Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, del resto la historia es completamente mia.
Capitulo 3: Mi Secreto
Marie POV
Mi vida apesta por mis padres, mis padres deciden mis estudios, mis hobbies, mis gustos, todo, absolutamente todo. Yo no tengo derecho de palabra a nada y eso es lo que me molesta más aun. Y ahora decidieron con quien me voy a casar con el hombre mas horrible del mundo. James Belletti. Este hombre me daba mucha mal espina, no confiaba en el, pero mis padres quieren que me case con el por su dinero. Pero solo yo tengo corazón para uno, aun recuerdo cuando lo vi por primera vez…
FLASHBACK
…Fui al despacho de mi padre para decirle cosas que no me gustaban sobre el señor Belletti. Toque con los nudillos la puerta y espere a que mi padre me respondiera para entrar.
-Adelante
Entre a su despacho, el estaba sentado en su escritorio firmando papeles, el levanto la vista cuando cerré la puerta a mis espaldas.
-Papa, ¿puedo hablar contigo?
-Si hija, ven acá –dijo mientras se salía un poco del escritorio con la silla y con la mano dándose golpecitos en el muslo ordenándome que me sentara en sus piernas.
Mi padre siempre me veía como su niñita pequeña, siempre me consentía, solo que a la hora de tomar decisiones las tomaba el, mi madre también es así.
-Papa ya no me puedo sentar en tus piernas, ya estoy grande ya, tengo quince años –dije fingiendo molestia, cuando dije las palabras me salió en tono divertido-
-Siempre eres mi pequeña hija y me gusta que te sientes en mis piernas y no importa si pesas demasiado o si llegas a ser anciana –dijo mi padre con una sonrisa en el rostro.
Me acerque a donde se encontraba el y me senté en sus piernas, me rodeo con sus brazos mi cintura.
-Ahora ¿Qué deseas hablar conmigo?
Me puse nerviosa, baje la mirada y empecé a jugar con mis manos.
-¿Y bien Marie? –cuando dijo esto me arme con un poco de valor.
-Papa es sobre el señor Belletti…
-¿Qué pasa con el?
-Bueno… me da un poco de mal espina ese hombre, siento que es un mal hombre.
-El no es un mal hombre, es muy bueno y responsable.
-Pero papa… ¿como sabes eso? Una persona puede aparentar lo que no es.
-Hija el tiene mucho dinero, el es de clase alta, al igual que nosotros, no quiero que te cases con un hombre que sea de clase inferior hija.
Me levante de sus piernas y me puse en frente de el, estaba un poco molesta, a ellos solo les preocupaba el dinero. Ellos no se preocupaban por mi felicidad.
-Papa, ¿acaso no te preocupas por mi felicidad?, ¿acaso te importa mas el dinero que a tu hija? –Dije apretando los puños cuidando de no alzar la voz –Papa, no quiero casarme con ese hombre, me da miedo, me da un muy mal presentimiento.
-Hija… te tienes que casar con el… –lo corte por lo que dijo y le grite.
-¡NO ME QUIERO CASAR CON EL PAPA, NO LO ENTIENDES!
Mi padre se levanto de su silla, su mirada daba miedo. Me dio una cachetada y me lleve la mano a mi mejilla.
-NO VUELVAS A RESPONDERME DE ESA MANERA ¿ENTENDISTE MARIE? -dijo mi padre gritándome- TU TE VAS A CASAR CON EL SEÑOR BELLETTI Y PUNTO.
Me fui del despacho de el corriendo, quería salir de la casa y caminar sin rumbo fijo. Caminando y caminando me fui hacia el parque de la urbanización donde vivía. Camine hacia una banca que se encontraba enfrente de un lago, me quede ahí llorando por lo que había dicho y hecho mi padre, mi vida apesta.
Al rato después decidí regresar a casa, estaba caminando hasta que vi entre la gente que estaba caminando en el parque un hombre demasiado hermoso. Era de tez morena, su cabello era negro, corto y despeinado, no era ni tan musculoso ni tan flaco. Llevaba una camisa de botones azul marino, remangada hasta sus antebrazos, unos pantalones negros y zapatos negros. El hombre estaba sentado en la grama y su espalda apoyada en el tronco de un árbol. Era un hermoso hombre.
Me quede ahí embobada por la belleza del hombre, hasta que nuestras miradas se cruzaron. Sus ojos, eran de color marrón, eran tan hermosos, tan inocentes, tan… único. En su mirada había curiosidad, el hombre corto nuestra mirada girando la cabeza hacia los lados, como si estuviera comprobando de que nada mas lo estaba mirando a el, después se levanto y se fue, camino hacia otro lugar alejándose en donde estaba sentado.
Yo un poco triste porque se había ido el hombre más hermoso que había visto en mi vida, y no sabía cuando lo volvería a ver. Trate de despejarme la cabeza y camine hacia mi casa.
FIN DEL FLASHBACK
Ese día me castigaron por irme de la casa sin avisar, estuve castigada por un mes sin salir de la casa y si salía tenía que ir con un acompañante que fuera de la casa. Apenas me liberaron de mi castigo por portarme bien, decidí ir de nuevo al parque a ver si se encontraba aquel hermoso hombre, ahí fue que me dirigió la palabra por primera vez y descubrí algo que me cambio la vida…
FLASHBACK
…Me senté en la misma banca que cuando vine la última vez al parque a llorar. En eso un hombre se sienta a mi lado, pero no mire al hombre, solo estaba mirando el lago.
-Hola –dijo la dulce voz del hombre que se encontraba a mi lado-.
-Hola –dije en el momento en que gire mi cabeza hacia el hombre que estaba sentado a mi lado-.
Cuando lo vi abrí los ojos como platos, estaba alegre e impresionada porque el hombre que se encontraba a mi lado era el hombre moreno.
-¿Qué haces aquí tan sola? –dijo el hombre moreno, sentí que este hombre era de confiar-
-Solo tomando aire fresco –no le dije la verdadera realidad del porque yo estaba aquí-
-Yo igual. Tengo tiempo sin verte por aquí.
-Estaba enferma –mentía-.
-Ah… ¿Te gusta venir para acá?
-Solo cuando quiero estar fuera de casa.
-Me llamo Jacob –dijo ofreciéndome la mano- ¿y tu?
-Ella Marie Stevens –dije cogiendo su mano, era un apretón cálido-prefiero que me digan Marie. ¿Y acaso no tienes apellido?
-Es preferible que me conozcas por ese nombre nada mas –dijo separando nuestras manos –tienes un bonito nombre Marie.
Los dos hablamos de nuestros gustos, cosas sin importancia, estábamos conociéndonos pase un tiempo agradable. Cuando los dos vimos que estaba empezando a oscurecer el suspiro y yo estaba un poco triste.
-Creo que es hora de irte Marie, pronto saldrán los demonios –dijo con una sonrisa-
-No creo que salgan tu estando a mi lado –no se porque lo dije, pero me arrepentí haberlo dicho-…bueno es decir… ¿me puedes acompañar a casa?
-Quisiera pero no puedo, será en otra ocasión, lo prometo.
-Cuando tu puedas, yo siempre estaré aquí –dijo acariciando mi mejilla-.
Me acompaño hacia la salida del parque y ahí fue que nos despedimos.
-Adiós Marie, cuídate –dijo dándome un beso en el cabello-.
-Adiós Jacob.
Empecé a caminar a casa. Cuando ya estaba a dos cuadras de mi casa sentí que una persona me estaba siguiendo. Ya estando a una cuadra me gire a ver quien me estaba siguiendo y era un hombre gordo con una botella en la mano.
-Oye preciosa, ¿puedes venir acá?
No le hice caso y seguí caminando rápido a casa, y el hombre empezó a caminar más rápido a donde me encontraba yo. Yo empecé a correr, pero me caí, el hombre me alcanzo donde me encontraba y me agarro de una pierna, después partió la botella y llevo la parte filosa de la botella a mi cuello.
-Si gritas, te mato dulzura. –dijo amenazante-.
Empezó a manosearme pero no me dejaba, hasta que me dio una cachetada y eso fue la gota que derramo el vaso. Sentí una rabia inmensa y empecé a sentir una fuerza extraña. Cuando vi al hombre vi que su alrededor brillaban luces de colores púrpura, violeta, bermellón, rojo y rojo oscuro. Esto me pareció demasiado extraño, pero aun así estaba molesta y no se porque el hombre se alejo y lo mire directamente a los ojos. El hombre me miraba con miedo y la luz de su alrededor cambio a naranja pero aun seguía el rojo oscuro.
-¿Qué eres? ¿Eres un demonio? ¿Eres la muerte? Por favor no me haga nada, se lo suplico –me dijo con pánico.
No quería darle ningún perdón, quería que sufriera. Entonces paso algo, la fuerza extraña empezó a crecer y a crecer hasta que se libero, vi al hombre gritando como si le estuvieran haciendo una tortura horrible. Reaccione después de tantos gritos, el hombre seguía tirado en el suelo, respirando con dificultad.
-¿Qué es lo que acabo de hacer? –dije mentalmente a mi misma-
-Por favor no me mate, por favor… -dijo suplicante-
Me fui a mi casa corriendo hasta que alguien me agarro con fuerza mi mano.
-¿Marie estas bien? ¿Porque andas corriendo?-dijo Jacob preocupado.
-Nada, estoy bien ¿me puedes llevar a casa?
-Si… no hay problema –dijo extrañado-.
FIN DEL FLASHBACK
A partir de ese día, veo en las personas colores extraños. Pero lo que no he visto, ni sentido mas es aquella fuerza extraña que sentí ese día. También Jacob se volvió sobre protector y nos volvimos amigos cercanos desde aquella vez, casi todo el tiempo nos veíamos. Después de un mes de vernos Jacob me confeso algo que yo no lo podía creer y yo también le confesé mi secreto…
FLASHBACK
...Le estaba acariciando el cabello sedoso que tenia, hasta que Jacob se giro a verme.
-Marie… necesito confesarte algo, pero no quiero que le digas a nadie ¿puedes o no guardarme el secreto?
-Claro ¿que es? –dije con preocupación
-Marie yo soy un ángel, este es mi secreto. –dijo mirándome a los ojos.
Yo no lo podía creer, no recibí muy bien esa información en la cabeza, será que me iba a morir en estos momentos y me venia a buscar un ángel para llevarse mi alma al cielo… en mi cabeza pasaban muchas preguntas y Jacob miro que en mi cara mostraba miedo.
-No quiero que te asustes, Marie… –dijo esto cuando lo interrumpí diciéndole…
-¿Viniste a llevarme?-dije asustada-.
-¡No! Yo no vine a eso, yo vine porque me gusta ver a los humanos, me gusta la forma que viven. –Dijo tratando de calmarme- lo normal es que tu no me vieras, pero algún poder tienes que me puedes ver a mi.
Me quede en shock, sin saber que decir hasta que me calme y reaccione.
-Por eso no me dijiste tu apellido –dije en afirmación a Jacob-.
-Si.
-Yo también tengo un secreto.
-¿Cuál es?
Le conté el día en que me encontró corriendo y lo que veo ahora en las personas, por su cara paso montones de emociones.
-No se porque tengo este poder, ¿será una maldición?, esto no le he dicho a nadie, si le digo a alguien… me pueden llevar a un manicomio, por estar loca.
-No es ninguna maldición Marie, es un regalo –dijo contento –cuando ves colores en las personas es porque vez su aura.
-¿Aura?
-Si, cada persona en el fondo de su alma tiene un color, del resto de los colores son su estado de ánimo y que raza son. –me explico Jacob –los ángeles, no tenemos ese poder, solo los tienen los ángeles caídos, hadas, elfos, hechizaras, hechiceros, brujas y magos.
-¿Hadas? ¿Elfos? ¿Ángeles Caídos?¿Hechiceras, hechiceros, brujas y magos? Estas de broma ¿Verdad?
-Marie no soy el único ser fantástico que existe, hay muchos. Sobre tu capacidad de producir dolor…
-¿Produzco dolor? –dije impresionada, este tenia que ser mi día.
-Pero lo haces con la mente, es un don muy raro pero útil.
-Que día he tenido hoy…
FIN DEL FLASHBACK
Después que hablo conmigo ese día, me dijo que cuando lo deseara lo convocara diciendo su nombre, pero solamente si lo deseo, del resto puedo decir su nombre tranquilamente. Con el tiempo empezábamos acercarnos mas, muchas veces lo convocaba y se quedaba en mi habitación a vigilar mis sueños.
Mientras recordaba aquellos días, estando sentada en mi balcón viendo hacia fuera de mi casa, sentí que alguien me toco el hombro y supe quien era.
Hola chicas.
¿Que les parecio el nuevo capitulo?
Si van a ver imágenes de la historia al igual con el aura que ve Marie, estan en mi blog. El link se encuentra en mi perfil.
Si tengo tiempo publico hoy un nuevo capitulo de Beauty And The Beast.
Bye chicas.
