Capitulo 3

-Que, ¿preparada para un largo día de búsqueda de trabajo?- me pregunto Emmet en el portal de mi casa.

-Pasa, todavía no desayune. Llegaste pronto-.

-Eso es porque vamos a desayunar fuera Bella-.

-Esta bien. Espera que coja unas cosas- fui a mi cuarto a por mi bolso y mi funda donde llevaba mis curriculums. Había impreso lo menos 20, porque nunca se sabia cuantos pondríamos necesitar. –Nos podemos ir grandullon-.

-¿Te parece coger un café y sentarnos a charlar y luego ya caminar, caminar y caminar?-.

-Perfecto-. Fuimos a una cafetería de la compañía Starbucks, y con nuestras galletas y nuestros cafés, nos sentamos en una de las mesas mas alejadas de bullicio mañanero de la ciudad. –Vaya, este sitio tiene unas vistas increíbles- dije fijándome en el ventanal donde esta apoyada.

-Suelo venir aquí a estudiar cuando mis compañeros de piso quieren liarla-.

-¿Quiénes son? Todavía no les vi-.

-Eso es porque ni yo lo se todavía. Los dos anteriores se graduaron este año, así que entraran dos nuevos. Suelen ser buena gente, no te preocupes por eso. Ten e cuenta que todos estamos en la misma situación, manteniendo becas y esas cosas, pero eso no quita para que de vez en cuando se haga una fiesta. Están prohibidas pero suelen hacer la vista gorda-.

-Espero llevarme bien con las mías. La convivencia entre mujeres es siempre peor que entre hombres-.

-Eso es cierto- dijo riéndose. –Y bueno, ¿A dónde piensas pedir trabajo?-.

-No se, me da un poco igual. Mi único requisito es que sea por las tardes y los fines de semana. Mis padres me dijeron que no trabajara, que me dedicase a estudiar, pero llevan muchos años trabajando para poder mandarme aquí, ahora me toca trabajar un poco a mi para poder mantenerme-.

-Chica responsable-.

-Lo justo. ¿Y tu?-.

-También me es indiferente, pero preferiblemente que no sea en un lugar de comida. Digamos que mi sueldo se iria con todo lo que fuese engullendo. El curso pasado trabaje en un restaurante cogiendo pedidos. Lejos de comida todo fue bastante bien-.

-Bueno- dije tomándome mi último sorbo de café. –La mañana es corta y Nueva York nos espera-.

-Venga pequeña-. Salimos por la puerta cuando me encontré la primera buena noticia de la mañana.

-¡Emmet espera!-.

-¿Qué pasa?-.

-Mira el cartel- dije señalándole el papel que estaba pegado en la pared de la cafetería de donde habíamos salido. "Se necesita empleado. Consultar en la barra". –Emmet, ¿pasamos a preguntar?-.

-Ya te dije que yo y la comida, cuando mas lejos, mejor. Pasa tú, te espero aquí. Y suerte-. Volví sobre mis pasos y espere en la barra, donde no había nadie en ese momento.

-Disculpe- pegunte a la chica que estaba e la caja.

-¿Qué desea?-.

-Preguntaba por el anuncio de empleo de la puerta. Podría estar interesada y decían que preguntase aquí-.

-Ah si. Mira, resulta que una de nuestras empleadas se mudo y dejo el empleo así que necesitamos a un empleado-.

-Vera, estaría interesada, pero solo estoy disponible por las tardes y los fines de semana. La universidad y esas cosas-.

-No hay problema. Por la mañana estoy yo y dos mas, que ahora mismo están dentro. Seria por las tardes y un fin de semana al mes. ¿Te interesa?-.

-¡Si! ¡Claro! Dejo mi currículo para que me ll…-.

-Claro, dámelo- dijo cogiendolo, - no quiero que te hagas ilusiones, pero lo mas probable es que te lo den. Todavía no dejo nadie ninguna referencia y el anuncio lleva 15 días ahí, y el dueño esta desesperado por encontrar a alguien-.

-Muchas gracias-.

-Hoy mismo cuando venga se lo daré, y si le gustas te llamara y mañana vienes a firma contrato. Felicidades compañera-.

-Muchas gracias. Espero verte pronto. Adiós-.

-Hasta luego-. Salí del local con una sonrisa inmensa. Desde luego el día no podía comenzar mejor. –Eres un grandullon con suerte. Por lo menos para los demás- dije sorprendiendo a Emmet que se encontraba de espaldas a la puerta.

-¿Lo tienes?-.

-Me dijo la chica que era prácticamente mío- dije sonriéndole y viendo como el sentía casi la misma alegría por mi. –De todas formas echare en un par de sitios más por si acaso-.

-¡Felicidades pequeña! Ahora solo queda que lo encuentre yo-.

-Veras como si- dije frotándole la espalda para darle unos ánimos. 3 horas mas tardes y 20 curriculums menos, decidimos que todo lo que estaba en nuestra mano, estaba hecho.

-¿De algún lado me llamaran no?- pregunto Emmet sentándose en uno de los bancos de Central Park.

-Veras como si. Yo creo que en esa tienda de deportes les hacia falta a unos cuantos como tu-.

-Parecían desesperados- dijo mostrando su sonrisa desaparecida en las ultimas horas. –Además, ese me vendría genial, esta cerca de la universidad y perdería poco tiempo en transporte-.

-Vamos que seguro lo consigues. ¿A que te logro animar con 3 palabras?-.

-Pruébalo enana-.

-Vamos a comer-.

-Que rápido me has llegado a conocer tu- dijo levantándose y revolviéndome el pelo. –Estoy hambriento. Vamonos-. Decidimos comer en un bar al lado de la universidad. Muy sencillo para la zona donde se encontraba, pero como lo importante, es decir, comida y servicio estaba bien, nos quedamos.

-Bueno Bella, háblame de tu familia y tu vida en España-.

-Bueno, están mis padres y mis dos hermanos, que son gemelos. Unos preadolescentes de 12 años. Me alegro alejarme esa temporada de casa, aunque se que los voy a echar de menos una barbaridad. Destaque en el colegio siempre, pero por mis notas. Supongo que no tener otra cosa que hacer en la vida hace que e centres en las que están a tu alcance. Nunca tuve amigas, conocidas y compañeras de clase, pero solo eso. Toda mi vida ha estado enfocada a estudiar en el extranjero para ser alguien de provecho el día de mañana. Y a pesar de lo que puedas pensar, he sido y soy feliz. ¿Qué hay de ti?- dije cogiendo con mi tenedor una patata frita y llevándomela a la boca.

-Pues yo soy huérfano de padre. No le conocí. He vivido toda mi vida con mi madre. Por supuesto tampoco tengo hermanos. Ella ha trabajado toda su vida para que nunca me faltase de nada. Obviamente no vivimos con grandes lujos, pero no puedo decir que alguna vez pase hambre. Siempre me gusto el deporte y fue en lo que destaque, así que decidí esforzarme mas en ese área y seria mas sencillo conseguir una beca por ese medio que por otro. Me encanta viajar y esas cosas, nunca lo he podido hacer, por eso si encuentro un trabajo cuando termine la carrera donde tenga que viajar, habré cumplido con lo propuesto-.

-Somos unos campeones Emmet-.

-Somos afortunados, valientes, cabezotas. Personas que saben lo que cuestan las cosas y las valoran-.

-Pues si-.

-Sabes, a lo mejor lo que te dije ayer te dejo mal sabor de boca. No pienses que esa gente va hacerte pasar cuatro años horrorosos, hay gente que realmente vale la pena-.

-¿Tienes amigos allí dentro?-.

-Todos se fueron este año, o porque se graduaron o porque se cambiaron de universidad. Realmente soy una persona mas o menos conocida, por ser el capitán y eso, pero se en quien puedo y en quien no puedo confiar. Pero si me dejas puedo decir que si tengo una amiga- dijo mirándome.

-Claro que si Emmet, llegaremos a ser grandes amigos. Me has ayudado más de lo que podía imaginar en mi primer día, creo que te mereces, por lo menos, esa oportunidad-.

It´s my lifeeeeeeeeeeeee and it´s now o never…

-Disculpa mi móvil- dijo Emmet sacándoselo del bolsillo. -¿Si?... Si soy yo… ¿En serio?... ¡Por supuesto! Mañana a primera hora me tiene allí… Muchas gracias señor… Hasta mañana. ¡Bella! ¡La tienda de deportes! ¡Soy empleado! ¡Tengo trabajo!- dijo poniéndose de pie haciendo un gracioso "baile de la victoria" juntando sus manos y haciendo círculos con ellas.

-¡Felicidades!- dije levantándome entre risas y dándole un abrazo a lo que el respondió abrazándome y empezando a darme vueltas.- Para si no quieres que vomite la comida ahora mismo-.

-Disculpa, perdón. La emoción ya sabes-.

Pasamos el resto de la tarde con el papeleo que debíamos solucionar los dos antes de terminar mientras el me prestaba, una vez mas su ayuda, con las cosas que no entendía. Fuimos a pedir horarios, a apuntarnos a la actividad extraescolar correspondiente, a sabes los días libres que nos tocaban y todas esas cosas que yo necesitaba saber desde el primer día. El resto del tiempo estuvimos tirados en el césped hablando sobre nuestras vidas, conociéndonos un poco mejor. Llegue a descubrir que Emmet tenia aparte de un cuerpo enorme, un corazón comparable al cuerpo. Era una persona extremadamente inteligente, cuando se lo proponía, el resto del tiempo parecía un niño de 5 años. Hablaba con total devoción y respeto de su madre, y estaba segura que si alguna vez escuchaba una palabra mala hacia ella, esa persona podía despedirse de su dentadura de por vida. Era de esas personas que tenían una facilidad asombrosa para caer bien.

-Basta de hablar. Hora de cenar- dijo masajeándose la tripa. Otra cosa que aprendí de Emmet: si esta mas de dos horas sin probar bocado, deja de ser persona.

-Vamos, yo también tengo hambre- dije mientras nos dirigíamos al comedor de la universidad. Al igual que el día anterior, solo nosotros ocupábamos algún lugar dentro del recinto.

-¡Buenas noches mujeres!-.

-Buenas noches mi niño. Buenas noches Bella-.

-Buenas noches Maggie- dije saludándola.

-¿Cómo levas tu adaptación a todo esto?-.

-Muy bien la verdad. Me encanta Nueva York, estoy segura que lo pasare en grande aquí-.

-¿De cenar?-.

-Un po…-.

-Un poco de todo Emmet. A ti ni te pregunto ya. ¿Y tu cariño?-.

-Una ensalada y… un filete. Con eso tengo-.

-¿Y eras tu la que tenias hambre?- me dijo Emmet mientras me miraba como si tuviese en la cara 5 ojos.

-Si Emmet, lo que pasa que nuestros estómagos tienen diferente volumen. Y no diré quien lo tiene más grande-.

-Es que eso no me llega ni para empezar-.

Tiriri Tiriri

-Emmet me llaman. ¿Puedes llevar mi bandeja? Voy ahora mismo-.

-Claro- escuche que me respondía mientras descolgaba y me acercaba a la puerta-. -¿Diga?-.

-"¿Señorita Isabella Swan?-.

-Si soy yo. ¿Quién habla?-.

-George Cambell, propietario del Starbucks situado al lado de la NYU. Perdone las horas de la llamada creo que esta mañana estuvo usted aquí buscando empleo, ¿me equivoco?-.

-No. Es correcto-.

-Me complace anunciarle que hemos decidido contar con sus servicios, y si usted lo desea, es desde este momento empleada del establecimiento-.

-Si… ¡Si! Claro. Muchísimas gracias-.

-Su horario es de 4 de la tarde a las 9 de la noche de lunes a jueves… y a usted le tocaría trabajar el primer sábado de cada mes. ¿Esta usted de acuerdo?-.

-Por supuesto-.

-Puede pasarse mañana a primera hora a firmar el contrato y la esperamos la semana que viene. Felicidades y hasta mañana-.

-Hasta mañana señor Cambell. Y muchas gracias- colgué la llamada y me quede mirando la pantalla del móvil como si en ella estuviese escrita la cosa mas feliz de este universo. -¡Emmet!- grite cuando salí de mi ensoñación. Vi como e miraba sin dejar de comer ni un solo momento. -¡Me lo han dado! ¡Tengo trabajo!- dije yendo hacia nuestro lugar dando saltitos de alegría. No es que fuese un empleo donde mi sueldo fuese de 5 cifras, pero era exactamente lo que buscaba y me alegraba haberlo conseguido.

-¡Esa es mi chica!-dijo cogiendo y dándome vueltas como hizo esta mañana. –No sabes cuanto me alegro pequeña-.

-Tenemos que brindar- dije cogiendo mi vaso d coca cola y alzándolo al aire mientras el hacia lo mismo. –Por nosotros, por nuestros nuevos trabajos, porque vamos a conseguir lo que queramos grandillo-.

-Por nosotros. Chin- y ambos bebimos todo el contenido de nuestro vaso de un solo sorbo.

-Nos vemos mañana por la tarde, me esperan por la mañana para firmar- dije mientras volvíamos caminando hacia nuestro piso.

-Lo mismo digo. Nos vemos pequeña. Hoy fue un gran día-.

-Mejor imposible. Buenas noches Emmet-. Después de la rutinaria llamada a mi familia y de una ducha reconfortante que logro calmar toda mi euforia me senté en la cama a pensar, calmadamente en mi vida. Había sido un día realmente satisfactorio e interesante para mi. Había conseguido, a la primera el empleo con las características que quería y había estrechado lazos con Emmet, un chico realmente dulce, simpático y divertido, con el que estaba segura, entablaría una gran amistad. Desde luego, si todos os días que me quedaba aquí, llegaba a ser, solo la mitad de buenos como este, mis próximos 4 años seria una total y completa maravilla.

Me levante la mañana siguiente por e ruido del timbre.

-¿Emmet? ¿Qué haces aquí? Habíamos quedado por la tarde, yo… en una hora tengo que ir a firmar-.

-Lo se pequeña, pero te traigo compañía. Tu nueva compañera de cuarto. Bella, esta de aquí- dijo apartándose para dejarme ver a una menuda chica –es Ángela Webber. Ángela, te presento a tu nueva compañera de piso Bella-.

-Encantada Ángela- dije hendiéndole la mano y mostrándole una tímida sonrisa.

-Igualmente Bella- me dijo mientras Emmet pasaba todas las maletas de la muchacha al salón.

-Bela te tengo que pedir un favor, si no te importa Ángela. Debería de enseñarle todo esto a Ángela, pero yo tengo que ir a firmar y estaré allí toda la mañana para saber como funciona. Por la tarde soy vuestro, pero si no te importa mostrarle esto por encima…-.

-Claro que no Emmet. Pero Ángela decide-.

-Por mi no hay problema. Pero Ben…-.

-Ben puede ir con vosotras, ¿no?-.

-¿Quién es Ben?- pregunte notándome un poco perdida en la conversación.

-Es mi novio-.

-Y mi nuevo compañero de piso- termino Emmet. –Y los dos becados. Una pareja de listo- dijo sonriéndonos. –Entonces nos vemos esta tarde. Adiós chicas-.

-Adiós- nos despedimos ambas a la vez.

-Bueno Ángela, ven que te enseño la casa y eliges tu habitación- dije cogiendo una de sus maletas.

-La casa esta mucho mejor de lo que pensaba- dijo asombrada y me imagine mi cara cuando vi todo aquello por primera vez, seria muy parecida a la suya.

-Yo pensé lo mismo. ¿De donde eres Ángela?-.

-Vengo de Hawai, becada como dijo Emmet. Mi novio también consiguió beca. Ambos vamos a estudiar filología inglesa. ¿Y tu de donde vienes?-.

-Yo tengo una beca también. Madrid, soy española y estoy en relaciones internacionales-.

-Uau, tu si que vienes de lejos. Nos tendremos una a la otra cuando echemos de menos a la familia, no te preocupes- me dijo sonriendo y frotándome el brazo a la vez. Me cayó realmente bien la chica. –Creo que me quedare con esta- dijo pasando una de las maletas a la habitación escogida y yo la seguí con la otra.

-Ángela, tengo que salir porque tengo que firmar un contrato de trabajo, esta aquí al lado, puedes acompañarme y luego vemos un poco esto o si prefieres te acomodas y cuando terminemos nos vemos-.

-Prefiero quedarme si no te importa-.

-Perfecto, además yo todavía tengo que desayunar y prepararme. ¿Quieres desayunar conmigo?-.

-Claro-.

-Vete instalándote y cuando este preparando te aviso-. Salí de su cuarto para dejarle un poco de intimidad y preparar el desayuno. Ángela parecía una muchacha muy sencilla y cercana, y debía de ser por eso por lo que pude entablar con ella una conversación demás de cuatro palabras por frase, porque sino, hubiese sido bastante mas complicado. Unas tostadas, fruta y café fue e lo que consistía el "banquete".

-¿Esta ya?- dijo Ángela entrando por la puerta.

-Si, te iba a ir a avisar en este momento. ¿Te gusta el café, no?-.

-Con leche, por favor-.

-Pues listo. Y bueno Ángela, ¿Qué es de tu vida?-.

-A ver, vivo en Hawai. Somos una familia grande, mis padres, mi abuela, 5 hermanos y yo. Llevo saliendo con Ben desde que teníamos 10 años-.

-Eso es amor-.

-Pues si. Ben ha vivido en el bloque de pisos al lado del mió desde que tengo memoria, pero somos demasiado tímidos y hasta los diez años no nos decidimos. El vive con sus padres, es hijo único. Y nos decidimos por esta universidad para echar la beca por la buena reputación que tiene en literatura. Y Bella, ¿tu que te cuentas?-.

-Pues he vivido toda mi vida en Madrid con mis padres y mis hermanos gemelos de 12 años. Siempre quise venir aquí, Nueva York siempre me ha fascinado y aquí estoy-.

-Estoy segura de que van a ser cuatro años geniales-.

-Por lo menos lo vamos a intentar- dije sonriéndola. –Se me hace tarde- dije terminándome mi café y corriendo hacia mi cuarto para vestir. –Volveré como muy tarde en media hora. ¿Estaréis listos para entonces?-.

-Claro Bella. Nos vemos-.

-Si. Hasta luego-. Baje corriendo las escaleras ya que no quería llegar tarde, eso daría una pésima impresión de mi y llevaba la hora justa por entretenerme a charlas con Ángela. Cinco minutos antes de lo previsto ya estaba entrando por la puerta y esperando a que alguno de los trabajadores se quedase libre para preguntarles.

-¿Qué desea?- me pregunto un muchacho cogiendo ya un vaso para el café.

-Preguntaba por el señor Cambell. Me dijo que a primera hora viniese- el chico me miro con la ceja levantada preguntándose de que le estaría hablando. –Para firmas un contrato- le terminé de aclarar.

-Tú debes de ser la nueva compañera que estará aquí por las tardes, ¿no? Jasper Whitlock, un placer- dijo tendiéndome la mano.

-Bella Swan, encantada- dije devolviéndole el gesto.

-Vamos a ser compañeros de trabajo, ¿sabes? Cambio el turno a por la tarde. Los horarios de la universidad y esas cosas-.

-¿Estas en la universidad?-.

-Empiezo este año en la NYU, esta aquí al lado. Estudiare derecho-.

-Vaya que casualidad, yo acabo de entrar este año también. Yo estaré en relaciones internacionales-.

-¡Ey compañera! No te separaras de mi con agua caliente-.

-O tu de mi- sigue siguiéndole la broma.

-Un segundo que llamo al jefe. ¡George! ¡Ha llegado la nueva! Es buena gente, no te preocupes-.

-¿Señorita Swan?- dijo apareciendo por la puerta un hombre de unos 30 años vestido de una manera totalmente informal.

-Solo Bella señor. Si, soy yo-.

-Encantado, soy George Cambell, jefe de este establecimiento. Sentémonos en una mesa para hablar más tranquilamente-. Le seguí hasta la mesa donde me senté ayer con Emmet, porque, definitivamente, era como otro mundo dentro de la misma cafetería.- Muy bien Bella. la primera regla, me llamas George, ni señor Cambell, ni señor, ni nada de esas cosas. Segundo, aquí tienes el contrato, léelo, si tienes alguna duda me preguntas, y si no firmas- empecé a leer el contrato alternando mi vista del papel a George, -tercera, por cuestiones de higiene, el pelo recogido siempre. Es un contrato solo hasta junio, que es lo que pedías en el contrato. Los días libres que te correspondan, debes de pedirlos con 2 días de antelación, y si quieres cambiar el turno, apáñatelas con los del turno de mañana. ¿Estamos de acuerdo?- termine de leer el contrato y aquello parecía que estaba escrito a mi exacta medida, como si yo hubiera exigido en vez de pedido.

-Estoy de acuerdo. Firmo-.

-Estupendo. Empiezas el lunes. Bienvenida- dijo tendiéndome la mano, la cual acepte gustosa. –Tengo trabajo. Nos vemos- dijo levantándose y llevándose con el una parte del contrato, dejándome a mi con la otra, y entrando por la puerta de donde salio.

-Nos vemos el lunes Jasper-dije mientras pasaba por la barra y me despedía de el con la mano.

-Hasta el lunes Bella. Y felicidades-.

El camino de vuelta a la universidad me lo pase sonriendo y viendo aquel folio, donde estaban escritas las reglas de lo que seria mi primer trabajo. Sabia que mi ilusión era desmesurada, pero es que desde que había llegado a Estados Unidos todo me había salido tal y como lo había deseado. Que menos de estar feliz por una misma.

-Ya llegue-anuncie mientras quitaba la llave de la cerradura y me encontraba a un chico en el sofá. –Perdón, ¿pero tu eres…?-.

-Ben. Novio de Ángela y vecino de ambas. Tu debes de ser Bella-.

-Ah si lo siento, pero es que no te conocía y…-.

-No te preocupes es lógico. Encantado de conocerte-.

-Lo mismo digo Ben-.

-Ya estoy lista- dijo Ángela entrando por la puerta mientras miraba algo dentro de su bolso. –Bella, no te había escuchado- dijo alzando la cabeza. –Supongo que ya os conocéis-.

-Os tengo que avisar de que yo conozco lo que me enseño Emmet, así que cualquier duda que tengáis mejor que la conteste el, sabrá mejor que yo ciertas cosas-.

-No te preocupes Bella, esto es mas para conocernos nosotros que otra cosa-.

-Perfecto, entonces vamos- dije señalándoles la puerta dejando que saliesen ellos primero.

Lo que resto de mañana nos dedicamos a ver todo lo que Emmet se encargo de enseñarme el primer dia: facultades, campus, pistas, hermandades. Y la poca gente que nos cruzábamos, porque después de tres días, seguía viendo las mismas caras de siempre, si es que veía alguna. Me alegro saber que Ángel también se apunto a fútbol como actividad extraescolar y que al igual que yo, tampoco era muy diestra para eso de los deportes. No es que me alegrara su desgracia, pero era bueno saber que no era la única y que además ella tampoco lo llevaba mal.

-¡Chicos!- giramos nuestras cabeza instantáneamente para ver como se acercaba Emmet corriendo. Estábamos sentados a la sombra de un árbol en el campus hablando sobre lo que esperábamos de la universidad. –Ya llegue. ¿Qué tal la visita? Todo lo que sabe ella lo aprendió de mi, así que espero que no digáis mal-.

-Bella lo hizo realmente bien. Estamos encantados-.

-Es casi la hora de comer. ¿Vamos?- dijo levantándose dos segundo después de sentarse. –Vosotros venís, ¿no?-.

-Claro estamos hambrientos-.

-Venga, os voy a presentar al mejor catering de Nueva York, y el menos apreciado, pero eso no tiene importancia-.

Volvimos una noche mas al comedor, y después de las presentaciones nos sentamos en la que ya era nuestra mesa. Aunque estar a solas con Emmet no era para nada aburrido, tener más compañía durante ese rato hacia que aquellos fuesen casi un circo. Nos fuimos pronto a nuestras casas. Había vuelto a ser un dia entretenido, movidito, pero de esos que te hacen ir a la cama con una gran sonrisa. Notaba a mis padres tan felices como lo estaba yo cada vez que les llamaban, y aunque no paraban de repetirme que me extrañaban, quizás tanto como yo a ellos, estaban orgulloso y felices por mi, y eso valía mas que nada.

Holaaaa! Una vez mas muchas gracias por los comentarios en las dos historias. Queria decirles que siento si el capitulo les parecio como jy insustancial, pero ceo que estos capitulos son necesarios para introducir una historia, conocer los personajes y esas cosas es muy importante, por lo menos para mi, y como yo escribo lo que me gusta leer, pues asi quedo. Prometo subir otro muuuuuuuy pronto, y dentro de nada empezaran a aparecer nuestrso queridos amigoos :) Aunque tengo que avisarle, que lo que tengo en mente no es que empiece precisamente como todos quisiesemos, pero la historia es larga, y siempre puede pasar de todo:)

Besoooos!