Disclaimer: los personajes son de Meyer y la historia de James; ya saben lo unico que hago es divertirme un poco adaptando los personajes de una autora con las historias de otra.

Returning Home

2. ¡Reclamaciones!

POV BELLA

Edward estaba gritando tan fuerte que medio pueblo podía oírlo. Tanto que podrían pensar que estaría avergonzado para admitir que Anthony era su hijo.

A pesar de que había estado esperando las últimas cuarenta y ocho horas, me quede sin aliento al momento de verlo. Esto había sucedido cuando Edward estaba cerca de ella, desde el jardín de infantes.

Siempre había sido inútil. Isabella Swan, nunca seria atractiva en el mundo de Edward Cullen. Con mi cabello castaño, siendo tan baja de estatura, mis pecas, mis ojos chocolate era tan normal como cualquier otra en el pequeño pueblo de Forks, Washington; lo único lindo en mi era mi sonrisa y esos sonrojos que me caracterizaban, aunque a veces llegaran a ser molestos ya que muchas veces me delataron en situaciones vergonzosas.

-¡Diablos, Isabella, respóndeme!-

Con un esfuerzo mire en aquellos profundos ojos verdes que me habían perseguido en sueños durante dos décadas.

-Anthony duerme, podrías bajar la voz-

Renée entró por la puerta trasera, con la preocupación en su rostro.

-Hola Sra. Swan- dijo Edward tranquilamente, sin la sonrisa que lo caracterizaba -Asumo que sabe, que soy el padre de Anthony- mi madre, claramente desconcertada, asintió con la cabeza. Edward giró para enfrentarme, con una furia peor que la que había sentido cuando fui su terapeuta y le dije que no volvería a caminar sin cojear su pierna, o cuando se entero de que Tanya rompía su compromiso -Cuando iba yo a saberlo, Isabella?¿O es qué mis derechos no importan?-

-Qué está sucediendo, Bells?- Charlie pregunto mientras entraba en la habitación -Oh, eres tu, Edward? ¿Has venido a ver a tu hijo por fin?-

Mirando a los ojos brillantes de Edward, voltee a ver a mis padres.

-Edward y yo, necesitamos un tiempo a solas para discutir el futuro de Anthony-

-Y su futuro, espero- gruño Charlie, cuando mi madre lo echó de la casa.

-Usted tiene mucha razón, jefe Swan- Edward gruño de regreso.

-Llamaremos a Harry y a Sue. Iremos al bar a cenar. Hay un poco de asado en el horno, por si tienes hambre- dijo Renée, sonriendo a Edward con una amabilidad que no hubiera creído hace una hora, ya que todos pensaban que no le importaba Anthony.

-Bien, Isabella?- el se quebró, un segundo después de que ellos se hubieran ido -Cuándo ibas a hablarme acerca de Anthony?-

Tomé un respiro y me quebré.

-Mis padres se han ido, no hay audiencia, a si que puedes dejar de actuar como si tu no supieras nada de él-