Capitulo 16

-¿Cómo te encuentras?-.

-Nerviosa. Pero será la ultima vez asíque creo que todo bien-.

-Repasemos. Yo estaré a tu lado controlando turnos e palabra y preguntas, Alice estará en la ultima fila con Jasper y Rose, y Edward estará en la primera fila. 30 minutos, no más. ¿Preparada para dejar esto atrás Bella?-.

-Llevo deseándolo desde que empecé, pero ahora pienso que hare a partir de ahora y no lo se. Pero estoy segura que será mejor que esto, seguro Emmet-.

-Piénsalo de esta manera, tienes dinero para no hacer nada e resto de tu vida y vivir mejor que bien, puedes compartir todo el tiempo del mundo con tu hija y tu chico. No veo muchos fallos al plan-.

-Porque no los tiene-.

-Cuando quieran, ya esta todo listo-.

-Vamos allá- dijo Emmet abrazando a Bella para darla fuerzas. –Mucha suerte en la vida-.

-No hace falta nada de esto. Eres mi cuñado, nos vamos a ver mas de lo que nos gustaría a ambos- dijo Bella quitando tensión al asunto y saliendo antes los periodistas y fotógrafos que parecían nunca estar a gusto con el número de fotos de Bella.

Dirigíos su vista a la primera fila, y tal como le Abia prometido, allí estaba Edward sonriéndola cariñosamente. Solo el y ella salían que aquel también seria el ultimo trabajo de Edward.

-Buenos días a todos- comenzó Emmet haciendo que la sala volviese a un cierto orden. –A continuación la señorita Swan anunciara el motivo de la convocatoria de esta rueda de prensa. Tendrían turno de pregunta hasta la media hora. Adelante-.

-Hola a todos- comenzó Bella, mucho más segura de lo que se imaginaba. –Como sabréis llevo cerca de un año sin aparecer en medios de comunicación- desde de su ingreso en el hospital, su estancia en este y las semanas previas donde había tenido que estar encerrada en su casa, habían pasado casi 10 meses, -había decidido tomarme las cosas con calma, reflexionar sobre la vida que llevaba y la vida que quería vivir, y llegue a la conclusión de que eran caminos muy diferentes. He tenido la gran suerte en la vida de poder elegir, de poder tomar una decisión con respecto a mi futuro profesional, y anuncio que he decidido dejar de manera definitiva mi trabajo como modelo profesional. No busquen culpables en ningún sitio y en ninguno de los ámbitos porque no los hay. Es una decisión muy meditada y esta decidida. Por supuesto, sigo pidiendo el mismo respeto hacia mí y hacia todos los que me rodean. Ha sido un placer conocer a todas las personas que se han cruzado en mi vida durante estos años, y me gustaría agradecer el cariño de profesionales y fans que he recibido de mil maneras diferentes. Muchas gracias- dijo Bella finalizando su discurso y bajando la mano por debajo de la mase, done la de Emmet la esperaba para apretársela con fuerza en forma de animo.

-Preguntas- anuncio el. Decenas de manos se levantaron a la vez, y supo que no todas podrían ser contestadas, pero desde luego, por intentarlo no quedaría. –Usted- dijo Emmet señalando a una chica de la primera fila para que la pasaran el micrófono.

32 preguntas, después de decir el lugar en donde trabajaban, su pregunta y su respuesta, Bella poso por ultima vez antes de salir por la puerta y liberarse de esa carga que llevaba consigo desde hacia casi 5 años.

-¡Por fin!- dijo una vez dentro del coche que conducía Emmet. Podía no había podido sacar toda la presión que llevaba comiéndola desde haca horas.

-Tienes hasta la cara cambiada Bella- le dijo Emmet sonriéndola. Bella no pudo mas que devolvérsela.

-¿Y los demás?-.

-Vienen en un coche detrás de nosotros. Te dejare en tu casa para que Edward y tú os preparéis y os esperamos en casa de mis padres para comer y celebrar. Veras a Emma en un rato-.

-La necesito una barbaridad ahora mismo- dijo Bella confesándose. La había dejado ayer en casa de los padres de Edward junto con el mismo, quería tener una cierta tranquilidad, esta sola las horas antes de su rueda de prensa, y ahora no veía la hora de abrazarles. Según las noticias, primero seria Edward y luego su niña.

-Hemos llegado. Nos vemos luego Bella- dijo Emmet aparcando enfrente de su casa y dándole un leve abrazo.

-Hasta ahora- dijo Bella bajando y entrando a su casa rápidamente, esperando a que el sonase el sonido de la cerradura abriendo la puerta, lo que indicaría que ya había llegado.

Decidió ir aprovechando el tiempo hasta que llegase para que la espera no fuese eterna, una cosa que parecía no cambiar nunca, cuanto más deseabas que llegase un momento, mas difícil parecía que llegase pronto.

Ya vestida decidió ir a esperarle en la planta de abajo, aunque realmente le extrañaba que tardase tanto ya que venían justo detrás de ellos en el coche.

-Sorpresa- dijo una voz detrás de ella y poniéndole un ramo de rosas en frente de su cara aunque no las pudo observar muy bien debido al susto que tenia encima en esos omentos.

-¿Pero estas loco? ¡Casi me da un infarto! ¿Cómo has entrado que no te he escuchado?- dijo Bella poniéndose frente a frente con Edward que no quitaba de su cara el gesto divertido. –No me ha hecho gracia Cullen. Que susto-.

-A mi si. Felicidades, ya eres libre- dijo volviéndole a poner, esta vez con mucho mas cariño y tacto, el ramo de rosas frente a ella. Esta vez, ella también suavizo el gesto con una sonrisa.

-Muchas gracias- dijo abrazándole por el cuello, el gesto que más llevaba esperando de todos.

-¿Mi chica va a aceptar las rosas o directamente las tiro?- dijo cuando le soltó viendo que no hacia ninguna alusión al regalo.

-¡No las tires! Dámelas, son preciosas. Gracias mi chico- dijo siguiendo con el apodo cariñoso con el que la había llamado dándole un rápido beso en los labios antes de ir a ponerlas en agua. -¿Nos vamos ya? Tengo ganas de ver a Emma-.

-Claro, nos deben de estar esperando- dijo cogiendola de la mano y saliendo de la casa. -¿Cómo te sientes?- pregunto una vez hubieron arrancado el coche.

-Bien, a la expectativa supongo. ¿tu? Eres tu quien ha dejado lo que de verdad quería-.

-No he dejado nada Bella, ya lo hablamos, ese plan creo que es perfecto para los dos, incluso Emmet podría participar también-.

-¿Cómo crees que se lo tomaran?-.

-¿Estas de broma? Ni tú ni yo nos tendremos que mover más que unos pocos kilómetros para trabajar si todo va bien. Creo que nadie va a poder estar más feliz. Y Emma… Emma ni te cuento. Bella- dijo tomándola la mano con seguridad, -basta de inseguridades y miedos. Todo termino. Habrá un tiempo en el que investiguen, te sigan pero como siempre, deja de preocuparte, porque a partir de hoy tu vida la construyes como a ti te plazca. ¿no era eso lo que querías? Ya lo tienes. Disfrútalo por favor-.

-Es fácil hacerlo cuando te tengo a ti a mi lado-.

-No pienso moverme. Ya lo sabes preciosa- le respondió besando su mano mientras aparcaba frente a la casa donde ya estaban todos los coches estacionados y Esme en la puerta esperándolos.

-Hola chicos- dijo recibiéndoles con los brazos abiertos. -¿Cómo estas?- le dijo a Bella cogiéndole la cara entre sus manos de manera cariñosa.

-Estupendamente Esme. Muchas gracias-.

-Pasad. Emma esta ansiosa por veros- dijo haciéndoles hueco mientras cerraba la puerta detrás de ellos. –Están todos en el jardín- les dijo mientras iba a la cocina. Escucharon en ruido de gente al fondo, y era lógico, dos niñas pequeñas juntas con Emmet y Alice revoloteando solo podía tener como resultado jaleo.

-¿Dónde os habíais metido pareja?- grito Emmet con su hija cargada en sus su hombro cuando les vio aparecer. Claramente, ambos decidieron ignorar el comentario y enfocarse en la preciosidad que corría en su dirección.

-¡Mami!- grito la niña que se lanzo en brazos de su madre besándola la cara mientras esta la abrazaba fuertemente. -¿Es verdad eso de que ya no te vas a tener que ir mas de casa mucho tiempo?-.

-¿Qué, yo no me merezco ningún beso o como va esto?- dijo Edward intentando parecer enfadado, aunque la sonrisa de su cara le quitaba mucha credibilidad.

-No papi, pero a ti te vi hace menos. Un beso- dijo cogiendole la cara y dándole un beso en la mejilla.

-Mami no se va a tener que ir mas, no- dijo Bella feliz de hacer esa promesa, la cual, era firme y la hacia con el conocimiento de que era verdad. Esa vez era totalmente verdad. –Vamos a comer- dijo señalando la mesa que ya estaba puesta con todos sentados alrededor de ella.

-Tenemos que contaros una cosa- dijo Edward cuando todos terminaron el segundo plato. Las caras, hasta ahora todos felices, cogieron un tono de intriga que pareció romper la armonía, hasta que Alice creyó intuir la noticia.

-¿Te arrepientes de la decisión?- pregunto Alice mucho mas alarmada.

-¡No!- dijo Bella casi ofendida por la pregunta.

-¿Estas embarazada?- pregunto Rosalie.

-¡No!- volvió a contestar Bella empezando a enfadarse.

-¿Vas a dejar a Edward?- dijo Emmet divertido.

-¡No!-.

-Ya lo se- dijo Emmet que parecía orgulloso de si mismo por su deducción, -os vais a casar-.

-¡No!- repitió Bella ya nerviosa por la situación.

-No Emmet, no. No por ahora- dijo Edward terminando la frase y dejando a Bella ha cuadros. –No es nada de lo que decís. Veréis- dijo acomodándose en el asiento, - y dejadme terminar, ni una interrupción por favor- dijo Edward mirando a Emmet.

-¿Por qué me miras a mi?- pregunto señalándose.

-Porque eres mi hermano y te conozco. Bien, sabéis que Bella no trabajara mas como modelo, y yo os anuncio que también dejo mi trabajo en la empresa. ¡No interrumpáis!- dijo levantando las manos antes de que las preguntas y gritos saliesen de las gargantas de los presentes. –Ya que ella tendría mas tiempo libre de lo recomendado y no se quiere quedar en casa permanentemente, hemos pensado entre los dos una idea, y hemos decidido abrir en Port Ángeles una academia de modelaje. Yo seria el fotógrafo y Bella ensebaría a las niñas y a los niños como moverse por el mundillo de una manera sana y profesional. Habíamos pensado también que aunque nosotros seamos dueños, queremos que participéis, si así queréis. Emmet queremos que seas el director del centro y te encargues del tema legal así como Rose de todo lo que tenga que ver con el tema económico. Y tú Alice, sabemos que adoras la decoración, y nos gustaría que ayudases con todo lo que es el decorado de las sesiones. No tendrían porque ser todos los días a la semana, es mas, con un día debería de bastar en principio, y no vemos mejor manera de quedaros en casa, quiero decir, supongo que todos estamos hartos de tener que dejar a la familia por largos periodos de tiempo por cuestión de trabajo-.

-Yo… yo tengo ahorrado una gran cantidad de dinero, mucho- dijo Bella avergonzada, -lo suficiente para hacer que el centro funcione perfectamente sin créditos y pagar vuestros sueldos actuales o incluso elevarlos. Si a eso le contamos las ganancias que obtendríamos, que esperamos obtenerlas, creemos que puede funcionar, y nos gustaría teneros cerca. Seria algo así como un negocio familiar- dijo Bella terminando su exposición.

-Hay que tener en cuenta que lleva asociado en nombre de Bella, y eso es un tiron publicitario enorme- dijo Edward.

-Yo me apunto, no me lo pienso más. Estoy en paro y me ofrecéis trabajo. Hay que estar loca para no aceptarlo- dijo Rose.

-Yo también. Desde que no viajo esa oficina me mata Bella. Esto será también trabajo de oficina, pero seré mi propio jefe y trabajare con mi familia. Si, yo también me apunto- terminó diciendo Emmet haciendo un gesto con su dedo pulgar.

-Hay que estar loco para aventurarse en algo así, terminando hace nada con algo como en lo que estabas metida. ¡Pero me encanta esta locura! ¡Si, si, si, yo también quiero!- dijo Alice botando de emoción en el asiento sacando a todos, incluidas las pequeñas, sonoras carcajadas.

Edward se volvió a ver a Bella que sonreía como pocas veces antes la había visto. Y supo que estaba en el sitio y en el momento adecuado en su vida.

-Nos vemos pronto- dijo Bella despidiéndose de toda la familia.

-Claro. Ya nos contaras como van las cosas con el proyecto. Gracias por pensar en nosotros. Dijo Rose dándole un cariñoso abrazo.

-Sois la familia. ¿En quienes íbamos a pensar antes?-.

-Papi, ¿Cuándo vamos ha hacer la maleta?- pregunto Emma cuando ya estaban todos en el coche de vuelta.

-Cuelo, era una sorpresa- respondió Edward divertido mientras Emma se tapaba la boca intentando enmendar su error.

-¿Qué maleta?- pregunto Bella muy desubicada.

-Nos vamos los tres de viaje, ¿verdad princesa?-.

-¡Si!-.

-¿A dónde?- pregunto Bella feliz.

-Sorpresa- contestaron las dos personas más importantes de su vida a la vez.

Nada mas llegar a su casa prepararon las maletas. Las únicas pistas que recibió Bella fueron que iban solo un par de días y que hacia calor, asíque en menos de una hora volvían a estar en el coche camino del aeropuerto.

-Prefería viajar de noche para que a Emma no se le hiciese tan pesado el viaje- dijo Edward ya sentados en el avión con la pequeña en brazos totalmente dormida.

-¿Por qué este viaje Edward? ¿Por qué Miami?-.

-Hace calor y no esta excesivamente lejos. Solo tenemos dos días hasta que esta muñeca vuelva a la escuela, asaque tenia que ser cerquita-.

-Todavía no me has comentado el porque-.

-Porque quería celebrar de alguna forma especial esa nueva etapa en nuestra vida. ¿Te parece mal?-.

-No, la verdad es que me encanta-.

-Me alegro. Es por ti asíque disfrútalo-.

-¿Desde cuando lo habías planeado?-.

-Cuando estabas…ya sabes, a mediados de esos días decidí junto a Emma que cuando despertases nos iríamos lejos de todo los 3 y seriamos felices unos días. Asíque en realidad es por ti y por Emma-.

-Y por ti, no tengas miedo de decirlo. Lo veo un gesto egoísta, o veo bien, me gusta que quieras evadirte del mundo con nosotras- dijo Bella recargando su cabeza en el hombro de Edward.

-Con vosotras me iría al fin del mundo si me lo pidierais-.

-No somos tan crueles-.

-No, estáis lejos de eso. Ahora duerme, ha sido un día con demasiadas emociones. Duerme preciosa. Te quiero-.

-Te amo Edward- dijo Bella antes de que sus ojos terminasen por cerrarse.

-¡Emma, no te alejes mucho princesa!- grito Edward a la pequeña, que ya les llevaba unos metros de distancia disfrutando de sus últimos momentos de playa.

Era el último día en Miami, estaba anocheciendo y pronto tendría que volver a la habitación del hotel a dormir y hacer la maleta, ya que al día siguiente a primera hora tenían que coger un avión rumbo a Forks de nuevo.

Habían sido dos días maravillosos, donde cada momento parecía tener una magia especial. Bella se veía así, con esa vida, disfrutando de lo bueno que hasta ahora ni sabia ni que existía, quería compartir su vida con esas dos personas.

-Sentémonos- dijo Edward en un punto cerca de la orilla del mar. –Te quiero decir una cosa aunque rompa esta maravilla de vista-.

-Tú nunca puedes estropear nada-.

-Puede que esto te lo haya dicho unas cuantas veces, pero no creo que tengan el mismo valor que lo tienen ahora- Bella apoyo su espalda en el pecho de Edward recargando la cabeza sobre su hombro, relajándose y concentrándose en el mensaje. –Creo que jamás me dará la vida para agradecerte lo que has hecho por mi en la vida, no tienes ni idea de la situación en la que me encontraste, llevaba años hundido por la desgracia, ¿sabes? Pero fue llegar tu e iluminaste mi vida, donde solo había oscuridad, ni siquiera me había planteado enamorarme de nuevo, no pensaba en volver a intentar tener niños, ni casarme, nada. Pero tú y Emma me habéis hecho ver que es lo que deseo, y os quiero a vosotras, siempre conmigo, a mi lado. Quiero hacer una vida junto a vosotras, deseo construir un nosotros Bella- su voz era apenas un susurro en el oído de Bella, pero el mensaje llegaba perfectamente haciendo que Bella sintiese la piel de gallina. –Quiero vivir escuchando a Emma llamarme papa y que cada vez el corazón me de un vuelco como si esa niña llevase mi sangre; quiero que me desordenes el pelo mas aun para luego intentar peinármelo de nuevo; quiero mas viajes como estos con vosotras; quiero tener contigo un hijo Bella, quiero el nuestro amor de su fruto en una criatura que merece vivir después de tantos intentos símbolo de que te amo con todo mi ser Bella. Casi te pierdo en demasiadas ocasiones, y yo no quiero eso, quiero tenerte cerca siempre-.

Bella se incorporo para mirarle a la cara, desconcertada por todas las cosas que estaba escuchando y comprobando que no se había quedado dormida, que no era un sueño, que Edward era real.

Con un amor infinito Edward le limpio las lágrimas que callan de sus ojos y con un gesto hizo que Emma se acercase. Se sentó en las piernas de su padre y sonrío.

-Se lo pedí a ella primero porque me tenia que dar permiso, si no yo no podía pedírtelo a ti- dijo Edward volviendo aquello un juego con Emma. –Pero ahora que lo tengo es el momento supongo. ¿Me lo das amor?- le dijo Edward a Emma tendiéndoles la mano. Esta saco un cajita de su pantalón y se lo dio a Edward feliz. –Isabella Swan, ¿me harías el extraordinario honor de casarte conmigo?-.

Bella no puedo evitar taparse la boca para no gritar, reír a carcajadas, llorar o ni ella sabia lo que podían hacer en esos momento. Solo sabía que la emoción y el amor podían con ella en esos momentos. Era sencillo, como a ella le gustaba, plateado con una piedra rosa clarito en el centro.

-Si, ¡si! ¡Claro que quiero! ¡Si!- dijo llorando de la alegría mientras Edward cogia su manos izquierda y le colocaba el anillo justo donde debía estar, para que inmediatamente después Bella le cogiese la cara para darle un beso cargado de amor.

-¿Te gusta mami? Lo elegí yo- dijo la pequeña orgullosa. -¿Pero porque lloras? ¿Estas triste?-.

-No mi vida, estoy feliz, lloro porque ahora mismo soy muy, pero que muy feliz. Y es precioso- dijo Bela acariciando la mejilla de la pequeña.

-No es por meter presión, pero al final de esta playa, da la casualidad, de que hay una cala, preciosa, iluminada donde espera un cura y dos testigos. Creo que allí se puede celebrar una boda. ¿Quieres?- pregunto Edward con los ojos iluminados.

-¿Estas hablando en serio?- dijo Bella sin salir de su asombro.

-Si. No quiero que te veas obligada, será cuando tú quieras, pero lo hable con Emma y ambos pensamos que podía ser el momento perfecto…-.

-¿Lo has hablado todo con ella?-.

-Absolutamente todo- dijo Edward mirando a Emma de manera divertida.

-Quiero casarme ahora mismo contigo- dijo Bella emocionada todavía.

-No hay mas que hablar- dijo Edward levantándose de la arena y ayudando a sus dos chicas a hacerlo. –Creo que estamos invitados a una boda- dijo cogiendo a la pequeña en brazos.

-Tía Alice nos va a matar- dijo la pequeña haciendo que sus padres se riesen con ganas, sabiendo que mas razón no podía tener.

5 minutos después, llegando al final de la playa pudieron ver como el mar chocaba contra las rocas, y justo en el lugar donde el agua no podía llegar, un lugar rodeado de velas con una mesa en el centro y un cura detrás de ella los esperaba. A su lado un hombre y una mujer del servicio del hotel por lo que se podía ver en los uniformes con una cámara de fotos, para retratar el momento.

-No tengo ni vestido, ni discurso, ni nada para casarme- dijo Bella dándose cuenta de la situación.

-¿Puedes decir un "si quiero"? porque realmente es todo lo que necesitas, si quieres-.

-Si, eso creo que si puedo- dijo Bella feliz continuando el camino hacia el cura.

-Isabella- le dijo dándole la mano a Bella que gustosamente le devolvió el saludo. –Edward. Emma, un placer volver a verte pequeña- dijo saludándola también.

-¿Os conocíais?- pregunto Bella asombrada.

-Es amigo de la familia. Ayer quedamos con el mientras dormías- dijo Edward dejando a la pequeña en el suelo y poniéndola a un lado.

-Empecemos. Queridos hermanos…- dijo el cura comenzando la ceremonia. Antes de que se diese cuenta el cura la miro con cara de que llegaba el momento crucial de la ceremonia. No sabia ni de que había hablado antes, no tenia ni idea. Estaba metida en una burbuja irreal donde se estaba casando de repente, pero estaba feliz. –Isabella Swan, ¿desea usted a Edward Cullen como su legítimo esposo?-.

-Si, si quiero- dijo con la voz rota mirando a Edward, que lloraba al igual que ella de plena emoción.

-Edward Cullen, ¿desea a Isabella Swan como su legítima esposa?-.

-Si quiero-.

-Yo os declaro marido y mujer. Sed inmensamente felices en vuestra vida. Podéis besaros- dijo el cura sonriendo mientras la pequeña empezaba a aplaudir con energía.

Edward cogio la cara de Bella con tal ternura que parecía estar hecha de cristal y junto sus frentes.

-Te amo señora Cullen. Te amo con todo mi corazón-.

-Te amo Edward- dijo cortando la distancia que había entre sus bocas dándose el primer beso como marido y mujer.

-¡Mis papis se han casado!- se escucho a la pequeña, que con su gracia hacia reír tanto a sus padres como al cura y los testigos, que instantes después abandonaron el lugar después de la ceremonia.

Emma volvió a correr por la orilla como la niña feliz que era mientras sus padres abrazados la observaban.

-Gracias por hacerme la persona más feliz de la tierra Edward- dijo Bella rompiendo el silencio. –Gracias por querer hacerme tu esposa-.

-No veía el momento de que esto pasara señora esposa. Me encanta como suena- dijo besándole el hombro.

-Es que no se que pensar, ni que decir, ni que nada- dijo Bella tapándose la cara con las manos y riéndose sin sentido aparente. –Hace apenas un par de horas estaba soltera y sin compromiso, y ahora soy la esposa del hombre mas increible del mundo. Me he casado sin haberlo planeado-.

-Si, creo que entiendo la confusión, y la felicidad-.

-Si, esa ni te dejo dudar de que la compartamos. De todas formas si guardas alguna sorpresa, dímela que estoy abierta a todo ahora mismo-.

-Creo que no. Pero no pienses que te diré el destino de la luna de miel. Y cuando lleguemos creo que seria conveniente hacer algún tipo de cena o celebración para la familia. Me da miedo mi madre-.

-A mi me da miedo Alice-.

-Si se lo decimos con tacto…- dijo Edward empezando a barajar opciones.

-Si se lo dices con tacto te dirán que porque no se lo dijiste nada mas verlas. Olvídate, di hola y enseña el anillo- dijo Bella riéndose y haciendo que Edward la siguiera, pero Bella paro pronto.

-¿Paso algo?- pregunto Edward preocupado acariciándole la cabeza.

-Solo pensaba-.

-Puedes decírmelo. Solo si quieres-.

-Estaba pensando… como me gustaría que mis padres vivieran esto- dijo limpiándose una lagrima traicionera.

-Estoy convencido de que tus padres te están viendo y no pueden estar mas orgullosa de ti- dijo besándole la mejilla.

-Les hubieses encantado, sobre todo a mi madre. Quería que me casase con un chico guapo, alto, educado, de buen porte y me que quisiese. Siempre lo decía tan seria que la cortaba, tenia tan pocos años que me daba vergüenza que me dijese nada del tema. Y ahora, ahora daría casi todo porque me dijese que he encontrado algo mucho mejor de lo que ella esperaba-.

-Me tienes en muy buena condición- dijo sonriendo. –Pero ceo que he sido yo quien me he llevado la mejor parte- le susurro mordiéndole el lóbulo de la oreja mientras bajaba hasta el cuello.

-Edward… me debes mi noche de bodas- dijo Bela disfrutando del momento intentando no olvidar en donde se encontraban.

-Eso no es necesario que me lo recuerdes… pero no querrás traumar a Emma, ¿no?- dijo terminando con un beso en el cuello y levantándose ayudándola a ella.

Apenas poso sus ojos en su rostro, no pudo evitar arrastrarla hacia el con un abrazo y volver a posar su labios en su boca, que parecía pedir a gritos mas amor. Notaban que no Abia prisa, ni siquiera ir algo mas allá, sus lenguas recorrían la boca del otro como si quisieran memorizarla, lentamente, con amor.

-Creo que nunca hubiese sido feliz si no te hubiese conocido-.

-¿Eres feliz?- pregunto Edward dejando sus labios sobre la frente de Bella.

-Mas de lo nunca imagine. ¿Y tu?-.

-La vida nos debía esta felicidad a los dos-.

-Mami, tengo sueño- dijo la pequeña interrumpiendo inocentemente aquel momento de intimidad. Ambos la miraron tiernamente y antes de qu terminase el bostezo Edward ya la acunaba en sus brazos.

-Duérmete preciosa- le dijo besando su frente.

-Os quiero mucho- dijo Emma medio soñando. Edward se freno a mirarla mientras con un dedo le acariciaba suavemente la mejilla.

-Ella te quiere Edward, te quiere como el padre que eres, porque la sangre no importa- le dijo Bella pasando su brazo por su cintura.

-Supongo que este ángel es el hijo que nunca pude llegar a conocer, y la quiero como tal-.