Primero que nada una enorme disculpa, por cuestiones de trabajo (exceso de trabajo diría yo) me resulto imposible terminar a tiempo el capitulo y por eso no pude subirlo el fin de semana pasado, lamento mucho haberlos hecho esperar, pero aquí tiene otro capítulo de este fic. Espero y sea de su agrado.

Para los que no se han dado cuenta ya subí otra historia, también es un NaruHina, me gustaría que la checaran y me dijeran que les parece, sus comentarios son muy importantes para mí.

También pido una enorme disculpa para los lectores de mi fic Un mismo destino, la verdad es que en esa historia la inspiración me abandono y no ha querido regresar. Prometo que en cuanto mi cerebro de señales de vida la continuo.

Sin más los dejo leer.

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Un encuentro que marco nuestras vidas

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Declaración: los personajes de esta historia no me pertenecen, le pertenecen a Kishimoto-san, solo los tome para mis ideas bizarras jijiji

-diálogos-

"pensamientos"

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Capitulo 5. Recuerdos perdidos

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Ciudad de Osaka

Hiashi se encontraba en la oficina revisando unos papeles que Neji le acababa de entregar, Neji miraba paciente como Hiashi firmaba algunos de los documentos y le pasaba otros cuantos para que los revisara. El ruido del teléfono los hizo abandonar sus tareas para contestar.

- Que sucede – pregunto Hiashi por el intercomunicador.

- Disculpe que lo moleste Hiashi –sama – se escucho la voz de su secretaria por el intercomunicados - pero tiene una llamada del señor Uchiha Madara.

- Muy bien comunícame – levanto la bocina del teléfono – Madara es raro que tú me llames, que pasa.

Neji miraba en silencio la conversación que tenia Hiashi, pero el cambio en el semblante de este lo hiso preocuparse. Hiashi por lo regular controlaba mucho su carácter, siempre se mantenía serio y tranquilo no había nada que lo alarmara, pero en esta ocasión la expresión en el rostro de Hiashi le dio a entender que algo malo pasaba.

- Estas seguro – respondió Hiashi por la bocina – está bien voy para allá inmediatamente.

Hiashi colgó la bocina y apretó otro de los botones del aparato.

- Cancela todas mis citas restantes de hoy – le comunicaba a su secretaria – dile al piloto del jet que parto de inmediato rumbo a Tokio.

Al escuchar la palabra Tokio, Neji se alarmo, esa era la ciudad a la que había ido Hinata, un escalofrió recorrió su espalda y tuvo un mal presentimiento.

- Sucede algo Hiashi-sama – cuestiono Neji alarmado por la respuesta que pudiera obtener.

Hiashi volteo a verlo e iba a decir algo cuando la puerta de su oficina se abrió de golpe.

- ME PUEDES EXPLICAR ESO DE QUE HINATA SE FUE A TOKIO – gritaba furiosa Hanabi.

Ambos hombre voltearon a ver a la recién llegada.

- No tengo tiempo para tus berrinches Hanabi – reprochaba Hiashi – tengo que salir de inmediato – volteo a ver a Neji – encárgate de todos los asuntos pendientes – sin más tomo sus cosas y salió de la oficina.

- A donde crees que vas – intento detenerlo Hanabi, pero Neji la sujeto del brazo – suéltame Neji.

- Basta Hanabi-sama, que no ve que algo pasa.

Hanabi lo miraba como si fuera un bicho raro, intento liberar su brazo pero fue inútil ya que Neji apretó más su agarre.

-No sé de qué me estás hablando – decía Hanabi mientras intentaba soltar su brazo – suéltame Neji me lastimas.

Neji se dio cuenta y libero el brazo de Hanabi, esta se sobaba el brazo.

- Lo lamento Hanabi-sama.

Hanabi intento calmarse un poco, ya más tranquila miro a Neji.

- Porque Hinata no me dijo nada del viaje.

- Al parecer su padre se lo prohibió.

Hanabi hizo una mueca de disgusto.

- Lo supuse, Hinata jamás se hubiera ido sin despedirse de mí, a menos que él se lo ordenara – miro a Neji – has sabido algo de ella, ya se encontró con el tal Uchiha.

- No he sabido nada – el rostro de Neji reflejo preocupación – pero Hiashi-sama acaba de recibir una llamada de Uchiha Madara, si no me equivoco es el tío del prometido de Hinata, y por lo poco que escuche algo paso.

Hanabi miro alarmada a su primo.

- Crees que le paso algo a Hinata.

Neji miro la preocupación en los ojos de Hanabi, se arrepintió de haberle contado sobre sus sospechas, así que opto por mentirle, para que no hiciera alguna tontería.

- No se preocupe Hanabi-sama, no creo que sea algo malo – intento mostrar su actuad calmada de siempre, pero por dentro la angustia de suponer que algo le había pasado a Hinata lo estaba matando.

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Ciudad de Tokio

Naruto se encontraba caminando por la calle rumbo a su departamento. Había pensado en llevara a la chica al hospital, pero quedaba muy lejos y si tomaba el autobús levantaría sospechas al tener una chica inconsciente en sus brazos, y con su mala suerte capas y lo culpaban a él de su estado. Su departamento quedaba cerca del lugar, por lo que opto por llevarla ahí y una vez que despertara la llevaría al hospital para que la revisara. Al ingresar en el edificio donde vive noto que el portero no estaba, se alegro por ello ya que el sujeto era un chismoso de primera y no quería que medio edificio comenzara a hablar sobre él llevando en brazos a una chica inconsciente.

Abrió la puerta de su departamento como pudo y al entrar cerró la puerta con un puntapié, se dirigió a su cuarto y dejo a la chica recostada sobre la cama, salió rumbo al baño para buscar el botiquín que guardaba ahí y regreso a su cuarto. Se sentó a un lado de la chica y reviso las heridas de su rostro, presentaba un gran golpe en la mejilla derecha, el labio inferior partido y un raspón en la frente, producto de la caída. Unto un poco de pomada en el golpe de la mejilla, para bajar la inflamación y limpio la sangre del raspón de su frente, le coloco antiséptico en este y cubrió la herida con una gasa, limpio un poco la sangre del labio inferior y le coloco un vendolete. Al terminar de atenderla guardo todo de nuevo en el botiquín y lo dejo sobre el buro que estaba al lado de la cama. Miro de nuevo el hermoso rostro de la chica y acaricio una de sus mejillas con el dorso de su mano.

- Que clase de idiota se atreve a golpear a tan bella criatura.

Tomo la mano de la chica entre las suyas y comenzó a acariciarla con ternura. Noto que la chica tenía una hermosa pulsera en su muñeca, que al parecer era de oro, en la cual estaba gravado algo, giro un poco la pulsera para leer lo que decía

- Hinata – era lo que tenia gravado la pulsera – así que te llamas Hinata.

Hinata comenzó a despertar, Naruto soltó su mano con delicadeza y se alejo un poco, no quería asustarla con su presencia, espero a que la chica abriera sus ojos, por alguna extraña razón quería saber el color de estos. Hinata se movió un poco en la cama y comenzó a abrir los ojos, intento enfocar pero su vista estaba un poco borrosa, cerro de nuevo los ojos y apretó con fuerza los arpados, volvió a abrirlos y miro a su alrededor topándose con un chico rubio que estaba sentado al lado de sus pies. Se sentó en la cama y comenzó a deslizarse hacia atrás hasta pegar su espalda con el respaldo de la cama, busco con sus manos y sujeto una de las almohadas, la coló frente a ella como intentando protegerse y miro alarmada al chico, apretando con fuerza la almohada.

- Tranquila no te are daño – Naruto se alejo un poco más, hasta estar en la orilla de la cama intentando darle espacio – me llamo Naruto, soy el chico que te encontró cuando esos sujetos te estaba agrediendo recuerdas.

Hinata giro un poco su cabeza, como si no entendiera de lo que el chico estuviera hablando. Naruto noto la expresión en la cara de Hinata.

- Dos sujetos te golpearon en la calle hace un rato – explico el rubio – yo escuche tus gritos y acudí en tu ayuda y logre ahuyentarlos.

Hinata lo miraba con una cara de no saber de lo que estaba hablando.

- No te acuerdas – Naruto miraba preocupado a la chica – toca tu cara tienes unos golpes en ella – señalo las heridas.

Hinata se llevo la mano a la mejilla y con sus dedos la toco, inmediatamente alejo la mano ya que al presionar un poco le dolió, después llevo su mano a la frente y sintió una tela que la cubría. Miro al chico que estaba frente a ella.

- No lo recuerdo.

- Sera mejor llevarte al hospital tal vez tengas una contusión y por eso olvidaste el incidente. Puedes caminar.

- Estoy muy cansada – se sujeto la cabeza con una de sus manos.

- Entiendo – se levanto de la cama – te traeré algo de comer para que repongas fuerzas, tu descansa un poco – se acerco a la puerta – en un rato vuelvo.

Hinata vio como el chico salía de la habitación dejándola sola, cerró los ojos y se acostó de nuevo en la cama, la cabeza le dolía por lo que no pudo dormir. Des pues de un rato el ruido de la puerta abriéndose hizo que se levantara de la cama muy nerviosa, pero al ver que se trataba de Naruto se tranquilizo.

- Veo que sigues despierta Hinata-chan – se acerco a la cama con la bandeja de comida.

- Hinata – cuestiono - quien es Hinata.

Naruto miro confundido a la chica.

- Pues tu – contesto dudoso – no es ese tu nombre.

- Mi nombre – Hinata sitio un fuerte dolor de cabeza.

Naruto vio como Hinata se sujetaba la cabeza con ambas manos y arqueaba el cuerpo.

- Hinata - se acerco rápido a ella, dejando la bandeja en el buro – que te pasa – la sujeto de los hombros

- Mi cabeza me duele.

Naruto salió de la habitación y después de un rato regreso con un frasco de píldoras y un vaso con agua, se acerco a Hinata y saco dos píldoras.

- Tómatelas te ayudaran con el dolor.

Hinata extendió la mano y tomo las píldoras, se las introdujo en la boca. Naruto le dio el vaso con agua y ella bebió. Después de unos minutos Hinata se tranquilizo.

- Ya te sientes mejor.

- Si gracias – Hinata le sonrió a Naruto, por lo que este se relajo un poco al ver que ya estaba mejor.

- Hinata creo que debería llamar a tus familiares, deben estar preocupados de que aun no vuelves.

- Mis familiares – se sujeto la cabeza – yo no los recuerdo.

Naruto la miro alarmado.

- Hinata que día es hoy.

- Hoy – miraba confundida al rubio – hoy yo….yo no lo sé – comenzó a sollozar – yo no…no puedo recordar – las lagrimas brotaron de sus ojos – yo no puedo.

- Tranquila – la tomo entre sus brazos – tranquila no pasa nada – comenzó a acariciarle el cabello.

Naruto se dio cuenta que era más grave de lo que pensaba, la chica no podía recordar nada, tal vez el golpe que se dio en la cabeza había hecho que perdiera sus recuerdos, tenía que llevarla rápido al hospital para que la revisaran. Cuando Hinata se calmo se separa de ella y la recargo contra la cabecera de la cama.

- Hinata te tengo que llevar al hospital, el golpe que te diste en la cabeza al parecer es más serio de lo que pensaba, crees poder caminar.

- Yo creo que sí.

Naruto se levanto de la cama y abrió el ropero, saco una de sus chaquetas y se la puso a Hinata, ya era de noche así que afuera aria frio. Salieron de la habitación y se dirigieron a la entrada, Naruto se puso sus zapatos y ayudo a Hinata a colocarse los suyos, tomo las llaves de su departamento y abrió la puerta. Estaban a punto de salir cuando sintió un tiro en su brazo, volteo a ver a Hinata que estaba parada, no se movía, pero lo que le alarmo fue la expresión en la cara de la chica, su rostro reflejaba terror y esta comenzó a mover la cara de un lado a otro.

Hinata vio como Naruto abría la puerta por lo que pudo apreciar el pasillo, pero este ante sus ojos comenzó a deformarse, vio como el pasillo se hacía cada vez más grande y obscuro, el terror la invadió y no pudo moverse, comenzó a mover la cabeza, mientras intentaba liberarse de la mano que la sujetaba.

- No no no no por favor no no – su reparación comenzó a ser agitada y el sudor apareció en su frente – no no no no no no – jalo su mano – no quiero no por favor no no – forcejeaba para liberarse.

- Hinata que te pasa – Naruto intentaba tranquilizarla.

- No no suéltame no no por favor no – seguía intentando zafarse del agarre del rubio.

Naruto miraba alarmado la actitud de Hinata, después de tanto forcejear Hinata logro liberarse del agarre de Naruto y corrió hacia el cuarto.

- Hinata – grito Naruto entrando corriendo en el departamento siguiendo a Hinata.

Al entrar al cuarto vio a Hinata sentada sobre la cama, ella sujetaba sus piernas con sus brazos y la cabeza la tenia enterrada entre estas. Se acerco a la cama y se sentó a su lado.

- Estas bien.

- Por favor no quiero – sollozaba – no me hagas salir por favor.

Naruto miro con tristeza el rostro lleno de lágrimas de Hinata.

- Todo está bien – la tomo entre sus brazos – no te obligare a salir, tranquila – comenzó a acariciar el cabello de Hinata intentando tranquilizarla.

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Continuara ….

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