Disclaimer: Todo lo que reconozcan es de Rowling que definitivamente tiene mucha mas imaginación que yo.
Capítulo 6: El libro de la verdad.
No había pasado ni una semana de clases pero los alumnos de séptimo ya tenían pilas de tarea por hacer. Por esa razón, Lily, Emi, Ale y los merodeadores estaban en la biblioteca. Era una costumbre que habían conservado aún después de pelearse porque era la única forma de que James, Sirius, Santi y Emi estudiaran algo. Ya que si estudiaban separados siempre venía alguno a decir que había un entrenamiento de Quidditch y al final nunca hacían la tarea. El problema es que eso no servía demasiado porque: James se quedaba mirando a Lily ya que según él era más interesante mirarla que estudiar las lecciones que podía aprender en cualquier otro momento. En cuanto a los otros tres tampoco estudiaban mucho porque encantaban sus pergaminos para que los otros dos pudieran leer lo que escribían y quedaban cosas como esta: (los nombres entre paréntesis son quienes lo escriben)
(Emily)Esto es terrible. Tengo que escribir una redacción de por lo menos 1500 palabras todavía no escribí más que esta estupidez.
(Sirius)Estas mejor que yo. Yo escribí diez palabras contando estas.
(Santiago) Jaja yo tampoco escribí nada. Por suerte yo aprendí a hacer que la pluma escriba todo lo que se sobre el tema mientras duermo sino tendría un problema.
(E) Que suerte tenes de saber tanto. Si yo hago eso no escribo ni 400 palabras en el pergamino…
(Sa) Haber vivido 20 mil años tenía que tener alguna ventaja ¿no?
(Si) Jaja yo estoy de acuerdo con Emi es injusto
(E) Ojo con esa confianza Black, que este aburrida y te hable no te da derecho a llamarme por mi nombre, para ti soy Mainne
(Si) Está bien, Mainne, o mejor dicho amargada…
(E) Si yo soy una amargada vos sos un inmaduro, estúpido e insoportable. Creo que hasta prefiero hacer la tarea a hablar con vos.
(Sa) De hecho no estás hablando con él, le estas escribiendo. Además dejen de pelearse parece que fueran una pareja de enamorados, eso sí unos enamorados que se llaman por el apellido.
Al leer lo que había escrito Apolo, los aludidos se pusieron tan colorados que podrían haber competido con el cabello de Lily y el dios de la luz rio por lo bajo no era necesario saber el futuro para darse cuenta de que esos dos iban a terminar juntos. Cuando su gemela lo escucho dijo:
- no me parece que la redacción te de risa, ya que como sabes se trata de una poción que hace que quien la bebe muera de forma lenta y dolorosa. Y que tú no puedas morir no hace más que aumentar el tiempo de buscar el antídoto o que sufras eternamente, no querrás que la pruebe contigo ¿no? - eso último lo dijo en un murmullo inaudible de modo que solo su hermano pudo oírlo.
(Sa) Bien, mi queridísima hermana sabe como asustarme ¿quieren que les pase mi redacción y ustedes la cambian un poco?
(E y Si) Dale.
Un rato más tarde todos habían terminado con la tarea y estaban listos para ir a comer. Una vez en la mesa se separaron y se sentaron los merodeadores en una punta y las chicas en la otra. Comieron tranquilamente y luego las chicas fueron a la habitación de premio anual de Lily para hablar.
- Chicas, tengo que contarles algo…- la que había hablado era Ale, sus dos amigas la miraron con atención. La última vez que les había dicho esas palabras se habían enterado de que era Artemisa.
-Flash Back-
Tres chicas de unos doce años de edad se encontraban en su habitación de Hogwarts. Sus nombres eran Lily Evans, Alejandra Lemaire y Emily Mainne. Las tres amigas se estaban preparando para irse a dormir cuando Ale exclamó:
-Chicas tengo que contarles algo…- sus compañeras se sentaron a su alrededor y ella continuó.- Supongo que el año pasado les habrá alcanzado para darse cuenta de que yo soy bastante distinta a ustedes… más que nada en las clases que todo me sale muy rápido y que cuando me enojo cambio un poco de aspecto y hace un poquito más de frío en el lugar donde estoy y cosas así… Bueno, a lo que iba, me parece que siendo mis amigas ustedes deberían saber que yo… que yo no soy Alejandra Lemaire. – Cuando dijo eso sus amigas se quedaron mirándola con cara de "estas mintiendo" pero ella prosiguió.- Mi verdadero nombre es Artemisa, aunque algunas personas me llamen también Diana. Y estoy en la tierra con esta forma mortal porque tengo una misión que cumplir.
Lily que en algún momento se había obsesionado con la mitología greco-romana le dijo:
-No puede ser, si dijeras la verdad deberías ser la diosa de la luna y ahora mismo deberías estar haciéndola girar en su órbita.
La joven diosa sonrió y respondió:
-¿alguna vez hiciste una tarea antes para después tener el tiempo libre para hacer lo que quisieras…?- la pelirroja asintió y ella retomo su idea:- bueno yo hago algo así solo que a mayor escala. Mis caballos, si se lo proponen, pueden ir bastante rápido, yo aprovecho eso y en las vacaciones recorro 365 veces la órbita de mi plateado astro. Así que cuando empiezan las clases no necesito hacer el recorrido.
-Sigue sin convencerme- se empacó Emily los dioses griegos murieron hace años o acaso no escuchaste al profesor Binns. Nadie creía en ellos y por eso se fueron desvaneciendo hasta desaparecer por completo.
-Esto me valdrá un par de años colgando sobre el Tártaro sostenida solo por los pulgares pero vale la pena… -murmuro antes de exclamar- Todavía hay gente que piensa en nosotros. Los hombres nos hicieron inmortales por lo tanto mientras un solo hombre se acuerde de nosotros no moriremos. Y dado que nuestras historias están escritas en miles de libros que tienen millones de ediciones, nos queda bastante tiempo antes de desvanecernos.
- nunca lo había pensado así- admitió Lily pensativa. – ¿puedes mostrarnos tu aspecto?, si te está permitido, claro.
- No hay problema- contestó la deidad griega cerrando suavemente los ojos. Cuando volvió a abrirlos su aspecto era diferente. Estaba vestida con una túnica verde, sus ojos eran grisáceos y salvajes y en el pelo tenía una corona de hojas de oro. Además se veía mucho más grande, en tan solo unos segundos había pasado de tener el aspecto de una niña al de una joven de veinte años…
-¡Wow! Te ves… muy…
-¿diferente?
-Sí-
-El cambio de edad suele ser muy pronunciado… es mas creo que si tuviera la misma creciendo como ustedes me conocen no me vería igual…
-Yo pienso igual. Vos-Ale no sos la misma que vos-Artemisa – opinó Lily
- Eso es muy complicado, sigue siendo la misma…- afirmo Emily
-En realidad no. Ale tiene 12 años y yo tengo aproximadamente 3112. En su cuerpo soy una niña y no puedo hacer las mismas cosas. De hecho para guiar mi carro tengo que tomar mi verdadera forma sino los caballos no me reconocen y eso que sienten el aura de las personas y supuestamente tendría que ser la misma pero no lo es.
-Está bien pero no podríamos ir a dormir ya… tengo mucho sueño y mañana tenemos clases.
- Sí claro- respondió alegremente la diosa que estaba feliz de no tener que ocultar más su identidad a sus amigas.- pero antes quería mostrarles algo más.- Ni bien hubo pronunciado esas palabras, su aspecto volvió a cambiar una vez más. Su cuerpo se lleno de pelos blancos y se encogió hasta quedar convertida en un hermoso gato blanco.
- ¿Eres una animaga? - Preguntaron Emi y Lily a la vez.
- No en realidad- respondió cuando recupero la forma de Ale.- en realidad es parte de ser una diosa pero si quieren puedo enseñarles a convertirse en animales. ¿Les gustaría?
-Claro – accedió Lily. – Siempre quise saber que se sentía ser un animal.
-Fin del flash back-
- Recuerdan que cuando les conté que era Artemisa les dije que tenía una misión que cumplir…- las chicas asintieron- Bueno el otro día Apolo tuvo una visión y me dijo que lo que necesitaba estaba en un libro de la biblioteca pero también predijo que lo encontrarías tu, Lily. Es ese libro con el que soñaste en las vacaciones. Su nombre es el Libro de la verdad, contiene toda la magia de las antiguas civilizaciones. Y además es el único que sobrevivió el incendio de la biblioteca de Alejandría. - cuando terminó de hablar miro a sus amigas. Y les preguntó aunque ya sabía cuál era la respuesta:- ¿Puedo contar con ustedes?
- Tenemos que encontrarlo.- respondieron Lily y Emily al unisonó y se pusieron a discutir sobre qué animal sería más útil para buscar entre los libros.
-¿Qué hacen?- preguntó Ale- No creo que esa sea la forma de encontrarlo y además… no vamos a poder abrirlo- termino la chica de modo enigmático mejor vayamos a dormir.
Las otras se miraron, pero decidieron que era mejor hacerle caso después de todo ya era tarde y al día siguiente tendrían muchas cosas que hacer.
Se despidieron y se fueron a dormir.
Una semana más tarde, Lily se encontraba en la biblioteca buscando información para hacer un trabajo de Historia de la magia cuando vio uno que le llamó la atención. Era un libraco antiguo, estaba forrado en cuero teñido de purpura y a juzgar por la cantidad de polvo que tenía encima, hacía muchísimo que nadie lo habría. Lo sacó del estante con dificultad y como era demasiado pesado para sostenerlo en el aire, lo apoyo en la mesa más cercana y trato de abrirlo. Luego de probar, sin éxito, maneras de levantar la tapa escuchó unas conocidas voces a su espalda.
- Mira quien está aquí, Severus, nuestra sangre sucia favorita- quien había hablado era Lucius Malfoy que como siempre estaba seguido por Severus Snape mejor conocido como Snivellus.
- ¿Que hacen aquí? No saben que la biblioteca es para estudiar…
- Íbamos a estudiar pero el hedor a sangre sucia no nos dejaba concentrarnos – respondió Snape con una mueca de asco y le apunto con la varita- Y esto es para que aprendas a no contestar a tus superiores, ¡Sectumsempra!- a Lily se le escapo una lagrima, ese no era el Severus con el que jugaba de niña. Cerró los ojos, para no ver el momento en que el hechizo tocara su piel porque sabía cuál era el efecto del hechizo y la sangre le daba mucha impresión. Pero el maleficio no llegó a su destino porque antes James la había empujado y había evitado que la lastimara. Junto a él venían el resto de los merodeadores que se pusieron a pelear con los Slytheryns. Cuando la bibliotecaria noto el revuelo los echo a todos de su dominio y no tuvieron otra opción más que volver a sus respectivas salas comunes
El único que estaba contento con lo sucedido era James que aprovechó que "tenía que llevar a Lily a la enfermería" porque al caer se había torcido el tobillo para estar un rato a solas con ella despotricando contra Snape.
Al día siguiente, Lily volvió a la biblioteca para buscar el libraco que no había podido abrir. Lo sacó
del estante y se puso a tratar todos los hechizos que se le ocurrieron pero no logro abrirlo. Al final decidió que lo mejor sería que lo llevara a su sala común y que allí tratara de abrirlo nuevamente. La bibliotecaria la estaba mirando con mala cara por maltratar uno de sus libros y el día anterior los había sacado con la advertencia de que si volvían a molestar les iban a suspender el permiso de entrar en la biblioteca y eso claramente no le convenía. Ya que normalmente pasaba mucho tiempo en ese lugar. Lo que no se imaginaba es que ese podría ser el libro que habían estado buscando...
¡Hola! Acá vuelvo después de demasiado tiempo… Debería haber actualizado antes pero simplemente no estaba inspirada y todo lo que escribía me parecía mal. En fin…
Un saludo para todas aquellas personas que leen esta historia y mil gracias por sus reviews
Luna712
