05

Draco salió de la habitación para ir a recoger a Hermione, ella estaba convenientemente en la alcoba de al lado, así que no tuvo que caminar demasiado; cuando llegó se ajustó las solapas, respiró hondo y pasó una mano por su cabello, nunca había estado tan nervioso en toda su vida…

Cuando estaba a punto de tocar la puerta se abrió como por arte de magia, y en cuanto vio a la sonriente castaña que le acababa de abrir la puerta se quedó sin habla…estaba preciosa.

Su cabello estaba sutilmente recogido en un moño, pero éste no lograba prensar por completo sus rizos y unos cuantos estaban sueltos enmarcando su rostro, sus ojos brillaban de manera inusual, casi risueña…

Un poco de maquillaje resaltaba más los finos rasgos de Hermione, esos labios que tenían sólo un poco de gloss lo volvieron loco, bajó un poco más, el escote de su vestido era perfecto, elegante pero provocativo, se felicitó mentalmente por la elección que hizo, la prenda se ceñía al cuerpo de ella de una manera sugerente, tan sugerente que podía tornarse erótica.

El rubio sintió una opresión en su entrepierna. Cielos, a penas la había visto y ya la deseaba…

- Llegas justo a tiempo.

La voz de la castaña sacó de sus meditaciones a Draco.

- Aún no has visto mis zapatos… - señaló la chica sonriendo inocentemente emocionada - ¡son preciosos!

- Te quedan perfectos… - Draco hizo el comentario pensando que lo que menos importaba eran los zapatos, pero al ver la sonrisa de Hermione volvió a felicitarse por comprar tan encantador (aunque exorbitantemente caro) conjunto.

- ¿En serio lo crees? – preguntó presumiéndolos – todo esto debió costarte un ojo de la cara…

- No tanto – mintió el rubio

La chica se enterneció ante este gesto, y lo abrazó.

- Gracias, me hiciste muy feliz… - le susurró al oído, mientras él aprovechaba para aspirar la fragancia de su nuevo perfume y deslizaba sus labios por la delicada clavícula de la castaña, haciendo que ella se estremeciera.

- Eso es lo que más deseo.

De camino a la fiesta Draco iba pensando en como pedirle a Hermione que se casara con él. Era verdad, lo que más deseaba era hacer feliz a la castaña por sobre todas las cosas, de ningún modo podría soportar verla sufrir otra vez , como había sufrido ella años antes…

-- FLASHBACK --

- Din dong…din dong…

- ¡Ya voy! Esperen un minuto ¿porqué tanta pris…

- ¿Puedo pasar?

- Hermione….

Estaba completamente mojada, sucia, llorosa y con la rodilla sangrándole; de hecho parecía una niña que en una de sus travesuras hubiera caído en una zanja…

- Claro, pasa… - respondió después de sobreponerse de la sorpresa.

- Perdona por venir así…a estas horas

- No importa – dijo cediéndole el paso a la castaña y cerrando la puerta - ¿ocurre algo malo?

Hermione guardo silencio por interminables segundos, repiró hondo, pero Draco pudo notar a la perfección como temblaba...

- ¿Te paso algo? – preguntó con preocupación al ver que ella no respondía.

Como toda contestación la castaña se arrojo a los brazos del rubio sollozando.

- ¡Oh, Draco!

La sensación de tenerla entre sus brazos era gloriosa, pero el verla tan destrozada no le permitía a Draco disfrutar del momento.

- Shh…calma…- susurró acariciando gentilmente sus cabellos, reprochándose mentalmente por desear deslizar las yemas de sus dedos por la húmeda espalda de la chica.

- Te he mojado todo…lo siento. – masculló apenada Hermione al ver como había dejado a

Draco, hecho un asco.

- Ya te dije que no tiene importancia, siéntate mientras te traigo una toalla y preparo café…

- Gracias. – la castaña acepto el asiento mientras pensaba en porqué había sido él a quien había acudido…tenía a Ron y Harry, pero sabía a la perfección que en cuanto se enteraran de lo que Ben le había hecho no dudarían en ir y romperle la dentadura.

- Toma. – dijo el rubio tendiéndole la toalla y mientras ella la agarraba se dio la vuelta. – pondré la cafetera y veré si tengo alguna ropa que puedas ponerte.

Hermione sólo asintió, sintiéndose profundamente agradecida, protegida…profundamente segura, como nunca en su vida; sabía que podía confiar en Draco, no sólo era su jefe, era un hombre, un completo caballero…su amigo.

- Aquí tienes… - dijo el rubio ofreciéndole una camisa de seda con una mano, y con la otra una humeante tasa de café; eso aunado a una deslumbrante sonrisa, que hizo que las rodillas de la castaña temblaran.

- "Sólo su amigo…"- debía recordarse Hermione.

- ¡Lo olvidé! -exclamó Draco reprendiéndose mentalmente – Traje gasas y alcohol para curarte esa herida… - dijo señalando el raspón en su rodilla derecha, sentándose en la mesa de té, frente a ella y tomando con gentileza la pierna lastimada

- No es necesario, yo lo haré… - masculló ella roja de vergüenza

- Para nada, tú tomate el café y reconfórtate.

- Que lindo y atento eres...

- "No soy lindo, menos atento…soy un completo…" – tan sólo se le presentaba la oportunidad de tocar esas piernas, de deslizar sus dedos por esa suave piel… - No es nada.

Hermione no pudo reprimir la serie de escalofríos que le recorrieron la espina dorsal, ese hombre la estaba llevando al paraíso con sólo una caricia en sus piernas¿cómo sería si lo hiciera en otras partes?

- "¡Basta, no pienses en esas sandeces!" – se reprendió Hermione.

- Listo. Ahora me iré por una camisa limpia, y tú puedes vestirte con la que te traje.

La castaña se abstuvo de darle las gracias por décima vez en la noche; se vistió, aspiró el aroma que desprendía la prenda y recorrió con sus dedos la suave tela.

- ¿Lista? – preguntó el rubio después de unos minutos de soledad.

- Sí, pasa…

Draco pasó y sirvió otras dos tasas de café, una la puso frente a Hermione, y la otra empezó a beberla.

- Bien, habla.

- ¿Cómo?

- Cuéntame que te pasó, aquí tienes más café…está será una larga noche…

--FIN DEL FLASHBACK --

Y vaya si lo fue…

Hermione le contó su historia (omitiendo estratégicos detalles, claro), le contó como su novio, del que estaba profundamente enamorada la había utilizado, para después dejarla de la manera más cruel; mostrándole frente a sus propios ojos su infidelidad, gritándole en la cara lo poco que valía y lo fácil que había sido engañarla, y finalmente dejándola sin hogar, pues el departamento era rentado a nombre de él, por lo cual podía correrla cuando se le diera la gana, lo que hizo esa noche; después de que ella lo encontrara retozando en su cama con una despampanante pelirroja, que no era otra que su mejor amiga…Ginny Weasley.

--FLASHBACK --

- Miserable… - exclamó el rubio furioso, después de escuchar la historia fingiendo una calma y serenidad que ni de lejos sentía…

Yo creía tanto en él…lo amaba tanto… - suspiró la castaña refugiándose entre los colchones del cómodo sofá.

- ¿Lo amabas? – preguntó sin saber porqué se sentía tan esperanzado.

- Sí. ¿Cómo podría seguir queriendo a alguien tan malvado, tan ruin…?

Draco no le creyó una palabra de lo que decía, su expresión lo decía todo: Seguía queriendo a ese imbécil, el amor no se acaba de un momento a otro, eso lo sabía, lo sabía a la perfección, desde el día que había conocido a Hermione…

-- FIN DEL FLASHBACK --

- Ya llegamos – dijo saliendo de sus recuerdos y parqueando el convertible.

- ¡Al fin! – exclamó emocionada Hermione.

- Tendré el privilegio de entrar de la mano de la mujer más bella… - dijo ofreciendo su brazo.

- Y yo del hombre más apuesto. – respondió aceptándolo.


La fiesta fue magnifica, alegría, sonrisas, champagne y celebridades por doquier; Draco y Hermione a penas y pudieron estar juntos pues los medios de comunicación, radio, prensa y televisión no dejaron de entrevistarlos, claro…siendo ellos director y actriz respectivamente eran a quien más asediaban.

Incluso hubo una improvisada conferencia de prensa…

- ¿Cree que la película tendrá el éxito esperado?

- Desde luego, con el magnífico guión, el excelente reparto y las actuaciones, no hay pierde…

- ¿Cómo fue que decidió al actor para el papel antagónico?

- Todos sabemos que en éste tipo de papeles no hay nadie mejor que Pansy Parkinson, ella hizo el casting y fue la que mejor logró interpretar el papel.

- ¿Y es cierto que hace tiempo usted y Pansy salienron?

Eso tomó por sorpresa a Draco, quien volteó a ver a Hermione, la cual fruncía el ceño.

- Nos conocemos desde pequeños, y fuimos novios en secundaria, eso es todo.

- Debimos casarnos, pero aún eramos muy jóvenes. – bromeó Pansy quien estaba en la esquina de la mesa.

La prensa entera rió, lo que aligeró el momento de tensión.

- ¿Y qué hay sobre el rumor de que usted y la estrella, la Srita. Hermione Granger son pareja?

- Bueno, eso es…

- Espero que sea falso.- exclamó una voz detrás de los periodistas, lo que obligó a la concurrencia a girar la vista.

- ¡Miren, es Ben Taylor!

- ¡Wow, ¿qué hace ese empresario aquí!

- He oído que se ha vuelto productor en Brodway…

La multitud empezó a hacer cientos de comentarios, mientras el trigueño sonreía con petulancia.

- Hola Herm…espero que me recuerdes… - musitó pasando entre los periodistas y dirigiéndose al sitio de Hermione, a quién tomó de la mano y la besó en la palma.


-¡Ese tipo!

- Basta Draco, no tiene sentido enfadarse.

- Viene sin haber sido invitado, sólo para coquetear contigo, hacer que la prensa le preste atención y besarte – exclamó furioso.

- Fue en la mano, además me tomó por sorpresa. – dijo Hermione a modo de disculpa.

- Lo sé, es solo que no lo soporto, desde que entró al mundo de los negocios ha sido el principal rival de Malfoy & Black Inc, y ahora también pretende entrometerse en el mundo del espectáculo

- Lo sé, no debe tener vida propia… - intentó bromear

- Es sólo un arribista aprovechado, a quien no le importa utilizar a las demás personas con tal de lograr sus metas.

- Siempre ha sido así… - susurró la castaña sin pensar.

Draco la volteó a ver asombrado.

- ¿Cómo?

- No, quise decir…

- ¿No me digas que es él?

Hermione se puso pálida.

- Lo es. ¿Ese es el tipo que te utilizó y luego te botó, no es así? - preguntó girando hacia ella furioso.

- S…sí – respondió tartamudeando.

- ¡Ese imbécil¡¿Porqué no me lo dijiste antes para romperle la cara!

- Eso pasó hace años, si yo puedo perdonarlo tú también…

- ¿Perdonarlo? – repitió sin podérselo creer - ¿Cómo perdonar a un tipo de su calaña?

- Está loco, es ambicioso y envidia todo lo que los demás tienen ¿porqué crees que esta siguiendo tus pasos¡te envidia! Quiere tu fama, tu fortuna…

- Mi mujer… - completó Draco golpeando el muro.


Después de unos minutos intentando calmarse, salieron de la habitación; fingirían el resto de la noche que todo iba de maravilla, darían entrevistas, reirían, y al final ya verían cómo podrían librarse del indeseable de Ben Taylor, que había irrumpido en sus vidas…

La velada transcurrió como si nada hubiera ocurrido, la prensa quedó satisfecha, los invitados saciados y los críticos estaban más que dispuestos a calificar con pulgares arriba el filme.

Cuando el reparto despidió a los últimos invitados, y la producción se dispersó, Draco se sintió con libertad para hablar.

- ¿Porqué nunca me lo dijiste?

- No quería preocuparte, ni que pelearas con él.

- ¿Porqué, aún lo amas?

- ¿Cómo se te ocurre tal cosa¡Por supuesto que no! Es más, ahora que lo veo de lejos pienso que jamás estuve enamorada de él, sólo era esa dependencia, esa absurda manía que me hacía sentir.

Manía" esa palabra…Draco sintió el aguijón de los celos, sabía que Hermione lo amaba, pero no estaba del todo convencido de poder crear una manía en ella, en cambió, el era adicto.

- Al que amo es a ti…

Draco sonrió, lo sabía…sabía que eran el uno para el otro, pero había veces (casi todo el tiempo) que sus sentimientos por Hermione le cegaban la razón.

- No pongas esa cara, no pasa nada…es sólo que me parece increíble que hayas salido con un cretino como él, aunque no debería sorprenderme...siempre has salido con cretinos.

- ¡Draco!

- Es la verdad, recuerdo cada uno de los noviecitos que has tenido desde que te conocí, recuérdo como iban a buscarte a casa con un ramo de flores entre las manos, desde el momento en que los veía sabía que eran unos perdedores.

¿Eso te incluye a ti?

Para nada.

- Egocéntrico... – se burló la castaña abrazando al rubio.

- Será mejor que regresemos al hotel. – sugirió Draco, en cuanto llegaran a la habitación le propondría matrimonio a Hermione, no podía perder más tiempo, la deseaba demasiado…

- Oye, ya que estamos recordando viejos tiempos…quisiera darte las gracias.

- ¿Y eso por qué?

- Por darme asilo cuando lo necesitaba, por dejarme vivir contigo…

El rubio sonrió picaramente.

- Las gracias debería dártelas yo… - musitó besando con impaciencia los labios de ella.

- He deseado que hicieras eso toda la noche. – gimió Hermione al separarse de Draco, dejando que él siguiera conduciendo.

- ¿Crees que yo no?

- Parecías muy entretenido con Pansy... – ironizó la castaña.

- ¿No estarás celosa?

- ¿Celos, yo? ¡Para nada!

- Claro, te creo…

- Aunque lo digas así, yo no tengo nada que envidiarle, ni a esa mujer ni a ninguna de las muchas "noviecitas" que has tenido, porqué te recuerdo que yo también he visto pasar un innumerable desfile de mujeres por tu vida.

- No tantas como tus "noviecitos"

- ¡Ja, como si hubieran sido tantos, puesto a que fueron la mitad de las chicas que tú tuviste!

- Pero me enfurecían el doble…

- ¿No me digas que les tenías celos?

- Vamos Herm…¡eran patéticos!

- Cierto, eran sólo actores de segunda…hasta que llegó Paul, tal vez hubiera sido mejor aceptar casarme con él cuando me lo propuso – soltó Hermione en su ataque de furia¿celos¡Claro que sentía celos de todas aquellas modelos y actrices sin cerebro!

Draco paró el auto y miró a Hermione intensamente, respiró hondo y metió su mano al bolsillo, buscando la cajita de cristal con el anillo dentro, definitivamente no podía perder más tiempo.

- Se que no es lo más romántico del mundo, estamos en un auto…esperaba que estuviéramos a solas para poder pedírtelo, pero no tengo demasiada paciencia…

No podía ser…Draco le iba pedir ser novios, lo sabía, lo sentía…no, no podía hacerlo, no hasta que ella le contara la historia completa.

- Draco… - no podía dejar que el siguiera con su declaración sin antes haberle dicho enteramente la verdad.

- No, permíteme…- pidió pasándose nerviosamente una mano por sus rubios cabellos. – Lo que quiero decir es que…bueno, tu sabes…hemos pasado de una relación laboral, a ser amigos y luego bueno…

- Amantes. – completó Hermione.

- Sí; y sé que jamás te pedí que fuéramos novios, pero creo que podríamos saltarnos esa parte y…

- Draco yo tengo que decirt… - él la interrumpió de nuevo.

- Espera, ya casi termino - se pasó la mano por los cabellos nerviosamente - Hoy cuando te vi con ese tipo, y luego cuando me enteré que fue ese imbécil el que te dejó, sentí que la sangre me hervía. Estaba celoso, condenadamente celoso, pero a la vez aliviado…

- ¿Aliviado?

- Si, aunque suene egoísta…gracias a él me pude acercar a ti, pero sobre todo estoy agradecido porqué no te quedaras a su lado…se que jamás habrías sido feliz con alguien como él; soy completamente dichoso de poder ser yo quien borrara todas esas penas y de poder proporcionarte toda la alegría que me sea posible…

Hermione sintió ganas de llorar, era tan dulce, tan amoroso; y ella tan…embustera.

- Draco, en verdad tengo algo que…

- Cásate conmigo…

- ¿Casarnos? – estaba preparada para una propuesta denoviazgo, ¡pero no para una de matrimonio!

Continuará . . .

N/A:

¡Hola a todos mis amados lectores! Sí, lo sé, suena demasiado posesivo ¿no? trataré de superar ese instinto de pertenencia tan arraigado ;P jajaja

Ya saben, si les gustó el capítulo o tienen cualquier comentario, sugerencia o tomatazo lo recibiré gustosa (me imagino frente una barda de ladrillo recibiendo tomatazos, jajaja… :D) espero ansiosa todos sus REVIEWS, sean de CUALQUIER tipo. ¿Sueno desesperada? … Sí, eso pensé) :P

Atte. Aimé

Canción recomendada: Di que sí / Abigail