Capitulo 16

Electro Movimiento

"Muy bien..." -Se anunció Black, llegando a la oscura habitación con una bandeja de... extraños emparedados, que repartió a sus amigos.- "Jamón-Pán-Jamón para tí, Jamón-Pán-Jamón para tí..."

"¿De donde carajo salió la idea para esta cosa?" -Preguntó Pearl, examinando el bocadillo que le habían entregado: una rebanada de pán, entre dos rebanadas de jamón.

"Verás. Un día, un chico llegó a Sketch y-"

"Chicos; concentración." -Exclamó Red, interrumpiendo al anfitrión de la reunión. El ojirojo tomó su emparedado de manos de Black y le dio una mordida antes de proseguir.- "El concierto ya es todo un hecho, y cada uno de nosotros aportaremos con algo."

"¿A qué te refieres?" -Preguntó Pearl, con medio emparedado de Jamón-Pán-Jamón en la boca.- "Digo..." -Hizo una pausa para tragar.- "Fuera de ustedes, Artistas. ¿Qué haría yo, por ejemplo?"

"No lo sé; podrías ayudar a limpiar el lugar." -Divagó Red.- "El punto es que no puedo dejar cabos sueltos, y necesito que me ayuden a aligerar esta carga que siento sobre mis hombros."

"No tienes que presionarte tanto." -Comentó Ruby.- "No es como si lo tuvieras que hacer todo tu solo."

"Espera." -Exclamó Gold, ganandose las miradas de todos los presentes.- "Estas nervioso por algo más." -Dedujo Gold, y todas las miradas fueron a parar hacía su primo.- "¿Qué es lo que no nos estás diciendo?"

"Bueno..." -Comenzó Dia, con la miradad perdida en el espacio.- "Nunca nos dijo cómo consiguió que Mystick participara en el evento."

"Cierto. Creí que después la manera en que arruinamos la audición, lo último que haría su representante es dejarla ayudarnos." -Dijo Black, terminando su emparedado. Red suspiró pesadamente y se dejó caer de espaldas sobre el sofá, con la mirada perdida en el techo.

"No es como si no hubiese puesto resistencia..." -Murmuró Red, antes de lanzar una mirada perezosa a sus compañeros de equipo.- "Yo... le devolveré el favor."

"¿Cómo?" -Preguntó Gold.- "¿Qué podrías hacer tú que ella necesitara? No me parece el tipo de-"

"¡No jodas!" -Exclamó Black, casí montandose sobre Red.- "¡Dime que no te irás de gira con ella!" -Rogó el castaño, y de inmediato todos los DH se aproximaron a Red, mirandole expectantes. El aludido tragó pesadamente y desvió la mirada, respondiendo en silencio.- "Oh, mierda."

"Era la única forma en la que Lance la dejaría ayudarnos." -Se excusó Red.- "Ellos me necesitan tanto como nosotros a ella."

"Red, no la necesitabamos." -Explicó Gold, como si estuviese hablando con un niño pequeño.- "La gente vendría si anunciabamos que se presentarían los ganadores de la audición."

"Los mismos que rechazaron la oferta de Lance." -Añadió Black.

"Humillandolo y poniendo en duda su credibilidad." -Finalizó Ruby. Red cubrió su rostro con sus manos y soltó un gutural gruñido.

"Lo sé, pero no estaba pensando claro." -Confesó el capitán.- "Además, un poco de ayuda nunca está de más."

"Pero Red-"

"¡Nada, Black!" -Exclamó el ojirojo, estremeciendo a los muchachos.- "Le prometí a Yellow que solucionaría esto, y el concierto tiene que quedar perfecto para conseguirlo." -El silencio reinó por varios segundos en aquella oscura habitación, hasta que una dulce voz levantó una duda que todos habían logrado obviar.

"¿Qué opina Yellow al respecto?" -Preguntó Dia, y de nuevo, todas las miradas fueron a parar con Red, quien solo pudo desviar la mirada.

"¿No le haz dicho?" -Preguntó Pearl, pero mas que una duda, sonó a acusación. Red no respondió, solo apretó los labios en una firme linea y desvió la mirada.

"Basta de esto, tenemos otro asunto en el cual ocuparnos." -Dijo Red, tomando una postura un poco mas relajada, pero aún así rígida.- "Se acerca el partido contra los GS, y estamos en serios problemas."

"Andamos tres cabezas cortos." -Señaló Pearl, con aires melancólicos.

"No necesitamos al cabeza de brócoli, podemos arreglarnoslas sin él." -Siseó Black, dirigiendo su aguda mirada hacía el rubio.

"No estoy diciendo que vayamos a rogarle que vuelva con nosotros- ¡No podría estar mas de acuerdo con su expulsión!" -Exclamó el ojiperla, suavizando su mirada y soltando un suspiro.- "Pero debemos encontrar al resto del equipo pronto. Aún si conseguimos al resto de los jugadores, si tardamos demasiado no podremos prepararlos."

"¿Tienen a alguien en mente?" -Preguntó Ruby. Todos los DH entraron en un trance comunal, durante el cual no se dijo una palabra, ni un sonido que perturbase el silencio nocturno. Finalmente, Red chasqueó los dedos y sonrió ampliamente.

"Se de dos personas que podrían ayudarnos." -Anunció el capitán, antes de señalar un dedo acosador al mas nuevo integrante del equipo.- "Y necesitare que tú hables con esa persona."

"¿Yo?" -Preguntó Ruby, señalandose a si mismo.- "¿Por qué-?"

"Se me ocurre un tercero." -Dijo Gold, interrumpiendo al ojirojo, antes de lanzarle una mirada perezosa a su primo.- "Pero no será fácil convencerlo."

"Bien. Ruby, te explicaré los detalles." -Dijo Red, y el aludido se levantó de su lugar en el suelo y cruzó la sala para llegar junto al capitán.- "Necesito que todos- incluído tu prospecto, Gold- se presenten mañana en el parque a las 1500 horas."

"¡Uh, todavía falta mucho!" -Exclamó Dia, recostandose en el suelo. Pearl le miró de reojo y sonrió.

"Son las tres de la tarde, Dia."- Explicó el ojiperla, recibiendo una mirada confundida por parte de su peliazul compañero.

"¿Ya las contaste?"


"Muy bien, ¡Empecemos!" -Exclamó Blue, dejando caer decenas de vestidos sobre la cama de Yellow, ante la mirada atónita de la rubia.- "Aunque..." -Murmuró la castaña, antes de escanear con la mirada de arriba hacía abajo a la muchacha.- "Quizá debamos recortarlos un poco."

"Blue, yo no-"

"No digas ni una palabra." -Le silenció la ojiazul, sentandose en una silla y cruzando las piernas, en una pose imitando a una secretaria o al menos haciendo el intento.- "Ya sé lo que dirás, pero no puedes presentar el evento vistiendo los harapos que siempre llevas."- Yellow examinó su vestimenta y un rubor se abrió paso a sus mejillas.- "Además, estoy segura que quieres lucir bien para alguien especial..." -Cantó la castaña, desviando la mirada.

"N-No sé de qué me hablas..." -Balbuceó Yellow, con el rostro enrojecido y jugando nerviosamente con sus dedos. Blue sonrió maliciosamente y se levantó de su asiento, caminó hasta la cama y tomó el primer vestido que encontró.

"Bueno, independientemente de eso, tenemos que hacerte lucir bien para que esto sea un exito."- Dijo la ojiazul, tomando de la mano a su amiga.- "Confía en mi, ¿Quieres?"

"Es un poco dificil, tus ideas suelen darme miedo." -Confesó la rubia, desviando la mirada. Blue frunció el entrecejo por unos segundos, antes de arrastrar a su amiga al baño.


Las clases pasaban especialmente lento ese día. El ambiente para Black se sentía casi de ultratumba en el aula, ya que solo dos asientos detrás de él, estaba sentado aquel peliverde al que había soñado matar... qué hermoso sueño fue ese. Finalmente, y después de una larga y aburrida catedra del profesor, cuyo contenido había olvidado completamente, la campana sonó y fue tiempo de ir a casa. Bueno, no exactamente: Había practica de béisbol.

El castaño esperó a que salieran todos, mientras él recogía sus pertenencias con calma. No le gustaba salir apresuradamente, ya que más de una vez sus compañeros se las ingeniaban para quedarse atorados en la puerta. Al cabo de unos minutos, el béisbolista se levantó de su asiento y caminó hasta la puerta, pero había alguien impidiendole atravesarla.

"Quitate de mi camino." -Ordenó Black, mientras N le regresaba aquella mirada desafiante. Sin embargo, el ojiverde no se movió ni un poco. El castaño ajustó su mochila sobre su hombro y se abrió paso violentamente por un costado de su ex-compañero de equipo.

"Ve a la cafetería." -Murmuró N, ganando inmediatemente la atención del DH. Black le miró por encima de su hombro, confundido por unos segundos.

"Creo que bajo las circunstancias en las que estamos, no tienes derecho a pedirme-"

"Ve a la cafetería." -Repitió, esta vez mirandole fieramente, casi haciendole estremecer.- "...Él te necesita."

"¿De qué-?" -Murmuró Black, sin embargo se detuvo a media oración. Su mente conectó puntos, y una idea aterradora surgió en su cabeza.- "Pearl..." -Murmuró el castaño, antes de robar una mirada furtiva de su ex-compañero.

Sin decir una palabra más, el muchacho se echó a correr por los pasillos de Golden High, evadiendo a los pocos estudiantes que quedaban rondando por allí, hasta llegar a la gran puerta hacía el comedor. Sin darle mucha meditación, el joven abrió las puertas de par en par y entró.

El lugar estaba demasiado poblado. Debían haber al menos 50 muchachos allí, sentados sobre las mesas, formando un perfecto circulo por el contorno del lugar, y justo allí en el centro, estaban aquellos tres a los que Red había logrado someter. Pero él no era Red.

En el suelo frente a aquellos trés, yacía boca-abajo un rubio de piel blanca. Los ojos de Black se abrieron de par en par, y estuvo a punto de correr hasta su amigo, pero el sonido de las puertas cerrandose detrás de él hicieron que lo pensase dos veces. Se volteó sobre sus talones para ver a N detrás de él, frente a la puerta por la que había entrado.

"Hice mi parte." -Dijo el peliverde.- "¿Estoy en el equipo?"

"Si, lo estás." -Respondió Bruno, el capitán de los GS. En ese momento, Black sintió un terrible deseo de golpear al infeliz frente a él, pero repasando la situación en la que se encontraba, decidió controlarse.- "Ven aquí, Black." -Ordenó el corpulento muchacho. El castaño dudó un poco, pero al sentir las miradas de la multitud sobre él, decidió obedecer, y se acercó lentamente al centro del comedor. Durante todo el trayecto, su mirada no se apartó de Pearl.

Justo cuando estaba a solo unos pasos del rubio, sintio como algo golpeaba la parte trasera de su rodilla, haciendolo caer al suelo. Miró por sobre su hombro, y por menos de un segundo, pudo ver aquel par de ojos verdes que antes simbolizaban amistad, antes de sentir como un puño impactaba contra su rostro.

Cayó al suelo con un sonoro estruendo, para después tratar de levantarse y recibir un pisotón en la espalda, devolviendolo al sucio piso del comedor.

"Suficiente." -Ordenó Bruno, y acto seguido, N se alejó de Black y regresó a su lugar frente a la puerta.- "Dejame explicarte algo, Black." -Pidió el moreno, levantandose de su asiento.- "Mira a tu alrededor: Tú y este muchacho son los únicos que estan en el suelo. Todos los demás estamos de pie. ¿A qué crees que se deba?" -Preguntó, paseandose alrededor de los DH- "Si todos aquí somos Dorados, ¿Por qué solo ustedes estan en el suelo? ¿Cúal es la diferencia entre ustedes y nosotros?"

"Deja la retorica y termina con esto de una vez." -Siseó Black, arrastrandose protectoramente hasta su joven amigo.- "Entiendo el mensaje: estás con nosotros o te pateamos el culo. ¿No crees poder ganarnos limpiamente?"

"Esto va mas allá de un partido de béisbol, compañero mío." -Exclamó Bruno, mirandole fieramente.- "Esto se trata de supremacía. Se trata de tomar la delantera en esta rivalidad que existe desde la era de nuestros padres. Una victoria de nuestra parte no significará nada si hay Dorados al otro lado."

"No tienes que preocuparte por eso." -Murmuró Black, aferrando sus manos a su estomago.- "No ganarás, cuarto bate."

"¿Cómo que 'Cuarto bate'?" -Preguntó Brawly, desde su lugar en la mesa del centro. La mirada desafiante de Black fue a impactar directamente con la de N.

"Ustedes son un montón de 'Cuarto bates', porque nosotros somos tan buenos, que no los dejaremos batear."- Bromeó el castaño, sonriendo ampliamente, ante las miradas de todos. La esquina de la boca de Bruno se arqueó hacía arriba, en una maliciosa mueca. Caminó hasta Black, lo sujetó por el cuello de su chaqueta y lo levantó del suelo, para quedar de frente a él.

"Si aprecias no solo tu bienestar, sino el de tu amigo..." -Comenzó el moreno, señalando a Pearl.- "No participaras en ese juego."

"Estas temblando de miedo, gusano-" -Las palabras del joven se vieron interrumpidas cuando Bruno le propinó un devastador golpe en el rostro, noqueandolo por completo. Bruno lo dejó caer sobre Pearl, y uno por uno, los Dorados se abrieron paso fuera de la cafetería.


"¿Cúal es tu plan?" -Preguntó la estrella juvenil, sentandose en el suelo, frente a su representante, quien le miraba curioso.- "¿Por qué aceptaste el trato con Red?"

"Primero te quejas hasta el cansancio de que lo quieres a él para tu acto de apertura..." -Comenzó Lance, antes de hincarse para quedar cara a cara con Misty, y sujetar su barbilla entre sus dedos, delicadamente.- "Y cuando por fin te lo consigo, te vuelves suspicaz."

"Sé cuanto te desagrada." -Murmuró la pelo de zanahoria, deshaciendose delicadamente de su agarre, para después levantarse y caminar hasta su cama.- "Yo no tengo problemas con él, porque lo conozco, y sé que esa es su forma de ser. Pero tú..." -Misty se detuvo por unos segundos. Los papeles se habían intercambiado y ahora era ella quien se sentaba sobre la cama y era Lance quien se encontraba en el suelo, mirandole hacía arriba.- "¿Por qué le darías la oportunidad de destacarse como músico después de todo lo que te hizo pasar?" -El silencio reinó por unos segundos, antes de que la mirada de Misty se agudizara como una navaja.- "A menos... que todo lo que dijo fuera cierto."

"¿Te atreves a dudar de mi después de todo lo que he hecho por ti?" -Siseó el pelirrojo, levantandose de golpe. Nuevamente los roles se intercambiaron.- "Yo te convertí en lo que eres ahora; que no se te olvide."

"No te cuestiono, pero debes entender mi preocupa-"

"Si tienes tus dudas, podemos acabar con esto." -Espetó el hombre, sonriendo maliciosamente.- "Conoces el trato entre nosotros y Stone; cualquiera se puede salir cuando quiera, y sabes que si eso sucede, todo terminará."

"Lance, por favor no te lo tomes a mal." -Pidió ella, levantandose del colchón.

"Después de todo lo que hemos pasado, cuestionas mis intenciones, ¿Cómo quieres que me lo tome?"- Gruñó el hombre, avanzando un paso para quedar justo de frente a ella, con sus narices casi tocandose.- "No me sirves de nada si tu lealtad hacía mi no es absoluta."

"¡Si lo es! Yo nunca dejaría-"

"Entonces." -Le interrumpió cortante, posando delicadamente sus manos sombre los hombros de ella.- "Deja de cuestionar cada uno de mis movimientos, y empieza a preocuparte por tu carrera."

"¿A qué te refieres?" -Preguntó Misty, mirandole confundida.

"Ese conciertucho de los estudiantes, a beneficio del fulano restaurante." -Aclaró Lance, antes de soltar a Misty e ir a sentarse en una silla cercana.- "No puedes ir antes que nadie; tu tienes que ser el evento principal."

"Pero si los estudiantes fueron quienes-"

"No importan los estudiantes, que te quede claro." -Le interrumpió nuevamente. Ya se había convertido en un habito entre ellos, al punto en que a Misty no le molestaba. Era simplemente su forma de comunicarse.- "Tu eres la estrella; nadie es mas grande que tu. El ir antes que cualquier estudiante te quitará prestigio, así que tu tienes que ser la última en interpretar."

"De acuerdo." -Respondió Misty, sonriendo como una niña pequeña.- "Gracias."

"No tienes nada que agradecerme, pequeña." -Respondió el pelirrojo, desviando su mirada a un punto X en la habitación.- "Mi trabajo es preocuparme por tu carrera."

"Aún así..." -Murmuró ella, antes de caminar hasta él y depositar un suave, corto y fugaz beso en su mejilla. La mirada de Lance se posó sobre ella, fría, inemótiva y distante, mientras la de ella era cálida.- "Gracias." -Y dicho esto, la joven estrella salió de la habitación.

"Lo siento, niña..." -Murmuró el hombre, antes de soltar un corto suspiro y sonreir levemente.- "Pero el hijo de Ongaku sabrá que no debe meterse conmigo."


"Saldré hoy con Gold." -Anunció Crys, dejandose caer sobre la cama de su amiga, mirandole suplicante.- "¿Algún consejo?"

"No pierdas de vista sus manos." -Comentó Sapphire, recibiendo una mirada molesta por parte de la su ojiazul compañera.- "¿Qué quieres que diga, Crys? Él siempre ha sido muy directo con lo que quiere cuando se trata de chicas."

"Él trata de cambiar..." -Murmuró la Dorada, con la vista perdida en el techo. Sapph buscaba algo en su armario, pero le miró por sobre su hombro y suspiró pesadamente.

"Sabes que no soy la mejor en cuanto a este tipo de cosas." -Recalcó Sapph, antes de sentarse junto a Crys.- "Pero creo que deberías dejarte llevar, y ver a donde te lleva Gold, y que tan lejos está dispuesto a arrastrarte."

"Eso es lo que me preocupa: no se qué esperar." -Admitió Crystal. Sapph gruñó y regresó a su armario.- "¿Qué tanto es lo que buscas?"

"Mis shorts de béisbol." -Respondió simplemente, hundida entre el montón de baratijas dentro del pequeño cubiculo.- "¡Aquí estan!" -Exclamó triunfal, antes de quitarse los zapatos y-

"¡Sapph, estoy aquí!" -Exclamó Crys, antes de lanzarse las manos al rostro.

"No hay nada que no hayas visto antes." -Se escuchó decir a la castaña. Pasados unos segundos, Crys bajó sus manos y pudo ver a su amiga examinandose en el espejo colgando de su pared.- "Hace mucho que no juego béisbol; me quedan muy apretados." -Se le escuchó divagar, antes de girarse y caminar hacía la puerta.- "Nos vemos, se me hace tarde." -Dijo Sapph, antes de salir corriendo de su habitación.- "¡Sabes donde está la salida!"


"No se cómo dejé que me arrastraras a esto..." -Murmuró Green, caminando a paso funebre, con las manos en sus bolsillos junto a un sonriente Red.

"Vamos, te lo estoy pidiendo como un favor entre amigos."- Recalcó el ojirojo, antes de pasar un brazo alrededor del cuello del castaño.- "Ademas, ya casí no hacemos nada juntos. ¡Será bueno para nosotros!"

"Tengo mejores cosas que hacer hoy que golpear una pelota con un pedazo de madera para después correr en circulos." -Bufó aburrido, deshaciendose del agarre del moreno.- "Y por lo que me contó Blue, tu también."

"Eso es un tema del que hablaremos después." -Dijo Red, parando la conversación antes de verse mas envuelto.- "Por ahora solo quiero ocuparme de esto."

Al cabo de unos minutos, llegaron al parque, justo al mismo lugar donde siempre se reunian a practicar. Los DH ya estaban reunidos, disperzos por todo el manto de cesped, pero faltaban jugadores.

"¿Donde están Pearl y Black?" -Preguntó Red, dirigiendose a Gold, quien solo se encogió en hombros.- "Oh, bien. Supongo que no tardan en llegar. Mientras tanto, ¿Por qué no nos presentas a tu amigo?"

"Bueno, él es Silver. Y es Dorado." -Explicó el ojiambar, mirando estáticamente al pelirrojo, esperando que se prendiera en llamas, o que al menos hiciera algo.- "...Saluda, pues. No seas hostil."

"Hola." -Saludó forzosamente, aniquilando con la mirada al menor de los primos Ongaku. Las miradas de todos se mantuvieron sobre aquel par por unos momentos más, hasta que el sonido de alguien aclarando su garganta los llevó a todos a voltear hacía Sapphire.

"Ya me conocen, así que para qué perder tiempo." -Exclamó Sapph, poniendose de pie.- "¡Empecemos de una buena vez!"

"Espera, todavía tenemos que esperar a Black y Pearl." -Le aplacó Ruby, sentado junto a sus piernas.- "¿Alguien ha tratado de llamarlos?"

"Llamaré a Pearl." -Anunció Dia, sacando su celular de su bolsillo.

"Muy bien. Mientras, los demás a calentar." -Comandó Red, y todos se levantaron a paso perezoso para correr hacía el campo. Sin embargo Green se mantuvo tieso junto al capitán.- "Vamos, Green. Prometo que te divertirás."

"Que te quede claro que me debes una." -Gruñó Green, antes de caminar lentamente y sin prisa al campo, con los demás. Red estuvo a punto de hacer lo propio, pero-

"Red." -Le llamó Dia. El aludido se giró para encontrar al peliazul detrás de él, extendiendole el teléfono.- "No responde."

"¿Su teléfono está apagado o algo así?" -Preguntó el ojirojo, tomando el aparato para marcar de nuevo.

"No. Suena, pero simplemente no responde." -Explicó Dia. Red escuchó timbrar 5 veces, antes de colgar.

"¿Te importa si llamo a Black?" -El menor asintió sonriendo levemente, y Red prosiguió a marcar. Una vez mas, lo dejó sonar varias veces antes de colgar.- "¿Qué diablos pudo haberles pasado?"


Abrió sus ojos lentamente, con un dolor punzante jodiendole la nuca y las piernas. Rodó sobre el suelo para quedar boca-arriba y soltó un gruñido de dolor, para después repasar en su mente cómo había llegado a esta situación. Utilizando el apoyo de las mesas, se puso de pie y miró a su alrededor; ya todos se habían marchado.

Caminó hacía la puerta, y entonces algo llamó su atención: había algo retorciendose detrás de una mesa.

"¿Quién está allí?" -Preguntó con dificultad, su garganta estaba seca y le resultaba doloroso hacer salir las palabras.- "¿Qué-? ¡Black!" -Inmediatamente, Pearl se arrodilló junto al inconsciente cuerpo de su compañero de equipo y lo rodó para poder ver su rostro: su labio inferior se había partido y había una horrenda marca purpura en su mejilla.- "Carajo... No te preocupes, viejo. Te sacaré de aquí."

Haciendo uso de la poca fuerza restante en sus extremidades, el rubio se cargó a su amigo sobre su espalda, para después caminar a paso lento hacía la puerta.


"Ya está todo listo." -Anunció Yellow, colgando el teléfono de la cocina por última vez, para voltear a ver a su tío.- "Ya todo lo necesario fue apartado para la fecha y estamos preparados para lo que sea."

"Me alegra ver que el incidente no te deprimió." -Dijo el hombre, sonriendo ampliamente.- "No puedo creer que te encargaras de todo tu sola."

"Bueno, no lo hice sola." -Dijo ella, agachando la mirada y con el rostro imperceptiblemente enrojecido.- "Red y los demás me han ayudado mucho."

"Pareces agradarle mucho a ese muchacho." -Señaló el hombre, antes de levantarse de su asiento.- "Parece ser que siempre están juntos cuando alguno tiene un problema."

"P-Pues si, supongo." -Musitó la rubia, enrojeciendo aún mas. Su tío lo notó, pero se limitó a sonreir y subir las escaleras hacía su habitación.

"...Le... agrado." -Murmuró para si misma, pensando en mil y un significados que pudiesen tener esas palabras.


"Muy bien. Si me disculpan, tengo una cita." -Se excusó Gold, antes de huir corriendo, arrastrando consigo las miradas curiosas de todos.

"Eso escuché." -Murmuró Sapph, antes de girarse hacía Ruby. Ya todos se habían marchado y solo quedaban ellos dos en el campo.- "¿Sabes? No te imaginé como el tipo de chico que juega al béisbol."

"Ni yo."- Dijo el ojirojo, antes de lanzarle la pelota.- "Pero bueno, ya sabes lo que sucede cuando asumes cosas sobre mi."

"Si. Te vuelves loco." -Respondió Sapph, antes de lanzarle la pelota de regreso.- "Comienzas a tirar cosas, gritas sin control y..." -Las palabras se atoraron en su garganta al recordar aquella escena, y de pronto las imagenes y sensaciones atacaron de lleno su mente. El recuerdo de sus manos viajando por todo su cuerpo, sus labios bruscamente atacando a los de ella. Ruby se dio cuenta del estado casi catatonico en el que había entrado y desvió la mirada avergonzado.

"Acerca de eso..." -Murmuró el ojirojo, dejando caer su guante y la pelota en el suelo, para después acercarse lentamente a su amiga.- "Yo... lamento... pues, ya sabes." -Musitó el muchacho. Sapphire nunca había escuchado una peor disculpa, pero no estaba en posición de reclamar. Resultaba muy incomodo charlar sobre ese tema.

"Si, lo que quieras. De cualquier forma, solo estabas molesto." -Gruñó la castaña, pasandole de largo para dirigirse a la pelota.- "Ni tu ni nadie haría eso de otra forma."

"¿A qué te refieres?" -Preguntó Ruby, confundido ante tal afirmación. Sapphire recogió la bola y se la pasó de una mano a otra, una y otra vez.

"No quiero hablar de eso. Es una tontería." -Dijo cortante, pero la mirada de Ruby le decía que no se saldría del asunto ahora que lo había mencionado.- "Los chicos me temen: les resulto intimidante por mi forma de ser."

"Claro que no." -Exclamó Ruby, sonriendole ampliamente.- "Te llevas muy bien con los DH, y no pareces intimidarles. Les agradas a los chicos."

"Si, pero además..." -Musitó la castaña, antes de mirar furtivamente a los ojos del muchacho. Después de un choque de tres segundos entre sus miradas, Sapph se dio media vuelta y comenzó a caminar en circulos, lanzando la bola al aire una y otra vez. Finalmente suspiró pesadamente y se giró a ver a Ruby, tiró la pelota al piso y posó sus manos sobre sus caderas.- "Soy fea."

"...¿Eh?" -Fue lo único que atinó a decir el mesero desempleado. Sapph gruñó por lo bajo y se cruzó de brazos, luciendo en su rostro un semblante molesto.

"Los chicos siempre me tratan como si fuese como ellos, y nunca ven mas allá de mis forma de comportarme o mi apariencia."- Explicó ella, antes de que su mirada flaqueara un poco.- "Ni los DH... Ni Wally, siquiera una vez, me miraron como una posible novia, o tan siquiera demostraron interes en mi... Y fue porque no creyeron que fuera, pues... "Hermosa", como tu lo dices." -Dijo ella, haciendo comillas con los dedos.

"Sapph... es la estúpidez mas grande que he escuchado desde el sandwich de jamón-pán-jamón." -Exclamó Ruby, ganandose una mirada furiosa por parte de su amiga.- "No me refiero a eso. Lo que quiero decir es que no eres fea."

"Ruby, por mas veces que-"

"No te halagues, no estoy diciendo que seas la mujer más hermosa del mundo." -Le interrumpió el muchacho, recibiendo una iracunda mirada de la ojiazul. Ruby desvió la mirada y sonrió levemente.- "Pero ese día en Sketch, cuando perdí la razón... había muchas chicas cerca, pero fuiste tú la que llamó mi atención. Así que subconscientemente tuve que haber pensado que eras bonita, o no habría hecho lo que hice."

Sapph clavó su mirada sobre él, deseando que estallara en llamas. Trataba de descifrar si lo que había dicho era un insulto, o un cumplido, o un insulto disfrazado de cumplido. Pero finalmente, llegó a la conclusión de que esta era su manera de llegar hasta ella. En el poco tiempo que llevaban tratandose el uno al otro, habían logrado conocerse el uno al otro, y ella sabía que él sabía que no llegaría a ella diciendole simplemente que era bella una y otra vez.

Esta era su forma, la forma de Ruby, para hacerle saber que era hermosa. Una forma que nadie más podría haber descifrado nunca. Sapphire sonrió levemente y recogió la pelota del suelo para arrojarla con todas sus fuerzas al estomago de Ruby.

"¡Ugh!"

"¡Avivate, niño princesa!"


"Bien..." -Comenzó Gold, moviendo la aceituna en su plato de un lado a otro con su tenedor.- "¿No quieres hablar de algo?"

Llevaban sentados en esa mesa 20 minutos, y no habían intercambiado palabra alguna. ¿Qué carajo le pasaba? No era nuevo en estas cosas, ¡Despierta, hombre!

"Pues... ¿De qué quieres hablar?" -Preguntó la ojiazul, con la mirada fija en la mesa. Ok, ella tampoco estaba colaborando mucho.

"No lo sé. Se supone que esto es una cita, así que deberiamos tratar de conocernos." -Dedujo el ojiambar. Su mirada se clavó en el techo por unos segundos, pensando, antes de volver a Crys y preguntar lo primero que le vino a la mente.- "¿Cúal es tu color favorito?"

"Verde, ¿No podrías preguntar algo con un significado un poco mas profundo?"- Preguntó ella, desviando la mirada.- "¿De donde conoces a Silver?"

"Eh..." -Titubeó el Artista. Desvió la mirada, tomó la aceituna de su plato y la devoró. Después de tragar, pudo ver que la mirada de Crys seguía sobre él.- "No creo que a él le guste que hable de eso. Involucra un aspecto de su vida que es muy privado y-"

"¿Te refieres a que es adoptado?" -Preguntó ella, ganando una mirada confundida por parte del ojiambar.

"Grandioso, el hijo de perra se lo dice a todo mundo."- Gruñó Gold, antes de cruzarse de brazos y echarse hacía atras.- "Y yo que me sentía especial."

"Él no sabe que lo sé." -Aclaró Crys, aumentando la curiosidad de Gold.

"Entonces cómo-"

"Lo deduje." -Le interrumpió ella, sonriendo satisfecha.- "Su padre es moreno, su madre castaña y su prima también, y sus ojos también son únicos. No comparte ningún rasgo con sus familiares, además no hay fotos en su sala de él en una edad menor a los 5 años."

"Brillante." -Murmuró Gold.

"Sip. Entonces, ¿Qué tiene que ver él siendo un huerfano con cómo lo conociste?" -Preguntó la ojiazul, inclinandose sobre la mesa, con los ojitos llenos de curiosidad infantil. Le encantaba conocer nuevas cosas, nuevos aspectos de la gente que ya conocía. Le gustaba mirarlos bajo otra luz, como había sucedido con el muchacho frente a él.

"Bueno... Un día..."

Dos niños, una pelota, en las sombras de los árboles.

"¿Quién eres tú?"

"Dame mi pelota."

"Alejate de aquí."

"No hasta que me des mi pelota."

"Ten... ahora largate."

"...Soy Gold."

"...Silver."

"Silver vivía en el Cuartel, cuando todavía era un orfanatorio." -Explicó Gold, sonriendo de manera nostalgica.- "Desde que sus padres lo adoptaron y el edificio fue abandonado, y pasó a convertirse en "El Cuartel", no he logrado hacerlo ir allí."

"Ya veo..." -Murmuró Crys, sonriendo también.

"Después de eso, volví todos los días durante 6 meses a jugar con él." -Continuó el ojiambar.- "Un día llegué, y una pareja estaba hablando con él. Una hora después, finalmente vino y dijo:"

"Ya no vengas, ya no viviré aquí."

"¿Por qué?"

"Ahora viviré con ellos."

"Oh... no importa, puedo ir a tu nueva casa, mi papá ni siquiera se dará cuenta."

"...Eres raro, Gold."

"Y pues eso es todo..." -Finalizó el béisbolista.- "Seguimos siendo amigos después de eso, y lo he visto madurar. No ha cambiado mucho, antes también era muy callado, pero ha logrado soltarse un poco el último par de años."

"Supongo que al relacionarse contigo, es imposible que no contraiga algunos de tus habitos." -Bromeó la ojiazul, antes de soltar una pequeña risa. Gold sonrió un poco y después se levantó de la mesa.

"Vamos."- Dijo él, extendiendo su mano. Ella la tomó y se levantó también.

"¿A donde?" -El ojiambar la guió a la salida, aún tomados de la mano, y le miró sonriente por sobre su hombro.

"Tengo una sorpresa."


"¿Béisbol?" -Preguntó Blue, sonriendo burlonamente.- "¿Tú?"

"Fue idea de Red, estaba desesperado." -Murmuró el castaño, molesto por la actitud de su amiga. Ya debería haberse acostumbrado, pero que va.- "No fui el único a quien arrastraron, tu amiga la bailarina también estaba allí."

"Puedo imaginarme a Sapph jugando béisbol." -Dijo la castaña, antes de estallar en risas.- "Pero a tí-"

"No tiene ciencia, ¿Sabes?" -Gruñó el muchacho, alejandose de ella.- "Es solo un juego estúpido."

"No puede ser muy estúpido si tu mejor amigo lo disfruta tanto." -La sonrisa en el rostro de Blue se borró poco a poco, percatandose de algo que tal vez debió haberse preguntado hace mucho.- "¿Por qué tu y Red siguen siendo amigos?"

"¿A qué te refieres?" -Preguntó Green, mirandole ligeramente preocupado. Blue desvió su apagada mirada, mientras sus dedos se entrelazaban con el cesped.

"Crecieron, sus gustos cambiaron, sus amistades y sus escuelas los separaron aún más..." -Enumeró la muchacha, con un ligero tono de amargura en su voz.- "Todo indicaría que dejarían de hablarse, y eso casí ocurre. Creo que fuera de esa vez en casa de Red, nunca los he visto juntos a ambos."

"Ël y yo tenemos un acuerdo." -Explicó el joven Oak.- "Cuando él entró a la Academia y yo a Golden High, nos dimos cuenta de lo que acabas de decir. Nos percatamos de que eventualmente, nos separariamos tanto que dejariamos de ser amigos." -Murmuró Green, con la vista perdida en el horizonte. El sol se estaba poniendo, y el aire comenzaba a enfriarse.- "Pero acordamos algo- nos hicimos una promesa. Más especificamente, él me hizo prometer que no importa la gente que conocieramos en el futuro, él y yo seriamos mejores amigos."

"Qué bonito." -Murmuró Blue, sonriendo dulcemente. Sin embargo, Green lo tomó como una burla y le dio la espalda.

"Por respeto a la amistad que teniamos de niños, he mantenido esa promesa." -Murmuró Green.- "Pero es inutil, ya que sé que algún día se romperá ese lazo entre nosotros, y nos alejaremos quiza para siempre."

"Es una forma muy negativa de ver las cosas." -Musitó la castaña.- "¿Quién dice que no puede haber amistades que duren por siempre."

"Las hay, eso me consta." -Comentó Green, aún sin mirar a los ojos a su acompañante.- "Cuando se comparten intereses, ideologías y ese tipo de cosas, es fácil seguir siendo amigo de alguien, porque siempre hay algo de qué hablar que les interese a ambos. Pero siendo dos personas tan diferentes, con diferentes metas... es simplemente inevitable."

"Tal vez tengas razón." -Dijo ella, rodeando su torzo con sus brazos y aferrandose a su espalda.- "Pero sé que no es lo que quieres, de otro modo no hubieses mantenido esa promesa. Tu quieres a Red, ¿No es cierto?"

"Me he acostumbrado a él."

"Te agrada." -Recalcó ella, estrujandolo levemente.- "No importan las cosas en común. Amistades eternas se dan entre personas que han pasado tantas cosas juntos como nosotros trés lo hemos hecho."

"Vaya, que filosófica." -Musitó Green, arrancando un gruñido de molestia de labios de Blue.- "Supongo que tienes razón."

"Por supuesto que tengo razón. Ahora, tratemos un asunto diferente." -Blue soltó a Green y se colocó frente a él, apuntando un dedo acosador al árbol que les daba sombra.- "¡¿Cúal es el chiste con el Roble Verde?"


¿El casino? Gold la había traído al Casino Goldenrod. El sonido de las maquinas, las bolas de billar y el barullo de la gente no eran exactamente su idea de una primera cita ideal, pero recordando los consejos de Sapph, decidió no soltar su mano.

"Y... ¿Quieres que te gane en el billar de nuevo?" -Se atrevió a preguntar Crys. Gold le miró por sobre su hombro, sonriente, y negó con la cabeza. Ambos se abrieron paso entre las maquinas y las mesas de juego hasta llegar al pequeño restaurante dentro.- "¿Qué no se supone que acabamos de comer?"

La mirada de Crys inspeccionó el lugar entero; había varias personas llenando las mesas, muchas parejas y gente sola, y finalmente, su mirada fue a dar al lugar a donde Gold la llevaba: un escenario.

"No." -Declaró la ojiazul, tirando de su brazo, sin embargo, el agarre de Gold sobre su mano era firme.

"¿Sabes inglés?" -Preguntó el ojiambar, subiendo a la pequeña tarima, señalando a una pantalla en la pared.

"Si, pero yo no-"

"No aceptaré un "No" por respuesta, señorita." -Dijo Gold, sonriendo ampliamente. La iluminación descendió y un par de luces de colores se encendieron. Gold bajó del escenario y desapareció por unos segundos, dejando sola a Crys, montada en el escenario a la vista de todos. Minutos después, el ojiambar regresó con dos microfonos y apuntó hacía la pantalla.

"No quiero que impresiones a nadie." -Murmuró Gold, antes de acercarse a ella, plantar un corto beso en su mejilla y susurrar en su oido.- "Solo quiero que te diviertas tanto como yo."

La musica comenzó a sonar, y las luces viajaron por todo el lugar, mientras Gold se movía alrededor de su acompañante, al ritmo de la canción.

"Ah, toca toca toca toca..."

"Tu estás coqueta y yo estoy coqueto,

tu y yo hacemos un buen dueto

Tu eres una loca y yo soy un demente,

contigo me quedo hasta que se me caigan los dientes

Te tengo una propuesta sencilla

Vamos a mezclarnos como pán con mantequilla

Como refrito con guacamole, bien mezclado, como arroz con frijoles

Nosotros nacimos con la pierna suelta

Vamonos pa´ atrás, pa´ los años 80

Pa´ cuando Agatha era virgen y Drake Van Dam en el piso daba vueltas.

Un mundo de colores fluorescentes

Sin preocupaciones en la mente

Yo lo que quiero es un besito tuyo caliente

Pa´ que se desaparezca la gente."

"Hold me, warm me, touch me,

Break the circuitry

Hold me, warm me, touch me,

Break the circuitry"

"Por ti yo hago lo que sea

Peleo contra 300 ninjas en Unova

Por ti pezco 500 delfines y cruzo

la cordillera de Coronet en patines."

"Wait for a minute, what you're thinkin' that you started

you're the type guy that leaves her broken-hearted

If you think that you're ready for a dime like this

Spit that clever rhyme on the next remix"

"Yo no entiendo lo que estas diciendo

Yo espero que no me estes maldiciendo

Si tu me dejas y me das permiso

Podemos tener hasta trillizos

Te quiero hacer volar como Peter Pan

Por encima del viejo Viridian

Después te recito 30 serenatas

Bajo la luz de la luna, al lado de una fogata"

"Hold me, warm me, touch me,

Break the circuitry

Hold me, warm me, touch me,

Break the circuitry"

"Yo te traigo música con electromagnetos

Para que muevas todo el esqueleto

Música hecha con buena onda

Para que brinques como popcorn de microondas

Yo lo que quiero es que pierdan el control

Que fumen y mezclen pepas con alcohol

Todo el mundo salvaje, welcome to the jungle

Let's get ready to rumble!"

"Break the code

Free the hold

Within the circuitry of my soul

I can't wait for you to grow

into the man you'll be when you're old

Aha, you think I'm cold

But I'm just lettin' you know

You can't mess with the woman who's bold

Is now or never before I explode!"

"Homosexuales, lesbianas, bisexuales,

bestialistas, pedófilos, heterosexuales,

bailando el electro movimiento

para bailar esto no tienes que tener talento"

"Todo el mundo con el paso del robot...

todo el mundo en la disco bailando guey"

"Hold me, warm me, touch me,

Break the circuitry

Hold me, warm me, touch me,

Break the circuitry"

Después de terminada la canción, el publico aplaudió, mientras la pareja solo se miraba el uno al otro. Crystal sonreía con el rostro enrojecido, el sonido de la gente, y la situación en si eran nuevos para ella, pero en cierto modo, le resultó divertido. En otro contexto, no lo hubiese intentado, ni siquiera lo hubiese considerado. Pero había algo en este chico de ojos dorados que le hacía ser mas... flexible.

Gold avanzó hacía ella, y depositó un suave beso en su mejilla colorada, para después sonreirle dulcemente.


"Tengo que hablar contigo." -Dijo el ojirojo, paseando su vista por el restaurante. Estaba vacío, y se sentía un aura espectral en el aire, o tal vez solo era su consciencia.

"Seguro, ¿Qué sucede?" -Preguntó la rubia, ligeramente preocupada por el tono de voz que usaba el béisbolista. Red aclaró su garganta y reunió agallas para comenzar su discurso. Lo había practicado varias veces, en serio que si, pero ahora todas esas palabras sonaban inutiles.

"Ves... ¿Recuerdas que te dije que conseguí a Mystick para el concierto?" -Preguntó el muchacho. Asumió que sería un buen lugar para empezar.

"¡Oh, es cierto!" -Exclamó la rubia, antes de sujetar las manos de Red.- "Te lo agradezco, de verdad. Por cierto, debes decirle que ya tenemos fecha. Será detro de 3 semanas, en domingo."

"Si, estupendo, pero..." -Le cortó Red, tratando de no extender o darle mas vueltas al asunto.- "Verás... tuve que hacer un trato con ella para que aceptara ayudarnos."

"¿Qué clase de trato?" -Preguntó la rubia. Su rostro, su voz, todo destilaba preocupación. Su mente había llegado a una conclusión. Solo había una cosa que necesitaba Misty, y que Red le podía dar, pero necesitaba escucharlo de su voz.

"Me iré de gira con ella." -Informó el joven. El semblante de Yellow se fue apagando poco a poco, hasta que su rostro emanaba tristeza a leguas.

"Ya veo..." -Murmuró Yellow, antes de mirarle con suma tristeza.- "...¿Y cuando te irás?"

"Supongo que después del concierto. Lance no quiere perder mas tiempo." -Explicó el ojirojo.- "¿Estás bien?"

"Eso creo." -Musitó ella, sonriendo debilmente. Una sonrisa forzada.- "Es decir, eres tú quien se irá..."

"Bueno, al menos podré cumplir mi promesa para contigo." -Dijo Red, sonriente, acariciando la mejilla de la rubia con el dorso de su mano.- "Antes de irme, te sacaré de los problemas en los que te metí."

"Gracias, Red... por todo." -Murmuró Yellow.

"No hay problema." -Dijo el chico, antes de retirar su mano del rostro de la joven.- "Y... supongo que se está haciendo tarde."

"S-Si, hasta mañana." -Murmuró la rubia. Red avanzó hasta la puerta, y miró una última vez por encima de su hombro antes de salir y cerrar las puertas del restaurante detrás de él.

Un par de pasos depués, algo comenzó a vibrar en su bolsillo. Tomó su celular de este y lo contestó, caminando a paso lento.

"¿Alo? ...Si, soy yo... ¿En serio? ¿Y entonces cuando?" -En este punto, Red se detuvo por completo y abrió los ojos de par en par.- "¿Cúando dijo? ...Sabado, ¿Verdad? ...Si, ya se que todos los partidos son en Domingo, no soy estúpido... Lo siento, lo siento. Gracias por avisarme... Adios." -Después de colgar, Red mantuvo su mirada estática en el suelo, por varios minutos, antes de sisear.

"Mierda." -Presionó un par de teclas en su celular, y después tecleó un mensaje de texto, para después guardar de nuevo el aparato en su bolsillo

Para: Pearl, Black, Dia, Ruby, Green, Sapphire.

Cambiaron la fecha del partido, será en tres semanas. Esas son malas noticias, mañana les explicaré por qué.

De: Red

N/A: Chan, Chan, CHAAAAAAAAAN! Ay wey, otras dos semanas me tomo actualizar. Acostumbrense, porque ultimamente voy a estar muy ocupado. En fin, aclarando las dudas de varios

Roble Verde = Green Oak

Dah! La razon por la que decidi usar otra cancion de Calle 13 es muy chistosa. Planeaba usar una cancion de Dani Punto Rojo que, pues, basicamente era lo mismo: Una chava hablando ingles y otro wey quejandose de que no entendia. Pero despues de escuchar con mas atencion, me di cuenta de que la cabrona no hablaba ingles. A decir verdad no se que putas hablaba.

Pasando a otra cosa, gracias a Danyeda, Courage Princess, kta. iso, autumn, Wolf, sayato, Hatsune y MFerchu por sus reviews del capitulo anterior. Todos ustedes rifan. El siguiente es el ultimo, y la votacion esta mas cerrada de lo que me hubiera imaginado, asi que esta es su ultima oportunidad para votar!

Hasta la proxmia!