionado con Malfoy en la escuela. Pero ahora que descubriste lo que todo el mundo sabe.."

"¿Todo el mundo lo sabe?" pregunto escandalizado.

"Claro que si, por dios, su maquillaje no es muy cargado, pero es notable…"razono ella con calma. "Además, los rumores de que se le ha visto en ciertos lugares…"

"Por dios…" murmuro.

"Nadie dice nada, por supuesto, por que tiene una reputación muy respetable, y todo el mundo sabe también que tiene una esposa, a la que parece amar mucho. Nadie juzga lo que hace en su tiempo libre.."

"¿Qué hay de mi?" pregunto apresurado. "Nunca me había sentido así…"

"¿de verdad te causa conflicto?"

"No, es demasiado obvio que me calienta, nadie puede negar cuando tiene una erección como las que me provoca Malfoy…"

"Diuk…" dijo ella "te adaptas bien…"

"Bueno, una vez me dijeron que era mago, que mis padres habían sido asesinados, y que era el elegido de una profecía. Después de adaptarme a eso, creo que ya no me sorprende descubrir cosas sobre mi."

Ella soltó una carcajada y asintió. Luego frunciendo el ceño pregunto "¿Y como es que Albus y tu terminaron teniendo contacto con los Malfoy?"

Y Harry trato de relatarle sobre los acontecimientos en el casino. Ella por supuesto no aprobaba sus actividades de jugador, pero era tolerante, por que ella siempre lo había comprendido en lugar de tomar partido en lo que su esposo le decía.

De alguna manera, aun que Hermione amara a Ron tanto como a su propia vida. Eso no justificaba la falta de tacto y comprensión a la terrible etapa por la que paso Harry. Sin embargo perder a su mejor amigo fue algo que en el fondo en realidad, nunca había superado.

+LOL+

Al encontrar a James y Lily tirados frente al televisor. Lo primero que pregunto fue, ¿Dónde esta Albus?". A lo que contestaron que se había ido después del almuerzo con Scorpius y no habían vuelto.

"¿Dónde esta Malfoy?"

"Oh…el señor Malfoy se encerró en tu alcoba, y no ha salido de ahí desde que llego hace dos horas…"

"Bien…bien…" dijo Harry mordiéndose el labio y mirando expectante hacia las escaleras. Luego, sonriendo como idiota. Saco su cartera con premura.

"Tengan, aquí hay 200 libras, vayan al cine…"

"No queremos ir al cine, hoy pasan un concierto en Tv…" dijo Lily con un tono implorante.

"No fue una sugerencia, es una orden, quiero que se vayan al cine A-H-O-R-A"

James rezongo audiblemente, pero el se quito un zapato en amenaza, y como ellos no se levantaban, se los lanzo. Los chicos gritaron en protesta, pero eventualmente apagaron la televisión, se calzaron los zapatos, fueron al vestíbulo donde tomaron sus abrigos y salieron refunfuñando.

El espero varios minutos, por si se les ocurría volver. Pero como no lo hicieron, subió las escaleras de dos en dos como un chiquillo. Y trato de no hacer ruido cuando asecho su puerta.

Esta tarde la puerta no tenia ningún hechizo además del seguro, pero el sabia entrar a la fuerza en su propia recamara y se deslizo en la pieza como un gato. Draco no estaba a la vista pero la puerta del baño estaba apenas emparejada y de ella provenía la luz principal.

Tarareando una tonada, Draco tenía la espalda hacia la puerta, inclinado sobre el tocador, su rostro casi pegado en el espejo. Pero Harry apenas noto aquello, por que su corazón se había detenido apenas y había mirado.

Draco estaba semi desnudo, usaba las medias de red negras que le llegaban sensualmente hasta los muslos, y estaba mucho mas alto de lo usual por que llevaba unas zapatillas de tacon color rojo que eran simplemente escandalosas.

Su trasero solo cubierto por otro par de pantaletas negras. Y atreves de su espalda el broche de un sostén que le hacia juego.

El hombre, por que no había duda alguna de que lo era, a pesar de sus exóticas medidas. Se pintaba el rostro con una sonrisa traviesa.

Sin poder contenerse más tiempo, arrojo la puerta con dramatismo, el rubio asustado volteo a mirarlo con una expresión de horror escrita en el rostro. Luego, aceptando que había sido descubierto, se sonrojo desde sus mejillas hasta su pecho.

"¿Son las medias que te di?" pregunto con voz estrangulada.

"Largo de aquí Potter"

"Dios…no." Dijo Harry entrando en el baño, y cerrando la puerta detrás de el.

"¿Qué demonios haces?"

"no lo se…" dijo Harry con sinceridad.

"escucha Potter…." Dijo Draco negando con la cabeza. "tienes la idea incorrecta…"

"Yo creo que lo entiendo bien. ¿Dime Draco, por favor dime....Alguna vez has tenido uno dentro de ti?"

Draco miro horrorizado, y luego negó vigorosamente con la cabeza.

"Pero seguro te preguntas y fantaseas sobre ello…, sentir la dureza entrar en ti…"

Y el rubio trago saliva mirando hacia la entrepierna de Harry. La cual había cobrado vida por si misma. Harry agarró su paquete y se acaricio, al mismo tiempo vio con felicidad como el miembro de Draco despertaba dentro de las apretadas pantaletas.

"Lo quieres Draco…."

Draco cerro los ojos y trato de voltear la cabeza. Pero luego suspiro como sufriera de una tentación difícil de resistir.

Harry aprovecho para cerrar el espacio entre ellos. Lentamente alzo una mano hasta que pudo tocar el borde de las medias y la piel desnuda. Su mano izquierda sobre el hombro níveo y suave. Draco volvió a suspirar negando con la cabeza de nuevo.

"No…" murmuro con suavidad.

"Yo creo que si…" contesto Harry tomándolo en un abrazo apretado. Sintiendo ese cuerpo deslizarse sobre la tela de sus pantalones y la camisa. Pero a pesar de no oponer resistencia, el hombre no lo abrazaba de vuelta.

Así que el lo tomo de las nalgas, y dejo que sus dedos trazaran sobre la tela la línea hasta la base de su espalda.

Luego separándolo un poco de si mismo, abrió un espacio para escurrir una mano hacia su erección atrapada entre ambos. Draco se retorció un poco y luego gimió cuando lo tuvo entre sus dedos. Explorando la cabeza húmeda y palpitante.

Masturbándolo en un ritmo calmado, su mano libre exploro mas el cuello, los hombros y el pecho cubierto por un holgado sostén donde deslizo el dedo hasta los pezones sonrosados.

"no había hecho nada tan caliente en mi vida…" gimió Harry sobre su oído. "Draco…"

Y súbitamente, las pasivas manos del rubio cobraron vida, y lo tomaron del rostro con tanta fuerza que fue incapaz de moverlo, y lo miro a los ojos donde vio un hambre indescriptible, como si Draco planeara comérselo vivo.

Fue mas o menos lo que hizo. Por que lo forzó en un beso violento, el choque de labios, restregándolos con furia. Y luego demandando que abriera los labios para escurrir su lengua.

Y Draco lo mordió y chupo desesperado, cosa que usualmente no le gustaba en un beso, pero en ese momento moría en las sensuales sensaciones.

Luego, igual de súbito como lo había besado. Draco lo apretó, se retorció y se vino entre ambos con un gemido. Su cuerpo temblaba, jadeaba y recargo su peso en Harry. Quien lo sostuvo extasiado.

Draco había cerrado los ojos disfrutando, pero después los abrió y frunció el ceño.

"¿Qué?" pregunto Harry con una sonrisa.

"Maldito idiota…" gruño Draco, alejándolo con un empujón.

Buscando en el tocador la varita. Se la enterró en el pecho.

"Auch…¿Qué sucede?"

"Vete de aquí, o te matare en dos segundos…"

"No puedes hablar en serio. ¿Qué hay de mi?" pregunto Harry señalando sus pantalones que tenían dos manchas, la suya y la de Draco que era mucho mas grande.

"hablo en serio Potter…largo…"

Harry intento abrazarlo de nuevo. Pero Draco lazo una maldición de un extraño color verde. Aterrado miro a Draco a los ojos, volteando a ver donde dicha maldición había caído.

"¿Eso fue la maldición imperdonable?"

"Te la lanzare de nuevo, si no sales en este mismo momento."

Harry intento buscar su propia varita, la cual había dejado estúpidamente en la sala. Asustado por que parecía que iba en serio. Levanto las manos en forma de redición, y salió del baño sin darle la espalda.

Continuara…

Notas:

Ufff….lo siento mis queridos lectores, pero se me había olvidado lo terriblemente tedioso que es editar un capitulo (por mas pequeño que sea).

Sere muy sincera con ustedes, No esperaba que nadie lo leyera. Fue una de esas locuras de un segundo, tengo mejores historias guardadas por ahí que iban primero en la lista, y me deje llevar por el elemento divertido. No es mi estilo usual, por que de verdad que mi cerebro esta de momento contratado de tiempo completo en el fanfic de Candy Candy.

Pero como dicen, si se publica, se termina. Les prometo eso.

Solo me queda decir, GRACIAS por leer este fanfic. Muchas gracias de verdad.

Quiero arreglar un poco más mi idiotez para que valga su valioso tiempo, agregando cosas y corrigiendo muchas otras en el momento de la edición. Lo que resulta en un tiempo mas largo de actualización. Así que sean lectores pacientes.

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