Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, del resto la historia es completamente mia.
Capitulo 16: Protección
Edward POV
Decidí ir a la casa de Marie para hablar con ella o por lo menos la esperaría en el parque.
-No vayas hoy –me dijo Alice-.
-¿Porque no?
-Hay visitas en la casa de Marie
-¿Quién?
-James Belletti.
-Entonces mañana la veré.
Pase todo el día en mi casa viendo con que me entretenía hasta que…
-¡AHHHH! –escuche gritando a Alice, empecé a correr en su dirección y vi la cara de preocupación en su cara-.
-¿Qué paso?
-Es Marie, van abusar de ella.
Apenas dijo esto empecé a correr buscando a Marie. Cuando escuche sus gritos fui a aquella dirección y vi que James le estaba desgarrando el vestido, cuando hizo esto lo agarre por el cuello y lo lleve hacia una pared, lo levante del piso y lo empecé ahorcar con mi mano, mi vista se había puesto de color rojo, quería que muriera por lo que había hecho.
Escuche la voz de Marie llamándome pero no le preste atención, después le explicaría todo.
-¡Suéltame! –Dijo tratando de soltarse el hombre pero no lo deje lo que hice fue ahorcarlo mas-.
-¡ASI ES COMO TRATAS A UNA DAMA! –dije amenazándolo-.
Seguí ahorcándolo más hasta que su corazón se iba deteniendo poco a poco.
-¡Edward suéltalo! ¡Lo estas matando! –me dijo gritando Alice.
-Igual lo puedes revivir.
-Suéltalo. ¡AHORA! –cuando Alice dijo esto sentí que mi cuerpo había sido dominado por Alice y solté al hombre haciendo que se estrellara contra el piso, cuando hice esto se escucho un crujido en su cabeza, ahí se había detenido su corazón. Me gire hacia Alice y vi que se acercaba con la poción para revivir a los muertos.
-Te dije que no lo mataras –me dijo Alice –sabes lo que me cuesta hacer esto – me dijo quejándose.
-¿Qué le van hacer al hombre? –dijo con preocupación Marie, vi que estaba asustada.
-Te explicaremos todo Marie, por favor quédate tranquila, estas alterada y asustada –le dije a Marie -.
-Confía en nosotros Marie –dijo Alice mientras le abría la boca al hombre y le tapaba la nariz, vertió la poción en la boca de James hasta la última gota, luego se la cerró.
-¿Qué es eso que le hicieron beber a Belletti? – dijo Marie.
-Es una poción que hace revivir cuerpos muertos. Con respecto a tus preguntas, te las responderemos todas, pero ven con nosotros.
Vi que estaba dudosa si ir con nosotros o no. Pero decidió acompañarnos.
-¿Qué pasara con el cuerpo? –dijo Marie con preocupación.
-Despertara y pensara que todo lo que vivió hoy será un sueño –dijo Alice, después me miro a mi –Edward lleva para la casa a Marie, yo voy a ir a la casa de Marie para hacerles una ilusión.
Vi la cara de preocupación de Marie y supuse que era por lo que había dicho anteriormente Alice.
-No les haré nada a tus padres Marie, solo les haré ver que llegaste junto con James. Edward llévatela a la casa en unos minutos estaré ahí.
-Te lo explicare en mi casa.
Monte en mi espalda a Marie y empecé a correr lo mas rápido que pude hasta llegar a casa. Cuando llegamos tuve que cargar a Marie porque se había mareado en el pequeño viaje que hicimos. La recosté en el mueble de la sala.
-¿Estas mejor?
-Si.
-Te explicare absolutamente todo –dije mientras me sentaba a su lado.
-¿Qué eres tú?
-Vamos a empezar desde el principio. ¿Has leído completo la Biblia?
-Si.
-¿Entonces sabrás algo sobre demonios?
-¿A que viene esto? –pregunto extrañada.
-Solo responde a mis preguntas.
-Si.
-Aunque no lo creas yo soy un demonio, soy líder de los demonios grigori. –dije con dolor, no sabia como iba a reaccionar Marie, la quería tanto que no quería que me rechazara.
-No creo que tu seas un demonio –dijo poniendo una mano en mi mejilla.
-Marie… ve mi aura, se que la ves porque yo también tengo esa capacidad.
-Veo que estas triste, asustado, enamorado y agresivo.
-Hay algo más, ¿que es?
-En realidad no se que es, son unas vetas negras las que tienes a tu alrededor – dijo dudosa.
-¿Alice no te explico que eran las vetas negras? –le pregunte extrañado.
-No, nunca lo hizo. –dijo afirmándome. Si no se lo dijo es porque Alice sabía que esto iba a pasar.
-Las vetas negras quieren decir que el ser que tienes al frente de ti es un ser diabólico.
-Yo no te veo a ti como diabólico.
-Pero lo soy Marie.
Vi que se levanto del mueble, me dio la espalda y se fue hacia una ventana de la sala. Me levante y me puse detrás de Marie.
-Marie, soy un maldito demonio, lo que hacemos es hacer sufrir a las personas, eso es lo que hacemos –dije con dolor, no quería que me rechazara, le tenia que decir la verdad sobre mi-.
Se giro y me vio a los ojos, vi que en sus ojos la misma mirada que yo le estaba dando a Marie. Dolor y tristeza.
-No me importa, tú me salvaste de que me violara aquel hombre. Te debo mi vida Edward – dijo mientras colocaba una mano sobre mi mejilla-. Me gustas mucho Edward, a mi no me importa si eres demonio o no.
-¿Como puedes quererme así? –dije señalándome.
Se acerco a mí quedándose a centímetros de mi rostro y me miro fijamente a los ojos. Tenia ganas de besarla en aquel momento.
-Sabes, todo el mundo ve lo que aparentas, pero solamente… algunos saben quien eres –esto fue lo que me hizo quererla mas todavía, la amaba demasiado- tu eres un hombre bueno Edward, no me importa lo que seas yo te amo. Presiento que habrá riesgos, pero no me importa.
Apoyo sus manos en mi pecho y se fue acercando para acortar la distancia que había entre los dos. Yo puse mis brazos alrededor de su cintura y la bese. Necesitaba sus labios en demasía, la bese con dulzura y cariño, con todo el amor que le tenía hacia ella.
Estuvimos así bastante tiempo. Tuve que separarme de Marie para que respirara. En eso llego a la casa Alice y Marie se separo de mí.
-Perdón por arruinarles el momento.
-No te preocupes Alice. –Dije mirando a Alice-.
-Edward le explicaste todo –me dijo Alice haciendo énfasis en la última palabra.
-No, solo le dije quien era yo –dije encogiéndome los hombros.
-Le voy a terminar de explicar yo –dijo Alice-, siéntate Marie –me dijo señalándome el mueble.
Marie se sentó en el mueble, Alice se sentó a su lado y yo me quede parado enfrente de, Marie. Alice y yo le explicamos todo, mi procedencia y la de Alice.
-De nada. ¿Alguna otra pregunta?
-Por los momentos no
-Es tarde debo llevarte a tu casa.
-Si –dijo mientras se levantaba del mueble.
-¡NO VAYAS! –Grito Alice-.
-¿Por qué? –Marie y yo preguntamos al mismo tiempo.
-Hay un ángel en tu habitación –dijo Alice preocupada.
-Jacob… -dijo en un susurro llevándose la mano a sus labios.
-¿Lo conoces? –le pregunte a Marie.
-Estas ocultándome algo que no me has dicho –dijo Alice-.
-Si… lo conozco –dijo asustada-.
-No te asustes Marie –dije calmándola.
-Marie se tiene que quedar aquí esta noche –dijo Alice.
-Pero… mis padres –dijo con voz preocupada.
-No te preocupes por ellos.
-Ven, vas a dormir en mi habitación –dije agarrando su mano y llevándola a mi habitación.
Llegamos a mi habitación y se le quedo viendo todo el cuarto.
-Ya te traigo un pijama –dije esto saliendo de mi habitación. Me dirigí hacia la habitación de Alice, cuando entre ya había un pijama en la cama de Alice. Regrese a mi habitación y se lo entregue a Marie.
-Gracias.
-Cámbiate. Estaré afuera.
Salí de mi habitación y me apoye en una pared que estaba al lado de mi habitación, esperando a que se cambiara Marie. ¿De donde Marie había conocido a Jacob?
Entonces la puerta de mi habitación se abrió y se asomo Marie.
-Ya me cambie –me aviso Marie-.
Entre a la habitación y Marie se acostó en la cama, yo me recosté.
-¿Tu no duermes? –dijo mirándome.
-No –dije con una sonrisa, quería preguntarle de donde conoció a Jacob, si no me respondía no le iba a presionar para que me respondiera- ¿De donde conoces a Jacob?
-Lo conocí en un parque, el estaba sentado en un árbol. Al mes después empezó a hablarme y nos hicimos amigos. Y ahora el… es… mi novio –cuando dijo esto sentí una presión en el pecho, Marie se dio cuenta de esto y prosiguió rápidamente –ahora ya no lo es. Ahora tu eres mi novio ¿cierto?
-Si. Y estaré contigo hasta que tú digas mi amor.
Me acerque a Marie para besarla, quería mostrarle mi amor en sus labios y Marie me lo correspondía. Esta mujer me tenía loco. Marie se separo de mí y empezó a bostezar.
-Creo que es hora de que te duermas –dije acariciando una mejilla de Marie-.
-Si… ¿Estarás aquí cuando despierte?
-Si mi amor, lo más probable es que despiertes en tu habitación, pero yo voy a estar ahí.
-OK, hasta mañana –dándome un casto beso en los labios.
-Hasta mañana –dándole un beso en la frente-.
Marie se acomodo acurrucándose en mi pecho, yo lo que hice fue abrazarla y le bese su cabello.
Sabía que Marie se encontraba en gran peligro, tendría que estar con ella todo el tiempo, porque sabía que si apenas se enteraba Jacob la podría matar o me mataría a mí. Nunca pensé en enamorarme de una humana, más bien de una elfina-humana. Y sacrificaría mi vida para salvarla en lo que sea. Moriría por ella.
Hola chicas.
¿Que les parecio el capitulo?
Ya la historia se va a poner mas interesante aun.
Please comenten.
Besos y abrazos a todas.
Bye.
