Hola! Agradezco enormemente sus reviews! significan mucho en estas fechas...! Contestando
1. Ya estoy mejor de salud! gracias a Kami no recibiré el año nuevo con gripa.
se que me retrasé con la publicación de este fic, pero mi estado de salud y mental no era el mejor para darles un fic de calidad.
én se que son cortos los capítulos, y no serán más de tres o cuatro, pero es una linda reflexión que quería ser de navidad que la aprendí al ver la sonrisa de un niño por la tele que me hizo llorar...
én se que no son las tramas prometidas, pero vamos hay más vida que nada y las tramas quedarán pendientes, tal vez para la próxima navidad o para un fic de no festividades o no se! también me justifico en el punto anterior!
todos aquellos que dicen que están de caras largas estos días, animense! que hay que agradecer que estamos vivos, que viviremos un año más, que podemos recordar a los que se ha ido y agradecer por los que todavía están! NO hay mal que por bien no venga, no por mucho madrugar amanece más temprano, más sabe el diablo por viejo que por diablo y todos los demás refranes y reflexiones que quieran para que pongan sus caritas alegres otra vez!
Les desea un feliz año nuevo lleno de exitos y buenas vibras! un beso a todos!
¿Grinch? Tal vez un poco…
NO era que él fuera avaro, tacaño o muy arraigado a lo material… Le gustaba compartir sus bienes materiales, Kami le proveía de bastante y él no se quejaba de darle parte a quien no tenía. ¡Tenía moral carajo! Pero esa moral estaba llegando a su límite, al tener que pacientemente, servir de comer a cada uno de los niños de la fila del comedor infantil…
-Por favor Shikamaru-le riñó Temari, quien a su lado, le daba a cada niño un quequito cubierto de crema y chocolate, a manera de postre-¿Tanto cuesta un poco de buen ánimo?
-Cuesta cuando yo doy lo que ellos no se comen-dijo él viendo desdeñoso los contenedores de ensalada que él repartía.
-Si quieres cambiamos, pero eso no te va a quitar esa cara larga que tienes- dijo ella. Antes de sonreírle a la niña que seguía en la fila.
Shikamaru se quedó callado. Ella tenía razón. Ni todos los quequitos juntos le sacarían una sonrisa en ese momento. Sencillamente se sentía un tanto decepcionado de no poder hacer lo que quería. Él no era un niño mimado, pero por una vez en su vida estaba completamente convencido de que había tomado una decisión equivocada al no imponer su idea de navidad.
Temari veía por el rabillo de sus ojos al Nara. Estaba un tanto molesta con él de no mostrar el mismo entusiasmo que ella al ver a esos niños felices. Sin embargo comprendía la posición de él, desde que se casaron, no habían tenido tiempo libre suficiente como para poder disfrutar de una luna de miel decente; entre misiones, ir de una aldea a otra, el papeleo, instalarse en la nueva casa… Sencillamente ni por arte de magia podía sacarse el tiempo. Lo más que disfrutaron fue el fin de semana después al viernes que se casaron, que la pasaron en un hotelito en la villa de la Cascada, justo antes que unos " missing nin" atacaran la aldea y ellos tuvieran que pelear…
Pero ahora exactamente no sabía que decirle para animarlo, dado que su cabeza no podía aceptar el hecho de que, a pesar de su madurez y de su IQ de 200, Shikamaru no fuera capaz de entender, que a veces los momentos más felices son los que se les regalan a otras personas.
-Hola, los había visto.
Ino llegó de la parte de atrás de la cocina donde seguían saliendo platos para los niños. Se le veía la tez un poco tiznada de hollín, seguro de las ollas o del horno. Se mostraba bastante alegre.
-Hola Ino-saludo Temari, sonriendo.
-hemmp-saludó Shikamaru.
-Vaya, alguien está de mal humor-arqueó la rubia de Konoha una ceja y le hizo una expresión severa a Shikamaru.
-Digamos que está aquí a la fuerza, ¿eh?-bromeó Temari, lo último que quería era que Ino (la cual organizaba el evento) empezara a hacer preguntas.
-Ja-bufó él, tomando más contenedores y repartiéndolos.
-Como sea, les venía a preguntar si participarán como ayudantes en la colocación de los regalos en los distintos árboles de navidad. Cada recinto tiene su propio árbol, los regalos ya están clasificados pero me gusta que revisen que ningún regalo esté fuera de lugar. Lo hacemos a media noche.
-Por mí encantada-aceptó Temari.
-¿Queda opción?-se resignó Shikamaru.
-Espero ver un poco de mejor ánimo a esa hora-le reprochó Ino- nos vemos, pasen a mi oficina a las 11 y media y les daré el saco correspondiente, "ayudantes de Santa".
Dicho esto, se dio la vuelta y regresó a su labor. Ino llevaba más de tres navidades organizando el evento, era jefe de voluntarios en el lugar y pertenecía a la mesa directiva. Contaba con su propia oficina, donde atendía asuntos de dirección y concernientes al voluntariado.
Y de sus muchas actividades, Ino había adquirido experiencia, y sabia que el ánimo de perros que tenía Shikamaru no iba a cambiar, a menos que algo grande tocara su corazón y lo aumentara una talla completa.
De Grinch, Shikamaru pasaría a ser el ayudante de Santa perfecto… Para lo que Ino ya tenía enmente que recinto se le asignaría a Temari y a Shikamaru para repartir regalos…
