En otro salón de visitas, los hermanos Leagan se encontraban con la Tía Elroy.
Buenos días Eliza, Neil – saludó la señora Elroy.
Buenos días tía, ¿cómo se encuentra? – saludaron de una forma demasiado amable los chicos Leagan.
Bien Neil, quisiera hablar con ustedes. Como sabrán Candy vendrá a estudiar a este colegio – dijo apenas la señora Elroy y ellos ya estaban protestando.
Tía pero ¿por qué con nosotros? Ella es una huérfana – se atrevieron a insultarla.
Pues tendrán que soportar la idea o los mandaré a México – la señora Elroy los amenazó.
¡México!, ¿por qué tía, qué le hemos hecho? – preguntaron contrariados los hermanos Leagan.
Nada, pero les tengo terminantemente prohibido meterse con mi sobrina, ella tiene los mismos derechos que ustedes – les dijo a ambos.
Pero tía, ¿qué sucede? - le preguntó Neil.
Seguramente son órdenes del Tío Abuelo William, Elisa – confirió Neil.
Sí pero también son las mías y si no les gusta, los enviaré a México, les quedó claro. No necesito recordarles que ella está muy por encima de ustedes, ¿verdad? – les advirtió la señora Elroy antes de retirarse.
¿Por qué nos hacen esto, Elisa? – le preguntó Neil.
Eso debe ser obra de Archie y Stear, Neal – aseguró Elisa.
Sí, eso debe ser – aseveró Neil.
Mientras los hermanos Cornwell platicaban caminando por el bosque.
¿En qué piensas Stear? – preguntó extrañado Archie.
No se te hizo extraño Archie, es como si no nos conociera – reflexionó Stear.
¡Sí, demasiado! Pero era de esperarse con lo del naufragio – razonó Archie.
Pero realmente no fue eso, creo que no recuerda mucho, según la tía Elroy – recordó Stear.
Mientras aquellos dos caminaban sin rumbo alguien los seguía muy de cerca.
El tío abuelo tampoco nos dijo gran cosa, sólo que todo esto era a raíz del naufragio del Mauritania – se quejó Archie.
Si, aunque me entristeció lo que le pasó a Clint, morir en ese naufragio, ¿lo recordará? – le preguntó a Archie.
Esperemos a ver cómo progresa, si recuerda a Annie entonces pronto nos recordará a nosotros, ¿no lo crees? – dijo Archie demasiado optimista.
¿Cómo sabes que recuerda a la Señorita Britter, Archie? – le preguntó Stear.
Mira recibí la contestación de la carta que le enviamos al abuelo William, nos cuenta que ha recordado a Annie Britter y sólo la ha visto una vez y a nosotros que vivimos con ella, no nos recuerda – le enseñó Archie a Stear.
Queridos sobrinos:
Espero que estén estudiando mucho, les hago saber que hace unos días Candy recordó a la señorita Annie Britter, a la tía Abuela y a Anthony, aunque el recuerdo de la tía abuela ha resultado muy amargo, por lo cual ella se ha ofrecido a hablar con los Leagan para advertirles sobre el acoso a Candy; por lo tanto, les informo que no podemos arriesgarnos que a Candy le de otra crisis y menos sin la compañía de algunos de nosotros ya que es muy peligroso porque necesitará de una persona en la cual confíe; así que les confió la salud mental de mi Princesa.
Se despide de ustedes,
William A. Andley.
Vamos que llegaremos tarde a clase – advirtió Stear.
Sí claro, vamos – dijo Archie.
No puedo con esta angustia, tengo que saber si es ella - se repetía mentalmente Terry.
Mientras con la Madre Superiora estaba la señora Elroy.
Madre Superiora me da gusto saber que se encuentra usted bien
Señora Andley es un gusto que nos visite.
Gracias es usted muy amable. El asunto que vengo a tratar es muy importante Madre Superiora. Se trata de mi sobrina Candice White Andley – le informó la señora Elroy a la hermana Grey.
El Señor Johnson tuvo a bien comentarnos el caso, la habitación que se ha preparado para Candice es la última del pasillo de los dormitorios de las señoritas, adjunta a esta tiene un dormitorio más para la enfermera de la Señorita Andley – explicó la Hermana Grey.
El señor Johnson le habrá comentado acerca de lo que le ha sucedido a mi sobrina – inquirió la señora Elroy.
Sí, ya estamos informadas y no se preocupe, tenemos todo previsto así como lo pidió Sir Andley – le contestó ella.
Bueno pues en ese caso, solo tengo algo más que pedirle. En ocasiones mi sobrino mandará por su hija, sólo y exclusivamente con el señor Johnson, quería pedirle que debido a la condición de mi sobrina, no la deje salir con otra persona que no sea de la familia; los hermanos Leagan fueron advertidos al restringirse en sus comentarios, esperemos que las condiciones siempre sean las mejores. Usted me entiende verdad Madre Superiora – le informó amablemente la señora Elroy.
Por supuesto señora Andley, procuraremos la salud de su sobrina – le aseguró ella.
Gracias Madre Superiora, siendo todo, me retiro – anunció la señora Elroy.
Cuando se retiró la señora Elroy, la hermana Grey le pidió a la hermana Margaret que le enseñara las habitaciones a Mary Jean y que dirigiera a Candy a la sala de visitas del dormitorio de las chicas puesto que se le había concedido saludar a sus primos.
Hermana Margaret, pase – le autorizó la hermana Grey.
Me mando a llamar Hermana Grey – le dijo la hermana Margaret.
Si Hermana Margaret, indíquele a la enfermera de la Señorita Andley cuáles serán sus habitaciones.
Enseguida hermana Grey, permiso – hizo una reverencia y se despidió.
Pase usted – le confirió la hermana Grey.
