Las canciones utilizadas en este capitulo no me pertenecen. Son de mis casi-paisanos Insite, y las Charm, respectivamente... Me cagan las Charm, de verdad. Me cagan, me cagan, me cagan.

Capitulo 15

Recuerdame Como Soy / Luz

"Eso fue..." -Murmuró Red, antes de soltar un suspiro cargado de frustración, girar sobre sus talones y encarar a sus compañeros de equipo.- "Decepcionante."

"Vamos, Red." -Gimoteó Black, dejandose caer en uno de los viejos sillones.- "Eran muy buenos."

"Para ser un montón de chicos de secundaria." -Complementó Ruby, desviando la mirada.- "Ademas, ¿Qué mas da? Igual ganamos."

"Por una carrera." -Afirmó Red, cruzado de brazos y mirandoles de forma paternal, mientras todos los demás se esparcían por el Cuartel.- "Si llevamos este juego a la final, nos patearan el culo de maneras que no se imaginan."

"¿Qué sugieres?" -Musitó N, sin dignarse a mirar al muchacho, con ese mismo tono monotono de voz que siempre se cargaba.- "Tu tampoco jugaste como el quinto dios, ¿Qué derecho tienes de reclamarnos? ¿Donde estaba tu mente durante el partido?"

"Cabrón; respeta al capitán." -Le reprendió Gold, arrojando a su cabeza su guante de béisbol con gran maestría.- "Tiene razón: jugando así no ganaremos la final."

"Gracias, ahora atiendan." -Les llamó el ojirojo, obteniendo la atención de los 6 DH.- "Necesitamos conseguir otros 2 jugadores- jugadores definitivos."

"¿Qué tienen de malo Van y Dane?" -Preguntó Black, encogiendose en hombros.

"No podemos seguir pagandoles 20 Pokedolares la hora solo por pararse en el campo a llenar espacios." -Explicó Red.- "Necesitamos gente que aporte algo y que no sea simplemente peso muerto sobre nuestros hombros."

"¿Qué se te metió por el culo? ¿Por qué actúas tan intenso hoy?" -Presionó N, ganando una mirada fulminante por parte del capitán de los DH.

"Perdoname por preocuparme por el equipo." -Siseó Red, antes de avanzar a paso agresivo hacía la puerta.

"Red, no le-"

"¡Si a alguien le importa un santo rabano el último partido del torneo, pueden llamarme!" -Gritó el ojirojo, interrumpiendo a Black, para después salir y cerrar la puerta de golpe trás de si.

"Bien hecho, idiota." -Gruñó Gold, clavando su mirada en el peliverde frente suyo.- "Debería preguntarte a ti qué es lo que se te metió por el culo."

"¿Quién carajo murió y lo nombro capitán?" -Gruñó N, rodando los ojos.- "El imbecil no sabe ni donde están sus pies, ¿Cómo mierdas piensa dirigirnos si no saca la mente de sus estúpidos problemas?"

"Primero que nada, el imbecil es mi primo, así que cierra tu jodida boca y lo respetas antes de que te pateé el culo." -Espetó el ojiambar, mirandole fieramente.- "Y segundo, no tienes voz en el asunto de la capitanía, así que no te quejes. Cuando Black, Red y yo fundamos este equipo, Red ganó el sorteo, así que él es el capitán. Si no te gusta, anda a llorar a otra parte."

"Ademas, creo que esta bajo mucha presión en este momento." -Comentó Dia, quien se había mantenido, junto con Black y Ruby, al margen de la discusión.- "La audición de Mystick es esta tarde."

"Y Wallace le pidió que hablara con los estudiantes de la academia." -Recordó Ruby. Todos estaban al tanto de la situación; Red no guardaba secretos para con sus compañeros, así que ellos sabían quien había delatado a su capitán, y sabían del trato que hizo con el sub-director a cambio de esa información.

"No me imaginó lo que hará para que lo escuchen." -Susurró Gold, mas para si mismo que para alguien mas.


Tenemos que hablar; había dicho él. Crys ya lo veía venir. Honestamente, si Eusine no hubiese terminado con ella, creería que es un estúpido. El muchacho la sentó, y trató por todos los medios posibles de no hacer sonar sus palabras tan despiadadas como quería hacerlas sonar. Ante todo, Eusine era un caballero- una de las razones por las que la ojiazul se fijó en él en primer lugar.

"No tiene sentido jugar a la sorprendida, yo sabía que esto pasaría..." -Murmuró para si misma, abrazando sus piernas a su pecho, con la mirada perdida en el suelo. Sabía que Eusine solo podía soportar sus indesciciones hasta cierto punto, y cuando el nombre de Gold salió de sus labios cuando estaban a punto de- o en medio de... ella sabía muy bien que ese desliz tendría consecuencias; y efectivamente, días después Eusine dio por terminada su relación.

Sin embargo, no se sentía triste. Pensó que la culpa la abrumaría por completo, o que sentiría dolor por haberlo perdido, pero no sintió nada de eso. Si acaso, se sentía como si un enorme peso hubiese sido levantado de sus hombros; ya no tendría que sentirse culpable por estar con Eusine pensando en Gold, no había razón para ignorar al chico de ojos dorados, y ahora que estaba libre podría...

"¿Podría qué?" -Se preguntó en voz alta, antes de fruncir el entrecejo.- "¿Qué es lo que quiero hacer?"

¿Cúal era el procedimiento en este tipo de situaciones? ¿Cúal era la acción mas prudente a seguir? Quería explorar sus sentimientos y emociones hacía el pianista promiscuo de ojos ambar, pero después de todo lo que había sucedido entre ellos, ¿Cúal sería la forma? Aún no se olvidaba de aquella tarde que lo encontró en el auditorio... con las manos en la masa.

"Pero bien, no es como si alguna vez hubiesemos sido novios, ni mucho menos." -Murmuró para callar su disputa interna. Honestamente, quería ser como Gold. Quería poder dejarse llevar por sus emociones y hacer lo que le viniera en gana, pero su consciencia siempre estaba presente- impidendole hacer acción alguna sin analizarla antes a fondo.

"Hola, no creo que nos conozcamos."

"Hola, belleza. Bonita forma de llamar mi atención."

"Solo necesito una oportunidad para probar que te equivocas y que no soy igual a los demás."

Nunca le dio esa oportunidad. De haberse arriesgado, de haber apostado por Gold, ¿Cómo hubiesen sido las cosas?

"Wow, quien diría que eras tan buena..."

"Wow, pensé que te alegrarías de verme."

"¿Estás molesta conmigo?"

Ese era otro aspecto a considerar: ambos eran muy volatiles, y se atrevía a admitir que muy testarudos en sus propios modos. Una discusión bastaría para destruir cualquier tipo de lazo entre ellos.

"Tampoco soy un mono del que puedas presumir para verte bien."

"No he hecho nada para que estes tan molesta conmigo."

"Tengo todos los amigos que necesito."

...Al final de todo, después de altas y bajas, después de peleas y reconciliaciones, después de cualquier cosa que pudiese pasar entre ellos- en aquella relación inexistente a la que Crys ya estaba sacando conclusión, solo había una variable que era realmente trascendental e importante.

"Él me quiere..." -Susurró la ojiazul, antes de ponerse de pie.- "Se lo que debo hacer."


"Creo que voy a vomitar." -Anunció Red, antes de darle otro trago a su refresco, ante la mirada de la rubia muchacha tras el mostrador.- "Wallace no fue muy explicito. ¿Cómo carajo lograré que me escuchen?"

"¿Por qué no hablaste con ellos en una asamblea en la Academia? ¿Por qué esperar justo a la hora del evento?" -Preguntó Yellow, recogiendo el vaso vacío frente al ojirojo para llenarlo nuevamente.

"Pensé que así todos me escucharían." -Explicó Red, con la mirada perdida en el liquido frente a él.- "Nadie se escapará a mis sabias palabras." -Murmuró sarcasticamente, sonriendo de lado. Su mirada fue a viajar a la pequeña rubia.- "¿Vienes a la audición?"

"Lo siento, pero tengo que atender el restaurante. Dia y Ruby pidieron el día libre, así que estoy sola." -La mirada de pena de Red no se hizo esperar, y antes de que pudiera siquiera ofrecerse a ayudar:- "Todos estarán en la audición, así que el negocio estará lento. No te preocupes por mi."

"Si, claro." -Murmuró Red, para después dejar salir un suspiro de angustia.- "Será un día muy largo."


"¡Gardy, más labial! ¡Platy, un poco menos de rubor, pareces un payaso! ¡Whitey, quitate la gorra, niña!" -Y así, Whitney se paseaba por toda la extensión del salón de belleza, dando ordenes a diestra y siniestra, mientras sus secuaces acataban cada una de ellas.- "Todo tiene que estar perfecto, no podemos fallarle a Misty."

"Aún no entiendo cómo-"

"¡Calla, niña!" -Exclamó la pelirrosa, silenciado y provocandole escalofríos a White.- "Menos parlotéo y mas acción. Tu eres la que necesita toda la ayuda que pueda conseguir, así que aprovecha que estoy de buen humor."

"Whitney-"

"¡Dense prisa, que se nos va el sol!"


"¡Oh, por dios! ¡Oh, por dios! ¡Oh, por dios!" -Gritaba Dia, entrando al Cuartel con ambas manos aferrandose con fuerza a su cabeza.- "La v-v-v-v- ¡No puede ser!"

"¿Dia?" -Una voz le sacó de sus pensamientos. Allí en la puerta, un Gold ojeroso y pálido le devolvía la mirada de sorpresa.- "¿Qué haces aquí tan temprano?"

"Gold, Gold neceisto hablar con- con alguien. ¡Esto me esta matando! ¡Por favor ayudame!"

"¡De acuerdo! Calmate, hombre." -Exclamó el ojiambar, sujetandolo de los hombros para obligarlo a sentarse en el sillón y después sentarse junto a él.- "¿Qué sucedio?"

"Tuve sexo con Platina."

"¿Eh?"

"¡Me acosté con Platina!" -Repitió el peliazul, saltando del sofá, moviendo los brazos de un lado a otro, en un aterrado frenesí.- "¿Qué tal si la embarazé? ¿Qué tal si la lastimé? ¿Y si no lo hice bien? ¿Y si lo hice demasiado bien? ¿Y si cree que soy un aprovechado? ¿Y si me vuelvo adicto al sexo? ¿Y si me crece un tercer pie? ¡¿Qué sucedera si me vuelvo impotente?"

"¡Cierra la boca!" -Exclamó el mayor, abofeteandolo con fuerza. Los ojos de Dia se abrieron de par en par, y la huella roja en su mejilla no tardó en aparecer.

"Gracias."

"Ok, solo para aclarar: ¿Tuviste relaciones sexuales con Platina?" -Dia no respondió, simplemente le miró estaticamente, mientras su ojo izquierdo temblaba en un tick nervioso.- "De acuerdo. Primero lo primero: ¿Protección?"

"Si, usé condón." -Afirmó confiado el peliazul, antes de que su rostro se partiera en una mueca de confusión.- "¿De donde saqué un condón?"

"Eso no importa. Ahora-"

"Estoy seguro de que tenía un condón puesto después de hacerlo, ¿Pero cómo lo conseguí?"

"Dia, atiende."

"¿Salí en medio de la noche a conseguir uno?"

"¡No importa, ya callate!" -Exclamó Gold, temblando en exasperación, llamando la atención del quinceañero.- "Lo siento. Entonces no creo que tengas absolutamente nada de que preocuparte."

"Pero-"

"Estoy bastante seguro de que no tuviste sexo: ella y tu "hicieron el amor"" -Explicó el ojiambar, haciendo comillas con los dedos, ganandose una sorprendida mirada por parte de Dia.- "Si, suena bastante estúpido; ¡Mas aún viniendo de mi! Pero existen diferencias. Hacer el amor es poner las necesidades de ella antes que las tuyas, ser cariñoso y tratarla con delicadeza. Es poner todas las ansias y tus deseos de lado, y conformarte solamente con placer de poder palpar la confianza que ella tiene en ti. La confianza suficiente para abrirte todas las puertas y dejarte entrar. Hacer el amor es, para nosotros los hombres, que una mujer nos deje entrar, confiando que no robaremos ni dañaremos nada."

"Wow..." -Fue todo lo que atinó a decir el ojiazul, antes de mirarle de reojo.- "¿Alguna vez haz hecho el amor?"

"Nop, ni una vez." -Respondió simplemente, para después levantarse del asiento.- "¡Te envidio, muchacho!"


"No contesta." -Murmuró Ruby, antes de guardar su teléfono en su bolsillo.- "Ha estado desaparecida desde hace un par de días."

"Qué amable, Ruby." -Exclamó Pearl, pasando un brazo alrededor del cuello de Dia, acercandolo a sí mismo.- "Nuestro pequeño Dia aquí abriendonos su corazón, y tu ocupado hablando por teléfono."

"No estaba hablando por teléfono, idiota. Ese es el problema." -Siseó el ojirojo.- "Estoy preocupado por Sapph."

"Tal vez te está ignorando." -Sugirió el peliazul.- "¿Hiciste algo que pudiese molestarla?"

"No creo." -Murmuró el muchacho.- "Todo estaba genial la última vez que hablamos, incluso llegó a sonreirme."

"Increible." -Murmuró Dia. Pearl buscó en el bolsillo de su pantalón y después sacó a la vista su bolsillo para ver la hora.

"Bueno, compañeros: debo irme. Mi dama me espera." -Anunció el arrogante rubio.

"Si, vete. Si llegas tarde, tal vez podría patearte el culo." -Bromeó Ruby, compartiendo con Dia una sonora carcajada.

"Si, si. Riete. Si le cuento, podría hasta patearte el culo a ti." -Gruñó el ojiperla, haciendo ademan para irse.

"¡Te veremos en la audición!" -Gritó Dia, a lo que su amigo respondió manoteando al aire.


"Estoy nervioso, Jefa." -Confesó Black, sentado en el suelo de la sala, con la espalda apollada firmemente en el muro, y la vista estatica sobre la puerta al otro lado del apartamento.- "Tal vez esto no sea tan buena idea."

"¡Ah, no!" -Exclamó la castaña, cruzandose de brazos y fulminandole con la mirada.- "No gasté todo este tiempo para que te asustes tan fácilmente. Vas a hacer esto quieras o no."

"Pero Jefa-"

"¡Sin peros!" -Gritó la ojiazul, pegando un salto para ponerse de pie. Miró por encima de su hombro y le extendió una mano amiga, nuevamente.- "Vamos, es hora."


La gente llegaba por montones; todos aglomerandose en la entrada del Auditorio Goorudo, hogar de la famosa Orquesta Sinfónica de Goldenrod. El evento había alcanzado una gran audiencia, y los organizadores se preparaban para dar inicio. A medida que la gente llenaba los asientos, tras bastidores, los prospectos a teloneros daban los últimos ajustes a sus actos, y un hombre de cabello rojizo se abrió paso al centro del escenario, con microfono en mano.

"Muchas gracias por venir el día de hoy." -Dijo el hombre, sonriendo ampliamente. Se le respondió con una ronda de aplausos, tras la cual prosiguió.- "Hoy venimos en busca de materia prima: un diamante en bruto que podamos refinar y moldear, algo que desgraciadamente no se puede logar aquí, para convertirlo en una joya; en algo que maraville a todo aquel que sea testigo de su talento. Sin mas preambulos, comencemos la busqueda."

"¡Alto!" -Se escuchó gritar a alguien, y en menos de un parpadeo, Red saltó al escenario, seguido de cerca por un par de guardias. Los hombres estiraron sus manos para sujetar sus piernas, pero el muchacho se deshizo de ellos.- "¡No dejen que este sujeto los engañe!" -La multitud enmudeció al escuchar las palabras del joven.- "Él no busca una joya para ofrecerla al mundo, ¡El quiere ganar dinero con ella! A este hombre no le importa nada más que su propio beneficio."

"¡Red!" -Exclamó una joven. La mirada del ojirojo fue a parar a la mesa del jurado, donde Misty le miraba sorprendido. El aludido tragó pesadamente y desvió la mirada.

"Seguridad, saquenlo de aquí." -Ordenó Lance, y acto seguido los gorilas comenzaron a subir al escenario. Sin embargo, Red aprovechó para huir a bastidores.- "Ignoren eso, ¡Comencemos!"


"Y pues, estoy en la audición. Red hizo un papelón antes de comenzar; deberías haberlo visto." -Continuó Ruby, con su teléfono pegado al oído.- "En fin, llamame en cuanto escuches esto, me estás preocupando. Chao."

"Despreocupate, Ruby." -Le animó Dia, antes de extenderle el paquete de chocolates que contrabandeó de fuera. Los narcotraficantes no se comparaban a Dia en cuanto a su habilidad de transportar mercancía discretamente... pero solo si se trataba de comida. El ojirojo negó con la cabeza, antes de dirigir su aún preocupada vista al escenario.


"Voy a vomitar, voy a vomitar..." -Murmuraba Black, repetidamente, casi como en un mantra religioso.

"¿Black?" -Se escuchó llamar a una voz. El castaño buscó la fuente del sonido por todo el lugar, y la encontró segundos después, sentado en posición fetal detrás de unos atiborrados percheros.

"Hola, Red. Bonito número el que te aventaste." -Bromeó el ojinegro, tratando de distraer su mente tan solo un poco.

"¿Qué carajo haces aquí?" -Preguntó el capitán de los DH, sin embargo, antes de recivir respuesta, Blue hizo acto de presencia.

"Niño, preparate. Sigues tu después de las Modelos." -La mirada de ojos azules de la muchacha se posó en su viejo amigo.- "Necesitaré tu ayuda, alborotador."

"¿Mi ayuda? ¿Black preparandose? ¿Qué carajo está pasando aquí?" -Preguntó Red, sin embargo no obtuvo respuestas directas. Blue sujetó con fuerza su brazo y lo obligó a levantarse, para después arrastrarlo hasta el telón, desde donde tenía una vista perfecta del número de baile que montaban las Modelos, entre ellas Platina y White. La mirada de Black no se despegaba de esta última. Antes de que cualquiera lo notara, Blue había desaparecido y vuelto a aparecer en un santiamén, para entregarle a Red una guitarra y un par de hojas.

"Muy bien, les toca." -Señaló simple y llanamente, antes de empujarlos a ambos.

"¡Espera! ¿De dónde sacaste esta guitarra? ¿Qué se supone qué haga? ¡¿Cómo carajo me metí en esto?" -Una vez más, Red perseveró ignorante a todas estas preguntas. Su mirada se topó con un público murmurando ruidosamente, y con la mesa de jueces, donde Lance y Misty discutían. Red le dió una rapida examinación a la partitura que le entregó Blue, cerró los ojos y suspiró, antes de mirar a Black, esperando la señal.

El castaño asintió con la cabeza y Red comenzó a arpegear. La mirada de Black no fue a parar a otro lado, ni al público, ni a los jueces. Solo a la castaña de ojos blancos que le miraba fijamente en el pequeño pasillo de tela hacía bastidores.

"Tus lágrimas corren por encima de mí

Y parecen nunca acabar

Me pregunto por qué las cosas tienen que ser así

Tan solo hubiera algo que borrara mi dolor

Por esta noche, te lo haría saber."
-

"Porque mi corazón aún late por tí, amor

Y esto es lógico, entiendelo por favor

Guardalo en tu corazón."
-

"Soledad, vergüenza y un poco de confusión

Abrumas de noche en mi habitación

Porque no estoy contigo

Por favor regresa a mi..."
-

"Porque mi corazón aún late por tí, amor

Y esto es lógico, entiendelo por favor

Guardalo en tu corazón."

"Recuerdame como soy..."
-

"Porque mi corazón aún late por tí, amor

Y esto es lógico, entiendelo por favor

Guardalo en tu corazón."

Después de tocado el último acorde, la multitud estalló en aplausos, e incluso la misma Misty se puso de pie para aplaudir al muchacho. Por primera vez durante todo el número, Black rompió contacto visual con su vecina, y se topó con la atónita mirada de Red, quien dijo algo que fue obstruído por los aplausos de la gente, pero se leyó como un "¿Cómo chinga-?"

Después de unos segundos, Black abandonó el escenario, con Red siguiendole de cerca. No mas de 5 minutos después, una castaña de ojos azules hizo acto de presencia, justo en el centro del escenario. Todas las luces se apagaron, al tiempo que un único reflector se posó sobre ella.

"Amor que dormía, oscuro recuerdo

Tristeza abatida, donde te puedo encontrar

Surge en la noche la luz que ilumina mi corazón.

Serás mi luz siempre."
-

"Vuelve a ocurrir, me desperté, baby.

Vivir sin ti, ya no podré, lo sé

Será que solo llevo acumulados

los nervios que viví en el pasado

Tanto esperé que siento que es algo

Tan frágil, mi realidad, sueño azul

Se acerca ya el momento de dar otro paso."
-

"Siempre te sentía tan cerca de mi

Sola no me dejes, hoy vamos a descubrir

Cada momento que estoy junto a ti me haces tan feliz

Serás mi luz siempre."
-

"Conoceras mi alrededor, baby

Y así por fin te uniras a mi, lo sé

No quiero que esto pase tan deprisa

Quiero saborear cada momento junto a ti

Buscando que el tiempo se pare para los dos

Tu y yo seremos hoy

La luz que nunca se agota."
-

"Amor que dormía, oscuro recuerdo

Tristeza abatida, donde te puedo encontrar

Surge en la noche la luz que ilumina mi corazón.

Serás mi luz siempre."
-

"Desde aquí toda la historia hablará de ti

Promesa que nació de cuando dos almas

Se vuelven un solo corazón

Eso es amor."
-

"Siempre te sentía tan cerca de mi

Sola no me dejes, hoy vamos a descubrir

Cada momento que estoy junto a ti me haces tan feliz

Serás mi luz siempre."
-

"Desde aquí toda la historia hablará de ti

Promesa que nació de cuando dos almas

Se vuelven un solo corazón

Eso es amor."

El aplauso que recibió Black no fue nada comparado con el que perteneció nada mas y nada menos que a su "Jefa": Blue. La muchacha hizo una educada reverencia y huyó a bastidores

"¡Eso fue enfermo!" -Exclamó Red, lanzando los brazos al aire, mientras Black bajaba la mirada apenado.- "¡¿Pero cómo? ¡Tu no cantas ni el himno nacional!"

"Eso demuestra lo que puedo hacer cuando le pongo empeño a las cosas." -Exclamó Blue, integrandose a la conversación. Una mano se posó en el hombro de Black. El muchacho la siguió hasta toparse con una amplia sonrisa.- "Lo hiciste bien, Black."

"Gracias, Blue." -Smack* La mano de la castaña impactó de lleno en la mejilla de su aprendiz.- "¡Ow, lo siento, Jefa!"

"¿Jefa?" -Repitió Red, notoriamente confundido.

"Es una larga historia." -Respondieron ambos castaños.

"Pero si necesitabas alguien que te enseñara a cantar, ¿Por qué molestarte en buscar a Blue?" -Preguntó Red, intercalando su mirada entre ambos.- "Yo era mas accesible. Es decir, siempre pasamos juntos casi todo el día."

"Tenías demasiados problemas y deberes, y no quería molestarte con mas cosas." -Respondió Black, jugueteando con sus dedos, moviendolos incomodo.- "Ya se porque estudian para esto."

"Iluminame." -Pidió Blue, sonriendo juguetonamente.

"Es muy divertido." -Confesó Black, mirando a los sonrientes rostros de sus amigos.- "Subirse a un escenario, y que todos estén pendientes a nada mas sino a lo que tú estas haciendo... es bastante gratificante."

"Bienvenido al Club." -Exclamó Red, antes de sacar su teléfono de su bolsillo.- "Pero te recuerdo que los DH no solo somos artistas muy, muy talentosos."

"Sin mencionar modestos." -Bromeó Blue, rodando los ojos.

"También jugamos béisbol como campeones." -Comentó Red, ignorando el comentario de su amiga. Terminó de teclear en el aparato para después guardarlo nuevamente.- "Le mandé un mensaje al equipo: después que todo esto acabe, tenemos practica de béisbol. ¡Sin excusas!"


"Sabía que estarías aquí." -Se escuchó murmurar a una voz; una que él conocía muy bien. Pero no, no podía ser cierto. Su mirada viajó velozmente a la puerta y... efectivamente. Allí, recargada en el marco de la puerta, estaba Crys- Crystal. Él no tenía permitido llamarle de esa forma.

"¿Por qué me buscabas?" -Preguntó cortante, antes de regresar su mirada al techo. Escuchó un par de pasos y después sintió como un ligero peso se hundía en el extremo libre del sillón.

"Nunca me contaste de este lugar." -Comentó ella, ignorando por completo su pregunta.- "¿Es algo así como su casa club? ¿Cómo lo consiguieron?"

"Solía ser un orfanatorio, pero el negocio quebró y el edificio quedó abandonado." -Explicó rápidamente. Quería ahondar en una converzación con ella, pero este no era el tema que tenía en mente.- "¿Qué haces aquí?"

"Vine a hablar contigo." -Respondió simplemente, antes de mirarle de reojo.- "¿No quieres que esté aquí?"

"¡No, no es eso!" -Se apresuró a responder el ojiambar.- "Es solo que... creí que tendrías mejores lugares en los que estar hoy. No se; la audición, con tu novio o-"

"Ya no..." -Murmuró Crys, interrumpiendo a Gold, quien ahora le profería una mirada llena de confusión.- "Él... terminó conmigo."

"Oh... ¿Así que yo soy tu segunda opción, o algo así?" -Gruñó el ojiambar, desviando su aguda mirada. Crys resopló y rodó los ojos.

"Claro que no." -Bufó la ojiazul, ofendida por el comentario. Sin embargo, respiró profundamente y en cuestión de segundos, su semblante se suavizó nuevamente.- "No te diré porque lo hizo, porque entonces pensarás mal de mi. Pero he estado pensando mucho últimamente..."

"Acerca de..." -Inquirió el muchacho, mirandole atentamente.

"Acerca de... lo que pienso de ti." -Confesó Crys, con el rostro ligeramente enrojecido.- "Me di cuenta que ambos somos muy opuestos, y que si llegaramos a tener algo, sería muy fácil lastimarnos mutuamente, pero..." -Crys soltó un suspiro y extendió su mano al ojiambar.- "Es una posibilidad que quiero explorar. ¿Qué dices?"

En vez de recibir una respuesta oral- bueno, poniendo en perspectiva lo que oral pueda significar, ya que en menos de un segundo, un par de labios se posaron sobre los suyos, y sintió una mano desesperada posarse en su espalda, manteniendola firme y evitando que cayera hacía atrás por el impulso. Para desgracia de Gold, Crys se separó bruscamente de él y le conectó una bofetada en la mejilla izquierda. El ojiambar le miró fijamente, con una extraña mezcla de molestia, sorpresa y duda en sus ojos. El rostro de Crys se había enrojecido como el cielo del atardecer, mientras le devolvía una mirada de molestia.

"Vamos paso a paso, Gold." -Gruñó la ojiazul, antes de levantarse del sillón y extenderle una mano nuevamente. Esta vez, el muchacho la tomó dudosamente, y Crys entrelazó sus dedos con los de él.

"Esto es..." -Murmuró Gold. Crys escuchaba resonar los posibles adjetivos en su mente, antes de que Gold pronunciara palabra alguna; estúpido, cursi, ridiculo, y cientos de miles más. Sin embargo, no se esperaba un comentario como este:- "Nuevo para mi."


"Gracias a todos por haber venido." -Dijo Lance, erguido en medio del escenario, con microfono en una mano y una hoja en la otra.- "Hemos visto magnificas e interesantes presentaciones el día de hoy, y hemos llegado a una encrucijada: de entre las decenas de artistas aficionados que hemos visto hoy, dos fueron los que más llamaron nuestra atención. Les pido a ellos que pasen al frente y a ustedes que los recivan con un aplauso; ellos son Blue Kobaruto y Black Kokutan."

La multitud rugio en ovaciones y aplausos, al mismo tiempo que maestra y aprendiz se abireron paso hasta llegar junto al hombre organizador del evento.

"Después de discutirlo con Mystick, llegamos a la decisión de que ustedes fueron los mejores, sin embargo solo podemos llevar a uno." -Comentó Lance, sin embargo, Blue estiró la mano y le arrebató el microfono.

"Bien, de hecho tenemos que hablar de eso con usted." -La voz de la castaña resonó con potencia en las bocinas.- "Ninguno de nosotros está interesado en ser su telonero." -La multitud estalló en ruidosos murmullos, y Blue se deleitaba con cada facción del indignado rostro de Lance."

"Lo que Jefa quiere decir, es que yo no me apunté para esto por querer ser famoso ni mucho menos." -Comentó Black, antes de que su mirada se perdiera en una de las chicas detrás del telón.- "Yo solo quería que alguien me escuchara." -Comentó sonriente.

"Y yo..." -Comenzó Blue, atrayendo hacía si todas las miradas. Apuntó un dedo acosador al hombre pelirrojo y exclamó:- "Yo creo en cada palabra que dijo mi amigo Red. Y si el dice que usted no es de fiar, yo le creo."

La multitud continuó murmurando, y mientras tanto, Blue le devolvió el microfono a un enfurecido Lance, para después sujetar del brazo a su pupilo y bajar ambos del escenario.


"Viejo, lo que Blue y Black hicieron fue asombroso." -Exclamó Pearl, jugueteando con el bate de madera, mientras él, Ruby, Dia y Red se abrían paso por las calles de Goldenrod City.- "El tipo estaba practicamente echando chispas por los oídos."

"Eso le enseñará al muy cabrón a no meterse con nosotros." -Exclamó Red, con una sonrisa triunfante en el rostro.

"No quiero sonar como un aguafiestas, ¿Pero no creen que esto le cause problemas a Mystick?" -Preguntó Ruby, aún batallando con su teléfono.

"Estoy bastante seguro de que-" -La explicación de Red paró en seco al chocar con la espalda de Dia. El joven DH se había detenido sin previo aviso y miraba aterrado algo al otro lado de la calle. La mirada de Red le siguió, y el descubrimiento le heló la sangre por completo: una de las ventanas de Sketch estaba rota y había trozos de vidrio en la acera.- "Mierda..."

Inmediatamente los DH se apresuraron al restaurante. El interior estaba completamente devastado; todas las mesas estaban volcadas, los ventanales rotos, la registradora estaba hecha pomada, había vidrios y basura por todos lados. Y estaba Yellow, sentada entre todo el desastre.

"Ye-Yellow..." -Murmuró Red, apresurandose hacía ella. El muchacho se hincó junto a ella y la escuchó sollozar.- "¿Qué sucedio?"

"Lo-Los chicos... del parque." -Musitó la pequeña rubia, temblando y con el rostro oculto entre sus brazos y piernas. Inmediatamente todo llegó de golpe a la mente de Red.- "Acaban de irse." -El ojirojo no gastó tiempo. Se levantó, y como si estuviese en modo automatico, salió de Sketch a paso mecanizado, y con los DH siguiendole de cerca.

Los muchacho siguieron a Red por un par de calles, hasta que el ojirojo visualizó a los "chicos del parque"; los 3 sujetos de Golden High, Bruno, Brock y Brawly. El último llevaba consigo un martillo. Red extendió la mano hacía atras y le arrebató el bate de béisbol a Pearl, para después avanzar hacía los Dorados a paso decidido. El peliazul le miró de reojo y después llamó la atención de sus compañeros.

"Vaya, miren quien-" -Brock fue silenciado casi al instante, recibiendo un certero golpe del madero directo en el rostro, derribandolo al asfalto. Los otros dos cargaron contra él, pero el ojirojo de nueva cuenta ondeó el madero al estomago de Brawly y soltó una veloz y certera patada en la pierna izquierda del lider, obligandole a arrodillarse. El capitán de los DH tomó el martillo del suelo y posó ambas armas a los lados de la cabeza del muchacho.

"No tenías porque meterte con ella..." -Siseó Red, apretando la quijada con fuerza, en cualquier momento podría hacerle un daño fatal al muchacho, solo era cuestión de voluntad.- "Sketch no es de Artistas ni Dorados, ¡No había razón para envolverla en esto!"

"Tu provocaste esto. Al meterte con nosotros." -Siseó Bruno, mirandole desafiante. Demasiado para alguien en su posición.- "Debiste haberte rendido, debiste haber tomado tu castigo como una buena perra para acabar con todo esto. Pero quisiste jugar al heroe y por ello tu amiguita pagó los platos rotos."

"Arreglemos esto de una vez por todas." -Gruñó Red, levantando el martillo al aire... para después arrojarlo lejos, ante la mirada atónita de Bruno.- "¿Tu eres Bruno Suji? ¿El capitán de los Golden Strikers?"- El moreno asintió con la cabeza, aún extrañado.- "Nos enfrentaremos a ustedes en la final del torneo. No hay necesidad de matarnos unos a otros; arreglemoslo en el diamante." -Bruno seguía mirandole desafiante, sin embargo, Red retrocedió un par de pasos y lo dejó levantarse.- "Ahora larguense de aquí. No quiero verlos de nuevo hasta el día del partido."

El capitán de los GS se puso de pie con dificultad, levantó a sus colegas y se cargó uno en cada hombro, haciendo gala de su fuerza fisica. Miró de reojo a los DH una última vez, sonrriendo burlonamente, antes de emprender rumbo. Cuando se perdió de vista finalmente, Red dejó salir un pesado suspiro y se dejó caer en el asfalto.

"Mierda..." -Maldijo por lo bajo, antes de quitarse la gorra de la cabeza y usarla para cubrir su rostro. Luego de un par de segundos, recuperó un poco de compostura.- "Dia, ve con Yellow. Dile que estaremos allí en un rato. Los demás iremos a encontrarnos con Gold, Black y N para traerlos a Sketch."


Llegó a la puerta de su apartamento una vez mas, y antes de siquiera tocar la perilla de la puerta, se dejó caer al suelo. Estaba tan agotado. Llevaba cerca de 6 semanas practicando canto con Blue, y la Jefa, como le había obligado a llamarle, era despiadada. Y entonces se puso a repasar todo el trayecto hasta ese punto, en el escenario, ¿Valió la pena?

"Hola... Black." -Murmuró una voz al otro lado del pasillo. Su mirada no tardó en posarse sobre su vecina, aquella castaña de peculiares ojos, quien le sonreía timidamente.- "Me gustó mucho tu canción."

"Esa era la idea; era para tí." -Confesó el muchacho, levantandose con dificultad para avanzar hacía ella.- "Escucha... no te pido que regreses conmigo, pero por favor, necesito saber qué fue lo que hice mal." -Su voz sonaba tan suplicante, tan desesperada y ansiosa. White desvió la mirada, pero aún así podía sentir ese triste par de ojos abriendo heridas en su cuerpo. Su mente viajó al momento en que traicionó su confianza, y cada una de sus acciones regresó para cobrar venganza en su consciencia.

Miró de nuevo en aquellos ojos negros que tanto extrañaba, aquellos ojos que pedían respuestas a gritos. White soltó un triste suspiro y tragó pesadamente.

"Lo lamento..." -Se disculpó en un susurro.- "Lamento... haberte lastimado, y haber defraudado la confianza que tenías en mi." -Los ojos de Black se abrieron como platos, y retrocedió un poco, para mirarle sorprendido.

"...¿Qué?" -Fue lo único que atinó a decir. White trató de ignorar la presión que sentía en el pecho, por el bien de Black. Él merecía saber la verdad, merecía saber quién era su amigo y quién no...

"Una tarde, venía subiendo las escaleras... y estaba él..."


"Ha sido un día muy largo." -Exclamó Blue, dejandose caer en el cesped, junto a su castaño amigo.- "Creí que vendrías a verme cantar."

"Tengo mejores cosas en las que ocupar mi tiempo, gracias." -Murmuró sarcasticamente. Blue soltó un bufido y se acurrucó en el hombro del ojiverde, quien sin prisa ni apuro se la sacudió de encima.- "No hagas eso."

"Oh, sabes que te gusta." -Dijo ella, acomodandose nuevamente. Esta vez, Green fue mas brusco para deshacerse de ella, alejandose después de empujarla. Blue le miró molesta por un rato, pero después su mirada se posó en el árbol detrás de ella.- "Nunca he sabido qué tiene de especial este árbol."

"¿A qué te refieres?" -Preguntó Green, ligeramente intrigado.

"Digo, habiendo cientos de otros árboles, ¿Por qué siempre te sientas a la sombra de este?" -Preguntó la ojiazul, examinando dicho árbol.- "Es solo un viejo roble."

"Un roble verde." -Comentó Green. Sin embargo, Blue arqueó una ceja, confundida.- "Un roble. Verde."

"Si, ¿Y qué?" -Green rodó los ojos y dio por terminada la conversación, pero ese fue solo él.- "Greeeen, ¿Cúal es el punto de que sea un roble verde? Contestame Green."- Chillaba la castaña, sacudiendolo infantilmente.- "Por favooooor, ¿Cúal es la gracia?"


"¿A qué hora se supone que llega Black?" -Preguntó Gold, mientras él y N se lanzaban la pelota el uno al otro.- "Estaba haciendo algo importante, ¿Saben?"

"Dejate de estupideces, Gold." -Gruñó Red, antes de mirar hacía su izquierda, por donde venía el último miembro de los DH. El capitán se levantó del cesped y avanzó hacía él- "A buena hora decides aparecer. Escucha hubo un-" -Su explicación se vio interrumpida cuando Black lo empujó para pasarlo de largo, llegar hasta N, y conectar un bestial puñetazo en el rostro del peliverde. Antes de que el castaño pudiese atacar de nuevo, los DH corrieron a detenerlo.

"¡Hijo de puta!" -Exclamó Black, batallando para escapar del agarre de sus compañeros.- "No me conviene relacionarme con una Artista, ¡Pero no tienes problemas para echarle los perros en cuanto me doy la vuelta!" -El palido ojiverde se pasó un dedo por el labio inferior, manchandolo de sangre en el proceso. Escupió un poco del liquido vital, y en menos de un parpadeo, se lanzó a devolverle el golpe al castaño, justo en el rostro.

Los DH se separaron, y mientras Pearl y Ruby mantenían a Black a raya, Red y Gold hacían lo propio con N.

"¡Debería matarte ahora mismo, bastardo!"

"¡Despierta y huele el café, imbecil!"

"¡Ya, cierren la boca!" -Rugió Red, deteniendo todo el argumento en seco. Black dejó de forcejear, pero Pearl y Ruby seguían colgados de él. El capitán posó su mirada en el peliverde, una mirada fría y pesada.- "¿Qué fue lo que pasó?"

"Este mal nacido es la razón por la que White terminó conmigo." -Siseó Black, fulminandole con la mirada.- "Sabía que eras un cabrón, pero no sabía que fueras tan rata como para apuñalarme por la espalda."

"Como dije: yo siempre obtengo lo que quiero." -Exclamó N, aún con sus palidos labios escurriendo sangre.- "¿Creen que me importa alguno de ustedes? ¿De verdad creen que este equipo me importa una mierda? Quería estar en este equipo, y lo conseguí. Quería ganarme su confianza, y la tuve. Y en el momento en que quise tomar a esa hermosura que vive al otro lado de tu puerta, tambien la tuve." -Siseó el muchacho, y de nuevo Black se hubiese lanzado contra él de no haber sido por Ruby y Pearl.- "¡Y hubiese llegado mas lejos de haberlo querido!"

"¡Ya! Basta." -Exclamó Red, dandole un empujón en el pecho al peliverde.- "Largate de aquí; estas fuera de los DH. No quiero este tipo de problemas en mi equipo."

"De cualquier forma, todos ustedes son una mierda." -Espetó el muchacho, retrocediendo lentamente- "Solo piezas de mi juego de ajedrez. No son nada, y nunca llegarán a serlo."

"Si, si. ¡Vete a predicar a otra parte!" -Gritó Gold, antes de que N se diese a la fuga.


"Creo que deberías reconsiderarlo." -Anunció el pelirrojo, ganandose una extrañada mirada por parte de su amiga.- "Le entregaste demasiado, ¿Cómo sabes que no te dejará el día de mañana?"

"Tranquilo, Silver." -Le aplacó ella, sonriendole dulcemente.- "Conozco a Dia; y él me ama de verdad."

"Un hombre dirá lo que quieras escuchar con tal de quitarte los pantalones." -Siseó crudamente, cruzado de brazos y desviando la mirada.- "No debiste haberlo hecho."

"Fue solo mi manera de demostrarle que yo también puedo preocuparme por él." -Explicó Platina, sonriendole, tratando de calmar las dudas de su amigo.- "Ademas, no es como si hubiese regresado a mi solo por... eso."

"Solo pienso..." -Murmuró Silver, mirando directamente a sus ojos, perdiendose en aquellas orbes de color inusual.- "Podrías tener algo mucho mejor..."


"Esto es una mierda..." -Bufó Gold, examinando el destrozo que antes era Sketch.- "Costará un huevo de la cara reparar todo esto."

"Gracias, Gold. Pero necesitamos ideas para solucionar esto, no observaciones." -Bufó Red, sentado de forma protectora junto a la rubia dueña del lugar, aferrando su mano a la de ella.

"Oigan, ¿Qué les parece uno de esos eventos de caridad?" -Sugirió Pearl, atrayendo la atención de todos.- "Como un concurso o algo así."

"¡Un concierto!" -Exclamó Gold, sonriendo triunfante.- "Si, un concierto a beneficio."

"Las reglas de la Academia-"

"No nos estarían pagando por ello." -Explicó Gold, interrumpiendo a su primo.- "Nosotros los interpretes no ganaríamos nada, entonces no es contra las reglas."

"Si, ¿Pero quién vendría a un concierto donde solo participaran estudiantes?" -Comentó Dia. Red se sumió en sus pensamientos, intentando aportar algo a esa idea en crecimiento. No era un mal plan, pero si iban a llevarlo a cabo, necesitaban afinar unos detalles.

"Necesitamos un lugar mas grande." -Observó Red.- "Si lo hacemos aquí, no podremos vender muchas entradas y no ganaríamos mucho."

"¿Qué tal el Cuartel?" -Sugirió Pearl.- "Es bastante amplio, y si sacamos el desmadre que tenemos arrumbado allí, podríamos hacerlo funcionar."

"Me gusta la idea." -Dijo Red, antes de que su mirada bajara a la catatónica rubia a su lado.- "Vamos, Yellow. No perdemos nada con intentarlo." -Uno de los vidriosos ojos dorados de la chica se reveló, mirando timidamente al músico, quien le respondía con una sonrisa.- "Te prometo que te ayudaré a salir de esto."


Ya era de noche, y su preocupación pudo mas que él. Helo aquí, rumbo al edificio de Sapphire, en busca de la chica salvaje después de varios días sin señales de vida. Su mano tomó la manija de la puerta principal del complejo, pero se detuvo al escuchar algo: un gruñido. O un gémido, o algo de esa naturaleza. El sonido provenía de uno de los costados del edificio, así que Ruby fue a investigar.

Después de cruzar un par de arbustos, Ruby se encontró a si mismo en un claro; un pequeño espacio junto al edificio en el que no había arbustos ni rocas, estaba limpio. Y por fin, encontró a su amiga, lanzando una pelota de goma a un muro una y otra vez, gruñendo después de cada lanzamiento.

"¡Sapph! ¿Dónde rayos te haz metido estos días?" -Exclamó Ruby, avanzando hacía ella, sin embargo, la ojiazul le ignoró y continuó con su tarea.- "¿Estás bien? Me tenías preocupado. Han estado sucediendo muchas cosas y al no saber de ti yo-"

"¡Callate!" -Rugió la chica salvaje, estremeciendo al mesero. Una vez mas, Sapphire ignoraba la presencia de Ruby, y seguía jugando con su pelota.

"Escucha, si hice algo para molestarte-"

"¡Largate!" -Exclamó nuevamente, casi lanzandose sobre el muchacho.- "¡Solo vete de aquí y no vuelvas a hablarme!"

"¿Cúal es tu problema?" -Preguntó él, hastiado por la actitud de la ojiazul.- "No tienes derecho a gritarme de esa forma y esperar que simplemente-"

"¡Está muerto!" -Gritó ella, interrumpiendo en seco las palabras de Ruby. En ese instante, el muchacho no entendía muchas cosas acerca del comportamiento de Sapph, así que solo atinó a exclamar:

"¿Qué?"

"¡Está muerto! ¡Wally está muerto! ¡¿No lo entiendes?" -La ojiazul seguía lanzando la pelota de goma, al mismo tiempo que gritaba histericamente.

"¿Muerto?" -Repitió el ojirojo, en un susurro.- "Él no puede estar muerto."

"¡Si, lo está! Lo enterraron hoy." -Rugió Sapphire, sin dejar de jugar con la pelota.

"¡¿Qué?" -Exclamó Ruby, abriendo los ojos de par en par.- "¿Y no se te ocurrió decirmelo? Pude haberte acompañado."

"No fui." -Musitó la castaña, aún jugando con su endemoniada pelota. Ruby avanzó hasta ella, atrapó el estúpido juguete y lo lanzó lejos.- "¡Imbecil!"

"¿Por qué no fuiste?" -Preguntó él, sujetandola por los hombros, con fuerza.- "Era tu amigo."

"¡Porque sabía que si iba...!" -Exclamó ella, pero se interrumpió a si misma, mordiendo su lengua.- "Porque sabía que si veía como lo enterraban... rompería mi promesa."

"¿Promesa?" -Repitió Ruby. Toda la ira en Sapphire se había desvanecido, y ahora solo quedaba esta indefensa niña que luchaba contra sus emociones.- "Hablas de..."

"¡Prometí que no lloraría!" -Gritó con fuerza, para después morder su labio.- "Prometí que sería fuerte... por él. Prometí que no lloraría otra vez." -Ruby le miró estaticamente por varios segundos. Después una de sus manos abandonó el hombro de Sapph y se colocó en el reducido espacio entre sus rostros. Las miradas de ambos se posaron en la mano de Ruby, y después... dos de los dedos del muchacho viajaron a ese par de ojos rojos.- "¡¿Qué diablos haces?"

"Dices... que querías ser fuerte por él." -Musitó el muchacho, parpadeando repetidamente.- "Si tu no estas dispuesta a llorar, entonces yo lo haré por ti."- Y efectivamente, un par de lagrimas bajaron por las mejillas del muchacho.- "Lo importante es que no te guardes lo que sientes... Yo siempre estaré aquí contigo, para llorar por ti."

Sapphire clavó su mirada en los enrojecidos, vidriosos e hinchados ojos de su amigo por unos momentos más, hasta que ambos se sentaron en el cesped y Ruby la estrechó en sus brazos, llorando todo lo que fuera necesario para ella.


"Entonces, ¿Qué vamos a hacer?" -Preguntó Misty, sentada en el sofá de su cama, mientras miraba como Lance caminaba de un lado a otro, como león enjaulado.- "¿Escogemos a uno de los participantes al azar?"

"¡No, ninguno daba el ancho!" -Exclamó el pelirrojo, pasando sus manos por su cabellera.- "Esos dos eran lo mas decente que había entre todo el puñado de perdedores."

"Pero bien, no necesito un telonero."- Comentó la pelo de zanahoria.- "Puedo hacer mi gira sin uno."

"No lo entiendes, Misty." -Gruñó molesto el hombre, antes de sentarse junto a la muchacha y sujetar delicadamente sus hombros.- "El telonero te da prestigio, da expectativa a la multitud y te convierte en el evento principal, no solo en el único."

"Pero igual-" -Un toquido en la puerta interrumpió al par, que intercambiaron miradas confundidas, antes de que Misty se levantara del sillón y abriera la puerta, revelando a un muchacho de ojos rojos al otro lado.- "Red... ¿Qué haces aquí?"

"Hola, eh..." -Murmuró el muchacho. Pudo notar como el representante de su ex-novia trataba de asesinarlo con la mirada, pero trató de ignorarlo.- "Necesito pedirte un favor."

"¿De qué estamos hablando?" -Preguntó ella. Red tragó pesadamente y sonrió de la mejor manera que pudo.

"Necesito que me ayudes con un concierto de caridad..." -Por la mirada de Lance, Red supo que no sería fácil conseguir la ayuda de Misty. Entonces, jugo su mejor carta.- "Y a cambio, puedo hacer algo por ti."

"¿Qué podrías hacer tu por nosotros?" -Preguntó Lance, prepotentemente, incluyendose en la conversación. Red se giró hacía él, soltó un suspiro, y respondió.

"Seré tu telonero."

N/A: Si, si, ya se que me pasé de culero. Pero es que cuando subi el capitulo 13, en una semana solo reciví 3 reviews y pensé "Ok, no hay problema", pero al siguiente fue solo uno (Gracias, Wolf) y pensé que habían perdido el interés. No fue sino hasta hace unos días que vi los Reviews de Danyeda y Sweet-autumn que decidí ponerme a escribir. No quiero sonar mamón, pero de verdad que lo que me hace escribir, son los reviews.

En otra nota, según mis calculos, solo faltan dos capitulos para terminar esta historia, y la votación del capitulo anterior sigue abierta, así que si no han votado. ¡VOTEN! Como dice Puff Daddy: "Vota o muere, puta"

Hasta el proximo capitulo