¿Qué tal chicas? Espero que estén muy, pero muy bien. Yo ya estoy disfrutando de mis vacaciones :) ¡Yupi! ¿Ustedes ya salieron?

Espero que este capi les guste. Como es un minifick… lamento informarles que *música de suspenso* El final está cerca :( Pero tranquilas, habrá más de Emm en próximos ficks ^-^


Edward.- (gritando, molesto) ¡SAMANTHA!

Sam.- *se asoma* ¿Si?

Edward.- ¿Tú has agarrado mis Cd's?

Sam.- *se imagina a Bella tomando sus Cd's* Nop

Edward.- ¿Segura?

Sam.- Sip

Emmett.- ¿Samantha, dónde me dijiste que vaya a quemar los Cd's…? Ups…

Sam.- Emmett… ¡Corre! *él la carga y empieza a correr* (Al público) ¿Verdad que es divertido molestar a Eddie? Bueno, los personajes de esta historia son míos, la trama es de…

Emmett.- Sammy, así no era.

Sam.- Me estas revolviendo las ideas… *él para* Ahora sí. Los personajes de esta historia no son míos son propiedad de la maravillosa S. M. (¡gracias por crear a mi oso!) la trama… bueno, esa es harina de otro costal… xD


Capítulo 3

-No lo puedo creer- murmuró.

-Pues, créelo- le dije-. El chucho es un pervertido.

-Emmett- me regañó Edward.

-Ay, Edward, no seas así. Si la ha pedido no creo que sea para nada bue…

-¡Emmett!- exclamó la chica tomate.

-¿Qué?- pregunté poniendo mi cara de niño inocente- Iba a decir buey... Malpensada.

-Como sea- respondió-. Edward ni se te ocurra hacer nada.

-Pero si yo no iba a hacer nada- dijo, sonriéndole.

-Sí, como no… Tú me dijiste que le ibas a regalar un maniquí con un montón de consola…- me fulminó con la mirada-… consolas de Nintendo Wii, malpensado.

-Yo nunca dije eso.

-Edward- lo reprendió Bella-. No harás nada ¿escuchaste?

-Sí, cariño- respondió.

-Bueno, ahora vamos a seguir avanzando con las cartas ¿está bien?

-Sí, cariño- repitió.

-Pisado- articulé, él me sacó el dedo medio-. Malcriado.

Habíamos avanzado treinta cartas. Nos faltaban… más de cien. Bah… esto era aburrido. Bueno, todo fuera por los niños y que se mantenga la ilusión. ¿Quién dijo que Santa era un gordo barrigón? Sólo tendrían que mirarme… Edward alzó una ceja, ¡claro, estaba celoso!

Después de unos minutos, Alice y Jasper se nos unieron. Después, Rose también y, al final, Carlisle y Esme. Todos estaban cooperando. Carlisle nos dio permiso para comprarles regalos a los niños. Alice, Rose, Edward y yo nos encargaríamos de eso.

Ese día pudimos avanzar cuarenta cartas más, todas de niños. Edward se llevó a Bella otra vez a su casa y los demás nos quedamos en casa.

-Emmett- me llamó Alice, cuando todos los demás se fueron-. Ven.

Me llevó a su habitación y me enseñó un lápiz… delineador, igualito al que tenía Rose.

-Me llegó hoy en la mañana- me explicó, abrí los ojos como plato.

-Dame, por favor, dame- pedí dando saltitos.

-Escucha, se lo das y le dices que no fue tu intención hacer eso con su lápiz ¿entiendes?- asentí, mientras ella me daba el lápiz.

Me fui rápidamente a mi habitación y encontré a Rose, echada en la cama, leyendo un libro.

-Cariño- la llamé, ella me miró por un momento y luego se volvió a enfocar en su libro.

-¿Qué quieres Emmett?

-Rosie, lo siento mucho, no fue mi intención hacer eso, no sabía qué era, pensé que solo era un lapicero- ella sonrió.

-No estoy molesta- me dijo.

-¿A no? ¿Y por qué…?

-Sólo quería ver qué hacías- fruncí el seño, ella se acercó rápidamente a mí y rodeó mi cuello con sus brazos-. ¿Sabes que te ves demasiado adorable cuando pones esa expresión de culpa…?

-Uhm… Ya me lo había dicho- le dije poniendo mis manos en su cintura, me separé abruptamente y ella me miró confusa-. Entonces, como no estabas molesta, supongo que ya no quieres… este lápiz- saqué el objeto de mi bolsillo y se lo mostré.

-Osito, ¡lo conseguiste!

-En realidad fue la duendecilla pero… como tú no estabas molesta. Supongo que se lo tendré que devolver ¿no?- ella rodó los ojos.

-Pues… ese lápiz combinaba muy bien con algo- dijo con una voz que… -. Alice trajo unas cuantas cositas más de su último viaje.

Fue hacia el ropero y sacó una bolsa.

-Mira- dijo mostrándome una lencería que no dejaba nada a la imaginación-. Pero, si le quieres devolver a Alice su lápiz… Supongo que ya no tengo nada con qué combinarlo…- un gruñido salió de mi pecho.

Lo último de lo que fui consiente fue de que me abalancé sobre ella y que la cama se nos hizo demasiado lejana…

-Gracias, enana- le dije cuando Rose y yo bajamos las escaleras.

-De nada.

-Hola, familia- nos saludó Edward.

-Hola- saludamos al unísono.

-¿Y Bella?- le pregunté.

-Tiene que ir al instituto- dijo Edward como si fuera la cosa más obvia del mundo.

Por suerte Jasper, Rose y yo, ya habíamos terminado con eso. Uf, era demasiado aburrido escucharlas mismas lecciones una y otra, y otra, y otra… vez. Sólo faltaban Alice y Eddie, pero esta semana no habían ido porque había salido solcito.

-Es frustrante estar encerrada- dijo Alice.

-Ve a cazar- le propuse.

-Ya fui- dijo haciendo un puchero-. Quiero ir de compras…

Suspiré aliviado, ¡gracias sol! No quería ir otra vez de compras, no es que me cansara, pero me aburría a un punto inimaginable…

Continuamos leyendo más cartas. Después de unas cuantas horas, nos dimos cuenta que ya habíamos avanzado con más de la mitad. ¡Yupi!


Finalmente, llegó sábado. Hoy íbamos a ir a comprar los regalos. Habíamos terminado de leer todas las cartas ése mismo día y las respuestas a ellas ya estaban listas.

-¿Ya vamos?- nos preguntó Alice por decimosexta vez.

-Aún no, pitufa- le dijo Edward-. Las tiendas ni siquiera han abierto.

-No entiendo qué necesidad hay en dormir- dijo cruzándose de brazos.

-Ni yo- concordé-, chócatela.

Chocamos las palmas mientras el aguafiestas de Edward negaba con la cabeza.

-¿Ya vamos?

-Sólo una hora más, Alice, sólo una hora- le dijo Carlisle.

-¿Qué tal ahora?

-Sólo faltan cincuenta y nueve minutos con cuarenta segundos.

-Rayos…

Me reí, la pitufa no conocía el significado de paciencia. No tenía la paciencia que tenía el Gran y Supremo Emmett Cullen McCarty

-Ya cálmate, duende.

-Oh, supongo que olvidé mencionarte que hoy llegaban los nuevos videojuegos a X-games (n/a.- tienda).

-¿De verdad, de verdad, de verdad?- pregunté saltando en el mueble.

-¡Emmett no...!

-Oh oh- murmuré cuando sentí que el sofá de Esme se aplastaba debajo de mí- Ups.

-Mi sofá…- murmuró Esme.

-Yo… lo siento- mamá suspiró.

-No fue tu intensión, Emm, no te preocupes.

Una hora después de que me obligaran a sentarme: aburrido, harto, hastiado, disgustado…

-Hasta con el pensamiento hartas, Emmett- dijo Edward, mientras conducía a Port Angeles

-Ah, ése, estimado lee mentes, es tu problema- el aludido gruñó, pero no dijo nada más.

-¡Llegamos!- gritó Alice mientras, prácticamente, saltaba del auto que aún estaba en marcha.

Tratamos de seguirla de tienda en tienda, pero después de un rato nos aburrió y decidimos ir por ahí. Mientras paseábamos por el centro comercial, algunas chicas nos sonreían o nos guiñaban el ojo, yo les sonreía y les devolvía el guiño, pero mi querido hermano era un aburrido, no hacía nada de nada.

-Hola- nos dijo una chica pelirroja muy linda, aunque no tanto como mi Rose, ninguna era como mi ángel.

-Hola- le dije, sonriendo.

-Ehm… me preguntaba si… si yo… Bueno… yo estuve jugando…- suspiré. Wow ¡cómo se podían liar los humanos!

-¿Si?- preguntó Edward, ella tomó aire.

-Jugué verdad o reto con una amiga y tenía que venir a darles un beso a cada uno en la mejilla- dijo como si fuera un trabalenguas, aunque sí lo pudimos entender-. Ay, qué roche.

-No hay problema- dijo Edward, alcé una ceja de incredulidad.

-¿De veras?- preguntó la chica, esperanzada.

-Claro- dije.

La chica se empinó un poco y besó a Edward en la mejilla, luego (pese a que ella ya estaba empinada), me tuve que agachar un poco…

-¡EMMETT MCCARTY!

-Oh oh… Corre- le dije a la chica.

A escasos metros de distancia, Bella y Rosalie se acercaban a grandes zancadas hacia nosotros. ¿Pero quién le pudo haber avi…? La respuesta vino en el mismo instante en el que formulé la pregunta.

-Alice- dijimos Edward y yo al unísono.

-Si tú corres, yo corro, hermano- me dijo el cobrizo.

-Vamos- le dije.

Fuimos hacia el otro extremo del centro comercial para quedarnos ahí, pero cuando llegamos nos encontramos con Alice.

-Pitufa…- gruñimos, ella nos sacó la lengua.

-¿Por qué me dejaron solita?- preguntó haciendo un puchero.

-Nos hubieras llamado y hubiéramos estado ahí, Alice- dijo Edward.

-Sí, pero no hubieran aprendido la lección.

-¿Y cuál es la jodida lección… no dejarte comprar sola?- ella ladeó la cabeza.

-Ehm… SIP.

Sentimos unos pasos detrás de nosotros. Obviamente una humana y una vampira.

-Edward- dijo la humana.

-Bella- respondió él.

-Emmett- dijo la vampiresa.

-Rosie…- respondí- Fe… ¿Feliz Navidad?

-Bueno, bueno, en la casa hablan. Ahora tenemos que hacer las compras de los regalos y la decoración de la casa.

-Yo, yo, yo…- dije levantando la mano.

-¿Sí, Emmett?- me preguntó Alice.

-Yo quiero cortar el árbol y llevarlo a casa- eso sería divertido, lo tumbaría de unos cuantos golpes.

-Esto… Emmett, Jazz se te ha adelantado. De hecho hoy en la mañana salió para hacerlo.

-Rayos- dije pateando una roca que estaba ahí.

Entramos en la juguetería y compramos más de diez muñecas… ¿es que las niñas pequeñas no podían pedir menos infantil? Como… no sé… ¡un oso de felpa!

-Yo quiero, yo quiero, yo quiero- le dije a Bella, zarandeándola del brazo.

-Emmett, yo soy humana, tranquilo.

-¿Me compras el osito, me lo compras? ¿Sí? Di que sí…

-Ven, Emm, yo te lo compro- dijo mi ángel-. Antes de que le arranques el brazo a Bella.

-Ups- dije soltándola-. Lo siento.

-Díselo a mi brazo- me dijo enfurruñada.

-Se llamará Teddy- le dije a la cajera, ella asintió.

Después de un rato Edward me llamó.

-Emmett, ¿dónde venden muñecos inflables?

-¿Por qué? ¿Bella no…?

-No seas idiota- me dijo, golpeándome la nuca-. Es para el chucho.

-Oh… ¿No le había dicho a Bella que no ibas a hacer nada?

-Corrección Bella dijo que no hiciera nada y me preguntó si la había escuchado… pero, nunca dije que haría lo que me dijo.

-¡Qué emoción! Mi pequeño hermano empieza a madurar- dije secándome una lágrima simbólica, él rodó los ojos.

-Bueno, ¿vamos a comprar el maniquí?

-Oh, Edward- dije con voz de ultratumba-, no solo vamos a comprar el muñeco…


Hahaha… ¿qué planea hacer el osito? Ya lo sabrán en el próximo capi… posiblemente el último o antepenúltimo antes del epílogo… :S

Nos leemos en el próximo capi :)

¿Teddy, el nuevo osito de Emm, se merece un review?

Bye, cuídense

XOXO