Prólogo
5 años más tarde
-¡Mar, deja de correr! ¡Tony ayúdame con tu hermana!- ¿pero como me va a ayudar si están compinchados para que no encuentre a ninguno de los dos? –Buddi, ¿me ayudas?- dije agachándome a la altura del perro y cogiendole de las orejas. Buddi, era justo lo que le faltaba a la familia para ser un completo caos. Un pastor alemán cortesía del padre de las criaturas por el 6º cumpleaños de Tony, todo un hombrecito con sus 9 años de edad. Se giro y fue dirección al cuarto de juegos de la casa. Le seguí de cerca y abrí la puerta comprobando que en la tienda de campaña, unas pequeñas risas delataban a los niños. Aunque me pusiese nerviosa la situación, no podía más que sonreír al ver la complicidad que desprendían los dos hermanos, puro cariño.
-¡Buh!- dije abriendo la puerta de la tienda y dándoles un susto.
-¡Ah!- gritaron los dos a la vez mientras Tony daba un bote y pegaba con su cabeza en la tienda de campaña.
-¿Se puede saber que hacéis aquí los dos escondidos, pequeños monstruos?-.
-No quiero corbata-.
-Quiero maquillarme-. Tal y como predijo Alice en su día, la pequeña seria un clon suyo, y claro estaba, que un día como hoy, el maquillaje no podía faltar. El problema era, que quien lo exigía tenia 5 años, es decir, una completa locura si de lo que se trata es de salir a la calle y no jugar dentro de las cuatro paredes de casa.
-Vamos a ver, Tony, tu te pondrás la corbata, y tu pequeña, no te vas a maquillar porque todavía eres chiquitina y además, no necesitas esas cosas para estar completamente hermosa. Y ahora salir de ahí- dije apartándome de la puerta y dejando salir a esos dos monstruitos.
-Mami, pero tita Li dice…-.
-Tita Li puede decir misa Mar, no te vas a maquillar-.
-¿Yo me puedo quitar la corbata en cuanto le den el premio?-.
-Si Tony, en cuanto termine la cena, y escucha bien, termina la cena, la cortaba la puedes tirar a la basura si quieres. Pero déjame ponértela- dije quitándosela de las manos y empezándole a hacer el nudo.
-¿Tu crees que le gustare a papi sin maquillaje mami?-.
-Mi amor, tu padre te adora aunque tuvieses 10 brazos y 7 ojos-.
-Entonces no quiero pintarme-.
-Así me gusta belleza. Me pongo los zapatos y nos vamos- dije dándole un beso a los dos. Salí de la sala y me fui a mi cuarto a terminar de pintarme. Era un día realmente importante para Edward. Como todos los años el hospital hacia una gala para recaudar fondos para la investigación y para anunciar a los nuevos cargos generales. Este año Edward seria nombrado director de cirugía infantil, y quería que todos estuviésemos allí, incluidos los niños. Baje las escaleras sin olvidarme de coger el bolso y salir por la puerta con las prisas habituales de aquella casa. Llegamos al hospital antes de lo previsto ya que el tráfico se había portado bien y nos hizo llegar 15 minutos antes del comienzo del acto.
-¿Dónde os habíais metido? Hola preciosos, ¿Cómo estáis?- nos saludo Alice con su habitual energía.
-Gracias a las ideas que metes a mi hija en la cabeza, hasta que lo le he dicho que a su padre le gustaría hasta con 7 ojos no salio de su escondite porque no la dejaba maquillarse-.
-¿Pero por que no la dejas?-.
-¡Porque tiene 5 años Alice! ¿Y donde están esos chicos que tengo tantas ganas de ver?-.
-Con su padre- vi que Jasper estaba rodeado por el resto de nuestros amigos y de mis hijos que ya se encontraban entre los curiosos para ver a los bebes.
-Hola a todos. Hola Lily, ¿Cómo estas corazón?-.
-Muy bien tita Bella- me dijo dándome un pequeño beso en la mejilla. Lily era la hija de Emmet y Rose de 3 años, una verdadera belleza rubia de ojos azules consentida hasta el extremo por su padre.
-Están enormes- dije asomándome al carrito y agachándome para darles un pequeño beso a los dos. -¿Cómo estáis pequeños?- dije la pregunta sin intención de obtener respuesta, cosa bastante improbable ya que hablaba con bebes de 5 meses. Brandon y Luke eran los bebes de Alice y Jasper. Después de años intentándolo se supo que Alice tenia un problema a la hora de fecundar, pero con un tratamiento hace poco mas de un año nos sorprendieron con la grata noticia de que serian padres por partida doble. Y aunque Alice quería su muñequita particular, vaticino que ambos serian todo unos modelos enamorados de la ropa, cosa que hizo a Jasper venirse abajo, pero nada comparado con la felicidad que ambos irradiaban. Jake y James también se casaron, pero decidieron no adoptar, valoraban demasiado su intimidad como rellenarla con hijos, cosa que no quitaba que los de los demás recibieran continuas atenciones de sus tíos.
-Pasemos ya esto esta a punto de empezar- cogi a Marie de la mano mientras Tony se iba hablando con Emmet de alguna jugada de algún equipo de béisbol de la noche anterior. Siendo sincera, es lo único que pude entender de la conversación. Vimos nuestra mesa, realmente cerca del escenario con nuestros nombres colocados en frente de nuestros platos. Aunque Edward no empezase la ceremonia con nosotros, si cenaría, por lo cual el sitio de mi derecha continuaba libre, mientras que el izquierdo era ocupado por Tony, mientras que Marie estaría acomodada en mis rodillas. Un acto como este se hacia todo un suplicio para una niña de 5 años, así que estaba segura de que terminaría dormida en alguna parte.
Vi como poco a poco las sillas colocadas en el escenario se iba llenando de gente, hasta que vi salir a Edward hablando con algún compañero junto a su padre, uno de los inversores mas importantes del hospital, ya que no solo aportaba su trabajo, sino también parte de su capital al igual que Edward. Giro su cabeza a nuestra dirección y con una gran sonrisa saludo hacia nosotros, gesto que fue devuelto con gran entusiasmo con nuestros hijos. Como ya sabia, la ceremonia se hizo costosa no solo para Marie, sino para todos ya que no fue ella la única en terminar rendida a tal aburrimiento, algunos de los doctores cabeceaban en los hombros del compañero y Emmet hizo saltar alguna vez las risas de los asistentes con sus ronquidos que eran callados inmediatamente por un colleja de Rosalie que le despertaba hasta los sentidos que no existían.
-A continuación, paso la palabra al doctor Edward Cullen, nuestro nuevo director de cirugía infantil-.
-Marie corazón, ahora habla papi- dije mientras entre aplausos ella se frotaba los ojos y empezaba a mostrar verdadero interés por la charla.
-Buenas noche a todos- dijo empezando el discurso y alternando su mirada entre los asistentes y el trozo de papel donde estaba escritas las líneas que tantas noches le habían robado de sueño. Fue un discurso directo, serio pero a la vez divertido, de esperanza mezclada con claros tintes de realidad. Lo que se pedía para un buen director de cualquier sitio. –Una vez agradecido a todos los organismos de este hospital, me gustaría agradecer también a todos aquellos ajenos al hospital que hace que siga aquí. Quiero dar las gracias a mi padre, Carlisle Cullen aquí presente, por inculcarme el valor de la medicina, por hacerme saber que un buen medico no es aquel que firma una recete correctamente, sino que mas ala de eso hay una persona que necesita tu ayuda mas allá de una firma, a mi madre, por su amor y comprensión infinita. Quiero dar las gracias a mis amigos, son esa vía de escape a todos mis problemas, los que hacen que no todo sea negro ni bajo. Pero si hay alguien que se merece un agradecimiento mil veces mas grande que todo esto, ellos son mis hijos y mi mujer. Porque perder la confianza en alguien es muy sencillo, pero recuperarla es sumamente complicado, y ella confió en mi mas que yo mismo e hizo que ahora mismo, sea uno de los hombres mas afortunados de este planeta, y me regalo mis dos mayores tesoros en este mundo. Gracias y buenas noches- toda la sala rompió en aplausos, incluida mi hija diciendo que su papi la había nombrado en el discurso. Yo estaba entre la sensación de querer matar a Edward por todo lo que dijo sin yo saberlo sabiendo la vergüenza que me dan ese tipo de cosas, o comérmelo a besos y abrazos por desnudar su alma y hacerme saber, una vez mas, lo importante que era en su vida, tanto como el lo era en la mía.
5 discursos mas, el director del hospital anuncio que la cena podía comenzar. Todos los doctores subidos en el escenario fueron bajando hasta que llego el turno de Edward y Carlisle.
-¡Papi!- dijo Marie tirándose a los brazos de su padre, y olvidando el sueño que tenia hace escasamente 3 segundos.
-Princesa. ¿Pero tú has visto lo guapa que estas? Hola campeón- dijo agachándose y dando un beso en la cabeza de Tony. –Hola preciosa- dijo llegando hasta mi y dándome un beso en los labios. Una vez saludados todos por Edward y Carlisle nos sentamos a cenar.
Aunque la cena estaba exquisita, no era precisamente lo que mas le podía gustar a unos niños de entre 9 y 3 años, aunque siempre ayudaba que su padre jugase con la mas pequeña al avión y esta se lo comiese.
-Chicos nosotros nos vamos ya- dijeron Esme y Carlisle levantándose de la mesa minutos antes de que comenzase el baile. Yo me tenía que quedar simplemente porque para Edward era una especia de obligación. –Nos llevamos a los niños y os dejamos tranquilos-.
-Dame un beso cariño. Nos vemos mañana- dije besando la carita de mi hija que ya estaba medio dormida en los brazos de su padre. –Portaos bien, ¿vale campeón?- dije besando también a Tony que tenia de la mano a la pequeña Lily, la cual había sacado la energía de su padre y no cogia el sueño aun sin dormir 4 días. –Adiós pequeña. Nos vemos- dije besándola a ella también.
-¿Bailas?- me pregunto Edward tendiéndome la mano una vez se fueron. –Y no vale la excusa de no se bailar-.
-Siempre que me lleves tu, bailo- dije yendo hacia la pista de baile.
-Te acuerdas de la frase- dijo riéndome mientras me cogia una mano y pasaba la otra por mi cintura.
-Recuerdo cada momento de aquel día-. Fue el día de nuestra boda. Y fue tal y como quisimos, por lo cual fue perfecta. Costo que Alice entrara en razón, pero aquella vez, tampoco tuvo mas remedio. Una pequeña capilla a orillas de la playa fue el lugar elegido para la celebración, a la cual solo estuvieron invitados nuestras familias, amigos y pocos compañeros de trabajo. Edward me pidió matrimonio cuando legamos con la pequeña Marie a casa del hospital. Cuando todos se fueron y los pequeños dormían, sencillo, tranquilo y romántico. Nos casamos cuando Mar ya tenía año y medio, sabíamos que no recordaría el momento cuando tuviese 10 años, pero sabría que había vivido la boda de sus padres. Cuando llego el momento de abrir el baile, esa fue la frase que el pronuncio, y esa la contestación que yo di.
-¿El mejor día de tu vida?-.
-Esta entre los mejores-.
-¿Y cual es el mejor?-.
-Tengo varios. Esta el día que te conocí, cuando nació Tony, cuando nació Marie, cuando nos casamos, el día que volviste-.
-¿Tienes ese día entre tus favoritos?-.
-Claro que si. Fue el comienzo de mi vida-.
-No parecías muy feliz aquel día-.
-Desde luego aquel día no fui especialmente feliz. Pero a largo plazo lo es. Dime los tuyos-.
-Tengo días y momentos. Coincido con los tuyos pero, por ejemplo, tú tienes el nacimiento de Tony y yo la primera vez que le vi. La primera vez que fuimos juntos a nuestro lugar, la primera vez que te vi con otros ojos que no fuesen los de la arrogancia, la primera vez que hicimos el amor. Puedo seguir si quieres-.
-Muy gracioso Cullen-.
-¿Te gusto el discurso?-.
-No sabía si matarte o tirarme a tu cuello y besarte-.
-No pienso decir lo que prefiero-.
-¿Cómo se te ocurre decir eso delante de todo el mundo?-.
-Necesitaba hacerte saber lo importante que sois para mí. Os debo mi vida, y no me cansare de repetirlo jamás-.
-Somos tan importantes como tu lo eres para nosotros Edward-.
-¿Sabes que me ofrecieron el mismo puesto en Nueva York Bella? lo rechace-. Me separe de el para mirarle a los ojos y comprobar que aquello no era una broma.
-¿Por qué lo hiciste?-.
-Porque ya cometí un error una vez, y no pienso volver a caer por la misma piedra-.
-Eso es una tontería. Las cosas son diferentes Edward. Puedes destacar muchísimo allí, ser un medico reconocido mundialmente. Te lo mereces. Has trabajado para ello-.
-No lo entiendes Bella. No seré yo quien te aparte de tu hogar. Has luchado toda tu vida para sentirte querida y amada e un lugar, saber que perteneces a un sitio. Fui egoísta una vez, y no lo seré jamás-.
-El que no entiendes anda eres tú. Era una cría Edward, pensaba que eso era importante, pero ya no. Yo pertenezco a mis amigos, a mi familia, a ti. Donde tú estés, ese será mi lugar. Me da igual que sea aquí, Nueva York o China. Tú, Tony y Maria sois mi hogar. Los demás me da igual-.
-Me alegra saberlo sabes- dijo apoyando su mentón en mi hombro. –Pero nos quedamos aquí. Entonces, ¿eres habitante de Edwardlandia?- dijo riendo.
-Solo si el rey me deja- dije siguiéndole la broma.
-Aunque el rey no quisiese seguirías ahí-.
-Es bueno saberlo-.
-Eres la dueña de mi corazón Bella. Puedes hacer con el lo que se te antoje-.
-Con estar a tu lado me sobra-.
-Te quiero Bella-.
-Te quiero Edward-.
Acerco sus labios a los míos y deposito en ellos un beso. Si alguien, cuando era joven me hubiese dicho que escribiese en una hoja de papel como me gustaría que hubiese sido mi futuro, todos los tópicos estarían escritos en ella. Si me lo pidiesen ahora escribiría cada uno de los momentos vividos junto a Edward y mis hijos. Parece que la felicidad es inalcanzable, pero esos pequeños momentos donde se experimenta de verdad, valen tanto la pena, que esos baches necesarios en la vida, son meros trámites, que a veces, ni te afectan.
Pero se que si esa hoja de papel existiese y le tuviese que poner un final, seria que todo siguiese como estaba. La felicidad se consigue viviendo, no persiguiéndola.
FIN
Bueno pues aqui esta el final de la historia. Confieso que soy fan de los finales felices, asique probablemente todas mis historias tengas un final donde todo sale perfecto, aunque soy muy consciente de que esto es ficcion. Les pido, por favor, que no me maten si no les gusta, es mi primer fic terminado y necesito ir aprendiendo con la practica, de todas formas, creo que para ser el primero, esta bastante decente. Como siempre digo, si alguen tiene sugeencias, estoy dispuestaa oirlas y coregir lo que haga falta.
Muchas gracias a todos los que se tomaron el tiempo de leerla y comentarla y nos vemos en mi otro fic y en los proximos que escriba.
Muchas gracias por todo de nuevo.
Loveeeeeeeeeeee
