Nota:…Lo sé, no tengo perdón de dios._. Me tarde añisimos. ¿Me odian? ;3;

Advertencia:…desprecio infinito hacia alguien ._.

Pareja:nope hoy no(¿?)…

Disclaimer: Nop, Hetalia no es mío...me resignare ;3;


Que las lágrimas recorran libremente tu cara,

Jamás las reprimas.

Es lo único que esta vida

Nunca te reprochara


Llevaba cerca de diez minutos corriendo en la misma dirección, no sabia cuanto le faltaba para llegar. Estaba nervioso, preocupado, ansioso y mal. Recibió una llamada de su nuevo amigo apenas hace veinte minutos y le había dejado un mal presentimiento..

-"Lo siento", "Ayúdame" "¿Puedes venir…?"-

Había dicho con una voz que cualquiera, a la primera, no le habría despertado sospechosa alguna, pero él lo sabia. Con ese jodido presentimiento que siempre se cargaba y había desarrollado a raíz de lo de Liet, lo sabía.

Arthur estaba mal.

Estaba indeciso y fastidiado entre tantas privadas y callejones de la calle; había veces en las que tenia que detenerse cada cierto tiempo, asegurándose si se encontraba Arthur. Iba por la última callejuela de ese lugar cuando escucho un leve quejido, regresó rápidamente al sucio callejón y lo reviso. Nada.

-…erda…-

Bien, o el callejón habla o ahí esta Arthur.

Me adentre un poco más a el y vi un hueco, por que pinta de puerta no tenia nada. Un cuerpo tendido, como si de una muñeca de trapo, vieja y tirada se tratase, me acerque más y cual fue mi sorpresa de ver ahí a Arthur...

Estaba tendido en el suelo, haciendo un vano esfuerzo por alcanzar el vestido, esperaba al menos alcanzar el desgarrado vestido para cubrirme un poco, sentía mi cuerpo pegajoso por la saliva y el sudor que aun quedaba en mi. Mi interior estaba desgarrado sentía la sangre y semen escurrir por entre mis piernas, me sentía tan asqueado como todas las veces anteriores.

-Mierda…- Me odiaba como tantas veces lo he hecho, me sentía tan asqueado de mi mismo que simplemente me resignaba a llorar sin hacer un mínimo ruido.

-Maldito… William…- Por fin jale el vestido y lo tendí encima mío.

Escuche unas pisadas vacilantes y rogué por que fuera Feliks, me odiaría aun más si alguien se enterara de esto aparte de él. Por años este ha sido mi secreto, ni siquiera mis otros hermanos lo saben. Los malditos abusos de Will y sus humillaciones.

-¿A…Arthur?- Escuche la voz de Feliks cerca de donde me encontraba.

-Fe..Feliks estoy aquí adentro…

Le dije para guiarse con mi voz ronca por lo ocurrido tiempo atrás una ves pudo divisarme dio un brinquito hacia atrás y se tapo la boca con las manos, como queriendo reprimir algo.

-Si-siento que me tengas que ver en esta situación…y-yo …- No sabia que decirle, ¿"Lo siento Feliks, sé que estoy deplorable, me acaban de violar, fue mi hermano y no tengo a quien acudir más que a ti"?…Me sentiría más mierda de lo que ya me siento. -¿Pu-Puedo quedarme… en tu casa?

-Cl-claro Ali..

Feliks tenia los ojos llorosos se quito su abrigo que llevaba ya que era de noche, me lo paso por los hombros y murmuraba cosas in entendibles. Al final me abrazo tiernamente y al cabo de unos segundos llore de nuevo.

Nunca nadie me había dado tal muestra de cariño.

Elizavetha aun que era como una madre para mi no pasábamos mucho tiempo, platicábamos y le contaba algunas de mis cosas pero la relación era más que nada una de trabajo, Roderich era un sustituto para lo que seria mi padre, pero pasaba lo mismo que Elizavetha e incluso algo más frío.

Mis hermanos me odiaban, o al menos parecía que ni les importaba si vivía, moría o me pasaba algo les daba relativamente igual, mi hermana me odiaba y el sentimiento era mutuo…o superado increíblemente; William tenia una manera enfermiza con su amor/odio que me dejo muy en claro que de juguete sexual no sobrepasaría. El amor de mi vida es imposible y hasta hace "nada" que sabe de mi existencia si no fuera por la jodida beca de la escuela.

Prácticamente estaba solo.

Solo tenía a Feliks.

Y era como un salvavidas en medio de una tormenta, una pequeña esperanza que deseaba y, así fuera siempre. Pensar que lo había de conocer hasta hace unas horas.

Me abrigue bien con su abrigo ya que era entrada la noche y yo estaba completamente desnudo, tenia la peluca desordenada y totalmente suela. Apenas me cubría algo el abrigo. Mi ropa estaba en el suelo, hecha jirones y no utilizable. Feliks le dedico una mirada, suspiro y salimos de ahí.

Las calles estaban desiertas a pesar de que apenas estaba oscureciendo, caminamos una o dos calles y Feliks decidió parar un taxi.

Me sorprendió lo cerca que estaba su casa de la escuela.

Bajamos y entramos a su casa. Era una casa sencilla, de un piso y la planta baja, pequeña pero muy hogareña.

-Mis padres están de viaje por una semana, esta bien si te quedas.

Ingresamos a la morada y era como entrar a esa casa con la que había añorado de pequeño.

Las paredes pintadas de un bello 'palo de rosa' los muebles de madera acomodados específicamente en sus lugares para dar impresión, cuadros y fotos en cualquier lado, las cortinas de un color vino y bordados dorados. Subimos a las habitaciones de arriba.

-Te puedes quedar en la habitación aun lado de la mía, es la que usa Liet cuando me viene a visitar- decía muy entusiasmado, tratando de evitar el tema que sabíamos, tarde o temprano teníamos que hablar.

Asentí con la cabeza y entre a la habitación, él se dirigió al pequeño armario y saco algunas prendas de vestir.

-Sé que no son tan buenas como las que usas…pero espero te gusten. Es un pijama muy calientita…-dijo alegremente- El cuarto de baño es este de enfrente. Voy a preparar chocolate caliente ¿Vale?

-Cl-claro Feliks.

Termine tardando más de lo usual en la ducha, me sentía sucio. Y no conseguía liberarme de ese sentir. Restregué el zacate miles de veces por mi piel, enjabone mi cabello alrededor de 4 veces, me enjabone tanto como mi cuerpo aguanto hasta enrojecer mi tez.

Me fije en el espejo mientras me secaba con una toalla.

Tenia chupetones en mi cuello, pecho, sentía las marcas en mi espalda por el suelo. Mis muslos estaban arañados y sentía aun dolor en mi entrada. Tenía los ojos hinchados por el llanto. Aun sentía las manos de mi hermano pasarse deliberadamente por todo mi ser, unos escalofríos inmensos se apoderaron de mi y en un impulso, me abofetee suavemente.

Debía olvidar esto como todas las veces anteriores. Como todas las anteriores.

Salí finalmente y me vestí con el pijama. Baje hacia la sala/comedor y ahí estaba el rubio, sirviendo el chocolate en las tazas.

Me senté en uno de los lugares, enfrente de mi amigo y empecé a tomar el chocolate caliente.

-…se que…n-nos conocemos hace poco y nada…p-pero tipo…si quieres hablar o sea como que aquí estoy ¿vale?

Estaba en un dilema, sabia que Feliks era su ahora amigo, y que extrañamente podía confiar en el, pero igual no le gustaría meterlo en sus problemas y que el; conociendo a mi hermano, saliera lastimado.

Suspire y buscaba la mejor forma de no liarlo mucho, pero igual no encontre alguna que me convenciera.

-…Te contare mi historia Feliks…Pero antes un cuento para que lo entiendas todo.


Hace unos años, antes de que la Familia Kirkland llegara a América, vivían en Inglaterra. Era una familia secretamente muy ligada con la familia real, se dice que desde los tiempos de la reina victoria. Sin embargo, la razón por la que se mantiene oculta es por una… "Maldición" que en estos tiempos bien seria una enfermedad.

Uno de los hijos que tuvo la reina victoria nació enfermo. No era digno de convertirse en futuro gobernante según las palabras de los consejeros reales y amigos de su alteza. De los 10 hijos solo se hicieron públicos y conocidos 9, ya que el menor de todos no podía ser mostrado o presentado a nadie más que al círculo intimo de la pareja real. El pequeño Ayrton Elliott había nacido con una enfermedad que lo dejaba muy débil, a comparación de sus demás hermanos el tenia unos ojos verdes como una turquesa y esmeralda fundidas muy hermosos pero, gracias a eso no soportaba mucho la luz del sol y estaba siempre en el castillo.

Su tez más blanca que la de su familia y un cabello rubio platinado. Era hermoso, muy hermoso, pero todos sabían que estaba pronto a morir. Antes de su nacimiento una anciana bruja les profetizo el mal nacimiento del niño a los reyes una noche en un baile de cala, nadie sabe como llego a entrar solo se los hizo saber y como si nada desapareció, no la volvieron a ver más. Pese a esto aun así tuvieron al niño. A primera vista era sano, y el niño más lindo que habían tenido, pero la enfermedad y la debilidad del pequeño no se hizo esperar y estuvo apunto de morir en los primeros años de vida. Sufría te ataques constantes, dolores insufribles en todo el cuerpo, fiebres increíblemente altas y sus delirios. Varias veces vomitaba sangre y pocas veces lograban estabilizarlo.

Decidieron alejarlo de todo para solo ocuparse de su salud. Fue "desterrarlo" lo que decidieron.

Pasaron los años, Ayrton Elliott Kirkland como le nombraron para ocultarlo de enemigos de la familia y hacer más fácil todo; encontró el amor a la edad de 17 años, se caso y tuvo descendencia a pesar de que sabia de la enfermedad que se cargaba, al igual que su bella mujer .La dulce Camellia Adeline quien pese a todo estuvo siempre a su lado. La "maldición" persiste aun en la familia Kirkland son varios casos, cada vez menos que antes pero aun presentes.

Mi madre es descendiente directa de los Kirkland, y por extraños sucesos una parte de mi padre lo es… mi padre murió hace mucho, yo tenia 10 años cuando el murió. Mi madre murió cuando yo tenía 3 años. Murió entre alucinaciones y dolores según me dijo mi padre.

Esta enfermedad acaba contigo, lo máximo que al parecer se ha vivido con esta maldición son 32 años, e irónicamente, fue Elliott el que lo logro. Mi madre murió a los 27 años. Dicen que Elliott encontró una cura "mágica" pero, murió asesinado.


-Soy el menor de todos mis hermanos, mi madre no había presentado los síntomas, solo lo hizo a partir de Ian, mi hermano mayor. Ella empeoro después de tenernos.

"Mi hermano William, es el mayor y es escocés. Extrañamente Mi madre lo tuvo en un viaje a Escocia. Después le sigue mi hermano Glen el es de Gales, no me sorprende, a mamá le gustaba mucho viajar; Era fotógrafa. Después tuvo a Ian en irlanda. Y yo y mi hermana en Inglaterra. Tengo una hermana melliza, aunque no nos parecemos en nada. Al menos en eso estamos de acuerdo los dos, nos odiamos y a mis hermanos les doy reverendamente igual."-

Feliks se me quedo mirando por un largo tiempo en silencio, había esperado pacientemente a que terminara de contar la historia/cuento del cual no me interrumpió ni una sola vez. En el tiempo que llevaba conociéndolo me sentí un tanto agradecido y sorprendido. Siempre se veía tan energético y ahora verlo serio era un poco incomodo.

-¿Quién fue?

-¿Huh?

Sabia perfectamente de que…o más bien de quién me hablaba pero me hacia el occiso, no sabia como decirle "esa" parte de mi historia

-Ya sabes Ali, podré ser lo más rosa y distraído que pueda, pero en esto no. Tipo ¡no seas igual que Liet!

Decía algo frustrado y un poco dolido.

Suspire.

-…William-

Se quedo con la boca abierta y mirándome sorprendido.

-…p-pero e-Él…

-Si… ya sé…

-¡TIPO ES TU HERMANO!

-…Esa es otra parte de la historia.

Vi como se levantaba rápidamente y servia más chocolate, ahora acompañado de bombones. Se detuvo un instante- Estoy loco…me dará diabetes- y preparo un te para ambos, después de esto se sentó.

-Comienza.

-Yo… Recuerdo que padre siempre se iba a trabajar, estaba siempre ocupado en la oficina aun cuando estaba mamá. Pero desde su muerte se enajenó en su trabajo asistía o estaba lo menos que podía en casa.

Cuando fui creciendo me di cuenta más conciente del desprecio de mis hermanos hacia mí, o más bien de la poca importancia que tenia yo para ellos. Un día entre las tantas bromas pesadas de Ian decidió encerrarme en el cuarto de William, que siempre fue muy explosivo y agresivo.

Me había obligado a vestirme con uno de los horrorosos vestidos de mi hermana. Ian Glen y Ann se habían largado al parque después de encerrarme. Tiempo después llego William, llegaba de la secundaria al principio solo me humillo como n-normalmente hacia pero..D-después s-se em-empezó a comportar ex- extraño…se quito l-la ropa y…y d-dijo que parecía m-más mujer que Ann…- la garganta la sentía seca y sentía las ganas de llorar próximas.

-Arthur…e-el…t-te…- No hizo falta que terminara la frase.

-…Si…- empecé sollozar de nuevo al recordar "mi primera violación".- Recuerdo que amanecí en un hospital publico…s-solo estaba Wiliam ahí… tenia un dolor insoportable en mi vientre…sentía que me moría…

"Soy el único al que le importas y eso…un comino Arthur. Tu querido hermano si te quiere…"

Esas eran las malditas palabras que me había dicho William ese día.

Sentí los brazos de Feliks rodearme y lloramos juntos.

-A-Arthur una…cosa más..

-¿humm?- respondí como pude mientras me aferraba a él.

-Esa enfermedad…¿la tienes tú?

-…si…solo yo.


Reviews? ;w;

y así iggy tendrá vestidos nuevos!(?) ok no *huye*