Hey chicas!!! bueno pues aqui estoy con nuevo capitulo, muchisimas gracias a todas aquellas que dejaron review, jejejejej hacen q esta personita sea feliz, y pues espero que el siguiente cap sea de su agrado.
Capítulo 3
-Trato-
Hermione despertó al día siguiente como nunca lo había hecho en su vida, siempre se levantaba antes del amanecer y ahora ya había luz pasando a través de la ventana, siempre había dormido sola y esta vez unos fuertes y cálidos brazos la mantenían apretada contra el cálido cuerpo masculino, pero ninguno de esos factores habían sido los que la devolvieron a la conciencia, sino todo el ajetreo que se sentía y escuchaba en la cubierta del barco.
-¿Ya has despertado?- le preguntó la suave voz del hombre antes de que ella pudiera safarse de su agarre.
-Si- contestó casi en un susurro- ¿Qué es lo q..?- pero él habló antes de que terminara la frase.
-Hemos llegado a puerto, están desembarcando los materiales, falta cerca de una hora para que los pasajeros comiencen a bajar- dijo al momento que su voz cambiaba del suave tono al tono formal que le había conocido por vez primera y sacando poco a poco sus brazos del cuerpo de la muchacha; su linda actitud había cambiado a una fría.
-¿Eso supone que tengo alrededor de una hora para alistar mis cosas Sr. Evans?- dijo ella sintiendo un vacío en el corazón en el mismo momento en que las manos del hombre dejaron de estar en contacto con su cuerpo.
-Si, así es, y es mejor que no nos vean desembarcar juntos, no quiero que arruinemos nuestra mutua reputación- hizo una pausa- lo ocurrido las noches pasadas en esta habitación, jamás ocurrió Srita. Granger- dijo levantándose para abrocharse el pantalón dándole la espalda.
-Solo ocurrió a la luz del fuego, ¿verdad?- susurró la muchacha colocándose la bata.
-¿Qué has dicho?- Preguntó el hombre viéndola por fin- no he alcanzado a escuchar lo que dices muchacha-
-No es nada Sr. Evans, no he dicho nada- le contestó acercándose a la puerta- ahora si me disculpa, tengo muchas cosas que arreglar en muy poco tiempo- terminó abriendo la puerta del camarote.
-Ehh….si…..si está bien- dijo el hombre estupefacto dirigiéndose a la salida- Solo, quisiera recordarte que ya está todo listo para recibirte en las afueras de la ciudad, no te faltará nada muchacha- dijo tomándole la mano, provocando que Hermione se sonrojara y sintiera pequeñas hormigas caminar ahí donde la agarraba- Y por último, gracias; gracias por aceptar esto, por confiar en mi, en fin por todo- "por la mágica noche de ayer" pensó el hombre.
-Era un trato justo Señor, fue cuestión de negocios, nada más; puede estar seguro- "menos por anoche, eso fueron mi alma y mi corazón"- Estoy al corriente de la situación, no se preocupe todo saldrá bien, su hijo llegará a este mundo, no tiene nada que temer- terminó cerrándole la puerta en las narices.
En los meses siguientes la vida de Hermione dio un cambio radical, había recibido carta de su padre donde le avisaba que sus deudas habían sido por fin saldadas, vivía en una cómoda y pintoresca casa de la campiña francesa y lo mejor de todo, estaba embarazada, había cumplido con la primera parte del trato, y como había dicho todo iba bien, gran parte gracias a la gran ayuda de la Srita. McGonagall, pero no podía engañarse; A pesar de saber que debía olvidarlo, simplemente Hermione no podía, lo tenía grabado en la piel, cada uno de los momentos pasados a su lado estaban grabados con fuego en su piel y en su memoria, jamás olvidaría, lo que le dijo aquella primera noche, esa donde perdió su virginidad, él estaba nervioso, incluso más que ella, y para calmarse un poco había observado el fuego y le había dicho:
-La luz del fuego ilumina más de lo que parece, ¿no es así?- dijo con su profunda voz marcada por el temblor del nerviosismo.
O como olvidar aquella segunda noche, donde no hubo palabras ni preliminares, aquella donde Hermione tuvo un atisbo de lo que se podría alcanzar con el fuego de la pasión, aquella donde el se mostró renuente a irse de su lado.
O aquella inolvidable ultima noche, donde venciendo miedos, pudores e inclusive la vergüenza, ambos se habían entregado a su pasión, a su arrebatadora pasión, aquella noche donde solo fueron iluminados por la luz de la luna entrante por la ventana del camarote y la luz del fuego que aun se alcanzaba a vislumbrar en los restos de esos troncos ya consumidos, igual de cómo estaban ellos, jamás olvidaría, la forma en que había sido tocada y la forma en que ella había tocado, y mucho menos olvidaría que el no se apartó de su lado hasta que fue la hora de ir a prepararse para desembarcar; no debían verlos juntos ni siquiera en la cubierta del barco, por lo que el tiempo que hubieron pasados juntos fue mínimo, pero ella sabía que jamás olvidaría a ese hombre.
Lo extrañaba, extrañaba su fuerte presencia, la chispa de sus brillantes ojos esmeraldas, extrañaba su risa y sobre todo extrañaba sus caricias; sabía que esa ultima noche había sido especial y que nunca lo olvidaría, pensó con nostalgia pronto olvidada al sentir patear a SU bebé, su pedacito de cielo; faltaba poco para el gran día.
Harry llevaba varios días distraído, no, días no, tal vez semanas y se aventuraba a pensar que tal vez fueran meses los que llevaba en ese estado, pero no podía dejar de pensar en ella, y menos ahora que se le había confirmado la noticia de que la muchacha si había quedado embarazada, una noticia que le alegró más de lo que pensaba que sentiría, pero ahora no tenía permitido pensar, ni sentir nada mas allá de su papel de terrateniente; se encontraba en Londres en una de esas fiestas anuales que se organizaban durante la temporada londinense, donde el chisme corría y él tenía que estar presente por órdenes de su querido padrino, aquel que lo había salvado de una vida miserable con los parientes vivos que aun le quedaban, unos codiciosos y buenos para nada, cuya tía era la única familiar viva de su madre, madre a la cual recordaba poco y que decir de su padre, los había perdido siendo todavía un niño y gracias a su padrino había salido adelante, aunque el alma festiva y algo libertina de su padrino nunca había ido de acuerdo a su forma de ver la vida, lo quería y a costa de su sudor era que la familia Black aun podía darse la vida que llevaba en la gran ciudad, a costa de él y su crianza de ovejas, es que podían darse esos bailes en la casa donde él había crecido.
- Deberías quitar esa cara viejo, No tienes por que repeler a la gente a tu alrededor, deberías disfrutar un poco- dijo el hombre que estaba a su lado, un hombre cerca de los dos metros de estatura y poseedor de una brillante cabellera roja, su mejor amigo y cuñado, Ron Weasley- ¿te sientes bien?-
-¿Qué?- preguntó Harry con los ojos verdes perdidos.
-Te pregunté si te sientes bien compañero, llevas varios días extraño, no se, como distraído, ¿te sucede algo?-preguntó el pelirrojo con su habitual tono entre juguetón y serio a la vez.
-Si, claro que si Ron, es solo que…- "No puedo dejar de pensar en ella"- bueno ya sabes que no me gusta llamar tanto la atención, sabes que no me gusta estar presente en estas fiestas, y que no me gusta bailar.
-Pero, ¿Por qué? Si en verdad son muy divertidas, es más te permite conocer a varias señoritas por demás lindas y pintorescas- dijo Ron fijando su vista en una Srita en particular.
-No entiendo como tú, sobre todas las personas me dice eso Ron, recuerda a tu hermana- dijo el de ojos esmeraldas endureciendo solo un poco la mirada.
-Por lo mismo te lo digo hermano, yo se mejor que nadie que a Ginny no le gustaría verte así, a ella le gustaría ver a la persona que solías ser, venga hombre!!!, deberías observar un poco a tu padrino, el si que sabe como divertirse- comentó desviando por escasos segundos su azulina mirada a la esmeralda de Harry- necesitas salir y ver el mundo no estar encerrado a ver si se logra la condición de mi hermana o no- dijo el pelirrojo volteándolo a ver y hablando con el poco usual tono serio de su voz- Mereces más de lo que tienes amigo, ya has sufrido bastante, se que han sido pocos meses pero deberías plantearte algo más en la vida que estar solo al lado de mi hermana.
Harry volteo a verlo y tratando de forzar lo que sería una sonrisa de su parte, solo pudo pensar que su mejor amigo no podía enterarse de lo que había echo y mucho menos debía enterarse de la verdad sobre la criatura que venía en camino y por primera vez en la noche Harry pudo respirar al ver que su amigo se distraía con la misma señorita que llevaba varios minutos observando, una linda aunque por demás extravagante señorita, que era su conocida desde niños, una señorita de brillante y rubia cabellera.
-Pues yo que tu me andaría con cuidado amigo, no vaya a ser que él que deje de ver el mundo por estar al lado de su esposa sea otro- comentó Harry comenzando a reírse-Tal vez ya te atraparon- dijo una vez que vio las orejas de su amigo ponerse rojas- Además si no te apuras y te deshaces de mí, te van a ganar la atención de la Srita. Lovegood-
-¿Qué ….pero que….Harry de que demonios estás hablando?- pero Harry ya no respondió a su sonrojado amigo, pues en ese mismo instante salía de la habitación.
Siempre había pensado que si llegaba a quedar embaraza sería cuando estuviera casada y fuera una mujer realizada, jamás le habría importado que el hombre que llegara a ser su compañero fuera pobre, rico, feo, guapo, o como fuere, lo que a ella le importaba era que la dejara ser ella misma y que la cuidara y respetara; pero la vida no siempre nos da lo que queremos y soñamos si no que nos da lecciones; así que ahora estaba embarazada de un hombre guapo, rico y que aunque la cuidaba, no lo hacía por ella sino por le pequeño ser que día con día crecía dentro de ella, nunca podría olvidar esas primeras semanas donde con solo oler la comida el estomago parecía que quería salírsele por la garganta, o aquellos días donde no podía dar mas de dos pasos sin marearse y con temor de caerse había preferido caminar lo menos posible, pero la Srita. McGonagall había procurado que caminara a diario, solía decirle que era por que así el parto se le facilitaría y no tardaría días en la labor.
Después vinieron esos antojos raros y exóticos, que recordara a ella nunca le habían gustado las limas, y esos días las comía por montones y después desarrolló una extraña obsesión por comer chocolate con menta, le encantaba la combinación de esos sabores, cuando la menta, para ella era insoportable, durante el embarazo no le afectaba en nada, y después vinieron los huevos, llegó a creer que la Srita. McGonagall convertía cualquier objeto en huevos, no podía dejar de comerlos.
Y por supuesto siempre recordaría la emoción que sintió cuando por primera vez fue conciente de la vida de su bebé, esa mágica tarde donde lo sintió moverse, donde poco después lo sintió patear, o esas veces cuando le cantaba una dulce nana y su bebé se tranquilizaba, era su nana, solo esperaba que su pequeño pedacito de vida, fuera capaz de recordar algo de ella por mínimo que fuera, solo, un pequeño pedazo de su alma. Pero muy en el fondo tenía temor, un temor nacido de la ignorancia, de la arrogancia de pensar que no sentiría nada por su hijo, por su egoísmo de pensar que sería fácil, cuando sabía que ya nada volvería a ser igual.
Hermione sabía que el embarazo estaba llegando a su fin, cada vez se encontraba menos cómoda y casi no podía estar mucho tiempo en la misma posición, pues el bebé estaba más inquieto de lo que había estado los últimos días, lo que a la vez le alegraba pues era signo de que su bebé gozaba de una buena salud, pero a la vez le entristecía, le entristecía saber que su contrato estaba a punto de acabar, y no quería.
Había días donde se planteaba el huir con su bebé en brazos, en las noches, pero muy dentro de ella siempre se retractaba, no podía hacerle eso a él, no podía traicionarlo, pues aunque lo mas probable era que no lo volviera ver, se conformaba con saber que una parte de ella siempre estaría a su lado, fantasiosa tal vez, pero esa era su esperanza; además no tenía el corazón ni la fuerza para abandonar todo lo que había encontrado y descubierto gracias a él, la casita en la campiña francesa era linda, ni muy pequeña ni muy grande, lo justo para una pequeña familia, además la Srita McGonagall (la única al tanto de su verdadera situación) había sido como esa madre que nunca había conocido y había sido su apoyo y su sostén en esos primeros días, donde lo único que podía hacer era llorar, recordando, simplemente recordando y dándose cuenta que su vida jamás sería la misma.
Cuando el parto llego, fue muy rápido, era la lluviosa madrugada del 10 de agosto cuando Hermione se había despertado de súbito, en un principio pensó que fue por el trueno que se había escuchado a lo lejos, pero al momento de recuperar un poco la conciencia, un súbito dolor en el bajo vientre le alertó de que había llegado la hora, como pudo llamó a la Srita McGonagall y la amable mujer eficiente como había demostrado ser se ocupó de ella y de toda la situación en unos pocos minutos.
Había sido un parto rápido pues al despuntar el alba y con el ultimo esfuerzo que le quedaba a la joven mujer tendida en medio de la cama rodeada de comadronas y después de estar cerca de tres horas pujando y pasando por los cada vez mas fuertes dolores se escuchó un llanto, el sonido más bello que Hermione recordaba haber escuchado y en medio de su casi nula lucidez, pudo captar retazos de la conversación.
-Es una niña!!!- había escuchado que dijo la comadrona instalada entre sus piernas.
-Es una preciosa niña- dijo con ternura la mujer que estaba a su lado, de espaldas a ella, con un pequeño bulto de sábanas y cobijas blancas entre los brazos.
-Es mejor que te la lleves de inmediato, muchacha, es lo mejor para ambas- escucho que dijo la voz de la Srita McGonagall acariciando la redonda carita de la bebé y volteando a ver brevemente a la desafortunada madre.
-Todo ha acabado muchacha, todo ha acabado, lo has hecho muy bien, ya puedes olvidar todo esto- le dijo la Srita McGonagall al oído una vez que Hermione fue aseada y acomodada en su cama, y una vez que el llanto de su pequeña ya no se escuchaba por la casa.
-Déjeme verla, por favor, déjeme verla- suplicó la joven madre.
-No, lo siento pequeña, es lo mejor, creéme, es mejor que no la veas, así te será más fácil- le contestó la mujer yendo hacia la puerta de la habitación- estate tranquila, va a estar en las mejores manos.
Pero Hermione ya no la escuchaba, el dolor que sentía en el corazón y los sollozos que salían desde el fondo de su pecho no la dejaban pensar, solo estaba segura de una cosa, recuperaría a su hija fuera lo ultimo que hiciera y con ese pensamiento en la cabeza, la mujer volvió a caer en la inconciencia.
Notas Finales: jejejeje se que muchas esperaban otro tipo de "día despues", pero bueno asi está planteada la historia original y me gustó como quedaba, otra cosa, el 10 de agosto elegido si no me equivoco es el que se maneja en la pelicula y como ven se vuelve a mencionar a McGonagall y ha aparecido Ron!!!! jejejeje espero mucho de él, jejejejej. Ahora a contestar los reviews:
Ireniux: Mija!!!! ¬¬ con que te encantó el cap ehh??? Eso fue lo bueno, sino imaginate los golpazos que me estoy ahorrando y es que, que seas mi beta y que estes al pie del cañón presionandome para que continue la historia no es fácil, jejejej pero a ti te debo mucho, gracias por animarme a escribir, por enseñarme como usar una cuenta en y sobretodo por apoyarme en cada cosa que hago jejejejejeje TQM!!! Espero y este cap te siga gustando.
MakiMalfoy: MAki!!!! (espero que no te moleste que te diga sí) y la verdad ya puedes ver que si van a pasar varios años para que se vuelvan a encontrar, como ya lo dije tratare de serle fiel a la película pero dandole mi toque, espero que este cap te haya gustado y bueno, gracias por leer y en cuanto a que dejé los sentimientos a flor de piel…..gracias, es todo un halago para mi sobre todo con lo que batalle para hacer mi intento de lemon, jejejejeje.
AleaneHHr: jejejejeej intensos?? Me haces sonrojar, amor?? Yeah girl love is in the air, pero de acá a que nuestros queridos protas quieran darse cuenta, pasara mucho, jejejeje, espero que este cao te haya gustado.
Brinitonks: jejejeje no se ni como darte la cara, jejeje no hubo una mañana después de, tal cual, pero bueno….espero que te haya gustado el cap y seguir contando contigo en los próximos capítulos.
Ryomahellsing: Hola!!! Me da gusto ver o en su caso leer a gente nueva, espero que la historia te siga gustando, sobre todo este cap, y que me sigas siempre que te gusta y que no, pues de esta manera es que yo se si voy por buen camino, espero el cap te haya gustado y nos seguimos leyendo.
Por último, D E J E N R E V I W S ! ! ! !
