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- Pregunté algo ¡que significa ésto!
- ¿No lo ves? – respondió la castaña pegando su cuerpo al de Harry.
Draco sentía que la sangre se le subía a la cabeza, mientras un sentimiento frío llenaba su interior, inconcientemente cerró los puños y avanzó hacia la pareja.
- ¡No juegues conmigo Herm! – bramó separándola de Harry con rudeza.
- ¡Ey, suéltala!
- ¡Cierra la boca Potter!
- Si te atreves a tocarla
El rubio aventó a su mujer sobre la cama y encaró al ojiverde.
- ¿Qué! – lo retó dándole empujones - ¿Qué piensas hacerme¡Sólo eres un maldito huerfano cobarde!
Harry no pudo tolerar más la actitud de Draco, y al oír la palabra "huerfano" se lanzó contra el rubio dándole un puñetazo en la cara.
- ¡Maldito! – gruño Draco devolviéndole el golpe.
- ¡Paren! – gritó desde la cama Hermione
- ¡Quédate ahí! – exclamaron ambos al mismo tiempo.
- ¡Deténganse, parecen niños!
- ¡Esto te va a enseñar a no meterte con las pertenencias de los demás! – dijo Draco dándole un golpe profundo en el estómago a Harry
Hermione como una feminista empedernida se ofendió.
- ¿Qué yo te pertenezco?
- ¡Claro que sí! – dijo el rubio separándose de un agotado Harry – Eres mi esposa, me casé contigo.
- Eso no quiere decir que sea de tu propiedad. – gruñó la castaña bajándose de la cama, interponiéndose entre ambos para que no se pusieran de nuevo a pelear - ¡Yo puedo hacer con mi vida lo que quiera, no te pertenezco!
- ¡Claro que sí!
- Dame una buena razón para que me consideres tuya…
- Te compré ¿o no? – dijo Draco más en un ataque de furia y ofuscación que por convicción propia.
Hermione luchó contra las lágrimas que se asomaban en sus ojos y decidió hacerle caso al sentimiento de rabia que sentía.
- Idiota. – dijo estampándo una sonora cachetada en el rostro del rubio y saliendo de la habitación.
- Eres un imbécil Malfoy… - masculló Harry limpiándose la sangre que tenía en el labio.
- No digas ni una palabra más Potter, podría matarte por lo que acabo de ver.
- Habla con Hermione, no todo es lo que parece.
- No, eso lo he podido comprobar.
- Si la pierdes te arrepentirás.
- ¡He dicho que te calles imbécil! – bramó furioso empujando al ojiverde – claro que no perderé a Hermione, jamás te daría ese gusto.
Harry no dijo nada, pero su sarcástica mirada lo decía todo.
- Iré a hablar con ella, pero no porque tú me lo digas… - y diciendo esto salió de la habitación azotando la puerta.
- ¿Ha visto a mi esposa? – preguntó Draco agitado al gerente del hotel después de 2 horas de haber buscado a Hermione por todo el lugar.
- Acabo de ver a la señora cerca de la costa, parecía muy…¿señor Malfoy? – el gerente no pudo terminar la idea pues Draco ya había salido hacia la playa.
El sol intenso de medio día le quemaba el rostro, sus dorados destellos le impedían ver; después de una noche sin dormir en el hospital y de varias más buscando a Hermione el rubio estaba más que agotado, pero eso no le impidió recorrer toda la playa hasta encontrarla.
- Herm… - musitó agotado el rubio.
- ¡Draco, ¿qué haces aquí?!
- ¿No se nota? – preguntó sentándose al lado de ella – No podemos dejar las cosas así.
- Lo dejaste muy claro en ese cuarto de hotel ¿me compraste, no?
- No quise decirlo de esa forma, entiénde que me cegaron los celos.
- Siempre hay excusas. Pero lo dijiste, y no sabes cuanto dolió.
- ¡ Y crees que a mí no me dolió verte besándote con ese ?
- Es mi mejor amigo. – fue el único argumento que ella pudo dar.
- ¿Así que como es tu mejor amigo puedes besarlo, no!
- ¡No me refiero a eso!
- En ese caso yo puedo besarme con Pansy, como es mi mejor amiga…
- ¡Eso es completamente diferente! – gritó la castaña consternada ante la sola idea de imaginar a Draco con otra.
- ¿Porqué habría de ser diferente? - preguntó el molesto – Tú lo besaste, ¿no?
- Estaba dolida. - fue su respuesta.
- ¿Dolida? – repitió como si no entendiera - ¡Te dije que confiaras en mí!
- ¡Yo confié en ti! Pero tú no supiste corresponder a esa confianza.
- ¿Confianza? - exclamó - ¿Me hablas de confianza cuando te encuentro besándote con Potter sobre la cama?
- Eso tiene una explicación.
- ¡Pues dámela!
- ¿Y qué si no quiero? – lo retó ella.
- ¿No recuerdas lo que juramos?
- No. ¿Cuál promesa?
- No más mentiras – le recordó Draco.
Claro, era muy fácil decir "no más mentiras" cuando era él quien se abrazaba con su "amiguita" en un puente frente a media ciudad – pensaba la castaña - ¿Cómo le diría qué lo había visto abrazado a Ginny con la cabeza de ella en su hombro y el acariciando su espalda como dándole confort, desde luego esa no era la definición más indicada para la palabra "confianza"
- Eso lo tendrías que haber puesto en práctica tu primero – masculló Hermione echándose de nuevo a correr.
El rubio suspiró resignado.
- Parece que hoy no pararé. – exclamó saliendo de nuevo tras Hermione.
Cuando la pareja entró a su habitación fue un alivio no encontrar a Harry allí; al menos podrían hablar a solas.
- ¿No pensarás que voy a seguirte toda la vida, o sí? – preguntó Draco agitado.
- Yo no te pedí que me siguieras.
- No, pero te la pasas huyendo.
- ¡Yo no huyo!
- ¿No, entonces qué estás haciendo?
- ¡Es sólo que no quiero verte ni oírte más!
- ¡Tú eres la ofendida!
-¡Eres el primero que habla de honestidad y el primero también en mentir!
- ¿Mentir? - repitió - ¿Sobre qué? , ¡ni siquiera me has dado tiempo de decirte donde estabas!
- ¡Se muy bien donde y con quién estabas! - gritó la castaña tomando su abandonada valija entre las manos.
- ¿Ah, sí? Entonces supongo que sabes que pase mi noche en un hospital.
Al oír la palabra "hospital" Hermione miró a Draco preocupada.
- ¿Te paso algo?
El tono dulce y a la vez angustiado de la castaña enternecieron al rubio.
- Entonces no estás tan bien informada…
Cuando vio a Draco tan seguro de sí mismo Hermione sintió curiosidad por conocer "su versión"
- ¿No podías inventarte una hostoria más descabellada? – preguntó con burla la castaña en cuanto el rubio terminó su relato.
- ¿No me crees?
- ¡Para nada!
- Pero es la verdad.
- No se que es más loco el pensar que Ginny sería capaz de intentar suicidarse o el creer que Jeff la salvara arriesgando su propia vida, es una rata…
- Tienes muchas formas de comprobarlo, tan sólo con ir al hospital.
Draco tenía razón, era fácil saber si él decía la verdad, y por absurdo que pareciera eso era precisamente lo que ella temía, si lo que él decía era cierto, entonces significaba que ella había cometido una idiotez besando a Harry, y no sólo eso, sino que además había quebrantado su promesa de "confianza y honestidad"
- No tendría caso ir…
- ¿Cómo qué no tendría caso?
- ¿Qué pasaría si te dijera que me he enamorado de otro hombre? – preguntó ella poniéndolo a prueba.
Draco contuvo el deseo de arrastrar a Hermione a la cama y allí demostrarle a quien realmente pertenecía, pero precisamente esos celos y ese sentido de "pertenencia" serían lo que alejaría a Hermione definitivamente de su vida.
- ¿De Potter?
La castaña negó con la cabeza.
- Cualquiera. Sólo responde.
- Si en verdad amaras a alguien más, entonces supongo que tendría que dejarte ir. – el esfuerzo que hizo para decirlo fue sobre humano.
- "Si en verdad me amaras no me dejarías ir, ese no eres tú Draco" – pensó Hermione dolida - ¿No me odiarías?
- ¿Cómo podría odiarte? – preguntó el rubio acercándose a su esposa – Si lo único que me importa es que seas feliz…
No, definitivamente Draco no era así.
- Ya veo… - musitó ella esquivándolo y tomando el pomo de la puerta.
Cuando la había abierto por completo y se disponía a salir sintió que alguien la retenía, abrazáandola por detrás.
- No te vayas. – le suplicó al oído – mentí, yo no puedo ser así, no puedo dejarte ir.
Hermione sonrió discretamente.
- ¿Pero no dijiste qué querías que fuera feliz?
- ¡Conmigo!
- "Ese es del Draco que conozco."
- Yo quiero que tú seas feliz sólo conmigo …
Hermione se dio la vuelta, tiró la maleta y enredo sus brazos alrededor del cuello de Draco.
- ¿Con quién más podría serlo? – preguntó besando de improvisto al rubio.
Para cuando se separaron el confundido era Draco.
- ¿Entonces…¡ no entiendo nada!
- Perdóname por desconfiar de ti…me puse loca de celos al verte abrazándola; caí en los
mismos errores que te había reprochado, no pude confiar en ti…
- No te culpes, yo tampoco me comporté muy civilizadamente al verte besando a Potter…
- Pero al menos te quedaste para aclarar la situación.
- Bien, mi situación ya esta aclarada, pero la tuya no. ¡¿Qué rayos hacías besando a ese tipejo?!
Hermione sonrió ante los nuevos celos de Draco, mientras se abrazaba más a él.
- Llevame al hospital y en el camino te explico…
- Toc, toc, toc
- ¿Podemos pasar?
- Adelante… - respondieron al mismo tiempo varias voces dentro de la habitación.
El rubio y la castaña penetraron en el cuarto de hospital.
- Ginny ¿cómo te encuentras? – preguntó con sincera preocupación Hermione.
- Mejor, gracias.
- Ginny nos explicó como le salvaste la vida Draco… - dijo desde el otro lado de la habitación Ron.
- Sí, nos dijo lo valiente que fuiste. – completó Pansy.
Muy a su pesar el rubio se apenó y sus mejillas se tiñeron.
- No es nada.
- ¿Qué no es nada? – repitió emocionado el pelirrojo caminando en dirección a Draco – Para mí lo fue todo… - masculló abrazando de improvisto al rubio ante la mirada atónita de las 3 mujeres que veían la escena – gracias por ayudar a mi hermana.
- De nada "comadreja" – bromeó Draco para aligerar el ambiente; de inmediato todos empezaron a sonreír.
Ron se separó de Draco y como último acto estrechó su mano.
- Te debo una.
- A quien en realidad deberías agradecerle es al "héroe" que está en la otra habitación.
De inmediato el buen humor del pelirrojo se esfumó.
- Ya lo fuimos a ver, pero al parecer no recuerda nada. – explicó Pansy.
- O eso finge. – agregó Ron.
- ¡El no está fingiendo! – lo defendió Ginny – ya le hicieron todos los estudios y en verdad él tiene amnesia.
- ¿Amnesia? – repitó Hermione.
- Sí. No recuerda nada, ni quien es, ni quién soy, ni su vida …vamos, ni siquiera sabe su nombre.
- Una excelente enfermedad para un sin vergüenza como él – exclamó Ron.
- ¡El me salvó! – tuvo que recordarle Ginny.
- Y siempre agradeceré por eso – la mirada del pelirrojo se enterneció mientras tomaba las manos de su hermana entre las suyas. – Pero no me pidas que me agrade, porque en principio fue él quien te puso en esta situación.
- Descuida, no lo haré. Me basta con saber que en verdad me ama…
Hermione y Draco se miraron entre sí y preguntaron al unísono:
- ¿Cómo que "en verdad" te ama?
Continuará . . .
N/A:
¡Hola a todos! De nuevo me retrasé, pero ésta vez creo fue mucho menos tiempo el que esperaron ¿eso es algo, no? Jajaja, que bueno que conservo mi buen humor, sobre todo ahora que empiezo a alterarme pues el lunes tengo examen ¡nooooo!
Espero que hayan disfrutado el capítulo, como siempre los invito a dejar reviews, no saben lo feliz que me harán :D con todos sus comentarios y sugerencias; sobre todo en ésta recta final…sniff recuerden que el próximo capítulo ésta historia terminara, pero trataré de no llorar ;P ¡Hasta la próxima!
Atte. Aimé
Canción recomendada: ¿Cómo voy a odiarte? / Sin Bandera
