Disclaimer: La canción utilizada en este capitulo es "Nadie Igual" por Victor Drija. No me pertenece.
Capitulo 2
Nadie Igual
...Sus ojos se quedaron hundidos en los del otro por lo que pareció una eternidad, simplemente escaneandose; tratando de descifrar algo o simplemente disfrutando del contacto, Blue no lo sabía, pero de igual forma no le importaba.
"...Hola." -Murmuró el chico, casi en un susurro. Tanto así que fue una maravilla para Blue haberlo escuchado entre el barullo del restaurante.
"Hola." -Respondió ella, aún perdida en sus ojos. Tardo un par de segundos en salir de su trance y extenderle la mano.- "Soy Blue."
El muchacho le dedicó una mirada extrañada; le miraba como si fuese un bicho de dos cabezas o algo parecido. Después su mirada se endureció y bajó hasta la mano de la chica, y finalmente la estrechó.
"Green." -Se presentó simplemente. Green... ese nombre sonaba familiar. ¡Claro, Silver había dicho que Red era amigo de un tal Green!
"Disculpa, ¿Tu conoces a algún Silver?" -Preguntó Blue esperanzada. Antes que la muchacha pudiese preguntar si sabía donde vivía, el tal Green salió del restaurante.- "¡Oye, espera!"
7:30 y Black apenas llegaba a su casa de la escuela. ¡Alabados sean los turnos dobles en la tintorería! De otra forma, su madre estaría ahí para decirle hasta de que iba morir. Piso 2... Piso 3... Piso 4... Piso 5... Y ya se pasó de piso, ¿En que diablos pensaba?
Finalmente, maldiciendose mentalmente por tener la cabeza metida en otro lado, llegó hasta su departamento, en el 4° Piso de uno de tantos edificios. Su mano se acercó a la perilla de la puerta, sin embargo se paralizó antes de siquiera tocarla. ¿Lo haría? Bueno, la vió en Sketch, así que tal vez llegaría en cualquier momento.
Ya se había hecho una costumbre esperarla. Aunque estudiaran en escuelas diferentes, aunque no pudiesen haber escogido grupos de amigos mas diferentes, se llevaba bien con ella. Siempre había sido así.
Finalmente, el sonido de pasos subiendo la escalera lo sacaron de sus pensamientos.
"Hola, Black." -Si claro, esto ya era costumbre.
Cada tarde era lo mismo, y sin embargo cada tarde existía este miedo de que no aparecería. Pero eso era algo bueno para él, ya que solo hacía el hecho de verla llegar todavía mas feliz.
"Hola, White." -Saludó el castaño a la chica frente a la puerta al otro lado del pasillo.- "¿Cómo te fue hoy?"
"Bueno, hubo un pequeño problema con una de mis amigas." -Ugh, sus amigas. El porque se juntaba con ese grupo de antipaticas estaba mas allá de la imaginación de Black, pero bueno: él se juntaba con Gold, así que no era quien para juzgarla.- "Pero ya lo solucionamos."
"Que bien."
"¿Estuviste en Sketch? Me pareció verte ahí." -Preguntó ella, a lo que él respondió sonriendo.
"Sip, estuve ahí con mis amigos del béisbol." -Dijo Black, mientras se sentaba en el suelo, con la espalda apoyada en la puerta de su departamento. Segundos después, White le imitó.- "Uno de ellos tuvo un problema con su novia, pero logró solucionarlo..."
Y así se podían pasar horas y horas, hasta que finalmente uno de ellos tuviese que irse.
"¡Oye! ¡Esperame, maldita sea!" -Gritaba Blue, mientras seguía de cerca al misterioso Green, zurcando las calles de la ciudad.
El tipo no había dicho palabra alguna aparte de su nombre, y simplemente la ignoraba de forma magistral. Pero bien, si este era el Green del que hablaban Silver y Red, él tenía que saber como llegar a su casa.
Ademas, había algo en este sujeto que llamaba la atención de la castaña. Esa actitud fría y misteriosa era tan... molesta. Ya llevaba un buen rato siguiendolo, y el tipo ni siquiera le había reclamado. No le había dicho que dejara de seguirlo, no le había preguntado que quería, ¡No había dicho nada!
"¡Hey, di algo!" -Gritó Blue, cansada ya de vagar sin rumbo, simplemente siguiendo a este tipo que, hasta donde sabía, podría ser un delincuente o algo peor.- "¿Por qué me ignoras? ¿Por qué permites que te siga?"
Green simplemente le miró por sobre su hombro, solo unos segundos, antes de plasmar su mirada de ojos esmeralda al otro lado de la calle. Blue siguió la ruta de sus ojos hasta un edificio: Su edificio.
"Es... aquí." -Murmuró Blue, con la vista estatica en la gran estructura. Finalmente la despegó para poder agradecerle al chico, sin embargo ya se había marchado.- "...Green."- Susurró para si misma, antes de cruzar la calle y subir a su departamento.
"¡Cariño, ya llegué!" -Anunció Red, entrando triunfante a la habitación que compartía con su primo.
"¿Qué tal te fue?" -Preguntó Gold, recostado sobre la cama superior, con los ojos estaticos en un libro.
"500." -Dijo Red, dejando su guitarra en un rincón de la habitación. El ojirojo se metió en la cama inferior de la litera.- "Pero llegué demasiado tarde, a esa hora hay muy poca gente."
"¿No crees que se mejor así?" -Preguntó Gold, aún con la vista fija en su libro.- "Entre menos gente, menos es la posibilidad de que alguien te descubra."
"Miren quien habla." -Dijo Red entre risas, asomando su cabeza por el espacio entre la cama de Gold y la pared.- "Deberías aplicar eso a tus propios asuntos. Entre menos chicas te levantes, menos es la posibilidad de que una de ellas te descubra."
"La diferencia es que yo no tengo nada que perder." -Dijo el ojiambar, golpeando la frente de su primo con el libro.- "Ya vete a dormir, mañana hay clases."
"¡Si, jefe!"
"Hey, ¿Donde te metiste?" -Preguntó Silver, una vez que Blue entró al departamento.- "Llegué a Sketch pero no te pude encontrar."
"Bueno, depende a que hora llegaste." -Comenzó la castaña, desplomandose en el sofá.- "Llegamos allí muy tarde, ya que Red me tuvo dando vueltas por un muy largo rato. Y me fui muy tarde porque Red me dejó sola y no sabía llegar aquí."
"Bastardo." -Murmuró el pelirrojo para si mismo.- "¿Y cómo llegaste aquí finalmente?"
"Me trajo un amigo tuyo." -Respondió la ojiazul, e inmediatamente Silver arqueó una ceja.- "Un tal Green."
"Oh." -Exclamó el chico.- "Veo que no te ha costado mucho trabajo hacer amigos."
"Parece que no..."
"¡Silver, ya son las 6:40!" -Exclamó Blue, mientras ajustaba los ultimos detalles de su atuendo.
El primer día de clases siempre era algo emocionante para ella... cuando era tambien el primer día de todos los demás. Ahora le parecía aterrador. El empezar desde cero en un lugar donde ya todos se conocían, y la mayoría podría llegar a ser tan antipatica que no se molestarían en conocer a alguien nuevo.
"¡Ya voy!" -Gritó Silver desde el baño, antes de que el sonido del cepillo tallando contra sus dientes saliera de aquel cuarto.- "¡Ame n joio shegundo!"
"Me harás llegar tarde." -Murmuró Blue para si misma. Segundos después, se escuchó a alguien tocando la puerta.- "¡Voy!"
La castaña corrió hasta la puerta, y grande fue su sorpresa al encontrarse al otro lado a una chica de familiares ojos azules.
"¿Crys?"
"Hola, Blue." -Musitó sorprendida la recien llegada.- "¿Qué haces aquí?"
"Bueno, vivo aquí." -Explicó la nativa de Kanto.
"Buenos días, Crys." -Saludó Silver, desde detrás de Blue.- "Ella es mi prima, Blue."
"Ya tuve el placer de conocerla." -Explicó Crys, al mismo tiempo que todos salían y Silver cerraba la puerta trás ellos.- "Solo que no sabía que era tu prima." -Recalcó, plasmando su mirada en la susodicha.
"No me preguntaste."
"¡Yellow!" -Gritó Sapphire, sin importarle que todavía estaba oscuro y muchas personas seguían tratando de dormir. La castaña estaba parada en la acera frente a la puerta de Sketch, con una mochila perezosamente colgada sobre su hombro y una mueca de impaciencia plasmada en el rostro.- "¡Se nos va a hacer tarde!"
"Ya-Ya voy." -Se escuchó tartamudear a una timida voz al otro lado. Instantaneamente, el sonido de varios candadose siendo abiertos tranquilizó a Sapph, y tres segundos después, Yellow salió.- "Lo siento."
"Guardatelo, tenemos que apurarnos." -Rápidamente, la chica salvaje tomó la mano de su compañera y emprendió carrera hacía la Academia.
"Buenos días, N." -Saludó Black, sentandose en el pupitre junto a su rubio compañero, con una sonrisa de oreja a oreja enmarcando sus facciones. N arqueó una ceja ante el extraño comportamiento del chico.
"¿Por qué tan alegre esta mañana?" -Preguntó el chico, desganado, pero al mismo tiempo curioso.
"No lo sé, solo..." -Comenzó el chico, buscando la palabra que pudiese describir la alegría que sentía en ese instante.- "Tengo la sensación de que todo va a salir bien."
"Si tu lo dices..." -Murmuró el rubio.
"Buenos días, chicas." -Saludó Ruby, una vez que llegó al portón de la Academia, donde estaban Blue, Yellow y Sapphire esperandole. La mirada de ojos rubí del chico se posó en la primera.- "¿Lista para el primer día, cariño?"
"Como nunca lo he estado." -Mintió ella. Bueno, no era mentira: nunca había estado tan nerviosa. El chico pareció haber notado esto.
"No te preocupes, nadie aquí te va a morder, cielo." -Dijo el chico, sonriendo, antes de tomarle de la mano y hacerle una señal a las otras chicas para que le siguieran adentro.- "A menos que tu quieras."
El lugar era enorme. Mas que cualquier otra escuela que Blue haya tenido el gusto de visitar, o siquiera ver de lejos. Era como las universidades que aparecen en esas viejas postales que su mamá guardaba. Había varios edificios, un auditorio, muchos jardines. El lugar era simplemente perfecto.
Por primera vez en toda su vida, Blue sentía emoción por ir a la escuela. No por ver a sus amigos, sino por verdaderamente asistir a las clases.
Era demencial.
"Dia..." -*knock, knock, knock*.- "Dia, se que estás ahí, abre."
"..."
"...Dia, ¿Qué sucede?" -Esto comenzaba a aterrarlo. Ayer cuando lo dejó en la cocina de Sketch estaba perfectamente bien, y ahora de la nada se había desaparecido.
No respondió a sus llamadas, esta mañana había tratado de llamarlo de nuevo y seguí sin responder, Pearl hasta faltó a su primer hora de clases solo para ir a la Academia y buscarlo ahí, pero había faltado a clases. No quedaba otro lugar mas en donde buscar que no fuese en su casa.
"Dia, por favor, dime que sucede." -Rogó el rubio, sin embargo no hubo sonido alguno en respuesta. Muy bien, no había de otra. Pearl tendría que recurrir al Drake Van Dam en su interior. El rubio retrocedió un par de pasos, tomó un profundo respiro, y con todas su fuerzas pateó la puerta.
Un dolor punzante le recorrió desde la planta del pie hasta la punta del cabello, e al instante cayó pesadamente en el suelo. La maldita puerta no se movió un centimetro. 30 segundos después, se pudo escuchar como el cerrojo era retirado, y la puerta se abrió solo un poco, para dejar ver uno de los oscuros ojos azules de Dia.
"¿Qué sucedió?" -Preguntó Pearl.
"¡Dia!" -Le llamó una voz. Al instante supo de quien se trataba; reconocería esa voz aunque estuviese sordo... si, eso. Recien había ayudado a Yellow a cerrar por el día, y ya era demasiado tarde para que una dama como ella estuviese sola.
"Hey, Plat. No sabía que estuvieses aquí." -Le saludó el chico, tratando de acercarse para besarla, sin embargo, su novia le rehusó sus labios. Dia se alejó un poco, lo suficiente para ver sus ojos: estaban clavados en el suelo.- "¿Sucede algo?"
"Te-Tengo que hablar contigo." -Musitó ella. La preocupación comenzaba a llevarse lo mejor del chico, pero se esforzó para mantener la calma.- "Qui-Quiero... terminar."
Las palabras no entraron en la mente del chico. No; mas bien su mente se rehusaba a aceptarlas. Una y otra vez las repasó, pero su mente seguía negandose a procesarlas, hasta que finalmente cedió.
"...¿Eh?" -Fue lo único que pudo pronunciar el ojiazul. Ahí enfrente, Platina no podía dignarse a verle a los ojos.
"Quiero terminar." -Repitió.- "Me he dado cuenta... de que debo aumentar mis expectativas."
...¿Acababa de llamarlo fracasado? No, no es algo que ella diría... bueno, si lo es, pero...
"Puedo cambiar." -Murmuró él. Platina negó con la cabeza y sin embargo Dia seguía y seguía.- "Puedo ser mejor, puedo ser lo que tu quieras que sea, solo..." -Musitaba Diamond, tratando de que su voz no se rompiera.- "...Solo no me des por vencido."
"Lo siento." -Murmuró ella, totalmente carente de algun tono que delatara emoción alguna en su voz.- "Pero ya lo he decidido." -Y sin mas, la dama de sociedad se marchó, dejando al cocinero solo a la deriva.
En la oscuridad de la noche.
"Entonces, amiga, ¿Lo hiciste?" -Preguntó Whitney, sin dignarse a mirar a Platina. La chica solamente asintió, con una triste mirada clavada en el suelo.- "Ay, por dios. ¡Animate! Ahora puedes conseguirte algo mucho mejor."
"Supongo..." -Murmuró ella.
"¿Qué hay de Dia?" -Preguntó Platina.
"Niña, es un cocinero." -Recalcó Whitney, apuntando a la cocina.- "Ademas puedes conseguirte a alguien mucho mas, ya sabes, agraciado."
"Él no solo es cocinero, tambien es músico." -Lo defendió la chica de la bufanda.
"Es tamborilero." -Corrigió Gardenia, antes de dejar salir una risa, que pronto imitó Whitney.- "Los tamborileros no son músicos de verdad, solo golpean sus tambores una y otra vez."
"¿Tu qué piensas, White?" -Preguntó Platina. Sin embargo, cuando Ruby llegó con sus ordenes, la castaña se perdió en su helado.
"Bien, si decides quedarte con el tamborilero, me temo que tendremos que desligarnos de ti." -Chilló la pelirrosa, antes de darle un trago a su refresco. La mirada sorprendida de Platina no tenía comparación.- "Niña, nosotras somos lo "Top de lo top", no podemos dejar que nos relacionen con alguien tan común como el cocinero."
"A la larga, nos lo agradecerás." -Dijo Gardenia, imitando el irritante tono de voz de Whitney.
Y ahora, aquí estaba. En clase y sin poderse concentrar en nada de lo que la profesora decía. Su mente solo repasaba la imagen de los ojos de Dia la noche anterior. ¿Valía la pena?
¿Qué pregunta es esa? ¡Claro que valía la pena! En todos lados siempre dicen: "Las amigas son mas importantes que los novios", y si para mantener a sus amigas debía dejar a Dia, entonces así sería. Tomó la decisión correcta.
"Bien muchachos, para terminar la clase, he convencido a uno de sus compañeros de último año para que les diese una demostración de una canción en Sol sostenido." -Anunció la mujer, y a su señal, Red entró al aula, aplaudido por un par de alumnos.
"Gracias, ahí voy." -Empezó el chico, antes de comenzar a golpear un par de cuerdas en su guitarra.
"No tengo mas energías, se me fueron en las lagrimas
Cada vez que miro tu fotografía, día tras día
Descartando esperanzas, de que vuelvas otra vez
Conmigo."
"Y yo sé que quiza, se termine todo.
Pero quiero encontrar, algún otro modo.
De evitar que te olvides, de mi, y que yo me olvide de ti.
¿Es que acaso no puedes ver..."
"Que el amor pasará? Cuando me des por perdido
No habra marcha atrás.
Así que piensalo una vez mas, que habrá mejores o peores.
Pero como yo, no hay nadie igual."
"No lo entiendo." -Murmuró Dia, su voz ahogada por la almohada sobre su cara.- "¿Qué hice mal?"
"No es tu culpa, Dia." -Respondió Pear, desde su lugar en el suelo de la habitación de su amigo.- "Son solo cosas que pasan, y que muchas veces no se pueden explicar."
"Ella dijo que tenía que aumentar sus expectativas." -Murmuró Dia, riendo amargamente.- "Quiza no soy suficiente para ella."
"Tal vez no." -Dijo el rubio, levantandose del suelo y caminando hasta el borde de la cama.- "Tal vez haya mejores que tu, y estoy seguro de que hay peores. Pero te aseguro que ella no podrá encontrar a nadie igual a ti."
"Valoro tu valentía de enfrentar etapas nuevas
Pero a veces se te olvida que
Lastimas, y me complicas por completo mi existencia
Y mis ganas de seguir soñando."
"Porque creo en la fé, que mueve montañas
Porque rezo por ti, todas las mañanas
Pero quieres dejarme hasta aquí
Y ponerme un punto y final, ten cuidado porque después:"
"El amor pasará. Cuando me des por perdido
No habrá marcha atrás
Así que piensalo una vez mas, que habrá mejores o peores
Pero como yo, no hay nadie igual."
Platina no pudo evitar relacionar esa canción con Dia. Quiza lo había dado por perdido muy pronto, quiza no le dio oportunidad de revelar su verdadera forma.
Pero bueno, ahora ya nunca lo sabría.
"Muy bien chicos. Practiquemos la coreografía de ayer." -Ordenó Flannery, la maestra de baile.- "Hoy tenemos como invitados a los chicos de Artes Plasticas, así que sean amables. Los dejo con el subdirector para que les de el resto de las indiciaciones." -Un hombre, de vestimenta... teatral, por decir lo menos, pasó al frente del salón.
"Muy bien. Mis cachorros trataran de plasmar la escencia de su baile en un retrato." -Explicó el hombre.- "No es necesario que posen, o que interrumpan su coreografía; ese es el reto. Deben capturar la escencia del arte en movimiento, ¿Entendieron?"
"Si, Profesor Wallace." -Cantó todo el aula.
"Yellow, ¿Me dibujarás?" -Preguntó Sapphire, llegando al lado de su rubia amiga.
"Si, claro." -Respondió ella, en su usal tono de voz, mientras preparaba su lienzo y materiales.
"¡Oh, Ru-Ru!" -Se escuchó chillar a una voz al otro lado del aula.- "Si quieres, puedo dejar que me dibujes."
"Eh... seguro, Gardenia, cielito." -Respondió el ojirojo, luciendo de nuevo esa falsa sonrisa que tanto le había servido en su trabajo de mesero.- "Ahora, vete... a hacer lo tuyo, corazón."
"Parece que el homosexual ya encontró a su modelo." -Gruñó Sapph, molesta.
"Sapph." -Le reprendió Yellow.- "Lo llamas homosexual como si fuera un insulto."
"¡Es que su actitud me exaspera! Te juro que si no fuera tu empleado, ya le hubiera roto cada uno de sus inhumanamente blancos dientes."
"¡Niñas, por favor!" -Les llamó Flannery.- "Menos charla y mas practica."
Durante el resto de la clase, los chicos de Danza estuvieron haciendo lo suyo. Bueno, la gran mayoría. Gardenia encontraba uno que otro momento para hacer una de sus "Poses de Estrella", y de vez en vez Ruby se veía obligado a retratarla.
Cambiando completamente de emisferio, Yellow ya había terminado su retrato de Sapphire y ahora solo esperaba a que Wallace diese la señal y pudiera retirarse de ahí. De vez en vez, la chica salvaje notaba un par de miradas furtivas que robaba el mesero de ojos rojos. Decidió ignorarle, pero cada vez se volvía mas y mas díficil.
"Muy bien, chicos. Eso es todo." -Anunció Wallace, y poco a poco sus alumnos salían del salón. El hombre se giró hacía Flannery y estrechó su mano.- "Muchas gracias."
"Cuando guste, subdirector."
"¡Hey, niño princesa!" -Le llamó Sapph, una vez que ya todos habían salido del aula. Ruby aún seguía terminando su retrato.- "¿Qué tanto me estabas mirando durante la clase?"
"..." -Ruby permaneció en silencio por un largo rato, solamente mirando a la chica a los ojos. Finalmente despegó su mirada de la de ella y siguió dibujando.- "No se de qué hablas."
"No me vengas con eso." -Gruñó molesta. Notó la mirada serena del chico, estatica sobre su actual trabajo, y velozmente pasó al otro lado del lienzo. Era un retrato de Gardenia.- "Diviertete con tu espanta-ratones, mariposita." -Espetó Sapph, antes de salir del aula.
Ruby soltó un suspiro, antes de seguir trabajando.
"Que chica tan barbarica."
"¡Hey, Silver!" -Saludó Gold, sentandose en la silla junto al pelirrojo.- "¿Cómo va tu día?"
"¿Qué diablos haces aquí?" -Preguntó el chico.- "¿Sabes lo que podrían hacerte algunos de los chicos si te ven aquí?"
"¿Por qué? ¿Porque soy un "Artista"?"- Preguntó el ojiambar, robandose la manzana de Silver y dandole una mordida.- "Fruta, ¿Por qué no traes dinero para comprar porquerías como una persona normal?"
"Si, porque eres un artista." -Respondió Silver, arrebatandole la manzana a Gold, antes de arrojarla lejos.- "¿No deberías estar en clases?"
"¿Me haz visto tocar?" -Preguntó Gold, dejando salir una carcajada.- "Yo no necesito clases, Silver."
"La fila del almuerzo es un infierno, creo que alguien me manchó de-" -Exclamó Crys, sentandose a la mesa. Sin embargo cayó al ver a Gold.
"Hola, no creo que nos conozcamos." -Saludó el "Artista", extendiendo su mano. Sin embargo, Silver lo sujetó del brazo.
"Por una muy buena razón, ella es demasiado inteligente para caer en tus trucos." -Gruñó el pelirrojo, ante la mirada molesta de Gold.
"Aguafiestas."
"De hecho, si se quien eres." -Suspiró Crys, dejando caer su bandeja en la mesa.- "Tu eres el chico que se puso a cantar ayer en Sketch."
"Hey, una fanatica." -Exclamó Gold, sacando completamente de la nada una pluma.- "¿Quieres un autografo?"
"No."
"¿Quieres que te cante?"
"No."
"¿Quieres salir conmigo?
"¡No!"
"Gold, te lo advierto." -Gruñó Silver, de nuevo. Gold arrojó los brazos al aire en exasperación.
"Dios, entre tu y Red se encargan de no dejarme hacer mi magia." -Se quejó el Músico.- "Ayer Red no me dejó ir tras "Piernas de Porcelana", y ahora tu me haces esto. ¿Es que acaso me odian tanto?"
""¿Piernas de Porcelana?""- Preguntó Silver, arqueando una ceja.
"La chica que llevó a Sketch ayer." -Explicó el muchacho. Inmediatamente, los ojos de Crys y Silver se abrieron de par en par. Y Crys no pudo evitar soltar una sonora carcajada.- "¿Qué?"
"Esa era mi prima..." -Siseó Silver. El rostro de Gold se volvió casi transparente, y su mente se congelo en el momento.- "Acabas de llamar a mi prima... Piernas de Porcelana."
"Bu-Bueno, no puedes negar que tiene unas piernas hermosas." -Tartamudeó el ojiambar.
"¡Gold!"
"Sabes, creo que mejor vuelvo a clases." -Exclamó el Artista. Se levantó rápidamente de su asiento, y se dispuso a correr lo mas rápido que sus piernas le permitieran, sin embargo, algo se interpuso en su camino.
Un chico, de buena estatura y marcados brazos, que vestía una camiseta manchada de puré y llevaba una bandeja vacía, acompañado de otros dos... Oh, mierda.
"Wow, lo siento, viejo." -Se disculpó Gold. El muchacho arrojó su bandeja al suelo y avanzó un paso hacía él. Sin embargo el ojiambar no se movió.- "Fue un accidente."
"Mi puño en tu rostro también será un accidente." -Gruñó el tipo. Silver se levantó de su asiento, y se interpuso entre ambos.
"Alejate, Bruno." -Ordenó Silver, con una mirada desafiante en sus ojos. Sin embargo, los acompañantes del tal Bruno tambien se acercaron.
"¿O qué?" -Preguntó uno de ellos.- "¿Tu y el Artista nos van a golpear?"
"¡Oh, un Artista!" -Exclamó el restante.- "Todavía mas razón para romperte tu bonita cara." -Un coro de risas inundó la cafetería completa. El tumulto había alcanzado buena audiencia.
"¿Nos romperías la cara a 3?" -Preguntó una voz detrás de ellos. Y helo ahí, en la postura mas valiente y desafiente en la que nunca había estado: Black.- "Estoy listo aquí y ahora."
"Oh, vamos Black." -Dijo uno de ellos, acercandose al castaño.- "¿Pelearías con nosotros por defender a un perdedor y a un Artista?"
"No, Brock." -Siseó Black.- "Les patearía el trasero por defender a mi compañero del equipo de béisbol y a su amigo." -Los 6 guardaron silencio por un buen rato.
Ambos bandos tentaron la situación, considerando las posibilidades, y finalmente:
"Vamonos, no valen la pena." -Exclamó Bruno, seguido de cerca por su sequito. Cuando por fin estuvieron lo suficientemente lejos, Black dejó salir un pesado suspiro de alivio.
"Gracias hermano, te debo una." -Murmuró Gold, estrechando la mano de Black.
"No hay problema, pero mejor vete de aquí." -Sugirió el chico de ojos negros.- "No quiero que causes mas problemas."
"De acuerdo." -Dijo Gold, antes de girarse a Silver y Crys.- "Nos vemos, chicos." -Y dicho esto, Gold salió a gran velocidad, pero sin llamar la atención.
"Gracias por ayudarnos." -Musitó Silver, estrechando su mano también.
"No hay problema." -Respondió el chico, con una sonrisa en el rostro. Finalmente, Black salió de la cafetería.
Se sentía bien ser el heroe de vez en cuando, pero lo mejor sería no convertir esto en un habito; no era bueno hacerse tantos enemigos en su propia escuela. Al doblar en una esquina, el castaño sintió como algo o alguien lo sujetaba del cuello, y lo proximo que supo era que ese algo lo impactó contra una pared.
Supuso que serían Bruno, Brock y Brawly, sin embargo, se llevó una gran sorpresa al descubrir que la persona frente a él, era N.
"¡¿Cúal es tu problema?" -Gritó el rubio, ante la mirada confundida del ojinegro.- "¿Por qué mierdas les dijiste que Gold era nuestro compañero de equipo?"
"Porque le iban a romper la madre." -Murmuró Black, aún shockeado por la situación en la que estaba.- "¿Qué tiene de malo?"
"¡Imbecil!" -Gruñó N, soltando finalmente al muchacho.- "Ahora saben que nos juntamos con Artistas. ¿Sabes cuantos Dorados tomarían represalias contra nosotros por tu numerito del heroe?"
La verdad, es que Black no pensó en las consecuencias de lo que acababa de hacer. Es decir, Gold era su amigo, y ayudar a un amigo en peligro siempre era lo correcto, pero no se había percatado de que acababa de ponerse en peligro a si mismo.
"Oh, mierda." -Exclamó Black, cubriendo su rostro con sus manos.- "¿Ahora que carajo hacemos?"
"Por ahora no nos conviene quedarnos aquí." -Gruñó N.- "Vamos al "Cuartel", nos esconderemos ahí por el resto del día y para mañana ya lo habrán olvidado." -Black asintió con la cabeza, y ambos huyeron de Golden High, a toda la velocidad que sus piernas podían correr.
Las clases terminaron por hoy para Blue, pero no sentía deseos de volver a casa. Recordaba haber visto un parque de camino a la Academia, así que siguió sus pasos hasta encontrarlo.
El lugar era bello. Era bastante grande, había lugares donde los niños podían jugar, había canchas de fútbol, béisbol y basquetbol, y había grandes y espaciosos jardines donde uno se podía sentar o recostar para hacer absolutamente nada.
Y fue entonces que lo vio. Ahí, sentado a la sombra de un árbol, con un libro en su mano derecha y un par de anteojos adornando su rostro. Se acercó, y sin decir palabra alguna, se sentó a su lado.
"¿Qué lees?" -Preguntó Blue, como si se tratara de un amigo al que conocía desde hace años. Sabía que no era así, pero en cuanto lo vio, no pudo evitar sentirse... comoda.
"¿En qué momento te di la impresión de que eramos amigos?" -Preguntó el castaño, con la mirada hundida en las paginas de su libro. Blue infló las mejillas, en un falso gesto de enojo. Después estiró la mano y le quitó las gafas.- "...¿Te diviertes?" -Gruñó molesto.
"Sip." -Respondió la ojiazul, modelando las gafas de Green.- "¿Por qué tan amargado, Green?"
"Porque una desconocida acaba de quitarme mis anteojos." -Dijo el ojiverde, estirando la mano para recuperar sus gafas.
"Vamos, puedes ver sin ellos, ¿No?" -Preguntó Blue, moviendose fuera del alcance del muchacho, obligandole a levantarse.
"Son para leer, niña." -Gruñó el castaño, tratando de recuperarlas. Sin embargo, Blue saltaba de un lado a otro para prevenirlo.- "¡¿Podrías ser mas infantil?"
"¡Quiero que te diviertas!" -Exclamó ella, entre risas.
Y si señores: esa fue una larga tarde.
N/A: Se lo que piensan: "¡Oh por dios! Este cabrón va a subir un capitulo cada día". Pues no. Simplemente me sentí inspirado y decidí pasarme todo el día escribiendo. No esperen actualizaciones todos los días, pero paseense por aquí de vez en cuando. Gracias a Danyeda, Wolf, y mi reviewer anonimo por sus reviews del capitulo anterior.
Los veo en el proximo.
