Otro capítulo más, espero y sea de su agrado.
Quiero agradecer a todas esas personitas tan lindas que me hacen el enorme favor de dejarme sus comentarios. En verdad se los agradezco mucho, no saben lo feliz que me hace saber que la historia les está gustando. Domo arigato gozaimasu.
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Un encuentro que marco nuestras vidas
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Declaración: los personajes de esta historia no me pertenecen, le pertenecen a Kishimoto-san, solo los tome para mis ideas bizarras jijiji
-diálogos-
"pensamientos"
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Capitulo 6. Triste realidad
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Ciudad de Tokio
Ya eran las diez de la noche en la ciudad, un hermoso cielo estrellado se podía apreciar ese día. A pesar de la hora, en el aeropuerto mucha gente iba y venía, algunos esperando a algún familiar, otros querían abordar su vuelo para dirigirse a su destino. Por las ventanas del gran edificio se podía apreciar la llegada de un avión con un gran logo el cual era característicos de la familia Hyuga. Al descender el avión y detenerse en la pista del aeropuerto, la pequeña puerta del avió fue abierta y posteriormente fueron colocadas las escaleras que permitirían el descenso de Hiashi Hyuga, el cual tenía una cara de pocos amigos. En la pista del aeropuerto ya se encontraban tres vehículos esperando su llegada. Dos camionetas negras que resguardaban la seguridad de un lujosos auto negro, del cual descendió un hombre alto de cabellos y ojos negros.
Hiashi se acerco al hombre.
- Bienvenido Hiashi-sama – saludaron las personas de seguridad.
Hiashi ni siquiera les prestó atención, ya que su mirada estaba fija en el sujeto parado a lado del auto lujoso.
- Que tal tú vuelo Hiashi – hablo por fin el hombre.
- No estoy aquí para hablar de mi vuelo Madara – contesto un tanto molesto, pero conservando su seriedad – explícame eso de que mi hija fue secuestrada – exigió con tono arrogante.
- Creo que este no es el lugar para discutir el tema – con una señal de la mano les indico a los guaruras que se retiraran – entra, hablaremos en la casa.
Los dos hombres entraron en el auto lujoso, los guaruras por su parte se dirigieron a las camionetas y emprendieron el viaje rumbo a la casa de los Uchiha. Durante el transcurso del viaje ninguno de los dos hombres dijo nada, Hiashi meditaba sobre el problema que tenia con la desaparición de su hija, mientras Madara contestaba su celular cuando sonaba. Pronto la casa de los Uchiha se vio a la distancia, era una enorme mansión que se podía ver a unas cuantas cuadras de distancia, la seguridad del lugar era abrumadora, era como un gran cuartel que custodiaba algo muy valioso. Había guardias por doquier armados y listos para matar a cualquier intruso que osara entrar en el lugar.
Hiashi miro la mansión a la que se dirigían y después poso su vista en Madara.
- Como siempre exageras con las medidas de seguridad – cuestionaba desinteresado Hiashi.
Madara bajo su celular y miro a Hiashi.
- Solo hago lo necesario para proteger a mi familia – retomo su llamada y después de unos segundo colgó.
El auto ingreso en la mansión seguido de las dos camionetas, se estacionaron en frente de la entrada de la mansión, el chofer bajo del auto y abrió la puerta trasera para que los dos hombre bajaran.
En la entrada de la mansión ya los esperaban unas de las sirvientas.
- Bienvenido Madara-sama – saludo una de las empleadas haciendo una reverencia – Hiashi-sama es un placer contar con su presencia.
Los dos hombres se dirigieron a la entrada de la mansión.
- Avísale a mi sobrino Sasuke que hemos llegado, estaremos en el despacho – sin esperar respuesta se adentro en la mansión.
Hiashi siguió a Madara dentro de la casa y se perdieron dentro de una de las habitaciones que estaba al fondo del pasillo. Ya en el despacho Madara le indico con un gesto que tomara asiento, pero este se quedo de pie junto al gran escritorio, Madara por su parte se dirigió al sillón que estaba junto al librero y se sentó en el.
- Muy bien ahora explícame como fue que permitiste que secuestraran a mi hija – su voz sonaba tranquila como si la noticia no le afectara en lo mas mínimo.
Madara se levanto del sillón y fue a servirse una copa a su mini bar, al girar tenía dos vasos en sus manos y le ofreció uno a Hiashi, este lo tomo y bebió un poco del vaso.
- Bien estoy esperando tu respuesta – Hiashi miraba impaciente a el Uchiha.
Madara se mantuvo a su lado bebiendo de su vaso, al terminar su bebida dio media vuelta y se acerco de nuevo al minibar sirviéndose otro trago. Con el vaso lleno en la mano, giro para ver de nuevo a Hiashi.
- Ese fue un pequeño inconveniente – respondió al fin.
Hiashi arqueo una ceja al escuchar la respuesta de su socio.
- Un inconveniente – su voz sonaba burlona – cuentas con casi medio ejercito a tu disposición y aun así unos tipos lograron secuestra a mi hija, eso habla muy mal de ti Madara – una sonrisa burlona se dejo ver en el rostro de Hiashi.
Madara camino hacia el sillón y se sentó de nuevo en el.
- Bueno debo admitir que no contemple el hecho de que quisieran secuestrar a tu hija – intento defenderse - mande a dos de mis mejores hombre para que la custodiaran.
El semblante de Hiashi se volvió serio.
- Y aun así la secuestraron – Hiashi dejo el vaso sobre el escritorio - Madara tienes que solucionar esto rápido, sabes que si esto llega a oídos de la prensa tendremos problemas, no quiero que el nombre de mi familia se vea envuelto en chismes y habladurías por el hecho de que tu cometiste un error.
Marada termino su bebida y dejo el vaso en la mesita que estaba al lado del sillón.
- Ya estoy trabajando en ello, no tardare en dar con el paradero de los secuestradores, es solo cuestiono de tiempo para que mis hombre los encuentren y este incidente no pasara a mas tenlo por seguro.
Hiashi miro detenidamente a su socio un momento.
- Mas te vale Madara – miro de forma amenazante a su socio - recuerda que esto nos perjudica a ambos, si este incidente llega a saberse puede perjudicarnos seriamente y no pienso tener ninguna perdida por tus errores. Mi hija tiene que casarse con tu sobrino cueste lo que cueste – Sentencio el Hyuga.
- Ya te dije que todo está bajo control – dijo Madara con voz tranquila – este incidente no pasara a mas, en unas horas encontraremos a tu hija y actuaremos como si esto nunca hubiera ocurrido.
Su plática fue interrumpida por la entrada de cierto joven en el despacho.
- Hashi-san gusto en verlo – saludo un chico alto de cabello y ojos negros – quiero pedirle una enorme disculpa por todo esto que ha ocurrido debido a la ineptitud de mis empleados, le prometo que estoy haciendo todo lo que está en mis manos para encontrar a Hinata. Le juro que traerá a Hinata sana y salva y are que paguen esos tipos por semejante atrevimiento.
Sasuke camino adentrándose más en el despacho y se coloco a lado del enorme librero que estaba pegado en la pared, a unos pasos de donde se encontraba sentado su tío.
- Eso espero Sasuke-san – dijo Hiashi - tu tío me ha dicho que ya han comenzado a investigar el asunto.
Sasuke miro a Hiashi.
- Así es – respondió - tengo a mis mejores hombre trabajando en estos momentos.
Hiashi apoyo su cuerpo ligeramente sobre el borde del escritorio.
- Y los secuestradores no han intentado comunicarse con ustedes.
Sasuke miro a su tío, este asintió con la cabeza y Sasuke volvió a mirar a Hiashi para contestar a su pregunta.
- Hace unas horas nos llego un video en el cual aparece Hinata pidiendo su rescate.
Hiashi arque una ceja y miro al joven Uchiha.
- Quien trajo el video.
- Un chico – contesto el joven Uchiha en tono serio - al parecer los secuestradores le pagaron por traerlo hasta aquí, detuvimos al chico y lo interrogamos. Logramos que nos diera la descripción de los sujetos que le pagaron, buscamos en la fuente de datos de la policía y al parecer son una simple banda de delincuentes que solo quieren hacerse de dinero. Pero no se preocupe pronto daremos con su localización.
Hiashi se incorporo y camino unos pasos alejándose del escritorio.
- Bien entonces lo dejo en tus manos – dijo Hiashi mientras clavaba su vista en Sasuke.
- Si.
Hiashi miro la hora en su reloj de mano.
- Creo que mi estancia en este lugar termino – volteo a ver a los dos Uchiha – cuando ya tengan a Hianta me avisan a mi oficina.
Sasuke miro a Hiashi consternado por lo que acababa de decir.
- Acaso se marcha – pregunto Sasuke y en su voz denotaba duda - no piensas quedarse hasta que encontremos a su hija.
Hiashi miro sin interés a Sasuke.
- No puedo perder mi tiempo en estas cosas – respondió – y tampoco puedo darme el lujo de descuidar mi empresa – comenzó a caminar a la puerta deteniéndose junto a esta – además confió en que aras un gran trabajo y la encontraras pronto.
Sasuke se quedo en shock ante las palabras frías que pronunciaba Hiashi. Por su parte Madara se levanto del sillón en donde se había mantenido en silencio observando a los otros dos.
- Mandare traer uno de los choferes para que te lleven al aeropuerto – informo Madara.
Sasuke miraba incrédulo la actitud de su tío y del padre de Hinata, le sorprendía la actitud tan desinteresada que tomaban ante la desaparición de su prometida, sobre todo la de Hiashi, se suponía que al ser su padre debería estar sumamente preocupado por la seguridad de su hija y sin embrago parecía que no le importaba en lo más mínimo el encontrarla.
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Itachi se había entrado de la llegada de Hiashi, decido que sería bueno saludar al futuro suegro de su hermano, así que se dirigió al despacho de su tío para verlo, pero al entrar se encontró únicamente con su pequeño hermano muy pensativo.
- Que sucede Sasuke – cuestiono al ingresar al despacho.
Sasuke volteo a ver a la persona que le hablaba y se topo con la mirada de su hermano mayor.
- Acaba de venir Hiashi Hyuga – contesto.
Itachi cerró la puerta después de entrar al despacho y se acerco a su hermano.
- Si me acabo de enterar, justamente venia a saludarlo – miro a su alrededor- donde estas.
- Ya se fue.
Itachi miro a su hermano.
- Eso es lo que te tiene tan pensativo – cuestiono Itachi.
- La verdad si – se quedo callado un momento – no entiendo la actitud de ese hombre, le acaban de informar que su hija fue secuestrada y parece no afectarle en lo más mínimo – itachi arqueo una ceja ante lo que le decía su hermano – es como si no le importara en lo mas mínimo lo que le acaba de suceder a su hija.
A Itachi no le sorprendía en lo mas mínimo la actitud de Hiashi, había ido varias veces a ver a esa familia, por asuntos de trabajo junto a su tío Madara y pudo ver con sus propios ojos cómo era en verdad Hiashi Hyuga. Un hombre frio y sin sentimientos que lo único que le importaba era enriquecerse a costa de los demás y que aria cualquier cosa para lograr sus objetivos, sin importarle a quien se llevara en el camino. Había descubierto que Hiashi era un hombre ambicioso, que lo único que le importaba era el dinero, y sabía perfectamente que lo único por lo que había aceptado el matrimonio entre Sasuke y Hinata era para lograr enriquecerse aun más. Por temor a que Hinata fueran igual a su padre, Itachi comenzó a tratarla para saber cuáles eran sus intenciones y evitar que pudiera dañar a Sasuke, pero se dio cuenta que Hinata era una chica muy dulce y bondadosa, que solo tenía un defecto, obedecer ciegamente a su padre sin oponer resistencia. Al conocer a Hinata supo que sabría hacer feliz a Sasuke y llenaría de alegría su vida, es por eso que acepto que su hermano se casara con ella. También había aceptado para alejar a Hianta de su padre, solo dios sabe con qué clase de monstruo la hubiera casado si Madara no le ofrecía el trato del matrimonio.
Itachi vio la preocupación en los ojos de su hermano.
- Si no le importara no hubiera venido a verte – mintió – estoy seguro que se fue por si los secuestradores mandaban información a su despacho.
Sasuke lo miro y asintió.
- Tienes razón que clase de padre no se preocuparía por su hija.
- Si – dijo Itachi – por qué no vamos a cenar –cambio el tema - debes tener hambre, te la has pasado metido todo el día investigando y estoy seguro que no has comido nada.
Sasuke miro a su hermano. El siempre se preocupaba por su salud. Había ocasiones en que más que un hermano parecía su madre, regañándolo y preocupándose por él. Una sonrisa sincera se dibujo en el rostro del joven Uchiha y asintió con la cabeza.
- Tienes razón – declaro Sasuke – comer algo no me vendrá mal.
- Pues vamos antes de que se haga mas noche.
Itachi vio a Sasuke salir del despacho, sus pensamientos se dirigieron hacia la hermosa chica de ojos aperlados, estaba seguro que Sasuke sabría hacerla feliz y tal vez con el tiempo ambos se enamorarían y tendrían una vida feliz. Era lo mejor para ambos ya que sus vidas estaban llenas de perdidas y tristeza.
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Continuara….
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Pues con este capítulo queda claro que Hiashi es un mal padre y también por fin hace su aparición el prometido de Hinata jejeje. También aparece Itachi (papacito bombonsote) siempre al cuidado de su pequeño hermano. Meteré otros personajes más adelante, con forme se vaya desarrollando la historia. Aun no estoy segura de que otras parejitas formar, así que se aceptan propuestas.
Bueno los dejo, no sin antes recordarle que agradecería me dejaran sus comentarios, para saber que les está pareciendo la historia. Y así sin más me despido.
Nos estamos leyendo.
Chao.
