Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, del resto la historia es completamente mia.


Capitulo 5: Tristeza

Marie POV

Al día siguiente me desperté por los rayos del sol y entro una de las criadas de la casa a mi habitación.

-Buenos días señorita Stevens –me dijo la criada-.

-Buenos días –dije somnolienta y me recosté sobre la cabecera de la cama-.

-Señorita, su madre me mando a despertarla pero ya me di cuenta que ya despertó. Su madre me mando a decirle que bajara a desayunar. Con permiso –se fue la criada y yo me volví acostar en la cama. Me quede pensando en Jacob, en lo que paso anoche…

FLASHBACK.

…-¿Jacob puedes detenerte por favor? No quiero que aterrices, solo quiero que detengas el trayecto que estas haciendo. –dije nerviosa-.

Se detuvo, pero seguíamos en el aire todavía.

-¿Qué paso Marie?

-¿Quiero decirte algo? –Dije nerviosa- Pero no estoy segura de decírtelo.

-¿Qué es?

-Me…gus… tas… Me gustas –dije tartamudeando con miedo esperando el rechazo.

-Marie… -cuando dijo esto baje mi mirada.

-Ya se lo que me vas a decir, ya se que no puedo enamorarme de un ángel –dije aguantando las lagrimas –llévame a mi casa por favor.

-Ni siquiera has escuchado lo que te voy a decir. Mírame Marie.

Levante mi vista con miedo, vi sus ojos y me di cuenta de que había cierta alegría.

-Me gustas mucho Marie. –cuando dijo esto me beso dulcemente, este era mi primer beso.

Me separe de el cuando me hizo falta oxigeno y juntamos nuestras frentes.

-Ese ha sido mi primer beso.

-El mío también –dijo sonriendo y yo empecé a bostezar –creo que es hora de llevarte a casa.

-Si por favor.

FIN DEL FLASHBACK

Creí que me iba a rechazar, pero paso todo lo al contrario.

¿Como seria nuestro futuro juntos?

Cuando pensé en esto, me embargo una inmensa tristeza. El siempre seria un ángel y yo una simple humana con poderes extraños. El nunca iba a estar conmigo como amante, esposo y como el padre de los hijos que tuviéramos. Solo va a ser mi ángel guardián, mi amigo y novio.

Me puse a llorar por este hecho. Nunca envejecería con el, el me iba a ver envejecer y morir.

Decidí olvidarme de eso rápido y bajar a desayunar como si no hubiera pasado nada, hablaría con Jacob después. Me limpie las lágrimas y me levante de la cama. Baje las escaleras y fui al comedor donde vi a mi madre y a mi padre desayunando.

-Buenos días querida –dijo saludándome mi madre-, ven y siéntate a comer –dijo señalando una de las sillas de la mesa

Me acerque a la mesa y pase por donde estaba mi padre y lo abrace detrás de el.

-Buenos días hija. –después que lo dijo me dio un beso en el cabello-.

-Buenos días. –dándole un beso en la mejilla-.

Después me fui a donde se encontraba mi madre, le di un beso en la mejilla y ella me lo devolvió. Me senté en la silla y se acerco una de las criadas a donde me encontraba, me dejo el desayuno en la mesa y empecé a comer.

-Hija, después de que termines de desayunar te probaremos el vestido que vas a usar esta noche, solo para ver si se necesita hacerle un pequeño arreglo. Después te arreglare para la fiesta. –Dijo mi madre-.

-De acuerdo, madre.

Termine de desayunar y fui a mi cuarto con mi madre quien traía el vestido. Mi vestido era blanco con un escote redondo con una banda de terciopelo marrón, no era provocativo el vestido, pero si era hermoso.

Apenas mi madre termino por arreglar los últimos detalles del vestido, empezó arreglar mi cabellera castaña, rizo mi cabello y puso unos ganchos en mi pelo dejando un poco recogido mi cabello. Después me pinto los labios de rojo intenso. Ya me encontraba lista.

-Hija voy a ir arreglarme trata de no despeinarte ¿de acuerdo?-dijo mi madre yéndose de la habitación.

-Si madre.

Me vi en el espejo y estaba muy linda ¿Qué diría Jacob? Quisiera que estuviera aquí.

-Te ves… preciosa. –me asusto una voz conocida-

-Gracias.

El se acerco a mí y me beso en los labios levemente. Vi que en su rostro había tristeza.

-¿Que pasa Jacob? ¿Por qué estas triste? –Dije levantando mi mano para tocar su mejilla, a la cual el beso la parte inferior de mi mano y después la acuno con sus manos-

-Marie… necesito hablar contigo.

-Yo también necesito hablar contigo.

-Marie… me tengo que ir durante un tiempo –dijo mirándome fijamente a los ojos, yo estaba en shock cuando me lo dijo-.

-¿Por qué? ¿A dónde vas? –Dije tratando de contener las lágrimas-.

-Hay varios demonios que están matando a personas inocentes y tenemos que encontrar a esos demonios y matarlos o por lo menos controlar la mortandad. Me dijeron ayer cuando te dije que me estaban llamando.

-¿No sabes cuando vas a volver? –Dije con voz cortada-.

-No se.

Baje mi mirada y después la levante.

-Me hice ilusiones muy rápido contigo, no me acorde de que eres un ángel y no una humana. Tienes deberes es normal. –dije mas para mi misma que para Jacob-.

-Marie…- dijo en el momento que subió su mano para posarla sobre la mía, en ese momento antes de tocarme le di un manotazo a su antebrazo haciendo que bajara el brazo.

-Vete Jacob, solo… vete tienes deberes que hacer. –dije cuando empezaron a salir las lagrimas, a la cual me limpie rápido, Jacob me miraba triste-.

-¿Tu crees que a mi no se me hace difícil abandonarte? –dijo señalándose a si mismo con la mano en el pecho-.

-Jacob, tu no puedes estar conmigo toda la vida, yo envejeceré y moriré. Tu solo serás mi ángel guardián, solo eso. Es mejor que me abandones y te olvides de mí.

-No lo voy hacer Marie. ¿Sabes porque? Porque yo te amo Marie. Aunque no lo creas haría cualquier cosa por ti –dijo mientras acunaba mi cara con sus manos-.

-Yo también te amo Jacob.

En el momento en que dije esto Jacob fue acercando mas su cara hacia la mía, cuando nuestros labios se juntaron se sentía que hubiera como una especie de conexión entre los dos, una que no se rompería jamás, o eso creía yo.

-Yo regresare lo prometo.

-Promételo.

Me beso por última vez.

-Quisiera ser humano para ir a esa fiesta y bailar una pieza contigo.

-Hazlo cuando regreses.

Se despidió de mí con una sonrisa y se fue. Empecé a llorar un poco mas, pero me calme, fui a la peinadora y me retoque el maquillaje. Tuve que fingir una alegría, para ir bien a la fiesta y mis padres no me dijeran tantas preguntas.

Llegue a la fiesta y empezamos a saludar a las otras familias que se encontraban en la fiesta. Entonces nos encontramos con la mujer anfitriona de la fiesta, la madre de Lauren, la señora Mallory.

-Athenedora, Eric. –saludo a mis padres, dándoles un abrazo a los dos- Estoy encantada de que hayan venido. –después me miro a mi- Y ella debe ser tu hija ¿cierto?

-Si, mi única y pequeña hija Marie. –dijo mi madre a la señora Mallory-.

-Tenia tiempo sin verte Marie. –dijo cogiendo mi mano cálidamente-.

-Marie, por ahí se encuentra la pequeña Lauren. –la gran odiosa Lauren-.

-Si en cuanto la vea, la saludo. –dije contenta, pero en realidad era hipocresía-.

Después que se fue la señora Mallory, mis padres y yo continuamos saludando a otras familias que se encontraban en la fiesta. Y nos encontramos a quien no quería ver esta noche. A James Belletti.

-Hola Señora Stevens. –dijo besándole los nudillos a mi madre-.

-Señor Stevens. –dijo dándole un apretón de manos a mi padre-.

-Señorita Stevens. –dijo besándome los nudillos con cierta mirada de ¿lujuria?, sus labios en mi mano me daba asco-.

-Hija porque no hablas un rato con el señor Belletti mientras vamos a saludar a los otros.

-Esta bien madre.

Mis padres se fueron y me dejaron con este hombre asqueroso, mientras estaba pensando en como alejarlo.

-Hola Marie ¿Cómo has estado?

-Bien. –dije en forma cortante.

-Sabes esta muy… hermosa esta noche.

-Gracias… em… me puedes traer algo de beber, tengo algo de sed. –dije con inocencia-.

-Claro, ahora regreso –dijo guiñándome el un ojo, a la cual simule que me gusto-.

Me fui de ahí caminando rápido hasta el patio de la casa donde me encontraba y me senté en una banca que se encontraba ahí. Recosté mi cabeza en el espaldar de la banca mirando directamente al cielo, vi que había un cielo estrellado en el cielo.

Estaba pensado en Jacob. En estos momentos estaba en mi mundo y no quería interrumpirlo por nada del mundo.

-Buenas noches –dijo la voz de un hombre, me asuste por su voz porque estaba aquí sola.

-Buenas noches -dije mientras giraba la cabeza para mirarlo, era el hombre mas hermoso que he visto, es mas hermoso que Jacob sus ojos se veían negros, con algo de ojeras, ¿será que duerme poco? Tenía el pelo cobrizo, corto y estaba algo despeinado, le quedaba bien. Su aura era sumamente extraña, tenía una mezcla de colores. Tenia púrpura, azul claro, azul, bermellón y unas vetas negras. Me daba un poco de miedo.

-¿Me puedo sentar ahí? –dijo tranquilamente señalando el espacio vacío que había en la banca. – Si quieres estar sola, me puedo ir a otro lugar.

-No hay problema, se puede sentar. –dije moviendo la mano invitándole a sentarse. Después que dije esto volví a mirar el cielo –Cálmate Marie –me dije mentalmente-.

Al rato después me dirigió de nuevo la palabra.

-¿Que hace una chica tan sola en este lugar? –dijo tranquilamente el hombre.

-Demasiada gente… -dije girando mi cabeza a donde se encontraba, también giro su cabeza para mirarme –necesitaba un poco de aire.

-Te entiendo.

-¿Y usted? –este hombre no se que tenia, pero me generaba un poco de confianza, no se veía tan malo, en caso de que el me hiciera algo, trataría de producirle dolor como aquel hombre que estaba a punto de violarme.

-No me siento tan viejo para que me trates de usted. Solo tengo 20 años. –dijo riendo y acompañe su risa.

-Lo siento, lo modales. –Dije apenada, en realidad el no se veía tan viejo, aparentaba que tenia veinte y tantos -Lo siento no me he presentado me llamo Ella Marie Stevens –dijo ofreciéndome su mano- pero prefiero que me digan Marie.

-También se me olvido presentarme, me llamo Edward Anthony Cullen. –dijo agarrando mi mano y me beso los nudillos -. Entiendo lo de los modales. Con respecto a tu pregunta de porque estoy aquí, es porque hay demasiada gente… quise tomar un poco de aire –dijo con una sonrisa, me reí porque dijo lo mismo que yo.

-Dime Marie… ¿Has estado buscado algún chico que quiera casarse contigo esta noche? –cuando dijo esto, baje la mirada y mire a otro lado, no se porque esto me recordaba mucho a cuando nos conocimos Jacob y yo. Gire mi cabeza para mirarlo a el.

-No me gustan los chicos que se encuentran en la fiesta, son muy tontos, narcisistas y vanidosos, sin ofender. –Dije un poco molesta por el hombre que encontraba allá adentro, creo que debe estar buscándome. –Mis padres me quieren casar con James Belletti, porque tiene mucho dinero y no me gusta el porque tengo el presentimiento de que me da mala espina.

Cuando termine de decir esto, en realidad el me recordaba mucho a Jacob, no pude resistir mas las lagrimas y empecé a llorar. Tenía el presentimiento de que no iba volver Jacob durante mucho tiempo.

Lo que nunca espere fue la reacción del hombre. Me abrazo y empezó a consolarme, este abrazo era lo que necesitaba en estos momentos. Lo que hice fue abrazarlo también y llorar en su hombro. Este hombre era diferente que Jacob, sentía que el no era una persona mala. Empezaba a sentir algo raro por este hombre, estas emociones que sentía eran muy diferentes que cuando conocí a Jacob. A lo mejor era mi imaginación.


Hola chicas.

¿Que les parecio el capitulo?

Espero que les haya gustado.

En mi blog se encuentran imagenes de esta historia. Busquen por el mes de Octubre.

Como dije en mi otra historia: Le respondere a sus reviews/comentarios los domingos. Es por cuestiones de tiempo de la universidad y esas cosas, los domingos tengo mas tiempo en responder cada uno de sus comentarios.

Besos y abrazos a todos.

Bye.