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Un encuentro que marco nuestras vidas
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Declaración: los personajes de esta historia no me pertenecen, le pertenecen a Kishimoto-san, solo los tome para mis ideas bizarras jijiji
-diálogos-
"pensamientos"
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Capitulo 4. Encuentro
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Hinata ya hacia recostada sobre un colchón viejo, vendada de los ojos, amordazada y atada de las manos detrás de su espalada, las lagrimas corrían por sus mejillas, estaba aterrada, los secuestradores la habían dejado ahí después de que llegaron. Al no escuchar ningún ruido, se tranquilizo un poco, eso le indicaba que los secuestradores no estaban cerca. Intento incorporarse, pero el ruido de unos pasos aproximándose la hizo desistir de su idea y quedarse quieta sobre el frio colchón.
El ruido de una puerta abriéndose se escucho, en seguida las pisadas de varias personas que se detenían cerca de donde se encontraba.
- Trae a la chica – la voz de un hombre se escucho – tu alista la cámara.
Hinata sintió como la tomaban por uno de sus brazos, levantándola del colchón de un tirón.
- Camina – escucho la voz de otro hombre, por el tono de voz se podía decir que era más joven que el otro.
Hinata avanzo torpemente por el camino que le indicaba el sujeto que la sostenía, hasta que sintió un ligero golpe en la parte trasera de sus rodillas, por lo que perdió el equilibrio, pero no cayó al piso sino que sintió que caía sentada al parecer en una silla. Al instante de sentarse, la rodearon por la cintura con lo que le pareció era una soga, con la cual la ataron a la silla para que no se moviera. Sintió como era retirada la venda de los ojos y la mordaza de la boca, al abrir los ojos fue deslumbrada por una fuerte luz que la obligo a cerrarlos de nuevo, al acostumbrarse a la luz miro el lugar pero no logro ver nada ya que todo estaba en penumbras, salvo por la luz que le daba justo en la cara.
- Mira directamente a la cámara y lee lo que se te muestra.
Hinata enfoco tratando de ver a la persona que le hablaba pero no logro ver nada, pero pudo ver la cámara que mencionaba y arriba de esta se encontraba un cartel con algo escrito.
- Apúrate niña no tenemos tu tiempo.
El hombre le grito a Hinata, esta se asusto y comenzó a temblar, regreso su vista al cartelón y comenzó a leer.
- Me llamo Hinata Hyuga – sus voz sonaba entre cortada y los labios le temblaban – e sido secuestrada – paro de leer al comprender lo que leía, esos hombres eran secuestradores y de seguro pedirían un rescate a su padre o a su prometido, pero eso no le garantizaba que saldría ilesa de esta situación. Recordó todas las películas que había visto sobre secuestradores, en donde las víctimas eran brutalmente golpeadas, violadas y asesinadas. Gruesa lágrimas comenzaron a salir de sus ojos empapando sus mejillas, tenía miedo, todo su cuerpo comenzó a temblar.
- Continua – fue la orden del secuestrador.
Hinata no podía hablar el miedo la había paralizado, las palabras no salían de su boca, su vista se nublo, estaba a punto de desmayarse.
- Apúrate chiquilla o te mataremos – se escucho la voz de otro sujeto, su voz era diferente a las otras dos que había escuchado, por lo que dedujo que ese era el tercer secuestrador.
Hinata trago saliva, tenía que terminar de leer o esos sujetos la matarían, junto toda su fuerza y prosiguió leyendo.
- E sido secuestrada – su voz sonaba entrecortada – si quieren que salga sana y salva de esta situación, tiene que entregar cinco millones de dólares en efectivo en los próximos cinco días, o si no seré acecinada – Hinata comenzó a llorar y sentía como iba perdiendo la voz – pronto recibirán información del lugar en donde deben entregar el dinero, una vez entregado se les notificara de mi ubicación. No intenten contactar a la policía o si no yo pagare las consecuencias.
Hinata termino de leer el cartel y la luz se apago, cerró los ojos y sintió como era de nuevo vendada y amordazada, la soltaron de la silla y la arrojaron de nuevo sobre el colchón.
- No te preocupes si tu prometido cumple te soltaremos.
Sintió el aliento del hombre en su cuello, intento alejarse pero la sujeto por el brazo atrayéndola a su cuerpo.
- Eres muy hermosa – sintió la lengua del sujeto recorriendo su cuello.
Tembló al pensar que ese hombre la violaría, no podía soportar la solo idea, y las lágrimas salieron de sus ojos por el miedo.
- Déjala es demasiada mujer para ti – se escucho la voz de otro de los secuestradores
- mph será otro día preciosa.
El secuestrador la arrogo bruscamente contra el colchón, se escucho como se iban alejando los sujetos, y después el ruido de una puerta cerrándose. Al escuchar el ruido de la puerta cerrándose Hinata se soltó a llorar, estuvo un largo rato así hasta que logro calmarse. Estaba tan cansada pero tenía miedo de dormir, pensaba que si dormía ese sujeto volvería y la violaría, en ese momento el ruido de la puerta abriéndose hizo que se tensara, los pasos cada vez estaban más cerca de ella. Hinata comenzó a temblar e intento retroceder, pero se topo con algo a su espalda que le impidió avanzar.
- No tengas miedo – por el tono de voz, le pareció que era el más joven de los tres sujetos – no te are daño, solo he venido a traerte tu comida.
La voz del chico hizo que se tranquilizara, pero no bajo la guardia no podía confiar en ellos, después de todo eran secuestradores.
- No intentes gritar o te pesara – le retiro la mordaza de la boca.
- Te daré de comer – se escucho el ruido de una cuchara – abre la boca por favor.
Hinata obedeció, a pesar del miedo su estomago pedía a gritos comida y al parecer iba a durar un tiempo en ese lugar, por lo que tenía que comer para tener fuerzas. El chico no dijo nada más, solo se dedico a darle de comer, una vez terminado el plato se marcho dejándola sola.
Hinata se quedo pensando en la situación en la que se encontraba, al parecer el chico que la alimento era una buena persona, pero no podía decir lo mismo de los otros dos, tenía que huir de ese lugar, sino el otro sujeto volvería y la violaría. Se quedo quieta e intento agudizar su oído, después de unos segundos pudo apreciar el ruido de autos a cierta distancia, eso le indicaba que no estaba lejos de la ciudad, el recorrido en el auto de los secuestradores no fue muy largo, tal vez si lograba desatarse podría buscar una ventana y ver el tipo de lugar en el que se encontraba y planificar una ruta de escape.
Ya un poco más calmada y con el plan bien establecido, deslizo sus manos por su espalda y paso sus pies entre las ataduras de sus manos (N/A: esto lo vi en una película y la verdad se tiene que tener una gran flexibilidad para lograrlo), prosiguió a liberar su boca y sus ojos. Con la boca aflojo los amarres de sus manos, estas le costaron un poco ya que estaban muy bien apretadas, pero al final lo logro. Rápidamente se incorporo del colchón y miro el pequeño cuarto en el que se encontraba, todo estaba oscuro, pero logro ver unas pequeñas luces que atravesaban uno de los muros y se dirigió hacia ese lugar. Al acercarse al muro pudo apreciar que tenía una ventana la cual estaba tapada por unas maderas, logro retirar una e intento mirar a través de la pequeña abertura, pero solo pudo ver un callejón y un edificio que estaba enfrente, intento ver en que piso estaba y descubrió que estaba en el primer piso, no le resultaría difícil salir si encontraba rápido las escaleras. Tomo el madero que había retirado de la ventana y lo sostuvo con fuerza, ahora solo tenía que salir con mucho cuidado, procurando no ser detectada por los secuestradores. Respiro profundo y se acero a la puerta, esperaba que el chico que le dio de comer no la hubiera cerrado, giro la perrilla y describió con alegría que en efecto el chico no había cerrado.
Al salir de la habitación se dio cuenta que se encontraba en un edifico deshabitado, con los muros desechos y el piso lleno de terracería, al parecer la construcción había sido abandonada. Miro a ambos lados del pasillo y no vio a nadie, camino despacio por el pasillo apretando más el agarre del madero. Giro a la derecha en una de las esquinas y logro ver las escaleras al fondo, una sonrisa se dibujo en su rostro y camino rápidamente hacia ellas, pero justo antes de llegar un hombre salía de una de las puestas y giro en dirección a ella. Sus miradas chocaron y los dos se quedaron impactados.
Hinata pudo ver como el hombre iba a decir algo, así que alzo el madero y le propino un fuerte golpe en la cabeza, el hombre callo inconsciente al piso. Hinata jadeaba por la fuerza que tuvo que aplicar, pero no tenía tiempo que perder así que corrió hacia las escaleras y comenzó a descender a toda prisa, iba bajando los últimos escalones cuando vio como dos hombres subían los dos primeros escalones, estos al verla se quedaron parados de la impresión, Hinata aprovecho y empujo a uno de ellos, este perdió el equilibrio y cayó sobre el otro el cual lo sostuvo en sus brazos.
Hinata corría a toda prisa sin mirar a tras, sus pies le dolían pero no podía parar tenía que salir de ahí y pedir ayuda, logro ver una puerta al fondo por donde entraban la luz del sol, abrió la puerta y se detuvo un instante al salir al callejón, miro ambos lados decidiendo la dirección a la cual correr, cuando escucho los pasos de los sujetos a su espalda, corrió al lado derecho del callejón y siguió derecho. Al llegar al final de callejón miro a todas direcciones intentando buscar una persona para pedir ayuda pero no había nadie, las calles estaba abandonadas, giro y vio que los dos hombre se acercaba, tomo el camino a la izquierda del callejón y siguió corriendo.
- Ayuda por favor que alguien me ayude – gritaba Hinata mientras corría por la calle – por favor necesito que me ayuden.
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Naruto se encontraba caminando por la calle rumbo a su casa, había ido a ver el restaurante en donde Sai le consiguió una cita de trabajo. Era uno de los mejores restaurantes de la ciudad, si lograba entrar tendría la vida solucionada, pero gracias a su mala suerte otro de sus desafortunados accidentes logró arruinar su presentación ante el chef y no logro obtener el puesto.
- Maldición que mas me puede pasar – pateo con fuerza una piedra que estaba en el camino, pero esta fue a dar directo a la ventana de un negocio y rompió el vidrio – no puede ser.
El dueño salió furioso con bat en mano y mirando en todas direcciones, volteo a ver en la dirección en donde Naruto estaba parado, este por el miedo salió corriendo, el dueño del establecimiento salió tras el gritando un serie de improperios y amenazando con el bat.
Naruto corrió como alma que lleva el diablo, hasta que muchas cuadras después logro perder al viejo. Una vez que corroboro que el hombre ya no lo seguía se detuvo.
- Maldición – jadeaba cansado – solo estas cosa me pasan a mí.
- Ayuda por favor que alguien me ayuda. Por favor necesito que me ayuden.
Naruto se incorporo.
- Que fue eso.
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Los secuestradores comenzaba a darle alcance, Hinata corría lo más rápido que podía pero el cansancio se iba apoderando de su cuerpo.
- Por favor – gimoteaba – alguien por favor ayuda – grito con todas sus fuerzas.
Sintió como era tomada por el brazo y jalada hacia atrás, un fuerte golpe en la mejilla provoco que callera al piso con fuerza.
- Maldita – se inclino uno de los secuestradores sobre ella, levantándola y volviéndola a golpear en la cara – creías que podrías escapar.
- Suélteme – intento zafarse – ayuda por favor ayúdenme – gritaba desesperada.
- Cállate – el hombre le propino otro golpe en la cara, con el cual Hinata quedo aturdida en el suelo.
El secuestrador la levanto del suelo haciendo que se pusiera de pie, pero Hinata seguía aturdida y no lograba mantenerse de pie. Desesperado el secuestrador iba a golpear de nuevo a Hinata.
- Que está pasando aquí.
Los dos hombres voltearon a ver a la persona que se encontraba parado no muy lejos de donde se encontraban. Un chico alto y rubio los miraba.
- Esto no te incumbe mocoso - le grito uno de los secuestradores – si no quieres salir herido será mejor que te marches.
Hinata levanto la vista para ver al otro sujeto al que le hablaban los secuestradores, pero su vista estaba borrosa y sentía que dentro de poco se desmayaría.
- Por favor ayúdame – fue lo único que pudo decir Hinata con las pocas fuerzas que le quedaban.
Naruto miro a Hinata y se dio cuenta de las heridas que tenía en el rostro, miro con odio a los dos sujetos, al parecer avían agredido a esa pobre chica. Comenzó a acercarse a ellos con los puños apretados, listo para pelear si era necesario.
- Sera mejor que dejen ir a esa chica – amenazaba el rubio.
El sujeto que sostenía a Hinata se la lanzo a su compañero sin el menor cuidado, y comenzó a acercarse a Naruto con una sonrisa arrogante en su rostro.
- Y si no quiero mocos.
Sin avisar se lanzo en contra de Naruto y lo golpeo en el rostro, Naruto se tambaleo un poco y giro su rostro hacia el hombre que lo golpeo, un poco de sangre comenzó a salir de su labio inferior. Naruto limpio la sangre con su mano y sonrió de forma arrogante.
- Golpeas como una niña.
El secuestrador exploto de furia y se lanzo de nueva cuenta contra Naruto, pero este logro esquivar su puño girando un poco, después se agacho y le propino dos fuertes golpes en las costillas al secuestrador. Este por el dolor se sujeto el área lastimada con un brazo, Naruto aprovecho para propinarle un golpe en la cara, rompiéndole dos dientes al instante, lo tomo del cabello y estrello su rodilla contra la cara del secuestrador, este callo inconsciente al piso.
El hombre que sujetaba a Hinata miraba la pelea del rubio, su rostro se deformo por la ira al ver como caía su compañero.
- Maldito malnacido – por la ira arrojo a Hinata al suelo con fuerza, esta al no tener fuerzas callo como trapa al piso golpeándose muy fuerte en la cabeza.
El otro secuestrador se lanzo sobre Naruto intentando golpearlo en la cabeza pero Naruto lo esquivo y en el proceso le propino una fuerte patada en el estomago, que dejo sin aire al secuestrador cayendo al suelo, Naruto aprovecho para sujetarlo del pelo y propinarle un rodillazo en la cara que dejo muy aturdido al hombre.
Naruto al ver rendidos a los dos hombre se acerco rápidamente a ver como se encontraba la chica, la tomo entre sus brazos y la giro con cuidado para verla. Se quedo impactado al apreciar el angelical rostro de la chica "es bellísima", se quedo embobado mirándola por lo que no se percato que uno de los secuestradores comenzaba a levantarse. Pero justo cuando estaba a punto de acercarse para golpear al rubio una sirena se escucho y las luces de la patrulla comenzaban a acercarse, el secuestrador giro al igual que Naruto, los dos se miraron por un momento y el otro hombre se acero rápidamente con su compañero, lo ayudo a levantarse y se fueron del lugar dejando a un muy confundido Naruto en el lugar.
Naruto vio las luces de la patrulla acercarse, tomo entre sus brazos a la chica, y se acerco a la esquina de la calle para encontrarse con la patrulla y avisar sobre el incidente, pero al llegar a la esquina se topo con un camión de basura que tenía una sirena igual que la de las patrullas de policía y las mismas luces, arqueo una de sus cejas y se quedo viendo como se marchaba el camión. Cuando se perdió de vista el camión, miro de nuevo a la chica que tenía en sus brazos.
- Y ahora que hago.
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Continuara…..
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