Hola chicas! cap nuevo!


Capítulo 4

-Tiempo-

Hay ocasiones en las que el tiempo pasa prácticamente volando, hay ocasiones en las que es necesario aferrarte a algo para poder seguir viviendo, y ese algo se convierte en tu motor, en tu razón de ser; en el motivo para levantarte día con día y seguir adelante.

En su caso, su motivo de vida era ese pequeño y efímero llanto, ese que la había hecho darse cuenta que jamás podría entregarla por completo, ese que le había hecho darse cuenta que había sido una tonta, ese que le había hecho darse cuenta que amaba a ese pequeño ser con todo su corazón y más aun que amaba a aquel que era el padre de su bebé, pero ella había echo un trato y tuvo que cumplirlo, un trato que le había partido el alma. Y ese pequeño llanto, esa esperanza de encontrar a su bebé la habían motivado a escribir y a pintar con un único remitente, su hija, su pequeña hija francesa, como le gustaba llamarla.

Y así sin siquiera ser completamente conciente del tiempo, este pasó en frente de sus ojos.

10 de agosto 1839.

Tú primer cumpleaños, te extraño, ¿Dónde podrás estar?

21 de septiembre 1839

Estoy segura de que ya has dado tus primeros pasos, y que ya has hablado, ¿a quien le dirás mamá?

25 de diciembre 1839

Es navidad y, a cada minuto estás en mi pensamiento, te extraño aun más, y no he dejado de pintar, por cada lugar que voy busco algún paisaje que creo podría gustarte, aunque aun eres muy pequeña…

13 de mayo 1840

.El clima hay cambiado un poco, ya casi no hace frío y me he preguntado si ya das pasos mas seguros, tu cumpleaños está cada vez más cerca.

10 de Agosto 1840

..Tú segundo cumpleaños, y no he dejado de pensar en ti, hoy he pintado todo el día, pinté la pequeña casa donde naciste, era tan hermosa.

10 de Agosto 1841

Tienes 3 años mi querida hija francesa, y me pregunto si ya hablas con fluidez.

10 de Agosto 1842

4 años, y yo sigo pensando que jamás debí entregarte, pero aun más me preocupa si te has enfermado, te habrán cuidado bien?

10 de Agosto 1843

Ahora ya son 5 años, y me pregunto como serás, tendrás el cabello castaño como yo, serás de cabello negro, o acaso como serán tus ojos, serán como los míos, eres feliz?, o mi pequeña hija francesa, te eh extrañado tanto…

10 de Agosto 1844

Debes de estar muy grande, has cumplido 6 y sigo sin encontrarte, no eh descansado y aun así, a pesar de todo no te encuentro…

10 de Agosto 1845

Tu séptimo cumpleaños, y hoy me he preguntado como es que te llamas, jamás se me permitió saberlo, y aun así para mi siempre serás mi pequeña hija francesa, Hoy eh sido aceptada una vez más como institutriz, cuanto deseo encontrarte, solo espero que está vez esté en el camino correcto…


Hermione salió del carruaje cargando con su pequeño bolso de viaje, hacia dos semanas que había recibido la aceptación de esa casa familiar en el Valle de Godric, pero había algo diferente esta vez, ella se sentía diferente, había algo en esa carta al momento de recibirla que no había dudado en escribir la respuesta afirmativa en minutos, algo le decía que estaba cada vez más cerca.

Algo le había echo recibir esa carta en la víspera del cumpleaños de su pequeña, algo que como nunca le había echo pensar en él, aunque…no iba a negar que de vez en cuando su recuerdo se colaba en su mente, y sabia que esos primeros meses sola y sin su bebé a su lado le habían hecho darse cuenta de muchas cosas, ella había sido una tonta, si una tonta desde el momento de aceptar ese trato, una tonta al plantearse no cumplirlo, una tonta al entregar a lo mas preciado que tenia en la vida, pero sobre todo una tonta al haberse enamorado de alguien como él, ¿pero como no enamorarse de él si le había enseñado más allá de lo que jamás podría aprender por si sola?; y ahora estando enfrente de esa casa, esa oscura, fría y solitaria casa, estaba a punto de encontrar más de lo que jamás imaginó.

Era simplemente que esa casa parecía sin vida, era una casa grande, por no decir que era enorme, típica de esa época, llena de pasillos y puertas que si no los conocías a la perfección terminarías perdiéndote o en su caso llegando a una habitación indeseada, pero ella ahí parada en el recibidor de la puerta principal solo podía pensar que esa casa se sentía triste, era una casa a la que no se le podía llamar hogar, era como si en muchos años esa casa hubiera estado fuera de centro, era como si faltara la calidez de una mano femenina y ella lo único que podía pensar era que como era posible que una pequeña creciera, se desarrollara y aprendiera en tan lúgubre ambiente. No podía decir que la niña no fuera feliz, puesto que aun no la conocía, era simplemente que ella no hubiera querido crecer en un lugar así y por primera vez daba gracias de haberse criado junto a su padre en su pequeño poblado cercano a Oxford, y aunque con carencias había podido crecer sintiéndose amada, aunque luego su padre cayera en el alcohol y en el juego, él había sido el principal motor para su curiosidad, él que le había enseñado a amar a los libros, aquel que le había enseñado a conocer el mundo a través de las palabras, pero que nunca la había preparado para lo que ahora era su vida, una vida vacía, fría, una vida que 7 años atrás había cambiado y que ella sabía no volvería a estar completa hasta que encontrara a su pequeña. Una vida que una vez más estaba a punto de cambiar.

-Srita Granger?- preguntó una mujer de largos cabellos lisos y negros como la noche, al momento de extender la mano y tomar la suya como saludo- Lamento que tuviera que esperar aquí parada en medio del vestíbulo, pero hasta ahora me han avisado de su llegada, soy la Srita. Chang, Cho Chang, encantada de conocerla- dijo la mujer sonriendo formalmente.

-El gusto es mío, pero..Espero no ser descortés, esperaba entrevistarme con la señora de la casa, Srita. Chang, acaso ella no se encuentra presente?- preguntó Hermione con su usual curiosidad saliendo a flote. Pero pareciera que su pregunta había afectado el animo de la mujer en enfrente de ella, pues la sonrisa con que fue recibida cambio rápidamente a una mueca algo vacía.

-Ohh, no se preocupe Srita. Granger, lo que pasa es que en esta casa, quien cumple las funciones de su señora, soy yo-dijo la mujer desviando la mirada y estrujándose las manos- Mi querida prima Ginebra, Ginny, para sus seres queridos, hace algo más de 7 años sufrió un accidente al caer de un caballo, y pues fue un milagro que no perdiera a la niña al momento y fue todavía más milagroso que pudiera dar a luz, aunque bueno, cuando Harry, digo el Sr. Potter regresó a esta casa, con su pequeña bebé en brazos y a espaldas de ellos lo que ahora es mi prima, pues al ser yo la familiar femenina más próxima a ella, se me encargó el cuidado de esta casa y sus habitantes, por el bien de todos.

-Disculpe una vez más mi intromisión Srita. Chang, pero la Señora Potter, ¿vive?- dijo Hermione sabiendo que esta vez se estaba pasando de lo que el decoro y educación permitían.

-Si, lamentablemente aun vive, si es que a su existencia se le puede decir vida- contestó la mujer de cabellos oscuros, con un murmullo de voz- Pero ¡santo cielo!, debería estar instalándola en sus habitaciones, en lugar de entretenernos más en el vestíbulo de la casa, pase Srita. Granger, pase- dijo la mujer dando por zanjado el tema, pero aun antes de seguir dando un paso más, se volteo y dijo-Aunque estoy muy agradecida de que aceptara esta solicitud, debo de informarle que mi sobrina es un poco difícil, aunque bueno, eso pasa cuando se es la niña de papá ¿no?- trató de justificar al darse cuenta que había hablado de más.

-No se preocupe Srita. Chang, eh pasado por cosas peores, que una niña "problemática"- dijo Hermione enfatizando la última palabra.

-Eso espero Srita. Granger, en su caso, Hannah, le mostrará sus aposentos, el salón de clases, y espero que mientras usted se acomoda, encontremos a mi sobrina- dijo la mujer comenzando a retirarse.

Lo siguiente que Hermione supo, fue que la niña de quien ahora era responsable, era todo menos un angelito, pues todo el camino a su habitación ( la cual era un pequeño cuarto mal iluminado y que contaba de solo una cama, un pequeño buró, un pequeñísimo escritorio y su baúl ya colocado en él) la sirvienta no había echo mas que quejarse del pequeño diablo, como todo el servicio parecía decirle.


Y ahora una vez que sus cosas estuvieron en orden, Hermione sintió muy dentro de si, el calorcillo de la curiosidad; algo le decía que estaba en el lugar correcto, algo que había estado dentro de si desde el mismo momento en que hacia ya mas de 7 años había escuchado ese pequeño y agudo llanto, así que valiéndose de las instrucciones del personal, y siguiendo su instinto, fue pasando de habitación en habitación, de estancia en estancia y poco a poco el espacio fue abriéndose más, cada vez más, hasta que sus pies la llevaron a través de una galería, la cual terminaba en una puertas cerradas, con ventanas a los lados, a través de las cuales se podía ver un lago, en cuyo centro se encontraba una especie de casa del lago, de donde en ese momento, salía su pequeña pupila.

Era sin lugar a dudas la niña mas linda que había, visto, sus finos brazos al remar de vuelta a la casa, su lindo y lacio cabello rojo como el fuego ondeando al compás del viento, pero lo que hizo que el corazón de Hermione diera un vuelco, fue que al momento de la niña voltearse, pudo observar los ojos verde esmeralda más preciosos, ojos que ella conocía muy bien y su corazón brincando de alegría fue el que la impulsó a presentarse.

-Hola, tu debes de ser la Srita de la casa verdad?- vio que la niña se volteaba, la examinaba de pies a cabeza y con la mirada llena de altanería solo movía la cabeza en un gesto afirmativo- y ¿podrías decirme tu nombre?- dijo situándose a la altura de la niña.

-Rose- Rose, repitió en su cabeza, después de tantos años sabía su nombre- ¿y usted quien es Señorita?- dijo con su dulce voz, la niña.

-Yo seré tu nueva institutriz a partir de ahora pequeña, ¿quieres saber mi nombre?-dijo amablemente la mujer.

-No, váyase, no la necesito- dijo cortantemente la niña comenzando a irse.

Ahí fue cuando Hermione supo que su hija no era lo que ella esperaba, si no que era una niña caprichosa, ignorante y más que nada sobreprotegida.

El encuentro con la niña había sido desastroso y aun escuchando en la cabeza las amenazas de Hannah, de que no duraría más de tres meses (la ultima institutriz había durado solo 20 días), Hermione esperaba que el encuentro con el padre, fuera lo menos evidente posible, pues a pesar de que su hija decía odiarla, Hermione desde que la vio, se prometió a si misma no dejarla, era suya, y ya una vez la había perdido, no dejaría que se la arrebataran una vez más, ya no, ya no era la muchachita ingenua de antes, ya no era esa muchacha necesitada de dinero, ahora era una madre desesperada por recuperar lo una vez perdido: su hija y el cariño de esta.


La hora de la cena estaba cerca, y Harry solo tenia en mente una cosa: su hija, odiaba tener que dejarla sola, con toda esa gente que no comprendía el peculiar carácter de su bebé, él y solo él podía entender a su niña, había crecido sin una madre, había crecido con solo él como figura paterna y a pesar de ser un buen padre, nunca había recibido el cariño de una madre, nunca había estado cerca de una mujer cariñosa y amorosa con ella, así que con los años su pequeño angelito se había visto envuelta en un mundo de adultos, donde ni siquiera Cho, que era lo mas cercano a una madre que pudiera tener la niña, se había tomado la molestia de enamorarse de era pequeña de enormes ojos verdes, idénticos a los de su padre; así que Harry estando conciente de que de él dependía la felicidad de su hija, había cumplido con todo aquello que ella pedía y no entendía por que cada vez las institutrices duraban menos en la hacienda, su pequeño angelito no podía ser la culpable de eso, simplemente era una niña incomprendida.

Al momento de entrar a la casa, lo primero que había sentido y escuchado había sido el grito y el fuerte abrazo de su hija, luego había visto la cara de desacuerdo de Cho ante el comportamiento de la niña, pero al notar que Harry la estaba observando había cambiado la cara por una condescendiente, luego lo había conducido a la sala de estar para que se calentara un poco, le iba diciendo los pormenores de ese día, pero sinceramente no le estaba prestando atención, estaba concentrado en la carita enfurruñada de su hija y estaba a punto de preguntarle por que, cuando advirtió que había alguien más en la habitación y al mismo tiempo las palabras de Cho, lo sacaron de sus pensamientos.

-Por cierto Harry, hoy ha llegado la nueva institutriz de Rose- dijo la mujer de cabellos negros, señalando a la otra mujer presente en la sala y que se encontraba dándoles la espalda. En el momento en que la institutriz de cabellos castaños comenzó a dar la vuelta, Harry sintió que su corazón se saltaba un latido.

Hermione supo el momento exacto en que el hombre había entrado en la sala, y el momento en que había reparado en ella; tenía una mirada penetrante, la sentía clavada en la nuca. Comenzó a darse la vuelta para presentarse y asegurar de una vez si por fin se encontraba en el camino correcto. Lo que jamás esperó ver en esa mirada del color de las esmeraldas, tan conocida, fue el odio que esta despedía y que iba dirigido únicamente hacia ella…..

En ese momento supo que el camino era el correcto, pero que no sería el más fácil de recorrer.


Notas de Autora: MMMM se que no debo de tener la cara para aparecerme por acá, pero la verdad es que la universidad me ha absorbido por completo y más ahora que van a empezar los exámenes finales! :S, por lo cual chicas las pido comprensión si es que me tardo un poco más con los próximos capítulos.

Así que sin más paso a contestar sus reviews!

Ireniuxi: Mija! Jejejeje sabes que este cap no es de mis favoritos, pero aun asi aquí toy, tarde pero presente, en cuanto a que Hermione no pudo ver su bebé, aunq aun no soy madre (y con las cosas que me auguran espero q pase mucho para eso) creo q puedo entender el dolor que siente y la determinación para recuperarla, pues al fin y al cabo es un pedacito de ella y del hombre al que ama (aunq esto ultimo no lo acepte ¬¬), en fin, espero tu review ehhh!.

Eydren Snape: Hola! Gracias por tus ánimos y por tus reviews, jejeje tambien gracias por ponerme en tus favoritos, me halagas!, y espero de corazón que este cap te haya gustado.

Belmi: Si, tiene razón, pobre Hermione, pero pues si no la hiciera sufrir no tendriamos historia! (aunq yo haya tomado esta prestada) y mira que creo q la pobre siempre sufre demás en mis historias, en fin, gracias por tu review y espero nos sigamos leyendo.

Por último, gracias a todas aquellas que siguen leyendo, pero sobretodo a quienes me han dejado reviews y que son los que alimentan mi alma y me animan a escribir cada día, a las que no dejan reviews, bueno, no cuesta nada dejar tu opinión y no necesitas tener cuenta para hacerlo, yo fui lectora anónima mucho tiempo, pero es lindo mantener aunq sea unas pocas palabras con la autora de la historia que te gusta, así que por fas! Me pueden regalar un Review?

Otra cosa, mi mail aparece en mi profile y solo tengo una duda, alguna de las que se ha pasado por acá ha intentado agregarme? Si su respeusta es sí y no las he aceptado, mandenme un mail con su respectiva dirección de correo y con gusto las agregó, aunq eso si, a veces no me paran el habla y estoy un poco loca, jejejejeje. Hasta la próxima.

Atte.

Chio.