Capitulo 7.- Distanciamiento

-Tranquilos jóvenes, bajen las varitas- Arthur Weasley temblaba a causa del nerviosismo

-No Sr. Weasley, lo que hizo Ronald no tiene perdón, mire que atacar por la espalda, ¿listo Malfoy?-

Arthur no tuvo más remedio que apartarse y contener la respiración esperando que su hijo fuera una quinta parte de lo buen duelista que había sido Dumbledore, Molly llego corriendo al lado de su marido el cual la detuvo con el brazo levantado impidiéndole el paso, a esa seña ella comprendió que el duelo era inevitable y al igual que su marido no le quedo más que esperar; Malfoy hizo una reverencia y se preparo, no era necesario darse la espalda y caminar los 3 pasos la distancia entre los dos contendientes era la adecuada para el duelo, el pelirrojo ni se movió no podía dejar de mirar a la chica castaña que estaba enfrente de él apoyando al rubio.

1…2…3…

-Expelliarmus-

-Protego- Malfoy había actuado más rápido que el pelirrojo por lo que conservo su varita. –si eso es todo lo que sabes hacer estas en problemas, Iacere Cuspis- de la varita del rubio salieron unos aguijones que el pelirrojo no tuvo tiempo de esquivar ni de defenderse.

-Protego-

-Incendio- Hermione apunto su varita al gemelo –no tenias por que defenderlo George, esto es entre ellos dos o acaso ¿quieres que entre en combate yo también?-

El aludido se tuvo que agachar de lo contrario su cabeza se hubiera carbonizado.

-Aestus pellis- Aprovechando que el pelirrojo se había distraído por la discusión de su hermano el rubio ataco sin piedad.

-Fulgeo- -Tempestatis- Aranea appare-

Ron fue acribillado a hechizos, primero sintió que su piel le ardía como si se hubiera quemado al sol, después le cayeron alrededor rayos lo cual ocasiono que casi se electrocutara, siguió un huracán que lo mando a volar lejos y por último, de la varita de Draco había salido una araña de tamaño descomunal que avanzaba hacia el caído pelirrojo chasqueando sus pinzas.

-Basta ya, has ganado Draco, Arania evanesca- la señora Weasley dio por terminado el combate, el cual claramente había ganado el rubio.

-Tienes suerte Weasley, de haber sido otra persona estarías muerto-

-Crucio-

-Protego Máxima, ya se te hizo costumbre atacar por la espalda no Ronald, desmaius-

Hermione convoco un escudo a la espalda del rubio donde lo hubiera impactado la maldición del pelirrojo, después lo desmayo.

-Esto inaudito, un hijo mío utilizando la maldición cruciatus, no ahora si se paso este muchacho- Arthur llego corriendo y le quito de las manos la varita –Ennervate, ¿Qué es lo que te ocurre Ronald?, se te olvida que esas maldiciones todavía están prohibidas ¿acaso quieres terminar en Azkaban?, metete a la casa inmediatamente y no se te ocurra desaparecerte o algo por el estilo tu madre estará vigilándote-

El pelirrojo se fue directo a su casa con la cara agachada y la mirada al piso.

-Lo siento Draco, no sé que le ha pasado, díganle a Harry que espero que se recupere pronto- el Sr. Weasley se dio la media vuelta y camino detrás de su hijo.

-Señor, creo que es necesario que lo sepa, a Harry le volvió a doler la cicatriz, nos vemos- Hermione fue con Draco y tras un breve intercambio de palabras desaparecieron en la noche.

Al día siguiente, Draco había avisado que su primo había tenido un accidente y que se había quedado en casa acompañado de su amiga para cuidarlo por lo que pasado del medio día le dieron oportunidad de que se retirara temprano nuevamente.

-Granger ya regrese, ¿Dónde están?-

-Estamos aquí arriba Malfoy-

-¿Cómo sigues primo?- el rubio no tardo nada en subir a la habitación.

-Estoy mejor, ¿Qué te dijeron en el ministerio?-

-Que esperan que te recuperes y que ya mañana estén los dos presentes en sus departamentos correspondientes-

-Voy a salir un momento, tengo que ir a hacer algunas compras- la castaña se despidió de sus amigos y se fue a la calle.

-¿Qué sucede primo?- el rubio veía medio triste al ojiverde.

-Sucede que hace rato platique con ella sobre lo que paso anoche-

-¿Cuál de las dos?, beso o ataque-

-Beso-

-y que te dijo-

-que había sido un accidente y que se había dejado llevar por el momento, que se sentía muy apenada y que me aseguraba que no volvería a pasar, que lo mejor era que por el momento nos distanciáramos un poco uno del otro para poner las cosas en claro y que no nos fuéramos a equivocar-

-Déjame adivinar, ¿aceptaste?-

-¿que mas podía hacer?-

-Mmm, veamos, podías confundirla, desmayarla, besarla de nuevo; no ya sé, LE HUBIERAS DICHO QUE NO-

-está bien nada mas no me grites, le digo que no y luego ¿Qué?-

-pues luego le hubieras dicho que por qué no lo intentaban-

-¿intentar qué?-

-eres lento, que se dieran la oportunidad de andar juntos, de compenetrar mas, de ser pareja, de ser novios pues- el rubio estaba perdiendo las casillas por la actitud de su primo.

-No lo sé, si todo sale mal y no se da bien la relación no me gustaría quedarme sin su amistad-

-ese es un riesgo que tendrás que correr, ¿Qué dices?, ¿te aventarías?-

-la verdad es que si pero pues ahorita no sé, digo ella acaba de terminar con Ron y pues yo con Ginny, no sería bien visto-

-bien visto por quien, te preocupas demasiado, actúa-

Al regresar su amiga decidió seguir el consejo de su primo por lo que mando llamar a su amiga.

-¿Qué paso Harry todo bien?-

-Algo, sabes hay algo de lo que quiero hablarte-

-¿Es muy urgente?-

-Pues no, la verdad es que no-

-Entonces tendrá que esperar, tengo cosas que hacer, te dejo descansar-

El resto del día su amiga se la paso ignorándolo y tratando de una manera muy fría cosa que saco mucho de onda al ojiverde, tal vez el día siguiente sería distinto, pero no nada más despertarse se dio cuenta de que su amiga ya se había marchado y los había dejado solos.

-¿Qué pasa?-

-no lo sé Draco, está muy rara, más de lo normal, vamos no lleguemos tarde al ministerio-

Se encaminaron a su destino, una vez que llegaron se fueron a presentar con su supervisor.

- Que bueno que llegaron, ¿Cómo sigues Harry?-

-ya mejor Peter gracias-

-Ok, les tengo buenas noticias, ambos están muy bien entrenado en hechizos básicos y medios de defensa y ataque así que pasaremos a los de nivel superior, en encantamientos y transformaciones de igual manera salieron bien librados por lo que nada mas será cosa de afinar ciertos detalles, tomaran sigilo, disimulo y fingimiento-

Los jóvenes no pudieron no expresar su emoción

-La mala es que tienen que someterse a un entrenamiento exhaustivo si quieren ser buenos aurores, así que adelante vayan con Alexa ella les entrenara y enseñara algunas cosas-

A partir de que se presentaron con la joven auror todo fue entrenar, practicar y practicar, por la hora de la comida Harry fue en busca de su amiga, pero al llegar no la encontró por ningún lado, alguien le informo que se había ido con el jefe del departamento por que como era su asistente tenía que acompañarlo, después de su hora de comida regresaron a sus actividades y por la noche pasaron a recoger a su amiga para regresar juntos a casa y de igual manera no la encontraron.

-Rara, está actuando de manera muy rara- el ojiverde estaba sacado de onda, al llegar a la casa vieron con alegría que ella ya se encontraba allí.

-Hermione te pasamos a buscar a la hora de la comida y a la salida- estaba sentada a la mesa de la cocina

-tenía cosas que hacer, y pues perdón por obligarte a hacer promesas que no son necesarias, puedo valerme por mi misma en el ministerio gracias- dicho esto se levanto de su lugar y se retiro.

-Entiendes algo Draco-

-no, estoy tan sorprendido como tu-

A partir de ese momento la joven dejo de rodearse de los otros dos habitantes de la casa, a Harry lo trataba fríamente y cada que se lo topaba en alguna parte lo miraba a los ojos y se daba la media vuelta y se iba por otro lado, en la casa salía, llegaba y se dormía antes de que los chicos pudieran siquiera verla, en el ministerio si se llegaban a ver por casualidad los saludaba con una seca cabezada y nada más; para el día del cumpleaños de Harry no recibió ni una carta de felicitación de parte de ella ni de nadie más; Malfoy que ese mismo día se entero de que era cumpleaños de su primo se lo llevo a celebrar a un local allí cerca, ese fue el peor cumpleaños que tenía desde que se había enterado que era un mago. Faltaban dos semanas para que regresaran a Hogwarts y decidieron que ese fin de semana irían al callejón Diagon por sus materiales y libros.

-Primo, tengo una idea, regresando al colegio voy a hablar con Hermione-

-¿Qué le vas a decir Harry?-

-No sé, algo se me ha de ocurrir, solo sé que si en el colegio sigue como hasta ahora no lo podre soportar-

-pues tiene que ser algo realmente bueno para que te haga caso—

-ya verás que si-

Después de curiosear un rato por el callejón decidieron que era hora de regresar a casa y descansar. El día más esperado llego y la actitud de la oven castaña no cambiaba para con ellos

-¿Cómo nos vamos a ir?- Pregunto el rubio

-Se hace tarde Hermione vámonos o no llegaremos a la estación a tiempo-

-Ustedes sí que son tontos, a ver ¿a qué hora llegamos por lo regular a Hogwarts cuando vamos en el tren?-

-A la noche como a eso de las no sé qué hora- Draco estaba impaciente.

-Ok, llegamos alrededor de las 7 de la noche, ¿Qué tiene que ver la hora Hermione?

-Que como ya somos mayores de edad y hemos pasado la prueba de aparición, podemos aparecernos en Hogsmeade y de allí tomar los carruajes-

Los dos jóvenes se quedaron sin habla, llegada la hora decidieron hacer caso de las indicaciones de la castaña, se aparecieron en el pueblo cerca de la taberna de cabeza de puerco y de allí caminaron a tomar los carruajes, al llegar a ellos una chica de cabello rubio los esperaba.

-Hola Luna ¿Cómo estás?-

-La verdad es que mal, necesito hablar con ustedes tres mañana por la tarde, yo los buscó-dicho esto se fue.

-Es así de rara siempre-

-Sí primo así es ella-

Al entrar al castillo no pudieron dejar de notar que todos los miraban con sorpresa y admiración, los alumnos se arremolinaban para verlos pasar, todos estaban a la expectativa de lo que fueran a hacer, ellos simplemente se sentaron los tres juntos en una de las 4 mesas y se dispusieron a disfrutar de la selección y del banquete de inicio de cursos. Ahora que Minerva McGonagall era la directora del colegio el profesor Flitwick era el subdirector y por lo tanto el encargado de realizar la selección de los nuevos alumnos, extrañamente el sorteo consistía en que el alumno pasaba al frente metía la mano en una bolsa de terciopelo negro y sacaba una bola del interior de la misma, el color de la bola indicaba que mesa y casa ocuparía en el colegio.

-¿Cómo han cambiado las cosas?-

-recuerda que el sombrero seleccionador está recuperándose de la última vez-

-Ahh, cierto-

Después de que hubo terminado la selección de los alumnos, la directora dirigió unas palabras.

-Quiero darles la bienvenida a los alumnos de nuevo ingreso y decirles que el bosque prohibido tiene este nombre ya que está prohibido para todos los alumnos, a los que regresan después de nuestra última aventura les doy de igual manera la bienvenida y les digo que este año a los de séptimo los vamos a traer muy apurados con sus estudios y que esperamos que en esta ocasión no haya ningún inconveniente, quiero que le den la bienvenida a nuestros nuevo profesores, ellos son en Defensa Contra las Artes Oscuras: Antony Black, en Runas: Waldern Hastoria, tenemos como asistente de Herbología a Neville Longbottom, quiero decirles que Antony, Waldern y el profesor Slughorn estarán enseñando a los alumnos de quinto a séptimo y a algunos de cuarto, los de primero a tercero y el resto de los de cuarto tendrán a otros profesores ellos son; en Defensa Contra Las Artes Oscuras: Harry Potter, Pociones: Draco Malfoy y en Runas: Hermione Granger; profesores pónganse de pie y vengan acá por favor-

Los tres amigos se miraron sorprendidos, se levantaron de la mesa donde estaban y caminaron a la mesa principal, la mayoría de los alumnos los aplaudían el resto los miraba incrédulos.

-Profesora McGonagall debe de haber un error-

-Ningún error joven Potter, verán, me han informado que ustedes están realizando prácticas en el ministerio y que han vuelto nada más para examinarse en los EXTASIS y poder obtener una carrera mágica, bueno pues como profesores de esos cursos y materias creo que podrán aprender mucho y sus clases solo tomarán las que les corresponden, lo que quiere decir que tendrán tiempo para cumplir con ambas obligaciones, Profesor Potter Usted y la Profesora Granger serán los encargados de la casa Gryffindor, y usted Profesor Malfoy compartirá responsabilidades de la casa Slytherin con el Profesor Slughorn-

-¿Qué?-

-Lo que han oído ahora adelante siéntense a cenar, después Argus Filch los llevara a sus aposentos-

-Draco, tengo problemas, tenía preparada una sorpresa para Hermione pero no contemple eso de ser profesores y no estar en la misma torre-

-Créeme primo ninguno de nosotros tres contemplo la docencia cuando entramos por las puertas esta noche-

-Necesito que me ayudes-

-¿Cómo?-

-Tiene que ser mañana en el desayuno-

-¿Qué? Estás loco no lo puedes hacer frente a toda la escuela-

-¿quieres ver que si?-

-Potter estás demente-

Después de cenar y de despedirse de la directora fueron guiados a sus habitaciones por el viejo celador que los veía con recelo, los cuartos estaban juntos cerca de la torre de Astronomía, se dieron la buenas noches y se fueron a descansar. A la mañana siguiente:

-Harry ¿estás seguro?-

-Claro primo nada más encárgate de que llegue a desayunar yo me voy a adelantar, tengo que preparar unas cosas y listo-

-Esa cosa la sabes ocupar ¿cierto?-

-Tranquilo y ya lo sabes 15 minutos- Harry se despidió y salió rumbo al gran comedor.

-Hermione quería hablar contigo-

-que sorpresa verte despierto tan temprano, ¿Qué sucede?-

-Lo que pasa es que tengo ciertas dudas sobre cómo comportarme en clases-

-¿Cómo alumno o profesor?-

-profesor-

-vamos a desayunar y platicamos al respecto, por cierto ¿Dónde está Harry?-

-durmiendo todavía, en un rato más nos alcanza-

Los dos se fueron rumbo al gran comedor a desayunar, en el camino la castaña le iba dando consejos al rubio de sobre cómo comportarse en sus clases, al llegar al gran comedor la joven se llevo una gran sorpresa no lo podía creer, se veía espectacular.