Capítulo XIX

Cuatro años antes…

Ciudad de Tokio, corporación Konoha

-¡¿oye ya me trajiste lo que te pedí muchacho?-gritó un hombre desde su oficina

-si ya va! Pero que desesperado!-le contestó un rubio, entrando a la oficina con un charol en las manos

-¿desesperado? llevo como nueve minutos esperando ese café! Si no fueras recomendado de la jefa, hace rato que ya estuvieras en la calle!

-pues qué lástima tendrá que aguantarme entonces y aquí tiene su pinche café-soltó el charol de forma abrupta, derramando un poco de su contenido en el escritorio, provocando así la furia del hombre.

-MALDITO NIÑATO MIRA LO QUE HACES!

-pues qué bien! y que no se le enfríe!-salió de la oficina, dando un fuerte portazo

-maldito, ¿que se cree? ¿Acaso piensa que hago el café con solo pestañear? gordo pedorro!-se quejaba el rubio

-oye tú!-gritó de pronto alguien, llamando su atención

-¿eh?

-ve a sacar copias de estos documentos!- le entrego unos papeles el hombre que le gritó-que estén listo en media hora ¿quedo claro?

-si señor-contestó de forma forzada, tenía ganas de patear a ese tipo, tomó los papeles y se fue a regañadientes.

Ni si quiera era el encargado de hacer aquello, todos se aprovechaban de él por la tonta excusa de ser "el nuevo" que estupidez! La mandaban a hacer todo tipo de trabajos, un día hasta lo pusieron de limpia baños, porque justo el conserje de esa área había faltado. Qué asco! Ese día nunca lo olvidaría. También había ejercido de niñero de los hijos de sus 'superiores', había paseado a las mascotas de seguridad, había sido lavandero, cocinero, chofer, mesero, lustrador de zapatos, el que hace los encargos, mecánico, masajista y por último el chico de las fotocopias, y ni siquiera le daban las gracias, lo peor de todo es que no podía decirle a Tsunade-obachan de tales abusos porque él y solo él saldría perjudicado y ya bastante tenía con los múltiples oficios que lo obligaban a hacer

Su vida era una mierda, lo reconocía, tenía un empleo miserable, no tenía novia, su única compañía aunque le doliera admitir era una muñeca inflable y su colección de porno y para colmo era virgen! Que decepcionante… al paso que iba se convertirá en papa.

Se dirigió con desanimo al centro de fotocopiado…

Splash!

En segundos se encontró en el piso con una gran mancha café en el centro de la camisa y que por cierto ardía. Esto era la gota que derramo el vaso, su paciencia se agotaba y el que hizo aquello iba a pagar muy caro

-disculpa Naruto…es que no te vi y ya pues…

-MALDITO CARA DE PERRO! ESTA VEZ SI NO TE ESCAPAS-se levanto de golpe

-no fue intencional, además no es para tanto hombre

-no…no es…PARA TANTO!-se tronó fuertemente los puños, eso le causó escalofríos a Kiba, pues el sabia lo fuerte que era el rubio cuando se enfurecía. Así que ni corto ni perezoso, como diciendo patitas para que te tengo, se echó a la carrera.

-maldito-sonrió de forma sombría-no sirve que corras!-se puso en posición y siguió a carrera a Kiba

Iban dejando polvo por donde pasaban, hojas voladas, faldas alzadas y con ello gritos

….

-ya déjame! Te pedí disculpas ¿no?-gritaba desesperado Kiba, pero era en vano Naruto no tenía ni pizca de querer parar

-NO ES SUFICIENTE!-ya casi lo atrapaba, pero no supo si fue obra del destino o es que en serio pesaba sobre su cabeza una maldición de mala suerte, pues no se dio cuenta del cartel de piso mojado y en un tris tras se encontró en el piso de vuelta…la segunda opción

-DIABLOS!-el grito se escucho por todo el edificio

-rayos maldito Kiba! ¿Por qué todo lo malo me pasa a mí? estoy decidido! Hoy voy a pedir mi renuncia!-iba a seguir con su verborrea pero algo lo distrajo, era algo demasiado bello como para hablar.

A unos cuantos metros de él se encontraba la visión más sexy que hubiera visto en su vida, inclinada sobre la máquina de copias, tenía una amplia vista de su parte posterior. Recorrió el cuerpo frente suyo con la vista, empezando por sus piernas, torneadas y jugosas, le placía pasar la yema de sus dedos por aquella tersa piel, que dedos! Usaría si es posible la lengua para saborearla, siguiendo el recorrido de aquellas piernas venía la parte que sin duda le hacía agua la boca, aquel trasero redondeado y bien formado, no sabía si sus manos serian suficientes para abarcar todo ese inmenso atributo, que en conjunto con esas caderas anchas hacia una imagen deseable. De pronto se le caen los papeles que llevaba en las manos. Se agacha a recogerlos…oh kami, su suerte estaba cambiando, seguía cada movimiento que hacían sus músculos…lo estaba llevando al éxtasis, como sería tenerla en la cama. Pudo verle hasta el alma…

-¿viste eso?

-y como no verlo! Tendría que estar ciego para no hacerlo

-que mujer!

-tiene que ser mía!

Así siguieron los comentarios de todos los babosos que dejaron de lado el trabajo para observar tremendo espectáculo. Todos miraban embelesados y movían la cabeza en dirección al movimiento que hacía la chica.

La chica se volteo…era hermosa! Naruto quedo sin respiración al ver su otra parte, pues no solo bien estaba dotado por atrás, por adelante no se quedaba atrás…tenía unos senos enormes! Sin lugar a duda sus hijos no pasarían hambre con una madre así. La chica sonrió al parecer ignoraba los pensamientos impuros que provocó a cada baboso que se la quedó viendo….su cara era tan angelical, esa sonrisa tan dulce, su piel tan pálida era perfecta con la tonalidad marina de sus cabellos, sus hermosos ojos tan iguales a los de la luna, a las perlas del mar…esperen ojos perla…esos ojos los había visto en alguna parte, de eso no tenía duda, pero esos ojos solo los poseía la familia Hyuga…esa mirada inocente de color perla! solo podía tratarse de…

-Hinata!-gritó su nombre…no puede ser…ella no podía ser Hinata o ¿sí?

La aludida se giro hacia dónde provino el grito. Allí en el suelo se encontraba un hombre rubio en no tan buenas condiciones, al juzgar por su cara el tipo se encontraba en trance.

-disculpa ¿te conozco?-se acerco hacia donde él estaba, provocando una gran conmoción al resto de hombres que la miraban con corazones en los ojos

-¿ah? pues…

-yo me llamo Hinata, así me has llamado, por eso te digo si me conoces

-este…Hinata en serio ¿no te acuerdas de mí?-pregunto algo consternado, como podía olvidarse de él

-bueno…-Hinata antes de dar una respuesta observó detenidamente al hombre que tenia frete suyo, cabello rubio, piel bronceada, ojos azules y unas extrañas marcas a ambos lados de la mejilla que le daban un aspecto ¿zorruno?...abrió los ojos demostrando sorpresa…ese era…

-Naruto!- en un rápido movimiento aprisionó entre sus brazos a su rubio amigo. Lágrimas de felicidad, salían a cántaros

-Naruto…no puedo creer que seas tú- lagrimas salían una tras otra-dime que no es un sueño

-Hinata… -correspondió el abrazo-no es un sueño Hinata…mi Hinata

Listo el capitulo 19, se que es corto porque no quiero que se me aburran, si lo quieren largos no duden en hacérmelo saber a través de sus reviews. en el próximo se terminara los recuerdos, veremos como Hinata se hizo novia de sasuke y otras cosillas más, pido paciencia por favor, no quiero hacer el naruhina al apuro porque me saldrá mal, les prometo que se viene algo bueno en serio solo les pido paciencia, muchas gracias a todos los que me siguen y se toman la molestia de escribir comentarios, muchas gracias sus comentarios me devuelven la inspiración