Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.

Razones y recomendaciones: Vuelvo a escribir, es que las vacaciones y una cirugía de una de mis piernas hacen que mi aburrimiento este a flor de piel por lo tanto decidí escribir otro fic, espero que les guste no sé cuando lo termine pero vamos a ver qué sucede a ver si me sale oks…


CAPITULO 2

EL INVITADO

Quien se lo podría imaginar los reyes antiguos de Narnia están aquí, tanto ellos como yo estamos en shock no sabemos cómo reaccionar, me trato de tranquilizar pero no puedo estoy a punto de salir corriendo por el miedo y el nerviosismo que me cargo.

-Chicos saluden al profesor y a su sobrino –ordena la señora a sus hijos

-Hola profesor ¿Cómo le ha ido? Desde que me vine de seguro es un caos –dice el gran rey Peter un poco asombrado pero guardando calma

-Un poco, pero miren les presento a mi querido sobrino Caspian –dice aguantando la risa.

-Hola! –lo digo en un suspiro

Todos me siguen viendo y yo a ellos, no lo puedo creer estoy con los reyes antiguos en su casa, con sus padres, actuando como si no los conociera.

-Por lo que veo todos se quedaron mudos así que yo los presentare, son mis pequeños Lucy, Edmund y mis grandes personitas Susan y Peter

Al escuchar ese nombre, salgo de mi shock y recorro todos los ojos y veo aquellos pequeños ojos azules que alguna vez en mí vida suspire por ellos.

-Bueno chicos no se queden así, ayuden al joven a instalarse en la habitación –señala a Peter y Edmund –se quedara él, solo por unos meses desgraciadamente no pudo llegar su esposa e hijo, pero esperemos que llegue pronto –dice la señora ordenando

Al oír esto vi que la mirada de sorpresa de mi querida reina se volvió triste por un momento, me alegre un poco aún sentía algo por mí y recordé que estaba casado.

-No se preocupe solo dígame donde esta mi habitación y yo llevo mis cosas, no quiero causar molestias –dije un poco apenado

Cuando iba a tomar una de mis maletas al mismo tiempo la reina Lucy la tomo, me sentía raro entre tanta realeza, solté rápidamente la maleta, no sabía cómo actuar, parecía un tonto.

-No te preocupes no causas molestias, pero si quieres mira, es más –volteaba a ver a sus hijos –Susan acompaña el joven al cuarto de huéspedes, muéstrale la casa mientras despido al profesor Kirke –ordenaba la madre de los reyes

-Pero yo porque, dile a Peter o Edmund –refunfuñaba la reina Susan

-Porque lo estoy ordenando, no ellos me harán un mandado y los necesito, Lucy está atendiendo al profesor y tú eres la que atenderá a nuestro invitado –decía molesta la señora Pevensie

Sin más me volteo a ver, no la había observado bien pero estaba muy bonita se nota que había crecido en no sé cuanto tiempo de este mundo, ella caminada para guiarme, yo llevaba las maletas, subimos unas pequeñas escaleras, al llegar observe las habitaciones, había 4 me imagine que cada una era para un rey, pero me sorprendió que en una de ellas me abriera y me diera el pase.

Era una habitación pequeña, la cama era grande como para 3 personas, me entristecí de nuevo al pensar en mi pequeño hijo que no sabía ni siquiera donde estaba, acomode las maletas en una pequeña mesa que se encontraba a un lado de la cama.

Temía voltear porque la presencia de la reina me hacía que sudara un poco, ya que recordaba aquellos viejos sentimientos, pero tenía que hacerlo, así que gire lentamente, ahí estaba ella, vestida con un vestido hermoso color verde esmeralda, trague saliva, mil pensamientos perversos pasaban por mi mente, tantas cosas quería hacer, pero entre tanto recordaba que estaba casado.

-Gra… gracias –tartamudeé

-De nada –me observaba como si fuera algo que ella imaginara

-Bueno creo que hay que bajar, tengo que despedirme del profesor que fue muy amable conmigo –no podía sostenerle la mirada.

-Así que tienes un hijo ¿Cómo se llama? De seguro es tan guapo como tú –su mirada se entristecía al decir esto y a la vez se sonrojaba un poco.

-Sí, desgraciadamente no pudieron… perdón él se llama Rilian, pues si se parece un poco a mí, te lo mostraría pero no tengo alguna pintura o retrato que te lo muestre, como puedes darte cuenta tuve que hacer maletas sin mis cosas –estaba tan nervioso no sabía que decir.

-No te preocupes, me contaron mis hermanos que te casaste con una estrella, me alegro por ti –dice bajando la mirada.

-Gracias, pero que me dices de ti ¿tienes novio o algo por el estilo? –al preguntar se me hace un nudo en la garganta

Se sonroja un poco al escuchar mi pregunta, sube la mirada y tiernamente me mira.

-No, hace tiempo que no tengo, desde que llegue de América, es otro lugar lejos de aquí –me explica al ver mi confusión –disculpa… es que…

-No te preocupes yo… -pero no termino porque Lucy llega a decirme que el profesor ya se va y se quiere despedir.

Observo a Susan se ve hermosa, pero tengo que ir bajo rápidamente, el profesor ya se está despidiendo de los reyes Peter y Edmund, al llegar estos dos me ven de la forma mas rara, los entiendo ¿Quién imaginaria que yo estaría en este mundo?

-Bueno querido sobrino nos vemos, te mantendré informado de la llegada de tu esposa –dice el profesor

-Perfecto tío estaré esperando tus llamadas

Nos despedimos y por fin quedo solo con todos los reyes y sus miradas penetrantes, trato de evitarlos un poco no quiero que me pregunten cosas, pero mi plan no funciona porque la señora Pevensie, me dice que tiene que salir a traer unas cosas que se le olvidaron y me quedare solo con sus hijos, será mi fin.

Al salir la señora yo trato de huir por las escaleras pero me topo con las dos reinas y al tratar de salir por otra puerta me detiene el rey Edmund.

-No escaparas fácilmente rey Caspian –dice desafiante el rey Peter

-No iba a escapar, solo… solo tengo que asimilar la situación… ustedes entienden –digo algo nervioso

-Creo que no, es mejor que te sientes y empieces a contar todo –me mira el rey Edmund

-Contar todo de que hablan –digo tratando de esquivar el tema

-De que será –dice el rey Edmund poniendo cara de pregunta –pues de que alguien de Narnia este en Londres y se llama Caspian

-Ya déjenlo –interrumpe la reina Lucy –no ven que lo están asustado

Todos me observan como si fuera bicho raro, al ver sus caras de sorpresa, preocupación, burla y demás mejor decido contarles porque estoy aquí y como sucedieron las cosas.

-Está bien, contare todo pero por favor aquí no en el cuarto necesito estar cómodo y sentirme un poco mejor –digo un poco molesto

Me dejan pasar, al llegar a la habitación siento las miradas como si me fueran a condenar de algo, me siento en una silla, Peter y Edmund sacan otras sillas de sus respectivas habitaciones y se sientan frente a mí, la única reina que se queda recargada en la puerta es Susan, la reina Lucy se sienta muy cerca de sus hermanos.

Empiezo la historia desde cómo nos explico Aslan la tragedia que iba a ocurrir, porque solo yo llegue a estas tierras.

-Así que tienes que estar con nosotros para que te protejamos de una cosa que ni tú sabes cómo eliminar –decía Edmund haciendo remembranza

-Si… así es mi querido Edmund, mi esposa e hijo no pudieron pasar pero por lo que tengo entendido que en cuanto todo se calme los mandaran conmigo y no se cuanto tenga que esperarlos aquí –se veía mi tristeza de tener que recordar esto

-Pero si aquí el tiempo no es igual que el de Narnia ¿Cómo llegará tu familia y cuando? –decía Peter

-No sé como manejara Aslan esta situación

-Ya verás que Aslan arreglara todo –decía Lucy dulcemente

-No te preocupes aquí estarás seguro, no te pasara nada por algo Aslan te mando aquí –decía Edmund

En todo el rato que platicamos, Susan jamás dijo una palabra solo me veía y cuando la descubría se ruborizaba y desviaba la mirada, después de un rato platicando y calmando a los reyes los padres de estos llegaron, bajamos a comer y a presentarme, me callo muy bien el señor Pevensie muy atento igual que sus hijos.

Al final del día acabe muerto, un día de locos, lo único que necesitaba era dormir, subí a mi habitación y al tocar la almohada llegue rápidamente a los brazos de Morfeo.

Una semana después

Me ha costado mucho acostumbrarme a este mundo, pero he dado mi mayor esfuerzo, el señor Pevensie me ha encontrado un trabajo en el cual estoy escribiendo cosas como cartas, documentos oficiales de ministros, soldados y de más, es algo frustrante, pero por la paga esta bien, he conocido a mucha gente, en este mundo hay muchas cosas que aprender, como conducir ¡qué es eso! Pero es divertido y más como hacen las caras de sustos mis instructores Peter y su padre.

De todo este tiempo con los que me la paso platicando en tiempos libres es con los reyes Edmund o Lucy, ya que el rey Peter se la pasa estudiando y mi querida reina Susan siempre huye de mi.

Hoy es fue un día agotador, muchas cartas y documentos, me duele la mano, pero lo mejor es que estaré solo en casa porque los señores Pevensie me han informado de que saldrán junto con sus hijos.

Al llegar a la casa veo que estoy solo, no se escucha ningún ruido, subo y me dirijo a mi habitación, pero antes de abrir la puerta escucho unos ruidos en la planta inferior, es un ladrón pienso.

Me voy lo mas cayado y silencio posible, nadie va a vencer a un rey de Narnia, bajo las escaleras llego a la puerta de la cocina y cuando veo quien es, me paralizo.

-Reina Susan –digo para mí, se ve fabulosa, ese vestido esta… no puedo dejar de verla con ojos de lujuria, pero que me pasa.

Decido irme pero mi gran falta de atención de ese momento, no me fijo que esta un florero y al darme la vuelta choco derribando el artefacto.

Se escucha el golpe muy fuerte y mis ganas de desaparecer en ese momento, tendré que pagar tal cosa, esto sí es mala suerte.

Susan sale asustada y al ver la travesura que hice me ve con ojos molestos, quisiera que la tierra me tragara.

-Lo siento es que… no fue…-no sé cómo explicar

-No te preocupes solo que con ese jarrón mi madre tenía muchos años y lo atesoraba mucho –me dice un poco preocupada

-No me digas eso que me siento fatal, pero no te preocupes lo pagare en cuanto me paguen

Solo me ve y yo al ver de nuevo su figura mi cuerpo empieza a temblar de nuevo, de nuevo estoy distraído con esa esbelta figura.

-Caspian… Caspian me escuchas –me dice tronándome los dedos

-Sí… que decias –pregunto de mi falta de atención

-Olvídalo como lo sabes hacer –me dice tristemente

-¿Cómo? –me saca de mis pensamientos

-Si como lo hiciste conmigo –dice tratando de escapar, pero la sostengo del brazo dándole un giro quedando cerca de mí.

-Jamás me olvide de ti Susan –le digo mirándola a los ojos –entiéndelo jamás y te lo demostrare

Me olvido que estoy casado, de que estoy en casa de sus padres, de que estoy con sus hermanos y sin más nuestras caras se acercan más y más hasta que sucede aquel beso dulce que los dos estábamos esperando.


me puse muy melosa pero es lo mejor que pude hacer

jajaja aver que les parece este fic

porque la neta no estaba tan inspirada

esperen el siguiente y veran todo como esta el desenlase