Capitulo 6.- Cara a Cara

A esa hora el ministerio estaba a rebosar de gente llegando desde diferentes lugares, unos llegaban por las chimeneas de la red flu, otros simplemente se dejaban caer por las cabinas telefónicas bien camufladas, y algunos más llegaban mediante aparición.

-Vamos chicos, démonos prisa-Una figura de cabello platinado y ojos grises se abría paso entre la multitud.

-Vamos primo, no es nuestra culpa el retraso- Un chico moreno de ojos verdes y cabellera alborotada le seguía el paso mientras que agarraba a una chica de la mano.

-Sí, sí lo es-

-Harry, podemos hablar de lo sucedido anoche-

-No hay nada que decir Hermione, nos quedamos dormidos y pues no quise despertarte y que te exaltaras, Draco vio que era tarde y fue a buscarnos luego entro Kreacher y lo demás es historia-

Después de que esa mañana la chica de cabello castaño se hubiera despertado en brazos de su amigo y que cuando noto que lo había abrazado durante todo ese tiempo no tuvo manera de evitar un sonroja miento que para el chico no paso inadvertido, se vistieron raudamente mientras que el elfo domestico y el joven Slytherin atendían a la gente del ministerio, para posteriormente salir con prisas hacia su destino.

-Bien hemos llegado- Draco paro delante de ellos señalando el ascensor que los esperaba –Hermione te toca en la cuarta planta y a nosotros en la segunda-

Al llegar a la segunda planta la chica se despidió de ellos no sin antes hacerle prometer a su amigo ojiverde que en cualquier momento libre se visitarían y que no importaba lo que pasara se verían a la hora de la comida y de la salida para regresar juntos, a lo cual el chico accedió sin ningún inconveniente.

-¿Qué quería esa niña?-

-Ehhm nada de importancia-

-Sí claro nada de importancia, aja-

Por fin llegaron a la oficina de aurores donde ya los esperaba Peter Kent.

-Bien lo primero e haremos al respecto será ver que tanto saben de hechizos defensivos y de ataque, después continuaran con pruebas de transformaciones y de encantamientos y para finalizar el día de hoy una evaluación física. Estuvieron largo rato bajo supervisión mágica, los presionaron hasta el máximo de sus capacidades mágicas; analizaron reflejos, astucia, tiempos de reacción, destreza, hasta que por fin se dirigieron a la última prueba: la de condición física.

-Hey tu chico de ojos verdes, estas muy delgado y enclenque, el rubio esta igual de delgado pero no tan debilucho-

Después de ser sometidos a varias pruebas de resistencia física y algunos ejercicios de calentamiento y cardio les dieron la oportunidad de retirarse temprano y volver al día siguiente donde ya los estarían esperando sus resultados de la valoración preliminar.

-Vámonos primo, yo estoy exhausto esa bruja me trajo dando vueltas y haciendo flexiones como si fuera una chivatoscopio-

-Lo siento tengo que esperar a Herms, quede con ella de esperarla y de ir a comer tal vez después vaya a casa-

-Ok te veo después, lo que quiero es descansar por un rato-

Harry se dirigió al cuarto piso donde esperaba encontrar a su amiga disponible para platicar, saliendo del elevador se encontró con un pelirrojo conocido.

-Hola Harry, ¿Cómo has estado?, de visita al ministerio ¿o acaso es algo más?-

-Que hay Percy, trabajas en este piso o ¿vienes de visita?-

-Trabajo en este piso en el Departamento de Transportes Mágicos-

-Wuau, interesante y tu papá ¿está por aquí?-

-No, él se encuentra en el Departamento de Cooperación Mágica Internacional, fue colocado en ese puesto por Kingsley y parece que se desenvuelve bastante bien, se encuentra un piso más abajo ¿buscas a alguien?- Percy no pudo dejar de notar que el moreno estiraba el cuello en dirección de distintas partes tratando de descubrir algo.

-Sí, de hecho sí y creo que ya la encontré- el ojiverde se despidió con un apretón de manos del pelirrojo y se fue al encuentro de una chica castaña.

-Hola ¿Qué hay?-

-Nada interesante hasta el momento, mi supervisor ha estado hablando con el representante de los duendes, para llegar a un acuerdo acerca de Gringotts pero no hay progreso, y tu ¿Qué tal?-

-Ya termine por el día de hoy nos mandaron a casa a descansar-

-Eso es increíble, yo todavía tengo que quedarme un rato más-

-Oye podrías promocionar en este departamento tu Plataforma de Defensa Elfica de no sé que más, debe de haber por aquí algún mago o bruja dispuesto a escucharte y que se interese en ello-

-Tienes toda la razón, buscare a ese mago…después de la comida vamos me muero de hambre-

Los dos caminaron con rumbo al elevador mientras que un par de ojos los seguían con detenimiento, al llegar a la calle decidieron que querían comer hamburguesas por lo que empezaron a buscar donde hacerlo, encontraron un pequeño establecimiento donde vendían hamburguesas de todo tipo, al llegar a la mesa el chico caballerosamente le movió la silla para que tomara asiento y después se perdieron en una charla sobre las novedades en el ministerio, para cuando terminaron de comer ya habían compartido sus experiencias de hasta ese momento con lujo de detalles y decidieron regresar al ministerio.

-Hermione me voy a la casa, ¿a qué hora sales para venir por ti?-

-No sé, según me dijo mi supervisor saldría a las ocho, ¿sí vas a venir por mí?-

-Claro, no te preocupes aquí te veo a esa hora- tras asegurarse de que nadie lo veía se desapareció.

Mientras tanto en la madriguera un chico pelirrojo estaba enfrascado en su informe hasta que fue interrumpido.

-Ron. Te hablan por la chimenea- su madre le había gritado desde media escalera

El aludido bajo rápidamente pero la persona que vio en la chimenea no era la que esperaba.

-¿Qué hay Percy?-

-Pareces desilusionado, esperabas a otra persona acaso-

-Pues la verdad es que sí, esperaba a Harry o a Hermione-

-Pues precisamente es de ellos dos que te quiero hablar, toma asiento esto va a ser largo y penoso-

Percy se soltó a contarle todo a su hermano pequeño, en menos de 20 minutos le había dado la mayor cantidad de detalles acerca de sus amigos.

-No, eso no es posible, debe de haber otra razón, tal vez fueron a ver a Kingsley o que se yo-

-No hermanito, a ver ¿Por qué crees tú que renovaron el encantamiento Fidelio de la casa?, pues para que no fueras a verlos, ¿captas?-

-Tengo que verla, necesito asegurarme de que lo que me has dicho sea cierto-

-Pues ven si quieres al ministerio, salimos a las ocho hay poco trabajo- y se despidió de su hermano.

El chico se despidió de su madre que lo veía con cara de preocupación, iba muy enojado pero aun así no lo detuvo. Faltaban 5 minutos para la hora de salida y una chica castaña estaba muy desesperada por salir.

-Bien señorita Granger es todo por el día de hoy, su propuesta de plataforma de defensa será valorada y mañana tendrá el resultado, el jefe de departamento ha quedado muy complacido con su actitud y desea que desde el día de mañana sea su asistente junior, puede retirarse-

La castaña salió pitando de allí, iba muy emocionada y esperaba que su moreno ¿amigo? Estuviera esperándolo para darle las buenas noticias, salía a la calle cuando detrás de ella alguien se paro y le cubrió los ojos de manera imprevista por lo que la castaña al sentirse agredida trato de defenderse dándose la vuelta bruscamente pero lo único que consiguió fue enredarse las manos en la túnica y pisar en falso por lo que casi se va de frente pero antes de siquiera caer al piso fue sostenida por el cuerpo de un chico de cabello negro el cual se había agachado por completo para sostener con todo su cuerpo el de su amiga, al levantar la cara para verla se dio cuenta de que podía sentir su cálido aliento en sus labios, elevo la mirada un poco más y se perdió en esos ojos color castaño que lo hipnotizaban y lo atraían poco a poco a la dueña de aquella mirada tierna, lo acercaban cada vez más a esos labios, cuando menos lo espero ya estaban fundidos en un beso, entregados el uno al otro paso a paso se fueron levantando hasta incorporarse; el chico la abrazo por la cintura y ella le abrazo por el cuello, fue en ese momento que le empezó a doler la cicatriz de la frente y de manera suave pero firme se separo de los labios de su amiga la cual todavía tenía los ojos cerrados y los labios semiabiertos saboreando el momento anterior, al mirar sobre el hombro de la chica vio una mirada de coraje.

-Relaskio- una luz de color naranja salió despedido en dirección de la pareja.

Harry al ver que el impacto daría de lleno sobre la chica castaña la abrazo más hacia su cuerpo y giro para darle la espalda a la maldición lanzada, al recibir el impacto salió despedido varios metros hacia atrás mientras que la joven Gryffindor abría los ojos para ver que había pasado.

-¿Tú?, ¿Qué diablos le hiciste a Harry?, ¿Dónde está?- le lanzaba una mirada fulminante al joven intruso.

-Hermione ¿Qué hacías besándolo?- Ron estaba rojo de la ira, estaba tan rojo que era imposible ver donde comenzaba su cara y donde su cabello.

-Fu…e un ac…acc…accidente- el joven ojiverde se encontraba a un par de metros de su amiga, con gran esfuerzo se mantenía en pie.

-No es posible que lo hayas atacado… momento- al tiempo que la joven se acercaba a su herido amigo una idea cruzo por su mente –me atacaste a mí y por la espalda Ronald Weasley, ¿Cómo pudiste hacerlo?, doy gracias a Harry que me protegió, aunque haya salido mal parado de esto, pero ya verás cuando se recupere, iré tras de ti y te hare pagar Weasley, entiéndelo de una vez tu y yo ya no somos nada-

-Me cambias por el que se decía mi mejor amigo, ¿Cómo quieres que reaccione?-

-Ah no Weasley, no vas a culpar a Harry de tu inconsciencia e idiotez, yo termine contigo no porque te cambiara por otro, si no porque tu sin leer tus libros no puedes solucionar nada-

-¿Qué libros? La única que lee de los tres eres tú, ¿de qué libros hablas sabelotodo insufrible?

- A ella…no le di…digas así- el joven ojiverde trato de apuntar su varita en dirección del pelirrojo pero le era imposible mantenerse en equilibrio por lo que su pulso fallo y bajo el brazo, entre el dolor de la cicatriz y el dolor que sentía el resto de su cuerpo por el impacto no podía recuperarse.

-No te metas en esto Potter- el pelirrojo alzo una vez más su varita y apunto a su amigo.

-Fumos- Harry débilmente pudo susurrar este hechizo, el efecto fue crear una cortina de humo por donde era imposible divisar algo, el joven se agarro con fuerza a su amiga y tras un breve segundo ambos pudieron sentir la sensación de succión en el estomago, se habían desaparecido dejando atrás a un muy frustrado Ronald Weasley.

Malfoy estaba en su cuarto tratando de concentrarse en el libro que había tomado prestado de uno de los cubículos de la oficina de aurores.

-Amo Malfoy, amo Malfoy, el amo Harry esta herido-

El rubio se incorporo y raudo fue al encuentro de su primo.

-¿Qué paso Granger?-

-Weasley, nos ataco, ayúdame a dejarlo en su cuarto-

Entre los dos subieron al ojiverde a su cuarto, lo depositaron en la cama con sumo cuidado y le encargaron a Kreacher que lo cuidara.

-¿Qué Weasley fue?-

-Fue Ronald, estábamos afuera y hubo un accidente y nos besamos por error, él llego y nos vio, me ataco pero Harry bloqueo el ataque con su cuerpo y salió volando, después nos iba a volver a atacar y Harry convoco una nube de humo, nos desaparecimos y aquí estamos-

¿Es todo?-

-El amo Harry quiere decirles algo- el elfo salió al pasillo.

-Me du…duele la cica… cicatriz- decía al tiempo que sus amigos llegaban a su lado y se recobraba poco a poco.

-¿Qué?- gritaron al unisonó.

-¿Cómo es eso?- el rubio estaba preocupado.

-No lo sé, estaba con ella y de repente me empezó a doler, alce la vista y vi a Ron apuntándonos con la varita, me gire para protegerla y después todo es confuso-

- Eso es todo ¿verdad?-

-Sí-

-Hermione, quédate a cuidarlo tengo que salir-

-¿Dónde crees que vas Malfoy?-

El aludido no respondió, bajo la escalera, salió tomando su capa de viaje y se adentro en la negrura de la noche sin rumbo fijo aparentemente. Lejos de allí en el interior de una cocina bastante familiar una joven pelirroja conversaba con su mamá y uno de sus hermanos.

-Así es mamá, Harry ya no es mi novio-

-¿Por qué? Se veían tan bien juntos algo debió de haber pasado-

-Ehhm, digamos que sí-

-Le cuentas tú o lo hago yo- George le amenazo.

-Lo que pasa es que hoy por la tarde fue a la tienda a visitarme y me dijo que pues el notaba que había un distanciamiento entre los dos y que pues le quería poner remedio a eso, quería que pasáramos más tiempo juntos y como ahora íbamos a regresar al mismo curso pues podríamos convivir más como pareja, pero pues… yo le dije que como ahora resulta que somos primos y todo eso pues que mejor allí le dejáramos-

-Eso no es verdad Ginevra Weasley-el gemelo estallo.

-A ver hijo, según tú ¿Qué paso?-

-Que mi hermana estuvo engañando a Harry con otro y en la tarde que fue a verla los vio juntos en tamaño beso, falto poco para que les lanzara una maldición, lo peor de todo es que también la cargo contra mí, que debería de haberle dicho desde un principio y no sé que mas, tiene razón cierto pero pues no podía hacer nada-

-¿Por qué?-

-Por que Ginny me hizo hacer un juramento inquebrantable-

-¿Qué? Ginny estás loca de remate, ¿Quién es el chico en cuestión?-

-Eso es lo de menos- El Sr. Weasley había hecho acto de presencia.

-Papá, ¿a qué hora llegaste?- la pelirroja estaba sorprendida de la presencia de su padre.

-¿Qué tanto escuchaste Arthur?-

-Todo lo que dijo George, Ginny me has decepcionado-

La pelirroja no pudo contestar nada pues en ese momento Ron entro estrepitosamente en la cocina.

-¿Qué te pasa a ti Ronald?-

-Nada madre, nada, hermanos puedo hablar con ustedes, tú no Ginny- añadió el pelirrojo al ver que su hermana se levantaba.

-RONALD WEASLEY, sal de la madriguera comadreja, déjate ver-

-Pero ¿Quién viene a gritar a esta casa?- la Sra. Weasley estaba sorprendida por el grito al igual que todos los presentes.

Ron se asomo por la ventana y se sorprendió de ver quien estaba presente en el jardín esperándolo.

-Es Malfoy, ¿a que ha venido Ron?-

-No lo sé padre-

-Saldré a hablar con él- Arthur Weasley salió al jardín al encuentro del rubio -¿Qué pasa Draco?-

-Pasa señor que su hijo ataco a Hermione por la espalda y el que salió herido fue Harry-

-¿Qué?, ¿estás seguro?, ¿Dónde fue?-

-A la salida del ministerio, Hermione me conto lo que paso, Harry no estaba en condiciones de hacerlo-

-¿Afuera del ministerio dices?, ¿Qué hacían allí los dos?, no paso nada serio ¿cierto?-

-No señor, no paso nada, lo que ocurre es que estamos haciendo prácticas en el ministerio-

-¿practicas?, vamos pasa, hablemos adentro- Arthur le hacía señas de que pasara a su casa.

-No Sr. Weasley, lo lamento- el chico se quedo parado en su lugar –RONALD WEASLEY, TE RETO A DUELO-

Tanto Arthur Weasley como los que estaban dentro de la casa se quedaron de a una pieza, una cosa era que Malfoy en la escuela estaba siempre en compañía de sus amigotes y otra muy distinta enfrentarse uno a uno, o al menos eso debió de pensar Ron.

-Vamos hermanito sal, ese sin sus guardaespaldas no es nada-

-No estaría tan seguro George, por algo debe de estar en el cuartel general de aurores bajo entrenamiento-

-¿Qué?- soltaron los Weasley restantes a coro.

-Malfoy y Harry están bajo entrenamiento en el cuartel general de aurores y Hermione está en el Comité de Regulación de Criaturas, además recuerden que Malfoy era motífago y que ya no está más bajo la presión de servir a Voldemort por lo que es un hombre libre y eso es de considerarse más que un par de guardaespaldas-

-Ok hermano si lo que querías era asustarme, casi lo logras-

-No Ron no era para asustarte, pero allá tu-

Ronald salió al jardín donde su padre y el rubio no creían que tuviera el valor para salir.

-Mi Padrino de duelo es George, ¿Quién es el tuyo Malfoy?, ¿el aire o tal vez el polvo?-

-Yo soy su Padrino Weasley- todos se quedaron sorprendidos por la llegada reciente del padrino de duelo de Malfoy –o debería de decir Madrina, desenfunda Weasley, te dije que lo pagarías caro-

Nadie dijo nada y un escalofrío recorrió el cuerpo del pelirrojo, una cosa era Malfoy pero ella era de armas tomar.

- ¿Ahora si estas asustado hermano?- George llego al lado de su hermano –hace cinco minutos no tenía miedo pero ahora estoy aterrado, ¿Qué le hiciste?-

-No…sé- titubeo el pelirrojo

-¿Por qué de todas las personas que hay en el mundo mágico tenías que hacer enojar a la bruja más inteligente que hay en él? Que Dumbledore nos proteja – George trago saliva con dificultad mientras veía de pies a cabeza a Hermione.