Capitulo 19

-Buenos días por la mañana compañera- me saludo Jacob cuando llegue a la puerta de la biblioteca con su patín en mano.

-Vaya, no esperaba esta puntualidad- dije sinceramente.

-¿Sorprendida?-.

-Mucho y para bien-.

-Soy una caja de sorpresas- dijo mientras entrábamos.

-¿Dónde piensas dejar eso?- pregunte señalando a su "medio de transporte".

-En la mochila, entra de sobra tranquila-. Trabajar con Jacob era algo extrañamente raro, porque había una complicidad en ciertos momentos que rayaba lo ilógico. En tres horas de trabajo el primer día ya teníamos un índice mas o menos aceptable de lo que queríamos hacer, y solo nos quedaba buscar la información y completar.

-Es sorprendentemente fácil trabajar contigo, ¿sabes?- le comente mientras salíamos unas cuantas horas antes de la biblioteca.

-Ya te dije que por las buenas, soy el mejor-.

-Nos vemos el lunes- le dije despidiéndome de el y acercándome hasta donde se encontraban mis amigos.

-Nos vemos en clase belle… ¡Bella!- corrigió cuando le mire con cara asesina. En el fondo, una broma no hacia daño a nadie.

-Hola- les salude metiendo los apuntes en la mochila. -¿Cuál es el plan para hoy?-.

-Habíamos pensado en un picnic en el parque. Hace mucho que no comemos todos juntos fuera de aquí- dijo Rose mirándome a mi directamente, para no ser excesivamente explicita y mirar a Edward también. Desde el lunes que habíamos empezado las clases y mi discusión con el, ninguno de los dos nos habíamos dignado a dirigirnos la palabra. Le extrañaba mucho, siempre había sido mi yo, compartía con el todos y todos los momentos, y ahora cosa que pasaba o se la contaba Ángela o Emmet, que eran los únicos que me apoyaban completamente, o me la callaba, que era lo mas complicado de todo. Quizá un día fuera de todo con todos ayudaría en algo.

-No podéis seguir enfadados toda la vida Bella- me dijo Ángela mientras íbamos caminando por las calles neoyorquinas.

-Ya lo se, pero estaría bien una disculpa, o un algo por su parte. Un poco de comprensión-.

-¿Le entiendes tu a el?-.

-Ángela, es un juego de crios, solo tiene que madurar un poco y pasar de esas tonterías. Cada uno con lo suyo y listo. ¿Que el otro consigue mas novias, mas dinero o mas reconocimiento? Pues muy bien para el. Que Edward aprenda a querer lo suyo, porque no quiero estar con una persona que solo piensa en competir constantemente, incluso conmigo de por medio-.

-Muy bien dicho Bella- dijo Emmet pasándome el brazo por los hombros. –El otro día en las pruebas de selección, el tal Jacob corrió en una marca poco humana. Cuando dijimos que la hicieran los veteranos, Edward la supero, y jamás había llegado a nada parecido. Claro, luego volviendo a casa casi se desmaya- dijo recordando el momento y riéndose.

-¿Qué se desmayo? ¿Por qué no me lo habías contado?- les dije preguntando preocupada.

-Porque no queríamos asustarte. Solo fue una bajada de azúcar, ya esta-.

-A mi este chico me da demasiados disgustos- dije mientras seguíamos caminando y disfrutando del paseo.

El parque se encontraba en algún punto del centro, y estaba atestado por familias con hijos, aunque había algunos puntos de inmensa paz, y aquellos fueron en los que nos centramos. Encontramos una sombra debajo de un árbol, lo suficientemente grande como para que entrásemos todos. Hacia el frente solo se veía césped y mar. No tenía fin. Era una estampa preciosa.

-Esto invita a una partida. ¿Quién se apunta?- pregunto Ben antes de que todos saliesen a correr. Solo yo me quede sentada observando aquello.

-¿Puedo?- gire mi cabeza para ver como Edward señalaba el hueco de la manta de mi lado. Al parecer no había sido la única.

-Claro- dije solamente.

-Bella- dijo al cabo de un rato. Gire mi cabeza para ver que me estaba mirando, -no quiero seguir así-.

-Estamos así porque tú quieres-.

-Como sea. No me gusta esta situación, me da igual el motivo o quien tenga la culpa-.

-Lo que no podemos hacer es volver a como estábamos antes sin arreglar lo que nos aleja Edward. Porque entonces dentro de dos semanas volveremos a lo mismo-.

-¿Y que quieres que haga para arreglarlo? ¿Le mando de una patada a la otra punta del país?-.

-Lo primero cambiar la mentalidad. No estaría de más. ¿No te das cuenta que es un juego de niños pequeños? ¿Qué todo se puede solucionar aceptando lo que tienes sin fijarte en lo que tiene el otro?-.

-El otro esta intentando quitarme lo que más aprecio en esta vida- dijo acariciándome una mejilla. No me había dado cuenta hasta que punto había echado de menos su cariño.

-Edward, el no me va a convencer a mi de nada. Yo se lo que quiero, y te quiero a ti, los demás me dan igual, pero tienes que entender que mis estudios también son importante, ¿vale?-.

-Bella, yo me fío de ti, del que no me fío es de el. Pero si me juras, y hazlo por dios Bella porque si no, no me quedo tranquilo, que no va a pasar nada entre nosotros, yo… yo te prometo que olvido eso que tenemos, y ya esta-.

-¿Tu confías en mi verdad?-.

-Sabes que si-.

-Bueno pues entonces confiad cuando te digo que te amo, no debería importarte nada más-.

-Ahora ya no- dijo cogiendome la cara con su otra mano y acercando mi cara a la suya para besarme. Pronto me deje ir por el momento, hacia demasiado que no sentía sus labios sobre los míos, y era tal mi urgencia que casi me daba igual donde estuviésemos. –Perdóname, ¿vale?-.

-Ya sabía que tenía un novio posesivo y celoso. No pasa nada- dije acariciándole la mejilla mientras nos reíamos los dos.

-Vaya, por fin- dijo Alice mientras se sentaba a mi otro lado y me cogia la mano. No pude hacer otra cosa que no fuese sonreír. –Sabéis estamos jugando allí un partido de futbol, chicos contra chicas, dejaros de carantoñas y venid los dos, aburridos- dijo mientras se levantaba y volvía a correr hacia la zona de juego.

-Me da miedo no hacerla caso- dijo Edward levantándose y sacudiéndose los pantalones para quitarse la porquería. –Vamos- dijo cogiendome mis mano y ayudándome a levantarme.

El día fue tal y como había querido que trascurriera, aunque solo con los acontecimientos del principio me hubiese marchado a casa completamente feliz. Sobra decir quien gano el partido de futbol, si unos chicos enormes que no perdían ni a las canicas o unas chicas a las cuales les asustaba solo el hecho de que chutase la pelota, o que hiciesen como que chutaban. El sol termino de hacer un día perfecto entre amigos.

Temí el regreso a la vuelta a las clases, y en concreto donde Edward y Jacob estuviesen en la misma sala. Gracias que la clase del trabajo no tocaba ese día hasta última hora y habría tiempo para asimilar la situación.

-Oye- me dijo Edward antes de entrar a clase cogiendome por la cintura, -quiero que vengas esta tarde al entrenamiento. Llevo una semana sin ti y quiero recuperar el tiempo perdido-.

-Si me aseguras que es por eso, voy- le dije cogiendole por os brazos. Era la primera vez que me pedía aquello de esa manera, y tal como estábamos estaba dentro de lo lógico que sintiese algo de posesión.

-Te lo juro. Invita a Alice o a alguna para que te acompañen y no te aburras-.

-Díselo a ella ahora, tienes un rato para comentarlo-.

-Tú en cambio, si quieres y puedes hacer que Black meta sin querer los dedos en el enchufe…-.

-Ya-dije mientras ambos nos reíamos. –Nos vemos ahora guapo- dije poniéndome de puntillas y dándole un pequeño beso.

-Hasta ahora preciosa- me dijo dándome un cachete en el trasero a modo juguetón mientras subía las escaleras para empezar con el trabajo.

-Hola- le salude nada mas entrar. El estaba ya en su sitio en la misma posición chulesca que adoptaba siempre y con todo el material preparado.

-Hola Bella. Veo que ya va todo mucho mejor, ¿no?- dijo sin apartar la vista de el frente.

-Si Jacob, gracias. Me ha prometido olvidarte, asíque agradecería que tu también colaborases, aunque solo sea por el bien del trabajo y mi salud mental-.

-Yo si que no te puedo prometer nada- dijo sacando su sonrisa de "que poco me conoces Bella". A pesar de todo, en el fondo, se le veía un chico normal.

-Bueno comencemos- dije abriendo el documento para continuar con el trabajo. Estuvimos trabajando durante el resto de la clase, sin ningún comentario que no viniese a cuento, y sin ninguna mirada desviada con mala intención. Al fin de cuentas, el también mantenía su palabra, y era de agradecer.

-Estoy harto, por hoy basta- dijo a cinco minutos del final, cuando ya más de la mitad de la clase hablaba a voces y pasaba descaradamente de continuar con el trabajo.

-Si, creo que deberíamos de parar por hoy-.

-Yo me voy ya- dijo guardando todo y sacando su patín de la mochila. Me fije en que al sacar su transporte se le cayó algo al suelo, y termino justo debajo de mi silla.

-Se te ha Cairo algo- dije agachándome para cogerlo pero ver aun lo que era.

-¡No! Ya lo cojo yo- dijo quitando mi brazo y adelantándose el y guardándolo de nuevo a toda prisa. –Gracias- me dijo de manera apresurada.

-De nada-dije totalmente extrañada guardando mis cosas también.

-Adiós- dijo mientras bajaba corriendo las escaleras.

-¿Nos vamos ya?- pregunte llegando a lugar de los hermanos.

-Claro-dijo Edward levantándose mientras me daba un beso y empezaba a recoger. -¿Qué le has dicho al chico ese que se ha puesto tan nervioso y salio corriendo?-.

-¿Has estado vigilándome?-.

-No había persona humana que le quitase la atención de tu y la centrase en el trabajo- intervino Alice. –A su favor diré que no abrió la boca para decir anda, ni malo ni bueno-.

-No dije nada. Saco su patín y se le cayo algo, cuando fui a cogerlo el se adelanto y listo-.

-Mira que es raro… vámonos que tengo entrenamiento, y publico- dijo besándome mientras salíamos de la clase.

-¿Cuánto tiempo dura esto?- pregunto Alice sentándose a mi lado en las gradas esperando a que comenzase el entrenamiento.

-Creo que hora y media Alice. Pero si no quieres estar puedes irte, eres libre-.

-No tengo nada mejor que hacer. ¿Tu no trabajas?-.

-Tengo una semana libre. Trabaje en julio y no tenia porque asíque tengo 5 días libres a repartir-.

-¿Me vas a explicar que te traes con Jacob Bella?- me soltó de golpe.

-¿De que hablas Alice?-.

-Pues eso, parece que os lleváis muy bien para conoceros de tan poco y de las cosas que te hemos contado-.

-No hay nada, es un compañero de trabajo, sin mas. Y siento comunicarte que yo no voy a juzgar a una persona por lo comentarios de otras, a mi no me demostró nada para que le tenga en una cruz Alice-.

-¿Me dejas aconsejare que vayas con cuidado por lo menos?-.

-Claro que si Alice, y no te preocupes que estoy alerta- dije mientras el equipo salía a alentar.

Durante una hora estuvimos observando como trabajaba el equipo de futbol encabezado por Emmet. Teniendo en cuenta que no se veía el entrenador, le toco a Emmet dirigir el entrenamiento. Era extraño verle en un papel de autoridad, ordenando cosas y tomándose tan serio todo, sin bromas de por medio. La última media hora organizaron una pachanga dividiendo al equipo entre dos. Me fije especialmente en el pique que se traían Edward y Jacob, y empecé a sospechar que le invitación de Edward fuese mas encaminada a verle a el que el verme a mi. Era impresionante la velocidad que alcanzaban ambos, pero la fuerza de Jacob rozaba lo sobrehumano, un pequeño placaje mandaba al contrario unos menos atrás, cosa que otro no podía hacer. Edward copio la pelota y corrió campo a través, pero Jacob me freno poniendo las manos entre ellos y empujándole haciendo que cayese de espaldas al suelo 4 metros mas para atrás. Me di cuenta de que era preocupante cuando todos corrieron a su posición y Alice se puso inmediatamente de pie con la mano en la boca. No me lo pensé dos veces y salí corriendo hacia donde estaban quitando a los que estaban rodeándole.

-Venga Cullen, solo ha sido un pequeño placaje, levántate- dijo Jacob quitándose el casco mientras Edward se quejaba de la zona lumbar mientras yo le quitaba a él el casco.

-Cállate Black- sonó la voz de Emmet por encima de los murmullos. Vi en la cara de Edward el esfuerzo por no contestarle de mala manera.

-¿Estas bien?- le pregunte quitándole los mechones de pelo que tenia en la cara.

-Solo un momento, ¿vale?- dijo respirando profundamente sin quitarse la mano de la zona dolorida.

-Venga chico, ¿estas echo de mantequilla? Ya tienes la atención que quieres, vamos a seguir con el partido.

-¡Black!- chillo Emmet, el cual consiguió dar verdadero miedo. De repente una frente que estaba acariciando desapareció de mi tacto y su dueño se dirigía medio encogido hacia la dirección donde Emmet llevaba a Jacob.

-¡No Edward!- le grite cuando vi que apenas a dos metros de ellos levantaba su puño.

-No Bella, vete de aquí-.

-Parad los dos- dijo Emmet viendo el espectáculo y frenando a cada uno de ellos con una mano diferente y dejando su cuerpo en medio de ambos. –Parad o estáis fuera del equipo- dijo mirando a ambos.

-Edward por favor- le dije agarrandole del brazo y tirando de el. Gracias a dios el fue el primero en frenar su ataque de rabia, aunque su mirada podía hacer casi mas daño que cualquier puñetazo.

-Estas acabado Cullen- dijo Jacob dirección a los vestuarios señalándole de manera amenazadora.

-Deberías ir a enfermería tío. Te has llevado un buen golpe- le dijo Emmet palmeándole el hombro.

-¿Pero tu has visto eso Emmet? Eso no ha sido un placaje normal. Solo, sin empujarme con apenas fuerza me ha mandado casi cuatro metros. No es normal-.

-¿Estas intentado decir algo Edward? Te aviso que esas acusaciones son graves, estas hablando de cosas que no son legales-.

-¿No estaréis insinuando los dos que puede estar drogándose verdad?-pregunte adivinando las intenciones de los dos.

-Todos sabemos que eso no es lógico. Lo que ha pasado aquí es la primera vez que lo veo en mi vida. Ni el la liga profesional el mejor a logrado tanto con tan poco- dijo Emmet mirando preocupado a la nada.

-Espero que sepáis de lo que habláis. Vamos a ponerte algo en la espalda y darte un tranquilizante- dije mientras Alice llegaba al lugar con las cosas de Edward. Hice una gran excepción, y ya que Edward no podía andar solo decidí, junto con Alice acompañarle a su cuarto. Camine con el mientras el se apoyaba en mis hombros pero sin lograr poder estirarse del todo. Le tumbe en la cama.

-¿Dónde tenéis los medicamentos y esas cosas Edward?- pregunte una vez le hube cambiado y dejándole en la cama.

-¿Quieres que vaya yo?- pregunto Alice.

-Déjalo Alice, puedes irte ya si quieres- le dijo Edward cogiendola la mano y dándole en ella un beso.

-Nos vemos mañana hermanito, mejórate- dijo ella agachándote y dándole un beso en la frente. –Cuidare- me dijo despidiéndose de mi en la puerta de la casa. Entre en ella y me dirigí a la cocina, donde Edward me había indicado que tenían las cosas para estas situaciones.

-Hombre que agradable sorpresa. ¿Cómo estas Bella?- me gire después de coger las cosas y encontrarme en la puerta con James. No había vuelto a cruzar la palabra con el desde aquel día. Le había visto de lejos un par de veces pero había apartado la mirada después de reconocerle. Y por lo que sabia tenía una seria advertencia de Edward, una tontería mas y estaba fuera.

-Hola- me limite a decir con la intención de salir de allí sin decir ni media palabra mas. -¿Me dejas salir?- pregunte entendiendo que no tenia intención de quitarse de en medio.

-Mmm... No, quiero hablar contigo- me respondió con una sonrisa que me recordaba a la de Jacob cuando quería burlarse de algo.

-Vale, pero yo contigo no, y además tengo prisa- dije caminando de nuevo hacía el.

-Tranquila Bella- dijo cogiendome por los hombros y empujándome levemente hacia atrás hasta que choque con la encimera.

-Quítame las manos de encima—dije sacándomelo de encima. Aun así el no dejaba de reírse.

-No pienso hacerte nada chica, relájate. Solo quiero decirte una cosa- dijo acercándose un poco mas a mi, cada milímetro menos era una serie de arcadas para mi, -vuelve a nombrarle a Edward mi nombre, y estarás en problemas- dijo dándome con un dedo en la barbilla.

-¿Me estas amenazando?-.

-Solo te estoy avisando. Hasta pronto- dijo basándome en la mejilla y saliendo de allí. Subí por las escaleras con el susto metido en el cuerpo todavía y limpiándome con la manga la zona tocada por el.

-Has tardado- dijo Edward tumbado.

-No encontraba las vendas- dije alzándolas.

-¿Estas bien? Te veo pálida- dijo rozándome la mejilla. Era tan diferente ambos tactos, tan diferentes las sensaciones.

-Estoy bien, un poco preocupada por ti, nada mas- dije besándole y alcanzándole el tranquilizante con el vaso de agua.

-Estas temblando, y tienes las manos frías- dijo quitándome las cosas de la manos y frotándolas mientras me miraba preocupado. Necesite de todo mi control para relajarme y que no se me notase que me temblaban hasta las orejas.

-Es que tengo frío. ¿No tienes tu frío? Mira, tienes la ventana abierta y no hace tiempo para eso- dije levantándome y cerrándolas de golpe. Comprobé que los cristales continuasen en su lugar después de semejante golpe. –Ponte de lado para darte la pomada anda- se giro mirando hacia la pared mientras yo intentaba aliviar el dolor. Después de la pomada y las vendas le hice volver a tumbarse boca arriba para que estuviese más cómodo.

-Gracias preciosa- dijo bostezando.

-De nada amor. Te debo unos cuantos días de cuidados- dije mientras le acariciaba la mejilla viendo como el sueño empezaba a poder con el.

-Tú no me debes nada-.

-Te dejo dormir, ¿vale? Lo que sea, Edward, con lo que sea, me llamas y vengo. Nos vemos mañana, si no puedes ir a clases vengo a verte por la tarde. Recupérate- dije dándole un beso y recogiendo mis cosa.

-Te quiero Bella- dijo mientras su cabeza se ladeaba y terminaba completamente. Antes de salir la ternura me venció al verle dormido y le di un beso en la frente y salí de allí corriendo intentando no encontrarme con otra sorpresa desagradable.

-¿Cómo estas Edward?- pregunto Emmet sentando en el sofá de mi casa, con Ben y Jasper mientras Ángela ordenaba la cocina.

-Dormido. Le di un tranquilizante y la pomada y se quedo frito-.

-Ese golpe… en serio, Black me hace eso a mi…- empezó Ben.

-Y se queda sin descendencia- sentencio Ángela mientras todos la sonreíamos.

-A parte, es que me parte en dos-.

-Si, por una cosa o por otra se paso. El caso es que no pareció hacerlo con intención. Es decir, era un placaje normal, ni siquiera puso intención- dijo Jasper extrañado.

-Y eso es lo mas extraño de todo- dijo Emmet mirando a algún punto del salón.

-Mañana hablare con el y que me lo explique. Porque aunque lo hiciese sin querer, los comentarios que hizo después…- dije recordando.

-Será lo mejor, eres la única capaz de hablar con el manteniendo los modales. Sinceramente seria una baja grave para el equipo, ese chico es bueno, y un poco de competencia no esta de mas. Pero claro sana, no que el que pierda se quede sin jugar media temporada. Nos vemos mañana niñas- dijo Emmet seguido por lo demás saliendo del piso.

-¡Y Edward?- pregunte cuando ya todos estábamos en la puerta de la facultad para entrar a clases y no había rastro de el.

-Vino mi padre esta mañana para llevárselo ha hacerle unas pruebas. Se le olvido el móvil y no pudo avisarte. Yo lo se porque me lo dijo mi padre. Antes de comer esta por aquí- me dijo Alice tranquilizándome, aunque la parte de hacerle pruebas no es que me dejase especialmente tranquila.

-¡Tu!- chillo de repente Rose mientras caminaba deprisa hacia algún punto. Una cara reconocible a la vez que sorprendida miraba en esa dirección.

-Rose quieta- la sujeto Emmet por la cintura un momento antes de que su mano estallase contra la mejilla de Jacob, el cual no hizo nada para sorpresa de todos. –Vámonos de aquí- la dijo arrastrándola seguida de todos. Una mirada de Jasper me hizo saber que era el momento apropiado.

-Si quieres dejarme la otra a juego no hay problemas- dijo en dirección a la puerta de salida.

-¡No, espero Jacob!- dije siguiéndole corriendo hasta poder alcanzar su antebrazo y frenarle. –No soy tan impulsiva como Rose. Prefiero que me digas que paso ayer-.

-Yo… no tengo ni idea. Lo siento mucho, ¿vale? Ni siquiera soy capaz ahora de reconocerme, no se lo que me paso. Supongo que tantos años de competencia no se pueden borrar de un día para otro-.

-Jacob, no paso nada en todo el entrenamiento hasta que le hiciste aquello. Y todos los que saben un poco de esto creen que no es ni medio normal, que sin empujarle aposta le hicieses casi volar-.

-¿Esta bien?- dijo pareciendo realmente preocupado.

-Su padre esta haciéndole unas pruebas-.

-Vaya, lo siento de veras. Juro que estoy cumpliendo mi parte del trato a rajatabla. No se ni yo de donde saque esa fuerza. De todas formas me merezco el bofetón, ayer estaba fuera de mis casillas. Perdóname, en serio, no fue mi intención, y lo de después… no se que me pudo pasar después-.

-Jacob, yo no soy la que te tengo que perdonar, eso vas y se lo dices a Edward, y por las buenas, te controlas y se lo dices tal y como me lo estas diciendo a mi-.

-Y tu crees que estará receptivo, ¿verdad?-.

-Yo me encargo de que este receptivo, pero tampoco esperes milagros-.

-¿Estarás tú?-.

-Si el me lo pide, si-.

-¿Y si te lo pido yo?-.

-No… no te puedo prometer nada Jacob-.

-Por lo menos lo intente. Gracias por ser así conmigo Bella- dijo cogiendome con una mano por el cuello y dándome un beso en la mejilla metiéndose rápidamente dentro del edificio, dejándome a mi allí completamente descolocada.

No volví a ver a Jacob e todo el día, solo cuando mi miraba me traicionaba y miraba hacia atrás viéndole mirarme fijamente pero desviando su mirada rápidamente, antes de que pudiese frenarle para aclarar las cosas, el salía rápidamente de clase antes de que yo me diese cuenta. Comente a los chicos mi conversación con el. Alice me suplico estar en la conversación, decía que ver a Black pedir perdón era un milagro, pero no creí oportuno hacer de aquello un show, a fin de cuentas, ya suponía que le iba a costar demasiado decir, aunque no fuese completamente sincero, un "perdón".

-Ey- dije saliendo del edificio y viéndole apoyado en la barandilla de salida. Me arroje a su cuello para darle ese beso que llevaba reservado desde hacia horas. -¿Cómo estas?-.

-Solo una pequeña contusión. Estaré perfecto como muy tarde mañana- dijo mientras sonreía y ponía mi pelo en orden.

-Hermanito- dijo Alice cogiendole de la untura mientras el desocupaba una mano en mi y la ponía en el cuello de Alice para acercarla y darla un beso en la mejilla. –Te veo mejor que ayer.

-Es fácil estar mejor que ayer- dijo entre dientes.

-No te preocupes, aquí Rose tiene futuro como karateka- dijo Ángela apareciendo junto a Ben y el resto del grupo.

-¿Cómo?- dijo Edward mientras Rose hacia una pobre imitación de algún movimiento karateka, el cual estaba segura, seria doloroso.

-No te preocupes- dijo esta ante la cara de asombro de Edward, -solo fue un bofetón-.

-¿Has pegado a Black?- dijo riéndose Edward. –Choca Rose- dijo formando un puño para que lo devolviese.

-Edward, Jacob quier hablar contigo- dije cortando el rollo divertido a lo que no tenia.

-Vale, pues yo no quiero- dijo cambiando el gesto a uno mucho mas serio.

-Edward, solo quiere explicarte lo de ayer y pedirte perdón-.

-Dudo que ese chico sepa lo que significa la palabra-.

-Le dije que estarías receptivo. Ayúdame. Inténtalo-.

-¿Has hablado con el?-.

-Si. Quise saber el porque. Y me lo ha explicado. Solo haz…-.

-Cullen- se escucho la voz de Jacob detrás del grupo. Todos giramos nuestras caras. Jacob se encontraba de pie mirando únicamente a Edward y dirigiéndome a mi alguna mirada que pronto apartaba. -¿Podemos hablar?-. Todos se fueron yendo poco a poco mirándole con cierta cautela. Solo las miradas de Edward y Rose le dedicaban profundo odio.

-¿Quieres que me vaya…?- empecé a preguntar a Edward que pronto reafirmo su agarre a mi cintura dándome una respuesta. –Jacob, si te molesto…-.

-Para nada, quédate por favor-.

-Tú dirás- dijo Edward con voz hostil. Le di un pequeño codazo haciéndole saber que ese no era el tono para comenzar aquella conversación. –De acuerdo Jacob, comienza-.

-Solo quería disculparme por lo de ayer. Juro que fue sin intención, le hice una promesa a Bella y no quiero romperla, asíque no fue aposta, ni el golpe ni lo de después, no se que me paso, estaba fuera de mi. Solo eso-.

-Ese placaje no lo haces sin intención- empezó a discutir Edward.

-Lógicamente quería aplacarte tío, es parte del juego. Pero no con esa fuerza, simplemente quería cotarte el paso, ya esta. Mira- dijo mirándome a mi esta vez con un gesto de desesperación, -esto es complicado para mi, ¿vale? Yo ya hice todo lo que estaba en mi mano-.

-Edward- dije entre dientes mirándole con cara de advertencia.

-Esta bien, todo olvidado- dijo Edward tendiéndole la mano mientras Jacob no tardaba ni medios segundo en estrechársela, con una fuerza mayor de lo puramente estricto por parte de los dos.

-Perfecto. Gracias Bella, es bueno saber que sigue habiendo gente con cabeza- dijo dejando su patín en el suelo.

-Por nada Jacob. Hasta mañana- dije despidiéndome mientras el me volvía a besar en la mejilla.

-¿Qué a sido eso?- pregunto irritado Edward señalando el lugar por donde se había ido Jacob.

-Solo ha sido un beso en la mejilla Edward, no hagas mas escándalo- le dije, aunque ni yo me creía aquello.

-¿Pero y esas confianzas con mi novia?-.

-Solo se ha despedido como… como hace la gente normal-. Me frene antes de decir la palabra "amigos". Porque si, así se despedían los amigos, el problema era que Jacob, no era mi amigo, ni siquiera estaba cerca de serlo.

-Pues no me hace especial gracia sinceramente. Por cierto, dime que has grabado el momento ese de "quería disculparme". Vamos, ha sido memorable, en la vida volveremos a ver nada como eso. No sabes como lo he disfrutado- dijo recuperando su gesto alegre.

-Deja de burlarte, el chico lo ha pasado mal. Y es de agradecer que se haya disculpado. Reconoce que tu no lo hubieses echo nunca en el caso de que la culpa hubiese sido tuya-.

-Si me lo pides tu, lo mas probable hubiese sido que si-.

-Todos caéis ante mi, ¿eh?- dije dándole un pequeño codazo en el costado de forma juguetona.

-Yo ya llevo mucho tiempo. Lo que importa es que tu no caigas ante nadie-.

-Lamentablemente yo también estoy ya rendida ante alguien- dije mirándome mientras nos sonreíamos y seguíamos camino hacia algún lugar, con todo puesto, por ahora, mas o menos en su sitio.