Capitulo 18
-Alice, esto ya es de broma- dije con verdaderas ganas de arrancarme los pelos de la cabeza a tirones. Serio mucho menos doloroso y más rápido que aquello. –Sujeto y predicado. Sujeto y predicado- le repetí redondeando cada parte de la frase con un color diferente. Y ya llevaba 10. Estaba claro de donde venían las caras de desesperación.
-Bella, esto en tu idioma es muy complicado- repitió cruzándose de brazos en el sofá.
-No… puedo… ¡Mas! Basta, me rindo, yo sigo otro día- dijo Emmet levantándose y dirigiéndose hacia la cocina, donde me apuesto su intención iba dirigida a atracar la nevera.
-En serio Alice, ¿Cómo es posible que seamos de la misma familia? Nuestros cerebros no tienen nada similar, nada, es imposible- dijo Edward guardando sus cosas mientras todos le imitábamos.
-Alice no te preocupes, aprobaras el examen. Los conocimientos mínimos los tienes, esto- dije señalando a la pizarra improvisada, -es solo para el sobresaliente-.
-Necesito compras. ¿Vienes Jazz?- dijo con voz dulce, algo totalmente innecesario, Jasper iría al fin del mundo con ella si se lo pidiese hasta gritando.
Estábamos a principios de junio, lo que para todos los estudiantes significaba dos cosas: exámenes finales y escasos días para las vacaciones de verano, es decir, 3 meses para no hacer nada, a no ser que alguna asignatura se propusiese fastidiarte el verano. Mi tranquilidad era casi total, no llevaba nada suspenso, por lo cual todo se basaba en subir notas, pero Alice había suspendido castellano y necesitaba aprobar y los demás querían subir nota, por lo cual me ofrecí voluntaria a darles clases particulares, peo no sabia hasta que punto Alice podía ser cansina.
-¿Has pensado ya lo de las vacaciones?- pregunto Edward mientras paseábamos por el campus. Llevaba su brazo por mis hombros y yo el mío alrededor de su cintura. A pesar del calor ambiental que hacia, el calor corporal era apenas perceptible cuando estaba a su lado.
-Si. Estaré julio trabajando en la piscina de ese edificio como socorrista, y en agosto… bueno, he pensado que si me gustaría compartir con vosotros ese mes-. Tanto Edward, como Alice, como sus padres llevaban insistiéndome desde hace meses con que fuese con ellos a veranear. No era una idea que me desagradase, pero la decisión fue tomada el día de ayer cuando le comente la situación a mi madre, y esta diciendo que ya que no podía ir a ver a mi familia por falta de recursos, que por lo menos compartiese esa temporada con la americana. –Deberías de agradecérselo a Renee- le dije cuando empezó a darme vueltas por los aires mientras me abrazaba.
-Debo muchas cosas a Renee. Se lo diré a mis padres, les darás una alegría. Y a Alice. ¡Dios! Alice con compañía en verano, no tienes ni idea de lo que te puede pasar-.
-Como sigas asustándome me quedo aquí-.
-No te atreverás, es que ni se te ocurrirá…-dijo mientras ambos sonreíamos y el mordía mi oreja. Debo admitir que ninguno mirábamos hacia delante, asíque fue casi normal que yo chocase contra alguien, estaba escrito que debía de ser así. Ambos nos giramos para ayudar a dicha persona a levantarse, pero nos sorprendió ver aquella cara.
-Edward, ¿no es este…?- pregunte para que solo el pudiese oírme aunque su cara me confirmo lo que yo ya sabia.
-Jacob- se limito a decir con una cara que daría miedo si no se le conociese.
-Vaya Cullen, que sorpresa- dijo levantándose sin ayuda y volviendo a coger su patín, el cual no había visto. –Diría que es una sorpresa, pero esperaba verte antes o después por aquí- le contesto con una cara irónica en la que se dejaba entrever la misma expresión que surcaba la de Edward.
-¿Qué haces aquí?- se limito a preguntar Edward sin ningún tipo de ganas de buen ambiente.
-¿Así es como se recibe a los nuevos alumnos en esta universidad? Vaya, me había comentado que por Nueva York solían ser muy hospitalarios. ¿Qué? ¿Qué ahora uno no puede visitar su campus con tranquilidad?-.
-Debes de estar bromeando- dijo Edward mientras me soltaba y se acercaba a el de forma amenazadora.
-Edward- le frene cogiendole del brazo. –No merece la pena-.
-Deberías de hacer caso a tu chica Cullen, no te merece la pena. Nos vemos belleza. Adiós- dijo despidiéndose como si fuese un militar y continúo con su patín por el paseo dejando a Edward con el cuerpo tenso y a mi completamente molesta. ¿Quién se creía para decirme cosas como esa delante de mi novio?
-Le partía la cara, te lo juro ¡Es que…!-.
No- dije cogiendole la cara con mis manos haciendo que me mirase a los ojos. –No vas a partir la cara a nadie. Júramelo-.
-Bella, no me puedes pedir que me quede quieto cuando tengo…-.
-Edward. Olvídale. Ignora cualquier cosa que haga, aunque te llame, aunque te insulte. Pueden expulsarte definitivamente Edward, y no quiero quedarme sin ti aquí-.
-Solo puedo jurar que lo intentare, pero lo hago por ti-.
-Me conformo-.
-Es que no me lo puedo creer. ¿Pero por que el, y por que aquí? ¿Y por que ahora? Me niego, es que me niego. Iba todo tan jodidamente bien hasta ahora, todo perfecto… No hemos empezado el segundo curso y ya me la ha empezado a amargar-.
-¿Oye como que amargar? ¿Para que estoy yo aquí?-.
-Si, tienes razón, tú eres lo único que me endulza un poco la estancia aquí- dijo mientras seguíamos nuestro juego y continuábamos caminando olvidando aquel incidente y viviendo nuestra historia, por ahora.
Días mas tarde…
-Os voy a echar mucho de menos a todos- decía Ángela con lágrimas en los ojos mientras nos abrazaba a cada uno y nos besaba.
-Ángela no llores, que termino yo igual y no quiero- le decía Alice intentando no llorar, aunque en un mal intento. Gracias a Dios Ben era mas discreto y era algo mas realista, nos extrañaríamos todos unos a otros, pero sin esos extremos.
-Nos vemos en tres meses- grite mientras les veía pasar dentro de la zona de viajeros en el aeropuerto rumbo a su hogar durante 3 meses.
-En 2 horas sale el mío chicos- dijo Rose sin poder separarse de Emmet, al cual parecía pasarle lo mismo. –Pero yo solo estaré dos meses. Antes de darme cuanta estoy aquí con vosotros- dijo casi más para convencerse a ella misma. -Odiare Paris cada segundo que este allí-.
-Ni se te ocurra. Ojala pudiese ir yo- dije en modo soñador.
-Algún día iremos. Juntos- me susurro Edward al oído.
Horas mas tarde…
-Solo quedamos nosotros- dije frente a la puerta de la casa de Edward. Allí Alice metía en los coches sus maletas, mientras Edward las volvía a colocar para que pudiesen entrar correctamente. Después de dejar a Ángela, Ben y Rosalie en el aeropuerto, y de despedir a Jasper a las puertas de este, estábamos en la universidad, desde donde los hermanos Cullen partían a sus vacaciones de verano. Solo Emmet y yo continuábamos allí, trabajando y ganando dinero para un futuro. Después de despedirse de ambos solo nos quedamos nosotros.
-Os dejo un tiempo, ¿ok? Nos vemos en un mes Bella- dijo Alice abrazándome y metiéndose al coche dejándonos a Edward y a mi solos.
-Bueno- dije metiéndome las manos en el bolsillo, agachando la cabeza y quedándome en mi sitio. Sabía que en cuanto le tocase significaría que me quedaría sin verle un mes. Y dolía solo de pensarlo.
-Nos vemos en unos días- dijo cogiendome la cara y levantándola para que le mirase a los ojos. –California nos espera-.
-Voy porque me comprometí, pero la próxima vez que me mientas te quedas sin mi presencia-. Me había prometido que ni siquiera tendría que pagarme el billete de avión a su casa de la playa, suponiendo que estaría a pocas horas en coche. La realidad es que estaba al otro lado del país, e iría en avión privado, una completa locura.
-Yo no te he mentido jamás- dijo dándome un pequeño toque con el dedo en la nariz.
-Te voy a echar mucho de menos- dije sin poder evitarlo mas y abrazándole.
-Y yo a ti pequeña- me contesto respondiendo mi abrazo.
-¿Me llamaras todos los días?-.
-Y varias veces-.
-No me olvides por favor-.
-Eso no pasara en la vida-.
-Vete ya, si no te voy a soltar nunca- dije dándole un beso corto pero apasionado y alejándome 4 pasos de el.
-1 mes- me dijo dando la vuelta a su coche y señalándome con las llaves. –Te quiero-.
-Y yo- dije moviendo mis labios mientras me despedía con la mano mientras les veía alejarse.
Verano…
Lo que resto del junio y julio fue una completa monotonía, casi mas aburrida que esos días donde las clases son todas iguales, y hasta las materias parecen que tratan de lo mismo. Lo único que rompió aquello fueron los poco momentos que pude compartir con Emmet y las llamadas de mis amigos desde cada rincón del mundo. Pero sobre todo escuchar la voz de Edward, era lo único que conseguía que realmente disfrutara algún momento.
A pesar de pasarme mas de un mes al sol todo el santo día, cuidando de que los niños respetasen y no se ahogasen, el sol apenas se pego a mi piel, asíque seguía tan blanca como a mediados de invierno, aunque era una cosa que ya tenia tan asumida que no cambiaria…
Dos días antes de irme yo Emmet se fue con Rosalie. Estarían un mes en algún punto de Latinoamérica, ya que el dinero que había estado ahorrando Emmet era para pagárselo a Rosalie cuando esta lo compro y el no tenia todavía liquidez.
Estaría en California un mes aproximadamente, y aunque era un lugar caluroso y la ropa que utilizaría seria mas bien de escasa ropa, un mes es largo, y mi maleta era de un tamaño mas que considerable. Hablaba con mi madre sobre lo que esperaba de aquellos días, empezaba a pensar que julio había sido tan largo por las ganas que tenia de que llegase agosto, estaba segura de ello.
El viaje fue algo así como la imaginación que todo el mundo tiene al imaginarse rico, un señor que te trata de usted, reclina su cuello, te sonríe todo el rato y se pone a su total disposición. Lo único que no me había imaginado hasta que lo viví, fue la sensación que se te queda dentro del cuerpo cuando te tratan así.
Apenas puse un pie en el suelo, vi esa cabellera cobriza con la que llevaba deseando reencontré mas de un mes, y antes de poner e otro ya estaba agarrada por la cintura y dando vueltas sobre la pista de aterrizaje. Los Cullen me trataron como lo habían echo hasta la fecha, como si fuese una mas de sus hijos, y así, cualquier persona estaría cómoda.
Fue un mes sencillamente inolvidable, y dejo las expectativas a la altura del betún. Quiero decir, cuando tú esperas que tu verano sea bueno y termina siendo perfecto, las cosas cambian ligeramente. Viví junto a Edward un tiempo que poco a poco hacia que lo nuestro fuese mil veces mas sólido, e infinitamente mas mágico.
Fin de vacaciones…
Pero lo bueno se acaba, y el principio de las clases estaba más cerca de lo que cualquiera hubiésemos imaginado. Volver a reencontrarnos todos fue como un chute de energía, una recarga necesaria de pilas para empezar el curso a tope.
El mas nervioso ese primer día, fue con diferencia Emmet. Empezaba su ultimo año de carrera, era, como el decía "el principio del fin". Tal y como dijeron en el discurso de inauguración, el principio del resto de nuestras vidas, una base donde construir lo que queríamos empezar a ser.
-Señoras, señores- nos saludo el profesor Coen, el mismo que nos daba la bienvenida hace un año exactamente, -bienvenidos a un nuevo curso en la NYU. Os preguntareis, ¿no tenemos nuevo tutor? Pues no, me toca soportaros un año más. ¡Oh no, tortura, tu no por favor!- dijo imitando a aquellos que en tono de broma, insinuaron que era un horror volver a dar clases con el, algo en lo que yo estaba en desacuerdo, si el año anterior hubo un profesor digno de alabanza y agradecimiento, ese fue el. –Sabréis que normalmente en esta universidad hay poco movimiento de alumnos por lo cual es noticia que entre nosotros haya un alumno nuevo en segundo curso. Quiero que saludéis a nuestro nuevo compañero, señor Black por favor- dijo mostrándole un lugar a su lado. Gire mi cabeza hacia Alice tragando pesadamente. Cerré los ojos rezando porque el señor Black no fuese el único Black que conocía y que entraba ese año allí. Una vez mas mis suplicas quedaron a la altura de la tierra, cuando aquel muchacho se puso a su lado dándole la mano. –Preséntese usted mismo- le invito.
-Hola a todos. Me llamo Jacob Black, y bueno soy de Nueva York, nací aquí, pero a los 13 por motivos del trabajo de mi padre me mude a Miami y curse el primer curso en esa universidad…-.
-A la cual esta le dio una paliza en los campeonatos deportivos- le interrumpió medio tapándose la boca y disculpándose con la mano. Todos nos reímos descaradamente de el mientras Jacob solo podía poner cara de circunstancia.
-Si, esperemos que este año se repita. Y continúo, este año le han vuelto a trasladar aquí, y aquí estoy-.
-Muy bien Jacob. ¿Te suena alguna cara de las que ves por aquí? Podrían ayudarte a tu adaptación- que Alice y yo nos tapásemos la cara disimuladamente no hizo mas que captar al atención, aun mas de Jacob, cuya cara pude comprobar por el rabillo del ojo sonreía maliciosamente.
-Si, reconozco varias caras, pero la de la señorita Cullen la conozco desde que éramos unos niños. A la señorita Swan desde hace apenas unos meses- le dijo mientras nos dedicaba un saludo con la mano que era respondido con sendas miradas de asco a su persona. Un echo que no paso desapercibido por el profesor.
-Veo que cae allá por donde van señor Black. Bienvenido al curso, e intente llevarse bien con el personal- le aconsejo en un tono mas bajo, aunque perfectamente entendible por todos.
-¿Sabias algo?- pregunto Alice sin dejar de mirar para el frente.
-Nos lo encontramos antes de las vacaciones. Preferimos olvidar el incidente-.
-Siento comunicarte que el no dejara que eso pase-.
-Se ha instalado en los pisos de las afueras. Dicen que se lo ha comprado- dijo Edward mientras comíamos y le comentábamos lo que paso en clase.
-¿Habláis del chico moreno de Miami verdad?- pregunto Emmet mientras sentíamos con la cabeza. –Ha pedido entrar en el equipo de fútbol, y es bueno, eso hay que reconocérselo-.
-¿Le vas a aceptar?-.
-Tengo que hacerlo. Este año se han ido demasiados jugadores, eran los veteranos, y eran buenos. Necesitamos efectivos soldado-.
-Mientras no le des mi puesto, tendremos la fiesta en paz-.
-Eres mejor que el, y con más experiencia. Y algo que el no tiene, mi confianza, asíque no tienes que preocuparte por nada-.
-Claro que lo tendré, espera un tiempo y ya veras el dolor de cabeza que es capaz de provocar-.
-Yo comparto clases con el. Todas- recalco Alice. –Y Bella también. Y no sabes las miradas que le echaba todo el rato-.
-¡Alice! Eso no es cierto- la dije.
-Estabas demasiado ocupada mirando hacia delante y no viendo que Black no te quitaba ojo de encima-.
-Ya se que esta interesada. Pero esta chica es mía- dijo dándome un beso en la mejilla. –La llamo belleza en mis narices- dijo viendo la cara que se le había quedado a todos.
-Entonces tienes competencia este año- le dijo Jasper dándole un codazo amistoso a Edward, aunque a mi no me hacia especial gracia.
-No tiene ningún tipo de competencia, porque no la hay. Ese chico me parece irritante y maleducado-.
-No has dicho feo- dijo Rose cogiendo una patata y llevándosela a la boca.
-No es por eso por lo que considero salir con una persona o no Rose. Pero no, el chico no es feo, aunque a Edward no le llega ni a l altura de los zapatos-.
-Aprended de ella. Os ira mejor en la vida- dijo Edward sonriendo viendo como el resto de las expresiones de la mesa no podían contraatacar mi ataque.
-Aquí dos tienen que ir a trabajar. Nos vemos luego- dijo Jasper levantándose. Le imite despidiéndome de Edward.
-Nos vemos luego- le dije dándole un pequeño beso en los labios.
-Claro. Te quiero-.
-Algún día vas a tener que explicarme como conseguiste calmar a Edward ante una situación como aquella- me comentaba Jasper mientras nos poníamos el uniforme del trabajo.
-Creo que tus armas no valdrán en una ocasión así. Pero te reconozco que es mas complicado frenar a Alice, y tú lo consigues-.
-Buenos, eso es que somos unos valientes- dijo formando con su mano un puño para chocarlo con el mío.-Y ahora a ponerle valentía al resto de la tarde-.
Ese día la afluencia de clientes fue masiva, ya que en frente había una convención de algo y debía de ser aburrida ya que todos venían pidiendo con urgencia un café, grande y muy cargado. Apenas pude intercambiar con Jasper una frase que no fuese relacionada con los pedidos o las vueltas de los clientes. Una vez finalizada la conferencia, el local se volvió a quedar vacío.
-Madre mía, esa gente debía de estar durmiéndose hasta de pie, porque no es normal. Las existencias de café casi quedan bajo mínimos- dijo Jasper dejándose caer en el sofá de la sala de descanso. Justo cuando iba a sentarme yo sonó la señal de la puerta que indicaba que alguien entraba.
.No te preocupes, ya voy yo- le dije poniéndole una mano en el hombro y dirigiéndome a la barra. Salí por la cortina de abalorios que separaba las dos salas para encontrarme con la mayor sorpresa del día, o por lo menos, con una de ellas. La cosa es que todas venían protagonizadas por el mismo. Es esos casos, mi lema era, se profesional, si no mi paciencia no daría para mas.
-Buenas tardes. ¿Qué desea?- le pregunte sin perder mi sonrisa afectiva aunque me costase mantenerla un mundo entero.
-Vaya que sorpresa Bella- me respondió Jacob apoyándose en la barra y sonriendo de nuevo. Me ponía tan nerviosa esa sonrisa de suficiencia que me daban ganas de borrársela contra el suelo. -¿Trabajas aquí?-.
-¿Tu que crees? ¿Desea algo?- por un momento mi genio salio a la luz,, pero aquello no era lo mejor, y lo sabia.
-Tranquila. ¿Te he hecho alguna vez algo para que me trates así, de esta manera tan hostil?-.
-Simplemente no eres una persona que me agrade, creo que yo tampoco te falte nunca el respeto-.
-Entonces, es solo una actitud distante porque no me soportas, ¿no?-.
-Resumiéndolo, si. ¿Quiere algo?-.
-Y supongo que eso viene dado por que tu novio, o lo que sea Edward…-.
-Si, es mi novio- dije terminando con sus dudad y dejándoselo claro.
-Bueno, pues que tu novio, que no es que seamos grandes amigos. Ni tu novio ni su hermana-.
-Puede ser. Siento decírselo, pero estoy trabajando y usted esta haciendo que pierda mi tiempo. ¿Va a querer algo?-.
-Un descafeinado con nata por favor. Grande- me dijo sin perder su sonrisa. Rápidamente me dispuse ha hacerlo lo mas rápido que me permitiesen mis manos para perderle de vista lo antes posible.
-Aquí tiene- le dije dándoselo mientras el me daba el dinero.
-Puedes quedarte con el cambio- se apresuro a decirme mientras cogia su cambio de la casa. –Nos vemos pronto. Ahora ya se donde encontrarte- dijo elevando su café y saliendo de la tienda.
-Ese chico esta enfermo- me comentaba Ángela mientras preparábamos la cena.
-Una vez mas y rompo mi promesa Bella- dijo Edward que estaba apoyado en la barra de la cocina con los brazos cruzados.
-Tu no vas a romper nada, y haz algo en vez de quedarte hay quieto- dije dándole el bol de ensalada para que lo fuese llevando a la mesa.
-¿Qué promesa?- me susurro Ángela justo cuando el se fue a poner la mesa.
-Me dijo que le iba a romper la cara, y no quiero. Pueden echarle de aquí, ya repitió una vez por… bueno ya sabes eso, una mas y se va-.
-¿Pero eso no puede denunciarse por acoso o algo así? Voy a preguntar a Jasper. El estudiaba derecho, ¿no?-.
-Edward, nadie a acosado a nadie. Simplemente entro en un establecimiento donde yo trabajaba. Si las visitas y las preguntas se empiezan a repetir, dejare que alguien tome cartas en el asunto. Pero desde luego no serás tu y muchos menos con violencia- le dije mientras nos sentábamos los tres a cenar.
-Ángela, ¿tu me entiendes verdad?- pregunto Edward intentando ganar adeptos entre nuestros amigos para llevar a cabo su plan de "acabar con Black antes de una semana".
-Bella tiene razón Edward. Ya has hecho cosas que te dejan al borde la expulsión aquí, una mas y te quedas fuera-.
-Hay mil universidades mas en el país, eso no es problema-.
-Claro que lo es- dije soltando los cubiertos, -tu puedes cambiarte de universidad, pero yo no, y no quiero estar donde tu no estés. ¿Puedes comprenderlo?-.
-Si Bella- dijo de una manera cansada y resignada.
-Muy bien niños y niñas. Este año el trabajo tendrá la misma dinámica que el anterior. Por parejas elegidas al azar. Como mejor ejemplo, el trabajo del señor Cullen y la señorita Swan, espero que no les vuelva a tocar juntos, si no me despiden- dijo de manera amable, aunque por dentro yo solo deseaba un compañero nuevo. Y un apretón de manos suyo me demostraba que también. –Este año- dijo pasando la cesta para que metiésemos nuestros nombres, -el trabajo constara de las relaciones internas del propio país. Costumbres, el porque de estas, batallas internas y todo lo que se les ocurra. Comencemos- sacando el primer papelito. –Edward Cullen, su compañero será…- cerré los ojos y le apreté la mano deseando que aquel nombre fuese el mío. Era una situación completamente diferente a la del año pasado, me di cuenta y me encanto, -la señorita Alice Cullen. Mejor entendimiento imposible- mis esperanzas cayeron en picado y las de Edward parecía que también porque su cara debía de ser un espejo de la mía de pura decepción. Alice solo se disculpo moviendo los labios y poniendo un adorable puchero
-No es tu culpa- le dije al oído y dándola un beso en la mejilla.
-Bella Swan- me puse alerta cuando dijo mi nombre, -vaya, según tengo entendido le toco con un amigo asíque no espero menos que el curso pasado. Jacob Black- ¿Qué? ¿Amigo? ¿Cómo? No podía ser. Baje mi cabeza soltando un bufido que estaba segura se escucho por toda la sala. Seria repetir un buen trabajo con ese chico, imposible totalmente. Edward solo miraba al frente con una cara de odio que jamás vi, y estaba segura que si no le tuviese cogido de la mano ya se habría levantado para irse de clase de pura frustración.
-¿Cómo que amigo?- pregunto Alice inclinándose hacia nuestra posición.
-El profesor Coen le ha debido de hablar de l de ayer, pero claramente no sabe captar la ironía- respondí.
-Tu no vas ha hacer el trabajo con Black- soltó Edward entre dientes.
-Tengo que hacerlo aunque no quiera Edward. ¿Alguna idea?-.
-Hablaremos con ella y le explicaremos la situación-.
-No- conteste de manera tajante, -no pienso poner en juego ni su confianza ni mi nota. Lo hago y listo-.
-Perfecto- dijo soltándome la mano y cruzándose de brazos poniendo cara de circunstancia. Gire para ver a Alice, la cual estaba tan impactada como yo.
-Edward, entiéndelo, dependo… ¿no me piensas mirar?- le dije viendo que hablaba como si se hubiese vuelto de hielo. Apenas casi se le notaba que pestañeaba. –Genial Edward, muy maduro por tu parte- le dije sentándome bien e imitando su posición.
-Póngase por parejas y comiencen. Que se acerque uno y coja el papel con su país-. Edward tardo menos de dos segundos en levantarse de su sitio y ponerse al otro lado de Alice. Yo simplemente me levanté, y ya que estaba en la primera fila me acerque. El Congo. Genial, un país con pocos problemas.
-Hola compañera- dijo cuando termine de subir hasta su lugar y ponerme a su lado.
-Nos ha tocado el Congo- me limite a decir señalando el papel.
-Perfecto, es un trabajo largo pero podemos hacerlo muy bueno, estoy seguro-.
-Ya-.
-Oye, me he fijado, ¿Cullen no estaba muy feliz por la elección no? Digo, le ha tocado su hermana…-.
-Sinceramente, yo tampoco-.
-Ah vaya, que el problema soy yo- dije echándose para atrás en la silla. –Gane, me e vuelto a quedar con su chica-.
-Olvídate de eso. Tú no le has ganado en nada-.
-Le acabo de ganar a la chica para el trabajo-.
-No le has ganado nada- le repetí, -Y menos a mi-.
-Lo que mas gracia me hace es que según lo que se comenta por el campus, vosotros empezasteis a conoceros bien mientras compartíais trabajo, este exactamente, con la misma profesora. ¿Qué casualidades no?-.
-¿Qué quieres decir?-.
-Que mira en que situación te encuentras.-
-Tienes aspiraciones elevadísimas chico. Pero te sugiero una cosa, Edward te tiene ganas, y no se si tu a el también. No quiero que le pase nada, asíque déjame tranquila porque sino terminas mal no por el-.
-Que miedo, ¿no?-.
-No apuestes. ¿Dónde y cuando vamos a quedar para hacer el trabajo?-.
-Mi piso esta siempre libre-.
-No. La biblioteca. Los sábados por la mañana-.
-No te fías de mi, ¿verdad?-.
-Absolutamente nada-.
-Nos vemos entonces- dijo mirando hacia delante mientras saludaba con la mano a alguien- seguí el trayecto de su mirada para ver como Edward nos miraba de frente con una expresión poco amigable.
-¿Por qué eres así?- le espete viendo como su única intención era amargarle.
-Esto viene desde hace tiempo cari…-.
-Ni se te ocurra terminar la palabra. A mi me llamas por mi nombre, que es Bella-.
-Esta bien Bella- dijo levantando las manos indicando su inocencia y alargando mí nombre, -creo que nunca nos hemos llevado bien. Tonterías de niños que ahora lo son de adultos. Es divertido-.
-No lo es-.
-Si lo es, eso es porque no estas metida en el juego-.
-El tampoco lo esta. Pasa de ti-.
-Tardara poco en caer Bella. Quiere ser el mejor siempre, y no sabe aceptar que a veces no se puede tener todo-.
-El no piensa eso. Tu problema es que le tienes envidia, ¿tanto te cuesta aceptar lo tuyo y dejarle a el con lo suyo? ¿Por qué no le dejas?-.
-Ya te lo he dicho- cambiando su expresión a otra mucho mas seria, una que hasta nunca le había visto, -es una motivación para superarme a mi mismo-.
-Es algo patético-.
-Piensa lo que quieras belle…-.
-Bella- le corte de manera molesta.
-Bella, Bella- dijo repitiéndolo y dándose en la cabeza como haciendo que intentaba grabárselo. –Es una competición sana, si el no se lo tomase tan a pecho hasta nos reiríamos-.
-¿Podrías hacerme un favor? Por el bien del trabajo, ya esta. Olvídame fuera de las horas lectivas, y déjale en paz, a es y a todos mis amigos. Ya esta. Tú con tu vida y nosotros con la nuestra-.
-Me pides cosas muy complicadas Bella. Tú eres demasiado interesante como para olvidarte-.
-Genial, esto es simplemente genial- dije apoyando mi cara en mis manos tapándomela.
-Hagamos una cosa, empecemos desde cero, así no tendrás juicios previos sobre mí, y yo no sabre nada de ti, ni siquiera quien es tu pareja, ni amigos. Hola compañera, soy Jacob Black, nuevo- dijo tendiéndome una mano.
-Bella Swan- acepte al final. -¿Sabes que te llamas igual que uno de mis hermanos?- le dije para romper un poco aquella situación tan sumamente extraña.
-¿En serio? Los Jacob arrasamos siempre-.
-Lo se por experiencia- dije riéndome con el por primera vez desde que le conocía, aun así seguía sintiéndome un poco incomoda con toda este situación. –Una cosa, yo… entiende que continúe un poco incomoda contigo, ¿vale? Solo te pido que…-.
-No hare nada, te lo prometo- dijo poniendo una mano en el corazón y la otra en alto para que lo viese jurar.
-Vale-.
-Se acabo la clase. Hasta mañana-.
-El sábado en la puerta de la biblioteca a primera hora- dije levantándome viendo como asentía con la cabeza y se despedía con la mano. Baje las escaleras rápido para ver como Edward ya no estaba y solo Alice continuaba esperándome. -¿Dónde esta?- pregunte.
-Salio corriendo, no me dio tiempo ni a preguntarle. ¿Qué tal con Black?-.
-Puede decirse que hemos llegado a un acuerdo para que todo vaya mejor, por el bien del trabajo. He decidido darle una oportunidad para conocerle de cero-.
-Tu sabrás lo que haces, pero Edward no lo entenderá- me comento mientras salíamos de la clase.
-Pero es que es importante para mis notas que yo haga un trabajo bueno, y para eso tendré que llevarme, por lo menos, de una manera adecuada con mi compañero Alice. No parece tan mal chico, solo uno que continua con juego que empezaron de niños-.
-Tu no sabes lo que sufrió Edward por culpa de Jacob. Todos los logros que conseguía era aplacados segundo después porque Jacob hacia lo mismo, y en teoría le costaba lo mismo-.
-¿Y por eso tiene que seguir así? ¿No se pueden ignorar mutuamente?-.
-No Bella-.
-Alice, eran niños. Que con 19 años continúen con ese rencor guardado, no es siquiera sano-.
-Bella, la que se enfadara de verdad seré yo como continúes defendiéndole a el-.
-Yo no defiendo a ninguno de los dos Alice. Me parece una actitud tremendamente infantil por parte de los dos. Estoy segura que desde entonces ambos cambiaron mucho. Si solo se sentasen tranquilamente ha hablar…-.
-Ninguno de los dos lo hará Bella. Suerte- se limito a decirme para cambiar de camino dirección a su casa.
Al llegar a casa le comente a Ángela mi caótico día, terminando por la ultima clase, que simplemente hizo que la puntuación de mi día bajase mil puntos. Me agrado saber que ella si pensaba que mi decisión había sido la correcta, supongo que porque ella veía la situación de una forma mas alejada y desde mi situación. Llame a Edward una docena de veces, pero a pesar de que daba señal no lo cogia. Pensé en ir a su casa para hablar, pero la idea siempre se echaba para atrás. Jure no volver a ir hasta allí desde aquel día, y el lo sabia, asíque solo quedaba que el viniese o que se dignase a cogerme el maldito teléfono.
Ninguna de las dos opciones paso, asíque el día siguiente seria cuando nos volviésemos a ver las caras. No compartía con el ninguna clase por la mañana, por lo que no pude hablar con el.
-Dime que es mentira- escuche que me decía una voz a mis espaldas cuando salí al descanso entre clases.
-¡Edward!- dije viéndole por fin lanzándome a el para darle un abrazo. Pero me quede paralizada cuando copio mis brazos y se los quito de encima antes de que yo pudiese casi acercarme a el. -¡Pero que te pasa?-.
-Dime que lo que me a contado Alice sobre Black es mentira- la mire reprochándole que hubiese sido ella quien le hubiese dado la noticia. Ella solamente se puso la mano en la boca y se apoyo en el pecho de Jasper de manera arrepentida.
-Vamos a un lugar más tran…-.
-No voy a ningún sitio. ¿Es cierto entonces?-.
-¿Podemos hablar como personas, sn que tú me grites delante de todo el mundo para poder explicártelo?-.
-No hay nada que comprender Bella. Ese tío se ha dedicado toda su vida a quitarme lo que era mío. Y ahora llega y en un par de días empieza por mi novia-.
-¿Pero que estas diciendo? ¿Piensas que yo me iría con el? ¿Así es como me valoras?-.
-Le ha bastado una hora para convencerte de ser amigos. No quiero sabe lo que hará en 1 mes-.
-El no es mi amigo Edward. Es un compañero de trabajo con el que me tengo que llevar bien si quiero hacer un buen trabajo-.
-Puedes no hacerlo. Esa es la mejor opción-.
-Esa es una buena opción para alguien que tiene una buena posición y que no tiene que mantener una beca, recuérdalo. Solamente estuvimos hablando, ya esta. ¿Tengo eso prohibido?-.
-Si, por mí-.
-Pues disculpa Edward, pero ni siquiera tu eres nadie para prohibirme ciertas cosas, y menos hablar con quien yo quiera-.
-Ahora te apetece mantener una conversación con el, y hace un día no le podías ni ver-.
-Hablar Edward, es un método muy, pero que muy bueno para conocer a la gente. Abre tu mente, escucha a la gente, no la juzgues. ¿Por qué tengo que llevarme mal con alguien, que en verdad no me ha hecho nada a mi, si no a ti? Me ha jurado que nos dejara en paz, a ti, a mi y a nuestros amigos por el bien del trabajo-.
-No le creo-.
-¿Has sabido de el en las ultimas 24 horas?- le pregunté. Su silencio me hizo confirmar lo primero. –Ya ha mantenido su primera promesa- le dije dándome la vuelta y dejándole donde estaba mientras las personas que habían presenciado el espectáculo de dispersaban viendo que allí no pasaba nada mas. Solo nuestros amigos continuaban.
-Bella- escuche que decía mientras me agarraba del brazo.
-Suéltame Edward. Ahora la que no quiere hablar soy yo-. El resto de las clases fueron una especia de tortura para mi mente. Cada minuto allí dentro se hacia mas pesado, y la señal de final de clases sonó a gloria en mis oídos. No comí aquel día, ni en casa ni en el comedor, no me entraba nada en el estomago y tampoco me apetecía ver su cara. Cuando me llego un mensaje creí que el móvil se me escurriría de las manos a la velocidad que lo cogi esperando algún tipo de disculpa de Edward, pero el nombre me dejo mas sorprendida aun.
"Me han contado lo que te paso con Edward esta mañana, y por la conversación deduzco que es por mi culpa. Gracias por tu confianza. No te defraudare compañera. Jake"
En aquello momento todo era demasiado confuso para mí. Podía ser que Jacob verdaderamente pudiese cambiar, que simplemente pudiese olvidar aquel juego de niños pequeños. O a lo mejor mi inocencia me estaba traicionando y Edward tenia razón y no me podía fiar de el. Pero supongo que tendría que probar a base de experiencia. Solo esperaba que aquello no terminase costando a Edward.
Hola! Siento haber tardado tiempo en subir nuevo capitulo, pero estas dos ultimas semanas he estado de exámenes y apenas tenia tiempo. Lo primero, MUCHISIMAS GRACIAS POR VUESTROS COMENTARIOS! Más de 100…uau… no tenéis ni idea de la ilusión que me hace, teniendo en cuenta que mis intenciones no se parecían ni por asomo a esa cifra. Y lo segundo, se que este capitulo empieza de una manera súper rara y a lo mejor un poco falta de ideas, pero es que no sabia como introducir un nuevo curso sin tener que contar todas las vacaciones y demás, cuando para mi no pasa nada interesante a parte de lo bonito que es el amor xD
Muchas gracias por seguirla y nos vemos pronto
