Disclaimer: Ninguno de los personajes, lugares o hechizos que reconozcan me pertenecen son todos de J.K. Rowling

¡Hola! Aquí les dejo el tercer capitulo de mi historia espero que les guste

De Merodeadores y Dragones

Capitulo 2: Preparativos para volver a Hogwarts

En la mansión Lemaire, 30 de agosto

Alejandra Lemaire, también conocida como Artemisa, diosa de la luna y de la vida salvaje, estaba en la cocina de su casa mientras pensaba lo fantástico que sería poder estar mirando la tele si los platos se pudieran lavar solos. Pero lo que más la enojaba era que ella dentro de tres semanas cuando cumpliera diecisiete años, podría hacerlo, pero mientras tanto debería lavarlos de la forma muggle. Igual, al día siguiente volverían a Hogwarts y los elfos domésticos se encargarían de arreglar la cocina.

-Por fin- suspiró aliviada en cuanto hubo secado el último plato- terminé…- En ese mismo momento escuchó la puerta de calle cerrarse y la voz de su hermano, Santiago gritar por centésima vez en la semana porque al cerrar la puerta había derretido, nuevamente la manija de la puerta. Alejandra rodó los ojos y se acercó a la puerta para arreglarla. Por suerte los poderes de diosa no activaban la traza así que podía arreglar los líos que hacia Santiago, aunque quizás sería mas correcto decirle Apolo. Ale no recordaba las veces que, en estos dos milenios que tenía de vida, había tenido ganas de matar a su hermano. Lo único que recordaba era que cuantas veces lo había intentado, había fallado. Cuando termino de arreglar la manija le dijo a su hermano que cuando terminara de comer lavara su plato ya que ella no pensaba lavar nada más y subió a su habitación donde encontró la lechuza de Emily con una carta que decía si no se podían encontrar a las 10 de la mañana en la estación al día siguiente. Ni bien hubo terminado de leer la carta esta se enrolló y la lechuza se la llevo, así que tuvo que usar la suya para contestarle que no había problema, tomando la precaución de escribir con una tinta que se veía solo al contacto de un rayo de luna para que su hermano no pudiera leerla.

Al día siguiente se levanto a las 8, termino de preparar el baúl, ordeno su habitación que solo quedo un poco mas ordenada que lo común que era desordenadísima y levantó a su hermano que aún dormía (primero trato de despertarlo sacudiéndolo un poco pero al final termino yendo a buscar un vaso de agua que le tiro en la cara XD).

-Ahhhhhhhhhh!- grito el joven al sentir el líquido helado en su rostro (N/a: ji ji ji ¡pobre!)- ¿Por qué hiciste eso?, Ale-preguntó Santiago mientras se secaba la cara con las sabanas

- Porque hoy tengo que estar a las 10 en King Cross y tu vendrás conmigo…- contesto la diosa con una sonrisa de "no es lo más lógico del mundo" a la que su mellizo respondió con una de reproche – además, tu eres el dios sol y se supone que te levantas temprano, agarres tu dichosa carreta y guíes al sol a través del firmamento…

Santiago se hecho a reír. Siempre le había resultado gracioso que su hermana tomara tan enserio las cosas que tenía que hacer… Después de todo el había dejado una línea mágica que su carreta seguiría mientras el estuviera en la tierra. Además ahora que podía dormir no desaprovecharía la oportunidad, en cuanto volvieran al olimpo Apolo debería reanudar sus obligaciones. Por ahora, Santiago descansaría. Alejandra lo fulmino con la mirada y salió del cuarto murmurando algo así como "ya me las va a pagar". Cuando su hermana salió, el joven dios se preparó y media hora más tarde ambos salían rumbo a la estación.

En la casa de Emily

Una chica de dieciséis años aparto, molesta, el mechón rubio que se había soltado del extraño moño que tenía en la cabeza y que había caído sobre su ojo derecho. Trató de volver a atarlo pero no hubo caso seguía molestándole. Suspiro resignada, no creía que sus amigas fueran a contestarle, y de todos modos ya había esperado medía hora a pesar de lo impaciente que era y de lo mucho que esperaba tener que esperar alguna cosa. Esto era, principalmente culpa de sus padres que de niña le había dado todo lo que quería ni bien ella lo pedía.

Se estaba a punto de acostar cuando, de pronto, le pareció ver una motita negra que contrastaba con la luna cuarto menguante y que se acercaba a gran velocidad así que antes de que pudiera terminar de fijar la vista pudo empezar a distinguir el rápido aleteo de una lechuza que iba directo hacia su ventana. La joven se apresuro a abrirla y lo hizo justo a tiempo para impedir que la bella lechuza de plumas pardas y ojos plateados se estampara contra el vidrio. Emily reconoció enseguida a esa lechuza como la de Alejandra y cuando el ave le extendió la pata para que sacara la carta. Cuando la abrió noto que esta solo contenía tres palabras escritas en una letra imprenta prolija y redondita: "Esta bien. Alejandra". La chica sonrió sorprendida su amiga nunca escribía tan poco. 'Mejor' se dijo, pero al apoyar la hoja sobre la mesa, esta fue tocada apenas por un rayo de luna y pronto aparecieron mas palabras hasta llenar por completo el pergamino.

Emily volvió a tomar la carta y leyó lo que decía:

"Querida Emily:

Como veraz la tinta que creamos el ultimo curso sigue andando bien… Decidí usarla porque la última vez que les mande una carta el águila de mi hermanito (si Santiago, el más insoportable ser del planeta) intercepto mi lechuza y leyó el contenido así que decidí escribir con esta tinta para que no pueda ver lo que escribo.(jiji)

Ah! Si ya me olvidaba lo importante, mañana, si la molestia con patas se digna a levantarse temprano, voy a estar llegando a la estación cerca de las diez y cuarto…

Un besito,

Nos vemos mañana…

Ale"

Cuando termino de leer el mensaje, Emily alzó la vista y observó que su lechuza había regresado y tenía una carta de Lily atada en la pata…

Tomó el pergamino y examinó su contenido. La letra de la pelirroja normalmente cursiva, prolijísima y llena de detalles era en la misiva una letra bastante diferente y parecía como si mientras la escribía, Lily hubiera estado continuamente cambiando de opinión…

Empezaba diciendo con letras grandes y mayúsculas "¡¡¡¡¡SOY PREMIO ANUAL!!!!!" y después un poco mas abajo, esta vez con una letra minúscula continuaba "Lastima que Potter (esa palabra estaba tan tachada que apenas se veía lo que decía) también lo sea ¿puedes creerlo?" La verdad, pensó la rubia, poner a James y a Lily juntos en algo era una acción medio kamikaze, pero probablemente Dumbledore sabía lo que hacía (aunque lo más probable era que estuviera loco, jiji). Después del puedes creerlo venía la lista de adjetivos (descalificativos) más larga que hubiera leído seguida por un "perdón por todo eso, es que necesitaba descargarme" y la carta finalizaba diciendo que llegaría a las diez a la estación para acompañarla.

Después de leer las cartas de sus amigas, Emily se acostó y durmió hasta la mañana siguiente, cuando se levantó, termino de preparar el baúl, se arreglo para salir y luego se fue junto con su madre a la estación.

En la casa de Lily

A la mañana siguiente, Lily Evans se levanto sobresaltada. Había soñado que se quedaba dormida y que no llegaba a la estación a tiempo y que el tren la dejaba. Después la imagen había cambiado, estaba en su casa y, al entrar al comedor veía a James Potter hablando animadamente con su madre. Nuevamente cambio la imagen ahora estaba en Hogwarts buscando un libro y encontraba un antiguo volumen que le llamaba la atención. Lo agarraba y, al limpiarle la tapa veía un medallón muy similar al que le había dado su madre. Intentaba abrirlo pero no podía. Cuando estaba por dejarlo nuevamente en la estantería, James aparecía y abría el libro como si tal cosa (N/A: muy fácilmente). Ella intentaba ver pero no la dejaba…

Pestañeó reiteradas veces para empezar a ver algo y luego miro el reloj que tenia sobre la mesita de noche. Las 6:30.

- Maldición- pensó- odio despertarme a esta hora.- no era que le molestara especialmente despertarse temprano, pero sabia por experiencias anteriores que si se volvía a dormir a esta hora no se despertaría hasta después del mediodía y esto provocaría que no llegara a tomar el expreso que la llevaría a Hogwarts. Como no le quedaba otra opción, se levanto y se vistió para bajar a desayunar. A pesar de ser tan temprano encontró a su madre en la cocina preparando el desayuno.

- Buenos días, Lily –saludo al verla entrar en la cocina – ¿que paso te caíste de la cama?- agrego haciendo alusión a que la pelirroja siempre se levantaba tarde.

- Ja ja… - respondió sarcásticamente la aludida- sabes que si no me levanto temprano soy capas de dormir hasta la tarde y no puedo darme ese lujo hoy ya que tengo que encontrarme con las chicas a las 10:00 en la estación

-ah… bueno no sabia que se iban a encontrar mas temprano creí haberte entendido que irían a la hora de siempre…- dijo la señora Evans sonriendo al ver la cara de dormida de su hija- ¿Quieres que te prepare el desayuno?

-¡Sí!-contestó la chica- ¡pensé que no me lo ibas a preguntar más!

Después de tomar el desayuno que le preparo su madre, submarino (N/A: una barrita de chocolate derretida en leche) con tostadas, se levanto y fue a su cuarto a terminar de revisar el baúl que llevaría. Tenia que terminar de guardar los libros del colegio y agregar a estos los libros que le había traído su abuela. Además debía revisar el hechizo que había puesto en la parte de debajo de su baúl donde se encontraban escondidos varios kilos de chocolate apilados de a diez. Una vez que termino de acomodar el chocolate, busco la ropa que se pondría y, luego de varios minutos de indecisión, eligió una pollera corta y una remera verde que le resaltaba los ojos.

Antes de entrar a bañarse miro a su alrededor y vio que su cuarto que normalmente estaba muy prolijo y ordenado era un verdadero desastre. Toda la ropa que no se llevaba a Hogwarts estaba amontonada en pilas desiguales sobre su cama. Frunció el ceño, tomó su varita y cuando la tuvo en la mano realizó un sencillo encantamiento para que todas las prendas que se encontraban arriba de su lecho se dirigieran hacia su armario y se guardaran en los estantes y cajones. Luego dio una vuelta sobre si misma y vio las paredes. Eran verdes. A pesar de que durante el año escolar odiara ese color porque era el color de Slytherin, durante el resto de su vida le gustaba. Le había costado muchísimo convencer a sus padres de que la dejaran pintarla de ese color pero al final habían accedido, poniendo como única condición que no se arrepintiera y quisiera cambiarlo ya que no se lo permitirían. Esto era no porque ella soliera cambiar de opinión, de hecho casi nunca lo hacía porque pensaba las cosas varias veces antes de hacerlas y no cambiaba de parecer fácilmente (para ser sincera hay que decir que nunca cambiaba de opinión porque era muy orgullosa y cabeza dura para admitir que se había equivocado) sino porque querían que siguiera pensando antes de actuar. Finalmente, entro en el baño y salio media hora mas tarde, perfectamente arreglada y lista para salir.

Lily sonrió pensando que si, como el año anterior, Alejandra estuviera en su casa, todavía le faltaría una hora para poder salir y llagarían tarde a encontrarse con Emily.

Sus padres la llevaron en la estación y se despidieron de ella delante de la pared que separa el andén 9¾ de donde salía el Expreso de Hogwarts del mundo muggle. Cuando vio que nadie la miraba se dirigió hacia la barrera y tras atravesarla apareció ante ella el expreso se Hogwarts, tan brillante y limpio como siempre y no pudo evitar sentir un poco de nostalgia al darse cuenta de que ese sería el anteúltimo viaje que haría en el tren ya que no volvería a su hogar para las vacaciones de navidad.

Camino arrastrando el carrito donde llevaba el baúl y subió al tren para buscar un buen compartimiento. Eligio uno del último vagón y se sentó a esperar a sus amigas.

-Hola lily- dijo una voz demasiado conocida para ella.

-Para ti soy Evans, Potter- respondió la pelirroja a modo de saludo.

-Bueno, hola Evans- saludó el pelinegro recalcando el apellido de la chica- ¿Cómo estuvieron tus vacaciones?

-Estuvieron muy bien, porque no tuve que verte.- contestó la chica con una sonrisa que asustaría a cualquiera que no fuera James ya que este estaba tan acostumbrado que le parecían normales.- ¡Oh! Hola Remus, no te había visto.

- Hola- saludó el licántropo.

- Córrete Lupin- exigió una voz detrás del merodeador de ojos de color miel y pelo castaño claro. Era Emily, la joven de cabello rubio y ojos celeste cielo, llevaba puesta una pollera de jean y una remera azul ajustada que le quedaban muy bien.- no ves que estorbas- continuo con voz prepotente.

-Buenos días, yo también te quiero.- Saludó el merodeador amablemente, pero con una sonrisa irónica.

- Ja ja, ya quisieras que yo te quiera- contestó la rubia dándole un beso a su amiga.- Te extrañe tanto Lily…

En ese mismo momento tres personas entraron al compartimiento: los dos primeros en entrar fueron los mellizos Lemaire, Santiago y Alejandra, el primero, vestía un jean y una remera roja, era alto y tenia pelo marrón oscuro y ojos verdes. Su hermana se parecía bastante a él, y llevaba puesta una pollera negra y una remera plateada. Ambos saludaron a todos los presentes con un beso en la mejilla y se sentaron. El último en entrar al compartimiento fue Sirius Black, que tenía una cara bastante preocupada y les comentó a James, Remus y Santi que no había ningún compartimiento libre y que por lo tanto deberían viajar en ese.

Antes de que Lily se pudiera negar Remus dijo:

-Lily¿no deberíamos ir al compartimiento de los prefectos para que nos digan lo que tenemos que hacer?- Lily asintió con la cabeza y siguió a Remus al vagón donde se encontraron con los otros prefectos y les dijeron que deberían patrullar un rato los pasillos y que cuando estuvieran por llegar avisaran a los chicos de primero que se pusieran las túnicas del colegio.

Cuando llegaron a su compartimiento se encontraron una escena bastante extraña: Emily se había caído sobre Sirius en una curva y en ese momento ambos estaban totalmente rojos y Santi, James y Ale se morían de risa. Cuando Ale pudo contarle a Lily lo que había pasado esta comenzó a reír también, aunque en seguida se calló al ver la cara de "cállate o te mato" que le lanzaba Emily.

Unos minutos más tarde, llegaron a la Estación de Hogsmade y se bajaron del tren.

¡Hola¿Cómo están todas las adorables personas que leen esta historia? Jiji no me maten por tardar es que mis hermanos habían secuestrado la computadora y no me dejaban escribir…

Quiero agradecer a todas las personas que leyeron mi historia y dejaron reviews: Kry, ivenus-valens, marta, mimig2, Koumal Lupin-Nott, 1OOON, Marie (gracias por apoyarme primita), Lils Potter Evans

Un beso grande a todas…

Luna712