Capitulo 3.- Dos Leones y Una Serpiente

El sol comenzaba a alumbrar el interior de la casa, a través de pequeños agujeros en la cortina se colaban rayos de sol y algunas motas de polvo se podían ver danzar en ellos, la casa distaba mucho de ser aquel frio, lúgubre y triste lugar de antaño, mucho de la nueva apariencia en el hogar se debía a un viejo elfo domestico antes renuente a obedecer órdenes de su nuevo amo, todo cabio en el último año, al fin decidió que el joven amo Potter era digno de haber heredado las posesiones de la Noble Familia Black, por este motivo el elfo ya no presentaba ningún inconveniente en obedecer a su joven amo y respetar a sus amigos, procuraba llevar a buen recaudo las tareas encomendadas como por ejemplo la que se le encargo esa mañana.

-Joven Malfoy vamos despierte tiene que ingerir alimentos si es que quiere recuperar fuerzas- Kreacher le había subido el desayuno hasta su cuarto.

-No Kreacher, 10 minutos más por favor-

- No, el amo Harry y la Srta. Granger lo están esperando en el salón principal, vamos tiene que comer, ducharse y vestirse; el amo le mando traer algo de ropa de su casa-

-Ahh ya…- Malfoy fue golpeado por la dura realidad al recordar que lo que había ocurrido la noche anterior no era producto de su imaginación y que tampoco fue un sueño – diles que en un rato más estoy con ellos- Kreacher salió del dormitorio dejando al rubio sumido en sus pensamientos.

- Hermione recuerda que después ya no hay vuelta atrás-

- lo sé Harry, pero es que en serio, se veían tan felices cuando los halle al fin, ahora que anule el encantamiento se alegraron tanto de volver a verme después de que les conté lo que paso y como finalizo todo, pero no puedo quitarme de la cabeza que ellos sienten nostalgia de estar solos por eso quiero salirme de la casa-

- y dime ¿eso es lo que te tiene tan cabreada con Ron?-

-No, con ese tarado no se necesita mucho esfuerzo para molestarse y ponerse de malas con él-

- No te entiendo, siempre han tenido sus problemas en el pasado pero durante la batalla final se declararon su amor y yo pensé que su relación duraría-

- Primero antes que nada NO hubo tal declaración solo fue un beso, segundo, todo iba tan bien entre los dos al principio hasta que un día mientras cenábamos se tuvo que retirar a los servicios y al pararse se le cayó un pedazo de pergamino, yo me levante a recogerlo para devolvérselo pero me dio un poco de curiosidad saber el contenido y abrirlo y verlo me dio un coraje grandísimo-

- Hermione ¿Qué fue lo que encontraste?- Harry nunca se imagino que su mejor amigo fuera capaz de llegar a lastimar a la castaña, por su mente desfilaron una serie de ideas desde lo más común hasta lo más absurdo como por ejemplo una carta de Lavender Brown o una foto de Ron con otra chica.

-Era una lista de "Cosas Que No Debes De Hacer Durante Una Cita" escrita por Mike Paladius y una recapitulación de "Doce Formas Infalibles De Hechizar a Una Bruja", ¿te lo puedes creer? A final de cuentas toda la buena actitud de Ronald para conmigo estaba basada en los consejos de libros y extraños-

-Pero no puedes negar que si los uso fue porque te quiere además muchas veces en la escuela seguimos consejos de extraños y de libros cuando teníamos algún problema- al ojiverde le llegaron a la mente imágenes del segundo curso y del sexto que fue cuando elaboraron la poción multijugos y el manual de elaboración avanzada de pociones.

-Te equivocas Harry, no puedo decir que Ron me quiera si para todas y cada una de las situaciones tiene que consultar un libro, una relación de pareja no es como en la escuela que tienes que estar consultando textos, las relaciones son a base de fallo y error, comencé a cambiar mi actitud cuando estaba con él, para ver que hacía, en una ocasión se desapareció y cuando al fin lo encontré estaba hojeando un ejemplar de "Como Convertir Un Trol En Ángel a Pesar De No Ser Tu Culpa" de Judah Charcoalt, ese sin sus libros no es capaz de llevar una relación por si mismo.-

-Tienes razón, no puedes estar pegado a un libro siempre en una relación, tienes que aprender de tus errores y confiar más en tu instinto y en tu pareja- Harry agradecía el haber leído su ejemplar, aprenderse lo más importante a su criterio y haberse deshecho del libro donándolo a la biblioteca mágica de Ottery St. Catchpole; cuando Harry iba a hacer un comentario una cabeza rubia asomo por el marco de la puerta.

-Perdón si interrumpo, ¿querían verme?-

-Si Malfoy, adelante pasa y siéntate ¿Cómo estas esta mañana?- Hermione saludaba a Draco y estaba feliz de que Harry comprendiera y poyara en su forma de sentir y de pensar con respecto a las relaciones de pareja.

-Me encuentro bien gracias, aunque todavía estoy como mango magullado pero ya un poco más recuperado-

-Ok aprovechando que están reunidos los dos aquí conmigo me gustaría hacerles una proposición-

- Gracias Harry pero en primera eres mi primo, en segunda no eres mi tipo y en tercera me gustan las mujeres, a lo mejor Granger acepta tu propuesta, ¿Qué opinas castaña?-

-Mmm ¿Qué propuesta Harry?- a la chica por alguna extraña razón le quedaron resonando en la cabeza las palabras "eres de mi tipo" aparte de que realmente le gustaría emitir su opinión al respecto de lo que opinaba del ojiverde.

-Eres muy simpático Malfoy, pero bueno en vista de que tu casa lamentablemente no es lugar seguro ni habitable por el momento y de que tu Hermione quieres salirte de tu casa pero sientes culpa y remordimiento de dejar a tus padres solos e irte lejos, les propongo que se vengan a vivir aquí conmigo, Malfoy puede tomar el cuarto de los padres de Sirius y el de Regulus sería para ti Herms, ¿Qué dicen?-

- Por mi encantada Harry- la castaña estaba feliz con la propuesta y la idea de mudarse, pero a causa de que se debía, ¿a la de separarse de sus padres o a la de vivir con Harry?

-¿En serio me quieres aquí?-

-Pues veras Malfoy ahora somos familia así que no puedo dejarte solo ni a tu suerte-

-De acuerdo aunque déjame decirte que ese cuarto será redecorado-

-Ya está decidido entonces, si encuentran algo con pinta de tener hechizo de presencia permanente, avísenle a Kreacher que ya encontró como quitar esas cosas-

Los tres jóvenes empezaron a platicar sobre diversos temas teniendo especial cuidado con sus comentarios cuando Draco comenzó a platicar de su vida desde que nació hasta hace unos días, especularon sobre quien podría ser la mente criminal tras el ataque perpetuado contra él y los posibles participes en el secuestro de Narcisa Malfoy.

-Ahora que lo pienso de seguro algo le paso a mi padre, desde hace 6 meses que no tengo noticias de él-

-Tranquilo Malfoy, no es por nada pero tu papá fue de los mejores mortífagos que tenía Voldemort bajo su mando, veras que pronto aparece-

- Herms tiene razón primo no hay por el momento motivo por el cual preocuparse, avisémosle al escuadrón de búsqueda y ya después que nos digan que han averiguado, vamos vayamos a caminar por allí, dicen que el aire fresco ayuda a sanar al cuerpo sus heridas-

-¿No lo venden embotellado o en capsulas?- Draco estaba renuente a salir, después de haberlo convencido salieron a caminar tomando camino por Argyle Street para después continuar por Gray's Inn Road, al llegar a la esquina con Ampton Street vislumbraron un pequeño parque, al adentrarse en el mismo sintieron un ambiente de frescura y tranquilidad que los traslado a los lindes del bosque prohibido por lo que les entro un poco de nostalgia, se sentaron en una banca y le empezaron a contar a Draco lo que Kingsley les había propuesto.

- Caray, a mí también me gustaría regresar a Hogwarts a terminar mis estudios-

- Hablare con Kingsley…-

-Tranquilo Harry, no te molestes, no creo que me acepten ya que cometí muchas faltas contra el colegio-

Cuando notaron que ya empezaba a atardecer decidieron emprender el camino de regreso a casa, al llegar a ella Kreacher ya los esperaba pues nada más hacer acto de presencia en el primer escalón la puerta se abrió dando paso y bienvenida al confortable hogar, para la hora a la que llegaron el cielo ya se pintaba de colores, en esta ocasión el color que se mostraba era verde y azul aunque predominaba mas el tono verdoso, Hermione avanzo primero hacia la casa pero antes de entrar se volteo a contemplar el cielo que para ella en ese momento tenía un tono verde muy particular de un matiz suave y cálido, tenía la sensación de haber visto y sentido ese color en alguna otra ocasión pero no lograba recordar donde, se recargo en el marco de la puerta dando paso libre al interior de la casa, el rubio se introdujo y se fue derecho a la cocina-.

-¿Todo bien Herms?-

Al escuchar la pregunta y su nombre la castaña volteo la vista para ver al muchacho y contestarle, pero al girar la vista sus ojos color miel se toparon con un verde similar al que estaba contemplando en el firmamento y en ese momento las sensaciones de calidez, seguridad y paz la abordaron.

-Si Harry, todo está bien, de maravilla diría yo- trato de disimular un tono de nerviosismo en su voz.

El ojiverde le regalo una sonrisa, avanzo al interior de la casa pero antes de cruzar el umbral volteo la vista para contemplar de igual manera el cielo antes de volverse hacía su amiga, verla a los ojos, acariciarle la mejilla con el dorso de la mano, darle un beso en la misma y desaparecer en el interior de la casa dejando a su amiga sorprendida, sonrojada y nerviosa. Después de la cena que les ofreció Kreacher quedaron de ir al día siguiente a casa de Hermione para platicar con sus padres y posteriormente empezar la mudanza ya después en la tarde los tres irían a casa de Draco por su ropa y pertenencias más importantes, tras despedirse del rubio el ojiverde la acompaño a la puerta mientras que el elfo levantaba la mesa.

-Harry sabes que faltan algunos meses para regresar a Hogwarts y la verdad es que no me quisiera quedar encerrada todo este tiempo-

-Ok veré que se puede hacer al respecto- tras lo cual le dio un beso en la mejilla a la castaña a manera de despedida sonrojándola de nuevo, ella retrocedió un par de pasos y tras asegurarse que nadie la veía se desapareció, Harry todavía podía vislumbrar como se despedía de él agitando la mano en el aire.

-Vamos Draco, son ya las 7 de la mañana quedamos de ir por Hermione, ya levántate- el ojiverde tocaba a la puerta del cuarto donde el rubio debía de seguir descansando.

-Amo, el joven Malfoy se retiro muy temprano el día de hoy, apenas clareo medio desayuno y se marcho-

-¿Dejo dicho donde iba Kreacher?-

-Lo siento amo Harry, lo único que dijo era que le diera una disculpa de su parte, que lamentaba mucho no poder acompañarlo donde la señorita Granger y que a su regreso platicarían-

-Gracias Kreacher, si llega a regresar antes que yo le das una patada y le dices que espero ansioso conversar con él-

-¿Dónde quiere que lo patee amo?-

-Lo dejo a tu amplio criterio Kreacher, por cierto, quería comentarte que a partir de este día la Srta. Granger y Draco oficialmente residirán en esta casa, espero no tengas ningún problema Kreacher y si fuera así te pido me lo comuniques-

-No amo, Kreacher está encantado de servirle a usted y a los nuevos amos, Kreacher desea que esta casa vuelva a estar rebosante de alegría como antaño en mejores tiempos amo-

-Bien Kreacher, prepara algo delicioso para la cena, celebraremos la bienvenida de mis dos amigos en la noche, ahorita de favor dame un té se me hace tarde para ir por Hermione-

Tras hacer una reverencia el elfo se retiro a la cocina, le preparo un té a Harry y después de servírselo se desapareció con un sonoro Paff!, después de terminarse su bebida el ojiverde salió a la calle y se aventuro por Judd Street esperando vislumbrar algún medio de transporte que lo llevara a su destino.

- Hermione hija, no es necesario que te vayas de la casa, tu padre y yo estamos felices de que estés aquí con nosotros, no sé por qué piensas lo contrario-

- Mamá ya les dije que no me voy lejos, me voy a vivir con Harry y Draco a Grimmauld Place-

-Esa es otra de las tantas cosas que no entiendo, Draco Malfoy según tu era la persona más odiosa, fría y despreciable que existía en Hogwarts y ahora resulta que te vas a vivir con él y Harry- el padre de Hermione estaba un poco exaltado –además déjame recordarte que son dos hombres y una mujer viviendo bajo el mismo techo, no creo que sea correcto-

-Vamos papá, Harry es y ha sido mi amigo desde hace 8 años, no es como el resto de los hombres él es respetuoso, amable, sencillo, responsable, simpático, divertido y valiente- la castaña decía esto con mira soñadora, mirada que para ninguno de sus padres paso inadvertida –y Draco mmm… pues Draco es Draco además recién descubrimos que es primo de Harry, está muy cambiado, hasta me pidió perdón por todo el daño que me haya hecho-

-¿Su primo?, ¿Cómo es eso? Eso no lo...-

El sonido del timbre interrumpió la conversación anunciándoles la llegada del invitado sorpresa, el Sr. Granger se adelanto a abrir la puerta y al hacerlo se encontró con un joven alto de cabello negro, bien parecido y de profunda mirada verde.

-Buenos días Sr. Granger déjeme decirle que tiene usted un jardín muy bien cuidado, pero que descortés soy Harry, Harry Potter- al tiempo que el muchacho le tendía la mano al padre de la castaña para saludarlo esta llego a la base de la escalera.

-¡Harry! Has llegado temprano- la chica corrió a abrazar a su amigo.

-Adelante Harry, pasa, me llamo Gregory y ella es mi esposa Cuddy- señalaba hacia la escalera.

-Buenos días Sra. Granger-

- Oh Harry puedes llamarme Cuddy y a mi esposo Greg-

-Agradezco me permitan tutearlos pero el respeto ante todo señores- Harry hizo una pequeña y corta reverencia.

- Mi hija nos comento que se marchaba a vivir con usted y su primo ¿cierto?-

-Así es, ella me comento algunas cosas respecto al último año y me expreso su deseo de querer vivir sola y tener su espacio, yo le ofrecí mi casa como suya y acepto-

-Harry ¿Qué hay de cierto en que regresan a Hogwarts?-

-Es una oportunidad única que nos brindan la directora del colegio y el ministro de magia-

-¡Hay! pero qué grosera soy, si gustas pasar a la cocina y tomar asiento, no hemos desayunado y para nosotros sería un placer que nos acompañaras-

-Encantado, con permiso-

Harry siguió al Sr. Granger a la cocina mientras que Hermione que le seguía fue detenida por su mamá al llegar a su lado.

-Hermione ¿Qué paso con Ronald?, ¿siguen siendo novios?-

-En lo que a mí respecta ya no madre, por mi parte ya di por terminada esa relación, ayer le mande una lechuza explicándole las cosas ya que ni siquiera se ha dignado a buscarme o escribirme en todo este tiempo-

-Ok si tu lo dices hija, confiare en ti, por cierto déjame decirte que tu amigo está muy guapo ¿no lo crees?-

-Sí lo está… ahhh! Mamá- la castaña le gritaba a su madre por haberla hecho confirmar el comentario sobre su amigo, al entrar a la cocina todavía estaba un poco ruborizada. Desayunaron en medio de una conversación amena, divertida y entretenida, interrogaron al muchacho hasta el cansancio, el cual les contesto siempre en la mejor disposición y con buen humor lo que sirvió para que ya pasado del medio día los 4 bromearan entre sí.

-¿Te quedas a comer Harry, cariño?-

-Sería un honor poder acompañarlos Sra. Granger-

Mientras que Hermione le ayudaba a su madre a cocinar su amigo y su padre fueron a la sala a platicar "cosas de hombres" según el Sr. Granger, para el termino de la comida el ojiverde ya tenía ganada al 100% la confianza de los Sres. Granger, por lo que no hubo ningún inconveniente de que su hija se fuera a vivir con él y su primo, tras un breve comentario de que Kreacher era un buen elfo domestico la conversación y miedos de la mañana habían desaparecido; Harry llamo a Kreacher y le pidió de favor que trasladara las cosas de su amiga a su correspondiente cuarto en Grimmauld Place, tras hacer una pequeña caravana y desaparecer Kreacher del cuarto decidieron que era el momento de despedirse y encaminarse por medios muggles a la casa, se despidieron de los papas de su amiga quedando de ir a visitarlos con cierta frecuencia; mientras que los dos jóvenes salían a la calle y comenzaban a caminar abrazados por la cintura los señores los contemplaban felices desde la ventana.

-Sabes Greg, hacen una muy bonita pareja me gustaría que al final se quedaran juntos, me gustaría tener como yerno a Harry y si no se puede pues alguien muy parecido a él-

-Si amor tienes razón, yo solo espero que los dos se den cuenta de sus sentimientos antes de que sea demasiado tarde- el Sr. Granger volteo a abrazar a su esposa le dio un beso en la frente y se fueron al salón de té.

Ding Dong Dori Dong

-¿Qué se le habrá olvidado a Hermione?, si hija…-

-Hola buenas tardes señora, ¿Está Hermione Granger en casa?, díganle de favor que Ron Weasley ha venido a verla.