CAPITULO 13: EL COMPROMISO
En la armería del castillo, en la torre oeste, Hades desenvainó su espada. Tenía poco tiempo de haberla limpiado, y miró su reflejo por la resplandeciente hoja. Suspiró. Quizá sería buena idea morir en ese momento y esperar la siguiente reencarnación, a ver si tenía mejor suerte. Esta había sido un completo fiasco. No podía creer todo lo que había ocurrido. Que esta vez había perdido a Perséfone, que ella le había entregado su corazón a otro hombre.
Se acercó la punta de la espada a su pecho. Respiró hondo y se preparó. Cuando abriera los ojos de nuevo, quizá ya estaría con su reina. Uno... dos...
Antes de moverse, una voz llamó directamente a su corazón.
-¡Hades!-
El dios del Inframundo se quedó helado y dejó caer la espada al suelo. Miró detenidamente sus manos vacías, no muy seguro de haber escuchado correctamente. Unos segundos después, volvió a escucharla.
-¡Hades!-
Hades se volvió hacia el lugar donde provenía la voz. Corriendo hacia él, seguida de Thanatos, venía corriendo la mujer en la que más había pensado todo este tiempo. Parpadeó un par de veces, sin poder creerlo. Constanza llegó hasta donde estaba él, sin aliento y respirando agitadamente. Se veía hermosa con sus mejillas enrojecidas y sus negros cabellos revueltos. La abrazó y la dejó recuperar el aliento.
-Constanza- dijo Hades en voz baja. Parpadeó de nuevo, sorprendido, y sacudió la cabeza- ¿moriste? ¿qué estás haciendo aquí?-
-No, claro que no morí- dijo Constanza, aún respirando agitadamente, separándose de él por un momento- deberías saber... cuando alguien esta vivo aquí, ¿no?-
-Sí, pero no...- dijo Hades- no puedo creer...-
-Que esté aquí- completó Constanza- Hades, todo fue un malentendido...-
Hades la miró interrogante, y Constanza le explicó como, con ayuda de Ares, su prima lo había engañado haciéndole creer que se casaría con el conde Enrique. De no haber estado tan feliz y confundido de ver a Constanza ahí, habría ido directamente a achicharrar a ese infeliz de Ares, sin importarle que fuera un dios fuerte.
Al terminar su explicación, Constanza miró la espada en el suelo y palideció. Volvió su mirada a Hades de nuevo.
-¿Qué era lo que ibas a hacer?- dijo ella- y por mi culpa...-
Constanza lo abrazó por la cintura y se echó a llorar, hundiendo su cara en el pecho de él. Él la recibió sorprendido y le devolvió el abrazo. Thanatos se dio cuenta de que estaba de más y se retiró discretamente.
-Ya, no llores, mi Constanza- dijo él en voz baja- no sucedió nada, gracias a que llegaste a tiempo. Estamos juntos y todo va a estar bien...-
-Ya lo recordé- dijo Constanza- recordé todos estos años. Te amo, Hades. Pero, ¿porqué siempre tienes que tratar de enamorarme una y otra vez?-
-No lo sé- dijo Hades, sonriendo. Y así se quedaron, abrazados, por unos minutos
Unos minutos más tarde llegaron los jueces del Inframundo, Pandora, Lune y algunos espectros, quienes los observaron en silencio. Unos minutos después también llegó Hypnos, cubierto de sangre, pero con una gran sonrisa.
-Por fin- dijo Hypnos, pero su sonrisa se borró al ver a Pandora. Entrecerró los ojos y encendió su cosmo enfadado- así que tu fuiste la culpable de tantos dolores de cabeza-
-No sé de que...- comenzó Pandora, nerviosa, dando un paso hacia atrás. Hades y Constanza los miraron sin entender por unos momentos.
-Tú fuiste la que enmascaró a nuestra reina cuando era niña- dijo Hypnos- caíste en la trampa de Ares y nos dificultaste el trabajo de encontrarla...-
-¿Es cierto eso?- dijo Hades, molesto, encendiendo su cosmo también.
-Pero, pero... no fue así como pasó...- dijo Pandora, al borde de las lágrimas- pero no quería que ella...-
-Aunque seas mi hermana, pagarás por ello...- dijo Hades. Constanza los miró alternadamente y apretó la mano de Hades, el cual apagó su cosmo al instante.
-No, no pasa nada- dijo Constanza en voz baja- también fue mi culpa por decir lo que dije. No debí dejarme provocar...- se puso de puntillas y besó su mejilla.
Hades la miró con adoración, y murmuró en voz baja que la perdonaría por lo ocurrido, solo porque su reina ya estaba a salvo entre sus brazos de nuevo. Constanza sonrió, y de pronto se alarmó al ver a Hypnos.
-¡Hypnos!- exclamó Constanza, separándose de Hades por primera vez y acercándose para ver su herida- ¿estás bien? ¿qué sucedió?-
-No te preocupes por mí, mi reina- dijo Hypnos- me alegra que llegaras a tiempo-
Constanza le sonrió, pero su sonrisa duró poco y desapareció al recordar lo ocurrido en Chamberí y a su amiga Isabel. Hypnos adivinó este pensamiento, y se hizo a un lado. Detrás de él estaba Isabel, llevando un vestido largo con un broche dorado en el pecho en forma de corazón y varias flores entrelazadas en los cabellos.
-¡Isabel!- exclamó Constanza, y se lanzó a abrazarla.
-Me alegra que estés bien- dijo Isabel despues de unos momentos, rompiendo el abrazo.
-Perdóname, todo esto es mi culpa- dijo Constanza- me defendiste varias veces, y me ayudaste a llegar hasta aquí... y por mi culpa...-
-Exageras- dijo Isabel, mientras le ataba una pulsera de flores blancas en la muñeca izquierda- no te preocupes por mi, Stanzy. Será un placer volver a servirte, ahora en esta vida...-
Constanza sacudió la cabeza.
-No, ni menciones eso. Eres mi amiga- dijo Constanza- no sabes lo mucho que te debo...-
Isabel iba a responder, pero en vez de eso se llevó las manos a la boca y ahogó un grito. Un aura blanca rodeó a Constanza, y ésta comenzó a desaparecer. Los espectros se inquietaron, y Hades intentó en vano detenerla, lo único que pudo atraer hacia sí mismo fue aire.
Hubo un fuerte destello de luz, y Constanza desapareció. Una nota quedó en el punto donde había desaparecido. Una nota firmada por Ares.
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Madrid, España
Constanza parpadeó, y de pronto se encontró sentada en el medio de la sala de su propia casa, en la Gran Vía. Miró a su alrededor. ¿Acaso había sido todo un sueño? Miró la pulsera de flores blancas en su muñeca izquierda y sacudió la cabeza. Todo había sido real. Hacía un rato había estado en el Inframundo con Hades. ¿Cómo había llegado a Madrid?
Trató de levantarse, pero al intentarlo se sintió mareada y se volvió a dejar caer sobre el asiento, llevándose las manos a la cabeza. Le dolía.
-Calma, mi querida Constanza, los viajes entre mundos deben agotar...- dijo el señor Vivaldi- te tomará un buen rato poderte poner en pie-
Constanza se volvió hacia él con una mirada confundida. No lograba entender que acababa de pasar.
-Fuiste muy valiente al tratar de escaparte de aquí hacia el Inframundo sin mi permiso y en contra de mi voluntad, pequeña- continuó su tío- pero como recuerdas, prometí que mi sobrina no sería la esposa de Hades, y pienso cumplirlo-
Constanza arrugó la frente y sintió calor a su alrededor. Vivaldi miró a la chica, rodeada de un cosmo dorado, y sonrió.
-Veo que ya has comido ambrosía y bebido néctar de los dioses- dijo el tío- por fin eres toda una diosa...-
Constanza lo miró con furia con su cosmo encendido, pero su tío se burló de su mirada. Se encontraba mareada y cerró los ojos, apagando el cosmo dorado.
-Espero que sea la última vez que me desobedeces- dijo el señor Vivaldi finalmente.
-Ni lo sueñes- dijo Constanza, encendiendo su cosmo de nuevo- tan pronto como... me pueda levantar, me iré de aquí-
-No lo harás- dijo él sin borrar su sonrisa- tienes un compromiso con el conde Enrique...-
Constanza se inclinó hacia delante.
-No me quedaré- dijo ella- iré con Hades... a donde pertenezco...-
-Mira, pequeña- dijo el señor Vivaldi peligrosamente, articulando lentamente todas sus palabras- tú perteneces a este mundo. Hice un pacto con Ares para evitarte el problema de tener que ir a vivir al Inframundo-
-¿Cómo pudiste?- dijo Constanza enfadada- ¿porqué te empeñas en ayudarlo a destruir mi felicidad?-
-Deberías ver la cara de tu padre cuando supimos que eras la reencarnación de Perséfone- exclamó el señor Vivaldi- lo decepcionaste desde el momento en que naciste...-
A la chica le dolieron esas palabras, apagó su cosmo y se dejó caer sobre la silla. Vivaldi sonrió al ver el efecto de las mismas.
-Pero se sacrificó para salvarte de ese destino. Nos sacrificamos los dos- continuó Vivaldi- no tenías ni dos horas de vida cuando salimos de la ciudad y del país, dejando atrás nuestro hogar. Hice un pacto con Ares para despistar a Hades. ¡Entiende que es por tu propio bien!-
Constanza sacudió la cabeza, cabizbaja.
-No, tío, te equivocas- dijo ella- Hades es mi destino. No porque mi alma esté destinada a él. Es mi decisión. Lo amo e iré al Inframundo con él-
Vivaldi enrojeció de rabia. Se acercó a él y la golpeó en la mejilla con el dorso de la mano. Ella se llevó la mano a la mejilla y lo miró asustada.
-Mi querida Constanza, esta misma noche saldremos de aquí- dijo Vivaldi, recuperando la compostura- por fortuna, la nube que Pandora puso alrededor de tu alma no permitirá que Hades te encuentre-
-No iré contigo- dijo ella.
-No te estoy preguntando- dijo Vivaldi, y se volvió hacia los sirvientes- preparen el jet, nos vamos de aquí. Hay una boda que celebrar-
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Campos Elíseos, Inframundo
La furia de Hades fue impresionante. La nota de Ares decía que él había marcado a Constanza desde su nacimiento, colocándole un pequeño diamante detrás de su dije de la puerta de Alcalá, con el que podría rastrearla y traerla de cualquier parte del mundo, incluso desde el reino de Hades.
-No lo puedo creer- dijo Thanatos- es la segunda vez que Ares nos aventaja de esa manera. En esta era estamos muy mal preparados...-
Hypnos bajó la mirada tristemente, pero Isabel sacudió la cabeza.
-¿Y bien?- dijo Isabel- ¿cómo van a traer de vuelta a mi amiga?-
Los espectros la miraron.
-Volverás a la tierra- dijo Hades- necesito que sigas protegiendo a Constanza-
Pero Isabel sacudió la cabeza.
-Ahora sabemos que el señor Vivaldi trabaja para Ares, y Ares fue quien me hizo esto- señaló su corazón dorado que tenía sobre el pecho- Vivaldi ya estará al tanto de lo ocurrido-
-Tal vez deberíamos disfrazarnos- dijo Radamanthys- a nosotros los jueces no nos conoce... tal vez podríamos...-
-No- dijo Hades- se acabó la hora de las sutilezas. Voy a recuperar a mi Constanza de una vez por todas. Hypnos, necesito que vayas al Palacio Real. Thanatos, por favor, ve al Prado. Y tú, Pandora, quédate aquí mientras tanto. Isabel- se volvió hacia la chica
-¿Si?- dijo ella.
-Sé que estoy abusando, pero necesitaré tu ayuda también- dijo Hades.
Una vez que partieron, Pandora se quedó mirándolos alejarse en silencio. Una lágrima rodó por su mejilla derecha. No la había llamado Perséfone. La había llamado por su nombre. Hades se había enamorado de ella de la manera más pura y completa.
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Constanza estaba furiosa. Nunca antes se habían pasado de esa manera con ella. Había escuchado a su tío hablando por teléfono con el conde Enrique, diciéndole que se Constanza se casaría con él en Mallorca esa misma noche. El conde ya había alquilado un jet y se había dirigido a ese sitio, para total desesperación de la chica. No le hacía ninguna gracia que su tío estuviera arreglando una boda que ella no deseaba. Pero tenía otros problemas más inmediatos de que preocuparse. La habían atado a una silla y la habían encerrado en la habitación de servicio del cuarto de Eloísa, para asegurarse de que no escapara. María había sido despedida, con la amenaza de que sufriría el mismo destino que Isabel si decía algo de lo ocurrido.
-Por favor Eloísa- suplicó Constanza- déjame ir...-
Eloísa respondió con un gruñido.
-Por favor, siempre has sido como mi hermana- dijo Constanza- no me hagas esto... sé que también piensas que es injusto...-
-Claro que es injusto- estalló Eloísa- es injusto que mortales y dioses se fijen en ti por igual. Es injusto que todo el talento musical esté de tu lado. Y es injusto que hasta mi propio padre te considere más valiosa que yo...-
-Pero...-
-Pero nada- dijo Eloísa- ya me harté de ti y de Hades. No seré la segunda. Yo seré la primera Vivaldi-
-Eso no me importa, Eloísa- dijo Constanza- si me dejas ir, me iré al Inframundo, jamás volveré a aparecer en la tierra, jamás tendrás que volver a verme...-
-No me importa- dijo Eloísa- me has robado la felicidad por mucho tiempo. Por primera vez en mi vida, yo robaré la tuya...-
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CONTINUARÁ…
Espero que les guste hasta ahora… muchas gracias por sus reviews!
Abby L. / Nona =)
