Capitulo 12.- El Retorno De La Comadreja.

-Ronald Bilius Weasley baja ya por favor-

-¿Qué ocurre madre?, ¿Por qué tanto alboroto?-

-pero mira nada más que cara traes, parece que no duermes desde hace mucho-

-estoy bien ¿Qué ocurre?- el pelirrojo tenía una enormes ojeras y lucia pálido y demacrado. –me has quitado la inspiración del artículo que estaba elaborando para el Sr. Lovegood-

-Estoy preocupada por ti, desde hace días veo que no te alimentas bien, estas todo el rato metido en tu cuarto redactando o de viaje haciendo entrevistas, ¿Qué te sucede hijo, es por lo de Hermione y Harry?-

-mmm, naaaa, todo bien-

-no seas mentiroso Ronald, mira entiendo que tu y ella andaban y que tuvieron sus problemas y diferencias y que al final ella acabo por estar con Harry, pero te has puesto a pensar si tu tuviste algo que ver en su decisión-

-Yo no hice nada para que se separara de mi, simplemente Harry me hizo una mala jugada y me la quito-

-hijo yo se que él nunca haría nada por el estilo, tengo entendido que después de que ella termino contigo fue que él decidió actuar no le veo nada de malo-

-claro defiéndelo-

-no se trata de defenderlo o no, se trata de que estas actuando como un niño chiquito al que le quitaron un juguete y que te quede claro, Hermione no es un juguete ni un trofeo Ronald Weasley, si tu no la supiste valorar, termino contigo y está con alguien que le da su lugar y que a la vez la complace y hace feliz-

-por favor no me digas que te han escrito para decirte lo felices que son-

-no ellos no me han escrito nada, si me he enterado ha sido por otras personas-

-y esas personas que tienen que informarte, ellos no son de tu familia-

-Calla Ronald; a Harry lo considero uno más de mis hijos, desde el día en que tú y tus hermanos lo secuestraron y trajeron a esta casa; Hermione es igual como una hija para mi tengo de conocerlos desde que tenían 11 años y en todo este tiempo de los 9 hijos que han pasado por esta casa los únicos que me han dado motivo para preocuparme por ellos han sido tú y tu hermana-

-¿por qué?-

-primero para empezar, eso de que Ginny andaba con Harry y después lo engaño viéndose con otro a sus espaldas no es de señoritas decentes, segundo ¿Qué es eso de atacar por la espalda? No Ron, ustedes dos me preocupan mucho-

-está bien para que ya no te preocupes a partir de mañana regreso a Hogwarts, le mande una carta a la Directora McGonagall y a Kingsley, me han dado permiso para regresar al colegio, espero te alegre el saber que te desharás de mi por un tiempo- después de decir esto el pelirrojo subió a toda prisa a su habitación ya que tenía algunas cartas que mandar.

-oigan chicos ¿me ayudan?, necesito que alguno de ustedes dos me diga la manera de elaborar esta poción y sus efectos al tomarla, es para mi clase de mañana-

-suerte, yo necesito ver las maldiciones que voy a enseñar mañana en clases y no le he agarrado la onda a algunas de ellas- inmediatamente los dos jóvenes voltearon a ver a una chica de cabellera castaña y mirada intelectual.

-Oye mi vida nos serviría de mucho tu ayuda, ¿Qué dices?-

-Hay chicos en serio que no tiene comparación-

-acaso quieres que sea de otra manera castaña solo dilo-

-no huroncito, nada más deja que acabemos de cenar y nos vamos a la biblioteca-

-por cierto, alguno de ustedes sabe en qué momento vamos a tomar nuestras clases para presentar los EXTASIS, porque hasta ahorita nada mas clases y de los demás nada- el ojiverde soltó el comentario antes de que el rubio pudiera quejarse por la forma en que lo llamaron.

-ya mañana lo hablamos con la directora- la castaña al terminar de hablar le enseño la lengua a rubio.

Después de terminar de cenar fueron a la biblioteca donde la castaña les explico lo que tendrían que hacer en clases y como desarrollar sus temas, estuvieron por un lapso de dos horas hasta que apareció el profesor Slughorn.

-joven Malfoy nos toca a nosotros la guardia nocturna-

-¿no voy a dormir?-

-claro que si muchacho, es cosa de dar una ronda nada más y estar al pendiente-

El rubio se despidió de sus amigos y salió detrás del profesor, la pareja decidió que era hora de irse a descansar, recogieron sus cosas y se encaminaron a sus dormitorios; durante el trayecto iban platicando de sus alumnos y como les había ido ese primer día de clases.

-Hermione, ¿te puedo hacer dos preguntas?- el ojiverde la tomo delicadamente del brazo al llegar a la entrada del cuarto de la castaña.

-Bien Harry ya has hecho una, dime la otra- la castaña soltó una risita.

-¿quieres quedarte en mi cuarto?-

-perdón, creo que no entendí bien, ¿quieres que me quede contigo en tu cuarto un rato?-

-No de hecho, me gustaría compartir mi dormitorio contigo, quiero decir que mudes tus cosas y tu cama a mi dormitorio y que por decirlo de alguna manera vivas conmigo en ese pequeño cuarto que con tu presencia en él sería como un palacio y un pedazo de paraíso-

-Ok, pero espero que no nos metamos en algún problema- la castaña mudo todas sus cosas al dormitorio del ojiverde (cama incluida)

-Hermione tengo que decirte algo que lamentablemente ya no puedo ocultar- el ojiverde volteo a ver a la castaña que en ese momento se encontraba doblando unas túnicas para guardarlas en un espacio en el armario.

-dime ¿Qué ocurre?, por tu tono de voz es algo grave-

-grave no, es que simple y sencillamente me acabo de dar cuenta de que nuestra relación…- el moreno se vio interrumpido por un ataque de histeria de parte de la castaña.

-Ahh, quieres terminar ¿es eso?, ya lo decía yo son todos iguales…- ella a su vez fue interrumpida por un beso que la dejo en las nubes.

-no es eso lo que quería decirte- Harry se alegro de que estuviera ella más relajada –lo que tenía que decirte es todo lo contrario, siento que eres lo mejor que pudo haber llegado a mi vida, realmente me siento feliz contigo, me gusta verte y besarte, me gusta cuando tus labios dicen te quiero-

-Harry yo no te quiero, TE AMO, quiero dejar claro que no soy de las que lo dicen a la primera de cambios, te lo dijo desde lo más profundo del corazón, eres lo mejor que me ha pasado a mi también realmente me haces feliz en todos los sentidos…-

Ya no pudo continuar pues los labios del joven se lo impidieron, ella lo rodeo por el cuello y él por la cintura, lentamente avanzaron hasta caer en la cama que se encontraba a espaldas de ellos todavía besándose; ella comenzó a quitarle la túnica y poco a poco desabotono su camisa mientras que él que ya le había quitado la túnica le acariciaba la espalda descendiendo lentamente sus manos hacía las caderas de ella, se separaron para tomar un poco de aire en el momento en el que el ojiverde colocaba una mano en donde la espalda pierde su casto nombre lo que provoco que la castaña soltara un leve gemido que no paso desapercibido para el ojiverde que dibujaba una sonrisa picara.

Mientras tanto una lechuza surcaba el cielo con una carta que auguraba días difíciles en el colegio, su destinatario era la única persona que se había prometido de ahora en adelante proteger a su familia de todo daño sea físico o emocional y ahora consideraba a esa castaña como de su familia; en esos momentos el rubio se paseaba inquieto por su habitación, se encontraba meditando en lo ocurrido en estos últimos meses.

-Es increíble yo el gran Draco Malfoy, el arrogante, el frio, el no me importa nada dando clases de pociones y reuniéndome con quien lo hubiera imaginado "San Potter" y "la Sangre Sucia", me arrepiento de no haber hecho lo imposible para acercarme a ellos antes, Harry es buena persona el brinda la amistad por lo que valen las personas no es como lo eran Vincent y Gregory que solo eran mis amigos por el poder y posición dentro del circulo negro, y Hermione de sangre sucia no tiene más que las palabras, ella es mejor que muchos magos de sangre limpia y vale mucho más que todos ellos, realmente me alegro de haber hecho las paces con ellos y te puedo asegurar que si alguien se trata de meter con ellos entonces sabrán de lo que es capaz un Malfoy, no importa sea quien sea lo sabrá-

-Me alegra Señor Malfoy que se encuentre bien después de todo, y que bueno que sus pasos están encaminados a hacer cosas grandes en compañía de sus amigos-

-Winky ya han pasado 4 años desde lo de Barty, ¿Cómo has estado?-

-Winky se siente todavía triste por el amo Barty, pero Dobby me enseño algunas cosas antes de morir y pues me he ido recuperando de apoco, lo bueno es que después de todo al final el señor tenebroso fue derrotado y así la memoria de mis amos esta en paz-

-bueno gracias por tu compañía y por traerme el té, si llegas a necesitar algo no dudes en avisarme elfina-

-gracias señor Malfoy, si necesita alguna vez platicar de nuevo no dude en llamarme- la elfina hizo una reverencia y se esfumo.

Esa era otra de las cosas en las cuales había cambiado el rubio Slytherin que en ese momento se había metió en la cama y estaba dispuesto a apagar la luz pero antes externo ese pensamiento que lo había abordado.

-Dobby perdóname por haberte tratado tan mal durante tus años de servicio me alegra que hayas sido un elfo libre, que tu memoria me perdone y este en paz donde quiera que estés- se apago la luz y se dispuso a dormir.

Una lechuza se encontraba repiqueteando insistentemente la ventana del ojigris, el cual después de un rato se despertó y fue al encuentro de la lechuza.

-¿Qué noticias traes pequeña ave?- el rubio la tomo entre sus manos y la deposito en una perchera mientras le quitaba la carta y le daba unas golosinas –vaya que estas noticias son funestas, necesito hablar con ellos de esto y ponerlos sobre aviso, lechuza de mal agüero cuando hayas descansado lo suficiente puedes retirarte- le señalo la ventana abierta y salió de su cuarto no sin antes dejar una bandeja con agua y comida para la lechuza a la cual le acaricio la cabeza alborotándole las plumas.

En el dormitorio de la pareja Harry se había despertado un poco más temprano de lo habitual y admiraba con parsimonia a la joven que dormía entre sus brazos, se giro para poder darle un beso y una corriente de aire le dio en la espalda al correrse un poco la sabana fue en ese momento que se percato de que estaba desnudo y que ella debía de estar igual, con la ayuda de su varita se alcanzo su bata de baño, le planto un beso a su amada y con sumo cuidado se incorporo de la cama dispuesto a tomar una ducha antes de comenzar el día; pudo ver que la castaña ante la ausencia del calor que le brindaba el cuerpo de su pareja se removía inquieta en la cama así que la cubrió con otra cobija le dio otro beso y se metió al baño; mientras caía el agua caliente por su cuerpo se dio tiempo para rememorar los sucesos de la noche anterior.

Después de separarse para tomar aire él comenzó a desabotonar la camisa de la castaña al tiempo que suavemente le besaba el cuello y los tramos de piel que iba dejando al descubierto, ella le saco de encima la camisa y le acariciaba los hombros desnudos, no supo bien cómo pero de un momento a otro se encontraban dentro de las sabanas completamente desnudos besándose y acariciándose, cada uno besaba al otro con intensidad en donde iban descubriendo que eran las zonas más sensibles y por ello de mayor disfrute en el otro; entre besos y caricias el ojiverde noto que en un momento en especifico su amada arqueaba la espalda y le enterraba las uñas en el pecho al momento que soltaba un gemido apenas audible, una sonrisa se ilumino en el rostro del muchacho al saber que ella había experimentado una "muerte pequeña" y que él había sido el causante de eso, ella sabiendo que él se había esmerado en complacerla a ella y que gracias a sus besos y caricias había experimentado esas sensaciones por primera vez, le quiso corresponder pero había una duda en su cabeza "esa era su primera vez y a pesar de estar en la situación en la que estaba sentía miedo", el ojiverde lo pudo notar y dulcemente le dijo al oído.

-Herms, vida mía si no estás segura, lo haremos cuando lo estés por ahora me complace el tenerte aquí, besarte y disfrutar de tu cercanía y tus caricias-

Le dio un beso profundo y ella supo de inmediato que le pertenecía a él en cuerpo y alma y que pronto se entregaría a él por completo, la duda que había tenido desapareció en el momento que él le dijo que la esperaría pero ahora era el turno de la joven de procurar a su amado y corresponderle las atenciones y por medio de besos y caricias le dio a entender que las dudas ya no existían pero que ya habría tiempo para culminar, esto sencillamente era un preámbulo a lo que realmente deseaban llegar, fue así como se quedaron dormidos después de una noche de pasiones relajadas, un pensamiento le cruzo por la mente al ojiverde en ese momento.

-"anoche Hermione y yo hicimos el amor"- no se trato de si habían tenido sexo, eso ya sería complementario después de todo no solo de ello vive el hombre.

Un grito lo saco de sus pensamientos, se coloco su bata y salió corriendo del baño con varita en mano solo para ver que Draco se escudaba tras un escudo mágico y que le hacía señas a cierta castaña para que parara en sus ataques.

-Yo lo siento de veras, no fue mi intención-

-¿Por qué no tocas antes de entrar?, y además que es eso de acostarse en la cama con tanta familiaridad, estás loco-

-Yo no sabía que estabas aquí…un momento esas son tus cosas ¿me equivoque de cuarto?-

Harry se encamino hacia la castaña con una bata de baño en mano y al llegar a ella le dio un beso de buenos días en los labios al tiempo que le cubría el cuerpo con la bata y le quitaba la sabana de su cuerpo, mientras el rubio estaba con la mirada al suelo y bastante rojo de la pena.

-ella se mudo a mi cuarto Malfoy y tiene razón se toca antes de entrar-

-lo siento, de verdad es que me deje llevar por la urgencia-

-me voy a meter a bañar y ya después arreglaremos las cosas hurón- le dio un beso profundo a su novio y se encamino a la ducha.

-por cierto mi vida, en la ducha con el agua caliente recordé lo de anoche, eres maravillosa, perfecta y hermosa- Harry le guiño un ojo y ella al entender de lo que hablaba se sonrojo y con una risa nerviosa susurro un "gracias", Malfoy no lo escucho y el ojiverde lo leyó en sus labios.

-ahora bien hurón que pasa, ¿Qué es eso tan urgente?-

-esto- y le extendió la carta que había recibido apenas unos minutos atrás.

-no podemos hace nada al respecto, la decisión la tomaron McGonagall y Kingsley, salvo cuidarnos las espaldas y extremar precauciones no hay nada que hacer-

-¿piensas decirle a ella?-

-claro, no hay motivo para ocultárselo- se acerco con cuidado al baño, llamo a la puerta y pidió permiso para entrar –vida Ronald llega hoy a Hogwarts, se va a reincorporar a clases, la directora y el ministro le dieron la oportunidad-

-¿Qué le vamos a hacer?, solo queda cuidarnos-

-eso le dije al hurón-

-¿está bien cerrada la puerta cariño?-

-Sí, ¿Por qué?-

Ella salió de la ducha caminando sensualmente hacia su novio el cual estaba al borde de un colapso (aja como si un colapso se diera en estas situaciones).

-¿te importaría compartir una ducha conmigo?- le pregunto al tiempo que desanudaba su bata y la dejaba caer a sus pies.

-contigo compartiría todo, hasta mi vida- y los dos se metieron de nuevo a la regadera.

-Bien, errhmmm los veo en el comedor- el rubio se despidió al darse cuenta de que su primo estaba ocupado en el baño que él estorbaba allí, además no quería encontrarse en una escena de alto impacto, salió del cuarto con una sonrisa en el rostro y un pensamiento en voz alta.

-Weasley mas te vale que vengas en son de paz y no te quieras pasar de listo, Draco Malfoy tiene ahora un motivo por el cual luchar- y se encamino al comedor abandonando ese pasillo, algo era cierto ahora tenía un motivo pero lo que nadie hubiera apostado era que dentro de poco tendría otro motivo más un motivo que se llamaba amor y que se iba a manifestar en la Persona de Astoria Greengrass.