Capitulo 5.- Noticias y Decisiones

Al abrir la puerta la señora Granger se dio cuenta un poco tarde que la persona que estaba en la puerta no era su hija ni el atractivo chico ojiverde que habían regresado porque se les hubiera olvidado algo, en su lugar se encontró con un chico pelirrojo desgarbado, alto y enjuto; nada que ver con el visitante de hace unos momentos.

-Perdón, ¿decías?-

-Ehhm, buenas tardes señora vengo a ver a Hermione ¿se encontrara en casa?-

-Mira… Ron, la verdad es que Hermione ya no vive aquí, el día de hoy fue su mudanza, de hecho si hubieras llegado 15 minutos antes los habrías encontrado- la mamá de la castaña se alegro de que no hubiera sido de esa forma.

-Discúlpeme señora de hecho mi intención era llegar en la mañana pero tuve que realizar unas visitas para recabar la información necesaria para un informe periodístico, pero no puede dejar de notar que dijo que los habría encontrado, ¿Quién mas estuvo aquí antes que yo?-

-Veras chico, no creo que sea conveniente que te lo diga, de hecho creo que mi hija se molestaría mucho sí se llega a enterar que te dije quien vino y adonde se fueron-

-Lo que mi esposa quiere decir es que no estamos autorizados para revelar su paradero y ahora si nos disculpas tenemos que arreglarnos pues tenemos que salir a cenar con unos amigos-

-Si claro, nada más les pido un favor, si se llega a comunicar con ustedes o viniera a verlos, díganle que la estoy buscando- el pelirrojo se despidió con un gesto de la mano dio media vuelta y se aventuro a perderse en las calles de Londres mientras se sumía en sus pensamientos.

Esa mañana Ron había recibido contestación de los equipos de quidditch que habían concedido darle una entrevista; por la mañana habían aceptado cuatro equipos: Arpías de Holyhead, Puddlemer United, Halcones de Falmouth y Murciélagos de Ballycastle; por la tarde visitaría a su equipo favorito: Los Chudley Cannons el cual de igual manera accedió a la entrevista, se le ocurrió darse una vuelta por la casa de Harry para ver si de casualidad su amigo sabía dónde se encontraba la castaña y para ver si se animaba a acompañarlo a ver a los Cannons pero al llegar frente al número doce, dio con un descubrimiento inimaginable, la casa no estaba.

-Se supone que debo de poder ver la casa, ¿Qué es lo que pasa?-

Ron se quedo pensativo mirando de hito en hito el lugar donde se debería de mostrar la casa de los Black, pero nada, así que muy frustrado y molesto se retiro con rumbo a su cita con el equipo, ya le enviaría una lechuza a su amigo para pedirle explicaciones sobre la casa y para preguntarle si conocía el paradero de la castaña Gryffindor.

-Ama Granger, tal como me dijo el más joven de los varones Weasley vino a buscarla- el elfo le hacia una reverencia a su nueva ama.

-Gracias por avisarme Kreacher, disculpa que te pregunte ¿ya se encuentra mejor Malfoy?-

-Si señorita, de hecho se encuentra con el amo Harry en la cocina platicando, si se apura no se perderá de nada importante- el elfo hizo una reverencia y se marcho a limpiar el baño.

Cuando la chica iba bajando a la cocina alcanzo a escuchar que hablaban de ella así que se acerco lo bastante para poder escuchar sin ser descubierta.

-Hermione es una chica bastante lista y madura para su edad, ya ves como se ha portado con respecto a eso, mira primo deberías de hablar con ella antes de que sea demasiado tarde o por lo menos para saber que…-

-Pase señorita Granger, no tenga pena, adelante señorita- el elfo se había aparecido justo al lado de la chica y le había abierto la puerta para dejarle paso libre, por lo que la joven tuvo que componer una sonrisa esperando que no notaran el leve rubor que había tomado su rostro por el hecho de saberse descubierta como espía en una conversación privada.

-¿Qué hay chicos?, ¿Qué platicaban?-

-Nada de interés inmediato Herms, aquí mi primo me estaba haciendo unos comentarios bastante acertados solo eso-

- Y todavía no acabo, ¿Quién le dio la instrucción a Kreacher de patearme?-

-Yo primo-

-¿Por qué le dijiste que me pateara donde la espalda pierde su santo nombre?-

-En eso te equivocas, yo solamente le dije que te pateara, el lugar lo deje a consideración de él- mientras el ojiverde se reía por lo bajo se volvió a ver a su amiga y le guiño un ojo.

-Harry, tu pelirrojo amigo vino a buscarnos-al tiempo que le decía esto no pudo evitar sonrojarse más por el guiño del ojiverde.

-Me imagino que los hechizos y el nuevo encantamiento Fidelio funciona, de lo contrario estaría aquí dentro-

-¿Qué sucede?, hay algo que no me han dicho ¿cierto?-

-Lo que ocurre Malfoy es que Ronald Weasley y yo ya no somos novios-

-Ahh, vaya así que por eso fue el encantamiento Fidelio, ¿crees que sepa que estas aquí?- el rubio trataba de parecer un poco interesado en el tema pero la verdad es que Harry ya le había puesto al corriente.

-Sí, él sabe que estoy aquí, mi mamá me llamo por celular para avisarme- decía al tiempo que señalaba el pequeño aparato colgado de su bolsa.

-¿celu… qué?-

-Celular Malfoy, es un aparato muggle que sirve para comunicarse entre ellos es como asomar la cabeza por la chimenea solo que no ves la cara solo oyes lo que te dicen-

-Pues no me convence el chunche ese, aunque no deja de sorprenderme que sirva dentro de la casa-

-Es que tu primo arreglo para que sirviera dentro de la casa, aunque la verdad no sé como lo hizo-

-Sí, ya veo que es un estuche de monerías-

-Bueno, ya dejando de lado el tema, ayer me dijiste que no te querías quedar encerrada aquí todo el día – mientras hablaba Harry señalo a su amiga –bueno en la mañana que fui a buscarte me encontré con un centro deportivo aquí cerca, lo otro es que en cualquier momento espero me llegue una lechuza del ministerio-

-Centro deportivo ¿para qué?- Draco estaba extrañado.

-¿Carta del ministerio?, dime que no paso nada grave-

-No nada de eso, miren en el centro deportivo dan yoga, Pilates, hay gym, se puede practicar artes marciales y un sinfín de cosas más, y en cuanto a lo de la carta del ministerio es algo que a lo mejor puede ser del interés de los tres por lo que no quisiera darles detalles pues de no realizarse me desagradaría que se decepcionaran-

-No lo sé primo, mira que eso de ir a un centro muggle me da mala espina-

-lo que sucede rubio es que tú siempre has estado en el mundo mágico, nosotros dos hemos vivido en el mundo muggle bastante tiempo de nuestras vidas-

-En eso tiene razón ella, yo creo que no por el hecho de estar viviendo los tres juntos tenemos que dejar de llevar nuestras rutinas o vida normal-

En ese momento una lechuza gris claro se coló por la puerta al tiempo que Kreacher le abría la puerta.

-Amo Harry, le llego lechuza del ministerio-

-Gracias Kreacher, en cinco minutos puedes empezar a servir la cena- el ojiverde se apresuro a leer la carta.

"Estimado Sr. Potter:

Es para nosotros un placer y un verdadero honor que se interese en su futuro y que quiera desarrollar una carrera en el ministerio, es para nosotros de igual manera un placer el atender sus peticiones y considerando las referencias dadas por el propio ministro en persona y debido a sus experiencias personales y amplia experiencia en el ramo y a que es un gran deseo de su parte; es para nosotros un placer darle la bienvenida a la oficina de Aurores como un cadete en formación mas, de la misma forma le pido les notifique al Sr. Malfoy y a la Srta. Granger que pueden pasar a ocupar sus respectivos puestos como cadete en formación y como asistente en el Comité de Regulación De Criaturas Mágicas, cabe señalar que estos puestos serán solo por el tiempo antes de regresar al colegio, por lo que una vez concluido el último año y después de haber revisado sus EXTASIS se les procederá a dar más opciones donde desarrollar sus respectivas carreras. Nos vemos pronto

Atte.

Peter Kent

Jefe de la Oficina de Aurores

P.D. se les anexa sus cartas con todo lo correspondiente a su último curso en Hogwarts."

-Chicos les tengo buenas noticias- mientras que el ojiverde guardaba la carta separo tres pequeños sobres y los repartió a sus amigos, que lo veían con asombro –estas son nuestras cartas de reingreso a Hogwarts y nuestras credenciales del ministerio-

-¿Credenciales?, no entiendo- la castaña veía su sobre con interés.

-Harry, tienes la seguridad de que yo igual regreso a Hogwarts ¿verdad?-

En ese momento Kreacher entro a la cocina con una botella y tres copas, las deposito sobre la mesa y le dio la botella al ojiverde y se retiro, al momento que el pequeño elfo se retiraba coloco la carta sobre la mesa y la estiro en dirección de sus amigos, la castaña la tomo y comenzó a leerla en voz alta al tiempo que el moreno Gryffindor descorchaba la botella y servía el contenido en las tres copas.

-Harry pero esto quiere decir que a partir de mañana trabajamos en el ministerio- Hermione estaba sorprendida.

-Primo, ¿Cómo lo conseguiste?- Draco estaba que no lo creía.

-Ayer por la noche tome prestada tu lechuza y le mande una carta a Ginny, ella me dio contestación y me dijo que Ron había encontrado algo que hacer y se me ocurrió escribir una carta al ministerio para que me orientaran y recibí carta de Kingsley diciéndome que se encargaría de ello, por la mañana del día de hoy me encontré con Peter y conversamos camino a casa de Hermione y pues lo demás ya lo saben- les dio a cada uno una copa al tiempo que alzaba la suya –quiero hacer un brindis para darles la bienvenida a esta casa que a partir de este momento espero la consideren como suya-

-Gracias primo, yo quiero brindar por la amistad que ustedes dos me proporcionan-

-Yo brindo por la oportunidad de estar con ustedes dos- poso su mirada en el ojiverde y después en su copa, notando algo grabado en ella –y pues gracias por darnos la oportunidad de entrar al ministerio-

-No hay nada que agradecer, Kreacher trae la cena y acompáñanos a cenar-

Kreacher se adentro en la cocina y después de servir la cena se sentó a acompañar a los chicos, compartiendo historias y bromeando sobre ciertas cosas, después de la cena el rubio Slytherin creyó conveniente irse a descansar temprano dejando a su primo y a la castaña en una conversación sobre cosas muggles, tras despedirse de ellos los chicos fueron a seguir conversando en el salón principal.

-¿Qué crees que quiera Ron?, digo por algo fue a tu casa a buscarte y después paso por aquí-

-Cómo ya te había dicho termine mi relación con él y de seguro vino para arreglar las cosas, pero es que ya no le veo el caso, sabes no tengo miedo de decir que ya no quiero seguir con él quiero a alguien que me quiera y sepa valorar, que me de mi lugar pero sobre todo que no tenga miedo de expresarse y de cometer errores en la relación-

-Mmm, interesante en verdad es interesante, dime ¿tienes a alguien en mente?-

-Ehhm tal vez- la chica evito mirar a los ojos de su amigo – ¿Cómo va tu relación con Ginny?-

-La verdad es que ya desde hace un tiempo no es relación, por lo que he decidido terminarla formalmente- miro significativamente a su amiga –sabes que Malfoy me ayudo a darme cuenta de varias cosas, pero ya es un poco tarde y mañana hay que madrugar-

-Me gustaría desvelarme por un día y que no sea por estar enfrascada en libros, platiquemos-

-¿Qué quieres que platiquemos?-

-No sé, ya lo descubriremos-

Los chicos juntaron los dos sillones más largos y se recostaron en ellos, encontraron temas de conversación inmediatamente, pasaron de lo increíble hasta lo común, se dieron cuenta de que a pesar de llevar 8 años como amigos todavía había aspectos de la vida del otro que no conocían.

Amanecía ya sobre Londres, la actividad en la calle era como el de un hormiguero, gente salía de sus casas para tomar los transportes a los que estaban acostumbrados en su vida cotidiana para perderse en las calles y viajar a sus destinos; pero en el número 12 de Grimmauld Place la actividad en esos momentos era nula, Kreacher se asomo a la habitación del amo rubio.

-Amo Malfoy, debe de levantarse, se le hará tarde para llegar al ministerio-

Draco se sobresalto miro al elfo y cayó en la cuenta de que tenía que presentarse esa mañana en la oficina de aurores para una valoración.

-Me lleva, Kreacher ¿ya se fueron los demás?-

-No amo, están igual dormidos-

-Pues ve a despertarlos o se les hará más tarde-

-Es que no me atrevo-

-¿Qué pasa Kreacher?, solamente entra a sus cuartos tal como hiciste conmigo y despiértalos-

-Es que no están en sus cuartos amo-

-Me dijiste que todavía no se habían ido-

-Y así es amo, lo que pasa es que los dos están dormidos en el salón principal y pues se ven tan bien los dos juntos y abrazados que me da pena tener que ser yo quien los despierte-

-¿Juntos?, ¿Has dicho abrazados?- el rubio se levanto como resorte y fue a ver de qué era de lo que hablaba el viejo elfo.

Al entrar y contemplar la escena de sus dos amigos comprendió de inmediato las razones que tenía el viejo elfo de no despertarlos; Hermione estaba recostada sobre el brazo derecho de Harry con el rostro escondido en el pecho del chico mientras que ambos se abrazaban por la cintura, él con el brazo disponible y el rostro escondido entre la larga cabellera castaña, ella con la mano cerrada alrededor de su playera, sus piernas estaban entrelazadas unas con otras, los ojos fríos como el acero los miraban desde un rincón de la estancia, tratando de encontrar la manera de despertar a su primo sin hacer lo mismo con la castaña, no quería que un abrupto despertar causara revuelo y todo se viniera abajo.

-Petrificus Totalus- se acerco a su primo y lo despertó.

-Caray Malfoy deberías de tocar antes de entrar a mí habitación- el moreno trato de incorporarse pero un extraño peso en su brazo lo impedía.

-No estamos en tu habitación, y por lo que más quieras deja de hacer tanto barullo que la vas a despertar- señalo hacia el brazo del moreno.

- ¿Hermione?, ¿Qué paso?, estábamos…-de repente se acordó que se habían propuesto desvelarse y que de un momento a otro cayeron dormidos –está dormida ¿cierto?-

-Y también petrificada, ¿puedes quitar el peso de ella de tu brazo?, así tal vez podrías moverte a una posición menos Ehhm… ¿comprometedora?-

-El chico vio como se habían quedado dormidos y comprendió a lo que se refería su primo, ¿Quién nos cobijo?-

-Me imagino que fue Kreacher, anda vamos apúrate-

-No puedo, mi brazo y mis piernas están igual de rígidas, no me puedo mover con libertad-

-¿deshago el hechizo?-

-Sí, yo creo que ya que estoy consciente me podre mover con sumo cuidado de no despertarla-

El rubio retiro la maldición en Hermione y Harry con el mayor de los cuidados posibles se comenzó a deslizar del abrazo de su amiga, pero no contaba con un imprevisto.

-Amo Malfoy, amo Harry, afuera hay gente del ministerio-

El grito del viejo elfo domestico despertó a la castaña que con mirada somnolienta contemplo a su amigo después al chico que estaba de pie y que le dedicaba una sonrisa mientras que levantaba las cejas y apuntaba con la mirada a la salida de la estancia, la chica observo más detenidamente la escena en la que se encontraba y después observo con detenimiento a la persona que todavía abrazaba.

-Buenos días-