Lamento la tardanza, pero siento que la semana pasada pasó volando

Espero les guste la conti n.n

"Universo Paralelo"

Capítulo 4 : "Reencuentros y algo más"

Hasta el momento no habían logrado su propósito. Encontrar alguna pluma de la princesa Sakura. Se habían alejado mucho de su verdadero objetivo, no era como veces anteriores cuando llegaban a un nuevo mundo y se iban a paso ligero pues no se sentían como si realmente pertenecieran al lugar. En esta ciudad, en cambio, conocieron gente increíble y muy unida. Y aunque al principio lo dudaron, ahora compartían un lazo, un lazo llamado "amistad".

Para Sakura y Syaoran era la sexta semana de clases en la preparatoria, y para Fye y Kurogane en la tienda de Urahara.

En la casa de los Kurosaki no podía haber un mayor desastre. Kon era el más fastidiado ya que Mokona llamaba toda la atención de Rukia, y a él lo dejaban de lado. Para mala suerte, Ichigo tenía que escuchar todos los sollozos del león de peluche. Isshin, todo un padre moderno, dejaba a su primogénito lidiar sus propios problemas por sí solo. Mientras, Yuzu y Karin realizaban sus actividades con la normalidad de siempre, ajenas a tales alborotos.

En la tienda de Urahara la situación no era muy diferente. Fye y Kisuke sacaban de quicio, casi con frecuencia, al pobre de Kurogane. Syaoran, inocentemente, hacía lo mismo con el mandril de Renji. Si algo le hacía falta al teniente del sexto escuadrón era "paciencia". Ya vemos de dónde sacó ese genio..Byakuya ¬¬. Yoruichi solía alejarse completamente de los "hombres de la casa", pasaba la mayor parte del tiempo fuera; en el Sereitei.

Orihime no les pudo negar la estadía en su hogar a Rangiku y su capitán. Ya que la peli-naranja era un ángel al igual que Sakura, resultaron ser las perjudicadas ante una desordenada teniente; mientras que Toushiro trataba de sustentar todas esas incomodidades.

¿Y dónde se quedaron Ikkaku y Yumichika? ¿La respuesta no es obvia? La hermana de Keigo les ofreció estadía en el momento que este le aviso de sus llegadas. "…." No cabía de la felicidad y el pobre de Asano tuvo que sobrevivir bajo el mismo techo junto con un loco maniaco calvo y su acompañante ¡Toda una tortura! Hubiera deseado que se quedara la bella Matsumoto.

Aquella semana educativa parecía haber sido la más larga de todas debido a todos esos problemas en casa. El fin de semana llegó de milagro y todos los estudiantes lo acogieron entusiasmados.

-Rukia ¿Tienes planes para mañana? – preguntó Renji alistando su mochila para salir del plantel académico.

- Creo que no, a menos que Kurosaki-san desee sacarnos a pasear como "familia" – contestó la pequeña shinigami haciendo divertidos gestos.

- En ese caso..

-¿Si? – algo ansiosa por saber.

- ¿Quieres ir a la parrillada que Urahara-san planea hacer? Con el motivo de que todos hemos tenido unos días muy agotadores y necesitamos un descanso – explicó calmado.

- ah, era eso – susurró desilusionada – claro.

- Genial, diles a Ichigo y a los demás también. No soy bueno dando invitaciones – confesó el peli-rojo pasando un brazo por detrás de su cabeza.

- No hay problema – se levantó de su asiento – Nos vemos mañana Renji – se despidió antes de salir a paso ligero.

Él se quedo mirándola algo confundido por su cambio de humor - ¿Y ahora qué hize?

-Etto.. Renji-san

- ¡Syaoran! Ya te he dicho que no te acerques demasiado – se disgustó sobresaltado.

- Perdón – se disculpó al ver un rostro de impaciencia.

- Déjalo así – tal vez fue muy duro con el castaño - ¿Y le dijiste a Sakura?

- Sí, dijo que estaba encantada de ir – le informó muy alegre.

- Bien hecho – lo felicitó desordenándole el cabello - Bueno es hora de irnos - salió por la puerta y el castaño lo siguió como sombra.

Al día siguiente..

-¡Apúrense con esas cajas! Los invitados no tardan en llegar – les decía el dueño de la tienda verificando que todo esté en perfecto orden para la gran parrillada.

- No tienes que repetirlo cada cinco minutos, todos estamos trabajando duro; no como otros – dio su punto de vista disimuladamente.

- ¿Qué insinúas Abarai-san? Yo los estoy SUPERVISANDO – respondió el sombrerero dándose aire con su abanico.

- Ya está todo listo en el patio de atrás, sólo hace falta prender la parrilla – informó Kurogane pasando una mano por su frente a causa del cansancio.

- ¿Puedo hacerlo yo Señor Urahara? ¡Yo lo hago! – propuso Jinta muy persistente.

- No Jinta. Te puedes hacer daño – fue el comentario de Ururu.

- ¿Qué? Yo nunca me quemaría, niña crédula – se defendió el pequeño peli-rojo jalándole los cabellos.

- ¡Hay, eso duele! – lloriqueaba la pequeña.

- Ya basta Joven Jinta – se interpuso Tessai levantándolo del piso y con la intención de llevarlo a otro lugar, el niño lo único que hacía era quejarse.

- Urahara-san – llamó el brujo.

- Dígame Fye-san

- Esto anda mal.. no hemos tenido ninguna aparición de Fei Wong Reed hasta el momento, y se supone que ya estaría aquí. Me pregunto qué tramará – avisó serio, raro en él.

- No es por preocuparlo, pero nosotros ya hemos tenido enemigos y no me sorprendería verlo en el momento menos pensado – le advirtió de igual modo. Pero todos sabemos que este shinigami es bipolar, y rápidamente cambió su semblante - Pero para qué preocuparse de algo tan trivial. Estoy seguro que nuestro ex enemigo fue peor y supimos controlar la situación – refiriéndose a Aizen – Además ya tienes un cuarteto experimentado del Sereitei, ellos no dejarían que algo le pase a Sakura-chan - le aseguró sonriendo.

- Puede que sea cierto.. pero lo que Wong Reed busca y no parará hasta conseguirlo es, no crear un futuro malvado, sino CAMBIAR EL PASADO. Un pasado que nos involucra a todos nosotros.

La cara de Kisuke cambió radicalmente ante esta noticia. Pero esta escena reveladora fue interrumpida por la llegada de los primeros de los varios invitados que llegarían en el trascurso de la mañana.

-Aquí están los Kurosaki- informó Kurogane

- Gracias por la invitación Urahara-san – saludó el líder de la familia Kurosaki – A veces la clínica no me deja tiempo ni de respirar. En verdad necesitaba un descanso ¡Festejaremos a lo grande!

- ¡Así se habla! - Urahara le ofreció un vaso de sake.

- Otosan ¿No es muy temprano para beber? –su adorable hija lo miró con curiosidad.

- Este viejo nunca tendrá conciencia – comentó Karin indiferente – Hey Jinta te ayudo con la parrilla, ven Yuzu. – se dirigieron al patio trasero,

- Oye Sayoran ¿Qué ocurre? – le preguntó Fye, al verlo sentado, mientras arreglaba la mesa.

- N-Nada Fye-san – contestó como de costumbre.

- No te impacientes, Sakura-chan llegará en cualquier momento – dijo giñándole un ojo. Ante esto las mejillas del castaño ardieron sobre manera.

Suena el timbre..

-Lo ves.. seguro es ella, anda a abrir – le sugirió tocándole el hombro en señal de apoyo,

Y así lo hizo. Fue directamente hasta la entrada, y antes de abrir la puerta se deshizo de su teñido rojo y tomó aire preparado.

-¡Syaoran-kun! – se lanzó la muchacha en el momento que lo vio. Lo cual causó que ambos cayeran al suelo.

- Sakura-hime tenga más cuidado, pudo haberse lastimado – la reprendió de manera suave verificando que no le haya pasado nada a la joven. Aún en el piso y con una princesa encima de él.

- Sabía que esto iba a ocurrir ¡Págame! – se emocionó una peli-negra.

- ¡No apostamos nada, Rukia! – se molestó el peli-naranja.

- ¿Pueden cerrar la boca, al menos por un segundo? – se quejó el capitán más lindo del Sereitei- Han estado actuando así todo el camino. Maduren de una vez.

- Taicho, si sigue actuando de esa manera todos pensarán que es un amargado sin remedio – advirtió Rangiku. Toushiro sólo atinó a cruzarse de brazos y mostrar una venita en su frente.

Frente a estos comentarios, un avergonzado Ichigo deseaba que la tierra se lo tragase. No se había puesto a pensar en todo el estrés que podían causar sus discusiones con Rukia. Él fue el de la idea para pasar por la casa de Orihime antes de llegar a la Parrillada, y ahora causaba todo esto. Sólo veía apenado y de reojo a una simpática peli-naranja, tan radiante y hermosa como siempre. En realidad no todo salió como lo había planeado.

-Flash Back-

Orihime se encontraba en su hogar, realizando sus labores diarias cuando suena el teléfono.

-"Inoue"- habló un apuesto shinigami desde el otro lado de la línea telefónica.

- ¡Kurosaki-kun! – se emocionó al escuchar su voz.

- Reconoció mi voz al instante – pensó ilusionado –" Me..Me preguntaba si ibas a ir a la parrillada que organiza Urahara-san.

- Por supuesto que iré, me lo comentó Kuchiki-san – respondió feliz.

- En ese caso.. ¿te molestaría si te paso a recoger?.. ya sabes, para ir los dos juntos – se atrevió a proponer mientras su corazón por poco y sale de su pecho.

- C-Claro que no – Ahora ella sentía mariposas en el estómago - ¿Por qué no vienes a las..-

- ¡A las 11 a.m. estaría bien! – contestó Matsumoto por ella , quien había escuchado la parte de "te paso a recoger" nada más.

- Ahí estaremos – ahora respondió Rukia, quitándole el teléfono a Ichigo – ¡Hasta mañana! – y colgó.

- ¡Rangiku-san!/ ¡Rukia! – estallaron el par peli-naranja a la vez.

- Sabes que una invitación así la había esperado desde que conocí a Kurosaki-kun, eso fue muy egoísta.

- Lo siento, Orihime-chan, lo hize por impulso. Prometo recompensártelo – se disculpó la Rubia.

- ¡Enana! ¿Por qué hiciste eso? – preguntó Ichigo indignado.

- Escuchaste a Matsumoto-san, si no hacía esto ibas a quedar como un reverendo idiota – le explicó Rukia.

- Diablos

-Fin Flash Back-

-Por lo menos, sé que nada del Universo podría separar a Syaoran y Sakura. Me alegro por ellos. – pensaba Orihime al ver conversar al par de castaños como amigos cercanos que eran.

- ¿Quieren su porción cocida a la perfección o tres cuartos? – El anuncio de renji la sacó de sus pensamientos.

- Yo la quiero a la perfección – avisó Ikkaku con su plato en mano.

- Yo sólo comeré ensalada, gracias. La carne suele caerme pesado – dijo Yumichika con una bandeja de verduras.

- ¿Para eso viniste a la parrillada?- cuestionó Uryuu viéndolo a los ojos.

- No pensarán que me iba a quedar en casa con su novia lunática – se defendió señalando a su compañero calvo.

- ¡Que no es mi novia!

Hasta el momento ya todos estaban ubicados en el patio trasero. Colocaron sillas de plástico para que así todos los invitados coman cómodos la deliciosa sazón de Renji y Jinta, el par de cocineros peli-rojos. La mayoría ya degustaba todos los embutidos, mientras que los recién llegados tenían que esperar un poco más de tiempo.

De pronto llegó Yoruichi con una pícara sonrisa en su rostro – Adivinen a quienes traje de la Sociedad de Almas.

Todos se quedaron callados pues algunos masticaban y otros simplemente no sabían quiénes podrían ser.

-Adelante Byakuya, Gin, Momo – mandó pasar.

- ¡Biakuya Niisama! – exclamó Rukia con brillo en los ojos. Su sobresalto causó que botara su propio plato de carne – Yo lo limpio – dijo apenada con una gotita que resbalaba por su nuca.

- ¡Amor! – gritó Rangiku al ver a su novio. Fue y lo abrazó tiernamente, el peli-blanco le correspondió y le acarició la mejilla dulcemente.

- M-Momo – trató de articular Hitsugaya sonrojado al verla y se paró a saludarla – Te extrañe.

- Te luciste Yoruichi-san – comentó en voz baja Urahara.

- Lo sé, soy la mejor – dijo orgullosa viendo a las parejas reunirse.

Urahara la vio unos segundos antes de escuchar por última vez el timbre - ¿Otra vez? No recuerdo haber invitado a nadie más.

- Lo siento Urahara-san, yo también me tomé el atrevimiento de invitar a algunas personas, permítame abrir – se adelantó Fye.

- No hay problema- dijo un despreocupado sombrerero.

- ¡Yuko-san! Me alegra tanto que haya venido – la invitó pasar cortésmente.

- Bueno ya sabes.. donde haya sake me encontrarás – bromeó la bruja de las dimensiones. Cuando Mokona vio a su gemela. Ambas se abrazaron con ternura y empezaron a jaranear.

- Señorita Yuko, no se vaya a pasar de copas esta vez. No me comprometo a llevarla ebria hasta la casa – advirtió Watanuki atolondrado. Su ama no le prestó ni la más mínima atención ¿Acaso estaba pintado?

- ¿Y esta hermosa jovencita quién es, Yuko-san? – preguntó Fye admirándola.

- ¿QUÉ ESTA HACIENDO AQUÍ, PRINCESA TOMOYO? – se asombró Kurogane al verla ahí parada después de tanto tiempo.

- ¿Tomoyo-chan? – giró la cabeza Sakura y luego corrió a abrazarla y llorar de felicidad, pues una vieja amiga acababa de llegar.

¿Es esto un sueño o una realidad? ¡Claro que es verdad! Yo hago que los sueños se hagan realidad.. y por qué no reunir a dos amigas que no se ven hace años?

Sé que prometí actualizar semanal y espero cumplir esa promesa.. pero ahora tengo clases de idiomas casi diario. Japonés es un idioma completamente nuevo para mí, así que tengo que focalizarme xD ojalá entiendan.. bye!