Naranja y Negro

Rutina

Pese a todo lo que le había dicho hace exactamente cinco minutos, la había invitado al parque. ¿Acaso tenía trastorno bipolar? Que niñato más extraño, siempre hacía lo mismo.

—Dijiste que te parecía una gorda desagradable e insoportable. ¿Y me invitas al parque?

—Sé lo que dije. ¿Vienes o no, enana?

Se quedaron observando fijamente. Desafiándose.

—Bien. Pero me compras algo.

— ¡No soy tu mula!

— ¡Entonces no!

— ¡Como quieras!

— ¡Bien!

— ¡Bien!

Y así Rukia se encerró en el armario e Ichigo se recostó en su cama a escuchar música. Pasaron dos horas y ambos se encontraban totalmente aburridos, ya no sabían qué hacer. Ella entonces decidió ponerle fin a su tremendo aburrimiento y salió del armario para joder un poco al colorín.

—Oye, aceptaré tu invitación.

—Me alegro por ti. —Respondió él fingiendo indiferencia. La muchacha lo miró con odio y luego comenzó a tironear de la camisa del chico para sacarlo de la cama y que se moviera.

— ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!

— ¡CÁLLATE DE UNA VEZ! —Dicho esto se puso los zapatos y se fueron hacia el parque. Una vez ahí encontraron un banco en donde sentarse para no sé, platicar un poco tal vez. Ichigo se quedó mirando a Rukia detenidamente, mientras ella hacia lo mismo con él. Suspiró. —No eres una gorda desagradable.

—Y tú no eres tan pijo.

—De hecho…

— ¿Qué?

—Olvídalo, es muy idiota.

—Lárgalo de una vez.

—No tengo ganas.

—Diiiiiiiiiiiiiilo Kurosaki-Kun…

— ¡Maldita enana!

— ¿Lo dirás?

—No.

— ¿Sí?

— ¡BIEN!

—…

—Lo que quiero decir es que…

—Ajam…

—B-Bueno… me atraes. Pero sólo un poco.

Rukia sonrió.

—Ya puedes burlarte, enana de jardín mal hecha.

—No me burlaré, a mi me pasa lo mismo.

—Eso es muy idiota de tu parte.

—También tú.

—Me copio de ti.

—Sí, claro.

Se quedaron mirando directamente a los ojos, Ichigo se acercó a la muchacha, la cual se quedó estática. No logró estirarse completamente, por lo que quedó a escasos centímetros de sus labios.

— ¿No vas a ser capaz de moverte?

La Kuchiki sonrió con sorna y luego cortó la distancia que los separaba, formando un beso apasionado y algo salvaje. Todos los que pasaban por ahí se los quedaban mirando algo sorprendidos, hasta alguno que otro gritó "¡Vayan a un hotel!", a lo que ellos respondían enseñando el dedo medio.

Se separaron por falta de aire y otra vez hicieron contacto visual.

Ichigo se sonrojó.

Rukia también.

—Gorda desagradable.

—Pijo malcriado.

—Deberías hacer dieta.

—Deberías hacerte ver, una persona no puede ser tan estúpida.

—Fea.

—Imbésil.

—Tonta.

—Pendejo.

—Enana deformada.

—Zanahoria homosexual.

—No creo que te parezca tan homosexual si siempre terminas besándome.

—Cállate, lo hago por lástima.

— ¿Ah, sí?

— ¡Claro que sí!

—Bueno, muéstrame cuánta lástima me tienes entonces.

Y así otra vez terminaron prácticamente devorándose bajo las miradas vergonzosas de la gente del parque.

Siempre lo mismo. Amor-Odio. Ichigo-Rukia. Insultos-Besos.

Pero pese a todo, ambos disfrutaban la compañía del otro. Y sabían perfectamente que si no estaban juntos peleándose, se iban a aburrir… y demasiado.

Después de todo, las reconciliaciones eran geniales.

·: Chapter Complete :·

¡Reaparecí! Hacía muchísimo que no hacía otro Drabble para esta historia, ya hasta los estaba extrañando D: En fin, es algo corto, espero que aún así sea bienvenida de nuevo haha

Muchísimas gracias por sus Reviews, Alertas y Favoritos. Ustedes sí que saben subirle el autoestima a alguien :D

Nos vemos en el próximo, ¡un beso grande!

Emi.