Capitulo 11.- Cambios

-¿Qué ha ocurrido?- la voz de la directora de Hogwarts los recibió en cuanto entraron al castillo.

-Ronald Weasley de nuevo profesora McGonagall- Malfoy iba cargando a su primo en los hombros.

-Sr. Malfoy lleve a Potter a la enfermería y Srta. Granger explíqueme lo de la cicatriz-

-Verá Profesora, Weasley y yo estábamos platicando en las tres escobas y de repente aparecieron por la puerta Harry y Draco, en ese momento a Harry le empezó a doler la cicatriz pero algo muy curioso paso, en el momento de dolerle la cicatriz fuimos atacados casi al mismo tiempo por Ronald Weasley y por Lucius Malfoy-

-Pero ¿Qué causo el dolor?-

-Creemos que le ocurre lo mismo que con Voldemort, cuando estaba furioso o cerca le dolía la cicatriz, pero él está muerto no pudo sobrevivir a su propia maldición, todos lo vimos caer-

-Destruyeron todo lazo que lo mantendría vivo a este mundo ¿cierto?-

-Sí, eso es lo más raro, ¿Qué estará pasando?-

Mientras tanto a kilómetros de allí, se empezaba a realizar una pequeña congregación alrededor de una choza de piedra que exhibía un desgaste natural en la fachada pero que por dentro estaba como nueva.

-Caballeros bienvenidos a la casa de los Gaunt, me da placer que vinieran, a pesar de que estamos a principios de mes les he de recordar que se acerca la noche más especial de todas, la noche de la cual ustedes toman su nombre "Caballeros De Walpurgis", esa noche será el inicio que marcara una nueva era- una persona se ocultaba debajo de una máscara de plata, vestía túnica plateada y negra.

-¿Qué garantías tenemos de que no fracasaras como Voldemort lo hizo?, Potter y sus amigos se le escaparon-

-que yo los conozco, he estado dentro por mucho tiempo, se cómo van a actuar-

-muestra tú cara, yo no rendiré lealtad ni seguiré a un enmascarado que no tiene la confianza ni el valor de mostrarse-

-Avada Kedavra, ¿alguien más no está de acuerdo en cómo se están haciendo las cosas?-

Nadie dijo nada, al parecer este mago oscuro si sabía lo que hacía, o al menos eso aparentaba.

-Bien, en esta ocasión no podemos esperar que el ministerio caiga tendremos que ir planificando paso a paso e ir ganando posiciones, Lucius mi escurridizo amigo, tengo planes para ti y tu esposa, se quedaran a cargo mientras me infiltro en Hogwarts y necesito "instruirlos"-

El encapuchado los condujo al interior de la casa mientras que la gente que se quedaba fuera decidía si seguir o no al nuevo amo.

-¿Cómo te encuentras cariño?-

-Ya mejor gracias vida mía-

-Saben una cosa, cuando estén así de empalagosos avísenme para no estar presente, despiden tanta miel a su alrededor que hasta marea-

-tranquilo primo, por cierto tengo algo que decirles-

-Suéltalo Potter-

-tengo una ligera preocupación que desde hace un par de minutos me trae desquiciado, necesitamos esconder la varita de sauco-

-¿Por qué?- la castaña estaba incrédula.

-para empezar por que Lucius nos ataco y no tengo la menor idea de por qué, lo que quiere decir que de haberme atacado me hubiera desarmado y entonces buscaría la varita de sauco, y la otra razón es porque Ronald igual lo hizo y hasta no saber que pasa quiero esa varita escondida-

-mmm, tienes razón cariño, nos encargaremos de eso esta misma noche, nos toca la ronda nocturna por el castillo, el rubio nos puede acompañar-

-ok los acompaño si llevan una caja de pan tostado para untar toda la miel que derraman-

-por cierto que tanto llevo aquí-

- digamos que tu tercera clase del día está por terminar-

-o sea que son cerca de las cuatro, bien tengo que irme no quiero llegar más tarde de lo que ya voy-

-calma primo, el profesor Black está dando tu clase-

-y además cariño tenemos una hora libre después de esta-

-¿Por qué no están ustedes en clase?-

-Pociones me da la oportunidad de explicar la clase en un breve lapso, escribo algo en la pizarra y les pido que elaboren la poción correspondiente de equis o ye pagina del libro en turno, claro eso aunado a que mi clase es a las cuatro y ahorita no tenía nada que hacer-

-Vida tu si tenias clase-

-sí pero les deje un trabajo para la siguiente clase, me tienen que elaborar una descripción en runas, puede ser de cualquier cosa el chiste es que lo hagan y así pude estar aquí-

Después de decidir qué era lo que harían por la noche el ojiverde se incorporo y empezó a arreglarse para salir de la enfermería.

-Tengo que ir a descansar a mi cuarto, Herms ¿me acompañas?-

-Ehhm si claro-

-Yo los dejo los veo en un rato más- el rubio se despidió encaminándose al tercer piso.

-Vamos Herms, necesito platicar contigo de algunas cosas-

La pareja se encamino a las habitaciones que tenían cerca de la torre de astronomía, durante el trayecto varias personas se les quedaban viendo pues hace apenas un par de años atrás eran estudiantes y ahora por más extraño que parezca eran profesores.

-Alto allí Harry, necesito hablar contigo ahora mismo-

Una joven de cabellera larga, lacia y pelirroja le había llamado.

-¿Qué es lo que quieres Ginevra?-

-¿Cómo te atreves a interferir en las conversaciones de mi hermano?-

-mira para empezar no tengo la obligación de darte explicaciones de mis actos y mejor deberías de ocuparte de Neville-

-con él no te metas, te lo advierto Harry-

-yo no sé en qué momento paso nuestra amistad y relación de estar bien a irse por el caño, pero por el amor y respeto que le tengo a tu familia te voy a pedir que no me molestes ni a mí, ni a mi novia, ni a mi primo y me hables para lo estrictamente necesario y aunque la diferencia de edad sea mínima y debido a que soy profesor de este colegio, me llamaras Profesor Potter ¿quedo claro?- el ojiverde alzo un poco la voz denotando autoridad.

-no creas que te vas a salir con…-

-tengo el poder para castigarte en todas tus horas libres hasta el fin de año escolar, no me amenace Srta. Weasley, repito ¿Quedo claro?-

-Sí-

-cuando me respondas te dirigirás a mí como señor, ¿QUEDO CLARO WEASLEY?-

-Sí-

-¿Sí que?-

-Sí señor-

-aunque te cueste, veinte puntos menos para Gryffindor ahora vaya a su clase Weasley-

La pelirroja salió corriendo de allí dolida y humillada.

-No crees que exageraste Harry-

-No lo sé, espero no haber cometido una equivocación pero lo sentí necesario-

Los dos se volvieron a poner en camino a los dormitorios.

-Harry ¿Qué sucede?-

-nada, solo que quería estar contigo y aprovechar cada minuto del día para besarte, abrazarte y mimarte, claro no todo en ese orden- al terminar de decir lo ultimo la agarro por la cintura atrayéndola hacia él y le dio un beso profundo.

La joven correspondía al beso mientras que abrazaba al ojiverde por el cuello, en cuestión de segundos las manos de la castaña cambiaron de lugar, de estar en el cuello de su novio descendieron lentamente por la espalda hasta llegar a su cadera, lentamente se separo de los labios del moreno y le fue dando la espalda al tiempo que se arrimaba hacia su cuerpo, él la abrazo por atrás mientras le daba besos en el cuello y entrelazaban sus brazos.

-Harry, realmente me siento feliz estando aquí contigo-

-me alegra oír eso, desde hace tiempo que yo no me sentía tan bien, realmente eres lo mejor que me ha pasado, tengo miedo de perderte o de que me pase algo-

-¿Qué te puede pasar?, Voldemort ya está muerto y los mortífagos que están dispersos no se atreven a confrontarte, ahora que si es por Ronald Weasley tampoco lo consideraría una amenaza, digo estuvo viajando con nosotros, ha peleado a nuestro lado y a lo mejor los gemelos le enseñaron algunos trucos pero de allí en fuera no es nadie para derrotarte en duelo-

-mi preocupación no es por Weasley ni por los mortífagos, es por la cicatriz, nada más me había dolido mientras que Voldemort estaba vivo, si me está doliendo de nuevo significa que está vivo o es como hace 8 años…-

-¿quieres decir un alma errante que se posesiona de cuerpos?-

-Si-

-Pero eso no puede ser, recuerda que ya están destruidos los Horrocruxes-

-Eso es lo que no entiendo y por eso me preocupo más, si tuviera la certeza de que realmente está destruido, pero con él no se puede estar seguro de nada-

-por el momento no te preocupes, investigaremos que puede estar pasando pero por el momento- la castaña volvió su rostro para atrás y comenzó a besar al ojiverde. Se separaron y se colocaron de frente.

-Cariño faltan 40 minutos para la clase, descansemos un momento- la castaña le hacía señas al ojiverde mientras que se sacaba de encima la túnica.

-¿Por qué fuera túnicas?- pregunto el moreno mientras se sacaba de encima la suya.

-para que no se arruguen mientras nos recostamos- sonrió la chica que se recostó al lado del moreno que ya la esperaba, se pusieron a hacerse mimos hasta que en cierto momento se abrazaron y se durmieron.

-Disculpe profesor Malfoy, puedo hablar un momento con usted ¿en privado?-

-Clase, les falta poco tiempo para que termine la hora límite- el rubio salió del aula cerrando la puerta tras de sí -¿Qué sucede señorita Lovegood?-

-Se que eres muy buen amigo de Hermione y que Harry es tu primo desde hace como cuatro meses, pero a mi quien me asegura que esta no es otra de tus tretas-

-Mire señorita Lovegood, no se trata de ninguna de mis tretas como usted dice, la verdad estoy muy agradecido con Harry pues si no hubiera sido por él mis padres estarían en Azkaban y yo acompañándolos por supuesto, realmente estoy arrepentido de todo lo malo que he hecho-

-Entonces si estas arrepentido y te disculpaste con todos, ¿Por qué sigues lastimando a la gente?-

-Habla claro-

-Me refiero a Ron y Hermione, ¿Por qué ayudas a tu primo?, no te das cuenta de que se necesitan el uno al otro…-

-Alto, alto, te das cuenta de lo que estás diciendo ¿verdad?, se supone que Harry es tu amigo, además porque ese deseo de juntar al pelirrojo con la castaña si aquí entre nos ambos sabemos que tu quieres estar con él y ella es feliz con mi primo-

-¿Qué dices?-

-No te hagas Lovegood, tu mueres por estar con Weasley, si averiguas algunas cosas y me ayudas con otras tantas tal vez yo te pueda ayudar con tu asuntito-

-Pero, pero-

-sin peros anda ve a clase lunática ya después hablaremos tu y yo-

La rubia se fue pensativa mientras que el ojigris regresaba al aula.

-Harry cariño es hora de ir a clase- la joven se despertó de repente mirando el reloj en la muñeca del ojiverde.

-¿Qué hora es?-

- Nos quedamos dormidos desperézate y apúrate, faltan cinco minutos para la clase-

En ese momento el ojiverde se sobresalto pues no quería llegar tarde a sus clases, se incorporo pero no contaba con que había estado acostado boca abajo abrazando a Hermione, el sobresalto hizo que se incorporara apoyando el codo del brazo derecho en la cama y con la mano izquierda busco un punto de apoyo cerca del cuerpo de la castaña tan cerca que por centímetros no la apoyo donde él quería y por "accidente" coloco la mano en el seno derecho de la leona, el sentido del tacto es sorprendente al milisegundo de haber sentido que esa "superficie" no era para ejercer todo el peso y fuerza necesario, relajo el musculo lo que provoco una corriente eléctrica que paso por el cuerpo de los dos, descarga que provoco que la ojimiel tratara de incorporarse de manera precipitada lo cual ocasiono que su pierna resbalara por la sabana y golpeara la rodilla del ojiverde que perdió el equilibrio y se fue de frente contra ella, enterrando entre sus pechos el rostro mientras que su mano se desplazo buscando un punto de apoyo para no dejar caer todo su peso sobre de ella; la joven pudo sentir la respiración de su novio atravesando la tela de la playera que tenía puesta, su respiración le quemaba la piel y hacia subir su temperatura; el moreno podía sentir el compas de la respiración de la castaña que poco a poco se iba incrementando al igual que los latidos del corazón de su amada. Un sentimiento y sensaciones antes desconocidas pasaron por el cuerpo de la pareja, él se separo del cálido cuerpo de la joven y al verla observo que en su rostro se notaba un rubor y un gesto que no supo definir, se acerco al rostro de la joven al tiempo que su mano le acariciaba la mejilla sintiendo como el cuerpo de su novia se estremecía cada vez que pasaba su mano recorriendo su contorno.

-Harry…- fue lo único que pudo decir antes de ser interrumpida por la suave presión de los labios del moreno, al principio fue un beso suave pero ella lo torno en un beso profundo y le imprimió su toque de pasión y deseo, lo cual ocasiono una "férrea" reacción en su pareja.

-Lo siento Herms, me gustaría pasar más tiempo así contigo pero el deber nos llama- el ojiverde se incorporo tratando de ocultar las reacciones ocasionadas anteriormente.

Después de que la joven castaña pudo recobrar el aire y normalizar su respiración se pusieron las túnicas y se fueron con prisas a sus clases, todo transcurrió con cierta normalidad el resto de la tarde, aunque de vez en cuando los dos recodaban el beso, las caricias y un breve calor les recorría el cuerpo pero de eso ya habría ocasión más delante de experimentar con esas sensaciones y de liberar algunas otras.