CAPITULO 2: ANTES DEL VIAJE
RALF: Leona! Que haces allí arriba?
LEONA: Whip tiene razon, deja de tomar o tendras una gran resaca.
RALF: Porque no bajas de alli? El comandante esta preocupado por ti...
LEONA: No veo porqué; yo se cuidarme sola.
RALF: Bueno, si no quieres bajar, yo subire hasta ti. Espera que voy subiendo.
Ralf estaba un poco extrañado de la actitud de Leona, ella nunca hacia ese tipo de reacciones, y más se extrañó al llegar hasta donde estaba ella, pues tenia un semblante de tristeza. El no queria preguntar, pero algo en el lo impulsó a hacerlo...
RALF: Que te pasa Leona, te ves muy deprimida que tienes?
LEONA: Estoy bien; solo que pensaba en lo que me ha pasado en los ultimos años, me tiene muy confundida.
RALF: Te refieres a lo ocurrido en los torneos de King of fighters?
LEONA: Si; Goenitz me hizo recordad los horrores que cometi cuando era niña y desde ese momento no he podido quedarme tranquila pensando que fuí yo quien asesinó a mi familia.
RALF: Pero no fue tu culpa, fue ese idiota quien te obligó a hacer todas esas cosas.
LEONA: si aunque no puedo quitarme ese remordimiento y aùn tengo pesadilas de lo que pasó.
RALF: Ya se! Por que no le pides al comandante Heidern que te de una o dos semanas de vacaciones? Asi puedes relajarte y despejar tu mente.
LEONA: No lo se. nunca he pedido vacaciones y no estoy segura de si el comandante me de permiso de salir sola.
RALF: Ya veras que no se negará, creo, y si te dice que si ¿A donde piensas ir?
LEONA: A Japon. Le puedo pedir a Mai que me deje quedarme con ella unos dias, claro, si es que no está persiguiendo a Andy como siempre.
RALF: Tienes razón, pero tambien esta alli Athena.
LEONA: Si, gracias por apoyarme. Lo malo es que si me voy a Japón podria toparme con Kyo o peor aún con ...
RALF: ¿Iori?
Leona se queda callada por un momento, pero no podía ocultar con su mirada que Ralf tenia razón.
RALF: Nah! El solo sale cuando esta de buenas, tu trata de divertirte, relajate y ya veras que
regresarás con un mejor semblante.
LEONA: Gracias...
Ralf y Leona se quedaron platicando algunos minutos mas antes de que Whip y Clarck regresaran hasta donde habian dejado descansando a Ralf; ya algo malhumorados por no encontrar a Leona por ningun lado, y todavia mas por regresar para ver si Ralf no se habia quedado dormido.
WHIP: Y ustedes dos que hacen alli arriba? Y tú Leona, el comandante esta muy preocupado por ti, ¿Porque no reportaste que saldrias?
LEONA: Disculpenme muchachos, no queria preocuparlos, es una larga historia.
CLARCK: Pues si quieres nos la cuentas en el cuartel, ya esta anocheciendo y el comandante no estará de buen humor si nos tardamos demasiado.
RALF: Tienes razón, mejor vamonos, ademas tengo hambre.
WHIP: Tu cuando no tienes hambre? Si cuando no tomas cerveza, te la pasas comiendo.
CLARCK: Jajajaja Whip es la que menos tiempo tiene en el equipo y es la que mejor te conoce.
RALF: Whip no sabe nada de mi! Solo quiere molestarme. Y tu mejor no hables señor "me quema el sol en los ojos."
CLARCK: ¿Acaso quieres terminar la pelea que comenzamos hace unas horas debilcho?
LEONA: Es mejor irnos Whip, estos dos no tendran para cuando terminar.
WHIP: Ni lo digas, que cuando pelean me estresan demasiado.
LEONA: Jejeje, vayamos al cuartel…
Ya en el cuartel, Heidern reprende a Leona por lo sucedido ese dia, por lo que Leona se disculpa. Aun sabiendo que era riesgoso sigue el consejo de Ralf y le pide a Heidern unas vacaciones. Como se encontraban los demas soldados con ella, interceden para que Heidern le de su consentimiento.
HEIDERN: Esta bien, creo que te mereces unas vacaciones, estos años han sido muy tensos para ti, unos dias de descanso te vendran bien. Pero solo tienes una semana, recuerda que falta un mes para el proximo KOF y necesito que se presenten para participar.
LEONA: Muchas gracias comandante.
HEIDERN: No me lo agradescas, despues de todo, eres mi ahijada y tengo que velar por tu bienestar. Ahora retirence soldados a descansar.
Leona se fue a descansar, aunque en sus pensamientos todavia estaban los recuerdos de su infancia. Ya dormida soñaba con su padre abrazandola diciéndole: ESTOY ORGULLOSO DE TI, HIJA; y con Goenitz detras de ellos con una sonrisa sarcastica y repititiendo las otras palabras. Leona despertó asustada, era una horrible pesadilla, pero aún así trato de dormir de nuevo, sin poder sacar de su mente aquellas palabras: LEONA, NO PUEDES HUIR DE TU DESTINO
