Disclaimer: ver el Capítulo 1.

Nota de la autora: gracias por vuestro apoyo y los maravillosos comentarios.

CAPÍTULO 6: Abrumados

Chloe vio el sedán Mercedes detenerse en el camino de entrada desde la ventana de su dormitorio y sintió la bilis en su boca. Parecía que envenenar a su hijo y orquestar un accidente que lo había dejado ciego no habían sido suficientes para saciar la sed de venganza de Lionel. Al abrir él la puerta del auto, Chloe recordó a Gabe y sintió la urgencia de saltarle encima a Lionel, arrancarle los ojos y estrangularlo con sus propias manos. Sin embargo, con su pésima suerte, estaba segura de que ella terminaría muerta o lisiada mientras que Luthor Sr saldría indemne. Cómo había sobrevivido a su enfermedad terminal de hígado era una aberración de Smallville que aún no podía comprender.

Lex estaba en su estudio, sentado al piano, cuando Lionel abrió las puertas dobles e ingresó.

"Papá¿no me has enseñado que no son buenos modales entrar a una habitación sin llamar? "

"No si es mi estudio, hijo. La última vez que mire mi nombre estaba en la escritura. "

"¿Has venido a desalojarme? "

"No, hijo. He venido a ver cómo estabas. "

"¿Has decidido unilateralmente que ahora nos hablamos otra vez? Dime la verdad por una vez, papá. ¿Estás aquí para compartir tu experiencia como ciego o estás aquí para regodearte? "

"Deja de hacerte el melodramático, Lex. No te va. ¿No puede in padre preocuparse por su hijo? "

"Sí, papá, es la cosa más natural del mundo. Pero nuestra relación está lejos de ser idílica, y nosotros los Luthor no parecemos haber nacido para la paternidad, "respondió Lex, quitándose los anteojos y mirando hacia su padre. "Dime, papá¿qué había en ese laboratorio que no querías que viera? "

"¿Qué estás sugiriendo, Lex ¿Qué tuve algo que ver con lo que te ha ocurrido otra vez? Fue un accidente desafortunado, Lex; pero, aunque sea, nos ha demostrado que debemos mejorar nuestras medidas de seguridad. "

"¿Un accidente¿Un accidente como el que mató a Chloe, papá? "

"¿Qué tiene que ver la Srta Sullivan con esto? Creía que ya habíamos discutido lo que ocurrió con ella. Fue un trágico accidente. "

"Tú hiciste volar esa casa para matar a la única persona que te podia mantener detrás de las rejas, papa. Asesinaste a ella y a Gabe y tienes el valor de llamar a eso un trágico accidente? " gritó Lex.

"Estás delirando, hijo. Y tuvimos esta misma conversación hace trece años cuando no solo me acusaste de volar casas sino además de envenenarte. Aparentemente, mi prontuario criminal está creciendo porque ahora me estás culpando de tu accidente. "

"Si mi memoria no me falla, una vez dijiste que si salías absuelto de los cargos del asesinato de tus padres, irías tras aquellos que te habían puesto en prisión. 'Sentirán mi ira, ' dijiste. "

"¿Me crees capaz de asesinar a mi propio hijo? "

"¡Vamos, papá ! " rió Lex. "Has matado a tu propia sangre- o, más bien, los mandaste asesinar porque nunca te ensuciarías las manos. ¿Por qué no habrías de hacer lo mismo conmigo?"

"Eres mi primogénito, mi hijo y mi heredero, Lex. Te amo, hijo. "

"Aún tendrías a Lucas, papá. Quizás el sería el hijo que siempre has querido que yo fuera," gritó con un temblor en la voz.

"¿Qué estás diciendo, Lex ? Tenemos nuestras diferencias pero..."

"¿Diferencias¿Es esa una broma, papá ? "preguntó Lex, medio riendo, medio llorando. "Nunca me has querido, papá. Lo único que yo he deseado de ti es que me quisieras..., "dijo con lágrimas derramándose por las mejillas.

"Estás muy estresado, hijo. No sabes lo que dices. Cuídate, no te agradaría tener otro colapso nervioso. "

"Eso te daría la excusa perfecta para encerrarme en Belle Reve¿ no es cierto, papá ? Allí es a dónde habrías enviado a mama si yo no me hubiera echado la culpa por la muerte de Julian, " gritó Lex antes de sentir la bofetada de Lionel en el rostro.

"No te atrevas a hablar de tu madre, Lex. "

"Oh, sí. La amabas tanto como me amas a mí, "respondió Lex, masajeándose la mejilla.

"No debería haber venido, " murmuró Lionel, recogiendo su sobretodo.

"Puedes venir tanto como quieras, papá. Como dijiste, tu nombre está en la escritura. No te preocupes, me mudaré en la semana, " le dio a Lionel cuando éste le dio la espalda.

Chloe lloraba lágrimas silenciosas afuera del estudio, con la espalda apoyada contra la pared. Había bajado cuando escuchó las voces fuertes de Lex y Lionel, pensando que podría enterarse de la razón por la que Lex había ido al laboratorio. De hecho siempre había estado segura de que él no estaba involucrado en lo que fuera que estuviera ocurriendo allí y no se había equivocado. Aún así, había escuchado sin ser vista mucho más de lo que esperaba. La discusión de Lex con su padre había revelado demasiadas cosas personales, asuntos íntimos que nadie tenía derecho a saber. Chloe se sintió culpable de husmear – sintió como si de alguna maera hubiera traicionado a Lex y no le agradó para nada la sensación. Su corazón estaba lleno de emociones encontradas: culpa, compasión, odio, pero el sentimiento que la abrumaba, y la había tomado por sorpresa, era el fuerte deseo de tener el derecho de confortarlo. Fue en ese momento, cuando finalmente admitió que amaba a Lex no sólo como amigo sino como hombre, que Lionel salió del estudio. Chloe agradeció a Dios que no mirara hacia donde estaba porque no sabía cómo ella reaccionaría.

Mientras tanto, Lex se sirvió un bourbon, que tragó de una sola vez y trató de controlar sus sentimientos. Las confrontaciones con Lionel siempre lo habían dejado exhausto y, hoy, había dicho cosas de las que desearía poder retractarse. No era que no fueran ciertas o que él no las sintiera sino, más bien, eran cosas que lo habían rebajado delante de su padre. ¡Había rogado, Dios Santo!¡Había rogado pidiendo amor!¿Podía ser más patético que eso?

Lex sintió ganas de beber hasta desfallecer pero quedaba mucho por hacer. Esta vez se aseguraría de que Lionel permaneciera tras las rejas. Dejó el vaso y caminó hacia el escritorio, un sollozo ahogado interrumpió sus cavilaciones.

"¿Hay alguien allí¿Lindsey, es Ud.? "preguntó Lex, caminando hacia la puerta.

Nadie contestó, pero Lex pudo jurar que había un rastro de magnolia en el aire.¿La joven había escuchado su discusión sin ser vista? No supo por qué pero no le agradó la sensación de aparecer débil frente a sus ojos.