Disclaimer: La canción utilizada en este capitulo es "Pintaré", de Iskander. No me pertenece.
Capitulo 3
Pintaré
"Creo que te gusta."
...La frase sonaba estúpida en tantos y tantos niveles posibles. Sapphire la encontraba tan estúpida y risible, que no encontraba el modo de hacerselo saber a su amiga. Repasemos el contexto de la conversación.
"¿Cúal es tu problema con Ruby?" -Había preguntado Blue. Yellow, Crys y Sapph se habían quedado a dormir en casa de la castaña, como una idea de la madre de Silver para hacerse amigas.
"¡Es demasiado niña!" -Gritó Sapph, llevandose las manos al cabello.- "No me importa que sea gay, ¿Pero tiene que desfilarlo por todas partes?"
"Él siempre ha sido así."- Dijo Yellow.- "Él es... como una versión mas joven del subdirector Wallace; es un chico muy teatral."
"Ademas, no veo como el ser gay deba ser algo que deba esconder." -Opinó Crys. Sapph soltó un gruñido, casi bestial, y se dejó caer de espaldas al suelo.
Segundos después, pudo ver desde la esquina de su margen de vista a Blue, sonriendo juguetonamente, casi burlandose de ella.
"¿Qué?" -Preguntó Sapph, agresivamente.
"Creo que te gusta." -Opinó la nativa de Kanto, e inmediatamente los ojos de Sapphire se abrieron de par en par, y el primer instinto que tomó posesión de su cuerpo fue... reir. Ruidosamente.
"¿Qué? Estás loca." -Dijo la chica salvaje, controlando su sonora carcajada.- "¿Qué parte de "es gay" fue la que no haz entendido?"
"No, lo entiendo todo." -Dijo Blue, sonriendo burlonamente todavía.- "Pero eso no significa que no te guste. Creo que te gusta, y estas molesta porque sabes que es gay, y que no tendrás una oportunidad con él."
Sapphire analizó las palabras de Blue por un momento. Aplicando su lógica torcida, enferma y demencial... tal vez sus palabras tenían sentido. Pero admitir eso, sería admitir que le gustaba el niño princesa.
"Sus palabras tienen sentido." -Apoyó Crys. Los 3 juegos de ojos se clavaban solo en ella. No había como llamarlas locas a las tres.
"Estan locas." -Murmuró Sapphire, para dar por finalizado el tema.
"¿Puede alguien decirme por qué estamos en el Cuartel un viernes por la noche?" -Preguntó Gold, paseandose por todo el lugar, inquieto.- "Deberíamos irnos de antro. No se, a Dragon's Den a levantar unas chicas o algo."
"Vamos Gold, hace mucho que no pasamos tiempo juntos." -Dijo Red, recostado en un viejo sofá.
El Cuartel, como lo llamaban los DH, era una casa aparentemente abandonada al otro lado del parque. Por fuera, estaba sucia, había basura alrededor y estaba oculta entre decenas y decenas de árboles. Pero por dentro, era como la casa de cualquiera de los chicos. Había un par de sillones, una alfombra, una vieja televisión y una hielera.
"Ademas, pasamos toda una tarde limpiando este lugar. Mas vale darle buen uso." -Exclamó Black, antes de darle un trago a su cerveza.- "Pensé que ya no irías a Dragon's Den despues del incidente en Sketch con Roxanne."
"Pensaste mal." -Gruñó Gold, dejandose caer en el sofá, junto a N.- "¿Qué te pasa? Haz estado muy callado."
"No pasa nada." -Murmuró el rubio.
"Está molesto porque-"
"Callate." -Gruñó N, interrumpiendo a Black.- "No tienes porque hacer esto un asunto suyo. Fue tu estúpidez."
"Hey, tranquilo." -Intervinó Red, acercandose al tumulto.- "Somos un equipo; los problemas de uno son problema de todos." -Black soltó un profundo suspiro y se recostó en el alfombrado suelo.
"No es nada, en verdad." -Mintió Black. Todos se dieron cuenta, pero igual no sería bueno presionarlos. Justo en ese instante, se escuchó el sonido de una puerta abriendose y cerrandose.
Green, sintiendose como en su propia casa, hizo acto de presencia, apuntó a Red con un dedo y después le hizo una señal para que saliera.
"Eh, enseguida vuelvo." -Se excusó el ojirojo, antes de salir, seguido de cerca por el castaño.
"Por cierto, ¿Han visto a Pearl?" -Preguntó Gold. Ambos, N y Black, se encogieron en hombros.
"Dia, tienes que salir algún día." -Gruñó Pearl, recostado en el suelo de la oscura habitación. Su respuesta fue un prolongado silencio.- "Vamos con mis amigos, solo para que te distraigas un rato."
De nuevo, el peliazul no respondió palabra alguna, solo se mantuvo ahí. No sentía deseos de hacer nada. Estaba aburrido pero no sentía la necesidad de hacer algo al respecto; podría haber ido a la sala a ver televisión, podría encender su computadora, podría leer algo, podría ir a comer algo, pero ¿Cúal era el punto? ¿Cuál era el proposito? Tanto era su aburrimiento que ni siquiera tenía deseos de dormir.
"Solo..." -Murmuró Dia, llamando la atención de su rubio amigo.- "Solo... no tengo ganas de hacer nada."
Viernes por la noche y aquí estaba él, en su habitación, completamente solo y sin nada que hacer. Bueno, casi. Ruby nunca había sido muy fanatico de dibujar, de hecho solo lo hacía en clases, pero si bien no tenía nada mejor que hacer, esto era su escape al aburrimiento: encender el radio y dibujar lo primero que se le viniese a la mente al escuchar la primera canción que sonara.
...Él conocía esta canción, le gustaba, sabía la letra. El mesero no cantaba en público, dios no quisiera que alguien lo escuchara cantar, pero cuando estaba solo, era una buena forma de pasar el rato. Así que, mientras su lapiz se paseaba libre y autóctono por el papel, las notas resbalaban solas de labios de Ruby.
"Pintaré en tu carita unos ojos azules
en mis brazos te haré regresar a las nubes
y la gente verá que los sueños se cumplen
basta con esperar a que dios los dibuje."
-
"Pintaré, pintaré, pintaré, pintaré
pintaré."
-
"Pintaré, como nadie nunca mas te había pintado
y te amaré con los dedos de mis manos en tus labios
dejaré que la vida se nos pase muy despacio
pensaré que todo abajo sigue bien."
-
"Pintaré en tu sonrisa unos cuantos motivos
Y te sientas tan libre pintando conmigo
Y que dios nos dibuje de muchas maneras
para que cada vez sea como la primera"
-
"Pintaré, pintaré, pintaré, pintaré
Pintaré."
-
"Pintaré como nadie nunca mas te había pintado
y te amaré con los dedos de mis manos en tus labios
dejaré que la vida se nos pase muy despacio
pensaré que todo abajo sigue bien"
-
"Pintaré como nunca nadie mas había pintado
y te amaré con los dedos de mis manos en tus labios
dejaré que la vida se nos pase muy despacio
pensaré que todo abajo sigue bien..."
"Pintaré..."
Muchas veces, Ruby no se percataba de lo que dibujaba hasta haber terminado. Y esta vez, el producto final le horrorizó sobremanera. Era la segunda vez que dibujaba eso, la segunda vez que retrataba a esa persona.
Ruby arrojó su cuaderno lejos, hasta golpear con la pared al otro lado de la habitación, casi como si le tuviese odió al pequeño rectangulo de hojas. El ojirojo soltó un largo y profundo suspiro, antes de dejarse caer en su cama.
"Pintaré en tu carita unos ojos azules..." -Murmuró Ruby, repasando la letra de la canción en su mente.
"No me recuerda." -Murmuró Green, recargado sobre un barandal del parque.
"...Bueno, fue hace muchos años." -Suspiró Red, sentado sobre el mismo barandal. Ambos miraban a diferentes direcciones, y sin embargo podían entenderse bien, podían visualizar las expresiones del otro. Pero bueno: siempre había sido así.- "Era de esperarse."
"Fue muy extraño presentarme otra vez." -Dijo el castaño.- "Ha cambiado mucho."
"Sip, ha crecido para convertirse en tremenda mujer." -Bromeó Red, antes de soltar una ligera risa. Green no era de las personas que reía tan abiertamente, pero esto le causo una sonrisa. -"¿Qué piensas hacer?"
"Nada." -Respondió Green, antes de separarse del barandal y meter sus manos a los bolsillos de su pantalón.- "No me interesa hacer algo."
"Ya veo..." -Murmuró el béisbolista. Sin decir mas nada, Green comenzó a alejarse.- "Tal vez pronto te recuerde."
Green se detuvo en seco.
"Trata de hacer cosas que solían hacer juntos, algo que active alguno de sus recuerdos." -Sugirió el ojirojo, por fin posando su mirada en su amigo. Green se quedó inmovil por buenos 30 segundos, hasta que por fin siguió caminando.
"Como dije: No me interesa hacer algo."
...¿Por qué aún se sentía así? No era necesario, no era saludable, no valía la pena. ¿Por qué aún la extrañaba? Diablos, apenas había pasado cuanto, ¿Un día? Sentía como si llevara siglos y siglos lejos de él. En el fondo sabía que Pearl tenía razón; no podía estar deprimido por tanto tiempo, mucho menos por una mujer.
Por primera vez en muchas horas, Dia se levantó de su cama, con cuidado de no pisar a Pearl en el trayecto. El rubio se había quedado dormido en el suelo de su habitación. Dia no pudo hacer nada mas que sonreir.
El sol entrando por su ventana le decía... que este era un nuevo día: una nueva etapa.
"Dios..." -Se quejó Black, saliendo de su departamento mientras acariciaba su sien derecha.- "Ni siquiera tomé tanto."
"Hola, Black." -La resaca del muchacho se tomó un pequeño descanso al escuchar aquella voz. Subiendo las escaleras, tan sonriente como siempre, estaba White.
"Buenos días." -Saludó el chico, antes de recordar que le dolía la cabeza.- "¿A donde fuiste tan temprano?"
"Oh, no fuí a ningún lado. De hecho, acabo de llegar de casa de Cheren." -Al escuchar esa oración, la sangre del castaño se fue hasta la punta de los dedos de sus pies, y el dolor solo se intesificó.
"¿Te quedaste a dormir en casa de tu novio?" -La frase que salía de labios del muchacho no se escuchaba bien. Ni siquiera un poco. La despistada "Modelo" asintió energicamente.- "Se que no es de mi incumbencia, pero-"
"Oh, Black, no seas tontito." -Exclamó la muchacha, antes de correr hasta él y atraparlo en un fuerte abrazo. En ese instante, el castaño sintió un deseo terrible de vomitar su cena... Porque cenó, ¿Verdad?- "Puedes preguntarme lo que quieras."
"Bueno, ¿Acaso tu..."- Murmuró el muchacho, mirando hacía abajo, a esos grandes ojos de inusual color, que brillaban con una alegría y una ingenuidad tremenda. No, White no era capaz.- "Nada, olvidalo. Es una tontería."
"¡Dime!" -Chillo la chica, abrazandose mas a él, arrancando una pesada y dolorosa risa de labios de Black.- "No seas malo."
"Olvidalo, no te lo diré." -Exclamó el béisbolista, siguiendo con su pequeño juego.- "Tengo que irme."
"¡No, Black, dime!" -Seguía exclamando White, entre risas. El muchacho se dispuso a bajar por las escaleras, sin embargo, White seguía colgada de él.
"Muy bien, entonces todo el encargo te llegará la proxima semana." -Terminó el hombre, antes de que Yellow le entregara el dinero.
"Muchas gracias." -Murmuró la timida rubia, haciendo una modesta reverencia.
Muy bien, ese fue el último de los encargos. Llevaba paseandose desde las 8:00 AM, ocupandose de los encargos del restaurante de ese mes. Ahora, por fin, solo restaba llegar a casa y tomar un largo y merecido descanso. La pequeña se montó en el primer autobus que encontró, cualquiera servía.
"Pintaré como nunca nadie mas había pintado
y te amaré con los dedos de mis manos en tus labios
dejaré que la vida se nos pase muy despacio
pensaré que todo abajo sigue bien..."
"Pintaré..."
Todos los pasajeros aplaudieron en cuanto el muchacho terminó su interpretación, y el modesto músico de inmediato pasó por los asientos, extendiendo su gorra para recaudar una que otra amable donación. El chico se giró, y su mirada se topó con la pequeña figura de Yellow.
"Hola." -Murmuró el guitarrista.- "Yo te conozco."
"Si... Yo soy Yellow." -Dijo ella, en un susurro. Antes de extenderle la mano timidamente.
"Si, lo sé." -Dijo el chico, e inmediatamente la rubia recogió su mano, con el rostro completamente enrojecido.- "Soy Red, yo siempre voy a Sketch con mis amigos, y siempre te veo ahí."
"Bu-Bueno, es que el restaurante es de mi tío, y me pone a cargo siempre." -Explicó ella, antes de sentarse en uno de los puestos libres. El muchacho se sentó junto a ella y le sonrió. Ambos permanecieron en silencio por un buen rato, hasta que una duda surcó la mente de la chica.- "Creí que los estudiantes de la Academia-"
"Sip, pero..." -Le interrumpió él, antes de sonreirle ampliamente.- "Lo que no sepan, no hará daño."
"¿No te parece que te estas arriesgando mucho?" -Preguntó ella, sonando genuinamente preocupada.- "Si te descubren, podrían expulsarte."
"Lo se, pero... es algo que tengo que hacer." -Murmuró Red, lanzando una melancolica mirada por la ventana.- "Ademas, se que no le dirás a nadie."
"¿Por qué lo dices?"
"Bueno..." -Murmuró el chico, antes de llevarse el dedo indice al labio inferior y clavar su mirada en el techo del autobus.- "No lo sé, ¡Me irradias confianza, supongo!"
Uno... Dos... va por el tercero y-
PUM*
"¡Ouch, fijate por donde vas pedazo de-!" -Gritó Gold, sin embargo su voz se ahogó al ver con quien había chocado.- "Hola, belleza. Bonita forma de llamar mi atención."
"Ugh, se realista, ¿Quieres?" -Espetó Crys, levantandose del suelo.- "¿Qué haces tu aquí?"
"Supongo que lo mismo que tu: vine a ver a Silver."- Explicó el ojiambar, antes de arquear una ceja.- "Ah, ya veo. Es por eso que no quisiste salir conmigo. Tu y Silver-"
"No, solo somos amigos." -Exclamó ella, sonando mortalmente molesta.- "No quise salir contigo porque eres un idiota."
"Hey, eso no es justo." -Se quejó el béisbolista.- "Ni siquiera me conoces."
"Conosco a los de tu calaña." -Siseó la ojiazul, antes de pasar a Gold de largo y bajar por las escaleras. Sin embargo, el chico la alcanzó velozmente.
"Oye, espera." -Murmuró Gold, sonando un poco mas serio.- "No es justo que me etiquetes con otros tipos que, hasta donde yo se, pueden ser completamente diferentes."
"No, niño, eres igual a todos demás." -Espetó Crys, entre amargas risas.- "No te creas tan especial, solo eres otro chico golfo al que no le importan las mujeres con las que anda."
"Te diré que haremos." -Comenzó Gold, tratando de llegar a un arreglo.- "Dame una oportunidad." -Pidió el ojiambar, gesticulando con su mano.- "Solo necesito una oportunidad para probar que te equivocas y que no soy igual a los demás."
"No te daré el gusto." -Gruñó Crys, antes pasarle de largo. Esta vez, Gold no trató de seguirla.
"¡Oh, Ru-Ru!" -Chilló una voz detrás de él. No necesitó girarse, demonios, ¡No quería girarse! Exactamente porque sabía quien era.
"Hola, cariño." -Saludó Ruby, mientras Whitney se acercaba corriendo a él para darle un beso en la mejilla.- "¿Qué se te ofrece, cielito?"
"Vine a invitarte a mi super-party." -Exclamó la pelirrosa, lo mas formalmente que su molesta naturaleza le permitió.- "Va a ser la fiesta mas ultra-super-mega "uf" que hayas visto, y voy a invitar a muchos chicos super lindos."
"Grandioso." -Gruñó Ruby entre dientes.
"Entonces, ¿Vas a ir?" -Preguntó ella. Ruby sabía la situación en la que estaba, no era estupido. Whitney no lo dejaría tranquilo hasta que prometiese ir a la susodicha fiesta.
"Seguro." -Dijo el ojirojo, con la esperanza de sacudirse a Whitney de encima.
"Ok, va a ser en dos semanas, acordamos detalles el Lunes en la Academia, ¿Ok?" -Preguntó ella, y Ruby se limitó a asentir con la cabeza.- "Ok. Voy a ir a avisarle a mas gente. Nos vemos luego, corazón." -La muchacha lo abrazó con fuerza. A Ruby le tomó un par de segundos darse cuenta, y para cuando iba a responder al abrazo, Whitney lo soltó y se fue corriendo.
"...Cristo, en que problema me metí." -Chilló Ruby por lo bajo.
...Ese era su lugar. Había mas de 20 hectareas en todo el jodido parque, ¡Y ella estaba en su lugar! ¡Bajo su árbol! Green soltó un pesado suspiro y caminó hasta el árbol, el lugar donde había pasado años y años solo, leyendo cientos y cientos de libros, y que ahora era ocupado por cierta chica castaña de ojos azules, que se balanceaba de un lado a otro al ritmo de la musica que salía de sus audifonos.
Green se sentó junto a ella, y Blue de inmediato se quitó los auriculares de los oídos.
"Buenos días, niño." -Saludó alegremente. El castaño rodó los ojos y prosiguió a leer su libro.- "¡Dije buenos días, niño!"
"Te escuché." -Gruñó el joven, antes de mirarle de reojo.- "Me pareció bastante obvio que te estaba ignorando."
"No seas malo, escucha esto." -Ordenó la muchacha, acercando los auriculares a los oídos de Green. Los ojos del chico se abrieron un poco, como una expresión de sorpresa contenida o algo parecido.- "Es la nueva canción de Mistyck."
"Hum, yo la conocía con otro nombre." -Murmuró Green entre dientes, sin embargo Blue lo entendió por completo.
"¿Qué, conoces a Mistyck?" -Preguntó ella, casi montandose en Green.- "¿Cómo?"
"Quitate de encima." -Gruñó molesto, protegiendo su libro de ser aplastado por la muchacha.
"¡Dime como conoces a Mistyck!" -Exclamó ella, sin embargo Green desvió la mirada y se mantuvo en silencio. Inmediatamente, la expresión en el rostro de Blue cayó, y fue reemplazada por una de falsa tristeza.- "Ya veo. Eres un mentiroso, Green Oak."
"¿Cómo diablos sabes mi apellido?"
Los ojos de Blue se abrieron de par en par. Cierto, ¿Cómo diablos sabía su apellido? Nunca se lo preguntó a nadie, no lo había escuchado de nadie, y sin embargo lo sabía. Ahí estaba, guardado en su mente, y cuando se deslizó de su lengua se sintió correcto.
"No lo sé." -Murmuró la ojiazul, clavando su sorprendida mirada en el cesped. Green le miró fijamente por unos segundos, antes de soltar un suspiro molesto.
"Si es necesario que lo sepas, ella solía estudiar en la Academia."- Explicó Green.- "Pero en ese entonces todos la llamaban Misty y..."
"Y..." -Inquirió Blue, con una sonrisa enmarcando su rostro.
"Creo que esto deberías hablarlo con Red." -Gruñó Green, resumiendo su lectura. Sin embargo, su comentario solo había logrado avivar la curiosidad de Blue.
"¡Vamos, no puedes dejarme colgada de esa forma!" -Chilló Blue, arrebatandole el libro.- "Dime o lo romperé pagina por pagina."
"No hago tratos con terroristas." -Dijo Green, antes de batirse con Blue en un duelo de miradas. Ambos se miraron fijamente por un buen rato.
Los zafiros de ella contra las esmeraldas de él, y nadie pronunciaba palabra alguna. Ella estaba montada sobre las piernas de él, dejandole sin salida y con su dichoso libro en peligro de muerte. Sin embargo, Green la tomó totalmente por sorpresa al poseer sus caderas con ambas manos y rodarla sobre el cesped, de tal forma que ahora el chico estaba sobre ella, y ella estaba de espaldas sobre el cesped.
La sonrisa de triunfo del muchacho se borró al notar el sonrojo en las mejillas de Blue. Ahora estaban en una posición bastante... precaria, por decir lo menos. Green se alejó de ella como si su tacto le ardiera, y recogió su libro del suelo rápidamente.
"Era..." -Murmuró Green, por lo bajo.- "Era la novia de Red." -Y sin despedirse o decir una palabra mas, el muchacho se marchó. Sin haberse quedado en el parque mas de 15 minutos, dejando a Blue totalmente sola y confundida, recostada sobre el pasto y tratando de descifrar lo que acababa de pasar.
"La... Un momento."- Murmuró ella para si misma, antes de levantarse de golpe.- "¡¿La novia de Red?"
N/A: Saben, me he dado cuenta de que 3 de los 6 fics que tratan del Manga de Pokemon Special en este sección, son míos. ¡Yo reíno esta seccion! Jajaja, no se crean, que igual Melissa Mistick me gana en reviewers, y no la culpo. Su fic está genial.
Gracias a Wolf, Danyeda y Asu por los reviews del capitulo anterior y por haber agregado la historia a sus favoritos y haberla alertado. Tambien gracias a Crhis por haberla agregado a favoritos. Diganme que opinan de este capitulo.
Hasta la proxima.
