Capitulo 19
-Vamos Alice un respiro, en serio, me estas matando-.
-Bella, estoy a dos días de mi boda, ¿Cómo quieres que me relaje?-.
-No se como te puedes relajar, pero te puedo decir como no te puedes alterar. ¡Deja la cafeína! Solo tú puedes seguir tu ritmo-.
-¡No puedo! Hahahah Carmen, necesito…- y se fue al final de la sala para dar instrucciones a la estilista. Estábamos a dos días de la boda de Alice, y según ella todavía quedaban pequeños detalles que pulir, a mi parecer, solo estaba nerviosa y obsesiva. Esta noche seria la despedida de solteros, ya que no querían nada grandioso, decidieron hacer una cena conjunta y listo.
El vestido de madrina era un sencillo vestido hasta los pies azul marino de satén, con dos finos tirantes, un escote pronunciado, punto a favor de Rosalie claramente y la espalda descubierta casi en su totalidad. Sencillo, bonito y sexy, las claves de Alice para todo buen vestido que se precie, es decir, el de sus damas de honor.
-¿Dónde esta Tony?- llego gritando Alice con el traje de paje en la mano. –Necesito que se pruebe esto de nuevo-.
-Tony se fue con Rosalie a comprarse algo para comer- me levante mientras ponía mis manos sobre sus hombros. –Alice, llevamos aquí desde las 9 de la mañana y son las 3. Todo esta perfecto, nuestros trajes nos quedan bien. Tony se ha probado el traje 14 veces, y siempre le queda perfecto. Relájate, respira y tranquilízate. Todo esta bien y en su sitio. Va a ser la boda perfecta. Ahora te cambias, nos vamos a preparar para la cena de esta noche y vas a disfrutar tus ultimas horas de soltera, ¿queda claro?-.
-¿Te he dicho ya alguna vez que te quiero?- dijo haciéndome un puchero, pero esta vez no era para engañarme, esta vez era de pura emoción.
-Muchas pequeña, así que mientras voy a ver donde están estos dos, tu te cambias-. Salí de aquel salón por primera vez desde hace casi 6 horas, mis tripas rugían de una manera increíble, al igual que las de Rose y Tony, pero no podíamos dejar sola a Alice, y a mi no me importaba esperarla. Camine por todo el paseo esperando mirar por alguna cristalera y encontrarlos comiendo pero no les vi. Me pare en el ultimo bar de la calle, parecía demasiado sofisticado incluso para Rose así que empecé a sacar mi móvil para llamarla, pero reconocí enseguida al hombre que estaba mas cerca mió, pero separado por un cristal. Estaba sentado y parecía estar pasándoselo en grande con una pelirroja, que aunque me duela, era espectacular. Se veía que tenían química, y que disfrutaban mutuamente de la compañía del otro. No se cuanto tiempo me quede mirándoles, pero cuando me quise girar para irme, vi como la pelirroja me miraba y le decía algo a Edward para que también se girara. Pude ver una expresión en sus ojos de miedo y culpa, pero esto no era como la primera vez, total, ahora no estábamos juntos y no debería de dolerme. Gire sobre mis talones y con toda la velocidad que pude camine el camino ya recorrido, intentando a la vez macar el numero de móvil. Eso era demasiada información para mi cerebro, así que una de las dos tuvo que salir mal, por lo cual, mi trasero acabo en el suelo.
-¡Bela cuidado!- "tarde" pensé. ¿Qué quería ahora? Me extendió la mano para ayudarme a levantarme, pero no quise cogérsela y me levante yo sola.
-¿Qué quieres Edward?-.
-Explicártelo. Bella te juro…-.
-Ahórrate las explicaciones Edward. a mi no me tienes que convencer de nada-.
-Peo quiero hacerlo. Bella lo que has visto…-.
-Edward, de verdad, que me da igual, a mi no me interesa-.
-Todo lo hago mal contigo. ¡Joder!-.
-¡Edward! cálmate, te estoy diciendo que puedes hacer lo que te de la gana. Y ahora me voy, es…-.
-¡Ediie!- si no fuese un tono de voz diferente, hubiese creído que mi vida había vuelto 7 años atrás en el tiempo. -¿Qué paso? Saliente corriendo y me dejaste sola-.
-¿Ediie?- de dije a modo de pregunta.
-Si… eh… Ella sabe que no me gusta. Bella, ella es Victoria, una amiga, Victoria, ella es Bella, ella es u… Bella es…-.
-Una conocida, soy una conocida de Edward. Encantada- dije extendiéndole la mano, gesto que fue devuelto con una mirada reprobatoria. -¿Vendréis esta noche a la fiesta de Alice no?-. sabia que lo que estaba diciendo solo me haría daño, que si esa mujer tan arrogante iba a la fiesta, la mía se iba a ir por el retrete, pero sentía la necesidad de ver la reacción de Edward.
-¿Ediie? ¿Quién es Alice? ¿Y de que fiesta habla?-. ¿Cuántos edad mental tenia esta tipa? ¿3 como máximo? La mirada que me echo Edward en ese momento no tenia nombre, pero creo que me lo debía.
-Ehh… Victoria, Alice s mi prima y es su despedida de soltera. Solo iremos familiares y amigos cercanos-.
-¿Y entonces esta… por que va esta?-.
-Esta se llama Bella, hola de nuevo- le dije para que notara una vez mas mi presencia en aquella conversación.
-Ella es una de las mejores amigas de Alice, por eso nos conocemos-.
-Bueno, yo me tengo que ir, Tony y Rosalie se fueron a comer y no les encuentro. Nos vemos esta noche-.
-¿Ira Tony a la cena Bella?-.
-No Edward, Tony no va a ir a la cena. Adiós- dije volviéndome y empezando a caminar a un ritmo mas lento mientras llamaba a Rose.
-¿Bella, donde estas?- me contesto Rose cogiendo el teléfono.
-No, ¿Dónde estas tu? Salí a buscaros y no os vi por ninguno de los bares de la calle-.
-Estábamos en el McDonals justo en frente, ya sabes, Tony ama esos juguetes. Estamos en la puerta de la tienda. Las mujeres tenemos que comer así que date prisa-.
-Ya voy, en cinco minutos llego-.
-¡Mami! ¿Te perdiste?- me pregunto mi hijo mientras me acercaba a ellos.
-No cariño, solo que fui en otra dirección a buscaros-.
-Mira, me toco un nuevo juguete- genial, otro mas a la colección de "juguetes que solo valen para un día" de Tony.
-Ven precioso, hoy en el día de tita Rose para estar contigo, además, de que tu tita Li esta insoportable-.
-¡Te he escuchado Rose!- le grito Alice mientras Rose ya caminaba delante nuestra jugando con Tony. -¿Te pasa algo Bella?-.
-Eh… ¿a mi? Nada. ¿Qué me va ha pasar?-.
-Has vuelto diferente de cómo te has ido-.
-¿De repente tengo tres ojos Alice?-.
-¿Me vas ha decir que es?-.
-Edward. Acabo de ver a Edward-.
-Llevas viéndole por casi dos mees, y nunca vuelves con esa cara, así que ha tenido que pasar algo mas-.
-Le vi con una tipa y se dieron cuenta de que les estaba mirando. Estaba comiendo con una tipa llamada Victoria, pelirroja y que le llamaba Ediie-.
-¿Y que hacia con ella?-.
-Y yo que se Alice, pregúntaselo a el esta noche. Me dijo que iria, aunque la chica no sabia nada de la fiesta. Posiblemente se auto invite-.
-¿No le dejaste explicarse verdad?-.
-No quiero explicaciones, porque a mi no me las tiene que dar-.
-Da por hecho que se lo preguntare-.
-No le digas nada a los demás. Las cosas están yendo mejor de lo que cualquiera esperaba y no quiero fastidiarlo por esa tontería-. Y era cierto, desde aquella charla, Edward había recuperado parte de su relación con casi todo el grupo. Solo Emmet y Rosalie todavía mostraban cierta reserva a tratarle como antes, pero por lo demás, sabía que todo estaba yendo sobre ruedas. Me constaba que habían salido un par de veces a tomarse algo, y que Alice había recuperado la parte de su vida que le faltaba.
Yo era tema aparte, ya que mi relación con Edward no tuvo nada que ver con la que tuvieron los demás, por lo que prefería ir mas lenta, o simplemente dejarlo estar como estaba.
Después de una agradable comida, un intento en vano de alargarla para que nuestro momento tortura fuese el mínimo y de despedirme de Tony hasta el día siguiente, cosa que me costaba horrores aunque sabia que mejor que con Esme y Carlisle no estaba con nadie, nos encontrábamos en la puerta de un céntrico restaurante de la ciudad preparadas para lo que se avecinaba como una noche espacial. Un sencillo vestido negro hasta el medio muslo, con un brazo al aire y otro sin mangas y unos tacones que me juraban que de esa noche no pasaba con mi dentadura entera, fue el conjunto elegido por la duende para su despedida de soltera.
-Llegamos casi una hora tarde Alice- dije arreglándome cuando salí del taxi.
-No Bella, llegamos bien. El hombre tiene que tener paciencia, y nosotras le ayudamos a ejercitarla nada más-.
-Eres incorregible-.
-Y aun así me adoras-.
-Eso te lo demuestra el como voy vestida-.
-Bella estas increíble, así que haznos el favor de dejar de quejarte-.
-Mejor entramos ya- dije pasando yo la primera.
Pase para comprobar lo que suponía. Ni Alice ni Jasper pensaban escatimar en gastos. Este sitio no seria precisamente donde yo vendría para comer con unos amigos, y menos si tengo que invitarlos. No es que fuera racana, pero probablemente mi sueldo no de ni para un primer plato, pero no discutiría, sabia que le podría sentar mal a Alice o a Jasper y era lo ultimo que quería esa noche.
-Disculpen señoritas, ¿tienes reserva?-.
-Si- le contesto Alice –nos están esperando ya. A nombre de Alice Cullen y Jasper Whitlock-.
-Disculpe señorita Cullen, no la había reconocido. Pasen, los señores ya las están esperando-. Nos guió hasta un mesa un tanto apartada del resto del restaurante. Y efectivamente allí se encontraban todo: Jasper, Emmet, James, Jacob y… Edward si, también Edward. Lo que me sorprendió, y aunque me cueste reconocer, alegro, que no llevaba compañía, nadie. Venia solo.
-¡Por fin! Apareció en sector femenino de la cena. ¿Dónde os habías metido?- pregunto Emmet retirando la silla para que Rosalie se sentase mientras le daba un cariñoso beso en los labios. Me incomodaba ver aquello, me alegraba infinitamente por ellos, pero yo quería que alguien hiciese eso conmigo, que fuese yo la dueña de esos detalles, y quería que fuese el quien me los diese, soñaba con ello, pero no podía permitir que pasase. Paradojas de la vida.
-Alice nos secuestro. Ni una palabra en mi contra- dije sacando a silla de su sitio, adelantándome al ver como Edward hacia el amago de repetir el gesto. –Buenas noches a todos- dije cuando ya estaba sentada.
-No entiendo como tardan tanto en arreglarse de verdad-.
-Los señores ya están listos para pedir-pegunto el camarero.
-No, venga en 10 minutos por favor- le respondió Jasper. Todos se fueron acomodando en sus respectivos sitios, y con mi suerte el compañero de mi izquierda no podía ser otro nada más que Edward. solo me emociono que el de mi derecha fuese Emmet.
-No entiendo como podéis llamar a esto despedida de soltero- Emmet tenia que poner el inicio a algún tipo de conversación, aunque no fuese la mas conveniente en aquel momento.
-Ya te lo explicamos Emmet, queríamos algo tranquilo, con los amigos. No me interesa pasar mi antepenúltima noche de soltero viendo a tías en pelotas- le respondió Jasper por enésima vez desde que anuncio el como se haría su despedida.
-¿Ni aunque esa tía fuese Alice?-dije mientras levantaba las cejas. No pude evitar darle una colleja, aunque el resultado fuese que la ano me doliese mas a mi.
-Eres un bruto Emmet-.
-Déjalo Bella, tu hermano no tiene remedio- dijo Alice restándole importancia al comentario de mi hermano. –De todas formas te alegrara saber Emmet, de que después de la fiesta nos vamos de fiesta. Alquilamos un espacio en el club para nosotros. Tendrás tu ración de música y alcohol-.
-¡Si enana! Sabía que no me ibas a fallar-.
No podía ser. El club… ese sitio… 4 años atrás… yo no podía volver allí. Y menos con el.
-Alice, no me dijiste nada de eso. Yo no voy- dije sin titubear ni un solo segundo.
-¿Qué?- contestaron todos y cada uno de los que ocupaban en ese momento la mesa.
-Que yo no voy. No so preocupéis-.
-¿Pero por que?- me respondió Emmet. Desde luego este hombre no sabía callarse ni un solo segundo, la curiosidad le mataba.
-Porque no Emmet. Además, quede en recoger a Tony pronto mañana-.
-Sabes que a Esme y Carlisle no les importa lo mas mínimo quedarse con el Bella- me dijo Alice.
-Pero a mi si-. Odiaba ser tan cortante, pero el interrogatorio solo tenia un posible final, y era terminar mal.
-No me parece bien Bella. es mi despedida de soltera. Mi medio hermana no me puede dejar así-.
-Lo siento Alice, pero no iré-.
-Pero dame una explicación-.
-Ya te la he dado-.
-No me vale-.
-Alice, no eres mi madre. Te tendra que vales-.
-Bella, tu ironia ahora no es lo mejor para mi humor-.
-Alice no quiero seguir con esta conversación-.
-Pues todavía no se ha terminado-.
-Alice, relájate- intento calmarla Jasper.
-No puedo Jasper. Me esta dejando tirada-.
-Alice pareces una niña de 5 años. Nadie te esta dejando tirada, tienes a tu alrededor a todos tus amigos y a tu primo. Simplemente digo que yo no puedo-.
-Si n quieres compartir conmigo este momento, no deberías de estar aquí tampoco-. Aquello dejo a la mesa más fría de lo que estaba. Juraría que hasta Emmet se quedo paralizado en su sitio. Pro mi orgullo era demasiado grande. Había dejado pisotearme tantas veces en la vida que ni siquiera Alice podría vencerlo en estos momentos.
-Perfecto Alice. Pasad una buena noche todos- dije levantándome y dirigiéndome a la puerta.
-No ¡Bella espera! Ella no se acuerda, no se lo tomes en cuenta por favor- dijo Jasper levantándose y alzando la voz para que yo pudiese oírle. Todos se giraron a mirarle sin entender lo que esa frase llevaba dentro. Nadie lo entendía, pero yo si, y era lo que hacia falta. Me acerque hasta la mesa para darle un abrazo.
-No pasa nada. Son los nervios. Entrara en razón yo lo se. Disfrutad de la noche- le dije al oído mientras volvía hacia la puerta. Por la cara todavía nadie había caído en lo que paso en ese club hace 4 años. Mientras me iba escuchaba como Alice regañaba a Jasper por su comentario y este le decía que tuviese la noche en paz. Desde luego mis historias nunca tenían finales felices.
Salí a la calle para coger el primer taxi que encontrase y que me llevase a mi casa. Lo que mas me apetecía sin duda era tener a mi hijo entre mis brazos, achucharle y que todas mis penas se me fueran. Era egoísta pero no hasta el extremo de quitarles a Esme y Carlisle a su nieto cuando le había prometido que lo tendrían esta noche. Así que llegue a mi casa respirando soledad, que era lo que pasaba cuando legaba y no estaba el. Me prepare algo rápido para cenar. Me daba tanta pereza quitarme el vestido y el maquillaje, que me senté a ver la tele con el puesto. Y mientras veía por millonésima vez en mi vida "Romeo y Julieta" me puse a pensar en lo sucedido esa noche. Sabia que Alice era así, impulsiva, y que si lo sumábamos a los nervios previos a una boda y el momento toca narices de Emmet, estaba especialmente irritable, pero siempre dolía y preocupaba ese tipo de reacciones.
Hora y media después, Romeo decía poner fin a su vida viendo como su amada dejaba de vivir. Y mis lágrimas corrían incontrolablemente por mi cara. Siempre pasaba, me sabia hasta los diálogos de principio a fin, me había leído el libro tantas veces, que varias paginas amenazaban con caerse, pero era una historia que me envolvía tanto, que siempre era como la primera vez que la escuchaba.
Aproveche que tenia que levantarme a coger mi nuevo cargamento de clinex para mirar quien era el que me mandaba un mensaje a estas horas.
Bella en a la calle que hace esquina con la panadería de tu casa. Ya. Rose
No tarde en ponerme de nuevo los zapatos, cogerme el bolso que por supuesto seguía con todas sus cosas dentro y bajar corriendo las escaleras hasta la dirección acordada. Trate de concienciarme de que no seria nada excesivamente grave cuando me lo había comunicado por mensaje y la dirección no era un hospital ni una comisaría, pero aquello era tan raro que lo demás quedaba eclipsado por la preocupación. No tarde mas de 3 minutos en llegar hasta allí, pero no había nadie.
-¡Bella!- aquella voz… ¿Qué hacia Alice allí?
-¿Alice?- dije girándome para ver allí estaban ¿todos? ¿Qué estaba pasando? -¿Qué ha pasado? ¿Rose por que me decías que viniera corriendo?-.
-Yo…-empezó Alice –Bella lo siento mucho. Soy una egoísta que solo piensa en mi, y no pensaba que a lo mejor para ti… Lo siento mucho Bella- dijo echándose a llorar.
-Eh no pasa nada Alice, ni siquiera estaba enfadada. Te entiendo. Anda tonta no llores mas- dije abrazándola mientras ella pasaba sus bracitos también alrededor de mi cuerpo. –No deberías de estar así en tu fiesta de despedida-.
-Pero es que me he portado tan mal contigo Bella-.
-Ya te dije que no pasa nada. Son los nervios. Yo te entiendo-.
-Pues yo no. Y todavía no entiendo nada- dijo Emmet. Que poco se notaba que era mi hermano.
-Bella, ¿Por qué has llorado?- pregunto James acercándose a mi mientras me limpiaba lo que debía de ser ríos de rimel por mis mejillas.
-Siento haberte echo llorar Bella-.
-No Alice, tu no has hecho nada. Ha sido Romeo y Julieta. Ya sabes…-.
-Bueno, ¿y que hacemos ahora? La noche no se puede quedar aquí, me niego enana- dijo Emmet.
-El día que conozca a una persona menos sensible que tu Emmet, acuérdate de pedirme tu premio-le dijo Jake.
-¿Bella que quieres hacer?- me pregunto Alice cogiéndome de las manos.
-¿Yo? No Alice, es vuestra noche- dije señalando con la cabeza a Jasper y después a ella, -es vuestra decisión, yo… yo simplemente la asumiré- supongo que a estas alturas, debía de ir superando ciertas cosas de mi vida, y tendría que empezar esa noche, que la mas dura probablemente.
-Bella por la zona solo hay un club y a ese no vamos…-.
-¿Por qué no? Venga veámonos al club-.
-¿Qué? No Bella, ni de broma-.
-Alice, vamos-.
-¿Estas segura?-.
-Completamente. Solo deja que me arregle un poco la cara…-.
-Esto lo arreglo yo en un momento. Iros adelantando todos-.
-Señoras y señores, empieza lo bueno de la noche- dije Emmet encabezando la fila de personas en dirección al club. Alice saco de un bolso unas toallitas y un rimel y empezó a trabajar en mi cara, con la luz que aportaban las farolas de la calle.
-Bella, de verdad, siento haberme olvidado de eso. Fui una insensible, idiota, egoísta y peor amiga que te puedas echar a la cara-.
-Alice, déjalo. Estas nerviosa, dentro de un día te casas con el que es el hombre de tu vida, y es completamente normal que todo te altere. Además, creo que hace 4 años yo os lo hice pasar mil veces peor y no os escuche quejaros ni una sola vez, así que asunto zanjado, ¿de acuerdo?-.
-Sabes que nos vas a tener aquí siempre que sea necesario. Es bueno saber que si te caes va haber alguien a tu lado que te ayude a levantarte-.
-Es cierto. Y yo tengo a unos cuantos ángeles que me ayudan siempre, y les estaré eternamente agradecida por ello-.
-Podría decir lo mismo-.
-Supongo que para algo elegimos ser amigas-.
-Es imposible no querer ser amiga tuya Bella. pero no quiero ponerme sentimental ahora, eso toca dentro de un día, hoy toca fiesta. Y vamos a terminar tan borrachas esta noche que se nos va a olvidar nuestro nombre-.
-Sabes que no me gusta emborracharme, nunca lo…-.
-Si nunca lo has hecho, pero esta noche vas a terminar aunque sea borracha de felicidad-.
Caminamos juntas de la mano hasta la entrada del club, donde el señor de seguridad, nos dejo pasar en cuanto Alice le enseño algún tipo de acreditación. Me costo mas de una reflexión mental poner un pie en aquel lugar, cosa que Alice se lo tomo con toda la paciencia del mundo, cosa que le agradecí, y subimos al reservado. El lugar consistía en unos sofás con unas mesas, con un poco de espacio y un acceso a las escaleras principales para bajar a la pista. Los camareros pasaban de vez en cuando para preguntarnos si queríamos algo de beber, y cuando toda el mundo llevaba ya 3 copas encima, yo todavía iba por la primera.
-¿Bailas?- si había una persona que soportaba bien el alcohol ese era Edward, así que borracho no estaba para hablarme.
-No bailo-.
-Sabes que todo consiste en quien te lleve-.
-Se que no me caeré si bailo contigo. Pero no me has entendido, no quiero bailar contigo-. Agradecí que estuviéramos los dos solos en aquel sitio, porque sino ya hubiese provocado dos espectáculos diferentes en la misma noche.
-Se que esta noche no querías venir aquí por mi. Por lo que paso…-.
-No es necesario que me lo recuerdes. Muy perceptivo Edward-.
-¿No has venido aquí des de que…?-.
-¿Tu que crees Edward?-.
-Lo siento mucho-.
-Deja ya de disculparte-.
-No pued…-.
-Debe de ser muy difícil para ti callarte. Solo te pido que no menciones el tema. No tienes ni idea de el esfuerzo mental que estoy haciendo para olvidarme de todo y dar a Alice y Jasper la noche que se merecen, solo que tu no paras de traer el tema de nuevo a mi cabeza, así que simplemente, cállate-.
-Entonces baila conmigo-.
-¿Qué parte no entiendes?-.
-Demuestra a Alice a Jasper y a todo el mundo que estas bien, que eres capaz de divertirte y pasar un buena noche. Pon tu mejor cara y baja a bailar… conmigo-.
-Un baile Edward… Un baile-.
-Perfecto. Y ahora señorita, ¿me hace el favor de aceptar mi mano y salir a bailar conmigo?-. Me levante sin aceptar su invitación para ayudarme. Esto ya era demasiado incomodo de por si, como para tener contacto directo con el. –Demasiado orgullosa, como siempre- termino por decir mientras me seguía bajando las escaleras y llegando a la pista.
-Señoras y señores, le toca el turno a los enamorados- anuncio el DJ cuando decidí mi sitio para bailar. Esto debía de ser una cámara oculta, pero de esas graciosas, porque no me podía pasar esto a mi. Empezó a sonar una de esas baladas que parecía que habías escrito cuando estabas en tu peor momento.
-Podemos dejarlo para luego…- dijo Edward señalando la barra. El momento parecía ser igual de incomodo para ambos, pero si decidí bajar por Alice y Jasper, disfrutar de la noche por ellos, este momentos también tendría que pasarlo por ellos. Pero sobre todo por mí.
-No, esta bien- dije casi sin voz, pero tener la oreja de Edward amenos de un palmo de mi boca supongo que ayudo. Me miro a los ojos pidiéndome permiso para cogerme de la cintura, yo simplemente pase mis brazos alrededor de su cuello, y apoye mi cabeza en su hombro, mientras el posaba sus manos en mis cintura y dejaba su mentón en el hueco entre mi cuello y mi hombro. Me fije en como todos nuestros amigos también se juntaban para bailar, y como cada uno de ellos se dedicaban miradas llenas de amor, donde con cada pestañeo se enviaban, sin palabras, todos sus sentimientos.
-Todavía me acuerdo de la primera vez que estuvimos aquí- me dijo susurrando al oído.
-Si-.
-Era todo tan diferente-.
-No lo pase excesivamente bien esa noche- recordé cuando aquel tipo se acerco a mi con no muy buenas intenciones. –Aunque termino bastante bien-. No quería estar así, no quería estar cerca de el, ni tocarle, pero su olor era tan atrayente que me hacia imposible siquiera separarme un milímetro de donde estaba.
-Fue a partir de ese día cuando supe lo que quería hacer con mi vida-.
-¿Lo conseguiste?-.
-Solo una parte. La mas importante me la deje por el camino-.
-¿No quiero saberla verdad?-.
-Ya la sabes-.
-Entonces no quiero oírla-.
-La única que cumplí fue la de terminar mis estudios de la mejor manera posible para no defraudar a nadie-.
-Lo has conseguido-.
-Mentira. Defraudé a la más importante-.
-No digas tonterías Edward. Todos están orgullosos de ti-.
-Vuelves a equivocarte. Nadie esta orgulloso de mí. Todos esperaban grandes cosas de mi, y no lo conseguí. Esperaban que yo te hiciese feliz, y no pude-.
-Ese tema no por favor-.
-La otra parte de mi vida que supe que quería era el saber que quería pasar el resto de mi vida junto a ti Bella-.
-No sigas-.
-No podré jamás ser feliz sin eso Bella. Nadie me miraba ni por un solo minuto con orgullo en la mirada mientras tu no seas feliz-.
-No quiero que te sigas martirizando Edward. Yo te perdone, todos lo hicieron. Olvídalo tu también-.
-¿Podrás tú olvidar?-.
-No-.
-Entonces yo tampoco-.
.No te sigas haciendo daño Edward. Todos hemos sufrido demasiado ya, seria inútil continuar con ello-.
-Eres increíble Bella. Fuiste y eres lo mejor que me paso en la vida, y por imbecil no te tengo. Solo espero cambiar eso algún día-.
-Edward, no…-.
-Cambio de parejas. Edward no tardes, tu prima no espera- le dijo Jasper. Me separe de el con una rapidez que en verdad no quería para volver a la misma posición, solo que en los brazos de Jasper.
-¿Cómo estas?- me pregunto mientras nos empezábamos a mover al ritmo de la música.
-Bien. Por lo menos estoy mejor de lo pensaba que estaría. Gracias por lo e la cena, me hizo bien saber que alguien se acordaba, aunque no teníais porque-.
-Eres mi amiga Bella, no me importa estar a tu lado las veces que hagan falta-.
-Lo se. Gracias Jasper. ¿Y tu como estas?-.
-Tranquilo. Los nervios se los ha llevado todos Alice-.
-¿De verdad estas tranquilo?-.
-Se que todo va a salir bien, o por lo menos lo que yo quiero que salga bien. Alice va ha estar allí y vamos a ser un matrimonio, mis amigos y mi familia estarán presentes. Lo demás es secundario. Si falla algo, yo podré sobrevivir, Alice no-.
-¿Y eso no te pone nervioso?-.
-Para nada. Mas que nervioso estoy ansioso. El principio de una vida mejor esta a un día. No puedo esperar-.
-Se os ve tan felices. Me alegro tanto por vosotros-.
-Gracias Bella. Pero tu también podrías, ¿sabes?-.
-¿Como dices?-.
-No tienes la oportunidad de verte desde fuera, pero yo si. Y Edward y tu os veis igual que hace 4 años. La única diferencia es vuestro dolor, tu orgullo y su miedo. Os amáis tanto como cuando os conocisteis-.
-Ojala fuese todo tan sencillo Jasper. Te juro que no hay nadie en este mundo que desee borrar y olvidar todo y empezar de cero que yo-.
-No hace falta que borres nada. Aprende de los errores, las limitaciones y los fallos Bella-.
-Esta Tony-.
-Tony necesita un padre-.
-El otro día me pregunto por el suyo-.
-No quiero saber lo que le dijiste. Pero demuestra que tengo razón-.
-Tengo miedo de que me vuelva a fallar. No tengo la confianza necesaria-.
-El tiempo siempre es un buen aliado-.
-Es lo que necesito, más tiempo-.
-El también tienes miedo, nos lo dijo en la charla. Ha cambiado Bella, ha madurado y esta arrepentido como jamás he visto a nadie-.
-Perdón pero necesito que os separéis. Nos espera un brindis a mi salud- dijo Alice mientras Jasper y yo nos separábamos y escuchaba como la canción cambiaba a otro ritmo mucho mas enérgico.
-Muchas gracias Jasper-.
-Sabes que no hay de que-.
-Bueno, señoras y señores, brindemos por Alice y Jasper. Que sean todo lo felices que se merecen y que tengan la boda mas perfecta del mundo porque sino la duende se nos vuelve mas loca aun. Y lo importante, queremos sobrinitos pronto- dijo Jacob levantando su copa.-Por el futuro matrimonio. ¡Salud!-.
-¡Salud!- repetimos todos brindando y bebiéndonos en contenido de nuestra copa.
Iba a salir bien. Esperaba que todo saliese bien
