-Pero eso no es posible, al menos de que Voldemort no esté muerto no es posible que tu cicatriz arda de nuevo Harry-
-explíqueme entonces que sucede profesor, ya son tres las ocasiones que me pasa-
-¿tres? Y es hasta ahorita que me vienes a decir, ¿Qué te ocurre? Eso era desde la primera vez-
-lo siento, estaba ocupado y lo atribuí a otras cosas- eso no era cierto, él simplemente no quería decir nada todavía y no sabía bien el motivo.
-Profesor, Draco y yo le avisamos a Arthur Weasley no sé si le avisaría a Kingsley-
-¿Draco?, eso me lo perdí—
-lo que pasa es que ya nos llevamos mejor-
-eso me alegra pero como te iba diciendo no he sabido nada, Kingsley no me ha dicho nada, vamos desde el principio-
Entre los dos le contaron al director los hechos y situaciones que ocurrieron las veces que a Harry le dolió la cicatriz, después de una hora y distintas teorías al respecto decidieron ir a comer algo y descansar antes de continuar con sus actividades de la tarde.
-Te lo digo todo está muy raro, te ha dolido en diferentes ocasiones, las dos primeras las veces que Ronald nos ataco, la tercera y más reciente él estaba inconsciente y no pudo haber sido capaz de lanzar un avada en ese estado ¿o sí?-
-no cariño, pero la verdad es que no puedo estar tan seguro, lo que quisiera es creer en ello con todo mí ser pero hay una teoría de Dumbledore que me ha dejado pensando-
-¿Cuál Harry?-
-Ven vamos a comer y te cuento-
Mientras ellos se iban a comer momentos realmente difíciles pasaba un rubio, pues por primera vez en su vida estaba nervioso ante una chica.
-Gracias en verdad por haber acudido en nuestra ayuda- se paso un buen rato buscándola hasta que vio por una esquina el brillo de su mirada, el rubio no podía dejar de perderse en ese par de ojos amatista que tanto le transmitían paz.
-No tiene nada que agradecer profesor Malfoy-
-por favor no me digas profesor-
-lo siento, ¿Por qué no?, es la manera de mostrar respeto de los alumnos a los docentes-
-¿te digo la verdad?-
-si por favor-
-no quiero tener tu respeto, quiero que me lo pierdas-
-profesor que cosas dice- Astoria soltó una risa nerviosa.
-llámame Draco o Malfoy si lo prefieres pero no me digas profesor-
-mmm lo pensare, me tengo que ir tengo clases- la rubia le tendió la mano a manera de despedida y el rubio al estrechársela la acerco a él y le dio un beso en la mejilla tras lo cual la joven se fue toda sonrojada a sus clases.
Mientras que Astoria se iba rumbo a clases el rubio Slytherin se encamino al comedor, iba bajando ya el último peldaño cuando una voz femenina lo saco de sus pensamientos.
.Malfoy, Malfoy espera-
-¿Qué sucede Lovegood?-
-No entiendo, si te dije que aceptaba ¿Por qué me atacaste?-
-¿has visto a los Weasley?-
-No-
-Cuando los veas lo entenderás- y se fue al comedor.
Ya al anochecer en la sala común de Gryffindor.
-¿Cómo estas hermano?-
-Algo adolorido Ginny, ¿Qué paso?-
-Técnicamente te mandaron a volar-
-Ehh-
-Si hermanito saliste volando varios pasos hacia atrás, la verdad es que el momento no era el adecuado por eso no me morí de risa-
-¿Qué paso con el duelo?-
-Perdiste-
-¿Qué?-
- Neville no tuvo ni una oportunidad contra Black, y Luna… pues ella se enfrento a Malfoy y salió mal parada por lo que deduzco que es mejor de lo que pudimos ver en la madriguera-
-¿Quién es ese tal Black?-
-Hay hermanito el golpe si te afecto, no escuchaste cuando se presento ¿verdad?-
-pues no, estaba muy centrado en ver como atacar a Potter-
-Antony Black es el profesor de Defensa y nos da clases, ni siquiera tienes idea de cómo se va a sentir Neville en sus clases-
-ese es problema del inútil de tu novio, es increíble que ni un rasguño le haya dado-
- Ronald no seas idiota, es un profesor y bien entrenado por cierto-
-tenemos que hacer un nuevo plan-
-no, hermano yo no pienso hacer nada más, ya quiero ver cuando llegue el vociferador de mamá- Ginny se removió incomoda en su lugar –oh si hermano, ten por seguro que recibiremos uno- añadió al ver el rostro de sorpresa del pelirrojo.
-está bien, si ya no me quieren ayudar tengan por seguro que tengo gente dispuesta a hacerlo-
-¿gente?, ¿Qué gente Ron?-
-eso no es de tu incumbencia Ginny- el pelirrojo se levanto de la cama que ocupaba en la enfermería y se alejo de su hermana dejándola con gesto incrédulo.
La mañana era fría y la neblina la hacía lúgubre, un encapuchado se acercaba a su objetivo había recibido una nota que le decía que lo estarían esperando que ya estaba la mesa reservada, el lugar al que llego era muy concurrido ese día por la gente que buscaba la manera de resguardarse del frío matinal, algunos de ellos entraban y compraban sus remedios para llevar para después salir a la calle para con el vaho de su respiración y sus elixires dibujar formas difuminadas en el aire, el lugar estaba pintado de rojo y verde ambos en sus tonalidades oscuras nada brillantes; se adentro en el lugar y fue hasta donde estaba la hostess.
-Buen día tenga usted-
-Pues será realmente bueno si sale el sol de ahora en adelante, ¿Qué puedo hacer por usted?-
-Disculpe señorita ¿Cuál es la mesa del Sr. Baltus?-
-déjeme ver, Baltus, Baltus…Baltus aquí esta es la mesa del fondo pero todavía no ha llegado ¿gusta pasar a esperarlo a su mesa o aquí?-
-por favor si fuera tan amable de indicarme el camino- la joven lo guio hasta la mesa reservada, se pudo percatar de que el lugar parecía más amplio por dentro y que todo estaba tapizado con una tela verde que imitaba las hojas de pino, las mesas de formaica estaban cubiertas por un mantel de satín rojo que le daba un toque fino al lugar; el individuo se sentó de frente al lugar de entrada para así observar el momento del arribo de la persona esperada.
-¿desea tomar algo el señor?-
-lo mejor que tengan aquí por favor-
El mesero se retiro y al cabo de un par de minutos regreso con la bebida, se la dejo en la mesa y se retiro no sin antes ofrecerle algo de comer a lo que se negó; al cabo de unos minutos hizo su aparición por la puerta la tan esperada persona, vio como la señorita le indicaba con señas que ya había alguien que lo esperaba indicándole como llegar, no llegaba solo estaba en compañía de otras dos personas; los tres sujetos se sentaron frente a él y a los lados mientras se quitaban las capuchas del rostro le hicieron la seña al camarero.
-¿Qué desean tomar?-
-Yo no sé que venden aquí-
-no te preocupes, me trae de favor dos cafés irlandeses y…- le hizo seña a su acompañante.
-que sean tres irlandeses de favor- la chica entrego la carta al mesero que se retiro por las bebidas.
-Potter, tardaste muchacho pero estas aquí-
-lo siento profesor Slughorn espero no le moleste que los haya traído a nuestra reunión- señalo a sus acompañantes.
-no muchacho claro que no me molesta, Sr. Malfoy Srta. Granger placer verlos-
-Muy amable profesor- la castaña recibió la bebida que le daba su novio.
-bien profesor de que era de lo que quería hablar-
-veras muchacho, es acerca del recuerdo que te di para que Dumbledore lo observara- mientras decía esto en un tono de timidez le echaba miradas furtivas al rubio que en ese momento tomaba un sorbo de su bebida.
-Esto sabe genial-
-Profesor no se preocupe puede hablar con toda tranquilidad, ya luego pondremos al tanto a nuestro rubio amigo-
-pues bien siendo así comenzare mi relato- el profesor acerco su cara al centro de la mesa mientras que Harry se inclinaba un poco al frente, Hermione se acomodaba de lado y colocaba su cabeza de perfil admirando a su novio y acicalándole el cabello, por último Malfoy colocaba su cabeza de perfil y volteaba en dirección de la espalda de su primo como observando el lugar; los tres estaban atentos a la conversación –como recordaras tiempo atrás averiguaste sobre los Horrocruxes del señor tenebroso, pues bien algo que nadie sabe y que no está impreso en los libros como la señorita Granger bien podrá constatar es que esas cosas se activan conforme se van realizando y destruyendo-
-quiere decir que llevan un orden-
-sí, primeramente se activa el objeto donde se salvaguardo la primera parte del alma ¿Cuál fue?-
-el diario de Tom, en segundo año cuando se abrió la cámara del basilisco, en aquella ocasión se quiso posesionar del alma de Ginny para renacer-
-de acuerdo eso es preocupante en cierto aspecto, ¿Qué objeto sigue en el orden?-
-el anillo de los Gaunt-
-¿Qué le paso Harry?-
-simple, Dumbledore lo destruyo, allí no hubo nada irregular-
-ok, continua-
-el relicario de Slytherin que pertenecía a la madre de Tom Sorvolo-
-¿ocurrió algo?-
-pues digamos que sí, durante el tiempo que lo traíamos encima nos poníamos muy agresivos y huraños, pero en el caso de Ronald en particular siento que lo tuvo encima mucho tiempo ya que al final en el momento de su destrucción hizo aparecer dos figuras espectrales de Hermione y yo besándonos y diciendo que él era un perdedor y no sé que más, el caso es que le envenenaba la mente-
-si eso fuera en la actualidad no se llamaría envenenar la mente ¿o sí?-
-cállate hurón- la castaña le aventó una servilleta hecha bola.
-¿alguien más ocupo ese relicario por un largo lapso de tiempo?-
-que yo sepa mmm…no, estuvo siempre a salvo en la casa de la familia Black al cuidado de Kreacher-
-espera cariño, acaso no Dung lo robo ¿recuerdas que paso?-
Un cubo de hielo recorrió la espalda del ojiverde.
-¿Qué ocurrió Potter?- el rubio vio que se puso pálido y comenzó a frotarse el dorso de la mano izquierda.
-¿Harry?, muchacho cuenta-
-Dolores Umbridge se lo quito a Dung y lo tuvo en su poder por algo así como dos años-
-eso es malo, realmente muy malo, ¿notaron algún cambio en ella después de tanto tiempo de tener ese relicario con ella?-
-¿cambio? Todo ella era perversa desde antes de tener esa cosa encima- la ojimiel estaba exasperada.
-eso ya no es malo, es peor de lo que pensé-
-¿Qué ocurre Horace?-
-veras Harry existe la posibilidad de que parte del alma de Voldemort encerrada en el relicario haya corrompido a los portadores del mismo, en este caso ¿Qué edad tenia la señorita Weasley cuando ocurrió lo del diario?-
-once años, acababa de entrar al colegio-
-bien podríamos decir que ya pasaron seis año de ello, el riesgo aunque latente es menor, sigue el caso de ustedes dos que por tener buen corazón se libraron fácilmente de la influencia, lo alarmante esta en Rolland y esa tal Dolores-
-Ronald profesor-
-bien como sea, Dolores lo tuvo mucho tiempo para mi gusto y si le sumamos su personalidad tan perversa a la influencia del relicario ¿Qué creen que pase?-
-el alma de Voldemort se pudo alojar en ella- Draco dijo lo que el horror en la mirada de su primo no le permitió decir.
-ahora el caso de Reginald, es igual grave por no decir alarmante o mejor dicho es grave y alarmante, tenía buen corazón y se pudo notar durante algún tiempo que era buena persona después de llevar puesto esa cosa y destruirlo, pero recientemente sus actitudes concuerdan con las de el señor tenebroso, atacar por la espalda, sus arranques de ira-
-sin olvidar el odio que le tiene ahora a mí primo-
-eso es independiente rubio-
-bueno chicos el caso es que no tenemos nada de qué preocuparnos hasta que no suceda nada realmente fuera de lo ordinario-
Después de estas palabras cada uno se enfrasco en sus pensamientos y tomaron sus bebidas en silencio, abandonaron el lugar tras pagar la cuenta y prometerle a Slughorn que cenarían con él en la semana venidera, se pusieron en camino buscando un lugar donde desaparecerse y mientras trataban de despejar sus mentes.
-Hermione vida…-
-Harry cariño sé lo que me vas a decir y la respuesta es no, no importa si Ronald estaba bajo la influencia de la maldición imperio no pienso regresar con él pase lo que pase, soy tu prometida y dentro de poco seré Hermione Potter, te amo ojiverde y nunca me voy a separar de ti- se acerco y le dio un profundo beso a su novio.
-por favor búsquense un cuarto-
-Draco ¿Dónde te vea con Astoria?, desearas no haber abierto el pico animal- tras las últimas palabras el ojiverde se desapareció con su amada mientras la besaba de nuevo.
-tiene razón, para que abrí el hocico ahora no me la voy a acabar cuando me vea con ella- dio un suspiro al pensar en la ojiamatista –ahora que lo pienso se quien me podrá informar donde esta esa vieja cara de sapo de Umbridge, esa platica sobre Horrocruxes no me gusto nada tendré que informarme al respecto-dio un silbido saco pergamino y bolígrafo de su capa y escribió una nota, pasados los minutos llego una lechuza gris le ato la carta y la dejo tomar vuelo; observo cómo se perdía en el horizonte, cuando era ya solo una mota en el firmamento se aseguro de no ser visto y se desapareció; tenían cosas que investigar antes de que fuera tarde si es que no lo era ya.
