Daya: Waaaa! Me tarde más de lo que esperaba, pero déjenme decirleque no es nada fácil transcribir con una loca hermana a un lado, además me siento algo rara al no escribir con emoticonos n.n

Kumaro: ay si tu ¬¬ pero bien que tenias tiempo de sobra en la escuela, ¿no?

Daya: Algo así Un.n todo un dia me la pase haciendo una pelota de football soccer de papel en la escuela, me quedo genial :D le tomare una foto y lo subiré a mi devianart n.n pero créanme que si en ese tiempo hubiera podido escribir lo hubiera hecho u.u fuimos a la escuela para nada, la prueba física es ese balón o.ó

Kumaro: pero a lo que venimos ¬¬

Daya: Ah sí, el capitulo. Aclaraciones: en el capitulo anterior, los sueños son agua turbia significan según lo que se que estas desbordando emociones; y ahora en este capítulo, en cursiva está el sueño, también un flash back pero solo cuando este señalado y perdon si hay faltas de ortografia n.n, ahora si al fic…


Capitulo 2

Esta vez era más que diferente, esta vez estaba más que asustado, tenia miedo tal vez… pavor. No estaba seguro de donde se encontraba, pero el pequeño peli castaño solo visualizaba agua moviéndose alrededor de él.

Estaba de pie sobre lo que a sus ojos parecía una plataforma de concreto o tierra muy maciza, la verdad no importaba de que fuera si no que esta sobresalía unos cuantos centímetros sobre el nivel del agua, mientras se recargaba en lo que parecía una cabina del mismo material que el suelo pero con una reja a un lado, en la cual si te asomabas un poco lo único que verías seria oscuridad.

No sabía qué hacer, se sentía tan apresado con todo ese liquido alrededor de él, que esta vez tenía algo diferente, se veía más oscura más misteriosa lo cual lo asustaba mas. De repente el agua se dejo de mover a corriente y simplemente se quedo estancada empezando a soltar una esencia maloliente. El ojiazul se llevo una mano a la cara cubriéndose la boca y la nariz, cosa que ayudo nulamente a impedir que aquel olor llegara hasta sus fosas nasales.

Ante la inmensidad de aquella laguna sin fin, el portero empezó a experimentar ahora pánico, un sentir que salía al encontrarse en una situación que lo hacía ver tan vulnerable ante cualquier cosa. Quiso llorar, pero al mismo tiempo supo que no valía la pena si a su alrededor no había nada ni nadie que pudiera ayudarle…

Tachimukai se despertó de golpe, en esta ocasión mucho mas agitado que otras veces. No había tenido ese tipo de sensación en cualquier otro sueño como en este. Respiro hondo, era mejor calmarse, no era más que un sueño y no porque preocuparse por eso, ¿o si? después de todo también tenía otras cosas más en su mente.

Se levantó desganado puesto que otro largo dia lo esperaba aunque de que el fin de semana ya estaba cerca esto lo animaba un poco, además tenía que insistir sobre el tema de Tsunami


Ambos chicos de apariencia similar aunque al mismo tiempo diferente, iban saliendo a muy temprana hora del edificio donde se encontraba su departamento, para así poder llegar a tiempo a la escuela. Pues para ellos era una de dos: levantarse muy temprano y llegar de igual forma temprano a Raimon (esta opción a petición del gemelo mayor) o llegar tarde a clases por andar apurando al menor de los dos.

Los hermanos Fubuki no podían darse el lujo de la segunda opción, aunque uno de ellos fuera la causa, ya que afectaría su promedio escolar.

-Shirou… ¿porque nos tenemos que ir tan temprano?-

-Porque si nos levantamos más tarde no te apuras y no llegaríamos a tiempo, Atsuya- el otro solo hizo un mohín de enfado, estaba más dormido que despierto.

El peligris simplemente continúo caminando cuidando de que su hermano no hiciera nada tonto en ese estado de semi inconsciencia que se cargaba todas las mañanas. Más delante de su camino, como a tres cuadras, divisaron a un alto pelirrosa.

-Eh… ¡Tsunami!- le llamó el gemelo mayor para corroborar que fuera este y de paso despertar más a Atsuya

-Que hay- saludó el más alto

-Buenos días- le devolvió el saludo el peligris con una sonrisa, alcanzando al otro y caminando a su ritmo junto a su hermano –Tsunami, ¿porque tan temprano a la escuela?-

-Eh… esto… pues…- de repente el moreno se empezó a poner nervioso, cosa que el menor de los Fubuki notó –pues… por nada en especial, tengo que llegar temprano a la escuela- finalizo con una de sus características sonrisas, pero el nerviosismo todavía lo tenía plasmado en su rostro.

-¿En serio tienes que llegar tan temprano a la escuela?- preguntó Atsuya con un deje de desconfianza

-Eh… pues… no tanto, pero me gusta madrugar- esa ni él se la creía. Hacia tan solo unas semanas, Tachimukai tenía que hablarle por teléfono para despertarlo… hasta que el pelirrosa le mando decir que ya lo dejara de hacer. Recordó eso y se puso algo triste, se creía un idiota por hacer lo que estaba haciendo, pero según él, era lo que necesitaba.

-Tsunami, tu estas muy raro- directo al punto, Atsuya, aunque hiciera que el mayor se tensara por ello

-¿Q-Que…?- no sabía que decir

-Atsuya dice la verdad- intervino Shirou -antes te ibas y venias de la escuela con Tachimukai, a un horario más normal…-

-Y ahora ni siquiera hemos cambiado de bimestre o semestre como para decir que movieron los horarios- completo el gemelo menor a su hermano.

A Tsunami no le salían las palabras de la boca, incluso se sorprendió por el hecho de que fuera tan obvio que hace algunas semanas pasaba mucho tiempo con el segundo portero de Raimon. No supo cómo seguir dicha conversación así que mejor no dijo palabra y cuando le volvían a sacar plática o preguntas del mismo tema, estuvo dando esquivas todo el camino, así hasta llegar a la escuela. Hacia el inicio de otro dia de sentirse un completo tonto.


El dia paso igual, fracaso total. Y es que lo que más odiaba Tachimukai era no poder hacer algo o sentirse inútil ante una situación, porque precisamente no sabía qué rayos hacer respecto a lo de Tsunami, ahora estaba cada vez mas y mas distante, llegando así el fin de semana.

Siendo vecinos tampoco podía hacer gran cosa, ya sabía que si iba a tocarle la puerta el mayor diría una mentirota como que estaba ocupado y no le daría tiempo siquiera para hablar o en todo caso simplemente no estaría en su vivienda. Admitámoslo, ya lo había intentado.

Pero la situación no acababa ahí, el caso era que sus sueños ya le habían empezado a perturbar un poco. Ahora no era solamente agua turbulenta y el corriendo al lado opuesto, si no que ahora se encontraba en un lugar rodeado de agua estancada y maloliente. Lo primero que le asustó de eso fue el cambio drástico de situación más a parte que esta mera ilusión le atemorizaba más por el hecho de sentirse impotente. El ojiazul sacudió un poco la cabeza, no debía de pensar mucho en eso ya que de todas maneras no iba a valer la pena pues, según él, era solo un sueño y nada más.

Era sábado por la noche y pensó que tal vez lo mejor era cenar algo ligero e irse después a recostar. Así que con ese plan en mente, se dirigió hacia el refrigerador y no encontró lo que buscaba, leche, tendría que ir a comprarla si quería comer cereal con ella. No hubo de otra. Salió de la cocina y fue por dinero para después salir de su apartamento e ir a la tienda.

Llego a ella rápido, pues tan solo estaba a una cuadra de su edificio, ya ahí, buscando el producto que necesitaba, lo encontró cierto pelirrosa.

-Hey Tachimukai-

-Ah… Atsuya-

-Sip, buenas noches- se acercó a al peli café –pensé que nadie salía de su departamento de noche… o al menos no a la tienda- rieron un poco los dos

-Es que se me acabo la leche y tenía que comprarla- le dijo Tachimukai –y a ti, ¿no te gusta salir de noche?-

-No es eso, pero es que es tedioso salir a la tienda a esta hora, pero Shirou dijo que haría omelets en la mañana si yo venía a comprar lo que le faltaba- el gemelo sonrió ampliamente. Le encantaba cuando su hermano cocinaba, porque le gustaba como le salían las comidas a Shirou y porque él no era quien cocinaba.

Al salir del super, ambos se fueron juntos a su edificio conversando triviales. Atsuya iba riendo.

-Debiste escuchar a Midorikawa gritándole a esa hora de la noche a Hiroto-

-Je, la verdad es que tengo el sueño algo pesado-

-Demasiado pesado para no haber oído ese escándalo- el pelirrosa siguió riendo abiertamente.

Le estaba contando a Tachimukai que hace dos noches, en el departamento del peli verde de ojos negros, se escucharon unos gritos de este mismo, algo fuertes como para que todo el edificio los escuchara. De hecho los gemelos eran vecinos del de coleta, así que, ¿como no lo iban a escuchar? Esa noche oyeron completamente todo desde "Hiroto que haces aquí… no aléjate… no te a-acerques…no, no…" hasta que se escuchó menos. Shirou se perturbó más al oír unos ruidos un tanto… "insanos", entonces fue cuando Atsuya se dirigió a callarlos.

-Debiste ver la cara del heladito cuando abrió la puerta- rio ahora maliciosamente, Atsuya.

El menor de los Fubuki se acordaba muy bien del rostro del otro pues, según él no tenía precio, se había encontrado al peli verde con el cabello suelto y más rojo que los cabellos de su novio. Ante esa escena el gemelo no aguantó la risa y se fue gritando un "Hiroto no hagan tanto ruido que perturban a Shirou". Después de no escucharon nada mas, tal vez se habían ido al departamento de Kiyama, que estaba en el mismo piso pero algo apartado, al ser un edificio grande.

-Eh… no crees que fuiste algo inoportuno- habló Tachimukai

-Pues… no lo creo, tienen todo el derecho de hacer lo que quieran pero sin tanto escándalo- el peli café se sonrojó, no pensó que sus amigos hicieran ese tipo de "cosas" en un departamento cercano al suyo –pero hablando de vecinos- continúo Atsuya –no has notado raro a Tsunami?-

-Pues… ¿porque no preguntas?-

-Es que hace días Shirou y yo lo encontramos yendo a la escuela muy temprano y actuaba algo extraño, además yo pensé que tú te ibas con él en las mañanas-

-Si, así era…-

-¿Pelearon?-

-No, solo que… no se- menciono con tono triste el menor. En eso llegaron al edificio y tomaron ambos el elevador en silencio, llegando así a la planta indicada.

-Bueno, espero que se arreglen… claro, si hay algo que arreglar- Atsuya salió del cubículo tomando el pasillo derecho.

Yuuki se quedó pensando, también esperaba que las cosas se arreglaran, que otra vez el chico buena onda le hablara como antes y que ya dejara de perturbarle eso la mente. Aunque si quería eso tendría que arreglarlo el mismo y concentrarse en ello, porque obvio la actitud del de piel morena ayudaría más que nulamente. En eso un sonido lo distrajo, el elevador diciéndole que sus puertas ya estaban por cerrarse, salió de ahí antes de que se cerrase la entrada y agarro el pasillo de la izquierda, viva en el mismo piso que los hermanos Fubuki pero en distinta dirección.

Caminó desganadamente y al llegar a su puerta se percató, de nuevo, de la presencia de un peliazul en frente del apartamento contiguo al suyo.

-Otomura…- pronunció por lo bajo, cosa que aun así no impidió que el otro lo oyera

-Ah, eres tú. Nos volvemos a encontrar- sonrió el chico de lentes

-Creo que si… ¿buscabas a Tsunami de nuevo?-

-Si, pero no abre y ya es algo tarde para que este afuera-

-Si, pero… antes… el me decía que las mejores olas eran las que se formaban de noche-

-Hmm…- el tono del menor parecía triste, y este ojimorado creía saber cuál era la razón –no importa, tiene que llegar. Necesito decirle algo importante-

-Bueno… si quieres puedes esperarlo en mi departamento… de todas maneras se escucha cuando llega- ofreció amablemente

-Gracias, pero no me gustaría que te desvelaras por mi culpa-

-Es sábado… no tengo nada que hacer- esto lo dijo en un tono triste, ya que antes tsunami casi nunca estaba en su departamento por ir al de él a hacer cualquier cosa para simplemente pasar el rato, pero… ya no. Y se empezaba a sentir solo.

-Entonces, está bien- sonrió el peliazul para después ingresar ambos al hogar del menor

-Puedes esperar en la sala- le invitó Tachimukai – ¿quieres algo de beber?-

-No, gracias. Solo esperare, continua con lo que ibas a hacer tratare de no molestar- Otomura se dirigió a la derecha del lugar a sentarse en un sillón.

-oh, está bien- Tachimukai fue hacia el otro lado donde había una pequeña cocina la cual tenía un mesita cuadrangular en medio y estaba separada de la sala por un desayunador. El ojiazul se sirvió su cena, se sentó a la mesa y empezó a comer.

Paso un rato en el que se formó un inmenso silencio mientras llevaba cucharadas de cereal a la boca; miraba el reloj, su plato de comida y la cocina alternadamente; esperando escuchar cualquier cosa y pensando en otras tantas, hasta que no comió mas, no era que no tuviera hambre (aunque la verdad no tenía mucha) si no que no se sentía cómodo con la situación.

Se sentía incomodo al saber que había alguien más ahí y no se notaba porque no estaba haciendo casi ruido, admitía que fue él quien invitó a Otomura a entrar pero… no, la verdad era que ni el mismo sabia que le pasaba, se sentía algo solo pero aun así sabía que estaba acompañado de alguna forma. También, pensando en otro tema, le intrigaba de cierta manera lo que el peliazul le fuera a decir a Tsunami, pues como lo había notado, Otomura buscaba al moreno con demasiada insistencia para su gusto y eso, aunque no lo entendiera, le daban algo de… celos. Quería de igual forma decir algo al respecto pero no se le veía nada a la mente, así que siguió aquel silencio, el cual se rompía finamente por el pequeño ruido que hacia el del peli azulado con su pie, siguiendo el ritmo de la música que debía estar escuchando.

El de lentes era totalmente ajeno a lo que estaba sintiendo el peli café, pero eso era porque el ojimorado tenía algo que preguntarle al menor y estaba pensando en cómo hacerlo.

-Tachimukai- llamó el mayor deteniendo el ruido que hacía.

-Eh… si- levantó la vista

-Te hare una pregunta- el otro asintió – ¿Tsunami no te ha platicado sobre algo?-

-¿Como acerca de qué?-

-No sé, cualquier cosa-

-Pues… no, ya no lo hace-

-¿Que no hace?-

-Pues… decirme algo… cualquier cosa- agachó la cabeza

-ah~- suspiró Otomura y recargó su cabeza en una de sus manos –ese tonto… hace dos semanas que quiero que te diga algo-

-¿A mi? ¿Y… que es?-

-¡Je! No te lo puedo decir yo- sonrió Gakuya

-Oh, bueno- no tenía ni idea de que se trataba y aunque era algo curioso pensó en no indagar mas –A eso viniste de Okinawa?- preguntó de lanada Tachimukai, solo quería hacer platica.

-No tan así, vine a visitar a unos primos. Estoy en unas vacaciones cortas, últimamente el oleaje en la escuela está muy alto y tienen que reforzar los cimientos-

-Ah…-

-Pero bueno, creo que mejor me voy ya es tarde, tendré que venir mañana o tal vez después-

-Eh… está bien- Tachimukai se levantó de su lugar y acompañó a Otomura a la entrada y…


Un joven de piel morena iba caminando por las oscuras calles de la ciudad Inazuma con una tabla de surf bajo el brazo. Tenía el semblante algo triste, y como no tenerlo si se suponía que a esas horas el oleaje en la playa estaba perfecto para surfear, pero no, se había caído de la cresta de las olas todas las veces que lo había intentado y terminó rindiéndose. El no era así, él era el que siempre se decía "la siguiente vez la montare", pero el dia de hoy simplemente se dio por vencido. A lo mejor solo necesitaba descansar su mente, aunque no pudiera concentrarse bien gracias a su queridísimo amigo Otomura (nótese el sarcasmo).

Hace dos semanas, Tsunami había ido a Okinawa a pasar allá un fin de semana con su familia y amigos. En esos días tuvo una plática con el Maestro del ritmo…

Flash back

Estaba un peliazul y un piel morena sentados en una de las gradas que estaban a los lados de la cancha de Oumihara, viendo al equipo de soccer entrenar en esta. (?)

-Parece que los nuevos van acoplándose bien al equipo-

-Si, tienen buen ritmo y se están acostumbrando al de sus compañeros- le contestó el ojimorado –pero, dejando eso a un lado, dime algo, a que has venido a Okinawa?-

-Eh?- Tsunami no comprendió el cambio tan rotundo de tema en su conversación, además de que no entendió el punto de la pregunta.

-Es que, mira, siempre te quedas un dia aquí y nunca vienes si no es acompañado por alguien- dijo recalcando la última palabra

-Hablas de Tachimukai- le semi preguntó el pelirrosado al otro, recibiendo un asentimiento como respuesta.

Era cierto que muy pocas veces regresaba a su anterior hogar y cuando lo hacía solo se quedaba un dia llevando uno que otro amigo, pero entre ellos siempre estaba el pequeño peli café. Pero esta vez se había ido desde el viernes el solo, ya era domingo en la mañana y seguía ahí, según él regresaría a Inazuma hasta en la tarde, eso no era usual.

-Si hablo de él pero ahora dime porque no lo has traído, o es que paso algo- Otomura ya había notado algo raro en Tsunami cuando lo veía con el ojiazul.

-No, no es eso pero… últimamente me siento extraño con él como hace unos días, Endou estuvo entrenando mucho tiempo con Tachimukai y…- por alguna razón se estaba enojando solo con el recuerdo -…ah! No se- pues si no quería decir que en aquel momento tuvo instintos asesinos hacia el capitán de su equipo, el peliazul entendió bien eso.

-Le aprecias, ¿no?-

-Claro, es como el hermano menor que nunca tuve- respondió feliz el moreno

-¿Y solo como un hermano?-

-…- Tsunami sabia para donde iba la plática, no era tan tonto o despistado como los demás pensaban. Además de que ya se había planteado la idea de ver a Tachimukai como… algo más. Al final no le contestó nada al peliazul, pero el que calla otorga así que ya le había dado una respuesta.

-Ya veo, y no piensas decirle porque esto no es tema de ayer, ¿verdad?-

-No creo que sea buena idea, el es algo pequeño como para que se preocupe por algo como esto-

-El no es tan pequeño como tú crees y yo pienso que si te puede llegar a entender-

-Eso no me convence Otomura- el pelirrosa se puso extrañamente serio –lo que yo siento por él es más que amistad, somos hombre y puede que él…-

-El no te va a dejar de hablar o algo por el estilo- le interrumpió, conocía bien a Tsunami y no lo iba a juzgar por nada porque para eso estaban los amigos aunque tampoco quería que se guardara eso para él, tenía que decirlo.

-Pero de todas maneras, Tachimukai es algo inocente como para que yo venga y lo ponga a pensar sobre las relaciones entre hombres-

-Lo estas tomando de otra forma-

-Claro que no-

-Hay Dios, a veces pienso que él es más maduro que tu-

-…?-

-Bien, si tu no le dice nada a Tachimukai yo le podría decir alguna cosa que tú no puedes- Tsunami malentendió esto y tontamente llegó a pensar que Otomura sentía lo mismo que él por el peli café.

-¿Que quieres decir con eso?-

-Quien sabe…- lo que estaba diciendo era todo parte del plan que ideo el de lentes, sabía que el moreno era bastante impulsivo y por ello lo estaba provocando para que le dijera aquello al pequeño portero pero al parecer se le volteo la jugada y se dio cuenta de ello de inmediato.

-Hmp- el de ojos negros hizo ademan de levantarse para irse de ahí ya que se había cabreado con su "amigo", pero este lo detuvo

-Porque no te quedas a entrenar un rato, Kouya quería pasar al siguiente nivel el Vuelo de Águila así que porque no entrenas con ellos- al estar diciendo esto el peliazul se estaba dando un golpe mentalmente, podía leer como libro abierto al otro y por lo tanto saber lo que exactamente pensó. Se dio otro golpe mental por tener a un amigo así de problemático.

Fin flash back

Después de eso entrenó con su anterior equipo marchando de Okinawa por la tarde con esa idea de Otomura acerca del pequeño ojiazul. No volvió a cruzar palabra con él hasta hace unos días que le habló por teléfono para decirle que iría a la ciudad Inazuma y que tenía que hablar con él. Esa vez, en cuanto el peliazul dejo de hablar el pelirrosado colgó, lo había embargado una rabia que ni el mismo sabía que podía sentir.

-Ah~- suspiró, una cosa más que sumar a las que no era común en él.

Llegó hasta su edificio y para abrir la puerta de su apartamento dejo recargada su tabla a un lado, en ese momento se abrió la puerta de Tachimukai dejando ver salir a un peli azulado.

-Otomura… ¿que haces aquí?-le dijo mirándolo con mala cara pues no preguntaba que hacia ahí en ese lugar si no precisamente dentro del apartamento del ojiazul.

-Oh, Tsunami. Tengo días viniendo a buscarte para hablar y Tachimukai fue muy amable en permitirme esperar en su departamento-

-¿Que le dijiste?-

-Nada-

-Otomura- se estaba enojando

-Tsunami, creo que deberíamos hablar ya respecto aquello-

-No creo tener nada que escuchar- para este punto estaban llamando algo la atención

-Esto… Tsunami no creo que deberían estar haciendo tanto alboroto- le dijo Yuuki al mayor, que era el más exaltado, porque ya algunos vecinos habían encendido sus luces del edificio.

El piel morena lo vio de reojo para después voltear su cara por completo. Fue entonces que se empezó a formar un silencio algo incomodo entre ellos dos.

Tsunami no podía sostenerle la mirada a Tachimukai, sabía muy bien lo que él sentía por el menor pero no se atrevía a decirlo, pensaba que necesitaba un tiempo para pensarlo (cosa que no había funcionado) creía que reflexionarlo mejor ayudaría, a que? quien sabe. Pero podría ser que detrás de ese pensar se escondía cierta vergüenza y miedo al rechazo, tal vez lo negara pero era cierto.

-Bien- cortó el silencio Otomura con un semblante serio –si no estás de humor vendré otro dia pero reflexiona mejor lo que te dije antes- y se marchó.

El más alto frunció el seño pero luego relajó (a medias) su rostro y paso a uno serio, pensó que sería lo mejor entrar a su departamento así que agarró su tabla dispuesto a ingresar a él pero se dio cuenta de que el ojiazul seguía ahí y a él le comía la duda por preguntar.

-Tachimukai- el mencionado volteo – ¿en serio Otomura no te dijo nada… inusual?-

-…No- lo que no se creía era que Tsunami le hablara después de dos semanas, pero el también tenía algo que preguntarle al otro con respecto a lo que había pasado hace unos segundos -…Tsunami, ¿tu y él están peleados?- el mayor no contestó – no creo que debieran estar así. Otomura no es mala persona y…-

-No te pongas de su lado, si?-

-No me pongo de su lado solo que…-

-Entonces no lo menciones-

-¿Por que no? El es tu amig…-

-¡Ya no!- alzó la voz el mayor semi asustando al otro cosa que no impidió que le contestara

-Te enfadas conmigo y yo ni siquiera sé porque están disgustados…-

-¡Entonces déjalo así!-

-Pero…-

-¡Déjalo ya!- en un movimiento rápido el moreno entro a su departamento cerrando con brusquedad la puerta y recargándose en ella.

Sentía que había sido algo duro con Tachimukai y él no quería que el menor se sintiera mal por ello pero al mismo tiempo no quería que el otro se diera cuenta de lo que sentía por él, ya no lo podía ocultar pero si seguía así terminaría dañando al peli café ó (según él) peor, se lo quitarían y ninguna de las dos opciones las podía permitir.

Afuera, al otro lado de la puerta, se encontraba el segundo portero de Raimon realmente sorprendido por la forma de actuar que vio en Tsunami, no le dejo terminar ninguna frase, le habló con palabras muy cortantes que incluso se sintió herido. De la nada sintió ganas de llorar pero no, no iba a derramar ni una sola lagrima si no había una razón concreta para ello, de lo que no se daba cuenta era que una vocecita muy dentro de él le decía que si había…

-Tachimukai… ¿estas bien?- volteo a ver quien le hablaba

-Fubuki… Atsuya, si… estoy bien- mentira

-Pues no lo parece- contestó el menor de los hermanos

-Es cierto, creímos escuchar la voz de Tsunami y vimos a Otomura irse, ¿paso algo?-

-No, no se preocupen no fue nada. Que tengan buenas noches- sonrió son la sonrisa mas falsa que hubiera pensado hacer en su vida y se metió hasta su recamara sin dejar hablar a ninguno de los gemelos.

No quería que nadie se diera cuenta por lo que estaba pasando, aunque ni siquiera él se percataba de la profundidad del asunto. Estaba sintiendo demasiadas emociones en un solo instante, mas aparte teniendo otras cosas en la cabeza, en estos últimos días lo único que estaba en su mente eran esos sueños raros, que cambiaron drásticamente en estos días, y… Tsunami. No podía dejar de pensar en él, no podía dejar de preocuparle tanto, y con lo que había pasado hace unos instantes, aunque se sintiera herido, no podía dejar de quererle… porque… ya lo hacía de distinta forma desde hace tiempo, y eso le dolía…


Daya: hasta aquí esta, y les diré que un sueño donde hay agua estancada y maloliente significa que pelearas con alguien u.u

Kumaro: y no vas a decir algo de los otros capítulos

Daya: Sip u.u espero que no lo tomen a mal pero hare que en la Cd. Inazuma halla efectos del Tsunami que ocurrió en Japon, nadie morirá ni nada de eso pero lo explicare mejor el próximo capitulo n.n

Kumaro: Ahora hay que ir a dormir, es la una de la mañana y dejen reviews

Daya: si, dejen reviews ^o^ onegai~