Capitulo 8
Soñé
"...¿Estas despierto?"
"Si."
"... Deberias estar dormido."
"Lo se."
"...¿Entonces?"
Red soltó un suspiro que podría haber levantado a los muertos. La luz fluorecente de su reloj marcaba las 2:40 AM. Había estado retorciendose en la cama por mas de 4 horas, y no había pasado mas de dos minutos con los ojos cerrados.
"Tengo muchas cosas en la cabeza." -Explicó el ojirojo, con la vista clavada en el colchón levitando sobre el suyo. Se escuchó reir levemente a Gold.
"Vaya, esas si son noticias." -La pierna del mayor impactó contra la cama de su primo.- "¡Auh! Hijo de siete, te he dicho que no hagas eso."
"No me gustan tus bromas."
"Lo siento." -Ambos guardaron silencio por un instante, antes de que Gold aclarara su garganta ruidosamente y asomara la cabeza por el espacio entre las camas y la pared.- "¿Quieres hablar de ello?"
"Yo..." -Murmuró Yellow, paseando su incomoda mirada entre Red y Misty.- "Yo los dejaré solos."
"No, espera Ye-" -Pero era demasiado tarde. A una velocidad impresionante, la rubia recogió sus cosas y salió huyendo cual alma que carga el diablo, dejando sola a la extraña pareja. La pelo de zanahoria clavaba su mirada en el muchacho, mientras que él se la rehusaba.
"Tengo que hablarte de a-"
"¿Por qué?" -Gruñó el ojirrojo, cabizbajo, de tal manera que su gorra no dejaba ver sus ojos.- "¿Por qué tenias que volver justo cuando ya había ordenado mis asuntos? ¿Qué diablos vienes a hacer aca?"
"Red, ya hemos pasado por esto. Yo ya te lo expliqué."
"Si, ya lo haz hecho." -Espetó este, mirandole fieramente, haciendola estremecerse y que sus piernas flaquearan.- "Muchas veces, pero eso no cambia el hecho de que jugaste conmigo."
"Tu sabes que era una oportunidad única." -Dijo ella, avanzando segura hacía él.- "Cualquiera la habría aceptado. Hasta tu."
"No. No, no lo habría hecho." -Su voz comenzaba a perder fuerza, y las palabras se atascaban en su garganta. Odiaba el efecto que Misty tenía en él.- "¿Sabes por qué? Porque yo cumplo mis promesas."
"De nuevo con eso..." -Murmuró Misty, amargamente, mirando al chico con aires de superioridad.- "Eramos un par de niños, Red." -Murmuró ella, acortando la distancia entre ellos, hasta el punto en que no podían ver nada mas que los ojos del otro.- "No era algo para tomarse tan enserio."
"Tal vez no para ti. Pero yo me lo tomé muy enserio." -Gruñó Red, antes de alejarse, como si el simple hecho de ver sus ojos le repugnara.- "El segundo en que pisamos el suelo de esta academia nos prometimos que, una vez que nos graduaramos, seriamos grandes; seriamos famosos, seriamos artistas genuinos. ¡Pero tu te fuiste con el primer tipo que te ofreció la salida fácil!"
"¿Y qué?" -Exclamó Misty, acercandose nuevamente a un molesto Red, sin embargo este le huyó nuevamente. La chica soltó un gruñido de exhasperación.- "Al final logré lo que me propuse- ¡Lo que ambos nos propusimos! Solo estas molesto porque lo llevé a cabo antes que tu."
"No. ¡Estoy molesto porque no dudaste un momento en dejarme atrás!" -Gritó Red, justo en el rostro de la cantante. De pronto, el calor de la discusión se convirtió en un gélido silencio. Red paseaba su mirada por todo el suelo, y Misty no había hecho o dicho ni pío.- "Antes de que decidieramos estar juntos, eramos amigos; nos conocimos en la secundaria... Creí que por lo menos me debías una explicación, o que pedirías mi consejo. Pero me dejaste aquí parado como el propio imbecil."
Ambos se quedaron en silencio por un buen rato, hasta que Red soltó un suspiro, apoyó su espalda en un árbol y se deslizó hasta quedar sentado en la hierba, sin importarle el daño que le pudo haber ocasionado a su chaqueta. Misty le miró por unos segundos, antes de arrodillarse junto a él.
"Escucha... se que lo que hice estuvo mal..." -Una mano aventuró camino y se posó en el rostro del muchacho.- "Pero sabía que si te hablaba de ello, tratarías de detenerme, y que no importa lo que dijeses, yo estaría de acuerdo. A veces... hay que sacrificar lo que nos importa para obtener lo que deseamos."
"¿A qué haz venido?" -Preguntó Red, desganado. Solo quería terminar con esto. Misty se sentó junto a él y dejó salir un suspiro muy largo.
"Necesito tu ayuda." -Red le miró incredulo por unos segundos, antes de que ella le mirara tambien, pero sonriendo.- "Necesito un telonero."
"Cualquier chico de primaria lo haría por 30 PokeYens, yo no me maté estudiando 3 años para terminar trabajando de telonero, ademas soy muy torpe con las manos." -Explicó el chico, ante la mirada confundida de Misty. Tres segundos después, la chica se echó a reir.
"Red, esos son tramoyistas." -Explicó ella, recuperando compostura.- "Telonero es el artista que abre el espectáculo." -La chica se acomodó para quedar de frente con Red, juntó sus manos y le miró a los ojos.- "Quiero que seas el telonero de mi proxima gira."
"No jodas." -Exclamó Gold, con los ojos, la boca, y las manos abiertas de par en par... por lo que casi se cae de su cama.- "No jodas, no jodas, no jodas."
"Si, si jodo." -Susurró Red, con la mirada baja y una débil sonrisa en los labios.
"¿Cuando te vas?" -Ambos permanecieron en silencio por un momento, antes de que Red levantara una mirada apenada.- "No... No jodas, vamos primo, no jodas."
"No he dicho que no."
"Red, estamos hablando de Mystick." -Declaró Gold, antes de pegar un salto de su cama para caer al suelo y subir a la de Red.- "Dejando todos sus enredos de lado, es una gran oportunidad. Estarias abriendo los conciertos de una estrella de clase mundial."
"Si pero..." -Comenzó el chico, ante la mirada incredula de su primo. Ya estaba en sus oídos la respuesta de Gold, antes de siquiera dar la explicación.- "Hice una promesa."
"Oh, maldita sea. ¿La promesa del primer día?" -Red asintió con la cabeza.- "¡Olvidate de eso! Esto es mucho mas importante. Estamos hablando del comienzo de una carrera, viejo."
"La gira comienza en un par de meses, tengo tiempo de pensar las cosas." -Red se cubrió hasta la cabeza con las sabanas de su cama, dejando a un atontado Gold frente a él.
"Red, ¿Qué hay que pensar? Esto es practicamente un boleto al estrellato." -Continuó el ojiambar, hablandole al bulto de tela.
"Sea como sea, es asunto mío, Gold. Es mi decisión." -Y con eso, el tema se cerró. Nadie dijo palabra alguna... hasta que Gold regresó a su cama.- "¿Qué hay de Crystal?"
"¿Qué hay con ella?" -Preguntó el ojiambar, jugando al desentendido. Red asomó la cabeza por la ranura entre cama y pared, sonriendo maquiavelicamente.
"Haz estado pasando mucho tiempo con ella ultimamente." -Inquirió Red, a lo que su primo respondió desviando la mirada.- "¿Te gusta?"
"Red, tu sabes como soy. A mi me gustan las mujeres en general." -Gold se acostó sobre su costado, dandole la espalda a su primo.- "Ademas, creo que no esta interesada"
"Wow, quien diría que eras tan buena..." -Murmuró Gold, con una mirada atónita clavada en la mesa de billar frente a él. El sonido de las bolas lo sacó de su estúpor.- "Dijiste que nunca antes habías jugado."
"No, nunca en mi vida." -Exclamó la sonriente ojiazul, antes de golpear de nuevo la bola blanca.- "Pero es como geometría y fisica; calculando el peso de las bolas, la fuerza, y la dirección, puedo golpearlas a donde sea."
"Ok..." -Gold no sabía de qué estaba hablando, pero no le importaba. Suficiente tenía con verla jugar, ni siquiera le molestaba el hecho de que, gracias a que Crys no fallaba un tiro, no hubiese tenido la oportunidad de jugar. Le bastaba con ver a Crys inclinarse sobre la mesa y...
"Safron City, Goldenrod City, Rustboro City, Jublife... Ok." -Pensaba el ojiambar. En situaciones en que sus institnos se llevaban lo mejor de él, le ayudaba recordar cosas relacionadas a la Geografía, en este caso, capitales.
"Y... ¡Gane otra vez!" -Exclamó la mujer, despertando a Gold de su tranze.- "Significa que tu pagas la comida."
"Según recuerdo, no apostamos nada." -Se quejó él, contradictoriamente, sonriendo. Ella infló las mejillas y le dio la espalda.
"Vamos, no como mucho."
"Crys y Gold, sentados en un árbol. B-E-Z-A-N-D-C-E." -Cantaba Red, ante la mirada asesina de su primo. Gold estiró la mano y depositó un fuerte golpe en la frente del mayor.
"Lo deletreaste mal, Dexter." -Espetó el ojiambar, a lo que Red respondió sacando la lengua.- "Hablando de chicas, ¿Cuándo te conseguirás una? Empiezo a creer que bateas para el otro equipo."
"Que gracioso." -Murmuró el moreno, antes de bajar de su cama y caminar al otro lado del cuarto, donde reposaba su guitarra.- "Estoy esperando a la chica indicada. Una con la que pueda vivir una historia, digna de convertirse en una canción."
"Romantico estúpido." -Murmuró Gold, antes de bajar de su cama. Red tomó su fiel guitarra entre sus brazos, y entonces comenzó a tocar.
"Ven, acercate lento, dame un momento
que no me acostumbro a mirarte
Si, todo es perfecto, disculpa, no es cierto
Algo esta mal."
-
"No puedo creer que este pasando, lo siento
No lo entiendo, el sentimiento es real
En mi vida me he sentido tan humano, pero esto esta mal...
Si, ya lo estoy ubicando."
-
"Es demasiado perfecto, es... mi final de cuento de hadas
Mi suerte nunca ha sido tal, no me explico como te he encontrado
Tanto tiempo he deseado este momento, el besarte siempre ha sido mi anhelo
Quiero que el mundo se de cuenta de que estas aqui... La niña de mis sueños."
-
"Siente los latidos de este corazón, son todos para ti
Una vida no me alcanzara, ni las que le sigan.
Solo quiero disfrutar de este instante, un vistazo a tus ojos y admirarte
Toma de mi mano y acompañame a volar, una vez, por favor...
Ser libre un momento."
-
"Es demasiado perfecto, es... mi final de cuento de hadas
Mi suerte nunca ha sido tal, no me explico como te he encontrado
Tanto tiempo he deseado este momento, el besarte siempre ha sido mi anhelo
Quiero que el mundo se de cuenta de que estas aqui... La niña de mis sueños."
-
"Tanto tiempo te busqué, y por fin te he encontrado
Te tenía frente a mi, y cuenta no me había dado.
Quiero verte una vez mas... antes que vayas a otro lado y si..."
-
"Es demasiado perfecto, es... mi final de cuento de hadas
Mi suerte nunca ha sido tal, no me explico como te he encontrado
Tanto tiempo he deseado este momento, el besarte siempre ha sido mi anhelo
Quiero que el mundo se de cuenta de que estas aqui... La niña de mis sueños."
"La niña, que soñé..."
"Wow..." -Fue todo lo que Gold pudo dejar salir una vez que Red terminó de cantar.- "¿Tu la compusiste?"
"Sip, una original de Red." -Contestó él, orgulloso.- "La primera, de hecho."
"¿Lo ves? Tienes el talento necesario para ser grande, aprovecha la oportunidad." -Comentó Gold. Red agachó la mirada, sonriendo. Tal vez su primo tenía razón...
De pronto, la puerta de la habitación se abrió de golpe, y en el marco, un hombre robusto, de buena estatura y expresión molesta les miraba, pues, furioso.
"Cabrones, son las 3 de la mañana." -Murmuró el hombre.- "Callense, metan el culo a sus camas y ya duermanse."
"Si papá/tío." -Murmuraron los parientes, antes de obedecer las instrucciones del hombre, quien después de cerrar la puerta, se marchó.
"¡Animal, vamos tarde!" -Gritaba cierto chico, mientras su puño se impactaba una y otra vez con la puerta.- "Deja de ja-"
"Ya, ya, ya. Dios, eres peor que-" -No había adjetivo que describiese el rostro de Black. Era una mezcla entre sorpresa, horror y... burla.- "¡¿Qué mierda te hiciste?" -Preguntó el castaño, antes de echarse a reir, ante la mirada asesina de N.
"El hijo de puta de mi padre roció mi cabeza accidentalmente con agua oxigenada." -Explicó N, de brazos cruzados.- "Mi cabello quedó de diferentes tonos de rubio, así que fui a comprar tinte para emparejarlo. Pero al parecer en vez de "Rubio", compré "Verde Té"."
"Luces super linda." -El comentario recibió como pronta respuesta, un fugaz golpe en el brazo.- "¡Auh, lo siento! Dios, no sabía que fueras tan susceptible. ¿Estas en esos dias del mes?" -Otro.- "¡Ya pues, me callo!"
"¿Qué tanto alboroto hacen?" -Preguntó una voz, al otro lado del pasillo, hasta donde viajaron las miradas. Ahí estaba White, con su caracteristica sonrisa ingenua plasmada en la cara.
"Eh, lo siento." -Se disculpó el castaño, antes de caminar hasta su novia y darle un rápido beso de buenos días. N rodó los ojos y se cruzó de brazos. Antes de que su mirada se posara en la chica. Desde los pies, subiendo por las rodillas, a los muslos, luego a las caderas, hasta el busto, hombros; ni un centimetro de ella pasó desapercibido.- "Oh, cierto. Él es N, está en mi equipo de béisbol."
"Mucho gusto." -Saludó ella, alegremente mientras extendía su mano, absorta de las maliciosas miradas del muchacho. N estrechó su mano y la estrechó con la muchacha.
"El gusto es todo mío."
"Yellow..." -Se escuchó murmurar a alguien a su espalda. La rubia tragó, soltó un suspiro, y se giró sobre sus talones para quedar de frente a Red.- "Yo-"
"Voy tarde a clase." -Se excusó la muchacha, pasandole de largo. Sin embargo, el músico le siguió de cerca.
"Escuchame, por favor." -Rogó el ojirojo, posando una mano en el hombro de Yellow.- "Lamento que todo ayer se tornara tan... incomodo."
"No te preocupes, yo lo entiendo." -Murmuró ella, sin darle la cara al chico. Sin embargo, Red no parecía convencido.- "¿Puedo irme?" -Sin decir otra palabra, soltó su agarre sobre su hombro y ella huyó casi corriendo.
"Carajo." -Murmuró Red, antes de impactar su cabeza contra el casillero mas cercano.- "...Auch."
"¡Red, Red, Red!" -Se escuchó gritar a una mujer, y segundos después, el muchacho sintió como alguien lo sujetaba por el cuello de su camisa y lo separaba del frio metal de los casilleros.- "¡Red, ya lo recuerdo!" -La mirada aturdida del beisbolista se posó en aquel par de ojos azules, y trás varios segundos de estupor, su mente comprendio la situación.
"¿Enserio?" -La castaña asintió energicamente con la cabeza.- "Pues... ¿Felicidades?"
"No vine a que me felicitaras, tonto." -Gruñó Blue, rodando los ojos.- "Necesito consejo."
"¿De mi?"
"Lo se. Increible, ¿No?" -Red le miró ofendido por unos segundos.- "¿Ahora que hago?"
"Pues... no lo se." -Por algún extraño y cosmico motivo, Blue esperaba esa respuesta.- "Habla con él."
"Hey, Red. Tienes los acordes de-" -Musitó Gold, llegando a escena. Y que escena: Blue con las manos alrededor del cuello de Red. La mirada lasciva del ojiambar escaneo completa a la chica, de abajo a arriba, y de regreso.- "Hola-"
"Ni lo intentes." -Le advirtió su primo, a lo que él respondió con una mirada asesina. Blue paseó su mirada curiosa entre ambos parientes.
"Si... tengo que hablar con él." -Concluyó Blue, deshaciendo su agarre sobre el ojirojo.- "Ahora."
"¿Ahora?" -Repitió Red, sorprendido.- "No creo que sea un buen momento."
"¿Por qué no?"
"Porque estamos en pleno dia de clases, Golden High está a media hora de aquí, y eres una Artista, por lo que te comerán viva." -Enumeró Red, contando con sus dedos y explicando como si fuese lo mas obvio del mundo.- "Ademas, según se, están en medio de una competencia academica o algo así; y Green está participando."
"¿Competencia academica?" -Preguntó Gold, atrayendo la atención hacía él.- "De seguro Crys participará, ella es muy lista. Yo te llevo."
"¿Enserio?" -Preguntó Blue, sonriendo mientras estrechaba las manos del ojiambar.- "¿Lo harías?"
"Claro, nadie sabe entrar a Golden High como yo, sin ser detectado." -Se jactó el muchacho, ante la mirada atónita de su primo.
"¿Acaso ninguno de los dos me está escuchando?" -Y sin siquiera dar una respuesta, Blue y Gold desaparecieron de vista, dejando solo a Red, en medio del pasillo.- "Me encanta que me hagan caso."
Ruby caminaba por los pasillos de la academia, resisitiendo las miradas de la multitud como un campeón. Había que decirlo, a la gente le gustaba hablar, y muchos no tenían la descencia de ser discretos.
"Aún no sale del closet."
"Parece que nunca fue... ya sabes."
"Es un alivio, hubiese sido un desperdicio."
Ese último comentario le hizo enrojecer, pero fuera de eso, nada le hizo perder su calma y tranquila mascara... al menos hasta que llegó al salón de clases. Ahí, en medio de una gran multitud, estaba ella. La causante de muchos de sus problemas, aquella bestia vestida de mujer. Se giró sobre las puntas de sus pies para regresar por donde llegó, tal vez si era suficientemente veloz-
"¡Oh, Ru-Ru!" -Mierda. Cuando Whitney se colgó de su brazo, supo que mas de una mirada estaba sobre él, incluyendo aquella que deseaba evitar.- "Ya me enteré de las noticias, y debo decir que me siento muy, muy, muy ultra-happy."
"¿Enserio?" -La expresión en la cara de Ruby no tenía precio. Era una mezcla de sorpresa con... bueno, era solo sorpresa, pero de la buena.- "¿Y eso?"
"Bueno, si no eres gay..." -Susurró la pelirrosa, acercando sus labios al oído del muchacho.- "Tal vez podamos divertirnos juntos un día de estos." -La mente de Ruby dejó de funcionar. Ni un solo pensamiento se formulo en su cabeza, no se movió, ni siquiera pestañeó, hasta que otra mano se enganchó en su otro brazo y lo arrastró violentamente a otro lugar.
"Escucha esto porque solo lo dire una vez." -Exclamó una voz, que él conocía muy bien. Su mirada se ajustó para toparse con esos ojos azules, molestos y enardecidos. Nadie con ojos tan lindos debería ser tan odiosa, pensó el ojirojo.- "Yo... lo que pasó en Sketch... y tu, yo no..."
"¿Lo sientes?" -Inquirió Ruby. La fugaz mirada que le lanzó Sapph le dio a entender que había dado en el clavo.
"Si, eso." -Musitó entre dientes, desviando la mirada.- "¡Yellow, ya lo hice! ¡¿Estás feliz?"
"¿Estas nervioso?" -Preguntó Crys, mientras su mirada de cachorrito enamorado se posaba sobre Eusine, quien repasaba sus notas una y otra vez. El chico sonrió y le miró por encima de su hombro.
"¿Crees que debería?" -Wow. No importa cual fuese la respuesta, siempre sonaba tan asombrosa saliendo de sus labios, pensó Crys. Ciertamente, no había motivo para perder la calma; Eusine era de los alumnos mas brillantes en todo el colegio, si no es que el mejor. Equiparado tal vez solo con...
"No, para nada. Estoy segura que será fácil." -Aseguró la ojiazul, sonriendo ampliamente, gestó que respondió el muchacho.
"Tal vez no, pero..." -Comenzó Eusine, inclinandose hacía Crys, sujetando suavemente su barbilla entre sus dedos.- "Tengo plena fé en mi amuleto de la suerte." -El sonrojo no se hizo esperar, y en cuestion de segundos, el rostro de Crys ya era todo un poema.
"Y-Yo... yo..." -Tartamudeó ella, pero su voz se perdía poco a poco a medida que los labios del muchacho se acercaban a los suyos.
"Eusine." -Una voz irrumpió en el casi-vacío salón de clases, y lentamente el chico se separó de Crys, para dejarla ver a un castaño de ojos verdes con la espalda sobre el marco de la puerta.- "El director quiere verte."
"Claro..." -Suspiró el aludido, antes de entregarle una mirada de disculpas a la ojiazul.- "Gracias, Green." -Ese "Gracias" sonó demasiado forzado, pero quien era él para juzgar. Y sin mediar otra palabra, salió del aula, dejando solos al castaño y la ojiazul.
"Si, gracias, Green." -Repitió Crys, recalcando todavía mas, de ser posible, el "Gracias.- "Siempre tan oportuno."
"De verdad lo buscan."- Murmuró aburrido, intensificando el odio con que Crys le miraba.- "De acuerdo, la proxima vez dejaré que comience a desnudarte antes de anunciarme." -La chica inmediatamente comprendió el significado de sus palabras.
"¿Cuanto tiempo llevas ahí?" -El chico de ojos esmeralda no respondió, solo se dio media vuelta y salió del aula.- "Desgraciado."
"¿Ves? Te dije que sería fácil." -Murmuró Gold, mientras Blue aún batallaba al entrar por la ventana. El ojiambar la sujetó por los codos, y de un fuerte tirón, la hizo caer al suelo.
"Dejame ver si entiendo." -Gruñó la castaña, colérica, mientras se levantaba lentamente.- "¿Cada vez que vienes aca, te montas en ese árbol, subes hasta aquí y rezas por que nadie te vea?"
"Mas o menos, esta vez fue mas dificil porque todos están afuera." -Explicó el chico, arañando su nuca.
"Bien, ¿Ahora qué?"
"Ahora, yo iré a buscar a Crys." -Explicó el chico, haciendo ademán de irse. Pero no dio ni dos pasos antes de que Blue lo sujetara por el cuello de su chaqueta.
"¿Piensas dejarme sola?" -Por el tono de su voz, parecía que Blue se comería a Gold en cualquier momento. El ojiambar le miró, ligeramente asustado.
"Nah, primero te ayudaré a encontrar a Green." -Afirmó el joven, sonriendo ampliamente. Blue soltó su agarré y le devolvió el gesto.- "Oh mira, ahí está él." -Aquellós ojos azules viajaron velozmente a donde apuntaba el ojiambar, la puerta. Pero no había nadie. Segundos después, Blue pudo ver como Gold escapaba por la misma puerta.
"...Rata."
"Entonces, ¿Tenemos el día libre hasta que termine el festival de los nerds?" -Preguntó Pearl. Él, N y Black habían salido al patio, donde el barullo de la muchedumbre hacía imposible escuchar hasta los pensamientos propios.
"No. Estamos obligados a ver el festival de los nerds, por eso estamos aquí." -Gruñó molesto Black. Durante todo el día, el castaño había hecho hasta lo imposible por no mirar a N, ya que no podía evitar reir como un loco cuando lo hacía.- "Aún no puedo creer que te pintaras el cabello de verde."
"Superalo." -Gruñó el aludido, antes de mirar algo por sobre su hombro.- "Matarán dos pajaros de un tiro."
"¿A qué te refieres?" -Preguntó Pearl. N señaló a un grupo de chicos al otro lado del patio.
"Oh, cierto." -Exclamó Black.- "Es epoca de caza."
"¿De caza?" -Preguntó el rubio. Los mayores aclararon sus gargantas y, con un acento sobrio y refinado, prosiguieron a explicar.
"Cada año, los estudiantes de último grado de secundaria recorren las preparatorias de la ciudad, en busca de aquella que se acomode a sus necesidades." -Explicó Black.
"Durante esa epoca, Golden High atrae a los indefenzos niños a sus instalaciones con promesas de educación de calidad, buen ambiente y mierda por el estilo." -Continuó N.
"Oh, si. Yo vine a eso el año pasado." -Musitó Pearl, ante las miradas burlonas de sus compañeros.
"Quiere decir que sus tacticas funcionan." -Exclamó el castaño. La mirada de N se perdió en algo detrás de Pearl. Este último se percató y se giró rápidamente.
A lo lejos, en el grupo de posibles alumnos, había una chica de cabello y ojos rosados, piel palida y expresion alegre. Ella le miraba profundamente, y segundos después de que sus miradas se encontraron, ella rompió el contacto y dio media vuelta.
"Esa chica casi te desviste con la mirada." -Murmuró N, dandole pauta a Black para comenzar a reir.
"Wow, demasiado atrevida para ser de las nuevas." -Comentó el castaño, recibiendo como respuesta una fiera mirada de Pearl.
"Tal vez le resulté familiar." -Concluyó Pearl, ignorando las burlas de sus compañeros, olimpicamente.
Crystal soltó un largo suspiro, antes de sentarse al pie de la escalera. Todos estaban afuera, es decir que el edificio principal era completamente para ella. Eusine era todo lo que ocupaba sus pensamientos; sus manos, sus ojos, la forma en que sus dedos acariciaban suavemente su barbilla...
De no haber sido por Green... En fin, oportunidades sobrarían, pensó ella.
"¡Te encontré!" -Exclamó una voz. La mirada de Crys viajó hacía arriba, para encontrarse con los ojos color ambar de Gold, en la cima de las escaleras.
"Go-Gold..." -Murmuró ella, mientras el susodicho bajaba a toda velocidad.- "¿Qué haces aquí? Deberías estar en tu escuela."
"Wow, pensé que te alegrarías de verme." -Bromeó él, sin embargo, la mirada de Crys sugería que no estaba de humor para bromas.- "Una amiga quería venir, así que la traje."
"Oh, bien..." -Crys desvió la mirada. Por alguna razón se sentía incomoda y... ¿Apenada? ¿Por qué?- "Bien, yo tengo que irme." -La ojiazul se levantó velozmente y emprendió carrera por el pasillo.
"Eh, espera." -Gold emprendió carrera tras ella, y se le paró de frente, impidendole el paso.- "Si no te conociera, diría que me estas evitando."
"Te lo imaginas, solo tengo que estar en otro lado." -Era mentira, por supuesto que trataba de deshacerce de él, pero no podía decirselo. Ni ella sabía por qué lo evitaba, solo sabía que debía hacerlo. Crys le burló y nuevamente pasó de largo.- "Te veo después."
"Eh, si..." -Esta vez, Gold no se molestó en seguirle. Era claro que no le querían cerca.- "Claro."
"¡Green, te encontré!" -Exclamó Blue, colgandose de su brazo. El chico bajó la mirada hasta toparse con el rostro de ella.- "Tengo algo muy-"
"¿Qué diablos haces aquí?" -Preguntó el, sacudiendosela de encima. Ella le miró sorprendida; lucía... furioso.- "No deberías estar aquí, ¡Este no es lugar para ti!"
"Tengo que hablarte de algo importante." -Presionó la castaña, sin embargo Green le dio la espalda.
"Largate, y no quiero volver a verte por aquí." -Y sin nada mas, ni una mirada o un gesto, el muchacho se marchó, dejando a una atónita Blue en medio de un lugar desconocido para ella, con la palabra en la boca.
La ojiazul tragó pesadamente, se giró sobre sus talones y se dispuso a marcharse, sin embargo-
"Hola, pero mira nada mas..." -Una voz, salida de ningún lado, susurró en su oído, y un brazo rodeó su cintura, acercandola al cuerpo de alguien.- "Creí que no te volvería a ver."
"Buenos días, y bienvenidos sean al 5° Decatlón Academico entre Golden High y nuestros invitados, la Academia Blackthorn." -Presentó un hombre, de apariencia anciana. En su cara habían dibujadas un par de arrugas, su cabello pintaba varias canas, y sin embargo, su postura era firme y segura.- "Sin mas preambulos comencemos."
Había 4 personas en dos mesas. Eusine resaltaba como un pulgar adolorido, mientras que Green se mantenía al margen, con esa expresión sería y fría en su rostro. La mirada de este último se paseó por el atestado auditorio, buscando algo. Por un par de segundos, su mirada perdió esa serenidad tan caracteristica de él, y sus dedos comenzaron a tamborilear en la mesa.
Se sentía nervioso. ¿Por qué? Había hecho esto dos años seguidos, no era nada... No, no estaba nervioso por la competencia. Era por esta sensación en su pecho; la sensación de que algo andaba mal.
"No tengo idea de quien eres, pero me vas a soltar ahora mismo." -Exclamó Blue, forcejeando con el muchacho peliazul. El desconocido la mantuvo en su lugar, mirandole con falso enojo.
"Oh, vamos. ¿Me diras que te olvidaste de mi?" -Preguntó él, antes de soltar una risa socarrona.- "Lo estabamos pasando tan bien en esa fiesta, hasta que llegó el entrometido nieto del director." -Espetó con desden, antes de que su mano libre se posara sobre la pierna de la castaña.- "¿Qué te parece si sellamos el trato?"
Blue seguía forcejeando, tratando de liberarse, pero el agarre del muchacho era demasiado fuerte, y sus dedos se clavaban dolorasemente en su costado. Sentía como esa mano intrusa viajaba cada vez mas arriba; los dedos rozaban lentamente su piel, causandole escalofríos.
En ese instante deseo con todas sus fuerzas que alguien llegara. Esta vez estaba sobría, y de no ser por ese intenso dolor en su costado y el hecho de que sus brazos estaban asegurados a cada lado, tal vez hubiese podido defenderse, pero ese no era el caso. Mientras los dedos del peliazul se aventuraban por sus muslos, Blue luchaba por contener un par de lagrimas que se abultaban en sus ojos. Al parecer, no habría un principe azul que la rescatara esta vez.
"¡Hijo de puta!" -Se escuchó gritar a alguien, y al instante sintió como el peso del muchacho era retirado violentamente de su cuerpo. Su mirada viajó del peliazul, al chico que ahora estaba montado sobre él, golpeandolo como si no existiese un mañana.- "¡Te enseñaré a respetar, mal parido!"
"Go-Gold." -Murmuró la castaña, congelada en su lugar. Quería salir corriendo, pero sus piernas no respondían, así que se mantuvo ahí, prescenciando como el ojiambar agredía a su atacante. Después de una buena ronda de puñetazos, Gold se levantó sujetó la mano de Blue, y ambos huyeron del plantel.
En el parque de nuevo, nuevamente bajo el mismo árbol. Estaba molesta con Green por haberle ignorado, y haberle hecho pasar tan mal rato, pero tenía que terminar con el asunto. No podía soportar otra noche con esto molestando en su cabeza.
Tan puntual como el "Coo-Coo" de un reloj, el joven Oak hizo acto de prescencia. Como muchos otros días, llegó, se sentó y rehusó a mirar a Blue. El cielo estaba algo nublado, y a esta hora comenzaba a oscurecer, por lo que el clima era algo deprimente, por decir lo menos. Green miró a su acompañante de reojo, extrañado.
Normalmente, en cuanto llegaba, Blue ya hablaba sobre quince o mas cosas a la vez, y su estridente voz ya lo tenía al borde de la locura, pero hoy no. Hoy solo estaba ahí, sentada, mirando al cesped como si esperase que creciera de pronto.
"¿Qué pasa?" -Se aventuró a preguntar, sin embargo ella nunca respondió.- "Lamento haberte gritado, pero no es bueno que los Artistas vengan a Golden High, las cosas se ponen demasiado feas." -Lo sabía, no tenía porque decirselo.
"Alguna vez..." -Comenzó ella, debilmente, ganando la atención del castaño.- "¿Alguna vez haz hecho algo tan malo... que te arrepientes de ello hasta el día de hoy?" -Green le miró por unos segundos, con el rostro totalmente en blanco, sin expresión alguna. Antes de desviar la mirada y soltar un suspiro.
"La creencia popular en la literatura es que cada vivencia es sagrada, y digna de relatarse." -Explicó, con un tono de voz monotono y aburrido, hasta para él.- "No podemos arrepentirnos de nada de lo que hagamos, ni siquiera las cosas malas. Eso no es vivir."
Después de eso, ambos permanecieron en silencio por minutos, durante los cuales Blue no se movió ni emitió sonido alguno. Finalmente, la castaña abrazó sus piernas a su pecho y escondió su rostro.
"Hace mucho tiempo, cuando vivía en Pallet Town, Red y yo soliamos jugar con este niño..." -Comenzó ella, debilmente. El sonido se amortiguaba contra sus piernas, pero se le escuchaba de igual forma.- "Pasabamos mucho tiempo con él, practicamente eramos inseparables."
"Una tarde, estaba aburrida, así que fui a buscar a Red para que salieramos a jugar. Pero no estaba, se había ido con sus padres. Mi segunda opción fue buscar a ese niño. Al principio él no quería salir, pero lo convencí. Paseamos a lo largo y ancho del pueblo y sus alrededores; cada pradera y cada campo fue recorrido. Corrimos, caminamos, yo salté, todo eso y mas hasta que el sol cayó; entonces él dijo: "es suficiente". Pero yo no quería regresar a casa, me sentía tan bien estando sola junto a él. Le dije que podía regresar si quería, sabiendo que nunca me dejaría vagar por ahí sola durante la noche. Jugamos por varias horas mas, hasta que noté que su rostro había perdido color... lucía pálido y cansado, así que lo llevé a casa." -La mirada de Green no se apartó ni un momento de Blue, y su rostro nunca perdió compostura.
"Al día siguiente, fui a buscarlo de nuevo, pero su hermana no me dejó entrar. Había enfermado gravemente. Estuvo en cama toda una semana, y no pude verlo. Al terminar esa semana, llegué a su casa de nuevo, y ya no había nadie; todos se habían ido y no pude despedirme de él. Todos, incluso Red, me decían que no fue mi culpa y que debía olvidarlo... así que lo hice: lo olvidé por completo, hasta el día de ayer. Nunca pude despedirme de él... nunca pude disculparme." -A este punto, se podían percibir los sollozos en la voz de Blue, aún con el rostro oculto trás sus piernas. El muchacho soltó un suspiro y dirigió su mirada a las nubes.
"El niño vino a Goldenrod por atención medica, y arrastró con él a toda su familia." -Comenzó a explicar Green. Blue levantó un poco la mirada, lo suficiente para notar como su pensativa mirada se clavaba al cielo. Al percatarse de su mirada, Green bajó el cierre de su chaqueta y se dehizo de ella, y su camisa le siguió pronto dejando su torso desnudo. El castaño se levantó y le dio la espalda a la ojiazul, revelando un par de marcas a ambos costados de su espalda.
"El niño no enfermó a causa de jugar de noche; nació con ambos riñones enfermos. Finalmente, la enfermedad se manifestó y no pudo levantarse de cama durante una semana. Su familia se mudo a Goldenrod City, ya que aquí le donarían un riñon. Finalmente, su familia decidió quedarse a vivir aquí... Ese niño tampoco tuvo la oportunidad de despedirse de ustedes." -Blue admiraba en silencio las cicatrices; no eran grotescas ni muy grandes, pero estaban ahí, y eran evidencia. Evidencia de que su historia era cierta.
Green le miró por encima de su hombro; era una mirada nueva, diferente a las que estaba tan acostumbrada a recibir. Era calida, suave, casi como si estuviese sonriendo con los ojos. Blue ya no pudo contenerse; se levantó y lo tacleó en un abrazo, sollozando en su espalda. Green sentía como las lagrimas bajaban por su piel, pero no se dio la vuelta, no respondió al gesto de ella.
Simplemente se mantuvo ahí.
N/A: Este fue un capitulo muy emotivo para mi. ¿Razones? Bueno, a parte que acabé con el misterio de Green y Blue, la canción que interpretó Red es una composición mía. No estará disponible en mi perfil por eso mismo, al menos hasta que componga la música y consiga un microfono que no sea una mierda.
Gracias a Danyeda, Autumn, Wolf y Sayato por los reviews del capitulo anterior. Comentario de interes nulo: ¡El Domingo es mi cumpleaños! *Grillos* ...Ok, a nadie le importa lo entiendo. Es solo mi forma de quejarme porque me estoy volviendo viejo. La buena noticia es que, durante estas fechas el proximo año, estare cumpliendo 18, lo que significa antro, peda, y fumar si me da la pinche gana... que creo que no.
Hasta la proxima!
