Disclaimer: Los personajes de Card Captor no me pertenecen sino al famoso grupo de CLAMP.
Capitulo 2. Conociendo el inframundo
Alguna vez haz sentido que no perteneces a ningún lugar; haz sentido que todo por lo que has luchado se convierte en una cruel y ridicula mentira y cuando comienzas a temer por tu vida todo a tu alrededor se torna oscuro y solo puedes dejarte llevar por las malas intenciones de los seres de la oscuridad; alguna vez haz temido a la muerte, yo no.
Siempre se ha creido que las malas acciones solo pueden pagarse con malas obras y el inframundo es el lugar donde tienes que pagar por todos los errores de tu vida pasada, padeciendo eternamente el peor sufrimiento jamás imaginado, yo no lo creo asi, aún no tengo idea de cual pueda ser mi "castigo eterno", pero tengo la certeza de que pronto llegará mi desdicha o mi fortuna.
Aqui el tiempo no existe, todo lo que te pueda suceder o no ha sido previamente escrito en un libro, cuando vendí mi alma al infierno he escrito con sangre mi nombre en él sin saberlo, la portadora de mi destino es Luxuria-sama, mi tutora, mi maestra, la causante de que pase el resto de la eternidad en el infierno.
Todo lo que Luxuria-sama me ordena lo debo cumplir, ella pertenece a la rama principal de los demonios, razón por la cual muchas de las débiles almas de los humanos caen bajo su hechizo con el más mínimo esfuerzo por parte de ella; en sus dominios todo tiene que ver con el sexo, con tan solo mirarla caes bajo su mandato y ciertamente eso fue lo que me sucedio la primera vez que la vi, pero ahora yo también soy un demonio, de menor categoría pero en fin un demonio, y ya no es tan fácil que me pueda enrredar en sus deseos carnales, aún así le admiro y respeto demasiado, le debo mi completa lealtad y mi entera disposición.
Me encontraba en uno de mis lugares favoritos en todo este insólito e inerte mundo, apreciando el paisaje de dolor y sufrimiento que tenía frente a mi, cuando divisé a lo lejos una sombra que venía corriendo hacia donde me encontraba, pero al percatarme de quien se trataba comenzé a caminar pasivamente en sentido contrario a éste y sin el más minimo deseo de hacerle caso al pequeño sujeto.
- Hey Codicia! - gritó el sujeto muchos metros tras de mi - Vamos amigo detente tengo algo importante que decirte - se le notaba cansado por tratar de alcanzarme pero yo ni siquiera queria detenerme a cruzar palabra alguna con él - Tengo que contarte las noticias sobre Luxuria-sama - pare de caminar al oir el nombre de mi tutora mientras el pequeño se acercaba donde mi.
- ¿Qué demonios quieres? - le contesté al agotado niño que se encontraba sonriendo y tirado en el piso tratando de reponer el aire - Vamos habla de una maldita vez Pyro, no tengo porque estar esperándote todo el día - me encontraba totalmente desesperado por saber de mi tutora, que tomé al pequeño diablillo por el cuello y lo levanté en el aire.
Su actitud siempre me hacia salir de mis casillas, esa sonrisa burlona con un significado oculto en su cara de "nunca hago nada y siempre me salgo con la mía" y esa manía de inventar mentiras para culpar a los demás me desesperaba, asi que en cada encuentro que teniamos siempre terminabamos peleando, aunque trataba de no lastimarlo demasiado.
Él era el único "amigo" que tenía en este lugar y cada vez que se acercaba a mí era para mantenerme al tanto de las nuevas noticias, aunque claro siempre debía tener alguna exageración por su parte o simplemente para jugarme alguna que otra broma de mal gusto, no por nada él era el demonio príncipe de las mentiras, que según yo, al juzgar por su altura, su cuerpo y por supuesto su actitud infantil debería tener unos 10 años de edad en tiempo humano.
- An..anda tranquilizate, tienes que soltarme primero o no te dire nada - cedí a la petición del niñato soltándolo bruscamente de mi amarre.
- Bien, habla de una vez - dije lo más calmado posible.
- No es nada, solo que hace tiempo que Luxuria-sama te está buscando - dijo encogiéndose de hombros y con esa expresión en su cara que tanto odiaba - pero no te lo pude decir antes porque no podía encontrarte - sonrió tratando de disculparse.
Y lo hacia de nuevo, mentía, a él nunca le agradó mucho que fuera uno de los favoritos de Luxuria-sama y de no ser porque tenía que presentarme ante ella lo antes posible le habría dado una lección a ese pequeño malandro para que dejara de jugar conmigo.
Entrecruzé mis manos frente a mi pecho y levantando mis dedos índice y medio me teletransporté instantáneamente a la ciudad de los muertos, lugar donde supuse se encontraba mi mentora.
Dentro del inframundo se encuentran diferentes clases de demonios así como diversos lugares donde encontrarlos, donde todo siempre tiene que estar rodeado por dolor y sufrimiento y con una esencia de fuego y azufre por doquier.
Caminando por la vereda de piedra y lava y abriendome paso entre la multitud de diablillos que pagaban su condena aqui en el infierno pude llegar al castillo donde se encontraba mi maestra.
En la entrada alguien ya me esperaba, era un hombre de baja estatura, de complexión robusta y con los caracteristicos ojos rojos de todos los demonios, su nombre es Gula, él también pertenece a la misma orden que Luxuria-sama, y aunque siga siendo un pecado no puede gobernar sus propios dominios incluso creo que fue expulsado de ellos por alguna razón que desconozco, todo alrededor de él se relaciona con la comida, él es quien obedece todas las órdenes de los otros pecados, razón por la cual está al servicio de mi maestra, su carácter es un tanto moldeable.
- Vamos entra rápido - me introdujo a la fuerza dentro del castillo - Luxie quiere verte - cerró las puertas de la entrada.
Él me guiaba dentro de los pasillos de la enorme fortaleza hasta que llegamos a una especie de habitación en tonos rojizos con una gran mesa en el centro de ésta en donde se encontraban varios demonios reunidos con Luxuria-sama, al verme llegar todos los presentes se giraron para inspeccionarme.
- Bienvenido seas, querido mío - demostrando mi respeto hacia mi tutora y los presentes hice una pequeña reverencia, acto seguido uno de los presentes emitió una risa burlona, yo solo fruncí el ceño.
- Asi que éste es el demonio Codicia.. - un sujeto alto, de cabellera rubia y con un aire de grandeza era el que tomaba la palabra, me dediqué a observarlo con odio - sinceramente creía que era un poco más... uhm.. como decirlo.. malvado.
- Y pensar que podría ser tu remplazo - otro sujeto reía a carcajadas por el comentario de su compañero, moviéndose en su asiento.
- ¿Su señoría quisiera comprobar que tan malo puedo ser? - me dirigí donde el rubio lo más calmado posible, aunque por dentro quisiera "matarlo" por haberse burlado de mi, y con un tono de provocación le adverti que no era tan débil como él pensaba.
- Tú, pequeño insolente - le había hecho enojar, los dos nos sosteníamos de nuestros cuellos, pero no me importaba, quería golpearme y yo a él, que más daba lo que sucediera después - cómo te atreves a compararte conmigo, ¿acaso no sabes quien soy yo?
- No, y no me importa - mi actitud era indiferente, lo que causó más la ira de mi rival, y cuando iba a darme su primer golpe, alguien detrás de mi detuvo su ataque.
- Basta, no tienes porque pelear con él - al girarme, me di cuenta de que era el mismo sujeto que se habia pasado todo el rato burlándose de la situación, pero ahora su actitud era diferente; era un poco más alto que yo, su ropa era negra como la de todos los demás pero estaba rasgada y sucia, su pelo era negro y revuelto y siempre estaba descalzo - Si quieres puedes dejarmelo a mi - sonrió, al parecer había retomado la pelea por el rubio.
- Bien, dale su merecido por mi - el rubio se había safado de la pelea, y en su lugar estaba un sujeto, que sin saber porqué, estaba enojado conmigo tal vez, creo yo, por mi actitud.
La habitación era más grande de lo que parecía, ya que me encontraba esquivando facilmente los ataques que me lanzaba el desaliñado sujeto, mientras Luxuria-sama, Gula-sempai, el rubio y los otros 2 que quedaban, observaban la pelea.
- Creo que tienes que hacer algo mejor que solo esquivar para poder derrotarme, ¿no crees? - dijo el sujeto mientras lanzaba poderosos golpes con sus puños, y sin notarlo lanzó una patada contra mi estómago y una serie de golpes por todo mi cuerpo que me dejó adolorido en el suelo - Escucha bien, voy a darte la primera lección de un buen peleador: siempre conoce a tus oponentes o ellos conoceran tus debilidades - se quedó un largo tiempo observándome mientras me quejaba por el golpe que me habia dado y después se giró para volver con sus compañeros, dejándome inconsiente en el suelo.
Al recuperar la conciencia, me encontraba durmiendo en otra habitación, sobre una cama y a un lado de ésta se encontraba mi tutora, se le veía preocupada por mi.
- Luxuria-sama, ¿qué fue lo que pasó? - recordaba perfectamente que me habían dado una paliza, pero lo que quería era saber que fue lo que sucedió después.
- Creo que tu pregunta no es la correcta cariño - sonreía, ella sabia perfectamente que es lo que estaba pensando todo el tiempo, esa era una de las habilidades especiales de Luxuria-sensei: la telepatia - aún asi contestare todas las preguntas que quieras.
- Quisiera saber, quienes son todas la personas que se encontraban con usted y el porqué estaba reunidas aqui - me senté sobre la cama esperando la explicación por parte de mi maestra.
- Sabía que algún día me lo preguntarias pequeño, lamentablemente no estoy preparada para confesarte el porqué de la reunión - su mirada de volvía sombría - dime recuerdas lo que te pregunté el día en que nos conocimos.
- Si - mi rostro era serio, casi deseando no recordar nada - me preguntó si sabía algo sobre los pecados capitales.
- Yo soy uno de los pecados capitales - jugó un poco con un mechón de su cabello y volvió a sentarse junto a mi, acercando su rostro al mio - ¿tienes idea de quienes pueden ser los otros 6?.
- No - ella se apartó de mi, se cruzó de brazos y espero pacientemente a que yo captara la indirecta.
Entonces lo comprendí, en esa reunión todos tenían algo similar a Luxuria-sama más que solo su ropa elegante y esa porte de superioridad, era esa energía que transmitían y hace que yo pueda perder el control.
Mientras estoy con Luxuria-sama en mí crecen las ganas de tener sexo con ella, aunque estoy aprendiendo a poder controlarme; con Gula-sempai siempre tengo la insasiable necesidad por devorar todo a mi alrededor, los demonios nunca comen, pero es un caso especial con nosotros dos; cuando conocí a esos dos en la reunión uno de ellos me irradiaba una necesidad de ser mejor que todos los demás y el otro hacía crecer en mi una incontrolable ira y burla con un deseo por matar a todos, respecto a los otros 2, no pude sentir esa extraña sensación porque no tuve el acercamiento necesario para poder sentirlo.
Con esto me estoy dando cuenta de que no soy tan fuerte como yo pensaba, sigo siendo el mismo débil humano que pretendía ser un dios, y que jugaba a ser un demonio.
- Por fin lo comprendiste, ahora tranquilizate - se acercó a mi con la intención de hacerme reaccionar, me encontraba en una situación de shock, me recostó sobre la cama y me dió un beso en los labios - tienes que descanzar - me susurró en el oido y se apartó de mi.
- Yo.. yo no.. no quiero dormir - mis ojos estaban cansados, se entecerraban con pesadez, Luxuria-sama caminaba hacia la puerta y se despedía de mi.
- Descanza pequeño
- ¿Porqué?... porqué tengo que dormir
- Un demonio nunca debe dormir... - esas fueron las últimas palabras que pude escuchar, mientras yo caía en el profundo mundo de los sueños.
Un demonio nunca debe dormir...
Notas de la autora:
hola~holita
Bueno aquí el 2do. capítulo, que espero y les haya gustado, tengo que decirles que estoy feliz por haberme tardado tan solo una semana en actualizar, pensé que ivan a ser muchos más días (por el pequeño problema de no tener computadora) pero en fin, si solo tarde una semana con este cap., espero poder seguir asi con los demás..
He de recalcar que los pecados no estan basados en ninguno de los personajes de CCS, porque no pude encontrar quien pudiera interpretarlos, y sus nombres están en latín además de que necesito a los personajes principales para otros papeles...
(Lujuria - Luxuria, Gula - Gula, Avaricia - Avaritia, Ira - Ira, Envidia - Invidia, Pereza - Acidia, Soberbia - Superbia)
Quiero agradecerles a todas aquellas personas a quienes les gusta este fic..
Por haber agregado a este fic como una de sus historias favoritas, muchas gracias a: ogba95, sakura191, Endri-chan, LiitahAika...
Por estar al pendiente de las actualizaciones con las alertas de la historia, gracias a: tefiita1200, CCH.91226, Sarita Li, YachiChan...
Por estar alerta de mi... haha (Author Alert, no tengo idea de que pueda ser eso) gracias a: Endri-chan, YachiChan...
Y por supuesto a aquellas personas que me dejaron un lindo review:
CCH.91226: Muchas, muchas pero muchísimas gracias por haberme dejado mi primer review, estoy tan feliz de que le hayas dado una oportunidad a mi fic; con respecto al prólogo, era necesario que nuestro lindo y tierno Syaoran se convirtiera en un oscuro e insensible demonio, ¿porqué?... porque en mi mente vagan misteriosas ideas y pensamientos malvados que hacen que me identifique con él... buajaja.. bien espero que los demás capítulos te gusten igual (aunque tal vez sean incluso peores que el prólogo).. saludos...
YachiChan: Aunque no hayas sido la primera en dejar un review, estoy muy contenta de que lo hayas dejado, muchas gracias. Espero que te haya gustado leer este capitulo tanto como a mi escribirlo (aunque haya batallado un poco en hacerlo).
luna - mar: Eres la tercera en dejar un review, aunque no por eso eres menos importante, muchisimas gracias por haber dejado tu huellita en mi fic.. espero que sigas leyendo hasta el final, ok.
He de comentarles que me resultó un tanto difícil acomodar a todos los personajes de Card Captor en este fic, pero en parte seguirán teniendo la misma esencia, algunos más, algunos menos, da igual, estos primeros capitulos se basan en el destino de Codicia, nuestro lindo y adorado Shaoran, y por el momento no apareceran los tan conocidos personajes, pero tengan paciencia pronto la verdad saldrá a la luz.
De acuerdo eso es todo por ahora, espero que hayan disfrutado el cap. y nos leeremos hasta la próxima.
Death the will.
