Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, del resto la historia es completamente mia.
Capitulo 18: Eventos Desafortunados II
Marie POV
Estaba un poco dolida por la forma en que yo había terminado con Jacob. No quería que sufriera pero lo tuve que hacer si quería mantenerlo lo más lejos posible de mí…
FLASHBACK
…Quería tocar por última vez la canción que había compuesto para Jacob. Cuando termine la canción sentí la presencia de alguien a mi lado.
-Es muy hermosa la canción –dijo acariciando mi mejilla, lo mire a los ojos y le hice señas para que subiera conmigo a mi habitación.
Ambos subimos y entramos a mi habitación, Me senté en mi cama y mire mis manos, estaba muy nerviosa por lo que le iba a decir. Mire a sus ojos seriamente y vi que en los ojos de Jacob había cariño. Me levante y fui hacia la ventana.
-…Esa canción la compuse yo. La compuse pensando en ti mientras estaba estudiando en el internado –dije seria-. Esa será la primera y ultima vez que la escucharas.
-¿Amor que me quieres decir con eso? –dijo preocupado, yo no me atrevía a mirarlo, pero tenia que hacerlo, me gire y lo volví a mirar a los ojos seria.
-Jacob ya no te amo como antes, ya no estoy enamorada de ti –dije aun con mi tono de seriedad. Vi que en su rostro había dolor, el se acerco a mi para abrazarme pero yo lo empuje.
-Amor yo te amo, por favor no me dejes –dijo suplicándome, me daba dolor verlo así pero tengo que alejarlo de mi vida.
-Jacob estoy enamorada de otra persona, esa persona se preocupa por mi, el esta conmigo desde que te fuiste. Jacob quiero tener una vida normal sin ti –le dije fríamente a Jacob -, tu no me ofreces lo que yo quiero en esta vida. No quiero verte más en mi vida. Quiero que salgas de mi vida y te olvides de mí.
Jacob se puso a sollozar y se arrodillo en el piso tapándose el rostro. Tenia que mantener mi postura fría con el.
-¿Por qué me haces esto Marie? ¿No entiendes que te amo? –dijo mientras por sus mejillas bajaban lagrimas.
-Vete de aquí, no quiero verte mas nunca Jacob –dije mientras abría la puerta del balcón.
Jacob se levanto, salió de mi habitación y yo cerré con fuerza la puerta de mi balcón. Me recosté en la puerta del balcón, me fui sentando en el piso y empecé a llorar…
FIN DEL FLASHBACK
Ese día vino Edward a mi habitación, le conté todo lo que paso ese día y me consoló toda la noche hasta que me dormí.
Para gran alivio mío, ya el Señor Pervertido no me miraba como antes, el me veía muy poco. Mis padres se extrañaron por esto y aun así quería que yo me casara con el. De todas maneras si me llegaba a casar con el en algún futuro me escaparía de mi casa y empezaría a vivir con Edward.
Me encontraba sentada en la silla de mi peinadora, hoy era 24 de Diciembre y mis padres hicieron una fiesta de Navidad. Me encontraba lista para bajar a mezclarme con los invitados, hasta que se abrió de repente la puerta de mi balcón y entro aquel frío de allá afuera, me levante rápidamente para cerrarla hasta que escuche una voz que me asusto.
-Que hermoso ángel tengo como novia –dijo la voz de Edward.
-¡No me vuelvas a dar un susto así Edward! ¡¿Me escuchaste? –dije dándome la vuelta para mirar a Edward que se encontraba sentado en mi cama.
-Solo quería entregarle esto antes de que bajara junto con los invitados –dijo mostrándome una cajita –quiero que te lo pongas esta noche, te va a combinar junto con el vestido.
Me dio la cajita y empecé a desenvolverlo. Abrí la cajita y vi una gargantilla de plata, tenía una piedra azul en forma ovalada, era hermoso. Abrí la boca y me lleve una mano a mi boca.
-Es…hermosa. Gracias amor –dije esto dándole un casto beso en sus dulces labios.
-De nada mi ángel –dijo acariciando mi mejilla.
-¿Me puedes ayudar a ponérmelo? –dije entregándole la gargantilla.
-Claro.
Agarro la gargantilla y me la abrocho, después sentí un beso en mi nuca. Me gire para mostrárselo, Edward se me acerco para besarme de nuevo. Supuse que le había gustado. Me acorde de de Alice, ¿Ella iba a venir sola? Me separe de el para preguntar sobre ella.
-¿Dónde esta Alice?
-En la casa. Todavía se esta arreglando.
-Será mejor que la busques. No vaya a ser que se moleste contigo.
-No me quiero ir todavía… –Lo interrumpí poniéndole dos dedos en sus dulces labios.
-Nos veremos cuando vengas de nuevo, si no haces eso no hay mas besos. –le advertí a Edward.
-De acuerdo… pero te los robare cuando nadie nos vea. –dijo con una risa en sus labios.
-Eso lo veremos. –dije retándole devolviéndole la sonrisa.
En eso me vi en el espejo, vi que apenas tenia pintura de labios y estaba toda embarrada alrededor de mis labios, empecé a retocarme de nuevo. Hasta que se abrió el balcón de nuevo, suspire juguetonamente haciendo que el suspiro pareciera de frustración, supuse que era Edward de nuevo.
-Te dije que no más besos E… -dije esto mientras me giraba y vi a Jacob demacrado, me estaba viendo fijamente desde la puerta del balcón.
-Feliz navidad amor. –dijo con dolor en su voz.
-Feliz navidad. –dije asustada.
-Estas… muy hermosa –dijo mientras entraba en la habitación.
-Gracias –dije cortante- ¿Qué haces aquí?
Se me acerco y me agarro los brazos, miro hacia abajo y después a mí. Me di cuenta en su aura que estaba deprimido.
-Por favor vuelve conmigo, te lo suplico. Seremos lo que tú quieras pero por favor no me apartes de tu lado.
-Suéltame Jacob –dije seria.
-Te lo suplico Marie.
-Te dije que no te quería ver mas –dije empujándolo.
Jacob se fue hacia la puerta del balcón y me vio con tristeza.
-Marie haré lo que sea para recuperar tu amor, eso no lo dudes.
-¡Tu nunca me darás lo que quiero mas en esta vida! Que son hijos y morir junto a mí hasta la vejez. ¡Así que lárgate!
Jacob termino de salir de mi habitación y tenia el presentimiento de que algo malo iba a pasar algo esta noche. Termine de retocarme, salí de mi habitación y empecé a bajar las escaleras. Vi a mi amado en la fiesta, estaba recién llegando, cuando los dos nos vimos me dedico una de las miradas mas hermosas que tenia el, pero Edward se dio cuenta de mi preocupación. Termine de bajar las escaleras y me encontré con Alice.
-Hola Marie –dijo abrazándome.
-Hola Alice –dije devolviéndole el abrazo –Estas muy hermosa esta noche.
-Gracias, lo mismo digo de ti. ¿Me puedes decir porque estas preocupada? –dijo mientras se separaba de mi.
-¿Tanto se nota?
-Si. ¿Dime porque estas preocupada?
-Jacob estuvo en mi cuarto,
-¡¿Qué? ¿Tu no terminantes con el? –dijo Alice preocupada.
-Si lo hice, hasta le dije que no quería verlo más.
-Esto no lo vi yo –dijo Alice preocupada.
Se acerco Edward a donde se encontraban nosotras.
-¿Qué sucede? –dijo Edward.
-Hay un pequeño percance que no vi. –dijo Alice.
-¿Cuál es? –dijo preocupado Edward.
-Jacob estuvo en mi habitación. – dije asustada.
-¿Qué te dijo? –pregunto Edward preocupado.
-Me dijo que volviera con el, que no lo apartara de su lado. El iba hacer lo que sea por… -Estaba explicando hasta que entre el medio de la multitud vi un aura muy conocida. Era Jacob -¡No puede ser! –dije llevándome las manos a mi rostro, estaba mas asustada todavía.
Alice y Edward miraron hacia donde estaba viendo yo y vieron que era lo que me tenía asustada. Los tres vimos a Jacob, vimos que nos miraba con asco. En su aura se podía ver que estaba furioso y odioso, Jacob nos miraba con odio hacia los tres.
Vi que Jacob se iba de la fiesta, mire a Alice y a Edward.
-¿Ahora que haremos? –dije preguntándole a los dos.
-Esperemos a que termine la fiesta para resolver esto. Por lo tanto disfrutemos como si no hubiera ocurrido nada. Edward vigila a Marie, y muy bien. –me respondió Alice.
Durante toda la velada estuvimos disfrutando la fiesta, los tres veíamos si estaba por ahí Jacob.
Cuando empezó a terminarse la fiesta mis padres se fueron a despedir de algunos invitados, por lo tanto se alejaron de mí. Edward aprovecho esta situación y me dio un leve beso en los labios, tratando de que no se me embarrara la pintura de labios, después me abrazo y me hablo al oído.
-Esta noche dormiré contigo Marie, no voy a dejar que te lastime Jacob.
-De acuerdo. –dijo Edward separándose de mi.
-Adiós Marie. –dijo Alice acercándose a mi dándome un abrazo.
-Adiós Alice. –le dije devolviéndole el abrazo.
Edward y Alice se despidieron de mis padres, y se fueron. Ya cuando toda la gente se fue, me despedí de mis padres y me fui hacia mi cuarto, me cambie y me puse el pijama, me senté en la cama viendo hacia el balcón esperando a Edward. Cuando llego toco la puerta del balcón, le abrí y me di cuenta de que se había cambiado de ropa.
-No ha venido por casualidad… –le interrumpí negando con la cabeza.
-No ha venido Jacob.
-Ven vamos a la cama.
Los dos fuimos hacia mi cama y nos acostamos, Edward me acurruco en sus brazos y yo puse mi cabeza en su pecho.
-¿Edward que va a pasar ahora? -dije asustada.
-Según Alice nos van a buscar para matarnos, especialmente a mi. –dijo serio.
-No dejare que Jacob te mate –dije mientras me levantaba rápidamente para mirarlo.
-Marie, eso no pasara –dijo acariciando mi mejilla-. El día que te quedaste a dormir en mi casa me jure a mi mismo con protegerte. Si tengo que sacrificarme para salvar tu vida lo haré con gusto. Yo quiero que vivas amor mío.
Cuando dijo esto empecé a llorar, yo no quería que Edward se sacrificara por mi, a el lo amaba tanto. Edward se me acerco y me abrazo.
-No llores ángel mío. –dijo consolándome.
-Edward quiero salir de aquí. –dije mientras lloraba. Quería salir con el, quería salir de esta habitación.
-¿A dónde quieres ir?
-A donde tú quieras. –dije mirándolo a los ojos.
-De acuerdo.
Hola chicas.
¿Que les parecio el capitulo?
¿Ustedes que creen que va a pasar despues?
Ayer publique el vestido de Marie y Alice en la fiesta de Navidad.
Please comenten.
Besos y abrazos a todas.
Bye.
