Capitulo 4
El tiempo pasaba volando cuando se esta en buena compañía y lo disfrutas, y eso fue lo que paso con mi tiempo de preparación a la universidad, que voló. Solo quedaba un día, mañana ya seria oficialmente estudiante de NYU y mi suelo se vería completamente realizado. Realmente disfrutaba cada segundo de mi estancia en la tierra de los sueños, como a mi me gustaba llamarla en mi fuero interno. Quieras o no, todos los míos estaban directa o indirectamente relacionados con Nueva York.
Notaba que el campus cada vez estaba mas lleno, y tal y como predijo Emmet los y las "niñas de papa2 no tardaron en hacer acto de presencia, y estaba segura que en mi vida había visto tanta gente con cuentas corrientes tan altas juntas. Aquello era exagerado, los coches en los que viajaban superaban en precio al sueldo anual de mi padre, la ropa que vestían e un día superaba a todo mi armario y los móviles que portaba tenían un valor mucho mayor que todos mis disco y libros juntos, que no eran pocos. Pero tenia también toda la razón en la otra parte, eras completamente ignorado si no te ponías en medio en su camino.
Durante estos días supimos también quien seria nuestros últimos compañeros de piso. Ángela y yo, debido a la reducción de dinero en becas por la crisis, no tendríamos mas que nuestra mutua compañía, pero fue una agradable alegría saber que el de los chicos seria Jasper, mi compañero de trabajo todas las tardes. Aunque era un trabajo agotador, ya que la cafetería siempre tenia clientes, la diversión estaba asegurada con el y sus bromas, algo agradable para pasar la tarde de manera entretenida.
Habíamos formado un grupo bastante unido, también tenia que ver que solo nos conocíamos entre nosotros, pero para mi aquello era perfecto. Emmet, Ángela, Ben, Jasper y yo nos habíamos convertido en un grupo muy unido, y aunque el pobre Emmet se sentía el padre de todos aunque solo nos sacase dos años, cuando sacaba su lado más niño incluso como si nosotros fuésemos sus abuelos.
Era nuestra última tarde de tranquilidad, no sabíamos hasta cuando, y nos dedicábamos a mirar a la gente que se paseaba por el campus mientras Emmet nos decía quienes eran. Teníamos visión directa a las hermandades, en las cuales no dejaban de escucharse chillidos que dañaban los tímpanos y cuando te querías dar cuenta era por un reencuentro escandaloso seguido de un saludo donde apenas se tocaban, "para no dañar el maquillaje" decían ellas.
-Son realmente patéticas- decía Ben cada vez que llegaba una nueva.
-¿Veis aquellas de allí?- dijo a dos chicas que se bajaban de un coche descapotable rojo. De esos que llaman discretos vaya. –La copiloto es Tanya Denali. Os presento a la presidenta de la hermandad Alpha, la que mas pasta se lleva de los de arriba. Fue presidenta el año pasado, la mas joven creo, y este año repite curso por… una falta grave, compartida con el presidente de la hermandad Beta. La que condice es Rosalie Hale, toda una belleza como veis. Una lastima que solo tenga cerebro para pintarse las uñas y seguir el camino por donde pisa Tanya-.
-¿Que hizo Tanya?- no es que me llevase la vida el saberlo, pero sentía curiosidad.
-Pues la pillaron en los vestuarios del gimnasio…intimando por el presidente de la hermandad Beta. Ni sus padres con todo su dinero pudieron pagar para no ser expulsados, por lo cual, repiten primer curso-.
-Vaya par de angelitos- dijo Ángela sin quitar ojo a las dos chicas. La verdad era que eran dos autenticas bellezas, pero mucho mas guapa Rosalie, se la veía como mas… natural, si, esa era la palabra.
-Y este año se une la hermana de Edward que entra en primer año. Solo espero que no sea como el hermano, porque tendremos en este campus una sobredosis de idiotez extrema. Mirad hay llega, debe de ser esa su hermana-. Vi como aparcaba en frente de la hermandad un volvo plateado. Se abrió la puerta y apareció por la puerta una chica mas parecida a un duende que a una adolescente la verdad, aunque su aspecto era bastante gracioso y se veía que tenia un gusto para la moda exquisito, claro, que eso siempre podía llevarse mejor con una cuenta corriente como la que debía de tener ella. Al otro lado del coche apareció la cabecera de un chico, el cual supuse que debía de ser Edward. Me imaginaba al típico chico rubio y fuerte, pero cuando se dio la vuelta me di cuenta de que era mucho mas que típico, aun en la distancia se veía que su pelo tenia un toque cobrizo extraño, que su sonrisa, la cual mostraba en ese momento en toda su plenitud, era de lo mas sensual que había visto en mi vida. Todo se fue al traste cuando vi que Tanya se tiraba en su cuello y este la recibía más que encantado.
-Espero que Alice no sea como el resto de chicas de esa casa. Es pura belleza-.
-Pues Edward no esta nada mal, ¿verdad Bella?- me dijo Ángela apartando la vista de donde yo la tenia segundos antes. –Ben, ya sabes que yo solo tengo ojos para ti- dijo girándose y haciendo que Ben quitase esa mirada que había adoptado nada mas decir Ángela la frase.
-La verdad se ve un niño guapo, pero no me interesa. Demasiado…-.
-Superficial, ¿verdad Bella?- me dijo Emmet y yo solo asentí. –Lo se, me pasa lo mismo con Rose-.
-Me gusta el coche del tal Edward…- dijo Jasper mientras intentaba ver el coche al completo, y que varios de los estudiantes se interpusieron en su punto de vista mientras el resoplaba con fastidio.
-Edward Cullen y Alice Cullen- completo Emmet la frase. –Es alucinante ese coche. Pero mi dinero no da ni para la mitad de una de sus ruedas. Tu serás compañero del niño- dijo a Jasper. –Tienes e frente a un futuro abogado y tu Bella- dijo sin señalarme y sin quitar la vista de en frente, -serás compañera de Tanya y de Alice creo. Me compadezco de ti. Rosalie tengo entendido que estudiara economía, creo que repite primer año por "orden" de Tanya, si una completa estupidez. Así que no nos toca a ninguno, solo compartiremos algunas asignaturas, tu Bella, yo soy mayor-.
-Que divertido Bella- dijo Jasper dándome con su hombro y levantando las cejas en señal de "te toco el gordo".
-Si, doy palmas con las orejas- contesté siguiendo con la gracia, cosa que hizo que todos estallasen en risas. Era agradable poder vivir momento como este, saber que eras apoyada y aceptada en un grupo donde tu pasado o tu dinero no valían absolutamente nada, aunque mas que no valer, era que a nadie le importaba lo mas mínimo.
-Vamos a cenar, me esta entrando el hambre- dijo Emmet poniéndose de pie.
-Emmet, el hambre vive contigo, siempre esta presente. No nos quieras engañar-. Nos levantamos todos y nos dirigimos con tranquilidad hacia el comedor, hasta que algo, o mejor dicho alguien impacto por mi lado izquierdo y me tiro al suelo.
-¿Por qué no te quitas de en medio inútil?- apenas pude escuchar su tono de voz y observar sus zapatos de mas de 10 centímetros de tacón, pero sabia perfectamente quien era, y desde luego, pisotearme seria lo ultimo que haría.
-Quizás porque no te vi. Aquí la que deberías mirar al frente tendrías que ser tu- en efecto, me estaba metiendo en un hoyo negro sin salida posible. D lo poco que sabia, Tanya no era cualquier cosa por aquí, pero si ago había asumido estos días, así que ya había sido suficientemente humillada en mi vida como para tener que seguir aguantando ciertas cosas.
-¿Me vas a decir tu a mi lo que tengo que hacer?-.
-No, siempre puedes seguir mirándote el ombligo mientras andas, llegaras muy lejos- dije dándome la vuelta y comenzando a andar mientras cogia por una manga a Emmet y por la otra a Jasper y hacia que siguiesen andando, en vez de observar el espectáculo como dos pasmadotes.
-Bella, ¿sabes lo que has hecho?- pregunto Emmet-.
-Si, pero fue ella quien me tiro, en caso contrario yo le hubiese pedido una disculpa-.
-Pero que es Tanya. ¡Tanya!-.
-Como si es el rey Emmet. No le hice nada en la vida a esa niña, y creo que ya sufrí en mi vida suficientes humillaciones de gente de su clase, para que llegue ahora ella y continué. Pues lo hará conmigo defendiéndome por una vez-.
-Esa es mi chica- dijo Ángela alzando una mano para chocar los cinco. –De todas formas, si se meten contigo yo pienso defenderte también-.
Cenamos todos discutiendo sobre si era lo mejor para mi, y en definitiva, para todos, plantarle cara a Tanya o a cualquiera de su grupo, sin ir mas lejos, para nuestra integridad física. Exceptuando a Emmet que era el único que puso algún pero, la respuesta era clara, si, claro que valía la pena. Era como todo, si tuviese alguna excusa con valor, basada en algo que nosotros le hubieses hecho o dicho lo lógico seria que ellos nos atacasen, pero como no era el caso, no teníamos porque aguantar nada.
Fue misión casi imposible esa noche conciliar el sueño. Por mi cabeza pasaban mil y una aventuras para el día de mañana. Mi primer día en la universidad. Siempre había oído que el tiempo pasaba deprisa y yo nunca lo acepte, pero por la noche recordaba cuando el ratoncito Pérez me había dejado su regalo debajo de la almohada cuando tenia 6 años como si fuese ayer, cuando pasamos las primeras vacaciones juntos e Galicia con mis hermanos como si todavía estuviese durmiendo escuchando el ruido del mar… el tiempo pasaba ante ti sin que te dieses cuenta, y yo pensaba aprovechar esto como solo esta experiencia se merecía.
Tanto Ángela como yo nos levantamos al día siguiente con unas ojeras curiosas debajo de nuestros ojos, así que deduje que ella tampoco había dormido todo lo tranquila que hubiese deseado. Esa mañana teníamos la presentación para todos los estudiantes y por cada aula, así que hoy conocería a mis compañeros de curso y el aula donde nos impartirían las clases. Desayune y me puse lo mas cómodo que encontré, unos vaqueros y una camiseta con mis converses, en cambio Ángela tenia "serios" problemas, ya que nada aprecia convencerle para vestirse en su primer día.
Din don
-Bela abre, deben de ser os chicos, estoy casi lista- me dijo desde su cuarto. Apague la televisión y me dirigí hacia la puerta.
-¡Buenos días chicas!- saludo con su habitual humor Emmet. -¿Preparadas?- dijo pasando mientras Ben y Jasper entraban detrás de el.
-Yo desde hace 15 minutos, a Ángela todavía le quedan otros cinco-.
-Mentira, mentira, mentira- dijo pasando al salón y dando un beso a Ben con los zapatos en la mano todavía, -solo me quedan ponérmelos y podemos salir-. Esperamos a que se atase los cordones y salimos dispuestos a empezar nuestro primer día. Emmet nos dirigió al salón de actos, lugar donde se harían las presentaciones. Nos sentamos casi en los últimos asientos, ya que gracias a la indecisión de Ángela, estaba casi todo ocupado, solo quedaban las primeras filas libres, pero no me hizo falta preguntar para quienes eran. Como si aquello fuese una pasarela, por el pasillo, empezaron a desfilar, lo que Emmet me confirmo que eran los habitantes mas destacados de las hermandades, y como no, debían de sentarse en los asientos mas adelantados. Yo era la que estaba con mi butaca pegada al pasillo así que podía distinguir a todos y cada uno. Pude ver, bueno, mas bien oler, que cada una de esas personas utilizaba un perfume o muy fuerte, o se gastaban una frasco de colonia al día, cada uno iba con lo que yo llamaría sus mejores galas, y ellos lo denominarían ropa para salir a comprar el pan, y con unos acompañantes que se notaba a la legua eran sus dobles pero en diferente sexo, ricos, consentidos, malcriados y prepotentes. Todo lo que me gustaba a mi de una persona, vaya.
-Disculpen, vayan tomando asiento por favor, la presentación esta a punto de comenzar- dijo una señora a la que yo distinguí como la señora Cooper, la primera persona con la que yo hable en esta universidad. Gire mi cabeza para comprobar que el flujo de personas ya era menos para faltaba la reina de las idiotas, Tanya. Se paro en la puerta y giro su cabeza como si estuviese esperando a alguien, hasta que apareció Edward y paso su brazo por sus hombros y empezaron a andar. Estuve tentada de ponerle la zancadilla cuando paso por mi lado, pero alguien superior en mi cabeza dijo que aquel no era el mejor plan de todos para dejarla por los suelos. Pude comprobar de cerca que Edward tenía los ojos mas increíbles que jamás hubiese visto, como de un color esmeralda completamente hipnotizante, a pesar de que paso por mi lado y ni me miro, y de que su piel, al igual que la mía, era de un blanco casi transparente, pero el suyo me pareció mucho mas elegante que el mió. Vi como cogian asiento en la primera fila después de saludar a unos cuantos compañeros.
-Parecen dioses o reyes- le comente a Emmet, ya que no era la única que se había quedado a ver el numerito de entrada.
-Para ellos, como si lo fueran-.
-Es de completos idiotas-.
-Vas aprendiendo rápido pequeña- me dijo sonriendo y volviendo a sentarse de manera recta. Observe como el escenario se iba llenado de gente que hablaban entre ella y se sentaba en las sillas que estaban colocadas a los lados del escenario."El claustro de profesores" logre escuchar a Emmet que hablaba a Ángela. "Ese es el director" dijo, supuse, del hombre que se dirigía hacia el micrófono. Era un señor de estatura media, pero mas bien tirando a bajito, con el pelo canoso y unas cuantas entradas en el pelo, pero se le veía una persona bastante simpática, de estos que vez que son buena gente.
-Buenos días todos. Soy Simon William, el directo de esta universidad, es decir, vuestro director durante vuestra estancia en la NYU. Bienvenidos a todos a este nuevo curso. Como todos los años quería dar una especial bienvenida a los estudiantes de primer año. Espero que os sintáis como en casa, que vuestros compañeros sean vuestra familia y los profesores vuestros máximos apoyos. Tenéis en nosotros todo lo que necesitéis. Valorad esta oportunidad de estudiar en una de mas mejores universidades del mundo. Os aseguro que un futuro, valorareis esto como algo sumamente especial es vuestra vida. Esforzaros, estudiar, pero sobre todas las cosas, disfrutad. Muchas gracias- dijo pasando una hoja para continuar con su discurso mientras todo aplaudíamos el principio. –Como primeras pinceladas del curso, informaros que este año el numero de personas becadas es inferior debido al recorte de presupuesto de la universidad, así que los que hayan recibido becas, siéntase el doble de orgullosos porque lo han tenido el doble de difícil- todos aplaudimos pero un grito de "perdedores" hizo que cesasen los aplausos de la parte de atrás del salón y aumentasen los vítores de los primero asientos, logrando que apretase los puños hasta casi hacerme sangre, -niños, compórtense- dijo el director en un susurro, pero no impidiendo que el micro pudiese captar sus palabras, -quería también dar las gracias a los inversores de la universidad, por sus ayudas, Maximus Denali, Cayo Vulturi, muchas gracias un año mas. A los que los conozcáis ya os sonaran las caras, para los de primer año, alguno de estas caras- dijo señalando a las personas que estaban a su alrededor,- muchas de estas caras al final del curso os serán mas que reconocidas. Os presento a vuestros profesores. En sus manos esta vuestra educación y vuestro futuro, sabed aprovecharla y apreciadla, no tiene precio. Y sin más os dejo que vayáis cada uno a su aula, las cuales están puestas en el tablón de la salida. Feliz comienzo de curso estudiantes-. Aprovechando que estábamos de los últimos salimos de los primeros y evitamos las aglomeraciones y las colas para ver nuestras clases.
-Emmet, ¿la clase numero 8?- pregunte, ya que era la mía.
-¡Eh, vamos a ser vecinos, yo estoy en la 9! Te acompaño. Chicos, buen día, nos vemos- dijo mientras nos expedíamos los dos y nos dirigíamos a nuestras clases. La sala número 8 se encontraba al final de la primera planta.
-Es aquí pequeña, nos vemos luego. Buena suerte-.
-Gracias Emmet, igualmente-.
Abrí la puerta y entre en clase. "La primera" pensé. Me senté en una de las esquinas de la primera fila. No era una clase como las que se veían e las películas de las universidades, parecía mas de colegio. Se distribuía en 4 filas de 10 pupitres cada una, todos juntos, y la del profesor a una lado, justo delante de donde yo estaba, dejando la pizarra y el proyector en el medio y un pequeño ordenador en una esquina. Segundos más tarde el aula se fue llenando de gente, aunque muy pocos hablaban entre ellos. Me dedique a mirar el horario mientras notaba como alguien se sentaba a mi lado, aunque no le preste la mas mínima atención.
-Hola- dijo una voz cantarina a mi lado. Me gire para llevarme una gran, y cuando digo gran, es inmensa sorpresa. –Soy Alice Cullen. Encantada- dijo tendiéndome la mano la cual acepte con muchísimas dudas. –Y tu eres…- dijo esperando a que yo terminase la frase.
-I… Isabella Swan. Encantada Alice. Pero puedes llamarme Bella-.
-Adoro tu nombre… Bella… ¿Sabes que eso en español significa "bonita"?- me dijo a lo que yo le conteste con una sonrisa sin ninguna intención de suficiencia.
-Si, si que lo se-.
-¿Sabes español?-.
-Malo seria que no supiese hablarlo, soy española- dije encogiéndome de hombros y desvelándole el misterio de porque yo dominaba perfectamente el idioma.
-¡Oh por dios! ¡Eres española! ¡Amo España! Me encanta tener una amiga española- dijo al cal yo la mire con los ojos desorbitados. Desde luego esta chica entraría en coma cuando supiese mi condición, pero mientras tanto seguiríamos hablando.
-Mmmmm Alice, nos acabamos de conocer- ¿amigas? Si, confirmaba aquello, no tenía ni la mas remota ida de quien podía ser yo.
-Te diré una cosa que tienes que saber de mi Bella, nunca apuestes en mi contra. Jamás. Nunca me equivoco. No me refiero a que siempre lleve razón y esas cosas, pero en cuanto al futuro, se que pasara, y se que tu y yo seremos grandes amigas-.
-Lo tendré en cuenta- dije sonriéndola. No entendía nada de lo que pasaba por la cabeza de esa chica, pero estaba medio loca, aunque era realmente simpática ha decir verdad.
-¿Y como es que has venido tan lejos ha estudiar Bella? Te puedo llamar Bella, ¿verdad?-.
-Si claro, es como me gusta que me llamen. Pues veras…- no estaba segura de contarle lo de mi beca, la chica estaba siendo realmente amable y me daba pena despertarla a la realidad, pero no estaría engañada toda la vida, así que cuanto antes mejor, -siempre quise venir aquí, así que durante toda mi vida me esforcé para conseguir una beca, y aquí estoy-.
-¿Eres becada?-.
-Si, ¿algún problema?-.
-No, solo que por lo que dijo el directo este año sol se concedieron la mitad de las becas, así que debes de ser alguien realmente inteligente. ¡Muchas felicidades!- dijo mientras me daba un abrazo.
-¿No te importa?- pregunte cuando se separo de mi. En ningún momento la sonrisa desapareció de su cara.
-¿Por qué tiene que importarme? Es realmente admirable que estés aquí, porque supongo que tu familia…-.
-No, mi familia no vino-.
-Eso, para mi sería imposible. Aunque viva aquí mis padre viven en la ciudad, así que cualquier problema ellos están cerca. En cambio tu, sola en una país diferente, sin tu familia… debe de ser muy duro. ¿Tienes amigos aquí? Si no es asi siempre puedes venirte conmigo-.
-Me vine aquí hace dos semanas para irme acondicionando, así que ya tengo gente con quien ir. Gracias de todas formas-.
-Esta bien, igualmente quedaremos y esas cosas. Siempre que necesites algo puedes pedirme ayuda, no hay problema-.
-Vaya Alice, muchísimas gracias-.
-Hola cuñada- bueno, la magia de los buenos momentos siempre se tiene que romper, ¿no? Tenia que legar Tanya. –Perdona niña- dijo señalándome, -cámbiate de sitios, que quiero ese-.
-Disculpa, llevo aquí casi 15 minutos así que no me pienso mover. A mi también me gusta este sitio, por eso lo cogi-.
-Tanya, vete al final de la clase que yo tampoco te quiero a mi lado- dijo Alice dándole la espalda y poniéndose frente a mi.
-Ya perdona niña…-.
-Me llamo Bella-.
-Pues eso niña, es que te estoy diciendo que te quites de ahí-.
-Y yo te digo que ella no se piensa quitar- le contesto Alice con una cara, en donde por primera vez, no veía una sonrisa. –Además es mi nueva amiga y compañera, así que si ella se va, me voy con ella-.
-Eres insoportable Alice. Le pienso decir a Eddie como tratas-.
-Si, y por favor, díselo llamándole Eddie, que seguro que así te hace mucho mas caso- dijo sacando esa sonrisa por fin mientras Tanya, con una mirada de odio dirigida hacías las dos daba media vuelta y se sentaba en una de las ultimas mesas que quedaban libres en la ultima fila poniendo caras de asco a todo lo que tenia alrededor.
-No ha sido necesario que e pelees con tu amiga por el sitio. Al final solo es un lugar, aprenderé lo mismo aquí que allí-.
-¿Amiga? ¿Tu te crees que yo puedo ser amiga de esa? Ni por todos los zapatos del mundo me hacia yo amiga de Tanya-.
-Siento si parezco cotilla, pero un amigo me hablo un poco de esto y te menciono… ¿Tu no vives en la hermandad donde Tanya es presidenta?-.
-No pareces cotilla, pareces informada, que siempre es bueno. Es difícil que alguien aquí no la conozca, así que si sabes algo de ella sabrás que tiene novio, y si, Edward es mi hermano, y con un par de palabras bonitas todo es posible, y por eso vivo allí. Más que por mi, por Edward, porque no quiere que su hermana viva en los pisos- dijo alzando las manos como si lo que estuviera diciendo fuese el anuncio de una tragedia nacional.
-Tendré que ser sincera contigo. Te imaginaba de otro modo, mas… no se como decirlo sin que te sientas ofendida-.
-Espera que te ayudo. ¿Mas idiota? ¿Mas superficial? ¿Mas niña de papa? Me alegra que no pienses eso de mi. El dinero de mis padres es suyo y hasta ahora me han ayudado con el, ahora quiero ser yo quien consiga el suyo-.
-Admirable tu comportamiento Alice- dije dándole la mano mientras ella la cogia satisfecha de si misma. –A mi me pasa lo mismo. Mis padres me querían seguir manteniendo aquí, pero considero que ya hicieron bastante así que me conseguí un trabajo. No es gran cosa, pero con la beca y esos ahorros podré mantenerme-.
-¿Ves como íbamos a ser grandes amigas y nos íbamos a llevar bien?-.
-Voy a terminar creyéndomelo- dije mientras ambas nos reíamos-.
-Buenos días alumnos- dijo entrando por la puerta un señor de unos 40 años y dejando su maletín en la mesa. –Me presento, soy el profesor Andrew Coen, vuestro tutor y además vuestro profeso de comunicación oral y escrita, una de las asignaturas que estudiareis durante este curso, y los que viene. Las asignaturas se repartirán en 3 trimestres, pero a mi me tendréis que aguantar todo el curso- dijo mientras todos sonreímos con cierta vergüenza aun. –Aunque supongo que la mayoría ya habéis echado un vistazo a vuestro horario os diré las asignaturas de este año. Tendréis durante todo el año como ya os dije antes comunicación oral y escrita, introducción a las relaciones internacionales, introducción al derecho y dos idiomas, este año tendréis el español y el francés de manera obligatoria. Y después repartidas e tres trimestres estudiareis estadística, protocolo, historia de las relaciones internacionales, política exterior la país, geografía política y económica e historia mundial contemporánea. Y esto es solo el principio muchachos, así que espero que estéis aquí por gusto, no por obligación, sino, no sacareis esta carrera en la vida-. Parecía que se había estudiado ese discurso antes de soltarlo todo, pero lo dijo con tal convicción y entrega que me lo creí, a fin de cuentas, daba clases de como hacerlo. –En fin, vamos a estudiar una carrera donde tenemos contacto directo con la gente, por lo cual no permito vergüenza- vaya, he aquí la primera traba de la carrera, - uno por uno pasareis aquí- dijo señalando el lugar donde el se encontraba, que era justo el centro de la clase, - y os presentareis. Diréis de donde venir, como os llamáis, que aspiráis en la vida, que hacéis aquí, que os gusta y todo lo que se os ocurra. Empiezas tu- dijo señalando al niño que se encontraba al otro lado de mi mesa. 8 personas después mis oídos vomitaban caprichos por todos lados.
-Hola. Me llamo Alice Cullen y soy de Nueva York. Me gusta la moda, me encanta la ropa, detrás de mi familia es lo que mas valoro en el mundo. Quiero estudiar esto porque me encanta viajar, y quiero conocer los sitios por donde voy, donde me muevo y esas cosas. Un placer conoceros a todos-.
-Igualmente Alice. Siguiente- esa era yo. Deje que Alice se sentase primero y salí yo. Me arme de valor, no quería empezar mi primer día mirando al suelo mientras hablaba así que respire profundamente un par de veces y mire al frente.
-Hola. Eh… Yo me llamo Isabella Swan… bueno prefiero que me llamen Bella. Vengo de España…-
-¿Tu eres la niña que viene con una beca de Madrid?- me pregunto el profesor señalándome con clara cara de asombro mientras que en toda la clase se generaba un murmullo. Genial para mi pobre concentración.
-Si, esa soy yo-.
-Tenia muchas ganas de conocerte Bella. Pocas veces en mi vida he visto un expediente académico como el tuyo. Felicidades chica-.
-Muchas gracias profesor-.
-Una cosa mas- dijo dirigiéndose a toda la clase, -ya que yo os pienso tutear, conmigo podéis hacer lo mismo, así que de ahora en adelante, Andrew solamente. Continua Bella-.
-Eso, vengo de Madrid. Siempre quise estudiar algo relacionado con esto en una de las mejores universidades del mundo, y después de meditarlo mucho decidí venir a esta, lo cual creo que ha sido una buena decisión. Me encanta viajar, aunque no he podido hacerlo muy a menudo, leer, escuchar música y eso-.
-Un placer conocerte Bella. Siguiente- rápidamente me fui a mi sitio, una cosa complicada ya que tenia que pasar por 9 mesas y sillas antes de llegar a mi sitio. Y seria un poco más simple si de repente no apareciesen pies de la nada intentando tirarme al suelo, cosa que decidí omitir y no hacer un espectáculo de ellos. Me di cuenta que de las 30 personas que habíamos en clase, solo yo y un niño mas éramos de lo que se podía decir "origen humilde".
-Por ultimo… ¿Quién tenemos entre nosotros? Tanya, adelante por favor- dijo haciendo un gesto de invitación con la mano, aunque se notaba a la legua que a este profesor no le caía especialmente bien esa alumna.
-Hola a todos. Como ya sabréis me llamo Tanya Denali y tengo 19 años. Vivo en Nueva York por estudio pero mi otra residencia se encuentra en LA. Quiero estudiar esto… esa parte mejor la dejamos para otro día. Me encanta la moda, los coches y ser la presienta de la mejor hermandad de esta universidad. No soporto a la gente que no esta a mi nivel- dijo mirándome directamente a los ojos, cosa que yo respondí apartando la mirada y negando con la cabeza mientrs notaba como Alice dejaba soltar un resoplido, -y salir con mi amigas y mi novio. Ya esta profesor Andrew- dijo mientras volvía a su sitio.
-Una presentación muy… constructiva Tanya. Y ahora yo. Hola a todos. Me llamo Andrew Coen, tengo 42 años y soy profesor en la NYU. Me dedico a esto porque siempre me gusto el arte de dar discursos, así que es la universidad me especialice en ese área. Amo la lectura, los idiomas, se hablar tres diferentes y odio tratar con adolescentes con complejo de superioridad, por lo cual, todos los que estáis aquí podéis ir despidiéndoos de el, exceptuando 2 o 3 personas, nos vamos a llevar mal como sigáis así muchachos. Un placer conoceros. Lo dejamos por hoy. Hasta mañana que es cuando empieza lo de verdad- dijo cogiendo su maletín y saliendo de la clase despidiéndose con la mano.
-Este hombre tiene el arte de la palabra- dije esperando que saliese toda la clase mientras hablaba con Alice.
-Soy su fan numero uno desde este preciso momento-.
-Oye Alice, ya que tu te has portado tan bien conmigo me parece justo serlo yo también. ¿Quieres comer conmigo y mis amigos? Digo, comeremos en el comedor, y durara poco porque nos tenemos que ir a trabajar 3 de los 5, pero par aun primer contacto-.
-¡Claro que si! ¡Que ilusión! Muchísimas gracias Bella-.
-Un placer. Una cosa. Los rumores de que el comedor en una basura, olvídalos-.
-Se como puede ser de exagerada cierta gente Bella. puedes estar tranquila-.
-¿Y que tal el primer día pequeña?- dijo Emmet apoyando su pesado brazo en mis hombros, cosa que hace que casi cediesen mis rodillas.
-Genial grandullon. Mira, te presento a Alice Cullen. Alice, este es Emmet McCarthy, uno de mis amigos por estas tierras-.
-Un placer conocer al capital de fútbol americano de la NYU- dijo tendiéndole la mano de la misma manera que lo hizo conmigo. Quizá por eso Emmet quedo tan sorprendido como me quedé yo.
-¿Tu eres hermana del otro Cullen cierto? ¿Habéis pensado en que quizá es adoptado?- dijo un poco mas bajo.
-Todos los días- dijo sonriendo.
-La he invitado a comer con nosotros, espero que no os importe-.
-Por mi no hay problema. ¿Vamos? Deben estar esperándonos en la puerta-.
Era agradable ser uno más en el grupo, y que además esta fuese en cierta manera "diferente" a los demás. Todos quedamos encantado con Alice, se veía una chica divertida, espontánea y natural, cualidades poco abundantes en el resto del alumnado. Aunque si hubo alguien que quedo gratamente sorprendido ese fue Jasper, que no quito los ojos de Alice en toda la comida. Nos despedimos de ella prometiendo vernos al próximo día. Una vez dejadas las cosas en casa nos dirigimos a nuestro trabajo.
-Sabes hoy ha sido un día increíble- me dijo Jasper yendo hacia la cafetería.
-Dime porque anda-.
-He empezado la universidad, además en la carrera que quiero y he descubierto que la chica que me interesa no es tan idiota como debería de ser, sino que es normal-.
-¿Alice Cullen no?-.
-Ya dije que era una belleza, si encima es normal, lo tiene todo-.
-Ojala logres algo con ella-.
-He dicho que me interesa, no que yo le interese a ella-.
-No pierdas las esperanzas, hasta ahora todo va sobre ruedas-.
-Si, hasta ahora todo es perfecto-.
"Si, por ahora todo iba bien encaminado" pensé mientras entrábamos al trabajo a empezar nuestra segunda parte del día
