Muchas gracias a todos los que leen este fic, espero que este nuevo capitulo les guste y por favor, dejen sus comentarios.

Gracias a BonietheCat por el comentario, espero que haya mas ^^

Todos los personajes de FF7 le pertenecen a Square Enix

Capitulo 02

Lejos de Edge, lejos de Sephiroth y de Cloud, otra pelea en vez de terminar, comenzaba.

Un hombre de alrededor de unos treinta años de edad, de fulgurantes ojos celestes y una cabellera corta de particular color rojizo que dejaba entrever un único pendiente luchaba contra un pequeño ejército en una instalación secreta y subterránea en el Sector Cero.

— Ríndete soldado, ya tiempo ya ha terminado— otro hombre en uniforme le grito con su rostro casi cubierto por completo a raíz del casco que usaba.

— Lo siento, aun no llego el tiempo de rendirse para el campeón de la diosa— el hombre de rojizos cabellos y largo traje rojo le respondió, desenfundando a Rapier, su espada de inusual hoja colorada. La misma llevo a la altura de sus ojos que dejaban ver todo su odio y su mano vestida por guante al mismo tono que su traje de cuero, por la misma deslizo y el metal de la misma pareció cobrar vida, pareció reflejar el estado de ánimo de su amo, su odio, su rabia, su dolor.

Las letras grabadas en el frió metal, cobraron vida y una oración en ella brillo y sin previo aviso, en un rápido movimiento, este soldado de largo abrigo rojo, sobre sus enemigos se abalanzo y en cuestión de minutos a todos sus adversarios elimino.

— Aun no es tiempo de descansar, Génesis Rhapsodos— así mismo se dijo y hallándose parado en el medio de un enorme salón tan solo rodeado por los cuerpos de los enemigos vencidos. Cuando comenzaba a caminar para salir de aquel recinto bañado en sangre recitando su amado Loveless desde el primer acto, un sobreviviente trato de detenerle, pero instintivamente, este, Génesis, la cabeza le corto. Y mientras observaba como esta rodaba tenía solo una cosa en mente:

— Sephiroth, tu cabeza será la próxima…

Y así, Génesis Rahpsodos comenzó a caminar mientras guardando un pequeño disco dentro de su abrigo con la etiqueta de ShinRa y la leyenda de "Proyecto S". sin mirar atrás, pudo salir de aquel abandonado laboratorio secreto de Deepground, creado años atrás por el mismísimo Profesor Hoyo, en el cual los últimos años lo estuvieron torturando tratando de contrarrestar su degradación, pero así, pudo descubrir las verdaderas intenciones de Hoyo y de Hollander, el verdadero uso de los SOLDIERS y el uso de aquella macabra instalación que era para continuar en secreto perversos proyectos de torturas con seres inocentes como lo fueron el mismo Vincent Valentine o Sephiroth por parte de los científicos de ShinRa Electric Company.

A una prudencial distancia, ni siquiera se molesto en echar una mirada, pues detrás de él, hubo una gran explosión que barrio con todo aquel complejo clandestino y todos los seres o proyectos que podrían estar vivos o activos. La onda expansiva fue tan fuerte que hizo temblar la tierra a varios kilómetros alrededor, como estaba temblando a kilómetros de distancia el mundo de quien fuera el cachorro de Zack Fair, tan querido por su amigo Angeal Hewley.

En Edge, el protegido de Zack, Cloud Strife se encontraba en la situación mas incomoda de su corta pero turbulenta y agitada vida, pues sin querer, termino con su rostro entre los pechos desnudos de una mujer, pero ese era el menos de sus problemas, pues la dama poseedora de los mismos no era cualquier ser, sino, quien minutos antes había estado tratándole de cortar su cabeza, era el General Sephiroth.

Los mechones rubios del guerrero contrastaban con la pálida y suave piel de aquella aguerrida y furibunda mujer. Para peor de males, las manos del chico de Nibelheim de alguna manera, terminaron en lugar de sostener a First Tsurugi, en las caderas redondeadas de aquel maligno ser que aun no salía de su asombro.

Con algo de esfuerzo, Strife, pudo despegarse de su oponente y muy ruborizado, intento mirarle a los ojos.

— Se… Sephi— intentaba decir pero su cerebro no hallaba las palabras adecuadas para tal incomodo momento en el cual, noto que su rival estaba temblando de miedo.

— Sephiroth—con un tono calmo y amistoso al fin pudo pronunciar, y sin pensarlo, una de sus manos trato de acercar al rostro de su rival. En cuanto su guante húmedo toco la mejilla pálida, este, un buen golpe en pleno rostro recibió que a varios metros de distancia arrojo.

— Yo… que… ¿Qué me hiciste Strife?— Le reprocho el ex soldier de primera clase a Cloud mientras observaba su nueva y curvilínea figura femenina.

— Mmm… dolió…— fue lo único que respondió el rubio reponiéndose del golpe contra la pared e intentándose poner de pie.

— ¿Qué…? ¿Qué me paso?— Decía con horror el ex general observando y tocando su nuevo cuerpo.

— No, esto no puede ser, debe ser una pesadilla, debo estar inconsciente, no, no puede ser— seguía repitiendo una y otra vez Sephiroth.

— No lo se, no se por que cambiaste— le respondió Strife acercándose y aun refregándose su nuca en claro gesto de dolor.

— Yo… ¿Qué soy? ¿Por qué…? ¿Por qué no me mataste?— Y al escuchar esa ultima pregunta Cloud algo molesto levanto su mirada.

— es lo que intentaba hacer hasta que caímos aquí, en el lago o lo que sea que se formo en la iglesia— y de nuevo noto que los pechos de su contrincante apenas eran tapados por la ropa que llevaba puesta.

—Sigues desnudo— le reprocho. Y de inmediato, los ojos verdes bajaron hasta su propio pecho y hacia Cloud se dirigieron notando que este seguía sonrojado y como pudo, Sephiroth se cubrió.

— Que… ¿Qué se supone que soy? Ahora… ¿Cómo….? Madre….

Y Cloud se toco el brazo donde tenia la mancha de geoestigma y observo que ya la misma no estaba mas, que su cuerpo le dolía pero no por la enfermedad.

— Tal vez— menciono dando unos pasos hacia el manantial que había brotado.

— no es una locura, pero ambos caímos en él. Mi mancha de geostigma no esta… y… y…— comenzó a recordar las palabras de Vincent Valentine sobre la relación entre las células de Jenova y la enfermedad.

— Tus células… ¡claro! Pero eso significa que— y los ojos de Cloud parecieron la luna nueva.

Cuando regreso su mirada hacia esa figura femenina noto que aun seguía temblando, se había acurrucado cual bebe y no podía levantar su cabeza.

Sin dudarlo a pesar de los golpes y de las amenazas, a pesar de todo lo que había pasado entre ellos dos, cuidadosamente, una vez mas, Cloud se acerco hasta Sephiroth convertido en mujer, al estar frente a él, a ella, la prenda que cubría su brazo enfermo se quito y con ella a la chica que tenia frente a él la cubrió.

— no servirá de mucho pero es mejor que estar desnudo— y unos ojos verdes pero enrojecidos se levantaron hacia él

— Tal vez, tal vez así deberías haber nacido si Hojo no experimentado contigo, es decir, el agua también curo mi geoestigma, y según Vincent, esta es producida por las células de Jenova que se esparcieron cuando caíste a la corriente vital la primera vez que peleamos, eso creo que entendí, y si es así, si el agua me curo, te quito todas sus células, es decir, que deberías haber sido mujer— intentaba decir el joven, tratando de animar su oponente que seguía inmóvil y sin hablar mientras los motores de la nave de Cid cada vez se escuchaban mas fuerte. Tanto que la estructura del viejo edificio comenzó a temblar.

— ¡Demonios Cid! Debo esconderte— y sin dudarlo Cloud le tomo del brazo obligando a Sephiroth a ponerse de pie. Aun seguía siendo más alta que él pero era definitivamente toda una mujer.

— ¿Por qué? ¿Por que me ayudas con todo lo que te hice?

— No lo se— Le contesto resoplando y arrastrándola a la parte trasera que aun estaba más intacta.

— Yo no lo haría…

— Si, lo se… me atravesarías otra vez con esa monstruosidad de espada que tienes pero aun así yo… no importa, vamos, no quiero que te encuentren. Rufus nunca se sabe con él— y en una habitación pequeña la hizo entrar.

— Siéntate aquí— le dijo ubicándola en una pequeña habitación llega de cosas, cajas, recuerdos.

— Aerith tenia algunas cosas que nunca toque, nadie viene aquí, ni mis amigos porque saben que seria capaz de cortarles las manos.

— Pero yo…

— Pero nada. No estas en condiciones de nada Sephiroth. Si quieres, puedes intentar más tarde arrancarme la cabeza, hazlo, pero no ahora. ¿O prefieres que Rufus te encuentre y te lleve a algún laboratorio como rata de experimentos? O mis amigos… aun Tifa esta enojada contigo. Yo estoy enojado pero no me aprovecho de las circunstancias.

— ¿Acaso crees que no me podría defender? —Respondió muy enojado, bueno, enojada Sephiroth poniéndose de pie, con tal fuerza, que la prenda que Cloud le había dado y cubría sus pechos se cayó, dejándolos de nuevo expuestos a la altura del rostro del rubio.

— ¿Quieres otra evidencia?- Le dijo el ex cadete mientras su oponente tomaba con sus manos su traje e intentaba cubrirse nuevamente.

— Quédate aquí— le dijo mientras le daba ora vez la prenda para cubrirse, — y no salgas a menos que yo te llame, ¿entendiste?

— No eres quien para darme ordenes…

— No pero soy lo único que te separa de estar libre o encerrado otra vez en un laboratorio de ShinRa. Aun tengo pesadillas de las cosas que me hizo Hojo.

— él…

— Por su culpa Zack esta muerto…y por la mía también— dijo muy apenado.

— Zack… Zackary…

— Así que quédate aquí, no hagas ruido y solo sale si te llamo, solo debo convencerlos que ya no…

— que me venciste…

— yo…— y sin poder decir nada Cloud salió de la habitación y busco su espada, la cual a varios metros encontró y de nuevo en su correa, detrás de su espalda coloco. Cerca de ellos Masumune descansaba sobre unos escombros.

— Si… allí esta, ella servirá— Y con respeto tomo la imponente katana entre sus manos y en busca de sus amigos se dirigió.

Sephiroth no podía imaginarse que tanto los amigos de Cloud como los Turk estaban más que felices cuando Cloud les menciono que él ya nunca más seria una amenaza, y para comprobarlo, les traía su espada. Hasta Tseng demostró estar feliz con la noticia que el hijo de la calamidad que cayo del cielo nunca mas seria una amenaza para Gaia y como muestra de agradecimiento le permitió conservar a Masumune. Todos estaban felices todos menos Valentine que una vez mas sentía que le había fallado a su amada Lucrecia pues su hijo había muerto una vez mas.

Mientras todos reían, el cielo de Edge un trueno resonó y de pronto de gordas nubes se lleno y en pocos segundas una copia lluvia a la ciudad, con sus frías gotas mojo.

Reno aun custodiaba los restos de Yazoo y Loz que habían quedado a pocos metros de distancia uno del otro luego de la gran explosión en compensación de la pérdida de su amado helicóptero, aunque ya era el segundo en el año que perdía. Cuando noto un extraño brillo: eran las gotas de la lluvia que golpeaban los cuerpos de los clones que comenzaban a desintegrase.

— Yo jefe— llamo Reno por su celular a Rufus Shinra— los engendros, la lluvia, los esta desarmando…

Eso hizo que el joven presidente con la ayuda de Cissnei bajo la lluvia se sentara y en cuestión de minutos, él como cientos de personas en la ciudad se curaran de esa rara enfermedad mientras que más nubes con la cura en viada por la lágrimas se esparcían por el resto del cielo de Gaia. Lagrimas que también curaron la debilidad de Génesis y Sephiroth encontraba una carta de su amigo Zack, una carta a su amada Aerith hablándole de él y pidiéndole que cuidara en casa de sucederle algo de su amigo cabeza de chocobo pues el chico estaba solo y su corazón le pertenecía a alguien y el nombre que comenzaba con S estaba desaparecido por una mancha, más bien había sido consumido por el fuego que había dañado una foto de los tres seres que mas admiraba y quería Fair, a quienes consideraba parte de su familia…

— Zack…